martes, 25 de agosto de 2009

Caballero


La acepción más pura para la palabra caballero es "persona que monta a caballo", siendo de gran riqueza en cuanto a semántica. Pasó de significar el hecho de montar a caballo a expresar una condición social muy diferente y cambiante en las distintas etapas históricas. Por ejemplo: para las tribus nómadas del Asia meridional existía una relación entre hombre y caballo muy estrecha, según la cual el caballo era no sólo medio de transporte, sino también fuente de alimentación y figura en los rituales mágicos religiosos. Para los romanos y griegos, en cambio, ser caballero implicaba un prestigio social y económico dado el costo de manutención de un caballo.

En la Edad Media, la institución de la caballería estaba relacionada con un código de conducta y de honor que definía no solamente el arte de la guerra, sino que también implicaba la conducta social.

Historia

La caballería como institución armada a la orden de un rey o poder feudal viene desde los tiempos de los antiguos imperios medo y persa, que adoptaron la costumbre de usar el caballo como arma montando a los guerreros sobre el animal, a diferencia de etapas anteriores, en donde sólo se usaba como animal de tiro al que se ataba un carro o carroza de combate. Posteriormente los medos adoptaron el uso de armaduras para hombres y caballos, dando inicio así a la caballería pesada, arma fundamental en la guerra hasta la aparición de la pólvora. Después de los pueblos orientales, esta arma fue adoptada por los griegos y en tiempos posteriores por las tropas de los macedonios, que, al conjugarla con la falange griega como formación cerrada, permitió a los griegos conquistar el mundo conocido (en tiempos de Alejandro).

La reina Leonor armando un Caballero (siglo XII)


En latín se llamaba caballus –i a los caballos que eran especialmente de trabajo, pero usaban el término equus –i para el resto de los caballos, especialmente para los utilizados en la guerra. De ahí que se dijera ordo equester para la clase social de los caballeros. Caballus venía a su vez del griego kaballes –ou, con el significado igualmente de caballo de trabajo. El guerrero era un hombre noble que había servido como paje y escudero. La palabra Knight (caballero en inglés) deriva de la palabra anglosajona Cnight, que significa "sirviente".

Caballeros en el Feudalismo

Eran guerreros a caballo de la Europa medieval que servían al rey o a otro señor feudal como retribución habitual por la tenencia de una parcela de tierra, aunque también por dinero, como tropa mercenaria. El caballero era por lo general un hombre de noble cuna que, habiendo servido como paje y escudero, era luego ceremonialmente ascendido por sus superiores al rango de caballero. Durante la ceremonia, el aspirante solía prestar juramento de ser valiente, leal y cortés, así como de proteger a los indefensos. Después del siglo XV, el título de caballero se otorgó a los civiles en recompensa por sus servicios privados y públicos.







Caballero Templario ( blanco) y Caballero Hospitalario (negro)


En todos los países que lo suelen conceder, el título de caballero constituye un honor otorgado por el monarca tanto a hombres como a mujeres, en reconocimiento de un notorio mérito personal, y mediante el acuerdo de una orden de caballería.

Órdenes de caballería

  • Caballeros Hospitalarios (1099)
  • Orden de San Lázaro (1100)
  • Caballeros Templarios (1118)
  • Caballeros Teutónicos (1190)

Otras órdenes fueron establecidas en la Península Ibérica, bajo la influencia de las órdenes en Tierra Santa y el movimiento cruzado de la Reconquista:


  • Orden de Avis (1143)
  • Orden de Alcántara (1156)
  • Orden de Calatrava (1158)
  • Orden de Santiago (1164)

Alfonso XIII de España, Gran Maestre de la Orden de Santiago (1929)

La creación de órdenes caballerescas se hicieron célebres entre la nobleza en los siglos XIV y XV, lo que todavía se refleja en los sistemas contemporáneos de honores, incluyendo el término “orden” en sí mismo.



  • Orden de San Jorge, fundada por Carlos I de Hungría (1325)
  • Orden de la Jarretera, fundada por Edward III de Inglaterra (1348)
  • Orden del Dragón de San Jorge, fundada por Milos Obilic de Serbia (1370)
  • Orden del Dragón, fundada por Segismundo de Luxemburgo (1408)
  • Orden del Toisón de Oro, fundada por Felipe III, Duque de Borgoña (1430)
  • Orden de San Miguel, fundada por Luis XI de Francia (1469)
  • Orden del Cardo, fundada por Jacobo VII de Escocia (1687)
  • Orden del Elefante, fundada por Christian V de Dinamarca (1693)
  • Orden del Baño, fundada por George I de Gran Bretaña (1725)


Fernando I de Austria, Gran Maestre de la Orden del Toisón de Oro (1847)


Desde aproximadamente 1560 fueron establecidas órdenes puramente honoríficas como una forma de conferir prestigio y distinción, relacionado al servicio militar y la caballerosidad en su sentido más estricto. Tales órdenes fueron particularmente populares en los siglos XVII y XVIII y se continúa confiriendo la caballería en países como Reino Unido y la Commonwealth, Países Bajos, Rusia y la Santa Sede.


Henry Danvers, Earl of Danby, Caballero de la Jarretera (1630)


Existen otras monarquías e incluso repúblicas que siguen esta práctica. La caballería moderna es otorgada principalmente en reconocimiento a servicios prestados a la sociedad: servicios que no necesariamente son de naturaleza marcial. En el sistema británico de honores el tratamiento caballeresco de Sir para los hombres y Dame para las mujeres es acompañado por el nombre cristiano y opcionalmente el apellido. Así, Elton John puede ser llamado Sir Elton o Sir Elton John, pero nunca Sir John. Las esposas de los caballeros son tituladas con el honorífico “Lady” antes del nombre de su esposo.


Almirante Lord George Rodney, 1º Barón Rodney, Caballero de la Orden de Bath (1792)



Fuera del sistema honorífico de Gran Bretaña es considerado impropio tratar a una persona hecha caballero como Sir o Dame. Algunos países hicieron honoríficos equivalentes, como Cavaliere en Italia (ejemplo, Cavaliere Benito Mussolini) y Ritter en Alemania y el Imperio Austro-Húngaro (ejemplo, Georg Ritter von Trapp). En Irlanda hay tres órdenes de caballería hereditarias: Caballero de Glin o Caballero Negro (FitzGerald de Limerick), Caballero de Kerry o Caballero Verde (FitzGerald de Kerry) y Caballero Blanco Fitzgibbon.



Las Caballerías de Estado en los Países Bajos son otorgadas en tres órdenes: la Orden Militar de William (1815), la Orden del León de los Países Bajos (1815) y la Orden de Orange Nassau (1892). Adicionalmente permanecen unos pocos caballeros hereditarios.


Antonio Martelli, Cavaliere di Malta (1558)




En Francia, entre otras órdenes, están la Légion d'Honneur (1802), la Ordre National du Mérite (1963), la Ordre des Palmes académiques (1955) y la Ordre des Arts et des Lettres (1957). El menor de los rangos conferidos por estas órdenes es Chevalier.

En la Mancomunidad Polaco-Lituana, en 1705, Augusto II estableció la Orden del Águila Blanca, que permanece como la más prestigiosa orden de Polonia. Se confiere a distinguidos ciudadanos, monarcas extranjeros y otras cabezas de Estado. No hay particulares honoríficos que acompañen el nombre de caballero de esta orden pues históricamente sus miembros serían miembros de la realeza o nobles hereditarios.


Conde Stanisław Kostka Potocki, Caballero de la Orden del Águila Blanca (1785)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada