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jueves, 17 de mayo de 2012

Califas y Jalifas

El Califa


Califa (del árabe خليفة jalifa, "representante"). Algunas veces es traducido como "sucesor"; sin embargo, muchos musulmanes consideran de esta una traducción incorrecta ya que ésta implicaría que el Califa es el sucesor del profeta de Allah, lo cual consideran contrario a sus creencias.




Escudo Almohade, dinastía que constituyó un imperio bereber norteafricano que dominó la España musulmana en las últimas décadas del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII.


El título es relativamente equivalente al de Papa en el catolicismo y al de Dalai Lama en el budismo, pues comparte con éstos una doble función de líder político y espiritual. Tras la muerte de Mahoma en el año 632 hasta 1924 fueron considerados Califas quienes le sucedieron como cabeza de la umma o comunidad de musulmanes, sin embargo no todos los que han ostentado este título fueron reconocidos al completo por la comunidad; pues a lo largo de la historia, ha habido muchos disensos sobre la legitimidad de tal liderazgo, lo que ha propiciado la coexistencia de varios califas, cada uno reconocido por un sector distinto de musulmanes, así como la existencia de comunidades que no han reconocido como legítimo a ninguno de los califas.


Los califas debían ser a la vez jefes políticos y religiosos. Como religiosos no tenían poder para prescribir ningún dogma pues se consideraba que la revelación divina había sido completada y puesta de manifiesto a través de Mahoma. No había nada que añadir. Como líderes políticos, los califas de Bagdad, el califato más reconocido y duradero, perdieron pronto sus facultades en favor de los distintos sultanes, que fueron los gobernantes efectivos de los territorios situados bajo la égida del califa.




El Sultán otomano Selim III, Califa del Islam, recibiendo cortesanos en audiencia en el Palacio Topkapi (Estambul, 1789)


Según el pensamiento de los sunníes, los cuatro primeros califas del mundo islámico constituyeron una edad de oro y se les llamó los "bien guiados" o "cuatro califas justos".


Según el pensamiento de los chiítas, el propio Mahoma había designado un sucesor antes de morir. Este sucesor era su yerno Ali ibn Abi Talib, casado con su hija Fátima. Ali y sus sucesores serían pues para los chiítas los legítimos califas. Ali fue elegido califa en cuarto lugar, pero tras su elección se desató una Al-Fitna al-Kubra o guerra civil que dio lugar a la división de la umma en tres bloques: los partidarios de Ali, en adelante llamados chiíes; los partidarios de Muawiya, su oponente y primer califa omeya, que constituirían la mayoría y con el tiempo serían llamados sunníes y un tercer grupo, los jariyíes, opuestos tanto a unos como a otros y partidarios de la elección del califa entre todos los musulmanes.




El profeta Mahoma (con la cara cubierta) y los cuatro califas bien guiados.


Califatos del Islam


Hasta su abolición en 1924, existieron los siguientes califatos:


 Cuatro Califas Ortodoxos (632-661) Electos por la comunidad. Único califato reconocido por sunní y chiítas.
 Califato Omeya (661-756) Primer califato hereditario de orientación sunní. Su capital fue Damasco.
 Califato Abbasí (756-1258). De orientación sunní. Su capital fue Kufa (756-762), luego Bagdad (762-1258) y finalmente El Cairo (1258-1517).
 Califato Fatimí (909-1171). De orientación chií. Sus capitales fueron Kairuán (909-973) y El Cairo (973-1171).
 Califato Omeya de Córdoba (929-1031). De orientación sunní.
 Califato Otomano (1517-1924). De orientación sunní. Sus capitales fueron Edirne y Estambul (1453-1924). Turquía abolió el califato en la reforma constitucional de 1926.


Además, el Imperio almohade (1145-1269), con capital en Marrakech, aunque no fue oficialmente un califato ni su gobernante usó el título de califa, sí hizo uso de un tratamiento habitualmente asociado al califa: el de Príncipe de los creyentes (luego heredado por el sultán de Marruecos, hasta la actualidad).




Alminar almohade en Marrakech


Por otro lado, Husayn ibn Ali, jerife de La Meca, tras la caída del Imperio Otomano, y en medio de los debates que recorrían el mundo islámico sobre la recuperación del recién abolido califato, utilizó durante unos años, hasta su muerte, el título de califa. El califa era también la máxima autoridad del imperio islámico.


En Marruecos, el monarca jerife otorgó el título de Khalifa o Chaliphe, aquí en el sentido de 'Virrey', a los príncipes reales (tratados como Moulay), incluidos los futuros sultanes, que representaban a la corona en una parte del sultanato, especialmente en las antiguas capitales reales Marrakech, Fez y Mequinez y también en ciudades más importantes, por ejemplo, en Shawiya, Casablanca, Tafilalt, Tadla, Tiznit, Tinduf, en el valle del río Draa y en Tetuán.


También en la zona española, como exigió irrevocablemente el Representante del sultán, conocida después de él en español como El Jalifato, además del Alto comisario (de facto "Alto Comisionado" de Gobierno) del "protectorado" colonial español, que llamó a su cargo Jalifa.




El Jalifa de Tetuán (1934)


El Jalifa


Jalifa (árabe: خليفة) es un título que significa «sucesor», «representante» o «vicario» y que suele designar, en castellano, a la máxima autoridad marroquí en el protectorado español de Marruecos.


Jalifa es la forma árabe de la palabra califa. Sin embargo, cuando en castellano se emplea la palabra jalifa, manteniendo su pronunciación árabe original, se refiere al jalifa del Marruecos español, quien era representante del sultán, que residía en Rabat, capital del protectorado francés. El jalifa, por su parte, residía en Tetuán. Dentro del sistema de protectorado, ambos, cada uno en su zona respectiva, encarnaban la ficción de la soberanía de las instituciones marroquíes. La función del jalifa era sobre todo simbólica, firmando las disposiciones dictadas por el alto comisario español y acompañando a las autoridades españolas.




El nuevo jalifa de la zona española en Marruecos, Muley-Hassan, dirigiéndose a la mezquita de la plaza de España para orar, después del acto de su proclamación (noviembre de 1925).


• Abril 1913 a noviembre 1923: Mulay al-Mahdi bin Isma’il bin Muhammad
• Noviembre 1923 a noviembre 1925: Libre
• Noviembre 1925 a marzo 1941: Mulay Hassan bin al-Mahdi (1 ª vez)
• Marzo 1941 a octubre 1945: Libre
• Octubre 1945 a abril 1956: Mulay Hassan bin al-Mahdi (2ª vez)


En ocasiones se ha empleado la palabra jalifa para designar a los califas o a la inversa, el término califa para designar al jalifa de Tetuán, aunque no es lo habitual.


La entrada del jalifa en el arte

jueves, 9 de febrero de 2012

Principales títulos árabes

Custodio de las Dos Mezquitas Sagradas

Este término histórico (en árabe: خادم الحرمين الشريفين‎ khādim al-ḥaramain al-šarīfain), también traducido como Servidor, Custodio o Guardián de los Santos Lugares, fue un título pío tomado por los Ayubíes de Siria, los Sultanes Mamelucos de Egipto y los Sultanes Otomanos, que hace referencia al hecho de que bajo su jurisdicción se hallan las dos principales ciudades santas del Islam: La Meca y Medina. Ha sido revivido por los modernos reyes sauditas en su rol como protectores de las dos mezquitas, Al-Masjid al-Haram en La Meca y Al-Masjid al-Nabawi en Medina.

La Kaaba (Casa de Dios) en La Meca


El título tiene su origen en la anexión de la región del Hiyaz —donde se encuentran ambas ciudades— al incipiente reino de los saudíes en 1924. La conquista del Hiyaz, por entonces reino independiente, llevó aparejada la destitución y exilio de su gobernante, el Jerife de La Meca, una figura que desde los primeros siglos del Islam se encargaba de velar por la seguridad de ambas ciudades y la de los peregrinos que acudían a ellas. El título, que desde el siglo XVI había sido hereditario en la familia de los Hachemíes, llevaba aparejada una importante carga de prestigio entre los musulmanes; el último jerife, de hecho, había sido la cabeza de la Rebelión Árabe, y tras su exilio en Transjordania se había nombrado califa, en una iniciativa que no prosperó (su hijo no utilizó el título) pero que da una idea del prestigio que habían adquirido los Hachemíes a través de su vinculación centenaria con las ciudades santas. Exiliados los Hachemíes, los monarcas de la casa de Saud no podían reclamar para sí el título de jerifes de La Meca porque les faltaba precisamente la cualidad de jerifes, esto es, de descendientes de Mahoma que sí tienen los Hachemíes. De esta manera se extinguió el título.


Décadas más tarde, en los años 80, en un intento de reeditar el prestigio de los antiguos jerifes de La Meca, asociaron a la dignidad de Rey de Arabia Saudita el título de Guardián de las Dos Mezquitas Sagradas, que ya había sido utilizado de manera descriptiva por los jerifes de La Meca.

El Rey Fahd

El primer rey saudí en asumir el título fue Fahd bin Abdul Aziz en 1986. El rey Fahd substituyó el tratamiento de Su Majestad por el de Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, ya que según dijo, sólo Alá es Todo Mayestático. El actual rey, Abdullah bin Abdul Aziz, ha tomado el mismo título tras la muerte del rey Fahd en 2005. La importancia que los dirigentes sauditas conceden a este título se ha ido haciendo tan grande que a menudo se antepone y eclipsa al de Rey.


El título, que suele traducirse de varias formas, significa literalmente "servidor de los dos nobles espacios sagrados". A pesar de la insistencia en el uso, los musulmanes no suelen reconocer a los monarcas sauditas una especial autoridad o prestigio de índole religiosa. Su influencia actual en el mundo islámico tiene que ver mucho más con las rentas del petróleo invertidas en la difusión del wahhabismo que con el hecho de utilizar el título.


Sultán

Sultán (del árabe سلطان sulṭān, y éste de سلطة sulṭa: «poder») es un título utilizado en algunos países islámicos equivalente al de rey o monarca (aunque no se traduce, ya que un rey propiamente dicho es en árabe un malik). Literalmente vendría a significar «el que ejerce el poder», y en su origen fue un modo de referirse a los jefes militares, generalmente turcos, que ejercían el poder de facto en territorios nominalmente gobernados por el califa. Más adelante se convirtió en título de ciertos gobernantes que reclamaban soberanía casi plena en términos prácticos (es decir, la falta de dependencia de cualquier gobernante superior), sin pretender el califato en conjunto, o ser usado para referirse a un gobernador poderoso de una provincia dentro del califato.

El Sultán de Tuggurt (Argelia, 1830)



El primero en llevar oficialmente el título fue Mahmud de Gazni, de la dinastía de los gaznauíes, gaznavíes o gaznávidas (998 - 1030), que gobernó desde la actual ciudad afgana de Gazni unos dominios que iban desde el Ganges a Mesopotamia. Después se convirtió en el título de los turcos selyuquíes y otomanos, así como de la dinastía de los Ayubíes —la de Saladino— y la de los mamelucos que gobernaron Egipto. También fueron sultanes los monarcas magrebíes: almorávides, almohades y otras dinastías, así como los reyes de taifas de Al-Ándalus. Marruecos fue un sultanato hasta 1955, momento en que el sultán Mohammed Ben Yúsef (Mohammed V) hizo difundir el término más moderno de Rey (malik).


En la actualidad el título lo llevan los monarcas de Omán y Brunei y de modo honorífico algunos gobernantes locales de Filipinas, Java o Malasia. La dinastía y los territorios gobernados por un sultán reciben el nombre de sultanato.


En el mundo árabe, que nos atañe en esta entrada, han existido los siguientes sultanatos:
§ En Argelia: Tuggurt
§ En Egipto y Siria: Ayubíes y Mamelucos
§ En el Yemen actual, 13 pequeños sultanatos de los antiguos protectorados británicos de Adén y de la Federación de Emiratos Árabes del Sur
§ En la Arabia Saudita actual, Nejd y Hiyaz
§ Omán (asumió el título formal de Sultán en 1861)
§ Zanzíbar (a partir de la dinastía omaní), desde 1964 en unión con Tanganika, parte de Tanzani.
§ Marruecos, hasta que Mohammed V cambió el título a malik en 1957, manteniendo el título subsidiario de Amir al-Mu’minin (Comendador de los Creyentes)
§ En Sudán: 5 sultanatos
§ En Chad: 3 sultanatos



Estandarte del Sultán de Omán


Jeque


Jeque (árabe: شيخ [shayj o sheyj], «anciano») es un título de origen árabe aplicado a líderes religiosos o políticos a nivel local. La palabra en árabe proviene de una raíz triliteral relacionada con la edad "ش-ي-خ", shīn-yā'-jā, significa literalmente "anciano". Posteriormente pasó a significar "líder", "anciano venerable" y "noble" sobre todo en Arabia, donde "jeque" se convirtió en un título tradicional de un líder tribal beduino en los últimos siglos. Debido a la expansión de la civilización árabe y del Islam el término se ha mundializado como una palabra religiosa o sencillamente honorífica en culturas musulmanas africanas y asiáticas.



El uso de la forma castellana jeque, derivada del árabe shayj o sheyj, plantea ciertos problemas porque su sentido es más restringido que el del término árabe. En efecto, el Diccionario de la RAE dice que un jeque es, «entre los musulmanes y otros pueblos orientales, superior o régulo que gobierna y manda un territorio o provincia, ya sea como soberano, ya como feudatario.» Popularmente, suele asociarse la palabra jeque a la imagen de los jefes beduinos o los potentados de la Península Arábiga.


El Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, S.A. Sheikh Khalifa bin Zayed Al Nahyan, y el Vicepresidente, Primer Ministro y Gobernante de Dubai S.A. Sheikh Mohammed bin Rashid Al Maktoum asisten al banquete por la boda del Príncipe Heredero de Fujaira Sheikh Mohammed bin Hamad bin Mohammed Al Sharqi (2009)


En términos generales, un shayj o sheyj (femenino shayja o sheyja) es una persona respetada a causa de su edad o sus conocimientos. En el Islam con frecuencia designa genéricamente a los hombres versados en religión (como alfaquíes, ulemas, muftis, etc.). En una cofradía sufí el shaij es el maestro espiritual. Los árabes cristianos también suelen usarlo del mismo modo.


Shayj es también el jefe de una tribu beduina en la Península Arábiga, y fue utilizado como título oficial por los monarcas de Kuwait hasta que este estado ingresó en la Liga Árabe en 1961 y adoptó la denominación de emirato (siendo sus dirigentes entonces emires o príncipes).


En la zona del Golfo Pérsico se usa el tratamiento para referirse a personas prominentes, generalmente altos cargos políticos u hombres de negocios (en estos casos se suele usar en castellano la palabra «jeque»).



Emir


Emir (en árabe: أمير‎ ʾAmīr; femenino Emira, أميرة ʾAmīrah) significa “comandante”, “general” o “príncipe” y es un título de alto rango usado en el mundo islámico. Los emires son usualmente considerados jeques de alto linaje, pero en estados monárquicos el término es usado también para Príncipes, con “emirato” siendo análogo a “principado”.


El Emir de Bukhara (1911)


Amir, significando “capitán” o “comandante”, es derivada de la ruta arábiga ‘-m-r, “comando”. Originalmente simplemente significaba “comandante” o “líder”, usualmente en referencia a un grupo de personas, luego pasó a ser usado como un título para gobernadores o gobernantes de pequeños estados y en árabe moderno es análogo a “príncipe”. La palabra pasó al inglés en 1593, a partir del francés émir. Es uno de los títulos o nombres del profeta Mohammed.


Los monarcas de Qatar y Kuwait son actualmente titulados Emires. En Líbano, el emir gobernante formalmente usaba el tratamiento al-Amir al-Hakim. Los gobernantes tradicionales de las regiones musulmanas del norte de Nigeria son conocidos como Emires, mientras el soberano titular de su hoy desaparecido imperio es formalmente tratado como el Sultán de Sokoto, Amir-al-Mu’minin o Comandante de los Creyentes (o Sarkin Musulmi en el lenguaje Hausa).


Los Califas usaban primero el título de Comandante de los Creyentes, haciendo hincapié en su liderazgo sobre todo el Islam, especialmente en la forma militar de jihad; tanto este dominio como el título han sido asumidos por varios gobernantes musulmanes, incluidos Sultanes y Emires. Los musulmanes chiítas siguen dando este título al Califa Ali como Amir-al-Mu’minin. El Califa abasí Ar-Radi creó el cargo de Amir al-Umara (“Emir de los Emires”) para su Wazir (ministro principal) Ibn Raik; el título fue usado en varias monarquías islámicas en el ámbito militar.


El Emir de Qatar. Hamad Bin Jalifa Al-Thani y su esposa Mozah Bint Nasser durante su visita a España (2011).



La palabra Emir es también usada menos formalmente para líderes en contextos determinados. Por ejemplo, el líder de un grupo de peregrinos a La Meca es llamado Emir hadji un título a veces usado por príncipes gobernantes (como una marca de piedad musulmana), el cual es a veces otorgado en su nombre. El líder temporal del pueblo Yazidi, en Irak, es conocido como un Emir o Príncipe. En el antiguo Reino de Afganistán, Amir-i-Kabir era un título que significaba “gran príncipe” o “el más grande comandante”.


Malik


Malik (en árabe, ملك; variantes: malek, melik) es una palabra que significa "rey" en árabe, así como en otras lenguas orientales que la han tomado como préstamo, incluso con significados derivados. 'Al-Malik' (literalmente 'el Rey') es uno de los nombres de Alá. Básicamente el malik es el monarca que gobierna un reino (que se llama mamlaka); no obstante, el término también se usa de forma más amplia para designar a líderes de rango inferior, como en Sahib al-Mamlaka, o a jefes tribales (como en el idioma pashtu). La versión femenina de Malik es Malikah (en árabe: ملكة‎ o su equivalente en persa Malekeh), que significa “reina”.


Reinos árabes gobernados actualmente por un malik:


§ Bahrein, anteriormente bajo un Hakim al-Bahrayn ("Gobernador de Bahrein"); desde 1971 un emirato; desde 2002: Malik al-Bahrayn (Rey de Bahrein).
§ Jordania, anteriormente Emirato de Transjordania.
§ Marruecos, anteriormente Sultanato.
§ Arabia Saudita. El 10 de junio de 1916 el Gran Jerife de La Meca asumió el título de Rey del Hiyaz (Hiyaz); desde el 29 de octubre de 1916 Rey de los Árabes y Comendador de los Creyentes; Reconocido desde el 6 de noviembre de 1916 por las potencias aliadas solamente como Rey del Hiyaz, Comendador de los Creyentes, Gran Jerife y Emir de La Meca; también asumió el título de Califa el 11 de marzo de 1924; desde el 3 de octubre de 1924: Rey del Hiyaz y Gran Jerife de La Meca; 22 de septiembre de 1932 Hiyaz y Nejdd se unen como Reino de Arabia Saudita: Malik al-Mamlaka al-`Arabiyya as-Sa`udiyya ("Rey del Reino de Arabia Saudí"); desde 1986 se añade al nombre: Khadim al-Haramayn ash-Sharifayn ("Servidor —Protector— de los Dos Santos Lugares").


El Rey Mohammed VI recibió en Rabat al Rey de Bahrein Hamad bin Isa Al Khalifa (2011)



Otros reinos históricos gobernados por un malik fueron:


§ Egipto, antes jedivato y sultanato, desde el 16 de marzo de 1922 Malik Misr ("Rey de Egipto"); desde el 19 de octubre de 1951 Malik Misr wa's Sudan {"Rey de Egipto y del Sudán [Anglo-Egipcio]"); hasta la llegada de la república en 18 de junio de 1953.
§ Irak, desde el 23 de agosto de 1921 Malik al-`Iraq hasta el 2 de mayo de 1953.
§ Libia, sólo Idris I (1890 - 1983), Sayyid Muhammad Idris as-Sanusi, del 24 de diciembre de 1951 al 25 de abril de 1963: Malik al-Mamlaka al-Libiyya al-Muttahida ("Rey del Reino Unido de Libia"); luego hasta el 1 de septiembre de 1969: Malik al-Mamlaka al-Libiyya ("Rey del Reino de Libia").
§ La dinastía Nabhani desde 1154 en Omán, más tarde un imanato/sultanato.
§ Yemen, anteriormente un imanato, aproximadamente entre el 2 y el 27 de septiembre de 1962, y en disidencia hasta marzo de 1970: Imam al-Muslimin, Amir al-Mu'minin, Malik al-Mamlaka al-Mutawakkiliyya al-Yamaniyya ("Imán de los Musulmanes, Emir de los Creyentes, Rey del Reino Mutawakkilí Yemení").


El título de malik también se ha usado para otros cargos principescos y de menor rango, incluso en otros idiomas que han adoptado préstamos del árabe, principalmente, aunque no exclusivamente, en culturas musulmanas.


§ En Armenia, país de cultura cristiana, el título de melik era concedido a príncipes que gobernaban diversos principados del país, que eran denominados frecuentemente melikatos.


Faisal I, Rey de Iraq (1883-1935)



Sayyid


Sayyid (árabe: سيد, plural: sādah, que significa “señor”) es un título honorífico árabe que se da a los hombres que descienden del Profeta del Islam, Mahoma, a través de sus nietos Hasan ibn Ali y Husayn ibn Ali, hijos de su hija Fátima Zahra y de su primo y yerno Ali ibn Abi Talib.


Anteriormente, el término sayyid se aplicó en exclusiva para los descendentes de Husayn ibn Ali, usándose para los descendentes de Hasan ibn Ali jerife o sharif. Desde la era Hachemí hasta hoy, los términos sayyid y jerife se usan indistintamente. En persa moderno, los sayyid son también llamados mir, palabra derivada del árabe "amir" (príncipe).


A las hijas de sayyides se les da el título de Sayyida, Alawiya, Syarifa o Sharifa. Los hijos de una sayyida, pero de padre no sayyid no reciben el título de Sayyid, pero pueden reclamar descendencia materna y se los llama Mirza, forma abreviada de amirzade, en persa, “hijo de mir”.


En el misticismo islámico o sufismo, la mayor parte de los maestros más reputados, famosos, ilustrados, y espiritualmente poderosos, fueron sayyid. La palabra es literalmente el árabe de “maestro”, el más próximo equivalente español puede ser “señor” o “don.” En el mundo árabe mismo, la palabra es siempre usada como el substituto por “señor” como Sayyid Juan Pardo. La forma femenina Sayyida es próximamente el árabe de “señora”, “señorita”, o “doña”, como en Sayyida Soraya Esfandiary. El concepto parejo es expresado por la palabra “sidi” (contracción de la palabra “sayyidi”) en magrebí (dialecto marroquí del árabe).


La Reina Elizabeth nombrando caballero a Sayyid Abubakr bin Shaikh al-Kaff durante su visita a Adén en abril de 1954.



Algunos musulmanes también usan la palabra sayyid por los descendentes de Abu Talib, tío de Mahoma, por sus otros hijos: Jafar, Abbas, Akil, y Talib. Los Alauíes usan seyyid (la versión turca) como un honorífico ante los nombres de sus santos. As-Sayyid es también usado como un título o una forma de tratamiento para denotar un príncipe o superior en el Sultanato de Omán.


La variación de este título, de acuerdo a las áreas habladas, es la siguiente:


· Sayyid, Sayyidi, Sayyed, Sayid, Sidi (Mundo Árabe)
· Shah Agha, Saab Pashto, Mir (Asia Central, Asia del Sur y Sudeste de Asia)
· Sharifah, Syarifah, Siti (Malasia, Singapur, y Brunei)
· Sayedna, Syedna, Sayednah (Nordoeste India, Sindh, Pakistán)
· Shah, Shah Ji, Pir, Pir Sahib (Pakistán)
· Mir, Mirza (Irán)


Otros términos honoríficos árabes incluyen sheikh y sharif. La línea de sayyides hasaníes que gobernó La Meca, Medina, e Irak y hoy gobiernan en Jordania (los hachemíes) recibieron el título ‘sharif’ (plural: ashraf). Sharif es reservado por descendientes de Hasan mientras que Sayyid por descendientes de Husayn. Pero después de la era hachemí, “sayyid” y “sharif” son similares, por los descendientes de Hasan y Husayn. Los chiítas árabes usan la palabra “sayyid” y “habib” para denotar descendencia de ambos.


Su Alteza Sayyid Haitham bin Taimoor Al Said, Ministro de Herencia y Cultura de Omán.

jueves, 2 de febrero de 2012

Las arenas de Arabia Saudita

El Reino de Arabia Saudita (en árabe, Al-Mamlaka al-`Arabiyya as-Sa`ūdiyya), Arabia Saudí o simplemente Arabia Saudita, es un país de la Península Arábiga que limita con Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. Su origen etimológico esta compuesto por la Casa de Saud (la más poderosa tras la unificación de 1932) y la palabra arabia que hace referencia a noble en la lengua semítica. Liechtenstein y Arabia Saudita son los dos únicos países en el mundo cuyo nombre está asociado con el de la familia regente.


El Escudo de Arabia Saudita, adoptado en 1950. Las dos espadas representan a los reinos de Hiyaz y Nejd unidos en 1926 bajo Ibn Saud.

Antes de la Era Común, aparte de un pequeño número de asentamientos urbanos comerciales, como La Meca y Medina, ubicadas en Hiyaz, al oeste de la Península Arábiga, la mayoría de lo que actualmente es Arabia Saudita estaba habitada por sociedades tribales nómadas o cubierta de desiertos inhabitables. El profeta del Islam, Mahoma, nació en La Meca cerca del año 571. A inicios del siglo VII, Mahoma unió a las distintas tribus de la península y creó un único sistema de gobierno religioso islámico. Tras su muerte en 632, sus seguidores rápidamente expandieron el territorio bajo el mandato musulmán más allá de Arabia, conquistando una vastedad de territorios (desde la Península Ibérica hasta la India) en cuestión de décadas. Así, Arabia pronto se convirtió en una región periférica del mundo islámico a medida que el foco se centró en las tierras conquistadas más desarrolladas.

Desde el siglo X hasta inicios del siglo XX, La Meca y Medina estuvieron bajo el control de un regente árabe local conocido como el Jerife de La Meca, pero la mayor parte de esos tiempos el Jerife debía obediencia al gobernante de uno de los mayores imperios islámicos con base en Bagdad, El Cairo o Estambul. La mayoría de los demás territorios de lo que hoy es Arabia Saudita regresó a la estructura tribal tradicional.


Mapa de La Meca de 1787 detallando la Masjid al-Haram (la “mezquita sagrada”) y los sitios religiosos relacionados.


Siglo XVIII: el aumento del wahabismo y el primer "estado árabe"

El surgimiento de la dinastía saudita comenzó en Arabia central en 1744. En ese año, Muhammad ibn Saud, el soberano de la tribu de la ciudad de Ad-Dir'iyyah cerca de Riad, unió fuerzas con el líder religioso Muhammad ibn Abd-al-Wahhab, el fundador del movimiento wahabí - una forma radical del Islam. Esta alianza que se formó en el siglo XVIII dio el impulso ideológico a la expansión de Arabia y sigue siendo la base del imperio dinástico de Arabia Saudita en la actualidad. Durante los próximos 150 años, las fortunas de la familia Saud se levantaron y cayeron varias veces cuando los gobernantes saudíes sostuvieron contiendas con Egipto, el Imperio Otomano y otras familias árabes por el control de la península.

El primer "Estado de Arabia Saudita” fue establecido en 1744 en la zona de Riad y brevemente controló la mayor parte del territorio actual de Arabia Saudita a través de conquistas entre 1786 y 1816, que incluían la Meca y Medina. Preocupado por el creciente poder de los saudíes, el sultán otomano Mustafá IV dio instrucciones a su virrey en Egipto, Mohammed Ali Pasha, que reconquistara la zona. Ali envió a sus hijos Tusun Pasha e Ibrahim Pasha, que fueron finalmente exitosos en la ruta de las fuerzas saudíes en 1818 y destruyeron el poder de Al Saud.


Bandera del Emirato de Diriyah (primer estado árabe)

Siglo XIX: las guerras tribales y de la dominación otomana

Los Al Saud regresaron al poder en 1824, pero su área de control estaba limitada principalmente al corazón árabe de la región Nejd, conocida como segundo "Estado Saudita”. Sin embargo, su dominio en Nejd fue impugnada pronto por nuevos rivales, los Al Rashid de Ha’il. A lo largo del resto del siglo XIX, los Al Saud y Al Rashid lucharon por el control del interior de lo que se convertiría en Arabia Saudita. En 1891, los Al Saud fueron derrotados definitivamente por los Al Rashid, que expulsaron a los saudíes al exilio en Kuwait.

Mientras tanto, en el Hiyaz, después de la derrota del primer Estado Saudita, los egipcios siguieron ocupando la zona hasta 1840. Cuando se fueron, el Jerife de La Meca reafirmó su autoridad, aunque con la presencia de un gobernador y una guarnición otomana.

La rebelión árabe (1916-1918)

A principios del siglo XX, el Imperio Otomano continuó con el control o soberanía (aunque nominal) sobre la mayor parte de la península. Sujeta a esta soberanía, Arabia fue gobernada por un mosaico de dirigentes tribales (incluidos los Al Saud, que habían regresado del exilio en 1902) con el Jerife de La Meca teniendo preeminencia y gobernando el Hiyaz.



Soldados del Ejército Árabe portando la bandera de la revuelta Árabe (1916)


En 1916, con el estímulo y el apoyo de Gran Bretaña y Francia (que estaban luchando contra los otomanos en la Primera Guerra Mundial), el Jerife de La Meca, Hussein bin Ali , encabezó una revuelta pan-árabe contra el Imperio Otomano, con el objetivo de garantizar la independencia árabe y la creación de un único y unificado estado árabe abarcando los territorios árabes de Aleppo en Siria hasta Adén en Yemen. El ejército árabe se componía de beduinos y otros de toda la península, pero no los Al Saud y sus tribus aliadas que no participaron en la revuelta, en parte debido a una rivalidad de larga data con el Jerife de La Meca y en parte porque su prioridad era derrotar a la Al Rashid por el control del interior. Sin embargo, la revuelta jugó un papel en el Frente de Oriente Medio y aprisionó a miles de soldados otomanos contribuyendo así a la derrota de los otomanos en la Primera Guerra, en 1918.

Sin embargo, con la consiguiente división del Imperio Otomano, los británicos y los franceses no cumplieron sus promesas a Hussein de apoyar un estado pan-árabe. Aunque Hussein fue reconocido como Rey del Hiyaz, Gran Bretaña más tarde cambió de apoyo a los Saud, dejándolo aislado diplomáticamente y militarmente. La rebelión, por lo tanto, fracasó en su objetivo de crear un estado pan-árabe, pero Arabia fue liberada de la soberanía y el control otomano.

Lawrence de Arabia luego de la Batalla de Aqaba (1916)


Abdul Aziz y la fundación de Arabia Saudita


En 1902, Abdul-Aziz bin Saud, líder de los Al Saud, regresó del exilio en Kuwait para reanudar el conflicto con los Al Rashid y se apoderaron de Riyadh -la primera de una serie de conquistas que culminaron con la creación del moderno estado de Arabia Saudita en 1932. El arma principal para el logro de estas conquistas fue el Ikhwan, el ejército tribal beduino-wahabí dirigido por el Sultán Bin Najad Al Otaibi y Faisal al-Dwaish.

En 1906, Abdul-Aziz había impulsado a los Al Rashid fuera de Nejd y los otomanos lo reconocieron como su visitante en Nejd. Su siguiente gran adquisición fue Al-Hasa, que tomó a los otomanos en 1913, llevándolo al control de la costa del Golfo Pérsico y de lo que se convertiría en las vastas reservas de petróleo de Arabia Saudita. Evitó la participación en la revuelta árabe, después de haber reconocido la soberanía otomana en 1914, y en su lugar continuó su lucha contra los Al Rashid en el norte de Arabia. En 1920, la atención del Ikhwan se volvió hacia el sur-oeste, cuando se apoderaron de Asir, la región entre el Hiyaz y Yemen. Al año siguiente, Abdul-Aziz finalmente derrotó a los Al Rashid y anexó todo el norte de Arabia.

Antes de 1923, Abdul Aziz no había arriesgado invadir el Hiyaz, porque Hussein bin Ali era apoyado por Gran Bretaña. Sin embargo, en ese año, los británicos retiraron su apoyo y el Ikhwan atacó el Hiyaz, completando su conquista a finales de 1925. El 10 de enero de 1926 Abdul-Aziz se declaró a sí mismo Rey del Hiyaz y, luego, el 27 de enero de 1927, tomó el título de Rey de Nejd (su anterior título era Sultán). Por el Tratado de Jeddah, firmado el 20 de mayo de 1927, el Reino Unido reconoció la independencia del reino de Abdul-Aziz (entonces conocido como Reino de Hiyaz y Nejd).


El Rey Abdul Aziz Bin Abdul Tahman Al-Saud

Después de la conquista del Hiyaz, los líderes Ikhwan querían continuar con la expansión del reino wahabí dentro de los protectorados británicos de Transjordania, Irak y Kuwait. Abdul-Aziz, sin embargo, se negó a aceptar esto, reconociendo el peligro de un conflicto directo con los británicos. El Ikhwan, por lo tanto, se rebeló, pero fueron derrotados en la Batalla de Sabilla en 1930 y el liderazo Ikhwan fue masacrado.


En 1932, los dos reinos de Hiyaz y Nejd fueron unidos como el "Reino de Arabia Saudita". Las fronteras con Jordania, Irak y Kuwait fueron establecidas por una serie de tratados negociados en la década de 1920, con dos creadas "zonas neutrales", una con Irak y otra con Kuwait. La frontera sur del país con Yemen fue parcialmente definida por el Tratado de 1934 de Ta’if, que puso fin a una breve guerra fronteriza entre los dos Estados. Los éxitos militares y políticos de Abdul Aziz no se reflejaron económicamente hasta que las vastas reservas de petróleo fueron descubiertas en 1938 en la región Al-Hasa, a lo largo de la costa del Golfo Pérsico. El desarrollo comenzó en 1941 y en 1949 la producción estaba en pleno apogeo.


Abdul Aziz murió en 1953. Sólo los hijos de Abdul Aziz, hasta la fecha, ascendieron al trono saudita. El número de niños que engendró se desconoce, pero se cree que tenía 22 esposas y 37 hijos, de los cuales cinco se han convertido en reyes. Antes de su muerte, eligió a Saud como su inmediato sucesor.


El descubrimiento de petróleo


Antes del descubrimiento del petróleo, la principal fuente de ingresos para el gobierno dependía de la peregrinación a La Meca, que era de alrededor de 100.000 personas por año a finales de 1920. En la década de 1930, Abdul Aziz otorgó una concesión económica a la Standard Oil Company de California para extraer petróleo en su reino, después de que el petróleo fuera encontrado en las cercanías de Bahrein en 1932. Los pozos fueron construidos en Dhahran a finales de 1930 y para 1939 el reino comenzó a exportar.



El Rey Abdul Aziz con oficiales de Aramco durante una visita a los yacimientos de petróleo de Ras Tanurah en 1948. Presentes estaban sus hijos Faisal, Muhammad, Khalid y Fahd.

Durante y después de la Segunda Guerra Mundial, la producción de petróleo de Arabia se expandió, con gran parte del petróleo vendido a los aliados. ARAMCO (la Arabian American Oil Company) construyó un gasoducto submarino a Bahrein para ayudar a aumentar el flujo de petróleo en 1945. Entre 1939 y 1953, los ingresos del petróleo de Arabia Saudita aumentaron de US $ 7 millones a más de US $ 200 millones y el reino empezó a ser totalmente dependiente de los ingresos del “oro negro”.

Los reinados de Saud y Faisal: 1953-1975


El Rey Saud subió al trono a la muerte de su padre en 1953. El petróleo proveía a Arabia Saudita de prosperidad económica y una gran cantidad de influencia política en la comunidad internacional. La súbita riqueza por la creciente producción fue un arma de doble filo. La vida cultural se desarrolló rápidamente, principalmente en el Hiyaz, que era el centro de prensa y radio, pero la gran afluencia de extranjeros aumentó la propensión pre-existente a la xenofobia. Al mismo tiempo, el gobierno se hizo cada vez más derrochador y pródigo. A pesar de la nueva riqueza, el gasto extravagante condujo a déficits gubernamentales y préstamos del extranjero en la década de 1950.

Sin embargo, a principios de la década siguiente surgió una intensa rivalidad entre el rey y su hermanastro, el príncipe Faisal, impulsado por las dudas de la familia real sobre la competencia de Saud. Como consecuencia de ello, Saud fue depuesto en favor de Faisal en 1964.


El Emir Saud (luego Rey Saud) a caballo durante su visita al Emir Abdullah en Amman (1935)


A mediados de los años 1960 se produjeron presiones externas generadas por las diferencias entre Arabia y Egipto sobre Yemen. Cuando estalló la guerra civil en 1962 entre realistas y republicanos de Yemen, las fuerzas egipcias entraron a aquel país para apoyar el nuevo gobierno republicano, mientras que Arabia Saudita apoyó a los realistas. Las tensiones disminuyeron sólo después de 1967, cuando Egipto retiró sus tropas de Yemen. Las fuerzas saudíes no participaron en la Guerra de los Seis Días (árabe-israelí) de junio de 1967, pero el gobierno proporcionó más tarde subsidios anuales a Egipto, Jordania y Siria para apoyar a sus economías.


En 1965 se produjo un intercambio de territorios entre Arabia Saudita y Jordania en el que ésta renunció a un área relativamente grande del desierto del interior a cambio de un pequeño trozo de playa cercana a Aqaba. La zona neutral saudí-kuwaití fue dividida administrativamente en 1971, con cada estado compartiendo por igual los recursos petroleros de la zona antigua.


La economía y la infraestructura sauditas fueron desarrolladas con la ayuda del exterior, particularmente de los Estados Unidos, creando fuertes vínculos entre dos países disímiles y considerable y problemática presencia estadounidense en el Reino. La industria saudita del petróleo bajo la empresa ARAMCO fue construida por las compañías petroleras estadounidenses; Bechtel fue una de las empresas norteamericanas que construyó gran parte de infraestructura del país, Trans World Airlines el servicio de transporte aéreo de pasajeros saudita, la Fundación Ford modernizó el gobierno, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU. construyó instalaciones de televisión y de difusión y supervisó el desarrollo de su industria de defensa.


El Rey Faisal durante su visita de Estado al Presidente Nixon (1971)


Durante la guerra árabe-israelí de 1973, Arabia Saudita participó en el boicot petrolero árabe de los Estados Unidos y Países Bajos. Miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Arabia Saudita se había unido a los demás países miembros de moderar los aumentos del precio del petróleo a partir de 1971. Después de la guerra de 1973, el precio del petróleo aumentó considerablemente, incrementando la riqueza y la influencia política de Arabia Saudita.


Faisal fue asesinado en 1975 por su sobrino, el príncipe Faisal bin Musa'id.

Reinado de Khalid: 1975-1982

Faisal fue sucedido por su hermanastro, Khalid, durante cuyo reinado el desarrollo económico y social continuó a un ritmo extremadamente rápido, revolucionando la infraestructura y el sistema educativo del país; en la política exterior, los estrechos vínculos con los EE.UU. se desarrollaron. En 1979, hubo dos acontecimientos que los Al Saud percibieron como una amenaza al régimen, y tuvieron una influencia a largo plazo sobre la política exterior y nacional de Arabia. La primera fue la revolución islámica iraní. Se temía que la minoría chiíta del país en la Provincia Oriental (que es también la ubicación de los yacimientos de petróleo) pudiera rebelarse bajo la influencia de sus correligionarios iraníes. De hecho hubo varios disturbios antigubernamentales en la región en 1979 y 1980. El segundo evento fue el apoderamiento de la Gran Mezquita en La Meca por parte de extremistas islámicos. Los militantes involucrados estaban, en parte, indignados por lo que consideraban la corrupción y la naturaleza anti-islámicas del régimen saudita.


El Rey Khalid y los Reyes de España durante su visita al país ibérico (1981)


Parte de la respuesta de la familia real era hacer cumplir una observancia más estricta de las normas islámicas y tradicionales sauditas en el país (por ejemplo, el cierre de los cines) y para dar a la Ulema (comunidad de estudiantes legales del Islam y la Sharia) un papel más importante en el gobierno. El Rey Khalid dio poder al príncipe Fahd para supervisar muchos aspectos de los asuntos internacionales y nacionales del gobierno. El desarrollo económico continuó rápidamente bajo Khalid y el reino asumió un papel más influyente en la política regional y los asuntos económicos y financieros internacionales

Un principio de acuerdo sobre la partición de la zona neutral saudí-iraquí fue alcanzado en 1981. Los gobiernos concluyeron la partición en 1983.


El Rey Khalid murió en junio de 1982.


Reinado de Fahd: 1982-2005


Khalid fue sucedido por su hermano Fahd en 1982. El nuevo rey mantuvo la política exterior de Arabia Saudita de estrecha cooperación con los Estados Unidos e incrementó las compras de equipo militar sofisticado de Estados Unidos y Gran Bretaña. En las décadas de 1970 y 1980, el país se había convertido en el mayor productor de petróleo en el mundo. Los ingresos del petróleo eran fundamentales para la sociedad saudita puesto que su economía había cambiado por la extraordinaria riqueza que generaba y que era canalizada a través del gobierno. La urbanización, la educación pública masiva, la presencia de numerosos trabajadores extranjeros, y el acceso a nuevos medios de comunicación, todo afectaba los valores de Arabia Saudita. Mientras que la sociedad cambiaba profundamente, los procesos políticos no lo hicieron. El verdadero poder continuaba sostenido casi exclusivamente por la familia real, conduciendo a la desafección de muchos sauditas que comenzaron a buscar una mayor participación en el gobierno.


El Rey Fahd visita a la Reina Margrethe II (Dinamarca, 1984)


Después de la invasión iraquí de Kuwait en 1990 Arabia Saudita se unió a la coalición anti-Irak y el rey Fahd, por temor a un ataque de Irak, invitó a los soldados estadounidenses y de coalición que se estacionaran en Arabia Saudita. Las tropas y los aviones sauditas participaron en las operaciones militares subsiguientes. Sin embargo, permitiendo a fuerzas de coalición asentarse en el país resultó ser uno de los temas que ha llevado a un aumento en el terrorismo islámico en Arabia Saudita, así como los ataques terroristas islámicos en los países occidentales por ciudadanos sauditas.


El islamismo no era la única fuente de hostilidad al régimen. Aunque ahora extremadamente rica, la economía del país estaba cerca del estancamiento, lo que combinado con un crecimiento del desempleo, contribuyó a la inquietud en el país y se reflejó en un aumento posterior de disturbios civiles y descontento con la familia real. En respuesta, fue iniciada una serie de "reformas" (por ejemplo, la Ley Fundamental). Sin embargo, el dilema de la familia real era la de responder a la disidencia al tiempo que se hicieran tan pocos cambios reales en el status quo como fueran posibles. Fahd dejó en claro que él no tenía democracia en cuenta: "Un sistema basado en elecciones no es consistente con nuestro credo islámico, que [aprueba] el gobierno de la consulta [shura]".



El Rey Fahd con los jefes de Estado de los otros cinco miembros del Gulf Cooperation Council: Bahrain, Qatar, Omán, Kuwait y Emiratos Arabes Unidos (1992)


En 1995, Fahd sufrió un derrame cerebral y el príncipe heredero, Abdullah, asumió día a día la responsabilidad del gobierno, aunque su autoridad se vio obstaculizada por el conflicto con todos los hermanos del rey Fahd, el "clan" Sudairi. Abdullah continuó con la política de leve reforma y mayor apertura, pero, además, adoptó una política exterior de distanciamiento de los EE.UU. En 2003, Arabia Saudita se negó a apoyar los EE.UU. y sus aliados en la invasión de Irak. Sin embargo, la actividad terrorista aumentó dramáticamente en 2003, con los atentados de Riad y otros ataques, lo que llevó al gobierno a tomar medidas mucho más estrictas contra el terrorismo.


Reinado de Abdullah: 2005 al presente

En 2005, el rey Fahd murió y su medio hermano, Abdullah, ascendió al trono. El rey posteriormente introdujo un nuevo programa de reforma moderada. La continua dependencia del país de los ingresos petroleros fue de interés particular y entre las reformas económicas que introdujo estaba la desregulación limitada, la inversión extranjera y la privatización.

Él ha tomado medidas mucho más enérgicas para hacer frente a los orígenes de terrorismo islámico y ha ordenado el uso de la fuerza por primera vez por los servicios de seguridad en contra de algunos extremistas. En febrero de 2009, Abdullah presentó una serie de cambios en el gobierno de la judicatura, las fuerzas armadas y los diversos ministerios para la modernización de estas instituciones. Entre sus decisiones fueron la sustitución de las personas mayores dentro de la judicatura y la Mutawa (policía religiosa), con más candidatos moderados y el nombramiento de una mujer como viceministro por primera vez en la historia del país.


El Rey Abdullah con la Reina Elizabeth II durante su visita de Estado al Reino Unido (2010)

martes, 29 de diciembre de 2009

El Príncipe Aga Khan

Aga Khan es el título hereditario del Imán de los Musulmanes Nizārī, la rama más importante de los Ismailíes. La rama ismailí del Shia Islam confirma el Imanato a los descendientes de Ismail ibn Jafar, el hijo mayor de Imam Ja'far al-Sadiq –cuya estirpe se remontaba directamente a Fátima, hija de Mahoma-, mientras que la rama menor del Shia Islam sigue al hermano más joven de Ismail y designado Imán, Musa al-Kazim y sus descendientes.


El Hazrat Panjetan-e-Pak, que muestra las cinco personalidades sagradas que, juntas, forman la Familia Fundadora del Islam



Los antepasados del Aga Khan gobernaron Egipto y el norte de África con gran esplendor, entre los siglos X y XI, hasta que se desplazaron a Persia (rebautizada Irán en 1935). Hubo cuarenta y cinco Imanes en línea directa de descendencia antes del primer Aga Khan, cuyo nombre era Hasan Ali Shah y había llegado a ser Imán en 1817, cuando su padre Shah Khalil Allah fue asesinado en un disturbio. El emperador de Persia, Fat’h Ali Shah, temeroso de que los ismailíes lo responsabilizaran, eligió a Hasan Ali gobernador de la rica provincia de Mahallat, le otorgó el título honorífico de “Aga Khan” y le dio permiso para que se casara con su hija, la princesa Sarv-i Jehan Khanum. Debido a esta princesa persa, los hijos de todos los Aga Khan reclamaron el derecho al título de príncipes.


El emperador de Persia, Fah’h Ali Shah Qajar (1798)



Etimológicamente, el título combina el tratamiento militar turco Agha, que significa “noble” o “señor”, con el polivalente título Khan, dado a los jefes locales. La combinación significa aproximadamente “Comandante en jefe”. En el protocolo de la corte persa, el Khan (y Amir) era comúnmente parte de los comandantes de las fuerzas armadas y líderes tribales de las provincias que se hallaban en el cuarto lugar de precedencia dentro de las ocho clases de títulos de los que no forman parte de las dinastías reales.


Instalado en Bombay desde 1848, el Aga Khan mantuvo su liderazgo religioso y acumuló una gran fortuna personal en caballos y propiedades reales. Cuando acudió a los británicos para obtener un salvoconducto para su familia, éstos se quejaron pero luego honraron a Sarv-i Jehan Khanum con un gran saludo a su llegada, un tributo brindado a los príncipes hindúes y sus familias. Después de muchas negociaciones, accedieron a que la princesa fuera recibida por las autoridades gubernamentales. Después de este desaire, en 1859, los británicos otorgaron al Aga Khan el tratamiento no hereditario de “Su Alteza”, lo cual al parecer satisfizo su orgullo lastimado.

El Aga Khan II (1830-1885)



En 1877, los jefes coloniales de India dieron al Aga Khan rango y nobleza en reconocimiento a su ayuda para la supresión de una rebelión regional contra el régimen británico. Entonces el Aga Khan se convirtió en el único líder religioso de la India británica que tuvo derecho al saludo ceremonial con tiros de fusil; todos los otros saludos ceremoniales debían realizarse a Príncipes de los diferentes Estados hindúes o Pensionados políticos que ostentaban ancestrales títulos principescos en estados abolidos por el Raj.


Gran Bretaña ha ratificado el título de príncipe a cada uno de los sucesivos Aga, pues no es hereditario. En 1886 la reina Victoria se lo otorgó oficialmente a Sultan Mohamed, Aga Khan III, cuando éste tenía apenas 9 años. Sin embargo, no reconoció este título a los dos hijos del Aga Khan III, Aly y Sadruddin. La justificación de este honor estaba basada en la afirmación de que la abuela de Khan era una princesa persa con derechos hereditarios (Al hijo mayor, Aly Khan, le fue otorgado el título de cortesía de Príncipe por el gobierno británico en 1938).



El Aga Khan III y la Begum en las carreras de Epsom (1938)



El Aga Khan III fue armado caballero en 1896 (Sir Sultan Mohamed), elegido Comendador de la Eminente Orden del Imperio Indio (K.C.I.E.) en 1898 y promovido a Gran Comendador (G.C.I.E.) en 1902, Gran Comendador de la Excelsa Orden de la Estrella de la India (G.C.S.I) en 1911, Caballero de la Real Orden Victoriana (G.C.V.O.) en 1923 y Caballero de la Muy Distinguida Orden de San Miguel y San Jorge (G.C.M.G.) en 1955. Obtuvo categoría de Jefe de Estado de la Presidencia de Bombay (con salva de 11 cañonazos) en 1916 y miembro del Consejo Privado (P.C.) en 1934.


En 1930 la posición social del Aga Khan y su tercera esposa (Andrée Josephine Carron) se había convertido en un problema cortesano y diplomático. El Aga Khan pretendía que la Begun fuera recibida en la Corte y se le otorgara el título de Su Alteza. Las cartas iban y venían continuamente entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el palacio de Buckingham, la oficina del Lord Chambelán y el Aga Khan. El Virrey de la India sostuvo como “apropiado e inobjetable” el tratamiento de Su Alteza lady Aga Khan. Aunque del Foreign Office sostenían que “es difícil comprender por qué una mujer francesa casada con un mahometano debería asumir un título que normalmente está reservado a las hijas de los duques, marqueses y condes ingleses”. Finalmente, la oficina del Lord Chambelán decretó que la Begun debería ser tratada como Su Alteza la Begun Aga Khan durante su presentación ante Jorge V.


La Begum Andrée, tercera esposa del Aga Khan III, con traje de presentación ante la Corte de Saint James



Con respecto al hijo mayor y heredero, Aly Soloman Khan, el gobierno británico y el Ministerio de Asuntos Exteriores sabían que la prensa se refería a él como “Príncipe”, aunque nunca había utilizado el título en un contexto oficial. Cuando en una revista ismailí se refirieron a él como “Su Serena Majestad Vali-ahed (heredero del trono), príncipe Alí S. Khan”, inmediatamente el Ministerio de Relaciones Exteriores de la India informó al gobierno hindú que si Aly Khan o el Aga Khan intentaban utilizar el título con un alcance oficial, “se tomarían las medidas para corregirlos”. Recién en 1938 se le concedió como título de cortesía. Por sus servicios en la guerra Aly recibió la Estrella de Bronce del ejército norteamericano, la Legión de Honor francesa y la Cruz de Guerra.



Boda del Príncipe Hussein, hijo del Aga Khan IV, en Aiglemont, Francia (2006)




El príncipe Karīm al-Hussainī es el actual Aga Khan, el IV, después de asumir el Imanato de los Nizari Ismailíes en 1957, sucediendo a su abuelo. El título de Su Alteza le fue otorgado por la reina Elizabeth II en 1957 y el de Su Alteza Real por Reza Pahlavi, Shah de Irán, en 1959. Entre otros honores, el príncipe Karim Aga Khan recibió la Gran Cruz de la Orden del Príncipe Enrique el Navegante (Portugal), 1960; l’Ordre de la Côte d’Ivoire, 1965; l’Ordre du Croissant Vert des Comores, 1966; el Grand Cordon, Orden de Taj (Irán), 1967; el Nishan-i-Imtiaz (Pakistán), 1970; el Grand Cordon, Quissam-al-Arch (Marruecos), 1986. Fue nombrado Cavaliere di Gran Croce della Repubblica Italiana (1977) y Grand Officer de l’Ordre National du Lion de Senegal (1982).



Lista de los titulares Aga Khan
  • Aga Khan I = Hasan Ali Shah Mehalatee Aga Khan I (1800–1881), 46º Imán (1817–1881)
  • Aga Khan II = Ali Shah Aga Khan II (alrededor 1830–1885), 47º Imán (1881–1885)
  • Aga Khan III = Príncipe Sultan Mohammed, (1877–1957), 48º Imán (1885–1957)
  • Aga Khan IV = Príncipe Karim Al Husseini (b. 1936), 49º Imán (1957- )
El Aga Khan IV con la Reina Elizabeth II (2008)