jueves, 27 de agosto de 2009

Boyardo


Boyardo (en ruso y ucraniano Боярин) es el título de los nobles terratenientes eslavos, aunque se emplea sobre todo en el ámbito ruso, serbio, búlgaro y rumano (incluyendo Moldavia). Posteriormente, en Rusia se asocian a una nobleza rural que se caracterizaba por su indumentaria particular: abrigos largos hasta los pies de brocado y terciopelo, forrados de pieles, altos gorros de cibelina y largas barbas.



Desde los días del principado ucraniano de Kiev, los boyardos eran los jefes de grandes clanes familiares, que podían movilizar bajo su liderazgo a grandes masas de hombres para prestar servicios militares a los príncipes gobernantes. Pese a la decadencia de Kiev, los boyardos consiguieron mantener su influencia gracias a la conquista y explotación de las tierras fértiles de sus vecinos más débiles.




Maria Ilyinichna Miloslavskaya, Zarina consorte de todas las Rusias (1650)


Asimismo, en la etapa de expansión del principado de Moscovia, los boyardos seguían conservando su influencia política y económica, así como una casi completa autonomía, lo cual entraba en conflicto con la expansión del poderío de los mismos príncipes moscovitas, quienes teóricamente tenían a los boyardos bajo su dominio. No obstante, en el reinado de Iván IV conocido como Iván el Terrible, los boyardos fueron realmente sometidos violentamente al control político y militar de Moscú, quedando suprimida gran parte de su antigua autonomía, por cuanto que Iván el Terrible creó un poderoso cuerpo de tropas que sólo a él rendía cuentas de sus actos, la Oprichnina, debilitando así las fuerzas bélicas de cada boyardo.


El Zar Mikhail I Fyodorovich en la Duma de boyardos (1613)


El Imperio Ruso

A partir del reinado de Pedro I el Grande, a inicios del siglo XVIII, se produjo un revolucionario cambio en las costumbres e indumentaria de los boyardos, imponiéndose la costumbre occidental de los trajes europeos, el uso de peluca, afeitarse la barba, etc. También se impuso en Rusia el uso de los títulos nobiliarios europeos.

Conde Gavrila Ivanovich Golovkin (1710)



Otra modificación importante del reinado de Pedro I fue la mayor dependencia de los boyardos respecto del propio zar, de modo que su prestigio y poder (ya disminuidos en comparación a siglos pasados) no dependía sólo de su destreza militar o riqueza personal, sino de los servicios prestados al Imperio Ruso y su lealtad personal al zar. Al establecerse la Tabla de rangos por orden del soberano, toda la nobleza rusa quedó dividida en estratos muy diferenciados, siendo posible el ascenso o descenso en dicha escala mediante el desempeño en servicio del zar.


Se fijó además como deber máximo de los nobles mostrar lealtad total a su soberano; esto era más importante cuando, como producto de las reformas efectuadas Pedro I el Grande, a diferencia de los antiguos príncipes de Moscú o Kiev, sí tenía la posibilidad real de castigar severamente a cualquier boyardo reacio a sus órdenes.



Conde Pavel Andreevich Shouvalov (1801)





Príncipe Dmitriy Vladimirovich Golitsyn (1825)


La cada vez mayor dependencia de los boyardos respecto del zar causó que los nobles más ricos lograran establecerse definitivamente en la nueva capital rusa, San Petersburgo, consiguiendo así una mayor cercanía con el zar y mayores privilegios derivados de una relación estrecha con el soberano, quedando en el medio rural la mayoría de los boyardos menos adinerados.


Princesa Zinaida Nikolaievna Yussupova (1894)




Princesa Olga Orloff nacida Princesa Olga Konstantinovna Belosselsky-Belozersky (1911)

Boyardos en Bulgaria


La forma eslava del término “boyardo” –bolyarin- data del siglo X y es fundada en Bulgaria, donde puede haber surgido del antiguo título boila, que denotaba un estatus aristocrático entre los búlgaros. En el protocolo diplomático del emperador bizantino Constantino VII los nobles de Bulgaria eran llamados boliades. Un miembro de la nobleza durante el Primer Imperio de Bulgaria era llamado boila mientras que en el Segundo Imperio búlgaro el correspondiente título se había convertido en bolyar o bolyarin. Bolyar, como su predecesor boila, era un título hereditario. Los boyardos búlgaros se dividían en veliki (grande) y mali (menor).


Ivan Asen II, Zar del Segundo Imperio Búlgaro (1218-1241)

Boyardos en Valaquia y Moldavia

En la región de los Cárpatos no habitadas por rumanos, la clase de los boyardos (en rumano, boier) emergió entre los jefes de las comunidades rurales de la primera Edad Media. Inicialmente electos, más tarde hicieron hereditarias sus atribuciones administrativas y judiciales y gradualmente las expandieron a otras comunidades.

Luego de la aparición en el área de estructuras políticas más avanzadas, su privilegiado estatus tenía que ser confirmado por el poder central, el cual usaba su prerrogativa para incluir en la clase boyarda individuos que se distinguían en las funciones civiles o militares (por la asignación de sus tierras desde los dominios principescos).

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