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martes, 17 de noviembre de 2009

Casa Romanov

La Dinastía Romanov, establecida en Moscú desde el siglo XIV, que accedió al trono en 1613 con la entronización de Miguel I, hijo del patriarca Filareto (primo de Fiódor I de Rusia) y rigió el país hasta que la Revolución de Febrero de 1917 obligó al zar Nicolás II a abdicar.


Joyas de la Corona rusa
Origen

El Patriarca Filareto, nacido Fiódor Nikitich Romanov, era hijo de Nikita Romanovich Zajarín-Yúriev, hermano de Anastasia Romanovna Zajarina (esposa favorita de Iván IV el Terrible), ambos hijos de Román Zajarín-Yúriev (del cual procede el nombre Romanov), descendiente directo de Andrey Ivánovich Kobyla, de origen lituano, boyardo del siglo XIV que estaba al servicio de Simeón I de Rusia. Algunos lo hacen descender de Julio César y es antepasado de, mínimo, 24 familias nobles, aparte de la mencionada.


Ganaron influencia durante el Gran Interregno generado por la muerte de Iván IV (1584). En 1613 una asamblea de nobles eligió zar al sobrino nieto de Iván, Miguel I, con el que se inició la dinastía. A Miguel le sucedieron su hijo Alexis I y su nieto Fiódor III, cuya muerte inició un conflicto sucesorio entre los descendientes de Alexis I, Pedro el Grande y sus hermanastros Iván V y Sofía.


Proclamación del Zar Miguel (1613)


La influencia alemana

Pedro se impuso a Iván V en 1689 e inició un reinado marcado por la modernización de Rusia, que impulso la colonización territorial y la fundación de San Petersburgo. Fue el primer monarca en adoptar el título de Zar de todas las Rusias. Pedro cambió la ley de sucesión, estableciendo que cada monarca sería libre de escoger a su sucesor.


Sin embargo, él mismo murió antes de haber establecido quién sería su sucesor. Los boyardos escogieron a su esposa, Catalina I (1725) como zarina. Al morir ésta, el trono volvió al linaje Romanov con su nieto Pedro II (1727) y su sobrina Ana Ivanovna (1730). Finalmente Iván VI, quien era alemán, se convirtió en Zar. Los Romanov volvieron al trono con la hija de Pedro I, la Zarina Isabel (1741). Con ella se extinguió el linaje y, aunque la dinastía conservó el nombre de Romanov, de hecho fue sustituida por la Casa de Holstein-Gottorp.



Blasones Holstein-Gottorp-Romanov

La coronación de Pedro III (sobrino de Isabel) en 1761, reforzó la presencia alemana en la Rusia imperial. Este zar sentía profunda admiración por Federico II el Grande de Prusia, por que una vez en el poder concertó la paz en la Guerra de los Siete Años.

Una conspiración de la nobleza y del clero obligó a Pedro III a abdicar, sucediéndole su esposa, Catalina II de Rusia (nacida en Prusia) 1762, quien usurpó el trono a su hijo, Pablo I, aunque le designó para sucederle en el Trono. Pablo murió asesinado en una conspiración encabezaba por su hijo, el príncipe Constantino en 1801. El trono recayó en el nieto de Catalina, Alejandro I (1777- 1825), y después en su hermano, Nicolás I (1825-55). Luego se siguió el orden sucesorio normal de padres a hijos, con Alejandro II (1855-81), Alejandro III (1881-94) y Nicolás II (1894-1917).


Catalina la Grande (1762-1796)


Trescientos cuatro años después de instalarse la dinastía Romanov en el trono ruso con Mijail Feodorovich como soberano de toda Rusia llegaría a un final brutal con el asesinato de Nicolás II por los bolcheviques.


Nicolás II tenía una débil personalidad y no estaba preparado para su futuro puesto como Zar. Este hombre, quien solamente le inspiraba su tranquila vida familiar, se convirtió en la cabeza de un enorme estado lleno de cambios después de la muerte de su padre. El no tenía anticipado tal cambio en Rusia y siempre reaccionaba bajo presión de los eventos, demasiado tarde, o torpemente. Además, era consciente del principio santo de su misión y que siempre defendería la monarquía cuando las concesiones fueran inevitables.


La esposa de Nicolás II era una princesa de Hesse, nieta de la Reina Victoria de Inglaterra, y se convirtió en Alejandra cuando se unió a la Iglesia Ortodoxa Rusa en preparación para su boda. El matrimonio tuvo cinco hijos: las Grandes Duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia y el Zarevich Alexis Nikolaievich.


La boda de Nicolás y Alejandra (1895)

El arresto de los Romanov

El gobierno de Aleksandr Kérensky retuvo a la familia imperial bajo arresto domiciliario en su palacio. Sus primeras intenciones eran mandarlos en exilio a Inglaterra, pero el gobierno no podría seguir haciéndole frente al crecimiento de poder de los bolcheviques. Para el invierno de 1917, los bolcheviques habían prevalecido sobre los mayores grupos revolucionarios y tenían bajo su control Moscú y San Petersburgo. Muy pronto, establecieron un gobierno.


Nicolás fue el último Zar de Rusia, siendo destronado por la revolución de febrero, producida en el marco de la Primera Guerra Mundial. Después de la revolución de Octubre, los bolcheviques asesinaron a la familia real en Ekaterinburgo en 1918.


Después del asesinato de Miguel IV en Perm y de Nicolás II y su hijo Alexis Nicoláyevich en Ekaterinburgo se inicia un gran conflicto familiar por establecer a quien corresponden los derechos de sucesión al trono de Rusia. El primo de Nicolás II, el Gran Duque Cirilo Vladimirovich (1876-1938) se convirtió en el varón agnado de la dinastía y pretendiente al trono. En 1924, en el exilio, se proclamó Zar de todas las Rusias. Su único hijo varón, el Príncipe Vladimir Kirilovich de Rusia, murió en Miami en 1991. La hija de éste, María Vladimirovna, retomó sus derechos. Los demás descendientes varones de la dinastía están congregados en una Asociación de la Familia Romanov, cuyo jefe es el Príncipe Nicolás Romanovich, nacido en 1922 y residente en Suiza.


S.A.I Gran Duquesa María Vladimirovna Románova

Monarcas de la Casa Romanov

  • Miguel I Fiódorovich (1613-1645)
  • Alexis I Mijaílovich el Pacífico (1645-1676), hijo de Miguel III
  • Fiódor III Alekséyevich (1676-1682), Teodoro III de Rusia, hijo de Alexis I
  • Iván V Alekséyevich (1682-1696), hermano de Teodoro III,
  • Pedro I Alekséyevich el Grande (1682-1725), hermano de Teodoro III,
  • Catalina I Alekséyevna (1725-1727), viuda de Pedro I, de soltera Marta Skavronska
  • Pedro II Alekséyevich (1727-1730), hijo de Alexis Petrovich, primogénito de Pedro I
  • Ana Ivánovna (1730-1740), hija de Iván V
  • Iván VI Antónovich (1740-1741), hijo de Ana Leopoldovna,
  • Isabel I Pétrovna la Clemente (1741-1762), hija de Pedro I y Catalina I
  • Pedro III Fiódorovich (1762), hijo de Ana Pétrovna, hija de Pedro I
  • Catalina II Alekséyevna la Grande (1762-1796), viuda de Pedro III, de soltera Sofía de Anhalt-Zerbst
  • Pablo I Pétrovich (1796-1801), hijo de Pedro III y Catalina II
  • Alejandro I Pávlovich (1801-1825), hijo de Pablo I
  • Nicolás I Pávlovich (1825-1855), hermano de Alejandro I
  • Alejandro II Nikoláyevich (1855-1881), hijo de Nicolás I
  • Alejandro III Aleksándrovich (1881-1894), hijo de Alejandro II
  • Nicolás II Aleksándrovich (1894-1917), hijo de Alejandro III
  • Miguel Aleksándrovich, Miguel IV de Rusia (1917), hermano de Nicolás II

jueves, 30 de julio de 2009

El Gran Príncipe

Gran Príncipe (latín: Magnus Princeps; ruso y el ucraniano:Великий князь; serbocroata:Veliki župan; checo: Velkokníže, polaco: Wielki książę; alemán: Großfürst, finés: Suuriruhtinas, danés: Storfyrste, sueco: Storfurste, lituano: Didysis kunigaikštis, húngaro: Nagyfejedelem) es un título que está justo debajo del emperador o zar, pero es más alto que príncipe. Los Grandes Príncipes eran monarcas medievales que gobernaban una nación o gran número de tribus, término usualmente traducido como “rey”. Un gran príncipe era Primus inter pares entre una dinastía, otros príncipes de esa misma dinastía eran titulados como posibles sucesores al entonces jefe y a menudo otros miembros gobernaban partes del mismo reino como una especie de “sub-príncipes”. Esto era usual en Europa del Este, por ejemplo en Rusia y Lituania. Como la posición del gobernante no era tan elevada como la de los reyes de Occidente, tenían que ser tratados más como grandes príncipes que reyes de pleno derecho.


San Alejandro Nevsky Gran Príncipe de Novgorod y de Vladimir (1220-1263)


Desde el siglo XI Velikiy Kniaz era el primer título de los Príncipes de Kievan Rus' (jefe de la Casa Rurik). Desde 1328 el Velikii Kniaz de Moscú aparecía como el Gran Duque de “todas las Rusias” hasta que en 1547 Iván IV fue coronado como Zar. El título Gran Príncipe era usado en lenguaje eslavo, báltico y ruso: Великий князь. El término eslavo "knjaz" y el báltico "kunigaitis" (hoy traducido como Príncipe) es actualmente una especie de Rey. Así, Veliki Knjaz era más “alto rey” que “gran duque”. El uso de este título se estableció en el Gran Ducado de Lituania (desde el siglo XIV) y el Gran Ducado de Moscú.


Simeón Ivánovich Gordyi "el Soberbio", Príncipe de Moscú y Gran Príncipe de Vladímir (1316-1353)


Lentamente, estos países adoptaban el sistema de primogenitura o sus gobernantes obtenían otro reino, por lo tanto la posición del jefe de la dinastía se iba haciendo más elevada que la de otros dinastas. En tales situaciones, estos monarcas asumían un título más alto, como Zar o simplemente Rey.

El título Gran Príncipe continuó siendo usado como título de cortesía para todos o la mayoría de los miembros de una dinastía, como los Grandes Duques de Rusia durante su era imperial. Finalmente fue formalizado por Alejandro III para darlo a hijos y nietos (en línea masculina) de los Zares (o Emperadores) de Rusia. Las hijas y nietas paternas de los zares rusos, así como las consortes de los Grandes Duques, recibían el tratamiento de “Grandes Duquesas”. En alemán, un Gran Duque ruso era conocido como Großfürst y en latín como Magnus Princeps.

Iván III Vasilevich “el Grande” Gran Príncipe de Moscú y Gran Príncipe de toda Rusia (1440-1505)



Iván III rompiendo en pedazos las cartas del Gran Khan Ahmed (1480)

En 1582 el rey Juan III de Suecia agregó el título “Gran Príncipe de Finlandia” a los títulos subsidiarios de los reyes suecos, aunque sin consecuencias fácticas, pues Finlandia ya era parte del reino de Suecia.

Su Majestad Johann III de Suecia, Gran Príncipe de Finlandia (1537-1592)

Luego de las conquistas rusas, continuó siendo usado por el Emperador de Rusia en su rol de gobernante de Lituania (1793-1918) y del Gran Ducado de Finlandia (1809-1917). En 1765, la Casa de Habsburgo, siendo gobernante del Sacro Imperio Romano, instituyó un título similar, el Gran Príncipe de Siebengürgen (Großfürst von Siebenbürgen) en Transilvania.