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viernes, 4 de febrero de 2011

La Casa de Babenberg

Originarios de Bamberg, en Franconia, hoy norte de Baviera, una rama aparente de los Babenberg o Babenberger pasó a gobernar Austria como Condes de la Marca y duques desde el 976 al 1248, antes del crecimiento de la Casa de Habsburgo.

La familia Babenberg se puede dividir en dos grupos distintos: 1) Los Babenberg de Franconia, los llamados Viejos Babenberg o Popponen de los cuales surgieron los Hennebergs y los condes de Schweinfurt. 2) Los Babenberg austriacos que gobernaron Austria. El segundo grupo alegó que se originó a partir del primero, pero los estudiosos no han podido verificar esa afirmación.


Armas de la Casa de Babenberg, luego usadas por los Habsburgo y hoy escudo de Austria. El rojo-blanco-rojo es también utilizado en la bandera.


Al igual que la dinastía de los Capetos, los Babenberg descendían de los Robertinos. El primer Babenberg conocido fue un Poppo, quien a principios del siglo IX era conde en Grabfeld, en el área entre el moderno Hesse y Turingia. Uno de sus hijos, Enrique, a veces llamado marqués (margrave) y duque en Franconia, cayeron luchando contra los normandos en 886; otro hijo, Poppo, fue margrave en Turingia de 880 a 892, cuando fue depuesto por el rey carolingio Arnulfo de Carintia. La familia había sido favorecida por el emperador Carlos el Gordo, pero Arnulfo revirtió esta política a favor de la familia rival de los Conradinos.

Los líderes de los Babenberg fueron los tres hijos del duque Enrique, quienes se autodenominaron así a partir de su castillo de Babenberg en Alto Main, alrededor del cual se centraban sus posesiones. La ciudad de Bamberg fue construida en torno del castillo ancestral de la familia.


Alte Hofhaltung (Antiguo Palacio) de la ciudad de Bamberg, Baviera, Alemania


El feudo Babenberg

La rivalidad entre los Babenberg y las familias Conradinas se intensificó por sus esfuerzos para extender su autoridad en la región del Main central y esta disputa, conocida como el "feudo Babenberg", llegó a un punto máximo al comienzo del siglo X, durante el problemático reinado del rey alemán Luis el Niño. En la batalla de Fritzlar en 906, los Conradinos obtuvieron una victoria decisiva, aunque el conde Conrado el Viejo cayó en la batalla. Dos de los hermanos Babenberg también fueron asesinados. El tercero, Adalberto de Praga, fue citado a comparecer ante la corte imperial por el regente Hatto I, arzobispo de Maguncia, un partidario de los Conradinos. Él se negó a comparecer, se mantuvo durante un tiempo en su castillo de Theres contra las fuerzas del rey, pero se rindió en 906, y a pesar de la promesa de un salvoconducto por Hatto fue decapitado.

Los Conradinos se convirtieron en duques de Franconia, mientras que los Babenberg perdieron su influencia allí.


Margraves de Austria

En 976 Leopoldo I, un miembro de la familia Babenberg que era conde en el Donnegau, es descripto como conde de la Marca Oriental, un distrito de no más de 60 millas de ancho en la frontera oriental de Baviera, que se convirtió en el Ducado de Austria. Leopoldo, que recibió la marca como una recompensa por su fidelidad al emperador Otto II durante el levantamiento bávaro en el año 976, extendió esa área a expensas de los húngaros y fue sucedido en 994 por su hijo Enrique I. Éste continuó la política de su padre; fue seguido en 1018 por su hermano Adalberto y en 1055 por su sobrino Ernesto, cuya marcada lealtad a los emperadores Enrique II y Enrique III fue recompensado por muchas pruebas de favor.


Leopoldo I (m. 994), también Luitpold o Liutpold, llamado “El Ilustre” (der Erlauchte), fue el primer Margrave de Austria de la Casa de Babenberg


El margrave sucesor, Leopoldo II, querelló con Enrique III, quien no pudo sacarlo de la marca o para evitar la sucesión de su hijo Leopoldo III Babenberg en 1096. Leopoldo apoyó a Enrique, el hijo de Enrique IV, en su levantamiento contra su padre, pero pronto pasó del lado del emperador y en 1106 se casó con la hija de Enrique IV, Agnes, la viuda de Federico I de Suabia. Declinó la corona imperial en 1125. Su celo en la fundación de monasterios le creó el apelativo de "el Pío" y su canonización por el papa Inocencio VIII en 1485. Es considerado como el santo patrono de Austria.


Elevación a duques

Uno de los hijos de Leopoldo fue Otto, obispo de Freising. Su hijo mayor, Leopoldo IV, se convirtió en margrave en 1136 y en 1139 recibió del rey alemán Conrado III el ducado de Baviera, que había perdido por Enrique el Soberbio. Leopoldo, el hermano de Enrique II (de apellido Jasomirgott de su juramento favorito, "Que Dios me ayude!") fue hecho Conde Palatino del Rin en 1140 y se convirtió en Margrave de Austria a la muerte de Leopoldo en 1141. Habiéndose casado con Gertrudis, la viuda de Enrique el Soberbio, fue investido en 1143 con el ducado de Baviera y renunció a su cargo de Conde palatino. En 1147 fue a la Cruzada y después de su regreso renunció a Baviera a instancias del nuevo rey Federico I, quien dio el ducado de Baviera a Enrique el León de Sajonia. Como compensación por ello, Austria, cuya capital había sido trasladada a Viena en 1156, fue elevada a ducado en el Privilegium Minus.


Enrique II, Duque de Austria (1107-1177), vitral en la Abadía de Heiligenkreuz, Baden, Baja Austria


El segundo duque fue el hijo de Enrique, Leopoldo V, quien lo sucedió en 1177 y tomó parte en las cruzadas de 1182 y 1190. En Palestina peleó con Ricardo I de Inglaterra, lo capturó en su viaje de regreso y lo entregó al emperador Enrique VI. Leopoldo aumentó el territorio de los Babenberg mediante la adquisición de Estiria por voluntad de su pariente el Duque Ottokar IV. Murió en 1194: Austria fue a parar a un hijo, Federico, y Estiria a otro, Leopoldo, pero a la muerte de Federico en 1198 se unieron de nuevo por el duque Leopoldo VI, apodado "el Glorioso".

El nuevo duque luchó contra los infieles en España, Egipto y Palestina, pero es más celebrado como legislador, un mecenas de las letras y un fundador de ciudades. Bajo su gobierno, Viena se convirtió en el centro de la cultura en Alemania y la gran escuela de minnesängers, los trovadores germanos de los siglos XII y XIII. Sus últimos años los pasó en conflicto con su hijo Federico y murió en 1230 en San Germano, hoy rebautizada como Cassino, donde había ido para arreglar la paz entre el emperador Federico II y el Papa Gregorio IX.


El último de los Babenberg

Federico II, hijo de Leopoldo VI y de Teodora Angelina, sucedió a su padre como duque en 1230. Federico pronto se ganó el epíteto de "el Pendenciero" como consecuencia de sus disputas con los reyes de Hungría y Bohemia, y con el Sacro Emperador Romano, también llamado Federico II. El austriaco Federico II privó a su madre y hermanas de sus posesiones, fue odiado por sus súbditos en razón de su régimen opresivo y, en 1236, fue puesto bajo prohibición imperial y expulsado de Austria. Sin embargo, fue restaurado más tarde a su ducado, cuando el emperador Federico II fue excomulgado. Consecuentemente, el duque trató con el emperador, en vano, de hacer un reino de Austria.


Frederick II “el Pendenciero” es muerto en la Batalla del Leitha (1246)


La línea masculina de los Babenberg se extinguió en 1246, cuando Federico II "el Pendenciero" fue asesinado en batalla (la rama Henneberg de los Babenberg de Franconia vivió hasta 1583, cuando sus tierras fueron divididas entre las dos ramas de la familia Wettin). Su heredera universal fue Gertrudis de Austria, única hija de su hermano mayor, Enrique de Austria a través de su esposa, Inés de Turingia. Sin embargo, ni su marido ni su hijo lograron la solución de la herencia Babenberg bajo su poder.

Después de algunos años de lucha conocidos como el Interregno, los ducados de Austria y de Estiria pasaron a Otakar II de Bohemia y posteriormente a Rodolfo I de Habsburgo, cuyos descendientes gobernaron Austria hasta 1918.


Legado genético


Sangre bizantina

Todos los duques de Babenberg desde Leopoldo V en adelante eran descendientes de los emperadores bizantinos. La madre de Leopoldo, Teodora Comnena, era nieta del emperador Juan II Comneno. Posteriormente, el hijo menor de Leopoldo V, Leopoldo VI, también casó con una princesa bizantina (Teodora Angelina), al igual que el hijo menor de éste (con Teodora), Federico II, que se casó con Sophia Laskarina.



Gertrudis de Süpplingenburg y Teodora Comnena, primera y segunda esposa, respectivamente, de Enrique II de Austria


Los Babenberg y los Habsburgo

La siguiente dinastía en Austria - los Habsburgo - no eran originalmente descendientes de los Babenberg. No fue sino hasta los hijos de Alberto I de Alemania que la sangre Babenberg se puso en la línea de los Habsburgo, aunque esta sangre era de los Babenberg pre-ducales. Un efecto secundario de esta unión fue el uso del nombre Babenberg Leopoldo por los Habsburgo para uno de sus hijos.

Los Habsburgo finalmente descendían de los duques Babenberg, aunque en momentos diferentes.La primera línea Habsburgo que desciende de ellos es la línea Albertina. Esto se logró a través del matrimonio de Alberto III, duque de Austria con Beatriz de Nuremberg y del que resultó su hijo, Alberto IV, duque de Austria. Sin embargo, la línea masculina de esta rama de los Habsburgo se extinguió en 1457 con Ladislao Póstumo V de Bohemia.

La próxima línea Habsburgo en obtener la sangre Babenberg fue la de Estiria, a través de los hijos de Fernando I, emperador del Sacro Imperio Romano y Ana Jagellón de Bohemia y Hungría; ésta última descendía de los duques Babenberg. En realidad, fue de Isabel de Austria, hija del rey Alberto de Hungría y abuela paterna de Ana Jagellón.


Ana Jagellón de Hungría y de Bohemia (1503-1547), consorte del emperador Fernando I


La línea española fue la última línea de los Habsburgo en obtener la sangre Babenberg, a través de la línea de Estiria. Ana de Austria, esposa de Felipe II de España y madre de Felipe III (de quien todos los posteriores Habsburgo españoles eran descendientes), era nieta en línea masculina de Fernando I y Ana de Bohemia. Como resultado, después de 1598, todos los Habsburgo masculinos descienden de los Duques Babenberg.




martes, 23 de noviembre de 2010

El águila prusiana

El Ducado de Prusia o Prusia Ducal (alemán: Herzogtum Preußen; latín: Ducatus Prussiae) fue un ducado de la parte oriental de Prusia desde 1525 a 1701, que se constituyó en el primer ducado protestante (luterano) con una población dominante de habla alemana, así como minorías de polacos y lituanos.

En 1525, durante la Reforma Protestante, el Gran Maestre de los Caballeros Teutónicos, Albrecht de Brandeburgo-Ansbach, miembro de una rama menor de la Casa de Hohenzollern, secularizó el territorio prusiano de la orden, convirtiéndose en Albrecht, duque de Prusia. Su ducado, que tenía su capital en Königsberg, fue establecido como feudo de la corona de Polonia (Segismundo I el Viejo de Polonia era su tío).

Armas de Prusia Ducal


Fue heredado por los Hohenzollern, príncipe-electores de Brandeburgo en 1618; esta unión personal ee referida como Brandeburgo-Prusia. Federico Guillermo, el "Gran Elector" de Brandeburgo, logró la plena soberanía sobre el territorio en Tratado de Wehlau de 1657, que se confirmó en el Tratado de Oliva tres años después. El Ducado de Prusia fue elevado a Reino en 1701.

Historia

En un acuerdo negociado por parte de Lutero, la Prusia Ducal se convirtió en el primer estado protestante, anticipándose a las dispensas de la Paz de Augsburgo de 1555. La "S" en el escudo de armas del ducado representaba al soberano de Alberto, Segismundo Jagellon. Carlos V y el Papa Clemente VII se opusieron al Homenaje Prusiano.

Alberto, Duque de Prusia (y sus hermanos), reciben Prusia del Este como feudo de manos del rey Segismundo I de Polonia en 1525


El 01 de marzo 1526 el 1r Duque de Prusia se casó con la princesa Dorotea, hija del rey Federico I de Dinamarca, estableciendo así los lazos políticos entre el luteranismo y Escandinavia. A pesar de su credo protestante, Alberto fue impulsado por su hermano mayor Jorge, Margrave de Brandeburgo-Ansbach, quien ya había establecido la religión protestante en sus territorios de Franconia y la Alta Silesia. Administrativamente, hubo pocos cambios en la transición de los Caballeros Teutónicos al gobierno ducal. A pesar de que era formalmente un vasallo de la corona de Polonia, Alberto mantuvo el autogobierno para Prusia, su propio ejército, la acuñación de su moneda, una asamblea provincial (la Dieta prusiana o Landtag) y una autonomía sustancial en los asuntos exteriores.

Cuando Alberto murió en 1568, su hijo adolescente (edad exacta se desconoce) Alberto Federico heredó el ducado. Joaquín II, Elector de Brandeburgo, aseguró el co-vasallaje (Mitbelehnung) del ducado en el mismo año. La administración en el ducado se redujo así como Alberto Federico incrementó su debilidad mental, lo que llevó al Margrave Jorge Federico de Brandeburgo-Ansbach a convertirse en regente de Prusia en 1577.



Transición a Brandeburgo-Prusia en 1618

Como Alberto Federico no tuvo herederos varones sobrevivientes, el Tratado de Varsovia en 1611 permitió que su yerno (esposo de su hija Anna de Prusia), el Elector Juan Segismundo, de la rama de los Hohenzollern en Brandeburgo, se convirtiera en el sucesor legal del duque. En 1618 estalló la Guerra de los Treinta Años y Alberto Federico murió, por lo que el ducado pasó a Juan Segismundo, quien murió al año siguiente. El hijo de éste, Jorge Guillermo, fue investido con el ducado en 1623 por el rey de Polonia Segismundo III Vasa, con lo que fue confirmada la unión personal de Brandeburgo-Prusia.

Muchos prusianos se opusieron a ser gobernados por la Casa de Hohenzollern de Berlín e hicieron un llamamiento a Segismundo III para su compensación, o incluso la incorporación de la Prusia Ducal al reino de Polonia, aunque sin éxito. Brandeburgo, siendo un feudo del Sacro Imperio Romano, y Prusia Ducal, siendo un feudo polaco, hicieron jurídicamente imposible una unión real fronteriza. De hecho Brandeburgo y Prusia Ducal fueron cada vez más gobernados como uno y coloquialmente era denominado como Brandeburgo-Prusia.

La Duquesa Anna de Prusia y Jülich-Cleves-Berg (1576 – 1625), hija del Duque de Prusia y esposa de Juan Segismundo, Elector de Brandeburgo.


Federico Guillermo el Gran Elector, duque de Prusia y príncipe-elector de Brandeburgo, adquirió después Prusia Real para poder conectar territorialmente sus dos feudos. Sin embargo, durante la Segunda Guerra del Norte, Carlos X Gustavo de Suecia invadió Prusia Ducal y dictó el Tratado de Königsberg (enero 1656), lo que hizo del ducado un feudo sueco. En el posterior Tratado de Marienburg (junio 1656), el rey de Suecia se comprometió a ceder a Federico Guillermo el Principado-Obispado de Ermland y cuatro voivodados polacos, si éste apoyaba el esfuerzo de Carlos Gustavo. El acuerdo fue una mera especulación, ya que Federico Guillermo definitivamente tendría que proporcionar apoyo militar, mientras que el premio era sólo bajo la condición de una victoria. Cuando la marea de la guerra se volvió contra Carlos X Gustavo, éste concluyó el Tratado de Labiau (noviembre de 1656), haciendo de Federico Guillermo I, el único soberano en Prusia Ducal y Ermland.

El Rey Juan II Casimiro de Polonia, a cambio de que Federico Guillermo renunciara a la alianza prusiano-sueca, reconoció la plena soberanía del Gran Elector sobre el Ducado de Prusia. Después de casi 200 años de soberanía polaca sobre el Estado Monástico-Teutónico de Prusia y de su sucesor Prusia Ducal, se recuperó la plena soberanía. Por lo tanto, Ducado de Prusia se convirtió en la denominación más adecuada para el estado. Esa plena soberanía era un requisito previo necesario para que Prusia Ducal se convirtiera en el soberano Reino de Prusia, que no debe confundirse con la Prusia Real polaca.

Friedrich Wilhelm von Brandenburg, Duque de Brandeburgo-Prusia (1620-1688)


Federico Guillermo fue el verdadero artífice del poderío prusiano; ante la dispersión geográfica de sus dominios, él se centró en su electorado, donde afirmó su autoridad estableciendo un mecanismo institucional adecuado, con una serie de innovaciones en todo sentido. Su hijo, Federico III de Brandeburgo, siguió sus pasos pero intentando ampliar considerablemente los objetivos de los Hohenzollern, y logrando satisfacción con la transformación de sus territorios en reino independiente; el estallido de la Guerra de Sucesión española le dio la oportunidad de conseguir plena soberanía para sus dominios a cambio de ayuda militar al emperador.

Reino en 1701

Federico III, quien a pesar de no estar a la altura como príncipe de su antecesor, el Gran Elector, supo por lo menos conseguir del emperador la autorización necesaria para que el Ducado de Prusia, que ya estaba bajo la plena soberanía del electorado de Brandeburgo desde 1657, se convirtiera en Reino. Como rey de Prusia utiliza el nombre de Federico I, título que recibiría desde 1701, con lo que se incrementaba su significación sobre los demás príncipes del Imperio y se reafirmaba la superioridad del electorado de Brandeburgo-Reino de Prusia en la mitad norte del conglomerado imperial.
Friedrich I von Hohenzollern, 1r Rey de Prusia (Friedrich III, Margrave Elector de Brandeburgo)


Intentar acabar con la desunión y descentralización política de Alemania fue uno de los objetivos principales que se marcó Leopoldo I, en el transcurso de su largo reinado durante la segunda mitad de la centuria. Anteriormente ya se había producido un avance importante en esta dirección cuando, en plena guerra de los Treinta Años, la Monarquía austriaca pudo controlar más eficazmente el territorio checo imponiendo en Bohemia un régimen hereditario, católico y sometido a la Corte de Viena, plan que posteriormente se empezó a aplicar al Reino de Hungría.

Después de la anexión de Prusia Real al Reino de Prusia en 1772, la antigua Prusia Ducal incluyendo Warmia (alemán: Ermland) fue reorganizada en la Provincia de Prusia Oriental , mientras que la mayoría de la antigua Prusia Real se convirtió en la Provincia de Prusia Occidental. El Reino de Prusia, entonces consistente en Prusia Oriental y Occidental, al ser un estado soberano, y Brandeburgo, un feudo en el Santo Imperio Romano, se fusionaron legalmente sólo después de la disolución de este último en 1806 como resultado de las victorias de Napoleón Bonaparte sobre Austria.

El Rey Federico II (centro) en Sanssouci con Voltaire (izquierda) y los principales científicos de la Academia de Ciencias de Berlín, 1750.


A partir de ese año el título de Kurfürst (Príncipe elector) de Brandeburgo ya no tenía sentido y se suprimió. Antes de eso, el soberano Hohenzollern había ostentado muchos títulos, desde el de Jefe de la Iglesia Evangélica hasta el de Rey, Elector, Gran Duque y Duque de varias regiones y reinos bajo su gobierno. Después de 1806, era simplemente el de Rey de Prusia.

Después del Tratado de Tilsit en 1807, Prusia perdió casi la mitad de su territorio, incluidas las tierras ganadas en las Segunda y Tercera Particiones de Polonia (que ahora se resumía al Ducado de Varsovia) en las tierras al oeste del río Elba. Lo que quedó del Reino fue ocupado por las tropas francesas (pagando Prusia todos los gastos de su manutención) y el rey estuvo obligado a hacer una alianza con Francia y adherirse al Bloqueo Continental.

Corona de los reyes de Prusia (Colección del Castillo de Hohenzollern)


Tras la derrota de Napoleón en Rusia, Prusia se desvinculó de la alianza y participó del lado de la Sexta Coalición durante las "Guerras de Liberación" (Befreiungskriege) contra la ocupación francesa. Las tropas prusianas contribuyeron de forma crucial en la Batalla de Waterloo de 1815 a la victoria final sobre Napoleón.

La recompensa de Prusia vino con el Congreso de Viena, en el que Prusia recuperó la mayor parte de sus territorios perdidos e incluso ganó el 40% del Reino de Sajonia y la mayor parte de Renania. Debido a estas nuevas adquisiciones prusianas, el reino se reorganizó en diez provincias y su mayor parte pasó a integrar la Confederación Germánica, que sustituyó al extinto Sacro Imperio Romano Germánico.


La bandera de guerra prusiana (1816)

En 1867 ésta fue sustituida por la Confederación Alemana del Norte, bajo el dominio de Prusia, y con alianzas militares con los estados germanos del Sur (excepto Austria). La unificación de Alemania Kleindeutschland planeada por Bismarck estaba muy cerca de concretizarse. El acto final fue la Guerra Franco-prusiana (1870). Mediante la activación de las alianzas alemanas establecidas tras la Guerra, los Estados Germanos se unieron y derrotaron rápidamente a Francia. Esta victoria comandada por Prusia posibilitó la creación del Imperio alemán, y Guillermo fue proclamado Káiser el 18 de enero de 1871 (justo 170 años después de la coronación del primer rey prusiano, Federico I).




miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los Reyes y Emperadores de Alemania

La relación entre el título de “rey” y “emperador” en el área que hoy es llamada Alemania es tan complicada como la historia y la estructura del Sacro Imperio Romano en sí misma. “Rey de Alemania” no significa necesariamente que el rey era referido como tal, aunque en cada caso fuera de jure y de facto el jefe sobre el territorio actualmente conocido como Alemania y de ahí los varios términos son prácticamente equivalentes.

El Reino de Alemania comenzó como la sección oriental del reino Franco, el cual fue separado por el Tratado de Verdún en 843. Los gobernantes de esa área se auto-denominaban rex Francorum, rey de los Francos, y más tarde solamente rex. Hasta 911 los reyes eran conocidos como “Reyes de Francia Este”. Más tarde el título fluctuaría entre “Rey de Alemania” y “Rey de los Germanos”. Esta referencia a los “Germanos”, indicando la urgencia de una nación germana de algún tipo, no apareció hasta el siglo XI, cuando el Papa se refirió a su enemigo Enrique IV como rex teutonicorum, rey de los Teutones, con el fin de estigmatizarlo como extranjero.


Estandarte del emperador (Imperator Romanorum Semper Augustus)

Los reyes reaccionaron usando el título rex Romanorum, rey de los Romanos, para enfatizar su gobierno universal incluso antes de convertirse en Emperador y referirse a su reclamo sobre Roma (aunque hoy en día ésta no se halla gobernada por ellos). Este título permaneció hasta el fin del imperio en 1806 (pero los reyes eran llamados reyes de Alemania, para mayor claridad).

El Reino de Alemania nunca fue enteramente hereditario; en su lugar, los ancestros eran solo uno de los factores que determinaban la sucesión de los reyes. El monarca era formalmente electo por la alta nobleza del reino, continuando la tradición de los francos.

En la Edad Media, el rey no asumía el título de “Emperador” hasta ser coronado por el Papa. Debía recibir además la Corona de Hierro de Lombardía, después de lo cual asumía el título de rex Italicum, rey de Italia. Luego de esto iría a Roma y sería coronado emperador por el Sumo Pontífice.

La coronación de Carlomagno

Maximiliano I fue el primer rey en portar el título de Emperador-Electo. Luego de su intento fallido de marchar a Roma y ser coronado por el Papa en 1508, se auto-proclamó Emperador-Electo con el consentimiento papal. Su sucesor Carlos V también asumió este título luego de su coronación en 1520 hasta que fue coronado por el pontífice en 1530. A partir de Fernando I, todos los emperadores eran meramente Emperadores-Electos, aunque eran referidos normalmente como Emperadores. Al mismo tiempo, los sucesores elegidos de los emperadores eran llamados Rey de los Romanos, si eran electos por el Colegio de Electores durante el reinado de su predecesor.

Desde Luis el Germánico en 843 hasta Guillermo II en 1918 cada gobernante de Alemania emparentaba con otro a través de matrimonios. Por eso las dinastías que se sucedían unas a otras estaban unidas por lazos de sangre en mayor o menor grado.

Las dinastías son:

  • Carolingios (843-911),
  • Conradinos (911-918),
  • Otones (919-1024),
  • Salios (1024-1125),
  • Supplinburger (1125-1137),
  • Hohenstaufen (1138-1208 y 1215-1254),
  • Güelfos (1208-1215),
  • Habsburgo (1273-1291/1298-1308 y 1438-1710),
  • Nassau (1292-1298),
  • Luxemburgo (1308-1313/1347-1400 y 1410-1437),
  • Wittelsbach (1314-1347/1400-1410 y 1742-1745),
  • Lorena (1745-1765),
  • Habsburgo-Lorena (1765-1806/1815-1849 y 1850-1866),
  • Bonaparte (1806-1813),
  • Hohenzollern (1849-1850 y 1867-1918).

Escudo del Sacro Imperio

Reino Franco Oriental, Reino de Germania, Sacro Imperio Romano Germánico

La construcción de un territorio imperial centrado en Alemania comienza a gestarse en 952, cuando el Rey de Germania (Francia oriental) Otón I sometió al rey de Italia (rex Langobardorum) Berenguer II, de modo que vinculó entre sí estas dos zonas territoriales, que se plasmaría definitivamente con su coronación imperial en 962.

No obstante, hay que diferenciar el título más efectivo de rey de Alemania, coronado en Aquisgrán (al que se añadía el de rey de Italia, que se coronaba en Pavía) del título más honorífico de Emperador, que se coronaba en Roma. En 1034, la nobleza del Reino de Borgoña prestó homenaje al emperador Conrado II, y de este modo se integró esta zona al ámbito territorial del Imperio.

A partir de Enrique IV como rex Romanorum, surgió la costumbre que el rey de Alemania y de sus territorios anexos (Italia y Borgoña), sería coronado como rey de romanos, lo que tenía la connotación de poder ser el aspirante a ser coronado como emperador de romanos.

Enrique IV en Canossa (1077 )
Los soberanos aquí listados son los reyes de la parte oriental del imperio franco, que surgió tras el Tratado de Verdún y que sería el núcleo de los reinos que constituyeron el territorio del Sacro Imperio Romano Germánico. Este territorio abarcaría actualmente Alemania, Austria, Suiza, República Checa, Eslovenia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, partes del este de Francia, el norte de Italia y el oeste de Polonia.

(Los emperadores se marcan en negrita, los reyes en letra común, los reyes rivales, anti-reyes y co-regentes menores en itálica)

DINASTIA CAROLINGIA

  • 843-876: Luis II el Germánico
  • 876-880: Carlomagno
  • 876-882: Luis III el Joven
  • 876-887: Carlos III el Gordo
  • 887-899: Arnulfo de Carintia
  • 900-911: Luis IV el Niño
DINASTIA CONRADINA

  • 911-918: Conrado I

Arnulfo de Carintia

SAJONES

  • 919-936: Enrique I
  • 919-921: Arnulfo de Baviera (rey rival)
  • 936-973: Otón I
  • 961-983: Otón II
  • 983-1002: Otón III
  • 1002-1024: Enrique II
SALIOS

  • 1024-1039: Conrado II
  • 1028-1056: Enrique III
  • 1054-1105: Enrique IV
  • 1077-1080: Rodolfo de Rheinfeld (rey rival)
  • 1081-1088: Herman de Salm (rey rival)
  • 1087-1101: Conrado
  • 1099-1125: Enrique V
DINASTIA SUPPLINBURGO

  • 1125-1137: Lotario III
DINASTIA HOHENSTAUFEN


Blasón de los Hohenstaufen

  • 1138-1152: Conrado III
  • 1147-1150: Enrique Berenguer
  • 1152-1190: Federico I Barbarroja
  • 1169-1197: Enrique VI
  • 1197: Federico II
  • 1198-1208: Felipe de Suabia
DINASTIA GÜELFA

  • 1198-1215: Otón IV
DINASTIA HOHENSTAUFEN (2)

  • 1212-1250: Federico II
  • 1220-1235: Enrique de Suabia
  • 1237-1254: Conrado IV
  • 1246-1247: Enrique Raspe (anti-rey)
  • 1247-1256: Guillermo de Holanda (anti-rey)
DINASTIA PLANTAGENET

  • 1257-1272: Ricardo de Cornualles
  • 1257-1275: Alfonso de Castilla (rey rival)
DINASTIA HABSBURGO

  • 1273-1291: Rodolfo I
DINASTIA NASSAU

  • 1292-1298: Adolfo de Nassau
Adolfo de Nassau

DINASTIA HABSBURGO
  • 1298-1308: Alberto I
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1308-1313: Enrique VII

DINASTIA WITTELSBACH

  • 1314-1347: Luis IV
  • 1314-1322 y 1325-1330: Federico de Habsburgo (anti-rey)
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1346-1378: Carlos IV
  • 1349-1349: Günther de Schwarzburg (anti-rey)
  • 1376-1400: Wenceslao
DINASTIA WITTELSBACH

  • 1400-1410: Roberto de Palatinado
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1411-1437: Segismundo
  • 1410-1411: Jobst de Moravia (anti-rey)
Segismundo de Luxemburgo

DINASTIA HABSBURGO

  • 1438-1439: Alberto II
  • 1440-1493: Federico III
  • 1486-1519: Maximiliano I
  • 1519-1556: Carlos V
  • 1558-1564: Fernando I
  • 1564-1576: Maximiliano II
  • 1576-1612: Rodolfo II
  • 1612-1619: Matías
  • 1619-1637: Fernando II
  • 1637-1657: Fernando III
  • 1653-1654: Fernando IV
  • 1658-1705: Leopoldo I
  • 1705-1711: José I
  • 1711-1740: Carlos VI
DINASTIA WITTELSBACH
  • 1742-1745: Carlos VII
DINASTIA LORENA
  • 1745-1765: Francisco I
DINASTIA HABSBURGO-LORENA

  • 1765-1790: José II
  • 1790-1792: Leopoldo II
  • 1792- 1806: Francisco II

El último Sacro Emperador Romano, Francisco de Habsburgo-Lorena, se encuentra con Napoleón luego de la batalla de Austerlitz (1805)


Confederación del Rin 1806-1813

  • 1806 a 1813: Napoleón I, Emperador de Francia, Protector de la Confederación del Rin (Dinastía Bonaparte)
Confederación Germánica 1815-1866
  • 1815-1835: Francisco I, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
  • 1835-1848: Fernando I, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
  • 1849: Federico Guillermo IV, Rey de Prusia, se le ofreció el título de Emperador de los Alemanes por el Parlamento de Fráncfort, pero lo rechazó.
  • 1850-1866: Francisco José, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
Federación Alemana del Norte (1867-1871)
  • 1867-1871: Guillermo I, Rey de Prusia, Presidente de la Federación Alemana del Norte
Imperio Alemán (1871-1918)

  • 1871-1888: Guillermo I, Emperador de Alemania, Rey de Prusia
  • 1888: Federico III, Emperador de Alemania, Rey de Prusia
  • 1888-1918: Guillermo II, Emperador de Alemania, Rey de Prusia

Estandarte del Emperador Alemán


Margraves de Brandeburgo y Reyes de Prusia (1134-1888)

Dinastía Ascania. Margraves de Brandeburgo
  • 1134-1170: Alberto I
  • 1170-1184: Otón I
  • 1184-1205: Otón II
  • 1205-1220: Alberto II
  • 1220-1266: Juan I (asociado con Otón III)
  • 1220-1267: Otón III
  • 1267-1308: Otón IV
  • 1308-1319: Waldemar
Dinastía Wittelsbach. Margraves Electores de Brandeburgo
  • 1322-1324: Luis (Emperador Romano-Germánico)
  • 1324-1351: Luis I (Luis V de Baviera)
  • 1351-1365: Luis II el Romano
  • 1365-1373: Otón V
Dinastía de Luxemburgo. Margraves Electores de Brandeburgo

  • 1373-1378: Carlos IV
  • 1373-1378: Wenceslao (asociado con Carlos IV)
  • 1378-1397: Segismundo (1ª vez)
  • 1397-1411: Jobs
  • 1411-1417: Segismundo (2ª vez)

Escudo de armas del Margraviato de Brandeburgo

Dinastía de Hohenzollern. Margraves Electores de Brandeburgo
  • 1417-1426: Federico I
  • 1426-1440: Juan
  • 1440-1470: Federico II
  • 1470-1486: Alberto III
  • 1486-1499: Juan Cicero
  • 1499-1535: Joaquín I
  • 1535-1571: Joaquín II
  • 1571-1598: Juan Jorge I
  • 1598 a 1608: Joaquín Federico I
Dinastía de Hohenzollern. Margraves Electores de Brandeburgo y Duques de Prusia
  • 1608-1619: Juan-Segismundo I
  • 1619-1640: Jorge-Guillermo I
  • 1640-1688: Federico-Guillermo I el Gran Elector
  • 1688-1713: Federico III
Dinastía de Hohenzollern. Reyes de Prusia

  • 1701-1713: Federico I
  • 1713-1740: Federico Guillermo I
  • 1740-1786: Federico II el Grande
  • 1786-1797: Federico Guillermo II
  • 1797-1840: Federico Guillermo III
  • 1840-1861: Federico Guillermo IV
  • 1861-1888: Guillermo I
Escudo de armas de los Reyes de Prusia

martes, 17 de noviembre de 2009

Casa de Hohenzollern

La Casa de Hohenzollern es una dinastía real de electores, reyes y emperadores de Prusia, Alemania y Rumania que se originó en los alrededores del pueblo de Hechingen, en Suabia, durante el siglo XI. El nombre de esta casa reinante proviene de la palabra “Zollern“, que era el castillo ancestral de la familia situado en Sigmaringen, al suroeste de Alemania.


La familia usa la divisa Nihil Sine Deo (Nada Sin Dios). El escudo de armas, primero adoptado en 1192, comenzó como un simple campo cuarteado de sable y plata. La cabeza y los hombros de un sabueso fueron agregados en 1317 por Frederick IV. Los cuarteles agregados más tarde fueron incorporados por otras ramas de la familia.


Los Hohenzollern tuvieron una gran influencia en Alemania desde sus orígenes. Fueron parte de los principados electores de Brandenburgo, pertenecientes al Sacro Imperio Romano Germánico desde el siglo XV. Para el siglo XVIII eran abundantes sus propiedades y palacios, muchos de ellos construidos cerca de Berlín. La consolidación de esta dinastía se debió, en mucho, a su alianza con la casa de Hohenstaufen.


Princesa Charlotte de Prusia, Duquesa de Saxe-Meiningen (1860-1919)


La Casa se divide en dos ramas, la de Suabia (Católica) y la de Franconia (Protestante). La rama de Suabia dominó el área de Hechingen hasta su extinción en 1869. La rama de Franconia fue comparativamente más exitosa: sus descendientes ascendieron al trono del Margraviato de Brandenburgo en 1415 y del Ducado de Prusia en 1525. La unión de estas dos ramas en 1618 permitieron la creación del Reino de Prusia en 1701, estado que llevó a la unificación de Alemania y la creación del Imperio Alemán en 1871.


Las dos ramas de Suabia cedieron sus territorios a Prusia en 1849, con lo que quedaron prácticamente extintas, desapareciendo los Hechingen veinte años después; sin embargo, los Sigmarigen lograron pervivir: Carlos I de Rumania inicia la rama eslava de esta dinastía hasta su caída en 1947 y el príncipe Leopoldo de Hohenzollern-Sigmaringen fue candidato al trono de España en 1870, dando lugar a un percance diplomático que dio lugar a la guerra franco-prusiana.

El rey Fernando y la reina María de Rumania, con el Príncipe Heredero Carol (1914)


La rama de Franconia se consolidó durante el siglo XVII: Federico III de Brandenburgo y I de Prusia, que se caracterizó por su incapacidad para gobernar, en cambio excedió el boato cortesano, convirtió al electorado de Brandenburgo en el reino de Prusia, de común acuerdo con Leopoldo I; su hijo Federico Guillermo I de Prusia, se ocupó del crecimiento económico y militar del reino, concentrando el poder en la aristocracia.


Federico II, el Grande, hijo del anterior, fue el gran reformador del estado prusiano durante el siglo XVIII, logrando anexarse grandes territorios, particularmente los de Silesia y Polonia. Prusia acrecentó su influencia en Alemania, rivalizando con Austria y representando una amenaza para los Habsburgo.

Federico El Grande de Prusia (1736)


Tras las guerras napoleónicas, los Hohenzollern vieron disminuido su poder. Los territorios prusianos disminuyeron a un tercio de su extensión. Federico Guillermo, nieto de Federico El Grande, impulsó serias reformas y lanzó de nueva cuenta a sus ejércitos contra Francia derrotando a Napoleón en 1815. Prusia se convirtió en una gran potencia.


Federico Guillermo IV hará de Prusia un estado industrial propio del siglo XIX, dando lugar a grandes cambios sociales y económicos. Enfrentó una revolución en 1848, misma que lo obligó a formar una Asamblea Nacional con miras a crear una Constitución. Federico Guillermo IV disolvió en cuanto pudo dicha asamblea convirtiéndose en un monarca absolutista. Víctima de demencia, murió sin descendencia en 1857.


Subió al poder su hermano Guillermo I, quien será el constructor de la unificación del Imperio alemán junto con Bismarck. Además de ser rey de Prusia, a partir de 1871 se convirtió en emperador de Alemania. Guillermo II, su hijo, fue el último emperador de Alemania. Sus acciones políticas hicieron que detonara la Primera Guerra Mundial.

Guillermo II de Alemania (1908)


El malestar social posterior condujo a la Revolución alemana de 1918, con la formación subsecuente de la República de Weimar que fuerza a los Hohenzollern a abdicar, poniendo así fin a la moderna monarquía germana y la hegemonía de la dinastía. El Tratado de Versalles en 1919 pone las condiciones finales para el desmantelamiento del Imperio alemán.


Cuadro esquemático

Condes de Zollern (antes 1061 hasta 1204)

1. Rama de Franconia y Rama de Brandenburgo-Prusia

  • Burgraves de Nuremberg (1192-1427)
    · Margraves de Brandenburgo-Kulmbach
    · Margraves de Brandenburgo-Asbach)

  • Margraves de Brandenburgo (1427-1701)
    o Duques de Brandenburgo-Jägerndorf (1523-1622)
    o Margraves de Brandenburgo-Küstrin (1535-1571)
    o Margraves de Brandenburgo-Schwedt (1688-1788)

  • Duques de Prusia (1525-1701)

  • Reyes en Prusia (1701-1772)

  • Reyes de Prusia (1772-1918)

  • Reyes y emperadores germanos (1871-1918)


Bandera del estado prusiano (1892-1918)

2. Rama de Suabia
  • Condes de Hohenzollern (1204-1575)
    o Condes de Hohenzollern-Hechingen (1567-1850)
    o Condes de Hohenzollern-Sigmaringen
    (1567-1850)
    o Condes de Hohenzollern-Haigerloch (1567-1767)

  • Condes, luego Príncipes de Hohenzollern-Hechingen (1576-1623-1869)

  • Condes, luego Príncipes de Hohenzollern-Sigmaringen (1576-1623-1849)
    o Reyes de Rumania (1866-1947)

sábado, 14 de noviembre de 2009

Casa de Wettin (Línea Albertina)

Wettin-Sajonia-Meissen (1465-1547)


En 1547 el Margrave Mauricio de Meissen recibió la dignidad de Elector Imperial y un puñado de dominios de su primo del linaje Ernestino. El territorio pasó a llamarse Sajonia Electoral.


El Elector Juan-Jorge I de Sajonia (1585-1656) tuvo bastante visión de futuro como para rehusar la corona del reino de Bohemia, pero no pudo evitar verse arrastrado a la Guerra de los Treinta Años, y que Sajonia fuera el principal escenario del conflicto. La última iniciativa de este príncipe fue la de donar a cada uno de sus tres hijos menores un ducado independiente, contribuyendo a debilitar el electorado sajón. Sin embargo, los descendientes de esos 3 duques se extinguieron en 1795, y sus ducados revirtieron a la rama primogénita.


Johann Georg I, Elector de Sajonia, Margrave de Meissen (1652)


Al principio del s. XVIII, el destino de Sajonia tomó un giro diferente. En 1694, el duque-Elector Federico-Augusto I "el Fuerte" (1670-1733), sucedió a su hermano en el trono sajón y embarcó en empresas mucho más ambiciosas. En 1696 falleció Juan III Sobieski, rey de Polonia, y Federico-Augusto I anunció su conversión al catolicismo y su candidatura al trono electivo de Polonia. Elegido, fue coronado en 1697 en Cracovia, pero tuvo tantos problemas para imponer su autoridad en su nuevo reino, que tuvo que abandonar el trono entre 1704 y 1709. Sus asuntos polacos le hicieron dejar de lado sus Estados Sajones, que sufrieron incursiones militares extranjeras.


Después de abandonar a su rival Estanislao I Lecszcynski el trono polaco (apoyado por los magnates polacos y los suecos), Federico-Augusto I recuperó su corona por la fuerza en 1709. Su hijo Federico-Augusto II de Sajonia (Augusto III de Polonia), indolente, despreciaba la vida pública y tenía tendencia a dejar los asuntos de Estado a su primer ministro el Conde Heinrich von Brühl para así dedicarse a su pasatiempo favorito: la caza. Brühl se ocupaba de los asuntos de Sajonia, mientras que el Príncipe Czartoryski gobernaba Polonia. Fue en este último país donde se refugió Federico-Augusto II cuando estalló la Guerra de los Siete Años, y los prusianos devastaban Sajonia. Cuando en 1763 fallecieron él y su hijo Federico-Christian, el ducado de Sajonia se encontraba en una situación desastrosa, aunque Leipzig se había beneficiado del genio musical de Juan-Sebastián Bach.

Augusto III, Rey de Polonia, Gran Duque de Lituania, Elector de Sajonia como Friedrich August II (1755)


El reino de Sajonia


En 1763, Federico-Augusto II de Sajonia fallecía en plena Guerra de los Siete Años. Fue el último Wettin en sentarse en el trono electivo de Polonia (Augusto III). Su hijo y sucesor fue el Elector Federico-Christian I (1722-1763), casado con María Antonia de Baviera -hija del emperador Carlos VII de Baviera-. Cuando murieron casi simultáneamente los dos electores aquel año de 1763, quedó en el trono sajón un duque de tan solo 13 años: Federico-Augusto III de Sajonia (1750-1827). Se impuso entonces una regencia materna.


Federico-Augusto III trabajó a destajo por los intereses de Sajonia, intentando recomponer sus Estados. En 1777 al morir sin herederos su tío el Elector Maximiliano III de Baviera, Federico-Augusto III reivindicó su herencia materna y se enfrentó a José II de Austria. La Guerra de Sucesión Bávara se perdió en maniobras militares que llevaron al trono de Baviera a Carlos IV Teodoro del Palatinado-Sulzbach, pero el Elector de Sajonia salió del asunto aún más rico por el pago de la indemnización, con lo que recuperó las tierras sajonas perdidas por su abuelo.


Blasones del reino de Sajonia


En 1791 declinó la corona polaca y, atándose a la causa de Napoleón I Bonaparte, se vio recompensado con el título de rey de Sajonia en 1806, al que añadió el de Gran-Duque de Varsovia al año siguiente, convirtiéndose en Federico-Augusto I. Sin embargo, la última gran batalla que libró Napoleón en suelo alemán fue en Sajonia, y el rey Federico-Augusto I fue hecho prisionero por los aliados. Prusia deseaba anexionarse con semejante pretexto el reino sajón pero, en el Congreso de Viena, Gran-Bretaña y Austria se opusieron. Sajonia salió pues de las negociaciones conservando intacto su estatus de reino independiente, aunque tuvo que ceder a su voraz vecina una amplia porción de sus territorios septentrionales.


En 1827, fallecía el primer rey de Sajonia, Federico-Augusto I, sin herederos de su matrimonio con la duquesa Maria-Amalia de Baviera-Zweibrücken (1752-1828), y la corona recayó entonces en su hermano Antonio I (1755-1836).


Las sublevaciones populares de Leipzig y de Dresde, en 1830, provocaron la designación de su sobrino Federico-Augusto II, en calidad de co-soberano de Sajonia, ya que el padre de éste, el príncipe Maximiliano, había previamente renunciado a sus derechos de sucesión. Seis años después, Antonio I fallecía sin hijos de sus dos sucesivos matrimonios, y Federico-Augusto II (1797-1854) reinó en solitario. En 1854, murió el rey también sin herederos directos, y el trono recayó en su hermano Juan I (1801-1873). Si el nuevo rey era un erudito que había traducido al alemán las obras de Dante, en el aspecto político se reveló de menor talla: no pudo evitar que Sajonia cayera en la órbita imperialista prusiana, que acabó por dirigir su política extranjera y su ejército.


Friedrich August II de Sajonia (1797-1854)


Entre 1870 y 1914, el Estado Sajón no conoció momentos destacables y gozó de una paz relativa, a excepción de una expansión progresiva y regular del socialismo en sus dominios. Como el rey Federico-Augusto III de Sajonia (1865-1932) –divorciado de su esposa en fuga desde 1903-, era mariscal de campo del Ejército Alemán durante la Iª Guerra Mundial, fue obligado en 1918 a abdicar su corona y Sajonia pasó a formar parte de la República de Weimar.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Casa de Wettin

La Casa de Wettin fue una dinastía de condes, duques, príncipes-electores (Kurfürsten) y monarcas alemanes que gobernaron el área de lo que hoy es el estado federal de Sajonia durante más de 800 años. También, algunos de sus representantes lograron ser elegidos reyes de Polonia. Ramas patrilineales de la Casa de Wettin han ascendido en algún momento a los tronos de Gran Bretaña, Portugal, Bulgaria, Polonia, Sajonia y Bélgica. De ellas, solo la británica y la belga se mantienen reinando.


Los Wettin de Sajonia


La Casa de Wettin, llamada a jugar un papel de primer rango en la historia de Sajonia, pretendía descender de Widukind, aunque los únicos documentos creíbles la hacen remontar hasta un tal Dietrich, conde de Hassegau, muerto en 982, cuyo territorio estaba radicado en los alrededores del Liesgau (localizado en el borde occidental de los montes Harz). Alrededor del año 1000, como parte de la conquista alemana de las marcas eslavas orientales del Imperio Carolingio, la familia adquirió el Castillo Wettin (Burg Wettin), del que tomaron su nombre. El Castillo Wettin está situado en Wettin, en la región llamada Hosgau, sobre el río Saale. Hacia 1030, la familia Wettin recibió la Marca Oriental Sajona como feudo del Sacro Imperio Romano Germánico.


La importancia de la familia Wettin en las Marcas Eslavas hizo que el emperador Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico los invistiera en 1089 con la Marca de Misia como feudo del Sacro Imperio. La familia progresó en la Edad Media: en 1263 heredaron el Landgraviato de Turingia (aunque sin el territorio de Hesse), y en 1423 fueron investidos con el Ducado de Sajonia, con centro en Wittenberg. En el momento en que desaparecían los duques Ascanios de Sajonia, la familia de Wettin se había edificado un auténtico bastión en esa parte de Alemania.


Friedrich I, Margrave de Meissen, Landgrave de Turingia y Conde Palatino de Sajonia; Rey de Jerusalén y Sicilia y Duque de Suabia (1324)


Así llegaron a gobernar uno de los estados imperiales con el título de Príncipe elector del Sacro Imperio Romano Germánico.


En 1423, el emperador Segismundo confirió el ducado de Sajonia-Wittenberg, así como la dignidad de elector a Federico I "el Belicoso", margrave de Misia. Él y sus descendientes iban a ser corrientemente llamados "electores de Sajonia". Pero la inevitable tendencia a la fragmentación territorial -con sus guerras fratricidas-, excluyó toda posibilidad para Sajonia de desarrollarse bajo la forma de un Estado homogéneo y poderoso.


Federico II y Guillermo se batieron ferozmente para hacerse con los bienes de uno y otro. Los hijos de Federico II decidieron en 1485, proceder a un reparto lleno de consecuencias. Ernesto y Alberto habían, de hecho, reinado conjuntamente sobre Misia desde el 1464 hasta la muerte en 1482 de su tío Guillermo III de Turingia. En 1485, concluyeron en Leipzig un tratado de reparto que dividió por siempre la Casa de Wettin y sus territorios en dos ramas que, según los nombres de los dos duques, fueron bautizadas como "Ernestina" y "Albertina". Ambas ramas conservaban básicamente las mismas armas en cualquier caso.



Armas del Reino de Sajonia

Wettin-Sajonia (Línea Ernestina) (1464-1556)


  • Wettin-Sajonia-Weimar (1554-1662)
    a. Wettin-Sajonia-Weimar (1662-1741)
    b. Wettin-Sajonia-Eisenach (1662-1741)
    c. Wettin-Sajonia-Jena (1662-1690)
    Wettin-Sajonia-Weimar-Eisenach (1741-1918)


  • Wettin-Sajonia-Coburgo (1542-1675)
    § Wettin-Sajonia-Coburgo-Saalfeld (1675-1806)

    · Sajonia-Coburgo-Gotha (1806-1918)


  • Wettin-Sajonia-Altenburg (1ª) (1573-1672)
    § Wettin-Sajonia-Gotha-Altenburg (2ª) (1675-1825)


  • Wettin-Sajonia-Meiningen-Hilderburghausen (1680-1803)
    o Sajonia-Römhild (1680-1710)
    o Sajonia-Hilderburghausen (1680-1825)

    o Sajonia-Altenburg (3ª) (1825-1918)

    o Sajonia-Meiningen-Hilderburghausen (1803-1918)


Johann II, Duque de Sajonia-Seimar-Jena (1570-1605)



Dos ramas principales proceden del duque Juan de Sajonia-Weimar, fallecido en 1605, y siguen existiendo hoy día: los duques de Sajonia-Weimar y los duques de Sajonia-Gotha. El principio de primogenitura se estableció en la casa de Weimar a partir de 1725, provocando la fusión de los ducados de Sajonia-Weimar, Sajonia-Eisenach y Sajonia-Iéna. Los duques pasaron a ser grandes-duques en 1815. El duque Carlos-Augusto de Sajonia-Weimar, reinando de 1775 a 1828, sobresalió como soberano modélico y brillante mecenas. Goethe, Schiller, Wieland y Herder estuvieron en Weimar, y la literatura alemana debe mucho a esa minúscula corte ducal.


Por su lado, los duques de Sajonia-Gotha sufrieron muchos más repartos. Al final del siglo XVII, se topaba uno con 7 ducados liliputienses, cada uno dotado con su capital administrativa y su corte: Gotha, Coburgo, Meiningen, Eisenberg, Römhild, Hildburghausen y Saafeld. Una reestructuración completa de los territorios del "Nexus Gothanus" tuvo lugar en 1826, de la cual surgieron los ducados de Sajonia-Meiningen-Hildburghausen, de Sajonia-Altenburg y de Sajonia-Coburgo-Saafeld-Gotha. Esta última vio su casa reinante concluir una serie de inesperados matrimonios dinásticos, proporcionando de este modo reyes a Gran-Bretaña, Portugal, Bulgaria y Bélgica.


Leopoldo II de Sajonia-Coburgo-Gotha, Rey de los Belgas, reinó entre 1865 y 1909


El ducado de Sajonia-Coburgo-Gotha revirtió en 1893 a los herederos del Príncipe consorte Alberto, marido de la reina Victoria I de Gran-Bretaña: su segundo hijo, Alfredo, duque de Edimburgo, que conservó el título hasta su muerte en 1900, y lo cedió a su sobrino Carlos-Eduardo, que perdió su título británico de duque de Albany en 1917.