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jueves, 17 de mayo de 2012

Califas y Jalifas

El Califa


Califa (del árabe خليفة jalifa, "representante"). Algunas veces es traducido como "sucesor"; sin embargo, muchos musulmanes consideran de esta una traducción incorrecta ya que ésta implicaría que el Califa es el sucesor del profeta de Allah, lo cual consideran contrario a sus creencias.




Escudo Almohade, dinastía que constituyó un imperio bereber norteafricano que dominó la España musulmana en las últimas décadas del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII.


El título es relativamente equivalente al de Papa en el catolicismo y al de Dalai Lama en el budismo, pues comparte con éstos una doble función de líder político y espiritual. Tras la muerte de Mahoma en el año 632 hasta 1924 fueron considerados Califas quienes le sucedieron como cabeza de la umma o comunidad de musulmanes, sin embargo no todos los que han ostentado este título fueron reconocidos al completo por la comunidad; pues a lo largo de la historia, ha habido muchos disensos sobre la legitimidad de tal liderazgo, lo que ha propiciado la coexistencia de varios califas, cada uno reconocido por un sector distinto de musulmanes, así como la existencia de comunidades que no han reconocido como legítimo a ninguno de los califas.


Los califas debían ser a la vez jefes políticos y religiosos. Como religiosos no tenían poder para prescribir ningún dogma pues se consideraba que la revelación divina había sido completada y puesta de manifiesto a través de Mahoma. No había nada que añadir. Como líderes políticos, los califas de Bagdad, el califato más reconocido y duradero, perdieron pronto sus facultades en favor de los distintos sultanes, que fueron los gobernantes efectivos de los territorios situados bajo la égida del califa.




El Sultán otomano Selim III, Califa del Islam, recibiendo cortesanos en audiencia en el Palacio Topkapi (Estambul, 1789)


Según el pensamiento de los sunníes, los cuatro primeros califas del mundo islámico constituyeron una edad de oro y se les llamó los "bien guiados" o "cuatro califas justos".


Según el pensamiento de los chiítas, el propio Mahoma había designado un sucesor antes de morir. Este sucesor era su yerno Ali ibn Abi Talib, casado con su hija Fátima. Ali y sus sucesores serían pues para los chiítas los legítimos califas. Ali fue elegido califa en cuarto lugar, pero tras su elección se desató una Al-Fitna al-Kubra o guerra civil que dio lugar a la división de la umma en tres bloques: los partidarios de Ali, en adelante llamados chiíes; los partidarios de Muawiya, su oponente y primer califa omeya, que constituirían la mayoría y con el tiempo serían llamados sunníes y un tercer grupo, los jariyíes, opuestos tanto a unos como a otros y partidarios de la elección del califa entre todos los musulmanes.




El profeta Mahoma (con la cara cubierta) y los cuatro califas bien guiados.


Califatos del Islam


Hasta su abolición en 1924, existieron los siguientes califatos:


 Cuatro Califas Ortodoxos (632-661) Electos por la comunidad. Único califato reconocido por sunní y chiítas.
 Califato Omeya (661-756) Primer califato hereditario de orientación sunní. Su capital fue Damasco.
 Califato Abbasí (756-1258). De orientación sunní. Su capital fue Kufa (756-762), luego Bagdad (762-1258) y finalmente El Cairo (1258-1517).
 Califato Fatimí (909-1171). De orientación chií. Sus capitales fueron Kairuán (909-973) y El Cairo (973-1171).
 Califato Omeya de Córdoba (929-1031). De orientación sunní.
 Califato Otomano (1517-1924). De orientación sunní. Sus capitales fueron Edirne y Estambul (1453-1924). Turquía abolió el califato en la reforma constitucional de 1926.


Además, el Imperio almohade (1145-1269), con capital en Marrakech, aunque no fue oficialmente un califato ni su gobernante usó el título de califa, sí hizo uso de un tratamiento habitualmente asociado al califa: el de Príncipe de los creyentes (luego heredado por el sultán de Marruecos, hasta la actualidad).




Alminar almohade en Marrakech


Por otro lado, Husayn ibn Ali, jerife de La Meca, tras la caída del Imperio Otomano, y en medio de los debates que recorrían el mundo islámico sobre la recuperación del recién abolido califato, utilizó durante unos años, hasta su muerte, el título de califa. El califa era también la máxima autoridad del imperio islámico.


En Marruecos, el monarca jerife otorgó el título de Khalifa o Chaliphe, aquí en el sentido de 'Virrey', a los príncipes reales (tratados como Moulay), incluidos los futuros sultanes, que representaban a la corona en una parte del sultanato, especialmente en las antiguas capitales reales Marrakech, Fez y Mequinez y también en ciudades más importantes, por ejemplo, en Shawiya, Casablanca, Tafilalt, Tadla, Tiznit, Tinduf, en el valle del río Draa y en Tetuán.


También en la zona española, como exigió irrevocablemente el Representante del sultán, conocida después de él en español como El Jalifato, además del Alto comisario (de facto "Alto Comisionado" de Gobierno) del "protectorado" colonial español, que llamó a su cargo Jalifa.




El Jalifa de Tetuán (1934)


El Jalifa


Jalifa (árabe: خليفة) es un título que significa «sucesor», «representante» o «vicario» y que suele designar, en castellano, a la máxima autoridad marroquí en el protectorado español de Marruecos.


Jalifa es la forma árabe de la palabra califa. Sin embargo, cuando en castellano se emplea la palabra jalifa, manteniendo su pronunciación árabe original, se refiere al jalifa del Marruecos español, quien era representante del sultán, que residía en Rabat, capital del protectorado francés. El jalifa, por su parte, residía en Tetuán. Dentro del sistema de protectorado, ambos, cada uno en su zona respectiva, encarnaban la ficción de la soberanía de las instituciones marroquíes. La función del jalifa era sobre todo simbólica, firmando las disposiciones dictadas por el alto comisario español y acompañando a las autoridades españolas.




El nuevo jalifa de la zona española en Marruecos, Muley-Hassan, dirigiéndose a la mezquita de la plaza de España para orar, después del acto de su proclamación (noviembre de 1925).


• Abril 1913 a noviembre 1923: Mulay al-Mahdi bin Isma’il bin Muhammad
• Noviembre 1923 a noviembre 1925: Libre
• Noviembre 1925 a marzo 1941: Mulay Hassan bin al-Mahdi (1 ª vez)
• Marzo 1941 a octubre 1945: Libre
• Octubre 1945 a abril 1956: Mulay Hassan bin al-Mahdi (2ª vez)


En ocasiones se ha empleado la palabra jalifa para designar a los califas o a la inversa, el término califa para designar al jalifa de Tetuán, aunque no es lo habitual.


La entrada del jalifa en el arte

martes, 15 de mayo de 2012

La primera dama de Marruecos

En 2002, el rey de Marruecos, Mohammed VI contrajo matrimonio en privado con la joven Lalla (“Lady”, Señora) Salma Bennani. Con esta boda, la casa real marroquí rompió una tradición de doce siglos. El rey renunció a la poligamia y envió a los medios de comunicación imágenes e información de la joven. Nunca había existido el papel de reina en Marruecos, por lo que este paso fue considerado como uno más hacia la modernización a la que Mohammed VI quiere llevar al país.


La boda según la tradición marroquí se realiza en dos etapas. La primera es meramente de índole religiosa y en ella la novia no debe usar maquillaje; realiza una visita a los baños moros y se pinta las manos con motivos geométricos elaborados con alheña, posteriormente ingresa al salón en donde se celebrará la boda. En la ceremonia se leen unos cuantos suras del Corán y se oficializa el matrimonio con la firma de un acta notarial. La reunión es solo para las familias de los contrayentes y algunos amigos íntimos.


La segunda etapa del matrimonio se realiza en el Palacio Real de Marrakech y dura tres días aproximadamente. En esta ceremonia se siguen ritos de igual trascendencia que en la anterior. El primer día de los festejos la novia permanece cubierta con un velo de seda verde, ocultando hasta el rostro. Viste un caftán bordado del mismo color y un cinturón de oro y piedras preciosas. En un momento de la ceremonia es sentada en un trono y paseada siete veces por las salas del palacio. Ese mismo día contraen matrimonio decenas de parejas que han sido escogidas del pueblo y de los círculos de la Corte, lo que se lleva a cabo también en el interior del palacio. En el segundo día de la ceremonia matrimonial la novia ya puede salir sin velo y vestida de blanco. No será hasta el tercer día cuando los novios podrán mostrarse juntos en público y gozar de la fiesta.






El papel de la primera dama consorte junto al esposo jefe de Estado es obligatorio en los actos oficiales, aunque esto no sucede en los países islámicos. Salvo Jordania, ninguna de las monarquías islámicas tiene una figura de reina consorte, tan sólo la de madre de príncipes o favorita del rey, sin que sean conocidas en el ámbito oficial.


Marruecos no es una excepción dentro del mundo árabe y, durante los últimos doce siglos de sultanato y luego reino, nunca ha tenido reina. La misma madre de Mohammed VI y esposa del difunto Hasan II, Lalla Latifa, nunca ocupó un lugar relevante en la vida pública nacional. Fue enviada a palacio a la edad de 15 años por su propia familia - la familia bereber más influyente del país - y se convirtió en "madre de príncipes" al dar a luz al primero de sus hijos, Lalla Meryem, en 1962. Sólo existe una foto de ella, que fue robada durante una ceremonia y se publicó en la revista París Match.




El Rey y sus hermanos: Princesa Lalla Hasna, Princesa Lalla Asma, Princesa Lalla Meryem y Príncipe Moulay Rachid


Hasta el momento, todos los monarcas marroquíes han disfrutado de un harén formado por varias concubinas. Para convertirse en esposa de un príncipe musulmán, existen una serie de condiciones, como la virginidad e incluso no haber tenido pasado sentimental alguno. Una vez convertidas en esposas, su pueblo no tendrá nunca noticia alguna de ellas y permanecerán totalmente recluidas en espacios separados de la vida pública, a modo de encarcelamiento. Encarcelamiento, eso sí, rodeado de todo el lujo posible.


De hecho, el anterior rey marroquí, Hasan II, contaba con un total de hasta 80 concubinas en su harén, 40 de las cuales las había heredado del harén de su padre, Mohammed V. Según el estudio realizado por la escritora Malika Ufkir, estas concubinas recibían una exquisita formación sexual para satisfacer al monarca y, una vez "formadas", «las solían casar con el rey de cuatro en cuatro en ceremonias suntuosas en el palacio de Fez».


En 1999, sin embargo, Mohammed VI ya comunicó que había decidido acabar con el tradicional harén de "favoritas" o concubinas que se habían mantenido durante doce siglos sus predecesores. Poco después, en el año 2000 y con motivo de sus visitas oficiales a EE.UU. y España, el monarca viajó acompañado de una de sus hermanas, Lalla Meryem, quien desempeñó las labores de primera dama.




Los Clinton, Mohammed VI y su hermana Lalla Meryem durante una cena de Estado en la Casa Blanca (junio de 2000).


Las tres hermanas de Mohammed VI ocupan un lugar curioso en la corte marroquí. Sus bodas han sido derroches de dinero y fiestas en el país durante días y dos de ellas están divorciadas. Hasta el año 2000, no habían representado a la monarquía en actos oficiales, siendo desde entonces Lalla Meryem, que consiguió la aprobación real en 1997 para divorciarse de su marido, la que ejercía como primera dama.


No deja de ser paradójico que dos de las hermanas del monarca sean divorciadas dada la situación de una mujer divorciada en Marruecos. Según la ley islámica y la tradición en el país, antes de que se solicite el divorcio, el hombre ya puede repudiar a su esposa, al margen de lo que diga la justicia. Una mujer que solicita el divorcio tiene pocas alternativas prácticas. Debe ofrecer dinero a su marido para conseguir el divorcio (conocido este procedimiento como khol'a). El marido debe aceptar el divorcio al recibir la cantidad de dinero que él mismo ha especificado que quiere recibir, sin ningún límite.





Al momento de la boda, la joven Salma no respondía al perfil exigido por una sociedad anclada en las tradiciones en lo que a la situación de las mujeres se refiere. Tiene 14 años menos que el monarc; es hija de un profesor universitario de Fez; ha estudiado ingeniería informática en la escuela Ensias de Rabat y ha trabajado para el consorcio empresarial Omnium Nord Africain (ONA), la compañía privada de holding más grande de Marruecos, controlada por la familia real. Con este currículum era difícil creer que tendría el papel sumiso que sus encarceladas predecesoras desempeñaron como madres de príncipes. Sin embargo, el propio Mohammed VI fue muy explícito en unas declaraciones a un diario francés acerca del papel de su esposa: "En el Islam no hay reina y eso no cambiará en Marruecos". Algo difícil de entender cuando, desde que llegó al trono parecía haber defendido la modernización del país y la causa de la mujer en el islam.




La pareja real marroquí


Desde su llegada al trono, el rey concedió amnistías y reducciones de condena e indemnizó a víctimas de la represión. Prefirió seguir viviendo en su casa de soltero antes que en las residencias palaciegas como habían hecho sus antecesores. Recortó significativamente los gastos de la casa real, rechazó el harén y no aceptó que los notables del majzén –cortesanos civiles y militares- le ofrecieran sus hijas como concubinas. Disolvió el harén de su padre y devolvió a las mujeres que lo integraban a sus familias ofreciéndoles un sueldo vitalicio.


El objetivo del joven rey por mejorar el papel de la mujer en la sociedad marroquí fue observado y no hubo viaje en el que no se hiciera acompañar por su hermana mayor, Lalla Meryem. Al casarse con Mohammed VI, Lalla Salma pasó a ocupar el papel asumido por la hermana del rey. Recibió el título de Princesa con derecho al tratamiento de Alteza Real, siendo la primera consorte de un soberano marroquí a la que se otorgó un título de tal índole. No iba a romper tanto la tradición, de todas maneras, como para otorgar a la esposa del rey el título de "Reina", que es de igual rango, sino que recibió el de "Princesa Real", de rango inferior. A partir de entonces Salma iba a seguir el ejemplo de Rania de Jordania.





El Rey, la Princesa Real y el Príncipe Heredero


La reina consorte jordana, kuwaití licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Americana del El Cairo, trabajó en el sector de la banca y de la alta tecnología hasta el momento de contraer matrimonio en 1993 con el príncipe Abdalá ben Hussein, entonces heredero del trono. Con ideas propias, ocupa las portadas de las revistas especializadas, considerada como una de las mujeres más bellas y elegantes del mundo, pero también respetada por sus ideas y constantes participaciones en actos públicos, donde suele descubrir todo aquello que debió ser dicho hace tiempo. Desde su posición, la reina jordana ha sacado en los foros internacionales algunos temas tabúes en su país, tales como la explotación infantil o la situación de la mujer. Entre otras iniciativas, Rania fundó en 1995 la Fundación Río de Jordania para ayudar a los más desfavorecidos de su país y la Sociedad Jordana de Donación de Órganos.





Encuentros de dos reinas consortes de Oriente




La Princesa Salma ha mantenido un bajo perfil como primera dama, aunque un rol mucho más público que sus antecesoras. Recibe a personalidades internacionales fuera de las dependencias de palacio vestida como una mujer occidental, es activa y participa sobre el terreno donde se la necesita. Preside la asociación "Lalla Salma de lutte contre le cancer" y es embajadora de buena voluntad de la OMS, involucrándose en trabajo de prevención contra el SIDA en África. Apoya el Festival de Música Sacra de Fez, ha representado al rey y a Marruecos en encuentros internacionales en Thailandia, Japón y Francia, así como en acontecimientos reales de la talla de la boda del Príncipe William de Gales en 2011.




Versailles, 2003. Junto a la Princesa Mathilde de Bélgica, Duquesa de Brabante, asiste a la 11ª Nuit Internationale de l’Enfance. Más lejos se aprecian Mme. Bernadette Chirac y Farah Diba Pahlavi.



Bangkok, 2006. Cumplimentando al Rey Bhumibol de Thailandia durante las celebraciones por su 60º Aniversario en el trono.



Fez, 2010. En la apertura del Festival de Música Sacra, la Princesa aparece acompañada por Bernadette Chirac y la Princesa Norodom Bhopa Devi de Camboya, hermana del rey de de Camboya.

lunes, 14 de mayo de 2012

La monarquía marroquí

El Rey de Marruecos es, según la constitución de ese país, la autoridad última. El gobernante marroquí ostenta el título de Rey desde 1957; desde el siglo XII hasta 1957 era Sultán. Es la cabeza de las Fuerzas armadas de Marruecos y el líder religioso del país. A él se le atribuye garantizar la libertad de culto y del islam, y se le reconoce el título de Amīr al-Mu'minīn (Comendador de los creyentes), presidiendo el Consejo Supremo de los Ulemas. Es símbolo de la unidad del reino de Marruecos y de la permanencia del mismo.




El Estandarte Real


Al monarca le corresponde nombrar al presidente del Gobierno, que lo será el elegido por el poder legislativo, y a los ministros propuestos por el presidente, preside el Consejo de Ministros, puede disolver una o ambas cámaras del Parlamento previa consulta con el presidente del Tribunal Constitucional, nombra a cinco de los miembros del Consejo de la Magistratura, puede someter cualquier tratado internacional al previo examen del Parlamento antes de firmarlo, tiene el derecho de gracia, así como el de declarar el estado de emergencia previa consulta cuando se interrumpa el normal funcionamiento de las instituciones constitucionales, al objeto de restablecer los poderes del Estado. Asimismo, nombra a los jueces de la Corte Suprema, la máxima autoridad judicial.






La Dinastía Alauí


Alauí o Alauita (en árabe, علاوي ʿAlāwī), es la dinastía actualmente reinante en Marruecos. Su denominación del francés está basada en el nombre de su fundador Ali o Mouley Ali Cherif que se convirtió en Sultán de Tafilalet en 1631. Tafilalet es el oasis más importante del Sahara marroquí y uno de los más grandes del mundo.

Su hijo Mulay Muhammad al-Rashid bin Sharif (1664-1672) consiguió unificar y pacificar el país. Asimismo parece ser descendiente de algún Jerife de Tafilalet, que a su vez se suponían descendientes de Mahoma a través de la línea Alī ibn Abī-Tālib y Fátima Zahra (hija de Mahoma). Alī ibn Abī-Tālib fue el cuarto sucesor (Califa) de Mahoma.



Alauitas


Poniendo fin al caos reinante durante los últimos cincuenta años de la dinastía saadiana, Muley Rachid se apoderó de Fez y se proclamó sultán en 1660; en diez años los alauitas se apoderaron del resto de Marruecos, aunque en realidad su autoridad directa se limitaba al territorio conocido como Bled el-Maghzen, quedando unos dos tercios del país, el Bled el-Siba, en manos de tribus no sometidas.

De los primeros sultanes cabe destacar a Muley Ismail (1677-1712), organizador del reino; Mohammed ben Andallah (1757-1790), que lo abrió al comercio europeo; Muley Suleimán (1792-1822), bajo cuyo reinado culminó la influencia británica en la zona; y Muley Abd el-Rahmán (1822-1859), que luchó sin éxito contra la penetración colonial francesa y española en el norte de África.




Abd ar-Rahmán ibn Hisham fue el sultán de Marruecos desde 1822 a1859. Su reinado se caracterizó por los continuos conflictos con las potencias europeas con las que, a pesar de firmar numerosos tratados comerciales, se enfrentó debido a la tradicional política marroquí de fomentar la piratería en sus costas.




Muley Abd el-Aziz Ibn el-Hassán (1894-1908) marca la decadencia de la dinastía por su mala administración y por permitir que Marruecos se convirtiera en campo de batalla entre las aspiraciones imperialistas de las grandes potencias. La exaltación de los movimientos xenófobos fue utilizada como pretexto por Francia para una primera ocupación parcial (1900-1903). En 1904, Francia, Gran Bretaña y España pactaron abiertamente el reparto colonial del país; pero Alemania, que hasta entonces no había demostrado interés por Marruecos, lo utilizó como pretexto para intentar el aislamiento diplomático de Francia: en 1905 el Emperador Guillermo II desembarcó en Tánger, proclamó que su país estaba dispuesto a defender la independencia del sultán y reclamó la reunión de una conferencia internacional para solucionar el conflicto.




Los blasones de la dinastía Alaui (hoy Escudo del Reino de Marruecos) muestran la divisa: SI VOUS GLORIFIEZ ALLAH, ALLAH VOUS APPORTERA LA VICTOIRE (en arabe : إن تنصروا الله ينصركم, transcripción: In Tansourou Allaha Yansouroukoum).


El reino moderno de Marruecos


En 1927 Francia había impuesto a Mohamed V como rey de Marruecos, pensando que de esta manera podrían tener en sus manos al país. Mohamed V se negó a aceptar las políticas antisemitas que Francia trataba de imponerle, después de que esta había sido invadida por Alemania, en cambio y con ayuda estadounidense en 1942 apoyó el desembarco de los aliados en la costa de África. En 1947 con la fundación del partido nacionalista Istiqlal el rey manifestó su adhesión al partido nacionalista árabe lo que provocó el descontento de los franceses y de sus colonos, por lo que lo depusieron en 1953 y lo exiliaron en Madagascar, poniendo en su lugar al bajá de Marrakech.

Sin embargo la población descontenta y enervada solicitaron por la fuerza al gobierno francés el retorno del Rey Mohamed V y la independencia de Marruecos. La cual se hizo efectiva en 1956 con la renuncia de los protectorados (Francia, renuncia en marzo y España en abril).




El domo del Mausoleo de Mohamed V en Rabat




A la muerte de Mohamed V en 1961, le sucedió en el trono su hijo Hassan II, nacido el 9 de julio de 1929. Hassan II obtuvo la licenciatura en Derecho por la Universidad de Burdeos en Rabat, en mayo de 1956 su padre lo nombro Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Marruecos. En 1957 es investido como príncipe heredero y manejó desde ese momento el Ministerio del Interior y la Seguridad del Estado así como el Ministerio de Defensa y la Vicepresidencia del Consejo de Ministros, puestos que desempeñó hasta su ascenso al trono.

Al inicio de su reinado, Hassan II hizo efectivo un estatuto real que aceptaba una monarquía constitucional y la aprobación de una Constitución la cual se debía votar por medio de un referéndum nacional en 1962. Las primeras elecciones generales se realizaron en 1963, sin embargo en 1965 el Rey disuelve el Parlamento y asume los poderes legislativo y ejecutivo plenamente, actuando como Primer Ministro durante los dos años siguientes.




El Rey de Marruecos con el Rey de España


En 1997 se inicia una apertura democrática en Marruecos con la aprobación de una nueva Constitución y con el llamamiento a elecciones para elegir el poder legislativo, en donde se da cabida a nuevos partidos políticos. En 1998 se nombra como Primer Ministro al socialista Abd al-Rahman Yussufi, en ese mismo año el Rey ordena la libertad de los presos políticos y acepta la responsabilidad del Estado en los casos de tortura y represión.

El rey Hassan II fallece en 1999, el 23 de julio y ese mismo día le sucede en el trono su hijo Sidi Muhammad como Mohammed VI. Nacido el 21 de agosto de 1963, cursó sus estudios en la Escuela Coránica del Palacio Real, a la cual ingreso a la edad de cuatro años. Después de completar su formación académica en prestigiosas escuelas, en 1985 trabajó en Bruselas al lado de Jacques Delors, Presidente de la Comisión de la Comunidad Europea. En Niza obtuvo su doctorado en Derechos Internacional.




“El Rey ha muerto. ¡Viva el Rey!”. Mohamed VI (en la imagen, junto a su hermano) porta el féretro de Hassan II.


Desde su ascenso al trono se proclamó a favor de consolidar a la monarquía constitucional, el multipartidismo, la liberalización económica y el perfeccionamiento del estado de derecho. En un acto de apertura, Mohamed VI indemnizó a miles de victimas de la represión, alentó el regreso de los refugiados y multiplico su contacto con el pueblo. Entre lo más representativo de las reformas ha sido el que haya aceptado el retorno de Abraham Serfaty el exiliado más antiguo y opositor de su padre y la destitución de Dris Basri, quien fue durante veinte años Ministro del Interior y fiel colaborador de Hassan II. Según la Constitución el monarca tiene una autoridad religiosa y política indiscutible.


El Rey, con su hijo y heredero a la derecha y su hermano a la izquierda


El 21 de marzo de 2002, el Rey Mohamed VI (de 38 años) contrajo matrimonio con Salma Bennani (de 24 años), originaria de la ciudad de Fez. Al año siguiente nació el primogénito del monarca, lo que representó días de fiesta para el reino. El niño recibió el nombre de Moulay Al Hassan. Con este nacimiento se da cumplimiento a lo que dicta el artículo 20 de la Constitución de Marruecos respecto a la sucesión: "la Corona de Marruecos y sus derechos constitucionales son hereditarios y se trasmiten, de padre a hijo, a los descendientes varones en línea directa y por orden de primogenitura de Su Majestad el Rey Hassan II, a menos que el Rey designe en su vida, a un sucesor entre sus hijos que no fuese el hijo mayor. Cuando no hubiere ningún descendiente varón en la línea directa, la sucesión en el trono seguirá la línea colateral masculina más próxima y con los mismos requisitos."




La familia real


sábado, 12 de mayo de 2012

Conflictivo Marruecos

El Reino de Marruecos es un país situado en África del Norte, con costas en el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Se encuentra separado de Europa por el estrecho de Gibraltar. Sus países vecinos son: Argelia al este (la frontera con Argelia se encuentra cerrada desde 1994), por el sur Mauritania (incluyendo el Sáhara Occidental, territorio ocupado militarmente por Marruecos) y por el norte España, con quien mantiene intensos lazos comerciales y comparte tanto fronteras marítimas como terrestres. El nombre completo del país en árabe puede traducirse como El Reino Occidental. Al-Magrib, que significa el Poniente, es comúnmente usado. Para las referencias históricas, los historiadores usan Al-Magrib al-Aqşà (El lejano Poniente) para referirse a Marruecos, diferenciándola de la histórica región llamada Magreb y que incluye los actuales Túnez y Argelia. El término Marruecos en otras lenguas procede del nombre de la antigua capital imperial Marrakech, proveniente de la expresión bereber que significa "Tierra de Dios".




El fondo rojo de la bandera marroquí representa resistencia, valentía, fuerza y valor, mientras que la estrella verde de cinco puntas representa el sello de Salomón.


Marruecos romano y post-romano


El norte africano y Marruecos fueron lentamente dibujados dentro del mundo mediterráneo por las colonias de intercambio y poblados fenicios en el periodo clásico. La llegada de los fenicios anunció un largo dominio en el ancho Mediterráneo, aunque esta estratégica región formaba parte del Imperio romano, conocida como Mauritania Tingitana. En el siglo V d.C., al caer el Imperio romano, la región fue dominada por vándalos, visigodos y el Imperio bizantino, en una rápida sucesión. Sin embargo, durante este tiempo, los territorios de las altas montañas permanecieron bajo el dominio de los habitantes bereberes.

Primeros tiempos islámicos

Marruecos se modernizó a finales del siglo VII, con la llegada del Islam, que produjo la conversión de muchos bereberes y la formación de estados como el Reino de Nekor en el actual Rif. Uqba ibn Nafi, conquistador del Magreb en el siglo VII, alcanzó las costas atlánticas en las playas de Massa, se introdujo en el océano con su caballo y puso a Alá como testigo de que no quedaban más tierras por conquistar. El país pronto perdió el control del distante Califato Abasí de Bagdad bajo el poder de Idris I, fundador de la de los idrisíes en el año 789. Marruecos se convirtió en el centro de aprendizaje y la mayor potencia regional.




Peregrinos almorávides


El país alcanzó su mayor poderío cuando una serie de dinastías bereberes remplazaron a los idrisíes árabes. Primero los almorávides, después los almohades, quienes venían a Marruecos tras gobernar gran parte del noroeste africano, así como grandes territorios de la península Ibérica o al-Ándalus. El imperio se derrumbaría a causa de un largo periodo de guerras civiles.

Las primeras intervenciones europeas

En los siglos XV y XVI Portugal empezó una política expansionista en África, que en Marruecos tenía como objetivo controlar la costa y las actividades de piratería. La primera iniciativa importante fue la tomada de Ceuta (1415), que ya no volvería a manos magrebíes; ésta fue seguida por Arcila y Tánger (1471), Mogador (1506), Safí (1508) y Mazagán (1513). Pese a las poderosas fortificaciones levantadas, pronto las plazas del sur tuvieron que ser progresivamente abandonadas, frente a los constantes ataques marroquíes.
Por su parte, los españoles conquistaron la ciudad de Melilla en 1497, que pasó a depender del Ducado de Medina Sidonia, y a partir de 1556, de la corona española. Desde 1580, cuando Felipe II fue coronado rey de Portugal, las posesiones portuguesas pasaron a integrar el imperio español. En 1640 Portugal recobró su independencia, pero Ceuta permaneció bajo control español, situación que aún se mantiene.




El Faro de la ciudad de Melilla, en la esquina noreste de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia (postal de 1909).


Tánger fue cedida por los portugueses a Inglaterra en 1661, como parte de la dote de Catalina de Braganza, cuando esta princesa se casó con el rey Carlos II. Los ingleses, frente a la continua presión marroquí, decidieron abandonarla en 1684.

Los alauitas (1666-1912)

La dinastía alauí mantuvo temporalmente el control del país. Los alauitas tuvieron éxito en estabilizar su posición, aunque el reino era más pequeño que los anteriores en la región, seguía manteniendo sus riquezas. En 1684 se anexionaron Tánger a su territorio.

Marruecos fue uno de los primeros países en reconocer a los Estados Unidos como una nación independiente en el año 1777. El Tratado de Amistad Marroquí-americano es considerado como el más antiguo tratado no quebrado de los Estados Unidos. Firmado por John Adams y Thomas Jefferson, ha estado en continuo efecto desde 1783. El consulado de Estados Unidos en Tánger es la primera propiedad que el gobierno norteamericano posee en el exterior. El edificio actualmente funciona como museo.




Aldabas alauitas en el palacio real de Fez


Influencia europea

Acertados esfuerzos portugueses por controlar la costa del Atlántico en el siglo XV no afectaron profundamente el corazón mediterráneo de Marruecos. Después de las Guerras Napoleónicas, Egipto y el Magreb norteafricano llegaron a ser cada vez más ingobernables desde Constantinopla, los recursos piratas de los beys locales y la Europa industrializada, resultaron un potencial creciente para la colonización. El Magreb tenía grandes riquezas comparada con el resto de África aún desconocida y una importante localización estratégica que afectaba la salida del Mediterráneo.

En un primer tiempo, Marruecos se convirtió en un estado con cierto interés en las potencias europeas. Francia mostró un fuerte interés en Marruecos desde 1830. Reconocido por el Reino Unido en 1904, la esfera de influencia francesa en Marruecos provocó una reacción alemana; la crisis de junio de 1905 fue resuelta en la Conferencia de Algeciras, realizada en España al año siguiente, donde se formalizó una "especial posición" francesa y se le confió la política de Marruecos a Francia y España en común.




Cable fechado 31 de marzo de 1912, donde se anuncia el protectorado francés de Marruecos.


El Tratado de Fez (firmado el 30 de marzo de 1912) convirtió a Marruecos en un protectorado de Francia. Por el mismo tratado, a partir del 27 de noviembre del mismo año, los territorios del norte (en torno a las ciudades de Ceuta y Melilla) y del sur (fronterizos con el Sahara Español) se convirtieron en el Protectorado español de Marruecos. Francia y España controlan la Hacienda, el ejército y la política exterior de Marruecos en sus respectivos protectorados. En teoría éstos no suponen ocupación colonial, están regulados por tratados y Marruecos es un Estado autónomo protegido por Francia y España pero bajo soberanía del sultán. En la práctica Marruecos se convirtió en colonia de Francia y España, especialmente desde 1930.

Una parte de la población marroquí se opuso a la ocupación colonial europea y se levantó en rebeliones y guerras civiles. En el protectorado francés se produjo una llegada masiva de colonos franceses (llegaron a ser 500.000 en 1950) los cuales cultivaron las mejores tierras. Por su parte, el gobierno francés construyó carreteras, puertos, ferrocarriles, redes de telefonía, navegación aérea. La colonización francesa provocó la ruina de la artesanía autóctona, desplazamientos bruscos y abusivos de población activa y se preocupó poco o nada en invertir en vivienda y educación.


Los sultanes de Marruecos en esta época fueron Muley Yúsuf (1912–1927) y Mohammed V (1927–1961).




El Sultán Yusef ben Hassan (1927)


Resistencia al protectorado

Partidos políticos nacionalistas, que aparecieron bajo el protectorado francés, basaron sus ideales para una futura independencia marroquí en la Carta Atlántica durante la Segunda Guerra Mundial (una declaración entre los Estados Unidos y el Reino Unido que disponía, entre otras cosas, el derecho a la población de elegir la forma de gobierno bajo la cual quería vivir). El manifiesto del Partido Istiqlal en 1944 fue una de las primeras demandas públicas por la independencia. Posteriormente, el partido, dirigido por Allal al-Fasi, tendría el liderazgo del movimiento nacional.

En los años cincuenta el nacionalismo marroquí se había extendido por Casablanca, Rabat, Fez, Tetuán y Tánger; era apoyado por la burguesía urbana y, más tarde también por los campesinos. El partido Istiqlal consigue el apoyo de Mohammed V y de la Liga Árabe en 1950. Ese año Mohammed V pide la independencia.




Abril de 1954: Mohammed V está en el exilio en Madagascar. En la imagen, con sus hijos: de izquierda a derecha, Aïcha, Hassan (futuro rey Hassan II), Malika, Abdellah y Nezha. Sobre las rodillas del sultán: la princesa más joven, Amina, que nació en el exilio.


El 23 de agosto de 1953 Francia envía al exilio en Madagascar a Mohammed V. El sultán fue reemplazado por el impopular Mohammed Ben Aarafa, y su reinado fue percibido como ilegítimo, esparciendo una activa oposición al protectorado francés por todo el país y dañando la imagen exterior de Francia, que no consigue apoyos. Los árabes se rebelan contra los franceses. Durante el verano de 1955 una oleada de atentados terroristas ataca objetivos franceses en Marruecos, la cual es respondida con la represión policial. Durante el otoño de 1955 Aarafa renunció al trono y Francia permitió el regreso de Mohammed V. Las negociaciones por la independencia marroquí comenzaron al año siguiente.

Todos estos eventos ayudaron a incrementar el grado de solidaridad entre el pueblo y el recién llegado rey. Por esta razón, la revolución de Marruecos, conocida como "La Revolución del Rey y su Pueblo" es celebrada cada 20 de agosto.

Independencia

Marruecos logró su independencia política de Francia y de España el 2 de marzo de 1956 y el 7 de abril del mismo año Francia abandonó oficialmente su protectorado en Marruecos. Con acuerdos con España en 1956 y 1958, Marruecos recuperó territorios antes controlados por dicho país. Hassan II se proclamó Rey de Marruecos el 3 de marzo de 1961, constituyéndose como una monarquía constitucional y de derecho divino al mismo tiempo. La monarquía es el referente nacional.




Hassan II y su hijo y heredero, el Príncipe Sidi Mohammed, en 1986.


En 1963 estalló una breve guerra fronteriza entre Marruecos y Argelia tras el rechazo del presidente argelino Ben Bella a las reivindicaciones marroquíes sobre territorios bajo la soberanía del sultán de Marruecos que habían sido incorporados por el régimen francés a su entonces colonia, Argelia. El conflicto, desencadenado por Marruecos, recibió el nombre de Guerra de las Arenas.


Desde 1962 hubo un alejamiento entre el rey y los partidos políticos. En el fondo a Hassan II nunca le gustaron ni el parlamento ni la democracia. Entre 1962 y 1990 la Dirección Nacional de Seguridad y la policía reprimen a la población, mientras que la corrupción campa a sus anchas en ambas instituciones. Entre 1965 y 1970, por causa de una rebelión popular en Casablanca, Hassan II suspendió la constitución y proclamó el Estado de Excepción. En 1970 se aprobó una nueva constitución hecha a medida del rey, a la que se opusieron el Istiqlal y la UNFP. Una tercera constitución se aprobó en 1972, según la cual la administración elige a un tercio de los diputados. Hassan sufrió entre 1971 y 1973 tres intentos de asesinato por parte del ejército.

El gobierno marroquí estuvo marcado por un gran malestar político, y su respuesta despiadada ante los movimientos opositores se ganó el nombre de Años de plomo. El enclave español de Ifni al sur del país, volvió a ser parte de la nueva Marruecos en 1969.



Encuentro del rey Hassan con el Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger en Casablanca (noviembre de 1973)


Marruecos invadió el Sáhara Occidental militarmente en noviembre de 1975, en contra de los deseos de los saharauis, los cuales guerrearon contra Marruecos entre 1976 y 1986, y de las resoluciones de Naciones Unidas, que siguen incluyendo a dicho territorio en la lista de territorios no autónomos y, por tanto, sujetos a descolonización. A pesar de ocupar la mayor parte del territorio, la resolución final del estatus de esos territorios aún sigue sin resolverse. El referéndum prometido en 1981 aún no se ha celebrado.

Entre 1985 y 1990 la situación se volvió crítica y problemática; hubo huelgas y manifestaciones. Se procedió a la reforma política desde arriba en 1991. En 1993 hubo elecciones legislativas, en las cuales hubo fraude. El 13 de septiembre de 1996 se reformó la Constitución: todo el parlamento se comenzó a elegir por sufragio universal, y se creó una cámara de consejeros (especie de senado) cuyos miembros son elegidos por las comunidades, ayuntamientos, regiones, sindicatos y asociaciones profesionales.

En 1999 muere Hassan II, su hijo mayor Mohammed VI le sucede al trono y promete realizar profundos cambios democráticos. Ese mismo año reformó el código jurídico de la mujer y en 2004 el código de la familia: se sube la edad mínima para casarse de 15 a 18 años, queda abolida la poligamia, la tutela del padre o del hermano mayor sobre la mujer adulta no casada, y las mujeres pueden elegir esposo y pedir el divorcio en igualdad de condiciones con respecto a los hombres en lo relativo a la custodia de los hijos.




El Rey Mohammed VI flanqueado por su hijo Moulay El Hassan y su hermano Moulay Rachid escuchan el himno nacional luego que dirigiera un discurso a la nación el 9 de marzo de 2011, donde anunció cambios constitucionales.