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lunes, 1 de febrero de 2010

NOBLEZA COMPRADA: De cómo todo título tiene precio

Hubo una época en que las grandes fortunas, mayormente norteamericanas, salieron a comprar títulos nobiliarios por doquier. A diferencia de William Waldorf Astor y John Jacob Astor IV, quienes obtuvieron vizcondado y baronía, respectivamente, por mérito propio, otros magnates enviaron a sus hijas y herederas como señuelo para adquirir el lustre de la vieja nobleza. Y en el siglo XX vinieron las figuras femeninas del espectáculo, quienes con su riqueza propia y su fama adquirida en el cine o el teatro, quisieron agregar otra conquista por la vía más fácil: casarse con un noble para ascender a la nobleza.



Un duque real con vestimenta de coronación de Par del Reino
(Su Alteza Real El Duque de Clarence en la coronación de George IV del Reino Unido, 1821)


En la Inglaterra victoriana se dio una curiosa corriente de ida y vuelta: las familias de rancio abolengo adolecían de maltrechas arcas y los acaudalados comerciantes o terratenientes del Nuevo Mundo disponían de floreciente dinero, contante y sonante. Las necesidades de uno se cubrían con las disponibilidades del otro, así que las matemáticas funcionaron bien y la familia Churchill, una de las más linajudas de Gran Bretaña, inauguró la importación de herederas norteamericanas al Viejo Continente.


Lord Randolph Spencer-Churchill (1849-1895) casó con Jennie Jerome, hija del magnate Leonard Jerome. George Charles Spencer-Churchill, hermano del anterior y 8º duque de Marlborough (1844 – 1892) casó con Lilian Price, hija de Cicero Price (quien conservó el título luego de haber quedado viuda del duque). Charles Richard John Spencer-Churchill (1871-1934), hijo del anterior y 9º duque, Secretario de Estado de 1903 a 1905, casó con Consuelo Vanderbilt en 1895 y luego de divorciarse de ella se casó con Gladys Deacon, hija de Edward Parker Deacon. Por último y ya a mediados del siglo XX, John George Vanderbilt Spencer-Churchill (1926 - ), 11º duque y actual jefe de la Casa, casó en segundas nupcias –cuando todavía era marqués de Blandford- con la millonaria Athina Livanos, de la familia de navieros griegos, recientemente divorciada de Aristóteles Onassis.



Blasones de los Churchill



Los nobles franceses fueron los siguientes en la lista de admiradores de las anglosajonas ricas, luego los apátridas, rusos principalmente, pero también polacos y alemanes. Algunas ambicionaban algo más que pertenecer a la nobleza por matrimonio y, a fuerza de encanto o de dólares, lograron acercarse a las gradas de un trono inmemorial, lo cual estaba bien, y sentarse con plenos derechos en otro –aunque fuera de un reino liliputiense-, que era mucho mejor.


En Europa, las alianzas entre nobleza y fortuna también es cosa corriente, ya que los altos niveles sociales generan ese “beau monde” del que habla la prensa especializada con una mixtura de millonarios, celebridades del espectáculo, realeza y aristócratas de vieja prosapia que se encuentran en fiestas de todo tipo en el círculo New York-Londres-París-Roma-Venecia. Tanto encuentro social abre las puertas a infinidad de relaciones y el matrimonio –aunque fuera por interés- es una de ellas.


Compromiso de Pablo de Grecia y Marie-Chantal Miller (9 de enero de 1995)


Veinticinco alianzas notables entre riqueza y nobleza fueron:


  • CATHERINE WILLIS GRAY con el príncipe Aquiles Murat (1826)

  • JENNIE JEROME con lord Randolph Churchill (1874)

  • ALICE HEINE con el duque de Richelieu (1875) y el príncipe Alberto I de Mónaco (1889)

  • CONSUELO YZNAGA DEL VALLE con el 8º duque de Manchester (1876)

  • LILIAN PRICE con el 8º duque de Marlborough (1888)

  • CLARA WARD con el príncipe de Caraman-Chimay (1890)

  • WINNARETTA SINGER con el príncipe Edmond de Polignac (1893)

  • CONSUELO VANDERBILT con el 9º duque de Marlborough (1895)

  • ANNA GOULD con el conde Boni de Castellane (1895) y el marqués de Talleyrand-Perigord (1908)

  • POLA NEGRI con el conde Domiski (1919) y el príncipe Serge Mdivani (1927)

  • PIEDAD ITURBE Y SCHOLTZ con el príncipe Maximilian von Hohenlohe-Langenburg (1921)

  • GLORIA SWANSON con el marqués Henri de la Falaise (1924)

  • MAE MURRAY con el príncipe David Mdivani (1926)

  • THELMA MORGAN con el Vizconde Furness (1926)

  • BARBARA HUTTON con el príncipe Alexis Mdivani (1933), el conde von Reventlow (1935), el barón von Cramm (1947), el príncipe Trubetzkoy (1955) y el príncipe Doan (1964)

  • WALLIS SIMPSON con el príncipe Eduardo de Gales (1937)

  • MARY FAHRNEY con el conde Oleg Cassini Loiewski (1938)

  • CLARA AGNELLI con el príncipe Tassilo Von Fürstenberg (1938)

  • CECIL AMELIA BLAFFER con el príncipe Tassilo von Fürstenberg (1947)

  • MONA TRAVIS STRADER con el conde Albreth von Bismarck-Schönhausen (1954)

  • GRACE KELLY con el príncipe Rainiero de Mónaco (1956)

  • MARTHA CRAWFORD con el príncipe Alfred de Auersperg (1957) y con Claus von Bülow (1966)

  • LEE BOUVIER con el príncipe Stanislas Radziwill (1959)

  • MARIE-CHANTAL MILLER con el príncipe Pavlos de Grecia (1995)

  • ALEXANDRA MILLER con el príncipe Alexandre von Fürstenberg (1995)

Una de las alianzas más célebres, la de los Duques de Windsor (3 de junio de 1937: de izq a der, Herman Rogers, Wallis Simpson, el Duque de Windsor y Major Metcalfe)


En noviembre de 1895, luego de la boda de Consuelo Vanderbilt y el duque de Marlborough, el New York World publicó los nombres del total de veintisiete duques ingleses subrayando a los que todavía eran “elegibles”. “Atención, herederas norteamericanas”, decía el epígrafe, “¿qué ofrecerá cada una?




lunes, 7 de diciembre de 2009

La Nobleza polaca: propietarios del estado aristocrático


Por muchos siglos, los miembros ricos y poderosos de la szlachta buscaron recibir privilegios legales sobre sus "iguales". Algunos szlachcics eran ricos lo suficiente para ser conocidos como Magnat (karmazyni — o "carmesíes" debido al color rojo de sus botas). Un verdadero magnate debía ser capaz de conocer el nombre de sus antepasados de muchas generaciones y poseer, como mínimo, veinte poblados o grandes haciendas. Debía también poseer un cargo de destaque en el gobierno.


Algunos historiadores calculan que el número de magnates representaba menos del 1% del total de la szlachta. Ésta estaba compuesta a comienzos del s. XVIII por cerca de 1 millón de nobles (miles de familias), solamente 200 ó 300 familias podían ser clasificadas como Grandes Señores con posesiones e influencia à nivel nacional, de éstos cerca de 30 ó 40 podían ser considerados con gran impacto en la política del país.


Los magnates frecuentemente recibían presentes de los monarcas, que aumentaban significativamente sus fortunas. Generalmente, estos presentes eran apenas temporarios, empréstitos, que los magnates nunca devolvían (en el siglo XVI, la oposición “antimagnates” entre la szlachta fue conocida como ruch egzekucji praw - movimiento para ejecución de las leyes - exigía que todas aquellas posesiones retornasen a su verdadero propietario, el rey). Una de las más importantes victorias de los magnates fue, en el siglo XVI, el derecho de crear las ordynacjas (o mayorazgos, propiedades que no podrían ser divididas entre sus herederos, dejándola en su totalidad para el hijo mayor), cosa que aseguraba que una familia que tuviese riqueza y poder pudiese fácilmente preservarlos. Ordynacjas como las de las familias Radziwiłł, Zamoyski, Czartoryski o Lubomirski frecuentemente rivalizaban en influencia con la del rey y fueron importantes bases del poder de los magnates.


Todos los privilegios de la szlachta fueron abolidos luego de la Segunda Guerra Mundial bajo el régimen comunista o República Popular de Polonia.

Stefan Czarniecki, magnate de la Comunidad Polaco-Lituana (1659). Sus botas carmesíes son signo de rango y riqueza.


Cultura de la szlachta

La nobleza polaca difería en muchos aspectos de la nobleza de otros países. La diferencia más importante era que, en cuanto en la mayoría de los países europeos la nobleza perdió fuerza frente a las monarquías absolutistas, en Polonia ocurrió lo contrario: la nobleza ganó poder a costa del monarca, y el sistema político evolucionó para una parcial democracia (y eventualmente, la anarquía).

La nobleza de Polonia era también más numerosa que aquellas de todos los otros países europeos, ella representaba el 8% del total de la población (1791) y en algunas regiones más pobres (por ejemplo, en la zona del ducado de Mazovia, llegó aproximadamente al 30%). En contraste, la nobleza de otros países europeos, tal vez con excepción de España y Portugal, era del 1 a 3%.

Wincenty Aleksander Korwin Gosiewski (1620-1662), Teniente General del Gran Ducado de Lituania y Mariscal del Sejm de la Comunidad Polaco-Lituana


Existían varias maneras de ascender socialmente a la nobleza. La nobleza de Polonia, a diferencia de la aristocracia de Francia, no era excesivamente rígida ni una clase tan cerrada. Burgueses importantes, campesinos propietarios, guerreros tártaros musulmanes, e incluso descendientes de judíos conversos, podían ascender en la sociedad polaca. Debido a esto la clase noble de Polonia era más estable que las de otros países y estaba libre de las tensiones sociales y eventuales desintegraciones que caracterizaron la Revolución francesa. Cada szlachcic tenía enorme influencia sobre la política del país, de alguna forma hasta mayor do que la tenida actualmente por los ciudadanos de modernos países democráticos.


Todos los hijos de la nobleza polaca heredaban el status de sus nobles padres. Cualquier individuo podría recibir el “status” nobiliario (nobilitacja) por especiales servicios prestados al país. Un noble extranjero podía ser naturalizado como noble polaco (indygenat) por el monarca (más tarde, a partir de 1641, solamente por el “Sejm”).


Bárbara Radziwill (1520-1551), Reina de Polonia y Gran Duquesa de Lituania como consorte de Segismundo Augusto II Jagellon

En teoría al menos, todos los nobles polacos eran iguales socialmente. Los más pobres gozaban de los mismos derechos de los más ricos magnates. Eran pocas las familias como los Radziwiłł, Potocki o Czartoryski, que ostentaban títulos aristocráticos recibidos de cortes extranjeras, tal como "Príncipe" o "Conde." Todos los otros szlachcic simplemente se trataban uno a otro como "Señor y Hermano" (Panie bracie) o el femenino equivalente.

De acuerdo con su posición financiera, la nobleza podía ser dividida en:

§ Magnateria (magnates o alta nobleza) – De 200 a 300 familias extremadamente ricas e influyentes (un 1% de toda la nobleza), de las que medio centenar acaparaba el poder político.

§ Szlachta zamozna (nobleza media) - familias con bienes de cierta importancia, propietarios tanto de tierras como de siervos (Un 40% de toda la nobleza).

§ Szlachta zasciankowa (pequeña nobleza) - familias de menos recursos, propietarios de tierras pero no de siervos - Su nombre proviene de los villorrios exclusivos para los nobles llamados zascianki (literalmente: amurallados), que eran protegidos por murallas del resto del mundo, sin olvidar la numerosa Szlachta golota (literalmente: chusma noble) – simplemente pobres – (En conjunto, el restante 59% de la nobleza). Es de destacar que hasta fines del siglo XVIII a la nobleza le estaba prohibido ejercer comercio o industria, so pena de perder su status noble, al igual que al antiguo Patriciado romano. De hecho no sería sólo ésta una de las enormes influencias del Renacimiento en Polonia.

La Condesa Katarzyna Branicka (1825–1907), esposa del conde Adam Józef Potocki


Los Escudos de armas eran muy importantes para la nobleza polaca. Es notable que el sistema heráldico polaco evolucionó separadamente de sus correspondientes occidentales y se diferenció en muchos aspectos de la heráldica de los otros países europeos.


La diferencia más notable es que, contrariamente a todos los otros si stemas heráldicos europeos, el escudo de armas no pertenecía a una familia, sino al contrario, la familia noble es la que pertenecía al blasón. Como consecuencia, era común que muchas familias distintas, sin conexión (algunas veces cerca de 600) compartían el mismo escudo de armas. Lógicamente, el número de blasones en este sistema era más bien bajo y no excedía a 200 a fines del medioevo (uno para cada Clan noble). Posteriormente, el sistema “explotó" en una cantidad de unos 40.000 blasones (incluidas sus variantes) compartidos por unas 70.000 familias nobles.


Para la heráldica polaca clásica, todas las familias de un mismo Clan compartían el mismo blasón. Tanto si eran descendientes de un rey, un magnate o un mero señor. Todos los varones y mujeres solteras de la misma familia estaban comprendidos dentro de ese derecho, ya que la institución de la Primogenitura nunca se generalizó en Polonia (sólo los magnates, en los siglos XVIII y XIX, utilizaron un sistema parecido para proteger el patrimonio de su linaje).


Herb szlachecki Andrychewicz (escudo de armas de los szlachta Andrychewicz)


A diferencia del nombre del Clan, que suele originarse en “el Grito de Guerra” y cuyo origen se pierde en la Edad Media, los apellidos (o sea, el nombre de la familia) se formaron recién durante los siglos XIV y XV agregando al nombre de la heredad familiar los sufijos “ski” o “cki”, (que se pronuncia “tski”), como Sobieski o Potocki. Este sufijo equivale a decir: “Señor de…” Otros tomaron como nombre de familia el nombre propio del antepasado que se considera fundador de la misma. Un noble tiene, por tanto, Nombre Propio, Nombre de Familia y un Nombre de Clan (o Escudo de armas). Por ejemplo: “Estanislao Leszczynski, clan Wieniawa” o “blasón Wieniawa” o simplemente: “de Wieniawa”. Costumbre afianzada en el Renacimiento y aparentemente originada en la clásica tria nomina del Patriciado romano.

sábado, 5 de diciembre de 2009

La Nobleza en Polonia y Lituania

Szlachta era el nombre de la Nobleza en el Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania, cuya unión formó la llamada República de las Dos Naciones. La szlachta surgió en la Edad Media y existió hasta principios del siglo XX. Tradicionalmente, sus miembros eran propietarios de las tierras, generalmente en forma de latifundios, y gozaron de sustanciales y casi exclusivos privilegios políticos hasta los Repartos de Polonia ya casi en el siglo XIX. Las distinciones de la nobleza fueron oficialmente abolidas por la Constitución de Polonia de marzo de 1921, (aunque parcialmente restablecidas por la Constitución de 1935), entretanto la calidad de miembro de la szlachta permanece siendo reivindicada en algunos círculos de la sociedad polaca, dentro y fuera del país.



Escudo de armas de la Comunidad Polaco-Lituana


El término polaco szlachta designaba a la "clase de los nobles". Abarcaba la idea de hidalguía o nobleza de sangre: un noble específico era llamado szlachcic, una noble, szlachcianka. Una teoría sugiere que szlachta deriva del alemán antiguo geschlecht o slahta ("casa, familia, heredad"), como lo hacen muchas otras palabras polacas con relación a la nobleza — por ejemplo, la palabra polaca rycerz ("caballero", del alemán ritter) y el polaco herb ("herencia", “escudo de armas”, del alemán erbe).


Términos relacionados que podían ser aplicados a los antiguos nobles polacos eran rycerz ("caballero"), en latín nobilis ("noble"; plural: nobiles) y mozny ("poderoso"; plural: możni). Posteriormente, los más poderosos fueron llamados "magnates" (en singular: magnat).



Magnates polacos del siglo XVI

Orígenes
  • Polacos
    La nobleza polaca se originó de una clase de guerreros eslavos, formando un elemento distinto dentro del antiguo agrupamiento tribal polaco: los clanes nobles. A este elemento se agregó la inmigración nórdica, puesto que los Príncipes acostumbraban “contratar” para su guardia personal (“Drużyna”), a huestes vikingas, a las cuales pagaban en tierras (y siervos) y ponían también a cargo de los castillos o plazas fuertes desde los cuales controlaban sus dominios. Próximo al siglo XIV había poca diferencia entre los llamados “caballeros” y aquellos ya referidos en Polonia como nobles. El integrante de la szlachta tenía la obligación personal de defender el país (pospolite ruszenie). Así se tornó en la clase social privilegiada del reino.

  • Lituanos
    En Lituania y en Prusia antes de la creación del estado Lituano por Mindaugas los nobles eran llamados boyardos 'bajorai' y la Alta nobleza 'kunigai' o 'kunigaikščiai' (Príncipes). En el proceso de establecimiento del estado fueron gradualmente subordinados a Grandes Duques, (“Kniaz”).
    Luego de la unión heráldica (“Unión de Horodło”), la nobleza lituana adquirió iguales derechos a la szlachta polaca, y durante siglos comenzaron a asimilar como propio el idioma polaco, por más que preservaron su autonomía nacional como Gran Ducado, y en la mayoría de los casos reconocían sus raíces lituanas.
    El proceso de “Polonización” se completó, aunque en el correr de bastante tiempo. Al comienzo sólo las familias de los magnates fueron afectadas, luego, gradualmente envolvió a amplios grupos de la población.

  • Rutenos
    En Rutenia (Bielorrusia y Ucrania occidental) la nobleza gradualmente dirigió su lealtad hacia el multicultural y multilingüista Gran Ducado de Lituania luego que el viejo principado de Halych se convirtiera en una parte de él. Muchas nobles familias rutenas se entrelazaron con familias lituanas y polacas. Los derechos de los nobles ortodoxos eran nominalmente iguales a los que gozaban los nobles polacos y lituanos, pero estuvieron bajo constante presión para convertirse al Catolicismo.


Szlachta polacos en Gdänsk


Szlachta: su ascensión al poder

Los nobles nacían en una familia noble, eran adoptados por un clan noble por iniciativa de algún Señor importante, (esto fue abolido en 1633), o se tornaban nobles al ganar el título del Rey o del Sejm por varias razones: bravura en combate, excelentes servicios prestados al estado, etc. La nobleza polaca gozaba de muchos derechos que no tenían las clases nobles de los otros países y, típicamente, cada nuevo monarca le concedía privilegios adicionales. Estos privilegios formaron la base de la "Libertad dorada" en la República de las Dos Naciones.


A pesar de tener un rey, Polonia era llamada "República" (Rzeczpospolita), ya que era realmente una república aristocrática debido a que el rey era electo por todos los diputados de la nobleza. Polonia era considerada propiedad de esa clase, no la del rey o de la dinastía reinante. Este estado de cosas creció en parte debido a la extinción de la línea masculina de los descendientes de las antiguas dinastías reales (primero los Piastas y luego los Jagiellones), y la selección por la nobleza de los reyes polacos entre los descendientes de esas dinastías por el lado femenino.




Stanisław Antoni Szczuka (1652-1710), noble polaco y talentoso político



Sucesivos reyes concedieron privilegios a la nobleza en el momento de sus elecciones al trono (los privilegios estaban especificados en los Pacta Conventa del rey electo) y en otras ocasiones, en permutas (ad hoc) por el permiso para aumentar algún tributo o la leva en armas de la nobleza (pospolite ruszenie). De este modo, la nobleza de Polonia acumuló una creciente colección de privilegios e inmunidades.

En 1355 en Buda el Rey Casimiro III el Grande decretó el primer privilegio de ámbito nacional para la nobleza, a cambio de la concordancia de estos con que a falta de herederos masculinos, el trono pasaría para su pariente, el Rey Luis el Húngaro. Decretó que la nobleza estaría exenta por muchos años de pagar tributos 'extraordinarios', o pagar con sus propios fondos las expediciones militares fuera de Polonia. También prometió que durante los viajes de la corte real, el rey y la corte pagarían por todos los gastos, relacionados al uso de facilidades de la nobleza local. El hito más importante en la integración de la nobleza polaco-lituana en una sola clase social fue la Unión de Horodlo (“Unia horodelska”) en 1413, en que gran parte de los boyardos lituanos fueron “adoptados” por los clanes nobles polacos, “en masa”, con el consiguiente derecho de usar los Escudos de armas polacos.


Princesa Katarzyna Lubomirska (?-1611) szlachcianka polaca del siglo XV


Hasta la muerte de Segismundo II Augusto, el último rey de la dinastía Jagellon, los monarcas solo podían ser electos dentro de la familia real. Con todo, a partir de 1573, prácticamente cualquier noble polaco o extranjero de Sangre Real podría convertirse en monarca polaco-lituano. Todo rey recién electo tendría que firmar dos documentos: los Pacta conventa, una confirmación de las promesas del rey antes de la elección y los Artículos enriqueños (artykuły henrykowskie, así llamados debido al primer rey electo por elecciones libres, Enrique de Valois). El documento más tarde sirvió como una virtual constitución polaca y contenía las leyes básicas de la “República”.

sábado, 29 de agosto de 2009

Magnate


Magnate (del latín magnas y magnus 'grande' o gran hombre) designa un noble u otro hombre de una alta posición social por nacimiento, riqueza u otras cualidades. Desde el Bajo Imperio Romano y en los reinos germánicos que lo sucedieron en Occidente, magnate era una categoría social dentro de los honestiores equivalente a Senadores o Potentes, aplicable a los grandes terratenientes romanos o germanos.
Axel Gustafsson Oxenstierna, Conde de Södermöre, Canciller de Suecia (1583-1654)
El término fue especialmente aplicado a los miembros (equivalente a los Pares británicos) del Senado en el Reino de Hungría, llamado Főrendihaz o Casa de los Magnates. También es una jerarquía de rica e influyente nobleza generalmente usada en el Reino de Polonia (más tarde en la Mancomunidad Polaco-Lituana) y en algunos otros reinos medievales. En España, es la clase más alta de la nobleza que porta la apelación de Grande.
En Suecia, los más ricos señores medievales eran conocidos como storman, “grandes hombres”, una descripción similar a la de magnate. En Inglaterra, el término había sido aplicado a los extremadamente poderosos nobles que Edward III creó cuando prefirió dividir su reino entre sus hijos antes que elegir a uno para heredar el reino completo. El consiguiente conflicto entre estos nobles (y sus sucesores) llevaron al conflicto aristocrático conocido como Guerra de las Rosas.


Barbara Radziwill, Reina de Polonia, Gran Duquesa de Lituania (1520-1551)

En la Edad Media un obispo algunas veces poseía territorios como un magnate, recaudando el rendimiento de los feudos e impuestos de los campesinos.


Magnates de Polonia


Capitán General Stefan Czarniecki (1599-1665)

En Polonia todos los miembros de la nobleza o szlachta eran iguales ante la ley. "Magnate" (polaco: magnat) no era un título propiamente sino una posición social basada en la riqueza. Los magnates (o alta nobleza) competían por poderes políticos con la pequeña y media nobleza así como con el Król (el Monarca). A partir de la segunda mitad del Siglo XVII, los magnates emergieron como los vencedores en la disputa por el poder en la Unión polaco-lituana, ya que consiguieron concentrar en sus manos la mayoría de las tierras y subordinar a la pequeña nobleza pero preservando la aparente democracia o "Libertad dorada" en los parlamentos, no apenas locales Sejmiks sino también en el Sejm nacional.



Príncipe Karol Stanislaw “Panie Kochanku” Radziwill, Voivoda de Vilnius (1734-1790)


Existían diversos términos para "magnate" en Polonia:
§ Możny - "poderoso"; usado hasta el Siglo XV (posteriormente substituido por Magnat).
§ Królik, plural królewięta - "pequeños reyes", usado especialmente para magnates com grandes feudos en Bielorrusia o Ucrania.
§ Pan – Señor (que también se podía aplicar a los miembros comunes de la szlachta y comenzó frecuentemente a usarse para personas de otras clases sociales);
§ Starsi bracia - "hermanos más viejos" o "hermanos mayores". - Todos los miembros de la szlachta se referían unos a otros como Pan brat (Señor hermano), pero los magnates o quien fuese nombrado para el Senado de Polonia generalmente se titulaban mutuamente como hermanos mayores, refiriéndose a los otros nobles como Młodsi bracia ("hermanos menores")
§ Karmazyn - "carmesíes", debido a sus caras vestimentas de color rojo (especialmente las botas).



Príncipe Michał Jerzy Poniatowski, Arzobispo de Gniezno y Primado de Polonia (1736-1794)


Los títulos de cargos o dignidades oficiales (no hereditarios) eran muy comunes en la Unión de Polonia y Lituania –como ser: Gran Canciller, Gran Hetmán, o bien Gran Panadero, Gran Copero, Portaestandarte Real, etc. - Por el contrario se prohibía el uso de títulos al estilo occidental (como conde o barón), para preservar la "igualdad en la nobleza" (con pocas excepciones, correspondientes a los viejos títulos de Kniaz, preservados por la "Unión de Lublin" a algunos magnates lituanos y rutenos).


Los títulos de Príncipe, Conde y Barón sólo comenzarían a usarse, por regla general, luego de los Repartos de Polonia, ya prácticamente en el siglo XIX.


Katarzyna Branicka, Condesa Potocka (1825-1907)


Magnates de Inglaterra

El gran número de nobles poderosos, muchos de los cuales tenían reclamos al trono, llevó a más de cien años de guerra civil en la forma de la Guerra de las Rosas.

Teniendo tan problemáticas opciones para un heredero, Edward III decidió legitimizar a alguno de sus hijos ilegítimos a través de un Acto del Parlamento e incluirlos en la sucesión. Esto creó lo que la historiadora Allison Weir llamó “una raza de magnates”, gran cantidad de reclamantes al trono que intentaron usurparlo a sus predecesores. En este período, pese a las leyes regulando la sucesión, ésta fue determinada no tanto por primogenitura sin por victoria militar.


Edward Stafford, 3º Duque de Buckingham (1478-1521)


En el período Tudor, luego que Henry VII derrotara a Richard III en la batalla de Bosworth, el nuevo rey se dedicó a ejecutar o neutralizar tantos magnates como le fue posible. Henry VII condenaría a muerte parlamentaria a los nobles y magnates indeseables, despojándolos así de su riqueza y poder. También usó la Corte de la Camera Stellata, que sesionaba en Westminster, para ejecutar a los más poderosos. El rey continuaría este enfoque en su reino; heredó una gran desconfianza de los nobles de la época de su padre, así que ennoblecería a muy pocos hombres, dándoles poder muy limitado, los que estarían todos grandemente endeudados con él.




Henry VII de Lancaster, Rey de Inglaterra (1457-1509)