jueves, 16 de julio de 2009

Los colores de la realeza I

Púrpura

El púrpura aporta la estabilidad del azul y la energía del rojo. Es el color principal de la realeza y simboliza poder, nobleza, lujo y ambición. Sugiere riqueza y extravagancia, se asocia con la sabiduría, la creatividad, la independencia y la dignidad. Por esto se reservaba para el poder supremo, a los emperadores del Imperio Romano. Es el símbolo de la armonía entre el pensamiento y la acción, la inteligencia y los sentimientos.


En la Europa medieval, los tintes azules eran caros y difíciles de encontrar, así que solo los más ricos o los aristócratas podían darse el lujo de usarlo (la clase trabajadora usaba principalmente verde y marrón). Debido a esto (y también porque el púrpura de Tiro estaba fuera de uso en Europa occidental luego de la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 a.c.) la idea del púrpura para los europeos cambió hacia este tono más azulado conocido como “púrpura real” debido a su similitud con el azul real usado por la aristocracia. Este era el tono de púrpura usado por los reyes del Medioevo en Europa, un matiz más azul que el antiguo púrpura de Tiro.



Las emperatrices de Bizancio daban a luz en la Cámara Púrpura del Gran Palacio de Constantinopla. La habitación tenía los muros, el piso y el techo chapados de pórfido imperial, que era mayormente de color púrpura con manchas de color arena. Por eso, ser nombrado Porfirogenito (“nacido en la púrpura”) marcaba a un emperador con derechos dinásticos en oposición a un individuo que obtuviera el trono por sus propios esfuerzos.


En China, el nombre chino de la Ciudad Prohibida literalmente significa “púrpura ciudad prohibida” (incluso aunque el emperador de China usaba el amarillo, que era considerado el color imperial)


Dorado

El dorado es un matiz del color amarillo cercano al del metal oro. También puede ser definido como un color «entre marrón-olivo claro y amarillo oscuro» o "amarillo vivo moderado". La sensación visual, sin embargo, suele ir ligada al brillante metálico del oro. Esto no puede ser reproducido mediante un color sólido ya que el efecto brillante se debe a la reflectancia del material, que varía dependiendo del ángulo con que incide la fuente de luz.


Es por ello que en el arte se suele utilizar un tinte metálico que reluce de forma aproximada a como lo hace el oro real; un color como el mostrado en el cuadro adjunto no se suele asociar estéticamente con el oro. El oro real (en forma de hojas de oro) se usaba para representar el color en cuadros -especialmente en el arte sacro de iglesias cristianas- o para decorar los interiores de los palacios reales. Al ser el color del sol, de lo divino, del hombre que ha superado las pruebas y se conoce a sí mismo, es usado desmesuradamente en el Palacio de Versailles, obra y gracia de Luis XIV, el Rey Sol.


En arte los leones coloreados de oro son símbolos de la monarquía (el León dorado es el símbolo del Imperio Británico y se halla en el escudo del Reino Unido).


El oro es un color cálido que puede producir un sentimiento de alegría y viveza pero también un aura sombrío y tradicional. También proporciona un sentimiento de extravagancia, alta calidad y prestigio. En heráldica representa la nobleza, la lealtad, el honor, la magnanimidad, la riqueza, el poder, la luz, la constancia y la sabiduría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada