jueves, 23 de julio de 2009

El Papa


El Papa (del latín papa, Petri Apostoli Potestatem Accipiens, “El que sucede al apostól Pedro” y a su vez del griego πάππας pápas: "padre" o "papá") es la cabeza visible de la Iglesia Católica y el Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano. También se le conoce como Obispo de Roma, Vicario de Cristo, Sucesor de Pedro, Sumo Pontífice y Siervo de los siervos de Dios.

Durante los primeros siglos de la historia del cristianismo, la expresión "papa" se usaba para dirigirse o referirse a los obispos, en especial a los metropolitas u obispos de diócesis mayores en extensión o importancia. Así, Cipriano de Cartago, por ejemplo, es llamado "papa" (cf. Epist. 8, 23, 30 etc.). Hay que esperar a Gregorio VII, en 1073, para un uso ya exclusivo del obispo de Roma.

Origen del Papado


La visión de la Iglesia Católica de los relatos evangélicos en torno al apóstol San Pedro resalta su preeminencia sobre los demás apóstoles: Jesús le da un nombre especial, Cefas (Roca) (Mc 3,16; Juan 1,42), el cual señalaría la futura misión del apóstol. Además, en los listados de apóstoles los evangelistas siempre lo nombran en primer lugar (a pesar de no haber sido el primero en recibir la llamada de Jesús), incluso utilizando el título de "el primero" (Mt 10,2). Con todo, el pasaje clave es Mateo 16, 13-20, donde Jesús -más adelante- hace entrega a Pedro de las "llaves del reino de los cielos" y se refiere a él como la roca sobre la cual fundaría su Iglesia. Luego de la resurrección, Jesús nuevamente le menciona su papel: "apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas" (Juan 21, 15-17) donde apacentar en términos bíblicos es "gobernar" (ejemplo Hechos 20,28).

Por ello, según la visión de la Iglesia Católica, el evangelio reflejaría la voluntad de Jesucristo de que sus discípulos permanecieran unidos bajo la dirección de Pedro, a quien Jesucristo dio ese nombre en un momento solemne, llevando a sus apóstoles a una ciudad edificada junto a una roca, Cesarea de Filipo (Mateo, 16, 13-20).

Pedro es considerado dentro de la Iglesia Católica como el primer Papa, aunque en aquel tiempo no llevaba el título pero sí la misma función y autoridad. Pese a esto, muchos Padres de la Iglesia dicen que la piedra a la que se refiere Cristo es su confesión, no Pedro; pero sin rechazar el pontificado.

San Pedro en Roma

A partir del siglo XI la Iglesia Católica ha hecho énfasis en el origen de la sucesión apostólica a partir de Roma. Debe tenerse en cuenta que en los inicios de esta tradición, el peso del Imperio Romano se había trasladado a Bizancio. Sin embargo, Roma era el Patriarcado que tenía la primacía sobre los demás patriarcas, pues Constantinopla no fue elevada a Patriarcado sino hasta el siglo V, y aun así no gozó de la autoridad espiritual que tenía Roma, principalmente con papas como San León Magno.

Luego de la caída del Imperio romano de Occidente, la figura del obispo de Roma se volvió relevante también en lo político, siendo la única autoridad de los romanos. Pocos disputan estas pruebas desde el punto de vista histórico, pero como ya se dijo, sí se disputa la conclusión de autoridad a que se puede llegar a partir de ellas, por otras razones.
Funeral por Juan Pablo II en San Pedro, Roma, abril de 2005

El gobierno jerárquico de la Iglesia Católica se basa en la autoridad de los sucesores de los apóstoles, llamados obispos, reunidos en concilio bajo la autoridad del primero de los obispos. Para los católicos romanos, éste es el obispo de Roma, llamado Papa, porque tanto Pedro (que primero se trasladó de Jerusalén a Antioquía de Siria) como Pablo murieron en Roma.

Ésta es una de las razones por la que, a partir del siglo XI, la Iglesia de esa ciudad fue reconocida por la Iglesia de Occidente como cabeza de las demás Iglesias católicas romanas: por haber tenido dentro de sí a dos apóstoles, dándole por ello mayor autoridad frente a otras ciudades que sólo habrían tenido a uno. Para el caso de Pablo, además del testimonio de sus cartas desde la prisión romana, existen testimonios arqueológicos y escritos de su martirio en Roma. Más importante es el caso de Pedro, a quien los católicos considera que suceden los 264 papas que después de él han regido la Iglesia Católica Romana.

Tradición católica

Para los católicos, el Papa es el Obispo de la Diócesis de Roma. Según la tradición católica, desde que San Pedro se estableció para predicar el Evangelio en la ciudad y nombró su sucesor a uno de los Presbíteros de la ciudad, se ha establecido la ciudad como la sede de la Iglesia universal.

En el principio a los sucesores de San Pedro se los llamaba simplemente obispo de Roma. El título de Papa viene a ser usado muchos años después, concretamente hasta el año 378 no se instauró el cargo papal.

Actualmente, el Papa ostenta también oficialmente los siguientes títulos:


* Vicario de Cristo.
* Sucesor del Príncipe de los Apóstoles.
* Príncipe de los Obispos.
* Pontífice Supremo de la Iglesia Universal.
* Primado de Italia.
* Arzobispo y Metropolitano de la Provincia Romana.
* Siervo de los Siervos de Dios, Servus Servorum Dei.
* Padre de los reyes.
* Pastor del Rebaño de Cristo.
* Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Su elección se realiza en cónclaves, en los que los cardenales votan al nuevo Papa (es un cargo vitalicio). Desde principios del siglo XIX, si hay acuerdo, se proclama mediante la fumata blanca, en caso contrario se anuncia con la fumata negra y se prosiguen las votaciones. A partir de 2006 el Papa Benedicto XVI renunció al título de "Patriarca de Occidente".


Las Insignias papales son el Anillo del Pescador, la Mitra (tocado de cabeza), el Palio (indumentaria ornamental), el Solideo (gorro a modo de casquete pequeño), el Camauro (gorro más grande), el Trono, la Tiara papal (mitra alta con tres coronas), el Gonfalón (estandarte largo), los Flabelos (grandes abanicos de plumas de avestruz), el Fanón (prenda a modo de capa pequeña), la Silla gestatoria (silla para ser trasladada a hombros), el Báculo pastoral (cayado ornamentado) y el Asterisco (cruz de metal precioso para la Liturgia).


Condecoraciones Papales


Las condecoraciones papales son los títulos de nobleza, órdenes ecuestres y otras marcas de honor y distinciones que la Corte Papal confiere en hombres y mujeres de intachable carácter que han promovido de alguna forma los intereses de la sociedad, de la Iglesia Católica y de la Santa Sede.


Los rangos de títulos van desde Príncipe a Barón incluso, y son concedidos por el Papa en su calidad de soberano temporal. El título conferido más comúnmente es el de Conde, prefijado al nombre familiar, el cual es simplemente personal o heredable al primogénito masculino. El Príncipe asistente al Solio es Conde de Roma por derecho. Existe otro título llamado habitualmente Conde Palatino, pero la verdadera designación es Conde del Sagrado Palacio de Letrán, el cual es atribuido a muchas oficinas en la corte papal.


Las órdenes ecuestres son:

  • Suprema Orden de Cristo
  • Cruz "pro Ecclesia et Pontifice"
  • Orden del Beato Pío IX
  • Orden de San Gregorio El Grande
  • Orden de San Silvestre
  • Orden de la Espuela Dorada
  • Orden del Santo Sepulcro
  • Medalla Benemerenti
  • Rosa de Oro

    Rosa de Oro otorgada a María Cristina de Austria por Pío VI, en 1776, hoy en el Tesoro Imperial de la Hofburg, en Viena

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