miércoles, 29 de julio de 2009

El Gran Duque

Gran Duque proviene del latín Magnus Dux y su rango en honor se encuentra por debajo del rey pero más alto que un duque o príncipe soberano. Es también la usual y establecida traslación de Gran Príncipe Soberano en idiomas que no separan los significados de las palabras “príncipe” (para los parientes de un monarca que no son gobernantes) y “príncipe soberano” (para los gobernantes de un principado). En inglés y francés se usa Gran Duque (Grand Duke) en este sentido, al igual que la traslación del título de cortesía ruso Velikiy Knjaz (Gran Duque de Rusia), al que pertenecían desde el siglo XVII los miembros de la familia del zar (aunque estos grandes duques no eran soberanos).

El título de Gran Duque soberano y su traducción como Gran Príncipe tienen claramente diferentes significados.

Grandes Duques de Europa occidental

El propio término de “Gran Ducado” fue una invención posterior, probablemente originada en Europa Occidental, para denotar tierras de un duque particularmente poderoso, como ducados de fines de la Edad Media en el que gobernaba una ciudad de tamaño medio o un condado o un feudo relativamente pequeño en lugar de grandes provincias a las que una vez perteneció.

Cosme I de Médicis, Duque de Florencia y primer Gran Duque de Toscana
(1519-1574)

Uno de los primeros ejemplos del uso extra-oficial del término es el de los Duques de Borgoña durante el siglo XV, cuando gobernaban una vasta extensión de lo que es hoy el Este de Francia y la mayoría del territorio de Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. La primera monarquía oficialmente titulada “Gran Ducado” fue la soberanía Medici de Toscana bajo el dominio del Sacro Emperador Romano. Los Medici recibieron el título en 1569 y Toscana permaneció como gran ducado hasta 1860, cuando fue anexada por Piamonte-Cerdeña como parte de la reunificación italiana.

El uso extendido del término sufrió un impasse hasta principios del siglo XIX, cuando Napoleón usó el título “Gran Ducado” para muchos de los territorios otorgados a sus aliados. La elevación de estas figuras a Grandes Duques acompañó una expansión de sus feudos con tierras adicionales obtenidas de potencias derrotadas como Prusia.

Joseph Fouché, primer Duque de Otranto (Duc grand-fief)
(1759-1820)

Cuando Napoleón fue derrotado en Waterloo y sus territorios vasallos -como el Gran Ducado de Berg- borrados del mapa europeo, los representantes reunidos en el Congreso de Viena consintieron aún más usos del título por duques y príncipes restaurados, especialmente por muchos de aquellos en cuyas tierras se había constituido el Sacro Imperio Romano. Como resultado, el siglo XIX vio un nuevo grupo de monarquías de Europa Central con el título de Gran Ducado, como Hesse-Darmstadt, Baden o Fulda.

Al mismo tiempo, el uso de cortesía del título “Gran Duque” en Rusia se expandió por el permanente nacimiento de dinastas masculinos. El nuevo grupo de grandes duques ofrece a los Romanov un respiro de la continua descendencia de sucesión masculina que se produjo durante el siglo XVIII.

En Alemania, el uso del título se expandió después de 1815 pero su aplicación no fue universal. Es algo irónico que un gobernante de Borgoña que alguna vez estuvo entre las primeras regiones occidentales de Alemania fuera el primero en adoptar el título y fue un jefe supremo alemán, el Sacro Emperador Romano, quien primero otorgó el título oficial a un príncipe italiano.

De todas maneras, en idioma alemán (que tiene palabras separadas para príncipe real, Prinz, y príncipe soberano, Fürst), los Grandes Duques de Lituania y de los históricos estados rusos, así como otros príncipes del Este europeo, eran referidos con el título "Großfürst", una traducción directa, antes que usar la versión "Großherzog".

El título Magnus Dux o Gran Duque (Didysis kunigaikštis en lituano) ha sido usado por los gobernantes de Lituania y luego por los de la dinastía Jagellon convertidos en reyes de Polonia. Se encontró más tarde entre los títulos usados por los reyes de la Mancomunidad de Polonia-Lituania (formada en el siglo XVI por el Reino de Polonia y el Ducado de Lituania). Los reyes polacos de la dinastía Vasa de Suecia también usaban este título principesco para sus territorios no polacos.

Vytautas "el Grande", Gran Duque de Lituania
(1350-1430)

Entre las guerras napoleónicas y la Primera Guerra Mundial hubo como mínimo diez grandes ducados en Europa, la mayoría de los cuales fueron creados por Napoleón, luego por el Congreso de Viena y finalmente con la fundación de la Confederación Alemana.

§ El Gran Ducado de Toscana (1569-1860)
§ El Gran Ducado de Berg (1806-1813)
§ El Gran Ducado de Würzburg (1806-1814)
§ El Gran Ducado de Baden (1806-1918)
§ El Gran Ducado de Hesse-Darmstadt(1806-1918)
§ El Gran Ducado de Fulda (1816-1866)
§ El Gran Ducado de Finlandia (1809-1917)
§ El Gran Ducado de Frankfurt (1810-1813)
§ El Gran Ducado de Poznan (1815-1848)
§ El Gran Ducado de Luxemburgo (1815)
§ El Gran Ducado de Mecklenburg-Schwerin (1815-1918)
§ El Gran Ducado de Mecklenburg-Strelitz (1815-1918)
§ El Gran Ducado de Saxe-Weimar-Eisenach (1815-1918)
§ El Gran Ducado de Oldenburg (1829-1918)
§ El Gran Ducado de Cracovia (1846-1918)


Gran Duque Friedrich I von Baden(1826-1907)

Los tratamientos

Un Gran Duque reinante es tratado mayormente como Alteza Real. Otros miembros de la familia difieren en tratamiento. Los miembros jóvenes, por ejemplo en Hesse-Darmstadt y Baden, generalmente tenían el tratamiento de Alteza Gran Ducal. La Zarina Alexandra de Rusia, antes de su matrimonio con el futuro Nicolás II, era conocida como “Su Alteza Gran Ducal Princesa Alix de Hesse y del Rhin” (Ihre Großherzogliche Hoheit Alix Prinzessin von Hessen und bei Rhein).

La única familia gran ducal hoy en existencia, la de Luxemburgo, usa el tratamiento de Alteza Real para sus miembros menores, pero esto es debido a su estatus alternativo de Príncipes de Parma (aunque este título fue abandonado en 1995).

Un Gran Duque o Gran Duquesa de Rusia era tratado como Alteza Imperial.

Gran Duque de Luxemburgo


Es el soberano monarca y jefe del estado de Luxemburgo, que ha sido gran ducado desde 1815, cuando los Países Bajos se convirtieron en reino independiente y Luxemburgo fue entregado a Guillermo I de Orange.

Willem III, Rey de los Países Bajos y tercer Gran Duque de Luxemburgo
(1817-1890)

Luxemburgo permaneció en unión personal con la corona de los Países Bajos hasta 1890 cuando Guillermo III, Rey de los Países Bajos y Gran Duque de Luxemburgo, murió sin herederos masculinos. En los Países Bajos fue sucedido por una mujer y en el gran ducado luxemburgués por un primo distante, el Duque Adolfo de Nassau, quien se convirtió en Su Alteza Real el Gran Duque Adolfo –un arreglo necesario para que la ley Sálica fuese aplicable a Luxemburgo pero no a los Países Bajos-. Desde entonces han habido nueve Grandes Duques, incluyendo el actual, Henri I.

La sucesión al trono se realiza por ley Sálica, como dictó el Pacto de la Familia Nassau adoptado en 1783. El Heredero Aparente, que debe ser necesariamente un hijo varón del Gran Duque, recibe el tratamiento de “Gran Duque Heredero” (el actual es Gillaume, Gran Duque Heredero de Luxemburgo). El Gran Duque recibe el tratamiento completo de “por la Gracia de Dios, Gran Duque de Luxemburgo, Duque de Nassau, Conde Palatino del Rin, Conde de Sayn, Königstein, Katzenelnbogen y Diez, Burgrave de Hammerstein, Señor de Mahlberg, Wiesbaden, Idstein, Merenberg, Limburg y Eppstein." Muchos de estos títulos se llevan sin seguir las estrictas reglas de la herencia sálica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada