miércoles, 9 de diciembre de 2009

La Nobleza de Suecia

La Nobleza de Suecia (Adeln) era históricamente una clase privilegiada, parte de la llamada frälse (una clasificación definida por exenciones impositivas y representación en la Dieta que también se aplicaba al clero). Hoy, la nobleza es todavía parte de la sociedad sueca pero no mantiene muchos de sus anteriores privilegios, sólo posee protección legal sobre sus nombres familiares, títulos y escudos de armas. La Cámara de los Caballeros o Riddarhuset también aplicaba un impuesto especial para todos los nobles mayores de 18 años. Pertenecer a la nobleza actualmente en Suecia acarrea algunos privilegios sociales y es de cierta significancia social e histórica.


Estandarte real de Suecia

La nobleza sueca se organiza en tres clases de acuerdo al régimen introducido en riddarhusordningen (reglas de la Cámara de los Caballeros) en 1626:

  • La Clase de los Señores (en sueco: Herreklassen), condes (greve) y barones (friherre), títulos introducidos en 1561 por Erik XIV,
  • La Clase de los Caballeros (en sueco: Riddarklassen), descendientes no titulados del Consejo Privado de Suecia
  • La Clase de los Escuderos (en sueco: Svenneklassen), otros nobles no titulados.
Las dos últimas clases contienen la llamada "nobleza no titulada" (en sueco: obetitlad adel). La división en clases tenía raíces en la Edad Media cuando la nobleza frälse se dividía en señores del Consejo Privado, caballeros y escuderos. Hasta 1719 las tres clases votaban separadamente, pero en la Frihetstiden (“Era de Libertad”) en el período de 1719-1772, todas las clases votaban juntas con un voto por cada cabeza de familia (en sueco: huvudman). Esto hizo que la vasta mayoría de la nobleza no titulada estuviera representada en el poder, por ejemplo, oficiales militares y funcionarios civiles.

En 1778 Gustavo III restauró las clases y el voto y al mismo tiempo reformó la Clase de los Caballeros. Originalmente ésta solo contenía descendientes de los Consejeros Privados y era la clase más pequeña de las tres. Pero Gustavo III también introdujo allí las 300 familias más antiguas de los escuderos y las “familias comandantes”, que descendían de los Comandantes de la Orden de la Estrella Polar y de la Orden de la Espada. Después de 1809 no se incluyeron más “familias comandantes” en la Cámara de los Caballeros.


Gustavo III, Rey de Suecia y Gran Duque de Finlandia, en vestimenta de coronación (1777)

Un duque sueco (hertig) era casi siempre de estatus real y contaba como tal. Una excepción en tiempos medievales fue Benedict, Duque de Halland. Dos hombres también fueron creados príncipes (furstar) en el siglo XVIII: Fredrik Vilhelm von Hessenstein y Vilhelm Putbus.

Luego de la elevación de un plebeyo a la nobleza por parte del monarca sueco, el concepto clave era el de la introducción a uno de sus nobles en la Cámara de los Caballeros (Riddarhuset), que anteriormente era una sala en el Parlamento sueco (Riksdag).

Después de 1866 el Palacio de la Nobleza servía como representación oficial para la nobleza y era regulado por el gobierno sueco, pero esta regulación cesó completamente en 2003, así como los privilegios. Muchas familias nobles son introducidas y sus miembros listados en un calendario publicado cada tres años. Aunque muchas otras no están registradas en la Cámara de los Caballeros.

Escudo del Duque de Halland

La nobleza medieval: Frälse

La institución de la nobleza sueca y finlandesa data de finales de 1280, cuando fue establecido en el Decreto de Alsnö que magnates que contribuyeran con un soldado montado a la caballería serían exentos de impuestos –por lo menos de impuestos ordinarios-, tal como había ocurrido con el clero. El término arcaico frälse también incluía al clero con respecto a su exención de los impuestos.

Los antecedentes de ello es que el antiguo sistema de una flota leiðangr y un rey constantemente viajando a través del reino (entre las fincas de Uppsala öd) se había convertido en obsoleto y con necesidad de un reemplazo. La corte y los castillos de la corona serían ahora financiados a través de los impuestos sobre la tierra. Pronto fue acordado que el rey debería gobernar en cooperación con un Consejo Privado, en el cual formaban parte los obispos y la mayoría de los magnates, es decir, los más prominentes contribuyentes al ejército. Cuando eran necesarias decisiones críticas, la frälse al completo era convocada a las Dietas.

La nobleza sueca no tenía feudos hereditarios. En caso que un noble recibiera un castillo perteneciente a la corona, sus herederos no podrían reclamar los derechos civiles o militares de sus ancestros. Las tierras de los magnates que constituían la nobleza medieval eran de su propiedad y no en arrendamiento de parte de un soberano feudal. Si por sus propios medios construían castillos y financiaban sus tropas (incluyendo el padecimiento del campesinado local), entonces el castillo les pertenecía pero las tropas eran destinadas a servir como parte del ejército del reino.


El Castillo de Skokloster, del siglo XVII, se ubica sobre el lago Mälaren y perteneció a las familias Brahe y von Essens


Por largos períodos, el comandante de Viborg, en la frontera con Rusia, hacía en la práctica funciones de margrave, manteniendo los ingresos de la corona que producía aquel feudo en uso para la defensa de la frontera Este del reino. Pero pese a la fuerte influencia germana durante el período medieval, el elaborado sistema germano con títulos como Lantgraf, Reichsgraf, Burggraf y Pfalzgraf nunca fue aplicado en Suecia.

La nobleza después de 1561

Para la coronación de Eric XIV en 1561, la nobleza sueca se convirtió en formalmente hereditaria luego de la creación de títulos de alto rango como Conde (greve) y Barón (friherre, baron). La Cámara de los Caballeros fue organizada en 1626 y para formar parte de ella era necesario pertenecer por nacimiento a una de las familias nobles más antiguas o haber sido ennoblecido por el monarca. En consecuencia, siguió un gran interés por la genealogía.

El Lord Canciller, Axel Oxenstierna, fue el hacedor del Instrumento de Gobierno de 1634, que estableció la creación de la Suecia moderna. Este garantizaba que todos los nombramientos gubernamentales eran ocupados por candidatos de la nobleza, un movimiento que ayudó a movilizar el apoyo antes que la oposición a un gobierno nacional centralizado.


Mariscal de Campo Jacob Pontusson De la Gardie, hecho conde de Läckö por Gustavo II Adolfo en el siglo XVI

Debido a las numerosas guerras libradas por Suecia, la corona necesitaba algún medio de recompensar a sus oficiales, y puesto que las arcas reales no eran sin fin, ennoblecimiento y subvenciones de tierras eran útiles sustitutos de los pagos en efectivo. Durante el siglo XVII, el número de familias nobles aumentó, al igual que la nobleza propietaria de tierras, que aumentó de 16% a más del 60%, lo que condujo a considerablemente más bajos impuestos en beneficio de la corona. Las "reducciones" de 1655 y 1680, sin embargo, trajeron de vuelta las tierras a poder de la corona.

Siguiendo el modelo germano, históricamente todos los miembros de una familia noble eran titulados. Si la familia tenía el rango de Conde o Barón, todos los miembros recibían ese título. De todas maneras, siguiendo el nuevo Instrumento de Gobierno de 1809, se hizo un cambio más en la línea del sistema británico, por el cual, para la nobleza posterior, sólo el cabeza de familia podía portar el título. También existen familias suecas en las cuales todos los miembros son nobles pero sólo el jefe lleva el título de “conde”. Pero esta nueva regla se aplica solo en los ennoblecimientos realizados después de 1809, por lo que la vasta mayoría de las familias nobles todavía mantienen la vieja costumbre.



Carl Gustav Wrangel, comandante en jefe de la Armada sueca en Alemania, Conde de Salmis y Barón de Lindeberg (1662)


Al contrario que en el Reino Unido y los Países Bajos, no han sido otorgados títulos hereditarios u honores desde 1902, cuando el explorador Sven Hedin fue ennoblecido por el rey Oscar II (el honor era hereditario, pero él no dejó herederos). Desde 1975 el monarca sueco no tiene el derecho legal de ennoblecer. Los príncipes reales depuestos han obtenido en su lugar títulos nobiliarios luxemburgueses o belgas.


Títulos de alta nobleza

Los primeros condes y barones creados por Eric XIV fueron:

* Conde de Vestervik y más tarde de Stegeholm
* Conde de Visingsborg
* Conde de Bogesund (originalmente Enköping)
* Barón de Torpa
* Barón de Grevsnes
* Barón de Vines
* Barón de Mörby
* Barón de Arvasalo (en Finlandia)
* Barón de Björkvik
* Barón de Ållonö
* Barón de Joensuu (en Finlandia)


Juan III otorgó las primeras seis baronías. Charles IX otorgó sólo la baronía de Nynäs (en Finlandia) a Abraham Leijonhufvud y elevó a Svante Bielke y Nils Bielke al rango de barón pero sin baronías. Gustavo II Adolfo creó dos condados y cuatro baronías. Christina 18 condados y 37 baronías; Carlos X Gustavo un condado y dos baronías y Carlos XI sólo otorgó el Condado de Börringe a Gustav Carlsson, su medio hermano.


La reina Cristina de Suecia -quien más títulos nobiliarios creara-, en 1653

Privilegios

Las propiedades de los nobles no están abolidas en Suecia, pero su privilegiada posición se ha debilitado paso a paso desde 1680. Los privilegios políticos de la nobleza fueron prácticamente abolidos por la reforma del Parlamento (Riksdag) en 1866 y los últimos derechos de precedencia a ciertos oficios gubernamentales fueron eliminados en la década de 1920. Para entonces, los últimos privilegios de exención fiscal también fueron suprimidos. Sin embargo, algunos privilegios menores permanecieron hasta 2003, cuando la ley de concesión de éstos fue completamente abolida. Los beneficios de la nobleza hoy se limitan a la protección de los títulos nobiliarios y determinados elementos y estilos utilizados en los escudos de armas. La moderna legislación sueca no hace distinciones por pertenecer a la nobleza.

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