jueves, 30 de junio de 2011

Los jarls

Jarl es, en las lenguas nórdicas, el equivalente al título de conde o de duque (cf. el inglés «earl»).

De hecho, en Escandinavia los jarls formaban la clase noble. Los relatos indican que vivían en casas importantes y llevaban una vida refinada llena de un sinfín de actividades. Sin embargo, falta evidencia arqueológica para respaldar estos detalles.

Los jarls se distinguían por su riqueza, medida en términos de servidores, tesoros, barcos y propiedades. El hijo mayor del jarl estaba en la vía rápida para convertirse en el próximo jarl. Pero, al obtener bastante fama y riqueza, un karl (la clase media nórdica) podría convertirse en un jarl. El poder de éste dependía de la buena voluntad de sus seguidores. Su tarea esencial fue defender la seguridad, la prosperidad y el honor de sus seguidores.



Representación actual del aspecto de un jarl


Origen del nombre

En la mitología nórdica, Jarl era el hijo de Ríg (uno de los Æsir o Ases) y de Modir (la sangre más pura). Ríg habla a Jarl acerca de las runas y otras magias, así como del lenguaje de los pájaros. Jarl reunió entonces a algunos hombres y conquistó varias tierras. Después se casó con Erna, con la que tuvo once hijos, los antepasados de los guerreros de la sociedad nórdica.

De acuerdo con Procopio de Cesarea, los Hérulos escandinavos, luego de haber allanado el continente europeo por muchas generaciones, regresaron a Escandinavia en el 512 d.C. como resultado de derrotas militares. Como su antiguo territorio estaba ocupado por los daneses, se instalaron cerca de los gautas en lo que hoy es Suecia.


Mientras que la palabra nórdica antigua para esta misteriosa tribu, erilar, es etimológicamente parecida a "jarl" y "earl" y ha sido sugerido a menudo que ellos introdujeron las runas en Escandinavia, no existe una teoría elaborada para explicar cómo la palabra comenzó a ser usada como título. Podría decirse que su conocimiento en la interpretación de runas también significaba que eran dotados en artes marciales y, como ellos gradualmente la integraron, eril o jarl comenzó a tomar el significado del rango de un líder. Las sagas de Islandia, como Rígsthula, describían que un jarl era una especie de jefe cercano en rango al rey. Bajo cualquier circunstancia, cuando los jarls eran mencionados en los documentos medievales, los demostraban claramente como un título de líder ubicado directamente bajo el rey.





La forma anglosajona earl y el escandinavo jarl eran títulos que significaban “jefe” y referían especialmente a jefes colocados para gobernar un territorio en el lugar del rey. En Escandinavia se convirtió en obsoleto en la Edad Media y fue reemplazado por “duque” (hertig/hergug). En la Bretaña medieval, se convirtió en equivalente al continental “conde”. Sin embargo, en la antigua Escandinavia jarl también significaba soberano “príncipe”. Por ejemplo, los gobernantes de varios de los reinos vikingos de Noruega eran de hecho tratados como jarls y de no menor rango que sus vecinos, que se auto-titulaban reyes. Nombres alternativos para el rango condal en la estructura nobiliaria son usados en otros países como los Hakushaku durante la era imperial japonesa.


Historia


En la historia sueca, los Jarls son descriptos como gobernantes locales o virreyes nombrados por un rey, dirigiendo una de las provincias históricas de Suecia, tales como Västergötland, Östergötland o Svitjod. En Noruega, los jarls aparentemente mantuvieron este rol y los reyes intentaron introducir uno en cada condado antes que el título fuera usado exclusivamente en las Islas Orkney durante el siglo XIV. En Suecia, sin embargo, a mediados del siglo X, el título fue usado exclusivamente por una sola persona y los líderes locales fueron gradualmente referidos como dux o duque. Antes que el título fuera finalmente interrumpido durante el siglo XIII, los jarls suecos eran hombres poderosos, tales como Birger Brosa, Ulf Fase y Birger Jarl, a menudo los verdaderos gobernantes del reino sueco.


Los miembros de las familias reales del Medioevo, como la Casa de Stenkil o la Casa de Bjelbo, llevaban el título de jarl antes de su ascensión al trono. Desde el siglo XII, usualmente había un solo poseedor del título a la vez, luego pasaba al Rey de Suecia.



Escudo de Västergötland de la tumba de Gustavo I, de la Casa de Vasa


Por especiales ocasiones, los jarls regionales fuera de Suecia podían ser nombrados como tal. Un ejemplo es Jon jarl, quien supuestamente condujo operaciones piratas contra Novgorod en el este. Cuando la Casa de Bjelbo se convirtió en familia real en 1250, el título fue subsumido al de duque y los poderes fueron fusionados a la dignidad real a la muerte de Birger jarl en 1266.

Jarls de Suecia

De diversas familias:
* Jon Sverkersson, hijo mayor y heredero del rey Sverker I de Suecia
* Karl Sverkersson, siguiente hijo de Sverker I
* Ragvald Henriksson, riksjarl durante el breve reinado de su hermano Magnus II
* Ulf Jarl
* Guttorm

De la Casa de Bjelbo:
* Folke el Gordo
* Bengt Snivil
* Birger Brosa
* Johan Sverkersson
* Jon Jarl
* Knut Birgersson
* Folke Birgersson
* Carlos el Sordo (Karl Döve)
* Ulf Fase
* Birger Magnusson, 1248-1266, último jarl (Dux Sweciae)



Una reconstrucción del rostro de Birger jarl usando técnicas forenses y exhibida en el Museo Medieval de Estocolmo.


Earl

El título de earl fue adoptado en Inglaterra tras la conquista del rey Canuto II de Dinamarca. Este título designaba, en principio, a los gobernadores de los shires o a los condes. En el siglo XIX este título es únicamente honorífico y no implica ninguna función.

El equivalente normando count (conde) no fue introducido luego de la conquista normanda de Inglaterra, aunque countess fue y es usado para la variante femenina del título. Como Geoffrey Hughes escribe, “Es una especulación probable que el título normando-francés count fuera abandonado en Inglaterra para usar el germánico earl (…) precisamente por la incómoda proximidad fonética a cunt”.

Las palabras irlandesas, gaélico-escocesas y galesas para count o earl (jarla en irlandés y gaélico-escocés; jarll en galés) descienden todas del inglés earl. En Escocia la palabra earl fue usada en inglés para referir a un mormaer (este último título designa a un gobernante regional o provincial en el Reino medieval de los Escoceses. En teoría, aunque no siempre en la práctica, un mormaer estaba en segundo lugar solo después del Rey de los Escoceses y de la antigüedad de un toisech).

En la moderna Gran Bretaña, un earl es un miembro de la nobleza, ubicado debajo de un marqués y encima de un vizconde. Nunca se desarrolló una forma femenina de earl; countess es usado en su equivalente.




Up Helly Aa, el más grande festival de fuego de Gran Bretaña, con su procesión de antorchas, ocurre en Lerwick, Shetland, para celebrar la herencia nórdica del área.

miércoles, 29 de junio de 2011

La Reina Désirée

Bernardine Eugénie Désirée Clary (1777 –1860) fue una antigua prometida de Napoleón Bonaparte que se convirtió en Reina de Suecia y Noruega como consorte de Karl XIV Johan, el ex general francés Jean-Baptiste Bernadotte. Allí cambió oficialmente su nombre para Desideria, una versión latina de su nombre original. A Désirée, sin embargo, no le gustaba el nombre Desideria y nunca lo utilizó.




Désirée Clary nació en Marsella; era hija de François Clary, un rico fabricante y comerciante de sedas y tenía dos hermanos: Julie, quien se casó con José Bonaparte y más tarde se convirtió en Reina consorte de España y Nápoles, y José Nicolás Clary, quien fue creado 1r. Conde Clary y se casó con Anne Jeanne Rouyer.


Désirée recibió la educación conventual usualmente administrada a las hijas de las clases altas en la Francia prerrevolucionaria, pero, durante la Revolución de 1789, los conventos fueron cerrados y Désirée regresó a vivir con sus padres. Su educación fue descripta como superficial. Fue muy dedicada a la familia de su nacimiento durante toda su vida. En 1794, su padre murió. Su hermano fue detenido por el gobierno revolucionario y ella dijo más tarde que fue liberado por José Bonaparte luego de haber intervenido en su favor, después de lo cual José fue presentado a su familia y se casó con su hermana. Désirée fue presentada a Napoleón Bonaparte, con quien se comprometió el 21 de abril de 1795; pero al involucrarse con Josefina de Beauharnais -con quien se casó el 9 de marzo de 1796-, Bonaparte rompió su compromiso con Désirée.


“Marsella, principios de Germinal. Año II (fines de marzo de 1794, según la anticuada cronología de mamá).


¡Me he convertido en el baldón de mi familia! Además, sucedieron tantas cosas que no sé cómo debo anotarlas. En primer lugar, Étienne ha sido libertado y se halla abajo en el comedor, con mamá, Suzanne y Julie, comiendo de tal manera como si durante cuatro semanas hubiese vivido sólo a pan y agua. ¡Aunque apenas estuvo tres días en la cárcel! En segundo lugar conocí a un joven con un perfil muy interesante y con el estrafalario apellido de Bunopart, Bonapart o algo así. En tercer lugar, toda mi familia está enojada conmigo y me llaman el baldón, la deshonra de la casa. En consecuencia, me enviaron a la cama. Abajo festejan el regreso de Étienne y yo, que fui la primera a quien se le ocurrió la idea de ir a ver a Albitte, no he recibido más que regañinas y reproches y no tengo a nadie con quien hablar de los acontecimientos futuros y de ese ciudadano Buonapart (apellido imposible, nunca me acordaré de él), o sea, sobre ese nuevo joven. Pero mi querido y buen padre quizás había presentido cuán solitario debe de sentirse uno cuando en su ambiente no lo comprenden y por ello me regaló este álbum…”



Entre 1795 y 1797 Désirée vivió con su madre en Génova. Luego se fue con su hermana Julie y su cuñado José, quien era el embajador de Francia en Roma (su relación con Julie siempre fue muy intensa y profunda). Estuvo brevemente a la espera para casarse con el general francés Léonard Duphot, pero éste fue asesinado en un motín en Roma en diciembre de 1797, la víspera de su matrimonio.

Madame Bernadotte

Después de su regreso a Francia, conoció a su futuro esposo, el general francés Jean Baptiste Jules Bernadotte, con quien se casó en Sceaux el 17 de agosto de 1798. En el contrato de matrimonio, Désirée obtuvo la independencia económica. Al año siguiente, Madame Bernadotte dio a luz a su único hijo, Oscar, pero la pareja llevó más tarde vidas separadas.

Su marido era un general al frente del ejército napoleónico y normalmente se ausentaba de París. Désirée tenía una buena relación con la familia imperial de Bonaparte, así como con la emperatriz, por lo que declinó no tomar partido en los conflictos entre Josefina y los hermanos de Napoleón. Incluso tuvo un lugar destacado en la ceremonia de coronación en 1804. Désirée vivía una cómoda vida social en la capital durante las largas ausencias de su marido, aunque ella prefería una vida familiar informal antes que la de la corte imperial. Se cree que pudo haber tenido una relación romántica con el corso Ange Chiappe, que a menudo actuaba como su escolta. En 1804-1805, Bernadotte fue nombrado gobernador de Hannover y Désirée y su hijo se mudaron a Hamburgo, pero ella pronto regresó a París; no era feliz viviendo en otro lugar. Cuando su esposo fue hecho príncipe de Pontecorvo en 1806, Désirée preocupada se preguntó si se vería obligada a abandonar la capital francesa, pero estuvo feliz cuando se aseguró de que no lo haría. En 1807, visitó a Bernadotte en Spandau. Désirée no estaba interesada en política, pero sus buenas conexiones la convirtieron en una marioneta en manos de su marido y de Napoleón, quienes la usaron para influenciar los demás y para comunicarse entre sí con ella como mensajera.

Désirée


“París, el día de la coronación de Napoleón, 2 de diciembre de 1804.

Sonido de charanga. Lenta y solemnemente los heraldos en lila y oro se encaminaron hacia Notre Dame. Se les unieron pajes con vestidos de color verde. Luego tocó el turno a Despreaux, el maestro de ceremonias. Detrás de él desfilaron con paso corto y en parejas las dieciséis esposas de los mariscales, tiesas como fantoches. Después Sécurier, y seguidamente Murat. Sécurier, con un almohadón donde se hallaba el anillo de la Emperatriz; Murat, en cambio, con la corona de Josefina. Al salir del palacio, el aire helado me dio en la cara. Llevaba ante mí el almohadón con el pañuelo de encaje como una ofrenda sagrada. Al pasar entre la multitud, que un impenetrable cordón de soldados comprimía, surgieron algunos gritos aislados: ¡Viva Bernadotte! ¡Viva Bernadotte!. Yo seguí con los ojos clavados en la espalda de Murat. Cuando llevaba el pañuelo de Josefina por la catedral, los sonidos susurrantes del órgano y la fragancia del incienso extinguieron todos los pensamientos. Sólo al llegar al fin de la nave se detuvo Murat y dobló a un lado. Vi el altar y los dos tronos dorados. En el que se hallaba a la izquierda, inmóvil como una estatua, había un anciano vestido de blanco: Pío VII, que esperaba desde hacía casi dos horas a Napoleón…”

En 1810, Bernadotte fue elegido heredero al trono de Suecia. Désirée inicialmente pensó que era una posición similar a la del Príncipe de Pontecorvo pero se deprimió cuando se enteró de que en esta ocasión se esperaba que abandonara París para trasladarse a la fría Europa del Norte.


El Mariscal Bernadotte, futuro Karl XIV Johan de Suecia


Princesa heredera

Désirée visitó Suecia por primera vez ese mismo año, pero no pudo adaptarse a las exigencias de la formal etiqueta cortesana. Dijo que había sido tratada con esnobismo por la corte sueca y en especial por la Reina (Hedwig de Holstein-Gottorp), aunque la Reina viuda (Sofía Magdalena de Dinamarca) fue amable con ella. El clima también fue un choque: llegó a Estocolmo durante el invierno y odió tanto la nieve que lloró. Nunca había querido ser una reina y no quería mudarse tan lejos de su familia. La Reina la encontró consentida y poco digna y el entorno francés de Désirée, especialmente Elise La Flotte, la hizo impopular por animarla a quejarse de todo. La Reina la describía como una dama de buen corazón, generosa y agradable cuando elegía ser ella misma y no unirse a la intriga, pero también la consideraba una inmadura y "mimada niña", que odiaba todas las demandas y no era capaz de manejar cualquier forma de representación. También describió a Désirée como "una mujer francesa en cada pulgada", que no gustaba y se quejaba de todo lo que no era francés, y "en consecuencia, no es querida."

Désirée abandonó Suecia en 1811 bajo el nombre de "Condesa de Gotland", oficialmente a causa de su salud, y regresó a París. Allí permaneció durante doce años, dejando detrás a su marido y su hijo. Ella misma dijo que la nobleza sueca la había tratado como si estuvieran hechos de hielo: "No hables conmigo de Estocolmo, me da frío tan pronto como oigo la palabra." Residía en París de incógnito, con lo que evitaba la política durante el difícil período en que Suecia estuvo en guerra con Francia; sin embargo, su casa en la Rue d'Anjou fue observada por los integrantes de la policía secreta y sus cartas fueron leídas por ellos.


Oscar, Príncipe heredero de Suecia


Cuando Napoleón fue derrotado en 1814, su casa era un refugio para su hermana Julie. Bernadotte se encontró con ella en París, pero regresó a Suecia solo. Désirée fue ridiculizada por la corte de Luis XVIII como una advenediza, pero mantenía su pequeña corte propia donde daba recepciones. En 1816 hizo planes para regresar a Suecia, pero deseaba llevar consigo a su hermana Julie; su esposo consideraba que eso sería imprudente, pues Julie era miembro de la familia Bonaparte y su presencia podría ser tomada como una señal de que él se hallaba del lado del depuesto Napoleón, así que, al final, esto quedó en nada.

Bernadotte había empleado un Conde de Montrichard en su casa (1817) como su espía para que le informara si ella hacía algo que le pudiera afectar.

Una francesa en el trono de Suecia

En 1818, su esposo se convirtió en rey de Suecia; pero ella se quedó en París, oficialmente por razones de salud, lo que fue discutido por los periódicos de París y por sus visitantes. En Suecia, su marido tenía una amante, la noble Mariana Koskull. Désirée celebraba recepciones en París como la reina de Suecia los jueves y domingos, a pesar de que todavía utilizaba el título de condesa. En aquella época se enamoró del ministro francés, el duque de Richelieu (Armand-Emmanuel du Plessis), a quien siguió en sus viajes hasta la muerte de él en 1822. Ese año se encontró con su hijo Oscar en Aquisgrán.

La reina Desideria de Suecia y Noruega


En 1823, Désirée regresó a Suecia junto con la novia de su hijo, Josefina de Leuchtenberg; fue una corta visita. El 21 de agosto de 1829 fue coronada a petición propia. Era la primera plebeya en ser reina desde Karin Månsdotter en 1568. También habló de una coronación en Noruega, pero los noruegos consideraban imposible tal cosa debido a la religión de Désirée. Ella no era, de hecho, religiosa, pero se vio obligada a asistir a misa y confesión debido a su nuera. La década de 1830 fue un período en el que hizo todo lo posible para ser activa como una reina, un rol que nunca había querido jugar. Fue un tiempo de bailes y fiestas, más lo que se había visto en la corte sueca desde la época del rey Gustavo III, pero Désirée pronto se cansó de su condición real y quiso regresar a Francia. Su marido, sin embargo, no lo permitió.

Castillo de Drottningholm, 16 de agosto de 1823.

Esta noche me convertí, por primera vez, en un fantasma. Vestida con mi batín claro vagué como un espectro por el castillo, semejante a la Dama Blanca. La culpa de ello la tienen las luminosas noches estivales, en que ni por un instante oscurece de verdad. Durante mi primera visita a Drottningholm las pasaba llorando. Y ahora -¡Dios, qué cambio!- tengo que pasarlas bailando. Es que Oscar y la estrella errante se arremolinan de fiesta en fiesta. Y yo obligo a Jean Baptiste a que concurra. Primero trató de disculparse con cien excusas; por supuesto el trabajo y de nuevo el trabajo. Hasta me dio como pretexto su edad. Jean Baptiste tiene sesenta años y es sano como un roble. Me reía de él, poniéndolo en ridículo y transformando su solitaria morada de soltero en el castillo en una verdadera Corte, noble y alegre. Se nombró un regimiento de damas de honor y chambelanes. Los lacayos tuvieron flamantes uniformes. Hubo un trabajo enorme para los tapiceros, ebanistas, sastres, modistas y peluqueros. Todos ganaron mucho con esto y estaban contentos. Y por último, mis queridos comerciantes de sedas…”



El palacio Roserseberg, a orillas del Lago Mälaren


No hay nada que indique que alguna vez ella haya tenido alguna influencia política. Pasaba sus veranos en el Palacio Rosersberg y visitaba a menudo los balnearios suecos, como el spa Ramlösa. Viajó a Noruega un par de veces, la primera vez en 1825. La corte estaba asombrada por su comportamiento informal: cada mañana visitaba a su marido en camisón, lo que era visto como sorprendente, porque su esposo generalmente recibía en ese momento a los miembros del Consejo de Estado en su alcoba. De lo contrario, se encontraban sólo en ocasiones formales: como siempre llegaba tarde a las cenas, él dejó de comer con ella después de 1826 y como su consorte también prefería tener sus comidas solo, no era raro que los nobles de la corte se sentaran solos a la mesa, sin la presencia de pareja real. La reina iba a la cama tarde y se despertaba tarde.

Nunca se hizo muy popular en la corte y nunca aprendió a hablar sueco; hay muchas anécdotas de sus intentos de hablar el idioma. Mantuvo su séquito francés personal: durante los primeros años, su sobrina, la Condesa Marcelle Tascher de la Pagerie, fue su dama de honor. Entre sus más conocidas damas de honor fueron estaban las noruegas Kathinka Falbe y Jana Falbe; debido a los excéntricos hábitos de Désirée, ambas eran conocidas como Strapatsfröknarna (algo así como "Mlles Calamidad"). Durante su estancia en el Palacio Rosersberg, la reina caminaba en el parque por la noche y como tenía el temor de ser atacada por murciélagos, instruyó a su dama de honor para que caminara delante de ella vestida de blanco a fin de atraer los murciélagos y alejarlos de ella.

La Familia Real de Suecia (Bernadotte) en 1837


La Reina viuda

En 1844, su marido murió. En 1853, la reina viuda deseaba regresar a París, pero su miedo a los viajes por mar lo hizo imposible. Después de convertirse en una viuda, se hizo cada vez más y más excéntrica. Iba a la cama por la mañana, se levantaba al atardecer, desayunaba en la noche y daba vueltas en carruaje por las calles, en el patio o vagaba por los pasillos del castillo durmiente con una lámpara. Una anécdota lo ilustra: en 1843, un guardia de palacio vio a la reina completamente vestida en el balcón del palacio en medio de la noche. Cuando llegó a su casa con su esposa, le dijo que era perezoso en comparación con la reina, quien se había levantado horas antes del amanecer. Pensaba que la reina Désirée se levantaba más temprano que cualquier otra persona en la ciudad, pero en realidad, ella aún no había ido a la cama –eventualmente se levantaba a las tres o cuatro de la tarde-. La reina gustaba hacer visitas sin previo aviso y a veces llevaba niños de las calles al palacio y les daba dulces; no era capaz de participar en una verdadera conversación, pero diría "Kom, kom!", que en sueco significa "Ven, ven!".

Hay otras historias sobre personas que habían sido despertadas por su carruaje cuando conducía por las calles de noche; a veces el carruaje se detenía, ella iba a dormir un rato, luego se despertaba y el transporte continuaba su camino. Otras veces conducía en círculos alrededor del palacio real: hábito que se llamó "Kring Kring", una de las pocas palabras en sueco que aprendió, que significa "vueltas y vueltas". En el último día de su vida, entró en su palco de la Ópera Real de Suecia justo después de que la actuación terminara. Era el 17 de diciembre de 1860, día en que Désirée murió.


Tumba de la reina Desideria junto a la de su esposo en la Capilla Bernadotte de la Riddarholmskyrkan, Estocolmo

lunes, 27 de junio de 2011

Monarcas de Suecia

El registro más antiguo de lo que generalmente se considera un rey sueco aparece en la obra de Tácito Germania, 100 DC (el rey de los Suiones). Sin embargo, debido a la escasa y poco fiable cantidad de fuentes antes del siglo XI, las listas de sucesión tradicionalmente comienzan en el siglo X con el rey Olof Skötkonung, y su padre Erik el Victorioso, que también fueron los primeros reyes suecos en ser bautizados.


La corona real de Suecia, confeccionada en 1561 para la coronación de Erik XIV


Hay, sin embargo, listas de monarcas paganos con fechas mucho más antiguas, pero en muchos casos estos reyes aparecen en fuentes de fiabilidad histórica disputada. Estos registros en particular acordaron con la legendaria Casa de Yngling y, basado en el cronista danés Saxo Grammaticus, Erik Segersäll y Olof Skötkonung a menudo han sido clasificados como pertenecientes a la casa sueca de Yngling. Sin embargo, según fuentes islandesas esta línea de reyes fue interrumpida y la rastrean a Sigurd Ring y Ragnar Lodbrok (a quienes Saxo, por el contrario, considera que pertenecían a la Casa de Yngling). Como no hay pruebas de que Eric y Olof utilizaran alguna vez el nombre de Yngling, los historiadores modernos refieren a su familia como la Casa de Munsö, la Antigua Dinastía o la Casa de Uppsala.

En el siglo XVI, Johannes Magnus trazó una línea mítica de reyes suecos, a partir de Gog y Magog, hijo de Jafet, para demostrar la antigüedad del trono sueco.Sobre la base de su lista, Erik XIV y Carlos IX adoptaron sus ordinales altos; monarcas anteriores con sus nombres son tradicionalmente numerados contando hacia atrás de Erik XIV y Carlos IX. En el uso contemporáneo sueco, los reyes medievales por lo general no tienen ningún ordinal en absoluto.


El Trono de Plata, confeccionado por Abraham Drentwett para la Reina Cristina en 1650


Suecia ha sido gobernada por reinas reinantes en tres ocasiones distintas: Margarita I de Dinamarca (1389-1412), Cristina de Suecia (1632-1654) y Ulrika Eleonora de Suecia (1718-1720). Además de la lista de monarcas detallada a continuación, el trono de Suecia fue reclamado también por los reyes de la Mancomunidad Polaco-Lituana desde 1599 hasta 1660. Tras su abdicación Segismundo de Suecia siguió reclamando el trono desde 1599 hasta su muerte en 1632. Después de su muerte, el reclamo fue continuado por sus hijos Wladyslaw IV Vasa (desde 1632 hasta 1648) y Juan II Casimiro de Polonia (desde 1648 hasta 1660).

Las Sagas


Según las diversas sagas y leyendas nórdicas, se puede recrear la siguiente línea real previa a la casa de Munsö. Algunos soberanos pueden ser ficticios:


* Ivar Vidfamne (655-695)
* Harald Hildetand (705-750)
* Sigurd Ring (750-770)
* Ragnar Lodbrok (770-785)
* Östen Beli
* Björn Järnsida (fines de 700 a comienzos de 800)
* Erik Björnsson, (comienzos de 800). Posiblemente co-reinó con su hermano Refil.
* Erik Refilsson (comienzos de 800)
* Björn på Håga (ca.de 829 - ca. 831). Co.reinó con Anund Uppsale.
* Olof (mediados de 800) reinó en 854? Posiblemente co-reinó con Erik Anundsson.
* Erik Anundsson (Erik Emundsson o Erik Väderhatt?) (fines de 800, posiblemente muerto en 882)
* Desconocido. (de 882 a 910)
* Ring (de 910 a 940)
* Erik Ringsson (de 940 a 950)
* Emund Eriksson (mediados de 900)
* Björn Eriksson (fines de 900)
* Olof Björnsson (ca 970-975), co-reinó con Erik Segersäll (ca 970-995).
* Erik Segersäll o Erik el Victorioso (de 970 a 995)
* Olof Skötkonung o Olof el Tesorero (de 995 a 1022)
* Anund Jacobo o Emund Kolbränna (de 1022 a 1050)
* Emund el Viejo (de 1050 a 1060)
* Stenkil (de 1060 a 1066)


Uppsala: los túmulos mayor y menor, donde se cree descansa Erik el Victorioso.


Paganos y Cristianos


Durante los años siguientes a la muerte de Stenkil, la inestabilidad de la corona se manifestó en una sucesión de reyes de corto reinado. Es de destacar la lucha entre los cristianos, cada vez más poderosos -y que compartían credo con la nueva dinastía- y los paganos, que apoyaron a varios pretendientes. La lista es la siguiente:


* Erik VII Stenkilsson sucedió nominalmente a su padre, pero murió al año, cuando en 1067 se enfrentó a Erik el Pagano, otro pretendiente al trono.
* El también hijo de Stenkil, Halsten Stenkilsson, fue proclamado rey en 1067, pero su corto reinado acabó en 1070, rechazado por la facción pagana.
* Anund Gårdske, príncipe de origen ruso, reinó de 1070 a 1075 cuando fue depuesto por Haakon el Rojo, apoyado por los cristianos.
* Haakon el Rojo, posiblemente hijo de Stenkil también, fue rey de las tierras cristianas desde 1070 y desde 1075 de una Suecia unida, que en 1079, tras su muerte fue heredado por su hermano.
* Inge I, otro hijo de Stenkil, se hizo con el poder en 1079, aunque en 1084 de nuevo fue rechazado por los paganos.
* Estos eligieron a Blot-Sven como rey en 1084. Sin embargo tras su muerte en 1087 Inge recuperó casi todo el poder
* Erik Årsäll, hijo del anterior fue elegido como candidato por los paganos pero apenas había reinado entre 1087-1088, cuando Inge reunificó el país.
* Inge I, gobernaría ya ininterrumpidamente entre 1088 y 1105.



El Estandarte del Cuervo, utilizado por varios jefes tribales vikingos y otros regentes escandinavos entre los siglos IX y XI. Se conjetura que era un símbolo del dios de la guerra Odín, quien tenía dos cuervos llamados Hugin y Munin ("pensamiento" y "memoria" respectivamente).


Los Sverker y los Erik


* Sverker I entre 1130 y 1156, que acabaría su reinado asesinado.
* Erik el Santo, cuyo gobierno entre 1156 y 1160 inauguró un nuevo periodo en Suecia, así como una nueva dinastía.
* Carlos VII Sverkersson de 1161 a 1167, restableció temporalmente la dinastía Sverker tras la usurpación de Erik el Santo.
* Canuto I de Suecia, que desde 1167 a 1196 rigió el país, restableciendo la obra de su padre Erik el Santo.
* Los Sverker volvieron al poder con Sverker II Karlsson, hijo de Carlos VII que fue rey entre 1196 y 1208, cuando fue expulsdo por sus rivales de la dinastía Erik.
* Erik X Knutsson, a cuya muerte su familia volvería a perder el trono.
* Juan I Sverkersson, que era hijo de Sverker II, fue rey entre 1216 y 1222 en otro cambio de dinastía. Su temprana muerte sin descendencia estabilizó el trono sueco, que controlarían los Erik desde entonces.
* Erik XI Eriksson, fue, pues, proclamado rey en 1222, pero ya en 1229 fue derrocado.
* Canuto II Holmgersson 1229 - 1234
* Erik XI Eriksson 1234 - 1250

Los Folkung

La dinastía Folkung accedió al trono con Birger Jarl y reinó de 1250 a 1364. Estos reyes fueron:

* Valdemar I de 1250 a 1275
* Magnus Ladulás de 1275 a 1290
* Birger I de 1290 a 1319
* Magnus II Eriksson de 1319 a 1364. Co-reinó con sus hijos Erik Magnusson (1356-1359) y Håkan Magnusson (1362-1364)


Mapa histórico de Suecia cuando fue dividida entre Magnus Eriksson y Erik Magnusson en 1357


Intrerregno

La impopularidad de Magnus II Erikson y de su hijo Haakon Magnusson hizo que el consejo del reino entregara la corona a Alberto III de Mecklemburgo, que reinó entre 1364 y 1389, cuando los Folkung recobraron el poder.

* Alberto III de Mecklemburgo de 1364 a 1389

Unión de Kalmar

* Margarita I de Dinamarca reina de 1389 a 1396. Se convirtió en la heredera del trono tras el gobierno de Alberto de Mecklemburgo, uniendo la corona de Suecia, a las otras que ya poseía (Noruega y Dinamarca) instaurando lo que fue conocido como Unión de Kalmar.

* Erik de Pomerania de 1412 a 1434, de 1435 a 1436, y de 1436 a 1439. Sucedió a Margarita I de Dinamarca, reinando entre 1396 (aunque hasta 1412 Margarita gobernó de facto) y 1434, cuando una sublevación le echó del poder. En 1435 logró recuperar la corona, para perderla en 1436 otra vez. El poder pasó a Carlos VIII Knutsson, que se proclamó regente. Por segunda vez se reinstauró en el trono, aunque en 1439 fue finalmente expulsado.

* Cristóbal de Baviera, era sobrino de Erik de Pomerania, que murió sin descendencia. Por ello heredó Dinamarca y Noruega, y se convirtió en candidato al trono sueco. Tras dos años en los que el trono estuvo vacante, el consejo lo proclamó rey en 1441, reinando hasta su muerte en 1448.



Erik de Pomerania (III de Noruega, VII de Dinamarca y I de Suecia) fue el primer rey de la Unión de Kalmar.


Periodo de inestabilidad


* Carlos VIII de Suecia (regente) de 1438 a 1440. Corregente con Jöns Bengtsson en 1447. Rey de Suecia de 1448 a 1457. Co-regente con Erik Axelsson en 1457. A la muerte de Cristóbal de Baviera, Carlos VIII Knutsson, que había conservado el gobierno efectivo del país se proclamó rey, rigiendo el país de 1448 a 1457, cuando fue derrocado.
* Cristián I de Dinamarca de 1457 a 1464. La dinastía Oldemburgo llegó al poder en Dinamarca con Cristián I de Dinamarca, al que el consejo real eligió por ser el mayor noble ante la falta de un heredero legítimo. Tras enfrentarse con Carlos VIII por Noruega, y vencerle, logró arrebatarle también Suecia, que gobernaría de 1457 a 1464.
* Kettil Karlsson (regente) de 1464 a 1465.
* Carlos VIII de Suecia. Co-regente con Jöns Bengtsson de 1465 a 1466. Carlos VIII Knutsson logró recuperar el poder ese año, pero en 1465 había vuelto a perder el trono de nuevo.
* Erik Axelsson (regente) de 1466 a 1467
* Carlos VIII de Suecia de 1467 a 1470. Por tercera vez, en 1467 fue proclamado rey, esta vez hasta su muerte en 1470.
*Sten Sture el Viejo (regente) de 1470 a 1497
* Juan I de Dinamarca de 1497 a 1501
* Sten Sture el Viejo (regente) de 1501 a 1503
* Svante Nilsson (regente) de 1504 a 1512
* Erik Trolle (regente) 1512
* Sten Sture el Joven (regente) de 1512 a 1520
* Cristián II de Dinamarca de 1520 a 1521.



Cristina de Sajonia (1461-1521), la mayor de los hijos del Elector Ernesto de Sajonia y de Isabel de Baviera, fue reina de Dinamarca tras su matrimonio con Juan I y por la herencia de su cónyuge, se convirtió en reina de la Unión de Kalmar, que incluía también Noruega y Suecia.


Los Vasa

* Gustavo I, regente de 1521 a 1523. Rey de 1523 a 1560
* Erik XIV, rey de 1560 a 1568
* Juan III, rey de 1568 a 1592
* Segismundo, rey de 1592 a 1599
* Carlos IX, rey de 1599 a 1611
* Gustavo II Adolfo, rey de 1611 a 1632
* Cristina, reina de 1632 a 1654

La dinastía Palatinado-Zweibrücken

* Carlos X Gustavo, rey de 1654 a 1660
* Carlos XI, rey de 1660 a 1697
* Carlos XII, rey de 1697 a 1718
* Ulrica Eleonora, reina de 1718 a 1720

La Casa de Hesse

* Federico I, rey de 1720 a 1751.


Federico de Hesse-Kassel, príncipe consorte de Suecia de 1718 a 1720 y rey de Suecia de 1720 a su muerte.


Los Holstein-Gottorp

* Adolfo Federico, rey de 1751 a 1771
* Gustavo III, rey de 1771 a 1792
* Gustavo IV Adolfo, rey de 1792 a 1809
* Carlos XIII, rey de 1809 a 1818

Los Bernadotte

La dinastía reinante hoy fue instaurada por el general francés Jean Baptiste Jules Bernadotte, durante los acontecimientos que transformaron Europa durante las Guerras Napoleónicas. Comenzó su reinado en 1818, continuando en línea ininterrumpida por primogenitura masculina hasta la actualidad.

* Carlos XIV Juan, rey de 1818 a 1844
* Oscar I, rey de 1844 a 1859
* Carlos XV, rey de 1859 a 1872
* Oscar II, rey de 1872 a 1907
* Gustavo V, rey de 1907 a 1950
* Gustavo VI Adolfo, rey de 1950 a 1973
* Carlos XVI Gustavo, rey desde 1973



La Reina Luisa (nacida Princesa de los Países Bajos) en traje de corte del siglo XVI. Fue consorte de Carlos XV. De ella descienden la reina Margarita II de Dinamarca, el rey Harald V de Noruega, el rey Alberto II de Bélgica, el Gran Duque Enrique I de Luxemburgo y el príncipe heredero Pablo de Grecia.


viernes, 24 de junio de 2011

El Reino de Suecia

El Reino de Suecia (en sueco Konungariket Sverige) es un país escandinavo que limita al norte con Noruega y Finlandia, al este con Finlandia y el golfo de Botnia, al sur con el mar Báltico y al oeste con el mar del Norte y también con Noruega.

Su nombre deriva del latín Suetidi, el cual proviene del vocablo inglés antiguo Sweoðeod, que significa «pueblo de los suiones» (en escandinavo antiguo Svíþjóð). Esta palabra deriva de sweon/sweonas (en escandinavo antiguo sviar, en latín suiones). La etimología de Suiones, y por ende de Suecia, deriva probablemente del proto-germánico Swihoniz, que significa «propiedad de uno»,refiriéndose a la propiedad de una tribu germánica. El nombre en sueco, Sverige significa literalmente «Reino de los suiones» (Sve: suiones; Rike: reino), el cual se utilizaba para designar la zona sur del país habitada por la tribu germánica del mismo nombre.



Variaciones del inglés Sweden se utilizan en la mayoría de los idiomas, excepto en danés y en noruego, donde el nombre es el mismo que en sueco, Sverige. En los idiomas finlandés (Ruotsi) y estonio (Rootsi), el nombre proviene de la misma raíz que la palabra «Rusia», refiriéndose a la etnia Rus, originaria de las zonas costeras de Uppland y Roslagen.

La Suecia moderna surgió de la Unión de Kalmar en 1397, y de la unificación del país por el rey Gustavo Vasa en el siglo XVI. En el siglo XVII amplió sus territorios para formar el Imperio sueco. La mayor parte de los territorios conquistados fuera de la península Escandinava se perdieron durante los siguientes siglos. La mitad oriental de Suecia constituida por la mitad oriental de Norrland y Österland se perdió frente a Rusia en 1809. Desde 1814 no ha participado en ningún conflicto, manteniendo una política exterior de paz y neutralidad en tiempo de guerra.



La cruz nórdica en las banderas de Escandinavia: de izq. a der. Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia y Dinamarca.


Época vikinga y Edad Media

La época vikinga sueca abarca desde el siglo VIII hasta el XI. Durante este periodo, se cree que los suiones se expandieron hacia el sureste y se mezclaron con los gautas que habitaban el sur de la actual Suecia. Los vikingos suecos y los vikingos guter realizaban viajes principalmente hacia el este y hacia el sur, yendo a (lo que hoy es) Finlandia, los países bálticos, Rusia, el Mediterráneo y a ciudades tan lejanas como Bagdad. Sus rutas atravesaban los ríos de Rusia hasta llegar a la capital del Imperio bizantino, Constantinopla (actualmente Estambul), de donde partían hacia distintas direcciones.

El emperador bizantino Teófilo comprobó la destreza que poseían para la guerra y los invitó a servirle como su guardia personal, la cual tomó el nombre de Guardia varega. También se cree que un grupo de vikingos suecos, llamados «rus», son los padres fundadores de Rusia. Las expediciones de estos fueron plasmadas en muchas piedras rúnicas existentes en el país, tales como las piedras griegas y varegas. Hubo también una participación vikinga considerable en expediciones al oeste, las cuales fueron registradas en las piedras rúnicas inglesas.

No se sabe cuándo ni cómo se creó el reino de Suecia, pero la lista de monarcas suecos sólo nombra a aquellos que reinaron en Svealand (Suecia) y Götaland (Gothia) al mismo tiempo, siendo el primero de ellos Erik el Victorioso. Previamente, Suecia y Gothia habían sido naciones separadas. Aunque no se sabe desde cuándo existían aquellos reinos, Beowulf los describe en las semi-legendarias guerras entre suecos y gautas del siglo VI.


Erik el Victorioso diciendo una plegaria a Odín antes de la Batalla de Fýrisvellir (985). Erik fue el primer rey en gobernar sobre los suecos y los gautas.


En el año 829, San Oscar introdujo el cristianismo en Escandinavia, pero recién en el siglo XII la nueva religión comenzó a reemplazar las creencias tradicionales. Durante el siglo XI, el cristianismo se convirtió en la religión predominante y para el año 1050 ya se contaba entre las naciones cristianas. El período que va de 1100 a 1400 se caracterizó por las luchas internas por el poder y la competencia entre los reinos nórdicos. Los reyes suecos también empezaron a expandir su territorio hacia Finlandia, creando conflictos con el rus, quienes se habían desprendido de toda conexión con Suecia.

En 1319, Suecia y Noruega fueron unidas por el rey Magnus Eriksson y en 1397 la reina Margarita I de Dinamarca efectuó una unión personal de Suecia, Noruega y Dinamarca, naciendo así la ya nombrada Unión de Kalmar. Sin embargo, los sucesores de Margarita, cuyo poder estaba centrado en Dinamarca, no lograron controlar a la nobleza sueca. Por largos periodos, el poder efectivo lo poseían regentes (notablemente aquellos de la familia Sture) elegidos por el parlamento sueco.

Para remediar la situación, el rey Christian II de Dinamarca ordenó la ejecución de los nobles de Estocolmo. La matanza fue conocida como el «Baño de sangre de Estocolmo» e incitó a la nobleza sueca a formar una nueva resistencia, por lo que el 6 de junio de 1523, nombraron a Gustavo I como su rey. Este hecho se considera a menudo como la fundación del Estado moderno de Suecia y el 6 de junio es ahora la Fiesta Nacional del país. Poco después, Gustavo I rechazó el catolicismo e introdujo la Reforma Protestante en el país. Por estos acontecimientos a Gustavo I se le conoce como el «Padre de la Nación».

Escudo de armas de Suecia durante el reinado de Erik XIV (1560-1568)


El Imperio sueco

Durante el siglo XVII Suecia emergió como una potencia europea. Antes del surgimiento del Imperio sueco, era un país muy pobre, escasamente poblado, poco conocido en el norte de Europa, y con poca participación en asuntos internacionales. Fue repentinamente convertido en una de las naciones líderes en Europa por Axel Oxenstierna y el rey Gustavo II Adolfo, gracias a la conquista de territorios de Rusia y Polonia-Lituania, pero también gracias a su participación en la Guerra de los Treinta Años, la cual la convirtió en el líder continental del protestantismo hasta el colapso del imperio en 1721.

La guerra de Gustavo II Adolfo en contra del Sacro Imperio Romano tuvo un alto costo para este último, donde un tercio de la población murió y casi la mitad de los estados que lo componían fueron ocupados por los suecos. El plan de este monarca era aprovecharse del conflicto armado para expandir los límites de su reino. Sin embargo, murió después en la Batalla de Lützen de 1632, dejando el trono a Cristina de Suecia, que era menor de edad. Después de la Batalla de Nördlingen Suecia se retiró de la guerra y perdió su poderío en la zona sur de la actual Alemania, y las provincias conquistadas se separaron del dominio sueco una a una, dejándola con sólo un par de territorios en el norte: Pomerania Sueca, Bremen-Verden y Wismar.

Monumento a Cristina de Suecia en la Basílica de San Pedro, en Roma


Durante el siglo XVII, el país se vio envuelto en varias guerras, como la que sostuvo contra Polonia-Lituania, en la que ambos compitieron por los territorios de los Países Bálticos hasta la Batalla de Kircholm ocurrida en 1605, la cual es considerada una de las peores derrotas del ejército sueco. Este periodo también fue testigo de «El Diluvio», la invasión sueca de la Unión de Polonia-Lituania. Después de más de medio siglo de una guerra casi constante, la economía sueca se deterioró seriamente.

A mediados del siglo era el tercer país más extenso en Europa, sólo superado por Rusia y España. En 1658 alcanzó su máxima extensión bajo el reinado de Carlos X (1622-1660), poco después de la firma del Tratado de Roskilde. Reconstruir la economía y recuperar el poder militar se convirtió en una labor que se extendió durante toda la vida del sucesor de Carlos X, Carlos XI (1655-1697). El legado para su hijo, Carlos XII, fue uno de los mejores arsenales en el mundo, un ejército numeroso y una gran flota.

En 1700, después de la Batalla de Narva (una de las primeras batallas de la Gran Guerra del Norte), el Ejército Ruso, peor equipado y entrenado y desmoralizado por la retirada de Pedro I de Rusia antes de la batalla, fue severamente diezmado, dándole a Suecia la oportunidad de invadir Rusia. Sin embargo, Carlos XII no persiguió al ejército ruso, sino que se dirigió a Polonia-Lituania y en 1702 derrotó al rey polaco Augusto II y a sus aliados sajones. Carlos XII tenía preparado el terreno para invadir Rusia atacando su capital desde Ucrania pues contaba con la ayuda de cerca de 2.000 cosacos ucranianos. Pero en esta ocasión el ejército zarista estaba mejor preparado y motivado y en 1709 derrotó decisivamente a los suecos en la Batalla de Poltava, lo que significó el comienzo del derrumbe del imperio sueco.


La victoria sueca en la Batalla de Narva (19 de noviembre de 1700)


En 1716, Carlos XII intentó invadir Noruega, sin embargo, su avance fue frenado por los noruegos en 1718, con el asedio de la fortaleza Fredriksten. Los suecos no fueron derrotados militarmente, pero la organización y estructura de la campaña noruega llevaron a la muerte del rey y a la retirada del ejército. Forzada a ceder grandes extensiones de tierra en el Tratado de Nystad de 1721, también perdió su lugar como imperio y como el Estado dominante del mar Báltico.

Con la pérdida de la influencia sueca, Rusia emergió como un imperio y se convirtió en una de las naciones dominantes en Europa. En el siglo XVII, ya carecía de los suficientes recursos para mantener sus territorios fuera de Escandinavia, debido a lo cual perdió la mayoría de éstos, culminando con la pérdida del este de Suecia por Rusia, territorios que se convertirían en el Ducado de Finlandia semiautónomo en la Rusia imperial.

En 1810 el heredero adoptado del rey sueco, el mariscal francés Bernadotte, fue elegido príncipe heredero Carlos por el Riksdag. En 1813, sus fuerzas se unieron a los aliados contra Napoleón. Después de que Dinamarca-Noruega fuera derrotada en las Guerras Napoleónicas, el 14 de enero de 1814 Noruega fue cedida a Suecia a cambio de las provincias del norte de Alemania, en el Tratado de Kiel. Los intentos de Noruega por mantenerse como una nación soberana fueron repelidos por el rey sueco Carlos XIII, quien lanzó una campaña militar contra Noruega el 27 de julio de 1814. El conflicto terminó con la Convención de Moss, la cual forzó a Noruega a una unión personal bajo el poder sueco. La unión duró hasta 1905, cuando fue disuelta pacíficamente a petición de Noruega.

Carlos XIII de Suecia (Carlos II de Noruega) usando la Cruz de la Orden de Carlos III (en rojo)


El siglo XIX fue marcado por el surgimiento de una presión opositora liberal, la abolición de los monopolios de los gremios en el comercio y manufactura en favor de la libre empresa, la introducción de las reformas de tasación y votación, la instauración del servicio militar nacional y la subida en el electorado de los tres principales grupos políticos: Socialdemócrata, Liberal y Conservador.

La monarquía sueca

La monarquía en el Reino de Suecia es constitucional. El actual monarca, Carlos XVI Gustavo, ha reinado desde el 15 de septiembre de 1973. Él y su familia inmediata se comprometen a diversas funciones ceremoniales y de representación. Como Suecia es una democracia representativa basada en un sistema parlamentario, el monarca ha tenido un gran papel ceremonial, aunque oficialmente es jefe de Estado y mantiene los más altos cargos públicos y el más alto rango militar y social de Suecia.

La Ley de Sucesión de 1810 designa a la Casa de Bernadotte como la casa real sueca; también establece que el rey (y por tanto implícitamente cualquier reina reinante) debe ser cristiano protestante. La dinastía Bernadotte fue establecida durante las Guerras Napoleónicas, en una revolución sin derramamiento de sangre después de que la actual Finlandia, entonces la mitad oriental del reino, fuera perdida en poder de Rusia imperial.



La Barca Real sueca, construida para Gustavo III y llamada Vasaorden, se usa en raras ocasiones ceremoniales.


Suecia ha sido un reino desde tiempos prehistóricos. Ya en el siglo I, Tácito escribió que los Suiones tenían un rey, pero el orden de sucesión a los últimos reyes históricos de Suecia no se conoce, a excepción de lo que se explica en la polémica mitología nórdica, las Sagas.

Originalmente, el rey sueco tenía poco poder, y estaba restringido a las funciones de un jefe de guerra, juez y sacerdote en el Templo de Uppsala. Es un testimonio de esta falta de influencia el hecho de que hay miles de piedras rúnicas que conmemoran plebeyos, pero no existen crónicas de reyes de Suecia antes del siglo XIV; sólo unas pocas piedras rúnicas mencionan reyes: Gs 11 (Emund el Viejo), U 11 ( Haakon el Rojo) y U 861 (Blot-Sven).

El poder del rey estaba, sin embargo, muy fortalecido por la introducción del cristianismo durante el siglo XI y los siglos siguientes vieron un proceso de consolidación del poder en manos del rey.

El monarca era elegido tradicionalmente en las Piedras de Mora y el pueblo tenía el derecho de elegirlo pero también deponerlo. Las piedras fueron, sin embargo, destruidas aproximadamente en 1515 y el oficio ha sido hereditario desde 1544.

La Constitución del siglo XIX dividió los poderes de gobierno entre el Riksdag (el Parlamento sueco) y el monarca. Tras el avance del parlamentarismo en 1917 los poderes del rey se redujeron considerablemente y se convirtió en un monarca constitucional con sólo la autoridad política limitada.

Cuatro generaciones Bernadotte en 1906: atrás izquierda, el príncipe heredero Gustavo y su hijo el príncipe Gustavo Adolfo (futuro rey Gustavo VI Adolfo); al centro, el rey Óscar II con el pequeño príncipe Gustavo Adolfo, duque de Västerbotten.


Jefe de Estado

En 1974 un nuevo Instrumento de Gobierno se convirtió en parte de la Constitución, por el cual se abolió el Consejo Privado como entidad gubernamental y se despojó al monarca de prácticamente todos los poderes formales, reteniéndolo como Jefe de Estado. Muchas de las funciones políticas previas del rey fueron trasladadas al Presidente del Riksdag. El monarca lleva al Consejo Privado en una sesión que establece el nuevo gobierno después de una elección general o cambios en el gabinete. El rey también preside el Comité para Asuntos Extranjeros (Utrikesnämnden), un organismo que sirve para informar oficialmente al jefe de Estado y los líderes de la oposición de los asuntos de gobierno. Proyectos de ley aprobados en el Parlamento sueco se convierten en ley sin tener que adquirir el asentimiento real. Así, en Suecia, a diferencia de la mayoría de las monarquías constitucionales, el monarca ya no es siquiera el jefe ejecutivo nominal.

Una reforma constitucional más reciente cambió las reglas de sucesión a la igualdad de primogenitura. Esto permitió a la corona heredar al hijo mayor, independientemente del género y así instaló a la Princesa Victoria como Heredera Aparente desplazando a su hermano menor, el príncipe Carlos Felipe.

Título completo del rey

Un título simplificado que se utiliza a veces en circunstancias menos formales se Rex Sveciae o Sveriges Konung, el rey de Suecia. El título completo tradicional del soberano sueco era:
Por la Gracia de Dios Rey de Suecia, los Godos / Gautas y los Wendos (en sueco: med Guds Nåde Sveriges, Götes och Vendes Konung; en latín: Dei Gratia Suecorum, Gothorum et Vandalorum Rex, a veces la primera parte del título en latín era Svionum o Sveonum, todo significando Suecos, no Suecia).

Estandarte usado por los herederos de la Corona y otros príncipes suecos.


Otros títulos que fueron parte del título completo antes de la Casa de Bernadotte, que accedió al trono en 1818, fueron:

Gran Príncipe de Finlandia, Duque de Scania, Estonia, Livonia, Carelia, Bremen, Verden, Stettin, Pomerania, Casubia y Wendia, Príncipe de Rügen, Señor de Ingria y Wismar, Conde Palatino del Rin, Duque de Baviera, Jülich, Cleves y Berg.

Durante el reinado de la dinastía Holstein-Gottorp el título heredero de Noruega (en sueco: Arvinge till Norge) fue agregado, como también otros títulos que estaban conectados a los duques de Holstein-Gottorp. Cuando después de las guerras napoleónicas Noruega fue incluida en unión personal con Suecia, también se incluyó el título de Rey de Noruega. En antigua pronunciación del sueco el título era Sweriges, Norriges, Göthess och Wendes Konung.

Este título tradicional completo con pequeñas alteraciones había estado en uso desde el establecimiento de la monarquía hereditaria en 1544. Por ejemplo, el título Vendes Konung "Rey de los Wendos" comenzó a ser utilizado entonces. Sin embargo el título Götes Konung, "Rey de los Godos", se remonta a Magnus Ladulås y Erik el Santo, al igual que el título Rey de los Suecos, Konung Svea. Este último ya había cambiado en el siglo XVI para el de Sveriges Konung, Rey de Suecia. Esta forma corta era también de uso frecuente.

El Rey Carlos Gustavo y su familia

Carlos XVI Gustavo eligió de plano el título simple y sencillo Rey de Suecia (en sueco: Sveriges Konung), poniendo así fin a una tradición ancestral. Estas innovaciones se reflejan en su divisa personal de För Sverige, i tiden, "Para Suecia, con los tiempos".

jueves, 23 de junio de 2011

El más célebre príncipe de Dinamarca

"La Tragedia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca" (título original en inglés: The Tragedy of Hamlet, Prince of Denmark), o simplemente Hamlet, es probablemente la pieza teatral más famosa de la cultura occidental y una de las obras literarias que ha originado mayor número de comentarios críticos. Esta tragedia, escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare, fue probablemente compuesta entre 1599 y 1601. La obra transcurre en Dinamarca y relata cómo el príncipe Hamlet lleva a cabo su venganza sobre su tío Claudio quien asesinó al padre de Hamlet, el rey, y ostenta la corona usurpada, así como el matrimonio con Gertrudis, la madre de Hamlet. La obra se traza vívidamente alrededor de la locura (tanto real como fingida) y el transcurso del profundo dolor a la desmesurada ira. Además explora los temas de la traición, la venganza, el incesto y la corrupción moral.

Tras arduos estudios al respecto, el año concreto en que fue escrita sigue en disputa. Tres versiones tempranas de la obra han sobrevivido, conocidas como First Quarto (Q1), Second Quarto (Q2) y el First Folio (F1). Cada una posee líneas, e incluso escenas, ausentes en las demás. Shakespeare probablemente basó Hamlet en la leyenda de Amleth, conservada por un cronista danés del siglo XIII llamado Saxo Grammaticus en su obra Gesta Danorum y posteriormente reescrita en el último tercio del siglo XVI por el erudito François de Belleforest; así como una supuestamente perdida obra isabelina conocida hoy como Ur-Hamlet (o Hamlet original).

Dadas la estructura dramática de la obra y la profundidad de sus caracterizaciones, Hamlet puede ser analizada, interpretada y discutida desde una amplia pluralidad de perspectivas. Por ejemplo, eruditos de varias épocas han debatido sobre el inusual hecho que supone la duda de Hamlet a la hora de matar a su tío. Mientras unos lo ven simplemente como una argucia del argumento para post
ergar la acción, otros ven tras este proceso una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado. Recientemente, teorías psicoanalíticas han examinado la obra en busca de una explicación que se funde en las determinaciones inconscientes del protagonista; así como críticos feministas han ido en busca de una revalorización y actualización de los históricamente devaluados personajes de Ofelia y la Reina Gertrudis.

Hamlet es el más extenso drama de Shakespeare y se encuentra entre las más influyentes y principales tragedias en lengua inglesa. Ofrece una línea temporal capaz de "aparentemente ilimitadas reformulaciones y adaptaciones posteriores". Durante la vida de Shakespeare, dicha obra fue uno de sus trabajos más reconocidos y aún hoy perdura entre las obras que han gozado de mayor número de representaciones; encabezando, por ejemplo, la lista de la Compañía Real de Shakespeare desde 1879. Ha inspirado a una diversidad de autores desde Goethe y Dickens a Joyce e Iris Murdoch y ha sido descrita como la "historia más rodada del mundo tras La Cenicienta".

Argumento


El rey Hamlet de Dinamarca muere y su hermano Claudio sube al trono. Se casa de manera repentina con Gertrudis, la reina viuda, y el príncipe Hamlet, su hijo, está sumido en una profunda depresión. Se le aparece una noche la sombra de su padre, el rey difunto, quien le revela que Claudio lo mató para acceder a la corona, y le exige venganza. El príncipe no lo hace sino hasta más tarde, y mientras tanto finge estar loco, al parecer para que el monarca no sospeche cuáles son sus verdaderas intenciones. La causa por la cual Hamlet adopta esta extraña actitud es objeto de gran debate entre el rey y la reina, que creen que sufre una perturbación por la muerte de su padre, y Polonio, el viejo chambelán, quien considera que Hamlet está sufriendo los efectos del amor que siente por su hija Ofelia. Para confirmar lo dicho por el espectro, Hamlet dispone que se represente en la corte una obra que ilustre el asesinato descripto por el espectro de su padre, y de acuerdo a la reacción del rey, podrá saber si él realmente cometió el crimen.

El misterioso ahogamiento de la dama Ofelia. En la obra, los sepultureros discuten sobre si esta muerte fue un suicidio y sobre si merece o no un entierro cristiano.

En la mitad de la obra Claudio se retira muy perturbado, y el príncipe confirma así las revelaciones de la sombra. Luego de la representación teatral, Hamlet enfrenta a su madre, y mientras le reprocha el haberse casado con Claudio, escucha a alguien detrás de una cortina. Como cree que se trata de la voz del rey, saca su espada y se la clava, pero no mata a Claudio, sino al indiscreto de Polonio, chambelán del reino (padre de Laertes y Ofelia). El espectro reaparece e insta a Hamlet a terminar su tarea. Pero no puede; el rey lo envía a Inglaterra y da la orden de que lo maten en dicho país, pero el príncipe logra escapar, falsificando las órdenes del rey.

Cuando regresa a Dinamarca se entera de que Ofelia se volvió loca y se ahogó. Su hermano Laertes, sin buscar pruebas ni hacer un análisis de la situación antes de actuar, se apresura para vengar la muerte de su padre, Polonio. El rey lo persuade para que participe en un combate de esgrima con Hamlet, equipado con un arma envenenada para asegurar la muerte del príncipe. Durante el mismo, Laertes logra su cometido, envenenando a Hamlet, pero también recibe una herida con la espada adulterada. Antes de morir, el príncipe ve que su madre toma una bebida envenenada que era para él, y mata a Claudio.

Fuentes

Leyendas con temáticas similares a Hamlet abundan en diversas culturas alrededor del mundo (por ejemplo, en Italia, España, Escandinavia, Bizancio y Arabia), quizás por su posible origen indo-europeo. Muchos escritores precursores de Hamlet se pueden identificar; el primer ejemplo es la anónima saga escandinava Hrolf Kraki, en la cual el rey asesinado tiene dos hijos y una secuencia de eventos que se diferencia mucho de Hamlet.

Hrólfr Kraki, Hroðulf, Rolfo, Roluo o Rolf Krage fue un legendario rey danés que aparece en las tradiciones anglosajona y escandinava.


El segundo ejemplo es la leyenda romana de Bruto, conservada en dos obras latinas. El protagonista, Bruto, finge ser un idiota para evitar el destino corrido por su padre y hermanos, hasta que finalmente logra matar al asesino de su familia, el rey Tarquino.

Un erudito nórdico del siglo XVII, Torfaeus, comparo a Hamlet con el héroe islandés Amlodi y con el príncipe español Ambales (protagonista de la Saga de Ambales). Las similitudes entre los tres personaje son la locura fingida, el crimen accidental del chambelán y el asesinato de su tío.

Muchos de los elementos de la obra se encuentran en la Vita Amlethi (La vida de Amleth), parte de la Gesta Danorum de Saxo Grammaticus. Escrito en latín, refleja conceptos romanos clásicos tales como el heroísmo y la virtud y era muy accesible en tiempos de Shakespeare.

Existen entre esta leyenda y Hamlet muchos parecidos, como la locura fingida del príncipe o el matrimonio de su madre con el rey usurpador. Una versión razonablemente fiel de la historia de Grammaticus fue traducida al francés por François de Belleforest en 1570, contenida en sus Histoires tragiques. Belleforest embelleció el texto substancialmente duplicando su longitud e introduciendo la melancolía del protagonista.


Un fragmento del Gesta Danorum, de Saxo Grammaticus, que contiene la leyenda de Amleth.

De acuerdo con una teoría popular, la fuente principal de Shakespeare para escribir Hamlet pudo haber sido una obra más antigua actualmente perdida conocida hoy como Ur-Hamlet. Posiblemente escrita por Thomas Kyd (o incluso el propio Shakespeare), Ur-Hamlet habría sido interpretada por primera vez en 1589 y fue la primera versión de la leyenda de Amleth en incorporar un fantasma.

Los estudiosos todavía no se han puesto de acuerdo en el número de elementos que Shakespeare pudo tomar del Ur-Hamlet, de Saxo, de Belleforest y de sus contemporáneos como Thomas Kyd. No existen evidencias claras de que Shakespeare haga referencia a la versión de Saxo. De todos modos elementos de Belleforest aparecen en Hamlet que no aparecen en la historia de Saxo. Si Shakespeare tomo estos elementos directamente de la versión de Belleforest o de Ur-Hamlet no está esclarecido.

La crítica de Hamlet

Desde principios del siglo XVII, la obra alcanzó altos niveles de fama por la aparición fantasmagórica de un muerto y por la vívida dramatización de la melancolía y la locura, dando lugar a una procesión de cortesanos desquiciados a la manera del drama de las épocas jacobina y carolina de la literatura inglesa. A pesar de que continuó siendo popular y gozando de audiencias masivas, críticos pertenecientes a la restauración inglesa de finales de siglo veían Hamlet como una obra primitiva y le echaron una grave falta de unidad dramática y decoro.

Horacio, Marcelo, Hamlet y el Fantasma en Elsinor, el castillo real de Dinamarca


Esta visión cambió drásticamente en el siglo XVIII, cuando la crítica defendió la figura de Hamlet como un héroe puro, un hombre brillante que sufre de desgracias varias. No obstante, en la mitad de dicho siglo encontramos que la llegada de la literatura gótica trae consigo nuevos puntos de vista de corte psicológico y místico a la hora de hacer una lectura de la obra; trayendo de nuevo a primer plano la figura del fantasma y el tema de la locura. No será hasta finales de este siglo cuando críticos y actores comiencen a ver Hamlet como una obra confusa e inconsistente; pues antes de ellos las interpretaciones eran radicales: o veían al protagonista como un loco, o no; o lo veían como un héroe, o no; etc. No había punto intermedio. Estos nuevos puntos de vista representan un cambio fundamental en la crítica literaria, que comenzó a enfocarse más en el personaje y menos en el argumento.

Ya en el siglo XIX, los comentaristas románticos dieron al protagonista de la obra valor por su conflicto interno e individual, reflejando el fuerte énfasis contemporáneo en la lucha interior y el carácter propio en general. En esta época también, la crítica comenzó a dejar de tratar el tema del retardo de la acción de Hamlet como una estrategia del autor para desarrollar la trama, antes bien la ven ahora como un rasgo propio del personaje. Este enfoque en la personalidad y el fuero interno continuará durante el siglo XX, cuando la crítica tomará diversas vías interpretativas.

Los sepultureros exhuman el cráneo de Yorick el bufón ante Hamlet y Horacio

Contexto religioso

Escrita en tiempos de agitación religiosa y en los albores de la restauración inglesa, la obra es en alternancia católica (o piadosamente medieval) y protestante (o conscientemente moderna). La sombra habla de sí misma como proveniente del purgatorio y fallecida sin viático. Esto y la ceremonia de entierro de Ofelia, que es característicamente católica, componen la mayor parte de las conexiones católicas de la obra. Algunos teóricos han observado que las tragedias de venganza provienen tradicionalmente de países católicos, tales como España o Italia; y que suelen presentar así una contradicción pues, de acuerdo con la doctrina católica, las mayores obligaciones son Dios y la familia. La duda de Hamlet, pues, recae sobre el si vengar a su padre y matar a Claudio o dejar la venganza a Dios como su religión sentencia.

Gran parte del protestantismo de la obra se deriva de su ubicación en Dinamarca, país protestante tanto entonces como ahora, a pesar de que no quede claro si la Dinamarca de la ficción intenta reflejar este hecho. La obra menciona la ciudad de Wittenberg donde Hamlet, Horacio, Rosencrantz y Guildenstern estudiaron en la universidad, que es precisamente el lugar donde Martín Lutero clavó por primera vez sus 95 tesis. Cuando Hamlet dice que «Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible» refleja la creencia protestante de que la voluntad de Dios, la Divina Providencia, controla incluso los más ínfimos sucesos. En Q1, la primera frase de la misma sección aparece algo diferente: «Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia predestinada», lo cual sugiere incluso uno conexión más sólida al protestantismo mediante la doctrina calvinista de la predestinación. Los estudiosos especulan acerca de una posible censura de la obra, dado que la palabra predestined ('predestinado') aparece únicamente en este quarto.


Hamlet, de Franco Zefirelli (1990)

martes, 21 de junio de 2011

Christian IX, el "Suegro de Europa"

Christian IX fue rey de Dinamarca desde el 16 de noviembre de 1863 al 29 de enero de 1906. Gracias a su política dinástica –principalmente por influencia de su esposa-, la mayoría de los actuales monarcas europeos descienden de él.

Nació en Gottorp como Príncipe Christian de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Beck, el hijo de Friedrich Wilhelm, duque de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Beck y Caroline Louise, Princesa de Hesse.En 1825, su padre se convirtió en duque de Glücksburg, fundando así la línea Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.

Aunque era descendiente de varios soberanos europeos en uno u otro grado, Christian no tenía ningún derecho particular a algún trono. Pertenecía a una rama menor de la Casa de Oldenburg, que había gobernado Dinamarca por centurias, y a la Casa de Schauenburg, duques de Schleswig y condes de Holstein, por lo que era elegible para suceder los ducados gemelos de Schleswig-Holstein, pero no estaba primero en la línea.


Schloss Gottorf, lugar de nacimiento del príncipe Christian


Cómo Christian se convirtió en heredero

La falta de hijos de Federico VII había presentado un dilema complicado y la cuestión de la sucesión al trono danés resultó problemática. La adhesión de Dinamarca a la Ley Sálica y un creciente nacionalismo en los territorios de de habla alemana de Schleswig-Holstein obstaculizaron todas las esperanzas de una solución pacífica. Las resoluciones propuestas para mantener juntos los dos ducados y como parte de Dinamarca resultaron insatisfactorias para los intereses daneses y alemanes. La Ley Sálica adoptada por Dinamarca sólo afectaba a los descendientes de Federico III, que era el primer monarca hereditario de Dinamarca (antes de él, el reino era oficialmente electivo).

La descendencia agnada de Federico III terminaría con la muerte sin hijos del rey Federico VII y la de su tío, el Príncipe Heredero Fernando, también sin hijos. En ese momento, la ley de sucesión promulgada por Federico III preveía una sucesión semi-sálica. Hubo sin embargo varias maneras de interpretar a quién podía pasar la corona, puesto que la disposición no era del todo clara en cuanto a si un aspirante al trono podría ser el más cercano pariente femenino o no.

Como las naciones de Europa pudieron ver, los numerosos descendientes de Helwig de Schauenburg comenzaron a ocupar el trono danés. Federico VII pertenecía a la rama primogénita de los descendientes de Helwig. En 1863, Federico, duque de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg (el futuro suegro del Káiser Guillermo II de Alemania), se auto-proclamó Federico VIII de Schleswig-Holstein. Frederick von Augustenburg se convirtió en el símbolo del movimiento nacionalista alemán en Schleswig-Holstein, después de que su padre (a cambio de dinero) renunciara a sus pretensiones como primero en la línea para heredar los dobles ducados de Schleswig y Holstein. Siguiendo el protocolo de Londres del 8 de mayo de 1852, que concluyó la Primera Guerra de Schleswig y teniendo en cuenta la renuncia a su padre, Federico fue considerado no elegible para heredar.

Los parientes femeninos más cercanos de Federico VII eran su tía paterna, Louise (Princesa Luisa Carlota de Dinamarca), quien se había casado con un vástago de la rama menor de la Casa de Hesse, y sus hijas. Sin embargo, no eran descendientes agnados de la familia real y no cumplían los requisitos para suceder en Schleswig-Holstein.

La heredera dinástica calculada de acuerdo a la ley original de primogenitura de Federico III era Carolina de Dinamarca (1793-1881), la hija mayor del difunto rey Federico VI, princesa que no tenía hijos. Le seguía en la línea su hermana –también sin hijos- Guillermina (1808-1891), Duquesa de Glücksburg, y cuñada de Christian IX, y luego Luisa, hermana de Federico VI, quien se había casado con el duque de Augustenburg. El principal heredero de esa línea era el mismo Federico von Augustenburg, pero su turno vendría sólo después de la muerte de las dos princesas sin hijos que estaban muy vivas en 1863.

La Casa de Glücksburg también mantenía un gran interés en la sucesión al trono. Era una rama más joven del clan real y también descendiente de Federico III a través de la hija de Federico V. Por último, había otra rama agnada menor que era elegible para suceder en Schleswig-Holstein: la de Christian y sus tres hermanos mayores, el mayor de los cuales, Karl, no tenía hijos, pero los demás sí y además hijos varones.


Christian y Luisa (1840)



El Príncipe Christian había sido un "nieto" para la pareja real sin descendencia de Federico VI y su reina consorte María (Marie Sophie Friederike von Hesse). Familiarizado con la corte y las tradiciones de los últimos monarcas, su joven pupilo, el príncipe Christian, era sobrino nieto de la reina María y descendiente de un primo hermano de Federico VI. Fue criado como danés, después de haber vivido en las tierras de habla danesa de la dinastía real, y no se había convertido en un nacionalista alemán, lo que hizo de él un candidato relativamente bueno desde el punto de vista danés. Como descendiente agnado menor, tenía derecho a heredar Schleswig-Holstein, pero no era el primero en la línea. Como descendiente de Federico III, era elegible para suceder en Dinamarca, aunque tampoco en este caso era el primero en la línea.

Pero en mayo de 1842, Christian se casó con la princesa Luisa de Hesse-Kassel, hija de la pariente femenina más cercana de Federico VII (sobrina de Christian VIII de Dinamarca). Entonces la madre y los dos hermanos de Luisa renunciaron a sus derechos en favor de ésta, convirtiendo así a la consorte del príncipe Christian en la más cercana heredera femenina de Federico VII.


Christian y Luisa (1892)



Diez años después, la espinosa cuestión de la sucesión de Dinamarca fue resuelta por legislación, a través de la cual Christian de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg fue elegido como el siguiente en la línea de sucesión al trono danés después de Federico VII y su tío.

Rey

Cuando Federico murió en 1863, el Príncipe Christian asumió el trono como Christian IX. Pronto fue condecorado con las más prestigiosas órdenes de caballería de Europa: es el 1007º Caballero de la Orden del Toisón de Oro en España desde 1864 y el 744º Caballero de la Orden de la Jarretera desde 1865.

Cuatro de sus hijos se sentaron en los tronos (ya sea como reyes o como consortes) de Dinamarca, Reino Unido, Rusia y Grecia. Una quinta hija, Thyra, se habría convertido en Reina de Hannover si el trono de su esposo no hubiera sido abolido antes de que su reinado comenzara. El gran éxito dinástico de los seis hijos fue en gran medida no gracias a Christian IX en sí mismo, sino debido a la ambición de su esposa, Luisa de Hesse-Kassel. Algunos han comparado esta capacidad dinástica con la de la reina Victoria del Reino Unido.


La reina Luisa con su hija, la reina Alexandra y su nieta, la Princesa Real, Duquesa de Fife


En sus últimos años comenzó a ser llamado el "Suegro de Europa", sobrenombre compartido por dos monarcas contemporáneos: el propio Christian IX y Nicolás I de Montenegro, ambos a causa de los matrimonios de sus hijos con príncipes y princesas extranjeros. El hecho destacado fue que cada uno era un soberano de moderado o modesto poder y el número de hijos de ambos les permitió emparentar con los herederos de las mayores fortunas del continente.

El Rey de Dinamarca fue el padre de:

* Alexandra, que se casó con Eduardo VII del Reino Unido
* Federico VIII de Dinamarca
* Jorge I de Grecia
* Dagmar, que se casó con el zar Alejandro III de Rusia (siendo bautizada como María Feodorovna)
* Thyra, que se casó con Ernesto Augusto, Príncipe Heredero de Hannover
* Waldemar


Los hijos de Christian y Luisa. De pie, detrás, Alexandra y Federico. Sentados: Dagmar, Jorge, Thyra y Waldemar.


El Rey de Montenegro fue el padre de:

* Elena, que se casó con el rey Víctor Manuel III de Italia
* Zorka, que se casó con el rey Pedro I de Serbia
* Ana, que se casó con el Príncipe Francisco José de Battenberg
* Anastasia, que se casó con el Gran Duque Nicolás Nikolaievich de Rusia
* Milica, que se casó con el Gran Duque Pedro Nikolaievich de Rusia


Los nietos de Christian incluían a Nicolás II de Rusia, Constantino I de Grecia, Jorge V del Reino Unido, Christian X de Dinamarca y Haakon VII de Noruega. Hoy en día, la mayor parte de las familias reales reinantes y no reinantes de Europa son directos descendientes de Christian IX (y de Victoria del Reino Unido).

Invitados reales a la coronación del rey Vajiravudh (Rama VI) de Thailandia, diciembre de 1911. De pie, de izq a der, el Príncipe Axel de Dinamarca (hijo del Príncipe Waldemar y nieto de Christian IX), el Príncipe Fushimi Sadanaru, 22º Fushimi-no-Miya de Japón, el Príncipe Aage, Conde de Rosenborg (otro hijo de Waldemar de Dinamarca) y el príncipe Erik (tercer hijo de Waldemar de Dinamarca). Sentados, de izq a der, el Príncipe Alexander de Teck (hermano de la Reina Mary), el Gran Duque Boris Vladimirovich de Rusia (nieto del Zar Alejandro II), la Princesa María de Suecia (Gran Duquesa María Pavlovna de Rusia), la Princesa Alexander de Teck (Princesa Alice, nieta de la Reina Victoria), el Príncipe Waldemar de Dinamarca (hijo menor de Christian IX), el Príncipe Guillermo de Suecia (hijo del Rey Gustavo V Adolfo de Suecia).


Hay una historia curiosa que cuenta que, mientras se hallaba en una excursión con sus hijos y las familias de éstos, el rey pasó junto a un hombre perdido a quien ayudaron a encontrar su camino. Al llegar a la carretera, el hombre preguntó por la identidad de aquéllos que le habían socorrido. Christian respondió con sinceridad, indicando los nombres y títulos de todos los presentes. No creyendo a Christian pero tomándolo con humor, el hombre se proclamó a sí mismo como Jesucristo antes de darles las gracias y partir.

Christian murió en la paz de la vejez a los 87 años en el Palacio de Amalienborg, en Copenhague y fue enterrado en la catedral de Roskilde.




El Rey de Dinamarca en su lecho de muerte



Títulos

Su Serena Alteza el Príncipe Christian de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Beck
Su Serena Alteza el Príncipe Christian de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg
Su Alteza Real el Príncipe Christian de Dinamarca
Su Majestad el Rey (Christian IX de Dinamarca)