domingo, 19 de junio de 2011

La gran reina Margarita

Una de las figuras más destacadas de toda la historia de los países nórdicos es Margarita Valdemarsdotter (1353 - 1412), reina de Dinamarca y Noruega entre 1387 y 1412 y de Suecia entre 1389 y 1412. Fundadora del pacto de unión conocido como la Unión de Kalmar, fue el primer monarca que gobernó los tres reinos nórdicos (incluyendo Groenlandia, Islandia, las Islas Faroe y las Orcadas, entonces pertenecientes a Noruega, y Finlandia, que formaba parte de Suecia).

Regente de Dinamarca y Noruega

Margarita era la hija menor de los reyes Valdemar IV y Helvig de Dinamarca. En enero de 1359 se comprometió en matrimonio con el rey de Noruega Haakon VI Magnusson, quien también gobernaba como co-rey de Suecia, junto a su padre Magnus II Eriksson. En 1363, a la edad de 10 años, ambos se casaron en el castillo de Copenhague y Margarita se convirtió en reina consorte de Noruega. Permaneció en Dinamarca hasta 1366, año en el que partió a Noruega, donde contaría con las enseñanzas de Marta Ulfdotter, la hija de santa Brígida. Pronto demostró sus virtudes como consejera de su esposo, mucho mayor que ella, aun en los asuntos del Estado.

A principios de diciembre de 1370, Margarita dio a luz a su primer y único hijo, Olaf, que fue electo en 1376 como rey de Dinamarca, en sustitución de Valdemar IV (el rey Valdemar había muerto en octubre de 1375). Entonces Margarita se ocupó principalmente de ganar el favor de los nobles daneses hacia su hijo, del cual ella misma fungió como tutora y por lo tanto regente del reino.



El Castillo Akershus, en Oslo, donde nació el único hijo de Margarita


En mayo de 1380 falleció el rey Haakon y Olaf heredó, sin opositores, el trono de Noruega. Margarita tuvo que gobernar entonces dos reinos, en calidad de regente, dada la minoría de edad de su hijo.

La reina regente consiguió dar un golpe a la Liga Hanseática, cuando recuperó en 1385 varios castillos de Escania (en manos de los alemanes desde 1370). En 1386 se ganó la fidelidad del conde Gerardo VI de Holstein. Los condes de Holstein habían dominado el ducado de Schleswig desde hacía varios años, y la región siempre había sido motivo de discordia entre Holstein y Dinamarca. Mediante la negociación con Margarita, ésta pudo ser reconocida como señora del ducado de Schleswig.

El 3 de agosto de 1387 murió repentinamente el adolescente rey Olaf.




Tapicería que muestra a Olaf de Dinamarca y Noruega (1370-1387), real heredero de Suecia


Ama y Señora de Noruega y Dinamarca

A la muerte de su hijo, Margarita, que había gobernado con prudencia y fuerza, se enfrentó a la familia gobernante de Mecklemburgo, que tenía pretendientes a los tronos danés (Enrique III de Mecklemburgo) y noruego (Alberto III de Mecklemburgo, rey de Suecia). Margarita venció sobre las pretensiones alemanas y en 1387 fue electa "ama, señora y tutora de Dinamarca con plenos poderes". En febrero de 1388 sucedió lo mismo en Noruega. Así, Margarita se convirtió en reina con poder absoluto, hasta que ella y el pueblo eligieran un nuevo rey.

Asegurada la frontera danesa en el sur gracias a la paz con Holstein, Margarita echó a andar sus pretensiones sobre Suecia, aprovechando el descontento de campesinos y varios nobles suecos hacia el rey Alberto.



Sello real de Margarita (1390), que ostenta tres coronas


Reina regente de Suecia

Margarita había sido ya reina consorte de Suecia durante el cogobierno de su esposo Haakon VI Magnusson con Magnus II Eriksson, antes de que el trono fuera usurpado por Alberto III de Mecklemburgo. Sin embargo, Margarita apoyó a su hijo Olaf para que éste fuera proclamado en 1385 heredero de la corona de Suecia. Tres años después entabló una alianza con los nobles suecos descontentos con el gobierno opresor del rey Alberto, mediante la cual los nobles le prometieron la regencia del reino a cambio de que Margarita liberara a Suecia de los alemanes y la anarquía reinante durante la larga guerra civil. Margarita decidió intervenir militarmente en Suecia, aunque no hay datos históricos sobre si su ejército se constituía principalmente de suecos o daneses. Alberto intentó burlarse de la reina, llamándola, entre otras cosas, "el rey sin pantalones", y llegó a enviarle una lima para que se afilara las uñas.

Alberto partió a Mecklemburgo, donde reuniría un ejército alemán que se enfrentaría a Margarita. Sin embargo, la victoria se inclinó de esta última. El 24 de febrero de 1389 el ejército de Margarita venció al de Alberto en la batalla de Åsle, cerca de Falköping, que culminó con el encarcelamiento del propio Alberto y su hijo. Así, Margarita se convirtió en gobernante de Suecia.



Batalla naval entre Alberto de Suecia y Margarita de Dinamarca


Estocolmo, entonces con una gran proporción de población alemana, se negó a reconocerla. La ciudad fue sitiada, pero resistió el embate gracias al apoyo otorgado por los vitalianos, un numeroso gremio de piratas contratado por los príncipes alemanes enemigos de Margarita. Finalmente, la reina llegó a un acuerdo con Alberto (Pacto de Lindholm, 1395), en el que sirvió de mediadora la Liga Hanseática; para que Alberto fuera liberado, este debía pagar una alta suma de dinero en un plazo no mayor a tres años, mientras que la Liga Hanseática tomó Estocolmo en prenda. Como Alberto no pagó la suma acordada, la Liga cedió Estocolmo a Margarita en 1398, a cambio de privilegios comerciales.

La Unión de Kalmar

Margarita adoptó a su sobrino nieto, Erik de Pomerania, un noble alemán nieto de su hermana Ingeborg, quien descendía de las tres dinastías que habían gobernado los tres reinos antes de Margarita. La reina llevó a Erik a Dinamarca en 1389 y lo apoyó para que fuera electo rey de ese país. El dinasta fue electo rey de Noruega en 1389 y de Dinamarca y Suecia en 1396. Para mantener la unión entre los tres reinos, Margarita convocó a los tres distintos consejos en la ciudad sueca de Kalmar, donde se llevó a cabo la coronación de Erik, el 17 de junio de 1397. El 20 de julio del mismo año se redactó en Kalmar un acta de unión conocida como la Unión de Kalmar, que establecía en sus cláusulas que los tres países mantendrían sus leyes y costumbres propias, y que cada Estado sería administrado por sus propios representantes. Margarita no estuvo del todo convencida, pues ella quería la unión total de Escandinavia; sin embargo, se mostró tolerante.

Fragmento de una carta de la reina Margarita al rey Haakon VI de Noruega


A los dieciocho años, Erik fue declarado en edad de reinar, pero Margarita continuó siendo la gobernante verdadera hasta su muerte, al tiempo que le otorgó al joven rey algunos asuntos del gobierno.

Pretensiones sobre Gotland y Schleswig

La isla sueca de Gotland fue ocupada por los vitalianos desde 1394, para que la isla fuera su cuartel general. Posteriormente, pasó a manos de la Orden Teutónica. En 1408, Margarita consiguió acordar con la Orden la compra de la isla, que pasó entonces a dominio de Dinamarca.
En 1404 murió el conde Gerardo IV de Holstein y Margarita aprovechó para echar a andar sus planes de anexión del ducado de Schleswig a la corona de Dinamarca. Las ambiciones de la reina desataron una guerra contra el condado de Holstein. Ella se embarcó hacia la ciudad de Flensburg, donde tendrían lugar las negociaciones de paz. En el puerto de esa ciudad la sorprendió la muerte el 28 de octubre de 1412. Se cree que falleció a causa de la peste.

Su cuerpo fue enterrado primeramente en la localidad danesa de Sorø. En 1413 sus restos fueron trasladados a la catedral de Roskilde, cerca de Copenhague, donde se le rindió un suntuoso funeral. En 1423 se levantó en su tumba un grandioso monumento de alabastro, de estilo gótico, ricamente adornado y coronado con una estatua yacente de la reina.


El sepulcro de Margarita I en la Catedral de Roskilde

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