miércoles, 2 de marzo de 2011

Un honorífico: Don

Don, del latín dominus, es un tratamiento honorífico en España, Portugal e Italia. La versión femenina es Doña, Dona y Donna abreviado "Dª" o simplemente "D.".

Aunque originalmente era un tratamiento reservado a la realeza, nobles y jerarcas de la Iglesia, hoy es usualmente usado como señal de estima por una persona de distinción personal, social u oficial, tanto como a un líder comunitario de larga carrera, una persona de significativa riqueza o un noble. Como tratamiento, tanto para un título como para un rango, es usado con el nombre personal.


El ingenioso hidalgo “Don Quijote de la Mancha”, personaje literario de Miguel de Cervantes, en una ilustración de Gustave Doré.


Sintácticamente, es usado de la misma manera que Sir o Dame son usados en Inglaterra cuando se habla de o a una persona que ha sido nombrado Caballero (o Dama), seguido por el primer nombre o el nombre y el apellido. Como The Honourable en inglés, Don puede ser usado cuando se habla directamente a la persona, y, como Mister, debe ser usado con el primer nombre. Por ejemplo, “Don Diego de la Vega”, (o abreviando delante “señor”) “Sr. Don Diego de la Vega” o simplemente “Don Diego” son formas típicas. Pero “Don de la Vega” sería incorrecto.

España

Históricamente, el término fue usado para designar a miembros de la nobleza, como hidalgos o fidalgos. El tratamiento gradualmente se fue reservando para personas de sangre real y así demostraba nacimiento aristocrático: ser noble de Juro e Herdade, esto es, por derecho y herencia, o por la gracia del monarca.

Don Juan de Austria, hijo natural de Carlos V


El tratamiento de don y de doña solo se da a personas que pertenecen al mundo hispano, sea por su nacimiento o por matrimonio. Así lo confirma, por ejemplo, el caso de la española Fabiola de Mora y Aragón, que fue tratada de Doña hasta el día de su matrimonio, pero desde entonces solo se refiere a ella como la reina Fabiola de los Belgas. Por su parte, la Reina Sofía de España y su hermana Irene, nacidas princesas de Grecia; no recibían el tratamiento de Doña por su condición de extranjeras. Por el matrimonio de la primera con un príncipe español; ésta se convirtió en doña Sofía, pero su hermana nunca es tratada de doña Irene.

Pero para el siglo XX ya no estaba restringido su uso a las clases altas, ya que las personas con los medios o la educación, independientemente de su origen, llegaban a ser tratados como tales y actualmente se utiliza a menudo como si fuera una versión más formal de Señor, un término que también fue una vez título de nobleza.


Doña Sofía, Reina consorte de España


En Filipinas, Don/Dom o Doña/Dona es usado para referirse a personas de influyente riqueza en sustitución al más común “Señor” o “Señora”.

Portugal

En la nobleza portuguesa el título Dom era acordado por concesión real y pasaba en la mayoría de los casos a través de la línea masculina. Estrictamente hablando, sólo las mujeres nacidas de un noble poseedor del título Dom podrían ser tratadas como Dona, pero el tratamiento no era hereditario a través de las hijas mujeres. Las excepciones eran pocas y dependían solamente de las condiciones en las que el título había sido concedido.

En Portugal, actualmente, Dom es empleado ordinariamente por altos miembros del clero y por superiores de órdenes religiosas, así como miembros de la Orden de San Benedicto. Dom es usado de forma similar por la Orden Benedictina en los países de habla inglesa o francesa. En Francia, también es usado por miembros de la Orden de los Cartujos.


Dom Pedro de Alcántara (hijo de Juan VI de Portugal) y primer Emperador de Brasil


En Brasil Dom no era usado para referirse a los nobles sino que era reservado a la realeza (el rey y los príncipes) y, en los rangos del clero, sólo es usado para referirse a obispos y otros altos jerarcas eclesiásticos.

Italia

En la península itálica, era un término comúnmente utilizado, a partir de la mitad del siglo XIII, como prefijo al nombre, para indicar los nobles del patriciado milanés, napolitano, príncipes, duques, marchesi di baldacchino, eclesiásticos y religiosos.

En el siglo XVI pertenecía al reino de Nápoles y Sicilia durante el dominio español. Informalmente, especialmente en el campo, todo jefe italiano o noble debía ser tratado o referido como Don. Por ejemplo, el rey Carlos III de España era generalmente conocido en su reino napolitano como “Don Carlo”. Oficialmente, Don era el tratamiento reservado para un príncipe o duque (y para cualquier descendiente masculino legítimo) que era miembro de la nobleza, a diferencia de un príncipe o duque reinante que generalmente recibía el tratamiento más protocolario de Altezza.


Don Giovanni d’Médici, hijo natural del Gran Duque de Toscana Cosimo I de' Medici y de Eleonora degli Albizzi


A veces podía ser precedido por otros honoríficos como L'Illustrissimo o Il Magnifico dependiendo de su rango oficial o el tratamiento de su status. El femenino, Donna, estaba reservado para sus esposas e hijas. Hoy en día se reserva el título para estas clases de nobles por tradición, pero no tiene ningún derecho dentro del marco legal italiano.

Como en el uso español, Don es seguido por el nombre completo o por el primer nombre cristiano, nunca por el apellido solo. Un caballero sin título o un rico terrateniente podía ser tratado como Il Signor Don Francesco Gonzaga. Un sacerdote podía ser Don más el nombre más su posición: Don Marco Di Lorenzo, Arcipreste. O un obispo Monsignore Don Francesco Pignatelli, Vescovo di Benevento. Hoy en Italia, el título es usado para sacerdotes católicos o antiguos nobles de origen ducal o principesco. Algunos curas prefieren el título Sacerdote, abreviado por Sac.


Monseñor Don Filippo Archinto, Arzobispo de Milán (1556)

4 comentarios:

  1. Enhorabuena por tu blog, lo he encontrado por casualidad y es realmente bueno, me encanta!!.
    Saludos,

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  2. Muchas gracias, milady Julia, hacer un buen trabajo siempre es un gran placer.

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  3. Hola Fidelissimus, en primer lugar disculparme por no haber comentado tu serie de entradas sobre el Imperio Austriaco y los Habsburgo, he leído todas y cada una de ellas pero no se porqué me daba error al intentar comentarte. Me quedé con ganas de decirte que el título de "Su Majestad Apostólica" ya se usaba antes del emperador Leopoldo I como puedes leer en mi serie de entradas sobre el Cardenal-Infante durante las cuales se denomina a Fernando III (basándome en documentación de la época que así lo atestigua) como S.M.Apostólica...

    ...la entrada de hoy me ha encantado, es un de los títulos de nobleza español por excelencia. Abundaba como dices entre los hidalgos, que además de tener casa solariega y poder lucir escudo de armas, también tenía el privilegio de ser tratado como "Don"...al igual que lo hijos bastardos de Reyes: don Juan, don Juan José de Austria, etc, etc.

    Un real saludo.

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  4. Apreciado amigo y soberano:

    Lo único que lamento es no disponer del tiempo físico suficiente para visitar los blogs interesantes como el vuestro y comentarlos como quisiera, en retribución a vuestra caballerosidad y gran educación. Así que no tienes por qué disculparte.

    La serie de entradas del mes de marzo están dedicadas especialmente a "Vuestra Merced".

    Mis respetos

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