lunes, 8 de marzo de 2010

Investiduras



La investidura, al igual que el “sistema de honores”, es una costumbre heredada de la Edad Media y constituye uno de los símbolos de la monarquía británica.


Es poco común encontrar a un inglés de la aristocracia o de la mejor burguesía, a un alto funcionario e inclusive a un profesor de escuela secundaria, cuyo apellido no esté seguido por dos o más iniciales. Estas siglas pueden remitir a un insignificante BA (Bachelor of Arts, equivalente a la Licenciatura en Letras) o a un PD (Philosophy Doctor, otorgado a quienes realizaron complejas investigaciones en el terreno científico). Sin embargo, no son éstas precisamente las iniciales más codiciadas por los ingleses, ya que no forman parte del Honor System. Para un plebeyo, la letra que sí tiene importancia porque le permite salir de tal estado es la “K”, que indica el nombramiento de Caballero (Knight). Una vez obtenida la K, obtiene automáticamente el tratamiento de Sir. Aunque este tratamiento, en virtud del complicado sistema de la nobleza británica, puede designar al Baronet o al Caballero. El Baronet está por encima del Caballero, pero debajo del Marqués, Conde o Vizconde, a quienes les corresponde el tratamiento de Lord.

Noviembre de 2009: El escultor John Sherlock, acompañado por Dame Mary Peters y su familia, luego de recibir la medalla de la Orden del Imperio Británico (OBE).


La mayoría de los ingleses desearía con toda el alma poder convertirse en Caballero y recibir el tratamiento de Sir. Algunos dedican toda su vida a trabajar en algo que les podrá hacer merecer tal dignidad. Otros son capaces de invertir millones en obras de caridad o similares, con tal de obtener el ansiado título. Así, es factible encontrar ricos caballeros que no han contribuido mayormente ni al brillo de los ejércitos de la reina ni al desarrollo de las artes o las ciencias.


El prestigio también depende de la Orden a la que se pertenezca. No hay comparación entre la muy noble Orden de la Jarretera y la mediocre del Imperio Británico. Además del monarca y de algunos miembros de la familia real solamente hay veinticuatro caballeros autorizados a llevar la charretera azul y oro, con su divisa Honi soit qui mal y pense. En cambio, cualquier funcionario ministerial puede esperar como recompensa pertenecer a la Orden del Imperio Británico. Entre ambos extremos existen muchas otras órdenes de caballería, como la muy honorable Orden del Baño, instaurada en 1399 o la muy noble Orden del Cardo, que es escocesa. Algunas desaparecieron con la descolonización, como la “Muy Eminente Orden del Imperio Hindú” o la “Muy Elevada Orden de la Estrella de la India”.

Manto y estrella de The Most Exalted Order of the Star of India


Este sistema que representa la quintaesencia del espíritu inglés fue en realidad introducido en las Islas Británicas por un francés: Guillermo el Conquistador. En aquel entonces, caballero era no solamente el propietario de una gran porción de tierra, sino un individuo dispuesto a luchar para defender a su soberano. Jacobo I tuvo la idea de crear la dignidad hereditaria de Baronet, para enriquecer las arcas reales. Pero a partir del siglo XIX, el Parlamento y el gobierno comenzaron a ennoblecerse. A un general o almirante que volvía victorioso de la guerra, como Nelson o Wellington, o a un político especialmente destacado, como Churchill a principios del siglo XX, se les otorgaba como mínimo el título de Caballero pero también el altamente honorífico de Vizconde.


El Primer Ministro David Lloyd George (1916-1922) fue acusado de distribuir medallas desmedidamente, la mayoría de las veces con fines políticos. Durante los seis años que duró su mandato otorgó una enorme cantidad de condecoraciones, por ejemplo, hasta veinticinco mil nombramientos sólo en la Orden del Imperio Británico. Cuando el gobierno laborista estaba en el poder, estas concesiones provocaron desde comentarios irónicos hasta indignación. Según se comentaba en los círculos reales, Su Majestad había llegado a pedirle a Harold Wilson que reconsiderara los nombres que tenía en la lista. Por ejemplo, allí figuraba lord Kagan, quien había tenido que pasar varias semanas en una prisión francesa antes de ser extraditado a Inglaterra.


Los Caballeros Militares de Windsor, en procesión a St George’s Chapel, en el Castillo de Windsor, para el servicio anual de la Orden de la Jarretera.


A partir del gobierno laborista de Clement Attlee (1945-1951), la asignación de títulos de nobleza hereditarios –distinciones infinitamente más importantes- cayó en desuso. Ahora, el gobierno sugiere los nombramientos al soberano, quien tiene autoridad sobre cuatro órdenes: la Jarretera, el Mérito, el Cardo y la Real Orden Victoriana. Se publican dos listas de honor: una en Año Nuevo y la segunda el día de su aniversario oficial, en el mes de junio. Centenares de miles de ingleses sueñan con figurar en estas listas.


Las condecoraciones que otorga el soberano, con las abreviaturas que seguirán a su nombre, son las siguientes:



  • BEM : British Empire Medal (Medalla del Imperio Británico)

  • CBE : Commander (of the Order) of the British Empire (Comendador de la Orden del Imperio Británico)

  • CMG : Commander (of the Order) of St. Michael and St. George (Comendador de la Orden de San Miguel y San Jorge)

  • CVO : Commander of the (Royal) Victorian Order (Comendador de la Real Orden Victoriana)

  • DCVO : Dame Commander of the Victorian Order (el título equivalente, femenino)

  • GCVO : Grand Cross of the Victorian Order (Gran Cruz de la Orden Victoriana)

  • KCB : Knight Commander (of the Order) of the Bath (Caballero Comendador de la Orden del Baño)

  • KCVO : Knight Commander of the Victorian Order (Caballero Comendador de la Orden Victoriana)

  • KG : Knight (of the Order) of the Garter (Caballero de la Orden de la Jarretera)

  • MBE : Member (of the Order) of the British Empire (Miembro de la Orden del Imperio Británico)

  • MVO : Member of the Victorian Order (Miembro de la Orden Victoriana)

  • OBE : Officer (of the Order) of the British Empire (Oficial de la Orden del Imperio Británico)

  • PC : Privy Councillor (Miembro del Consejo Privado)

Retrato de Su Majestad con el atuendo de Soberana de la Orden de la Jarretera


La reina coloca personalmente, a lo largo del año, más de dos mil condecoraciones en unas quince ceremonias de investidura.


El día estipulado el titular llega a Buckingham Palace con sus íntimos a media mañana y un guardia de la Household Cavalry lo introduce en el salón de baile. Allí, con una música en sordina, los invitados esperan tranquilamente hasta ocupar su lugar en las sillas blancas cubiertas con almohadones de raso rojo. Los hombres llevan trajes de calle y las mujeres vestidos de cóctel. Sobre la prenda de los felices elegidos se ajustan algunos broches para que la reina no tenga dificultades al insertar las medallas.


La Reina presenta la Orden del Mérito al anterior Primer Ministro canadiense Jean Chretien, acompañado por su esposa (octubre de 2009).


Unos momentos antes de la llegada de la soberana, cinco yeomen de la guardia toman posición alrededor del trono. Isabel II entra en la sala a las 11 precedida por el Lord Chambelán. Suena el God Save The Queen. La reina entonces se dirige a la concurrencia invitándole a tomar asiento. Los futuros recipiendarios se adelantan, se acercan a la soberana y hacen una genuflexión antes que Isabel II les coloque la medalla. El elegido cruza entonces unas palabras con la reina, le estrecha la mano, da tres pasos hacia atrás y se inclina nuevamente.


Peter Townsend, palafrenero de George VI, recuerda que en tales ocasiones “la técnica del rey se mostraba tan impecable, que era capaz de poner la mano sobre la medalla para tomarla sin siquiera mirar. Si alguna vez se equivocaba, era por culpa del palafrenero y había que hacer juegos malabares con el cojín, como cuando se tantea en un vehículo para accionar la palanca de cambios. Muy a su gusto, él pinchaba cada medalla, decía algunas palabras de circunstancias al recipiendario y le estrechaba la mano. A veces, podía escuchársele tararear la música que ejecutaba la orquesta de cuerdas en la galería de enfrente…




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