El momento más trascendental de la vida de un monarca es el acto solemne de la coronación, ceremonia que marca la investidura del rey o su consorte con poder real, específicamente con la colocación de una corona sobre su cabeza y la presentación de otras insignias reales.
Este ceremonial tuvo alguna vez vital importancia en las monarquías de todo el mundo, pero ha cambiado con el paso del tiempo debido a la incidencia de factores socio-culturales y religiosos.
Hoy, mientras la mayoría de las monarquías han prescindido de los ritos formales de coronación, prefiriendo simplemente una entronización, investidura o bendición religiosa, el ritual completo se sigue manteniendo en Reino Unido, Tonga y varios países de Asia.
A continuación las imágenes gráficas rescatan la majestuosidad de este acontecimiento a lo largo de todas las épocas.


1223: Luis VIII de Francia y Blanca de Castilla (Casa Capeto)

1429: Carlos VII de Francia (Casa de Valois)

1438: Alberto II de Alemania como Rey de Bohemia (Casa de Habsburgo)

1610: María de Médicis, Reina Consorte de Francia (Enrique IV, Casa de Borbón)

1771: Gustavo III de Suecia (Casa de Holstein-Gottorp)

1804: Josefina, Emperatriz de los Franceses (Napoleón I, Casa de Bonaparte)

1818: Karl XIV Johann de Suecia (Casa de Bernadotte)

1838: Victoria del Reino Unido (Casa de Hannover)

1894: Nicolás II de Rusia (Casa de Romanov)

1953: Elizabeth II del Reino Unido (Casa de Windsor)

1967: Farah Diba, Shabanu de Irán (Mohamed Reza Pahlavi, Casa Pahlavi)

1991: Harald V de Noruega (Casa de Oldenburg)
Un ejemplo de bendición religiosa en la entronización de un monarca –en lugar del histórico ceremonial que se utiliza en el Reino Unido- es la última de este tipo que ha tenido lugar en Europa, la de Alberto II, Príncipe Soberano de Mónaco (Casa Grimaldi), el 19 de noviembre de 2005.