lunes, 11 de abril de 2011

La inestable Serbia

La historia de Serbia puede considerarse que comienza con el primer estado serbio, Raška, que fue fundado en el siglo IX por la Casa de Vlastimirovic; se desarrolló dentro del reino y el Imperio serbio bajo la Casa de Nemanjic. En la época moderna, Serbia ha sido un principado autónomo (1817–1878), un principado y reino independiente (1878–1918), parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, el cual fue renombrado a Reino de Yugoslavia en 1929, (1918–1941), un estado títere ocupado por los nazis (1941–1944), una república socialista en la República Federal Socialista de Yugoslavia (1945–1992), una república en la República Federal de Yugoslavia (1992-2003), y una república en la Unión de Estado de Serbia y Montenegro (2003-2006) antes de que proclamara su independencia como la República de Serbia el 5 de junio de 2006.

Trataremos aquí el período desde la Serbia medieval hasta principios del siglo XX en que, formando parte del Reino de Yugoslavia, se convirtió en una monarquía constitucional.


Edad Media

Los primeros príncipes serbios registrados fueron Višeslav, Radoslav, Prosigoj y Vlastimir. En ese tiempo, el país había aceptado totalmente el cristianismo, habiendo serbios católicos y ortodoxos. En Zeta, hoy Montenegro, el Papa coronó al rey Mihailo en 1077, y concedió el título de Archidiócesis a la ciudad de Bar, con lo que los serbios alcanzaban autonomía religiosa. El hijo de Mihailo, Konstantin Bodin, reclamó el trono en 1080, gobernando hasta su muerte en 1101. Los gobernadores continuaron cambiando, y el país aceptó la protección del Imperio bizantino para mantener a raya a su enemigo, Bulgaria. Serbia se liberó del Imperio Bizantino un siglo más tarde.

El primer estado serbio unificado apareció bajo Caslav Klonimirovic a mediados del siglo X en Rascia. Sin embargo, la primera mitad del siglo XI vio la subida de la familia de Vojislavljevic de Zeta. Finalmente, a mediados del siglo XII predominó nuevamente Rascia con la dinastía de Nemanjic, que llevaron al Reino de Serbia a una edad de oro que duró por más de tres siglos. En uno de los pocos estados que no practicaban el orden feudal, los Nemanjic consiguieron para el reino una reputación política, económica y cultural elevada en Europa, y crearon un estado balcánico potente que tuvo su apogeo bajo el reinado del emperador Stefan Dusan a mediados del siglo XIV, antes de sucumbir finalmente al dominio turco otomano (con el Principado de Zeta como último baluarte, que cae finalmente en 1499).


Konstantin Bodin, Zar de Bulgaria y Príncipe de Serbia (Duklja)

La Dinastía Nemanjic

Después de luchar por el trono con sus hermanos, Stefan Nemanja se hizo con el poder en 1166 y comenzó a renovar el estado en la región de Raska. A veces con el patrocinio de Bizancio, y a veces en su contra, el Veliki zupan (literalmente jefe de familia, equivalente a príncipe) Stefan Nemanja amplió su estado conquistando territorios en el este y el sur, anexionándose el litoral y la región de Zeta. Junto a sus tareas de gobierno, el veliki zupan dedicó esfuerzos a la construcción de monasterios.

Fue sucedido por su segundo hijo Stefan II, mientras que dio el gobierno de la región de Zeta a su primogénito, Vukan. El hijo menor de Stefan, Rastko, se hizo monje y tomó el nombre de San Sava, poniendo todos sus esfuerzos en extender la religión entre su gente. Puesto que la Curia ya tenía ambiciones para extender su influencia en los Balcanes, Stefan usó estas circunstancias propicias para obtener su corona del Papa, convirtiéndose así en el primer rey serbio. En Bizancio, su hermano Sava consiguió asegurar la posición autocéfala para la Iglesia serbia, y se convirtió en el primer arzobispo ortodoxo serbio. Así los serbios adquirieron ambas formas de independencia: temporal y religiosa.

La generación siguiente de gobernadores serbios -los hijos de Stefan Prvovencani: Radoslav, Vladislav y Uros Nemanjić- marcó un período de estancamiento de la estructura del estado. Los tres reyes fueron más o menos dependientes de alguno de los estados vecinos, Bizancio, Bulgaria o Hungría.


Stefan Dragutin, rey entre 1276 y 1282, representado con un modelo de los monasterios que construyó.

En los lazos con los húngaros tuvo un papel decisivo el hecho de que Stefan Uroš I (Uroš I) fuera depuesto y reemplazado por su hijo Stefan Dragutin, cuya esposa era una princesa húngara. Cuando Dragutin abdicó en 1282 en favor de su hermano más joven, Stefan Milutin, el rey húngaro Ladislao IV le dio tierras situadas al noreste de Bosnia, la región de Mačva, y la ciudad de Belgrado, mientras él conseguía conquistar y anexar tierras en el noreste de Serbia: así algunos de estos territorios pasaron a ser parte del estado serbio por primera vez, aunque como reino independiente. Se nombró al nuevo estado como el Reino de Srem. Después de que muriera en 1316, el gobierno recayó en su hijo, el rey Vladislav II, que gobernó hasta 1325.

Bajo el gobierno del hermano más joven de Dragutin, el rey Stefan Uroš II Milutin, Serbia se estabilizó, a pesar de tener que combatir de vez en cuando en tres frentes diferentes. Milutin se inclinó al uso de un expediente diplomático medieval: los matrimonios dinásticos. Estuvo casado cinco veces con princesas húngaras, búlgaras y bizantinas. Es también famoso como constructor de iglesias, algunas de las cuales son los ejemplos más brillantes de la arquitectura serbia medieval. Debido a sus dotaciones, el rey Milutin ha sido proclamado como santo a pesar de su vida tumultuosa. Le sucedió en el trono su hijo Stefan, llamado Stefan Uroš III Dečanski. Tras extender el reino hacia el este y hacia el sur, Stefan Decanski siguió el ejemplo de su padre construyendo el monasterio de Visoki Decani en Metohija, el mayor ejemplo de arquitectura medieval serbia.

El emperador Dušan

Durante el mandato del emperador Stefan Dusan, llamado Silni (poderoso), el Imperio serbio cubría gran parte de las Yugoslavia y Grecia actuales. Dusan derrocó a su padre con la ayuda de la nobleza en 1331.


El zar Stefan Uroš IV Dušan con su esposa Jelena (Monasterio Lesnovo, República de Macedonia)

En los primeros años de su reinado, luchó contra el Imperio bizantino y la guerra continuó con interrupciones hasta su muerte en 1355. Se vio implicado dos veces en conflictos con los húngaros, derrotándolos ambas veces. Mantuvo la paz con los búlgaros, casándose con Helena, la hermana de su emperador, Ivan Alexander. Dusan explotó la guerra civil bizantina, apoyando a Juan V Palaiologos mientras Ivan Alexander lo hacía con Juan VI aprovechándose ambos. Se proclamó en 1345 emperador (tsar) en Serres y fue coronado solemnemente en Skopje el 16 de abril de 1346 como "emperador de los serbios, griegos, búlgaros y albaneses" por el Patriarca serbio Joanikie II.

En 1349 aprobó el Dusanov Zakonik (Código de Dusan), un logro jurídico único entre los estados europeos de la época. Abrió nuevas rutas de comercio y fortaleció la economía del estado. Serbia se convirtió en uno de los países más desarrollados de Europa, con una cultura floreciente. Stefan Dusan duplicó el tamaño de su reino, tomando territorios al sur, sureste y este a expensas de Bizancio. Fue sucedido por su hijo Uroš, llamado el Débil, un término que podría aplicarse también al estado del reino, que bajo su mandato se deslizaba lentamente en la anarquía feudal. Es un período marcado por el surgimiento de una nueva amenaza: el sultanato turco otomano que se extendió de Asia a Europa, conquistando primero Bizancio e invadiendo gradualmente los estados balcánicos.

Bandera del Imperio Serbio (diseño bizantino)

Invasión turca

Dos poderosos barones serbios, los hermanos Uglješa y Vukašin Mrnjavčevič, reunieron un gran ejército para rechazar a los turcos. Entraron en territorio turco en 1371 para atacar al enemigo, pero estaban demasiado confiados en ellos mismos: instalaron campamentos cerca del río Maritza, en la actual Turquía, y comenzaron a celebrar la invasión embriagándose. Durante la noche, las fuerzas turcas atacaron a los ebrios caballeros serbios y los condujeron al río. Muchos de ellos se ahogaron, otros murieron, y el ejército serbio fue aniquilado.

La Batalla de Kosovo en 1389, en que las fuerzas serbias derrotaron a los turcos, definió el destino de Serbia, porque tras eso no tuvo ningún ejército capaz de enfrentarse a los turcos. Fue un período inestable, marcado por el reinado del hijo de Lazar, el déspota Stefan Lazarević, que fue un caballero al estilo de la época, un líder militar e incluso un poeta. Junto a su primo Đurađ Branković (hijo de Vuk Branković), que le sucedió, trasladó la capital al norte, en la recientemente construida ciudad fortificada de Smederevo. Los turcos continuaron su conquista hasta que tomaron finalmente todo territorio de Serbia en 1459, cuando Smederevo cayó en sus manos, quedando como únicos territorios serbios libres algunas zonas de Bosnia y Zeta. Tras la caída del reino de Bosnia en 1496, el Imperio otomano gobernó Serbia durante casi cuatro siglos.


La Batalla de Kosovo (1389): los turcos matan el caballo del Príncipe Lazar Hrebeljanović

Serbia Otomana

Durante la lucha entre el Imperio otomano y Hungría, la gran población serbia que había emigrado a la región hoy conocida como Vojvodina intentó la restauración del estado serbio, pero en la Batalla de Mohács, el 29 de agosto de 1526, la Turquía otomana destruyó al ejército del rey húngaro-checo Luis Jagellón, quien murió en el campo de batalla. Tras esta batalla, Hungría dejó de ser estado independiente y gran parte de su anterior territorio pasó a formar parte del Imperio otomano.

Poco después, el líder de los mercenarios serbios en Hungría, Jovan Nenad, estableció un reino en Bačka, norte de Banat y una parte pequeña de Srem. Fue un estado independiente efímero con la ciudad de Subotica como capital, donde Jovan Nenad se coronó a sí mismo como emperador serbio. Aprovechándose de la situación militar y política sumamente confusa, los nobles húngaros de la región unieron fuerzas contra él y derrotaron a las tropas serbias en el verano de 1527. El emperador fue asesinado y el reino desapareció.


Escudo de armas del Imperio Otomano (Dinastía Osmanlí o Casa de Osmán, de la que deriva la palabra “otomano”)

Serbia moderna

Serbia ganó su autonomía del Imperio otomano en el primer y segundo levantamiento en 1804 y 1815, aunque los turcos mantuvieron una guarnición en la capital, Belgrado, hasta 1867. Aquellas revoluciones revivieron el orgullo nacional serbio, y les dieron esperanza de que su Imperio pudiera hacerse realidad nuevamente. En 1829 los turcos dieron la independencia completa a Grecia y a Serbia le fue dada una autonomía, que la hizo semi-independiente.

Aprovechando las revoluciones de 1848, los serbios del Imperio austríaco proclamaron la provincia autónoma serbia conocida como Vojvodina serbia. Por una decisión del emperador austríaco, en noviembre de 1849 se transformó Vojvodina en la provincia de la corona austríaca conocida como Vojvodina de Serbia y Tamiš Banat (Ducado de Serbia y Tamiš Banat). Contra la voluntad de los serbios, se abolió la provincia en 1860, pero los serbios de la región lograron otra oportunidad de conseguir sus demandas políticas en 1918. Hoy esta región es conocida como Vojvodina.


Miloš Obrenović I, Príncipe de Serbia entre 1815 y 1839

La guerra renovada contra los turcos en 1877 junto a Rusia, trajo la independencia total para Serbia y grandes ganancias territoriales hacia el sureste. Se proclamó el reino serbio en 1882 bajo el rey Milan Obrenović IV. En ese momento Serbia era uno de los estados que tenía su propia dinastía en el trono (además del Imperio alemán, Italia, Gran Bretaña, y Austria-Hungría). Sin embargo, millones de serbios aún vivían fuera de Serbia, en el Imperio Austrohúngaro (Bosnia, Croacia, Vojvodina, Sandžak) y en el Imperio otomano (Serbia del sur, Kosovo, Macedonia).

Reino de Serbia

La política interna del nuevo país giró en gran parte en torno a la rivalidad dinástica entre las familias Obrenović y Karađorđević, descendientes respectivamente de Miloš Obrenović (reconocido como príncipe heredero en 1829) y Karađorđe Petrović, líder de la rebelión de 1804 pero muerto en 1817, según se afirma por orden de Miloš. Los Obrenović dirigieron el estado emergente entre 1817 y 1842 y de nuevo entre 1858 y 1903, los Karadjordjevići entre 1842 y 1858 y después de 1903.


Mihailo Obrenović III (1823 – 1868), Príncipe de Serbia

El tema dinástico se mezcló en parte con divisiones diplomáticas más amplias que existían en Europa; Milan Obrenović alineó su política exterior con la de la vecina Austria-Hungría a cambio del apoyo de los Habsburgo para su coronación como rey. Los Karadjordjević se inclinaron más hacia Rusia, consiguiendo el trono en junio de 1903 tras un sangriento golpe de mano dado por oficiales del ejército hostiles al dominio de los Habsburgo sobre sus vecinos eslavos del sur.

Siguiendo la independencia de Bulgaria (octubre de 1908) y un movimiento exitoso por oficiales del ejército griego (agosto de 1909) para conseguir un gobierno nacionalista, Serbia se unió a estos dos países y su vecina Montenegro, poblada de serbios, para invadir Macedonia en octubre de 1912, reduciendo la Turquía europea a una pequeña región alrededor de Constantinopla (Estambul).

Bulgaria falló en su intento posterior (julio de 1913) de conseguir de sus aliados el territorio que le habían prometido al principio y, a la alarma de los Habsburgo porque Serbia doblase su territorio, se agregó el resentimiento búlgaro al haber sido denegada su parte de las ganancias territoriales.


Aleksandar I de Serbia, último rey de la dinastía Obrenović, entre 1889 y 1903

La Primera Guerra y el Reino de Yugoslavia

El 28 de junio de 1914, el asesinato del heredero austrohúngaro, el Archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía Chotek, en Sarajevo sirvió como un pretexto para la declaración de guerra de Austria-Hungría a Serbia, hecho que marca el principio de la Primera Guerra Mundial, a pesar de la aceptación del gobierno serbio (el 25 de julio) de casi todas las demandas de Austria-Hungría. El ejército serbio defendió el país y ganó varias batallas, pero lo vencieron las fuerzas alemanas, austrohúngaras y búlgaras y debió retirarse del territorio nacional marchando a través de las montañas albanesas hasta el Mar Adriático.

El 16 de agosto la Triple Entente formada por Francia, Inglaterra y Rusia prometió a Serbia los territorios de Srem, Bačka, Baranja, del este de Slavonia, Bosnia y Herzegovina y Dalmacia oriental como una recompensa tras la guerra. Habiéndose recuperado en Corfú, el ejército serbio volvió al combate en el frente de Tesalónica junto con otras fuerzas de la Entente que formaban Francia, el Reino Unido, Rusia, Italia y los Estados Unidos.


Alejandro de Serbia, príncipe regente, junto al general francés Sarrail, visitando la reconquistada Monastir (Bitola), 1917.

En 1918 nació el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que once años más tarde pasaría a llamarse Yugoslavia. Se trataba de una monarquía constitucional federada, bajo la dinastía de origen serbio de los Karagjorgjevic. Montenegro se sumó al nuevo Estado en noviembre de 1918, por resolución de su Asamblea Nacional. Esta primera Yugoslavia duró hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando la invadió el ejército nazi.

2 comentarios:

  1. Hola. Ante todo, debo felicitarte por el gran trabajo realizado en este blog. Sinceramente, es uno de los mejores (sino el mejor) que he visto en cuanto a información, con un diseño que no se queda atrás.
    El motivo por el que escribo es porque hace poco comencé a leer sobre la historia de Serbia, y siempre que tratan sobre la era dorada del siglo XII dicen que no era un estado con características feudales, tal como está en esa entrada. Ahora, lo que me interesaría saber es con qué sistema se regía. Por favor, disculpa mi ignorancia pero no puedo quedarme con esta duda.
    Muchas gracias.

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  2. Estimada Vivi, muchas gracias por tus amables palabras.

    En realidad, el tema es sencillo de entender. Las distintas tribus que fueron poblando la zona se unieron a mediados del siglo VIII para formar Rascia, un estado medieval dentro del Imperio bizantino, y formado por los actuales sudeste de Serbia, Kosovo y parte de Montenegro.

    Su condición era la de župa, área gobernada por un župan y unificó todas las tribus serbias en el estado medieval serbio más importante en los Balcanes. Un župan era una especie de duque o conde, responsable de la administración de un territorio y vasallo de un príncipe o un rey feudal. La idea general de župa una pequeña unidad territorial feudal, con algunos pueblos y castillos. Es análoga a la provincia occidental, pero tiene características diferentes, propias de la estructura feudal de la Europa del Este.

    Con la llegada de la dinastía Nemanjić al poder, Rascia se acabó transformando en el Reino de Serbia. La dinastía Nemanjić gobernó Serbia entre 1166 y 1371.

    Serbia se convirtió luego en un imperio que alcanzó su máxima extensión en el siglo XIV. Dos siglos después el territorio serbio fue conquistado por el Imperio otomano, al que perteneció hasta el siglo XIX.

    Espero haber sido lo suficientemente claro. Quedo a tu disposición para cualquier otra consulta.

    Un saludo

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