domingo, 7 de noviembre de 2010

El Sacro Emperador Romano

El Sacro Emperador Romano Germánico (en alemán: Römisch-Deutscher Kaiser) es el término usado por los historiadores para referirse a un gobernante medieval que, como rey alemán, había recibido además el título de "Emperador de los Romanos" por el Papa y, después del siglo XVI, era el monarca elegido para regir el Sacro Imperio Romano Germánico (más tarde llamado Sacro Imperio Romano de la nación alemana).

Aunque el término sacrum (es decir, "santo") en relación con el Imperio Romano medieval no apareció hasta 1157 con Federico I Barbarroja, Otón I es considerado el primer emperador del Sacro Imperio Romano desde el Reino de Alemania, a pesar de que el rey Carlomagno, de la Dinastía Carolingia, fue el primero en recibir del Papa la coronación como Emperador de los Romanos. Carlos V fue el último emperador del Sacro Imperio Romano en ser coronado por el Papa. El último emperador electo, Francisco II de Habsburgo, abdicó en 1806 durante las Guerras Napoleónicas y vio la disolución final del Imperio.


Quaternionenadler, un águila del Sacro Imperio que muestra los escudos de los estados miembros por rango.


El título imperial

El significado del título imperial fue establecido en la coronación como emperador de Carlomagno por el papa León III el 25 de diciembre del año 800. Este acto no fundó un nuevo imperio, sino que el Papa otorgaba al rey de los francos la posición de defensor de la Iglesia, su representante militar.

La creación de un territorio imperial se llevó a cabo asociando el título de emperador con los reinos de Alemania e Italia (y Borgoña desde 1033). El 13 de febrero de 962, el papa Juan XII y el rey de Germania Otón I, emperador recién coronado, signaron el Diploma Ottonianum, que confirmaba las donaciones de Pipino (756) y Carlomagno (774) y la Constitutio Romana de 824, de modo que vinculaba el imperio carolingio con el germánico.


Otón I fue Rey de Alemania (936–973) y Emperador del Sacro Imperio Romano (962–973)


Carlomagno asumió el título de Imperator Augustus Romanum gubernans Imperium o también serenissimus Augustus a Deo coronatus, magnus pacificus Imperator Romanorum gubernans Imperium ("serenísimo Augusto, coronado por Dios, grande y pacífico emperador, que rige el Imperio Romano"). Así, los elementos de "Sacro" y "Romano" se constituyeron en el título imperial. La palabra Sacro nunca se había utilizado como parte de ese título en los documentos oficiales. La palabra Romano era un reflejo del principio translatio imperii (transferencia de gobierno), que consideraba a los (Germánicos) Sacros Emperadores Romanos como los herederos del título de emperador del Imperio Romano de Occidente, un título que quedó sin reclamar en Occidente después de la muerte de Julio Nepote en 480.

De esta forma no se describía como Imperator Romanorum, sino de una forma más modesta como Imperator Romanum gubernans Imperium (Emperador que gobierna el Imperio Romano), en aras de ser reconocido por el verdadero sucesor del Imperio Romano, esto es, el basileus bizantino.


El 25 de diciembre de 800, en San Pedro de Roma, Carlomagno fue coronado emperador por el Papa León III

El 13 de enero de 812, Carlomagno y el emperador Miguel I firman la paz. A cambio de renunciar a Venecia, Istria, Liburnia y Dalmacia, el emperador franco es reconocido como basileus, que los occidentales tradujeron como emperador. A partir de entonces, los emperadores bizantinos se denominaron Basileus ton Romaion (Βασιλεύς των Ρωμαίων), considerándose en una situación superior al occidental, como verdaderos herederos de los romanos.

Los sucesores de Carlomagno no asumieron tampoco el título de Emperador Romano, sino el de Imperator Augustus, como Luis I (Hludovicus divina ordinante providentia imperator augustus), Carlos II (Karolus, ejusdem Dei omnipotensis misericordia omnipotenis imperator augustus), Carlos III (Karolus ejusdem Dei misericordia omnipotenis imperator augustus), Otón II (Otto divina favente clementia imperator augustus).

A partir de Otón III, los emperadores se denominaron Romanorum imperator augustus. Puesto que la madre de Teófano era una princesa bizantina y reconocía la desigualdad entre el título de basileus (del emperador germano) y el de basileus romanion (del emperador bizantino), añadió la palabra romanorum en su titulación para elevar la categoría de su hijo el emperador, frente al emperador bizantino Basilio II, que no era pariente suyo. Los emperadores subsiguientes siguieron mencionando su carácter romano para afirmar la supremacía de su posición cesaropapista frente a la hierocracia papal.


Carlos II el Calvo

Sirva como ejemplo Otón III (Otto divina favente clementia romanorum imperator augustus), Enrique IV (Heinricus divina favente clementia tercius Romanorum imperator augustus), Federico I (Fredericus divina favente clementia Romanorum imperator augustus), Federico II (Fridericus secundus divina favente clementia Romanorum imperator semper augustus), Luis IV (Ludovicus Dei gratia Romanorum imperator et semper augustus), Carlos IV (Karolus quartus divina favente clementia Romanorum imperator semper augustus).

Dada la imposibilidad de ser coronado en Roma, el 4 de febrero de 1508, el papa Julio II, reconoció a Maximiliano I como emperador electo. De este modo, los siguientes emperadores se intitularon Electus Romanorum Imperator Semper Augustus, como Fernando I (Ferdinand von Gottes Gnaden, erwählter Römischer Kaiser, zu allen Zeiten Mehrer des Reiches), Rodolfo II (Rvdolphvs secvndvs divina favente clementia electus Romanorum Imperator, semper Augustus), Leopoldo I (Leopoldus Dei gratia electus Romanorum Imperator semper Augustus; Leopoldvs, Divina favente Clementia Electus Romanorum Imperator semper Augustus), Carlos VI (Carolus Sextus, Divina favente clementia, Electus Romanorum Imperator semper Augustus), Francisco II (Wir Franz der Zweite, von Gottes Gnaden erwählter römischer Kaiser zu allen Zeiten Mehrer des Reichs). De hecho, este reconocimiento se hizo automático en Maximiliano II, Rodolfo II, Fernando III, José I y José II, que habían sido coronados como Rey de romanos en vida de los emperadores.


POTENTISSIMVS. MAXIMVS. ET. INVICTISSIMVS. CAESAR. MAXIMILIANVS

El título de Emperador (Imperator) trajo consigo un importante papel como protector de la Iglesia Católica. Como el poder del papado creció durante la Edad Media, los Papas y emperadores entraron en conflicto sobre la administración de la Iglesia. El conocido y amargo conflicto fue la Querella de las Investiduras desarrollada durante el siglo XI entre el Sacro Emperador Enrique IV y el Papa Gregorio VII.

Después de que Carlomagno fuera coronado emperador por el Papa, sus sucesores mantuvieron el título hasta la muerte de Berenguer I de Italia en 924. Ningún Papa nombró a un nuevo emperador hasta Otón el Grande (912-973). Otto is considered the first Holy Roman Emperor. Otón es considerado el primer emperador del Sacro Imperio. Bajo este monarca y sus sucesores, gran parte del antiguo reino carolingio de Francia Oriental se convirtió en el Sacro Imperio Romano Germánico. Los príncipes alemanes elegían a uno de sus pares como Rey de los Germanos, después de lo cual sería coronado como emperador por el Papa. Después de la coronación de Carlos V, los emperadores sucesivos eran legalmente emperadores-electos debido a la falta de la coronación pontificia, pero en todos los efectos prácticos se les llamaba simplemente emperadores.


Enea Silvio Piccolomini, Papa Pío II, presenta al emperador Friedrich III la princesa Eleonora de Portugal


Elección imperial

La intervención indispensable del Papa en otorgar la corona imperial surge a partir de la segunda coronación de Luis en 816, y de la segunda coronación de Lotario en 823. Desde entonces un emperador sólo podía ser tal por su coronación por el Papa. Durante la época carolingia, el Romano Pontífice coronaba a aquel candidato que podía defenderle y protegerle de las incursiones de los sarracenos y los magiares.

Las elecciones significaban que el reinado de Alemania era sólo parcialmente hereditario, a diferencia de la realeza de Francia, aunque la soberanía permanecía con frecuencia en una dinastía hasta que no había más sucesores masculinos. Algunos estudiosos sugieren que la tarea de las elecciones era realmente resolver los conflictos sólo cuando el gobierno dinástico no estaba claro.

Tras las dobles elecciones de 1198, 1257 y 1314, y la asunción por parte del papado de poder aprobar y legitimar a un determinado candidato, se apreció la necesidad de fijar un procedimiento para la elección del emperador sin intervención papal. En la declaración de Rhens (1338), se proclamó como una antigua costumbre imperial la validez de una elección por mayoría y que el rey de romanos electo asumiría el poder inmediatamente, sin requerirse la aprobación papal; esta declaración se estableció en la subsiguiente Dieta de Francfort como una ley imperial.

Escudo de armas representando los siete electores originales con la figura alegórica de Germania


Finalmente, en la Dieta de Nuremberg, Carlos IV promulgó la Bula de Oro de 1356, que estableció y fijó el procedimiento de elección imperial. En 1356 los siete príncipes electores eran los arzobispos de Maguncia, Tréveris y Colonia, el Rey de Bohemia, el Conde Palatino del Rin, el Duque de Sajonia y el margrave de Brandeburgo. Desde 1621 hasta 1801 hubo modificaciones en el Colegio Electoral hasta que en 1803 se crearon cuatro nuevos electorados para Wurtemberg, Baden, Hesse-Kassel y Salzburgo (que nunca votaron).

El aspirante a la coronación imperial era elegido por los príncipes alemanes como Rey de Romanos, ya fuere en vida del emperador o en interregno; y una vez coronado como Rey de romanos en Alemania, debía ir a Roma a ser coronado por el Papa como emperador. Dadas las dificultades internas en el propio Imperio, el viaje se demoraba durante años, e incluso hubo Reyes de Romanos que no fueron coronados emperadores a lo largo de su reinado.

Desde el siglo XVI, si el candidato futuro era elegido en vida del emperador reinante, se le elegía y coronaba como Rey de Romanos y a la muerte de su antecesor pasaba automáticamente a ser emperador electo; pero si el candidato a emperador era elegido en interregno, entonces era coronado días después a su elección como emperador electo.

Enrique VIII de Inglaterra y el emperador Carlos V con el Papa León X (1520)


Después de 1438, los Reyes fueron de la Casa de Habsburgo y Habsburgo-Lorena, con la breve excepción de un Wittelsbach, Carlos VII. Maximiliano I (Emperador desde 1508 hasta 1519) y sus sucesores ya no viajaron a Roma para ser coronados como Emperador por el Papa. Por lo tanto, técnicamente no podrían reclamar el título de Emperador de los Romanos, pero fueron simplemente "Emperador electo de los Romanos", como Maximiliano se auto-denominó en 1508 con la aprobación papal. Este título fue utilizado de hecho (Erwählter Römischer Kaiser), pero fue olvidado que la palabra "erwählt" (elegir) era una restricción. De todos sus sucesores, sólo Carlos V, el sucesor inmediato, recibió la coronación pontificia. Antes de esa fecha en 1530, fue también llamado Emperador-electo.

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