viernes, 10 de diciembre de 2010

El "Cambridge & Delhi Durbar Parure"

La Reina María, consorte de George V, amaba más que nada su Cambridge and Delhi Durbar Parure, conjunto impresionante formado por las esmeraldas Cambridge: collar, tiara, quince esmeraldas sueltas, un peto o stomacher, un gran broche de esmeralda hindú y un par de grandes pendientes. El magnífico choker de esmeraldas y diamantes -que haría célebre la Princesa Diana al usarlo como bandeau en la frente en 1984- fue agregado más tarde, al igual que dos brazaletes, uno con tres esmeraldas y otro, rígido, con dos.


Origen de la palabra "parure"



La palabra "parure" (pronunciado pah-RUR), que significa "adorno" o "aderezo" en francés, entró en uso en el siglo XVII en Europa para referirse a un conjunto de tres o más piezas de joyería haciendo juego y se hizo popular durante este período. Finalmente, el significado de la palabra se ha ampliado para incluir toda una vitrina o suite de joyas a juego.La propiedad de un "aderezo" se convirtió en un símbolo de estatus para la realeza y las clases más acomodadas. En el caso de la realeza un "aderezo" incluiría una diadema o tiara, bandeau o cinta para el pelo, peine, collar, brazaletes, anillos, pendientes, broche y peto. El emperador Napoleón prodigó tan costosos "aderezos" a su amada primera esposa Josefina y, más tarde, a su segunda esposa María Luisa, que ellas los usaban en funciones del Estado.



El nombre “Cambridge & Nueva Delhi Durbar Parure”



Se refiere a una suite completa de joyas de esmeraldas, que ahora pertenece a la colección de joyas personales de la reina Isabel II y que heredó de su abuela paterna, la Reina María. Este aderezo fue confeccionado por los joyeros de la Corona con ocasión de la coronación del rey Jorge V y la reina María el 22 de junio de 1911 y su posterior proclamación como Emperador y Emperatriz de la India en un Durbar especial organizado para este fin en Delhi, el 12 de diciembre de ese mismo año.


El nombre Cambridge deriva del duque de Cambridge, Adolfo, el séptimo hijo varón del rey Jorge III, quien junto con su esposa, la princesa Augusta de Hesse, eran los propietarios originales de las magníficas esmeraldas que fueron incorporadas a diferentes piezas del "aderezo". Al menos dos de las piezas en el "aderezo", un collar y un broche de esmeraldas fueron presentados por las esposas de los Maharajás de la India, las Maharanis, incluyendo la Maharani de Patiala. Así, el nombre de "Delhi Durbar Parure" parece haber sido inspirado por dos razones, una, el aderezo especialmente concebido y ejecutado en previsión del Durbar de Delhi y, además, pues algunas de las piezas del aderezo fueron recibidas como regalos por la reina María durante el Durbar.




Los componentes del aderezo

La lista de las piezas que constituyen el Cambridge & Delhi Durbar Parure incluye:

1) La tiara Delhi Durbar
2) La gargantilla (choker) de esmeraldas Cambridge
3) Los pendientes de esmeraldas Cambridge
4) El collar Delhi Durbar
5) El broche Delhi Durbar
6) El peto de esmeraldas Cambridge



La tiara Delhi Durbar





La tiara Delhi Durbar fue diseñada y realizada por los joyeros de la Corona, Garrard & Co., para la visita de la reina María a la India junto a su esposo el rey Jorge V, con ocasión del Durbar especial organizado en Nueva Delhi en diciembre de 1911, celebrando su coronación. Garrard también creó una corona especial para el rey, la Corona Imperial de India, ya que estaba prohibido por una antigua tradición real que las joyas de la Corona británica a abandonaran el Reino Unido. Así, la Corona Imperial de India fue creada a partir de los recursos personales del rey y era considerada como su propiedad personal.





El statu quo prevalece hasta hoy y la Corona Imperial se considera parte de la colección personal de joyas de la reina, a pesar de que está en exhibición en la Torre de Londres. Tal vez la creación de la tiara Delhi Durbar con esmeraldas y diamantes que pertenecían personalmente a la reina María, podría haber sido provocada por estas antiguas restricciones reales y por lo tanto el Cambridge & Delhi Dunbar Parure también se considera hoy como propiedad personal de Isabel II.




Esta tiara se compone de un anillo de brillantes montado en oro y confeccionado en platino y dispuestos en un patrón de nomeolvides y liras. Cuando la corona fue realizada por primera vez en 1911, fue coronada con cinco de las quince esmeraldas Cambridge cabochon en forma de gota, las que surgían como puntas de la corona. Dos diamantes cortados del Cullinan de 1905 se incorporaron también en la tiara.






La reina María posteriormente eliminó las esmeraldas de la tiara y las incorporó en una nueva, que es hoy también propiedad personal de Isabel II. Los diamantes Cullinan también fueron removidos y convertidos en broches.



Nuevos usos de la Tiara Delhi Durbar



Tanto la Corona Imperial de India como la Tiara Delhi Durbar fueron usadas por el rey Jorge y la reina María, respectivamente, sólo en ocasión de la ceremonia del Durbar de Delhi, ya que fueron hechas específicamente para ese propósito. La Corona Imperial de India no ha sido usada por ningún soberano desde entonces. Asimismo, la Tiara Delhi Durbar no fue usada por la reina María después de 1911, aunque en 1947 la prestó a su nuera, la reina Isabel, consorte del rey Jorge VI, para una visita oficial a Sudáfrica. Esta fue la segunda ocasión que la Tiara Delhi Durbar fue usada por la Reina del Reino Unido.





A la muerte de la reina María en 1953, el Cambridge y Nueva Delhi Durbar Parure, incluyendo la Tiara Delhi Durbar, fue heredado por la Reina Madre, la reina Isabel, quien dio la suite de diamantes y esmeraldas a su hija, la nueva reina Isabel. Esta última usó en diferentes ocasiones algunas de las piezas de la suite, como el collar Delhi Durbar, el choker de esmeraldas Cambridge y los aretes, pero nunca había tenido la oportunidad de llevar la Tiara Delhi Durbar. De hecho, la pieza favorita de la reina de esta suite resultó ser el collar, al cual se la vio usándolo en muchas ocasiones.



La tiara, que no había sido usado por cualquier miembro de la familia real desde 1947, fue llevada de nuevo por tercera vez cuando Camilla, la Duquesa de Cornwall la usó para el banquete de Estado celebrado en el Palacio de Buckingham en octubre de 2005, en honor del Rey y la Reina de Noruega. Esta fue la primera vez que la duquesa de Cornwall usó una tiara para una función de Estado, y había sido cedido a ella por la reina Isabel II para la ocasión. De este modo la histórica Tiara Delhi Durbar está de vuelta en el centro de atención después de un lapso de casi 60 años. La tiara se mostró sin embargo en dos ocasiones antes de ésta: en junio de 1988, durante una exposición de Joyería Real en la casa de subastas Christie's y otra vez en 2001 en una exposición de tiaras en el Victoria and Albert Museum.


La gargantilla de esmeraldas Cambridge


La gargantilla –o “choker”- original, diseñada y elaborada por Garrard & Co., se creó con 16 esmeraldas Cambridge haciendo juego con el collar y el brazalete. Sin embargo, en la década de 1920, a petición de la reina María, Garrards remodeló el choker, en una pieza de estilo Art Dèco con 14 esmeraldas y brillantes montados en platino.




La gargantilla tiene como pieza central la mayor esmeralda cabochon oval con otras tres grandes esmeraldas cabochon de igual forma e igual medida, espaciadas a cada lado a la misma distancia. Las esmeraldas más pequeñas, siete en total, se sitúan entre dos grandes esmeraldas en algún lugar del centro.Por lo tanto hay siete esmeraldas más grandes y siete pequeñas colocadas simétricamente en la gargantilla: un total de 14 esmeraldas. Cada una de las piedras grandes está rodeada de una sola capa octogonal de brillantes redondos. Las áreas en el medio de la zona octogonal son rectangulares, con la esmeralda pequeña flanqueada por dos diamantes más pequeños en el centro y una doble capa de pequeñas esmeraldas redondeadas talla brillante en ambos lados.



Esta joya, así como otras piezas valiosas de la colección real, fueron otorgadas como regalo a Lady Diana Spencer en el momento de su matrimonio con el Príncipe de Gales. La Princesa inicialmente usó el Cambridge Emerald Choker con el propósito para el que fue diseñado, pero más tarde llevó la gargantilla como una cinta sobre la frente, primero en un evento de caridad en Melbourne, en 1984, y de nuevo en 1988 en un evento también en Australia.






La princesa Diana pudo conservar las joyas otorgadas por la Reina después de su divorcio, con la condición de que no podían ser prestadas o vendidas. Sin embargo, después de su muerte, las piezas fueron devueltas a la Su Majestad.



Los pendientes de esmeraldas Cambridge


Cada pendiente está confeccionado con una sola gran esmeralda cabochon rodeada por una hilera de pequeños brillantes redondos. Isabel II, cuya pieza favorita es el Collar Delhi Durbar, por lo general lleva éste haciendo juego con los pendientes de esmeraldas Cambridge, como revela la mayoría de las fotografías que muestran a la reina en distintas ocasiones formales.




El collar Delhi Durbar




La pieza fue un regalo de las Maharanis de la India, las consortes de los Maharajás, a la reina María, cuando visitó la India en 1911 con el rey Jorge V para asistir al Durbar de Nueva Delhi. El collar consistía en ocho esmeraldas cabochon rodeadas de diamantes, situadas en dos cadenas de pequeños diamantes, con un gran diamante entre cada esmeralda. Esmeraldas de similar tamaño y forma se colocan en posiciones simétricas en el collar.

Originalmente un pendiente desmontable con una esmeralda en forma de pera fue adjuntado a la pieza central de esmeralda del collar. Posteriormente, la misma reina María agregó un diamante marquesa de 11.5 quilates, el Cullinan VI, que fue un regalo personal de Edward VII a la Reina Alexandra. Ambas piedras quedaron colgando de un pendiente de longitud desigual.


Cuando la reina Isabel II heredó el aderezo en 1953, una de las piezas que más ha usado es este collar, como cuando se encontró con Nelson Mandela y con el Rey Juan Carlos de España.


El broche Delhi Durbar



Otro regalo a la reina María en el Durbar de Delhi de 1911, por las Maharanis de la India, fue un broche de esmeralda hexagonal grabada con una rosa en el frente y un diseño de follaje en el reverso. La esmeralda se encuentra rodeada por una capa de brillantes redondos, con cuatro grandes brillantes redondos colocados en cuatro puntos fuera de la capa alrededor de los diamantes, correspondiendo a los ejes vertical y horizontal del hexágono. El broche de esmeraldas hexagonal fue heredado también por Isabel II, pero nunca ha sido vista luciéndolo.




El peto –o stomacher- de esmeraldas Cambridge


Un peto o stomacher es un panel triangular decorado que se ubica en la apertura frontal de un corpiño femenino.Una pieza de joyería decorativa fijada a él también era conocida como stomacher. La Reina Mary, así como la Duquesa de Teck, su madre, apreciaban los grandes stomachers. El peto de esmeraldas era ciertamente la pieza central de este aderezo: consta de seis grandes esmeraldas cabochon colocadas en forma de un motivo floral, con diamantes incorporados. Las esmeraldas estaban rodeadas de pequeños brillantes redondos y el centro del peto estaba ocupado por un gran diamante en forma de pera.

Como la moda cambió, los stomachers se hicieron menos populares y fueron partidos en broches más pequeños (la soberana actual nunca ha usado el peto, salvo los tres broches que se sacan de él).



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Las joyas personales de Elizabeth II

Las Joyas de la Reina son una colección histórica de joyas propiedad personal del monarca de los reinos de la Commonwealth, en la actualidad Elizabeth II. Estas piezas están separadas, pero no totalmente desvinculadas, de la Joyas de la Corona británica. El origen de esta diferenciación es vago; se piensa que las joyas personales tienen su origen en algún lugar en el siglo XVI, aunque es la Reina Victoria el primer monarca británico en diferenciar oficialmente las joyas reales en dos categorías: por un lado las joyas del Estado y por el otro las joyas personales.

El concepto ya había sido introducido por Pedro el Grande en Rusia en 1719 cuando estableció el Tesoro de la Corona Rusa con una colección de joyas que pertenecían no a la familia Romanov sino al Estado ruso. Pedro el Grande incluyó todas las insignias reales en esta colección y declaró que las acciones del Estado eran inviolables y no podían ser alterados, vendidos o regalados. También declaró que cada subsecuente emperador o emperatriz debería dejar un cierto número de piezas adquiridas durante su reinado al Estado, para la permanente gloria del Imperio Ruso.

La Reina Victoria dejó claro que algunas piezas pertenecían a la corona y eran para uso de las soberanas que la siguieran y otras piezas eran de su propiedad personal, por lo que ella dispondría de ellas como lo deseara. Todos los monarcas británicos luego de Victoria han seguido su tradición y han reconocido desde entonces las dos categorías de joyería. Así, las actuales joyas de la familia real británica también están divididas en las Joyas de la Corona y la Joyas personales de la Reina (y otros miembros de la familia real). Las primeras se exhiben en la Jewel House de la Torre de Londres, mientras que las joyas de la reina se mantienen en una bóveda en Buckingham Palace.



La única valoración a gran escala de la colección de joyas de la familia real fue conducida en 1989 por Laurence Krashes, quien durante dieciséis años fue el asesor senior de Harry Winston. Como a Krashes se le negó el acceso a cualquiera de las joyas, su valuación se basó en estrictas conjeturas a cargo de un profesional experimentado.

La Reina con la Tiara Vladimir sin gotas colgantes, el collar del Nizam de Hyderabad y uno de los Queen Victoria’s Bow Brooch

La Reina no autorizó ningún estudio gemológico de su colección, por lo que Krashes describió su intento de valoración de las joyas como "aterrizar un avión en la niebla sin radar". Se basó en el corte, ajuste y calidad de las piedras a partir de imágenes y registros. El hecho de que se trate de joyas reales automáticamente aumentaría el precio si por alguna razón se colocaran en el mercado comercial, llegando a valer hasta diez veces su valor debido a su pedigree real. Pero para su valoración Krashes no tomó esto en cuenta; además los precios del oro, el platino y las piedras preciosas han aumentado dramáticamente desde aquel momento.

La Reina con el Iris Blossom Brooch

La disputa de la Casa de Hannover
En 1714, cuando llegó a su fin la línea Estuardo, el Reino de Gran Bretaña y el Reino de Hannover llegaron a ser gobernados en unión personal por los monarcas ingleses de la Casa de Hannover. Los primeros reyes de Hannover se cuidaron de mantener las reliquias respectivas por separado. Jorge III dio la mitad de sus piezas de joyería británicas a su esposa, Charlotte de Mecklenburgo-Strelitz, como regalo de bodas. En su testamento, Charlotte dejó las joyas a la Casa de Hannover.

La Reina Charlotte

Mientras tanto, el Reino de Hannover aprobó la Ley Sálica, que establece que la sucesión descendía sólo a través de los hombres. Así, cuando Victoria accedió al trono del Reino Unido, Ernesto Augusto, duque de Cumberland y Teviotdale se convirtió en rey de Hanover. Ernesto exigía una parte de las joyas, no sólo como monarca de Hannover, sino también como hijo de la reina Charlotte. Victoria se negó rotundamente, alegando que las joyas habían sido compradas con dinero británico. El hijo de Ernesto, Jorge V de Hannover, continuó presionando la demanda. El esposo de Victoria, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha, le sugirió que hiciera un arreglo financiero con el monarca de Hannover para mantener las joyas, pero el Parlamento del Reino Unido informó a la reina que no compraría las joyas ni daría los fondos del préstamo para ese propósito.Una comisión parlamentaria fue creada para investigar el asunto y en 1857 se falló a favor de la Casa de Hannover. El 28 de enero de 1858 las joyas fueron entregadas al embajador de Hannover, el conde Kielmansegge.

La colección personal de la Reina

Elizabeth II del Reino Unido tiene una vasta colección de joyas personales de la cual ella escoge para ornarse durante las diferentes actividades públicas a las que su rango obliga, como las visitas de jefes de Estado extranjeros y otras ceremonias de la corte de Saint James. La mayoría de estas piezas ha llegado a sus manos como obsequios durante acontecimientos significativos en su vida, antes y después de ascender al trono, como su cumpleaños número 21, su boda en 1947 y su coronación en 1953.

La Reina con la Tiara Girls of Great Britain and Ireland, el collar de diamantes y platino del Nizam de Hyderabad y el broche Dorset Bow

También ha recibido importantes piezas en las visitas de Estado y viajes a través de la Commonwealth y en funciones oficiales, como la botadura de barcos (Hasta abril de 2006, la Reina había realizado más de 256 visitas oficiales de ultramar a 129 diferentes países y había puesto en marcha 23 buques). También posee una pequeña categoría de joyas que ha adquirido o ha sido diseñada y confeccionada por los joyeros de la corte con piedras o piezas ya existentes.

Las piezas de la colección tienen su nombre propio. Destacan por su magnificencia los pendientes, los collares, los brazaletes, los broches, las tiaras y los fantásticos aderezos, así como las coronets de coronación.


La Reina con el Kokoshnik de la Reina Alexandra y collar y aretes del Sheik Rashid de Dubai
En 1937, antes de la coronación de sus padres, se decidió que las princesas Isabel y Margarita recibirían coronets para usar durante el evento. Estas consistían en elaboradas coronas de oro (más pequeñas que una corona normal) forradas de rojo y con bordes de armiño, que fueron diseñadas por el joyero de la Corona y llevadas a la pareja real para su inspección. El rey y la reina decidieron que las coronas eran demasiado pesadas y adornadas. La Reina Mary sugirió que debían ser simples círculos de oro en un estilo medieval. El rey estuvo de acuerdo y las dos coronas fueron diseñadas con cruces de Malta y flores de lis.


La familia real en el balcón de Buckingham Palace luego de la coronación de George VI (12 de mayo de 1937)

Una de las piezas destacadas es el Rubí Timur, un espinel de 352.50 quilates, grabado con los nombres de varios de los Emperadores Mogoles que fueron sus anteriores propietarios. El Rubí Timur, junto al Diamante Koh-i-Noor, pasaron a la posesión de la British East India Company luego de la captura del Punjab en 1849 y fueron enviados por el Gobernador General de India Lord Dalhousie a la reina Victoria en 1850. El rubí es hoy parte de un collar corto con cuatro grandes rubíes espineles.

El collar con el Rubí Timur

Otras joyas destacadas de la reina son los broches. El Prince Albert Brooch, con un gran zafiro rectangular rodeado de doce diamantes, fue regalado a Victoria por el príncipe Alberto el día anterior a su boda. El Granny’s chips contiene el Cullinan III, de 94.4 quilates y el Cullinan IV, de 63.6 quilates, dos de los varios cortes del Diamante Cullinan de 1905. La Reina Mary mandó engarzarlas en el broche con el Cullinan IV colgando del III. Isabel II heredó esta pieza de su abuela en 1953 y hoy es el broche más cotizado del mundo, con un valor de 50 millones de libras.


El Granny’s Chips Brooch

La Reina Mary con los Cullinan III y IV

El Flame Lily Diamond Brooch le fue obsequiado por los niños de Rhodesia del Sur para su cumpleaños nº 21. El Williamson's Diamond Brooch, cuya pieza central es un excepcional diamante rosado de 23.6 quilates descubierto en una mina en Tanzania, fue un obsequio del Dr. John Williamson, propietario de la mina, con ocasión de su boda en 1947. El Diamond Fern Brooch fue un regalo de las mujeres de Auckland en su visita a Nueva Zelandia durante su viaje de Coronación de 1953-54. A lo largo de ese mismo viaje recibió también un boche de diamantes blancos y amarillos formando una ramita de zarza o mimosa, presentado por el gobierno de Australia. Sus padres le regalaron otro broche en forma de una cesta de flores luego del nacimiento de su primer hijo, el Príncipe Carlos, en 1948.

Flower Basket Brooch

El “Queen Victoria's Bow”, un conjunto de tres grandes broches en arco conteniendo más de 506 diamantes, que Garrard hizo en 1858 por encargo de la reina Victoria. No existe un registro o imagen de Victoria usándolos, en cambio, la reina Alexandra, la reina Mary, la reina Elizabeth (la Reina Madre) y la reina Elizabeth II sí fueran vistas usándolos con frecuencia. Los broches se han ajustado para contener un gran perla o esmeralda en forma de gota. La reina Mary fue fotografiada en más de una ocasión con los diamantes Cullinan Menores en el lugar de esas gotas.
Queen Victoria’s Bow Brooch

La Reina Mary con los tres broches de lazo prendidos en su corpiño


Tres de las inigualables tiaras que luce la reina son:

La “Vladimir Tiara”
Esta joya, a veces referida como la Tiara de Diamantes y Perlas, fue comprada en 1921 por la reina Mary a la Gran Duquesa Elena Vladimirovna de Rusia, consorte del Príncipe Nicolás de Grecia. Elena Vladimirovna la había heredado de su madre, la Gran Duquesa María Pavlovna (nacida Duquesa de Mecklenburg-Schwerin).

La tiara con las gotas de perlas

Alejandra Fiodorovna Romanova de Rusia con la tiara de perlas (1904)

Hecha en 1890 para la Gran Duquesa María, tía del Zar Nicolás II, la diadema fue pasada de contrabando de Rusia durante la Revolución de 1917 por un diplomático británico. Con los años la Gran Duquesa Elena vendió varias piezas de joyería de su colección personal; en calidad de refugiada, tuvo que vender las joyas para mantener a su familia y varias organizaciones benéficas de rusos en el exilio. Mary de Teck pagó por la Tiara Vladimir y por algunas otras joyas que compró a los Romanov mucho menos de lo que valían cuando fueron elaboradas.

La Reina Mary con las perlas

Elizabeth II con las perlas y el collar Queen Victorias’s Jubilee


La reina Mary había adaptado la tiara para acomodar el grupo de quince esmeraldas cabochon de Cambridge. Es destacado el enorme tamaño de la joya, quince círculos completos mas dos semicírculos, en lugar de los cinco o siete que tienen la mayoría de este tipo de tiaras sin orla o base, como la Tiara de Aguamarinas de Victoria Eugenia de España. Las perlas en forma de lágrima fueron adquiridas más tarde para utilizarlas en la tiara como una alternativa a las esmeraldas. Es usada casi exclusivamente con el Aderezo Cambridge y Delhi Durbar, que también cuenta con grandes esmeraldas.

La tiara con las esmeraldas Cambridge

Elizabeth II con las gotas de esmeraldas

La reina Isabel II heredó la pieza directamente de su abuela. Llevaba esta joya para su fotografía oficial como Reina de Canadá, ya que ninguno de los reinos de la Commonwealth con excepción del Reino Unido tiene sus propias joyas de la Corona.


Elizabeth II con la tiara de círculos viudos

La “Girls of Great Britain and Ireland Tiara”

Esta pieza fue un regalo, como su nombre lo indica, de las chicas de Gran Bretaña e Irlanda a la reina Mary en 1893. Fue adquirida a Garrard, el joyero londinense, por un comité organizado por Lady Eve Greville.

La tiara sin las perlas


Es una tiara con “un diseño festoneado de diamantes coronado por nueve grandes perlas orientales sobre picos de diamantes y situada sobre una base en bandeau de círculos alternados y pinzas entre dos bandas planas de diamantes”.

La reina Mary


La reina Alexandra

En 1947 la reina Mary dio la tiara a su nieta, la futura Isabel II de Inglaterra, como regalo de bodas. La reina, por lo general, usa la tiara sin la base o las perlas.

Elizabeth con la tiara, los triples pendientes de diamantes de la Reina Victoria y el Collar King George VI Festoon


La “Cambridge Lovers Knot Tiara”

La original Lovers Knot Tiara fue obsequiada a la Princesa Augusta de Hesse-Cassel por sus padres en 1818, cuando casó con el Príncipe Adolfo, 1r Duque de Cambridge. La Duquesa de Cambridge usó esta joya en la coronación de la reina Victoria en 1838.

La Princesa Augusta de Hesse-Cassel


Cuando la princesa Augusta, hija mayor del Duque de Cambridge, casó en 1843 con el Gran Duque de Mecklenburgo-Strelitz, su madre le regaló la joya. Pasó luego a manos de la duquesa Jutta, hija de los Grandes Duques y futura consorte del príncipe Danilo de Montenegro. Cuando ambos partieron al exilio en Francia la pieza fue vendida y su rastro desapareció.

La Princesa Augusta de Cambridge


En 1914 la reina Mary encargó a Garrard que creara una copia de la tiara de su abuela, la princesa Augusta de Hesse-Cassel.

El diseño fue modificado ligeramente.La tiara fue hecha con diamantes y perlas que ya estaban en posesión de la Reina. Muy francesa en su diseño neo-clásico, la tiara se componía originalmente de 19 marcos calados de diamantes cada uno con una gota de una gran perla oriental. Eran 38 perlas en forma de gota, 19 colgaban como pendientes entre los marcos y 19 se elevaban como picos. Cada arco está por debajo de un nudo arqueado centrado con un gran brillante. Más tarde se quitaron las perlas de los picos, que es como perdura hoy.


La tiara de 1913, sin los picos de perlas


La reina María usando la versión 1913 de la Cambridge Lovers Knot Tiara, con los picos de perlas quitados y 4 de esas perlas usadas como pendientes en un collar de cuatro vueltas

Elizabeth II usando la versión 1913 de la Cambridge Lovers Knot Tiara


En su testamento la reina Mary dejó la joya a su nieta Isabel, quien después se la dio a Diana, Princesa de Gales, como regalo de bodas. Diana la usó a menudo durante su matrimonio; sin embargo, luego de su divorcio del Príncipe de Gales, la pieza fue devuelta a Su Majestad.


La Princesa de Gales

lunes, 6 de diciembre de 2010

La versatilidad de una tiara

Como hemos visto, una tiara fringe puede ser usada no sólo como ornamento de cabeza para el que fue concebida inicialmente, sino también como ornamento de cuello o hasta de corsage. Pero hay maestros del arte de la joyería que en un despliegue de talento elaboran piezas de increíble versatilidad. Es el caso de la tiara de diamantes y perlas creada por Musy para la reina de Italia Margherita de Saboya.



El tesoro de la familia de Saboya consta de cientos de joyas de impecable diseño y millares de perlas, diamantes y otras piedras preciosas sueltas, particularmente adquisiciones de Umberto I de Italia (1878-1900) para su esposa Margarita de Saboya, hija del Duque de Génova y de la Princesa Isabel de Sajonia.



El diseño de esta intrincada joya incluye cinco elementos en forma de liras y cuatro arcos intercalados que encierran rosettes de perlas, nueve en total, que son desmontables y pueden ser sustituidas por diamantes solitarios o alveolos (en forma de palmitas) de diamantes más pequeños. Probablemente el más versátil de los diseños, puede ser utilizado por lo menos de seis o siete maneras diferentes.




La reina Margarita llevaba la tiara en su forma principal, que es bastante grande, y más bien cerrada sobre el centro de la cabeza, como una corona.



Cuando la Princesa María José de Bélgica se casó con el nieto de Margarita en 1930, llevaba la tiara como tocado de su atuendo nupcial. La princesa la usó bastante abierta hacia fuera, lo que debe haber sido un espectáculo para la vista.




Más tarde, María José fue fotografiada con la joya colocada convencionalmente más hacia la parte posterior de la coronilla o, al estilo de los años ’30 y ’40, en forma de bandeau, caída sobre la frente.


La diadema completa, abierta


1ª Variante: La diadema, usada de esta manera en los años en que se llevaban bien caídas en la frente, sin la base, sin los arcos, sin los alveolos y sólo con las rosettes de perlas.





2ª Variante: La diadema sin la base -se puede calar mejor en la frente- y con los alveolos intercalados con rosettes. Han desaparecido los elementos en forma de lira y los arcos.


3ª Variante: Es igual a la anterior; sigue sin base, pero se han sustituido las rosettes con perlas por diamantes solitarios.



4ª Variante: Las rosettes con perlas de los lados se han sustituido por los alveolos de brillantes. No tiene base. Se agregan arcos y liras.


5ª Variante: Las rosettes con perlas han sido sustituidas por diamantes, sin base, se agregan arcos y liras.


6ª Variante: Es igual a la anterior; solo con la lira frontal (la más grande).



7ª Variante: La diadema para ser usada a modo de bandeau, solo las cinco liras, sin los arcos y pináculos intermedios y sustituyendo las rosettes por solitarios.

Muchos de los más intransigentes observadores de joyas reales habrán rechinado los dientes al ver a Marina Doria, esposa de Vittorio Emmanuele, usar la gran tiara en la boda real danesa de 2004... con gafas de sol.




Pero lo fundamental es que todavía puede ser lucida en las grandes galas de Europa y no ha sido vendida como otras piezas de los Saboya ni está languideciendo en la cámara acorazada de un banco romano.