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viernes, 6 de julio de 2012

Princeps, el origen del nombre


Princeps es una palabra latina que significa “primero en el tiempo o el orden; el primero, el jefe, el más eminente, distinguido o noble; el primer hombre, primera persona”. El significado literal es "el que toma primero", de primus (primero) y ceps, que deriva de la raíz capere  (tomar, apoderarse).

Princeps es la raíz y la representación latina de palabras modernas tales como el título inglés y  término genérico prince, así como la versión bizantina del derecho romano fue la base de la terminología jurídica desarrollada en la Europa feudal (y más tarde absolutista).

Antigua Roma

La palabra traducida como “Primer Ciudadano” era un título oficial para el Emperador Romano como determinante del liderazgo de Roma a comienzos del Imperio. Derivaba del Princeps Senatus (esto es, primus inter pares del Senado), quien era el primer miembro en precedencia del Senado Romano. Le fue dado como título especial a  Octavio Augusto (Caesar Augustus) en el 28 a.C. en reconocimiento de su poder y prestigio político. 

Augusto veía con circunspección que el uso de los títulos Rex o Dictator crearía resentimiento entre los senadores y otros hombres influyentes, los cuales habían demostrado antes su desaprobación mediante su apoyo al asesinato de Julio César. Mientras Augusto tenía supremacía política y militar, necesitaba la asistencia de sus compañeros romanos para dirigir el Imperio. En su Res Gestae, el emperador reclama auctoritas (poder de mando) para el princeps (sí mismo).

Este título no pasó a institucionalizarse para transmitirse a los sucesores, a diferencia de otros títulos, tales como Imperator, Caesar, Augustus, Pater Patriae, o Tribunicio Potestate y más tarde Dominus (Señor) y Basileus (la palabra griega para Soberano).



Caesar Augustus, princeps imperator


El Emperador Diocleciano (285-305), padre de la Tetrarquía, fue el primero en dejar de referirse a sí mismo como princeps en conjunto, auto-denominándose dominus ("señor, maestro"), aparentando que el emperador no era verdaderamente un oficio monárquico. El período en que gobernaban los emperadores que se llamaban Princeps –desde Augusto a Diocleciano- es llamado el “Principado”, mientras que bajo Diocleciano comenzó el “Dominado”, en el que la titulación imperial comenzaba con las palabras Dominus noster, “Nuestro señor”.

Cambiando el concepto de emperador de las formalidades republicanas de los primeros tres siglos del Imperio, Diocleciano introdujo un nuevo sistema de reinado, manifestando abiertamente la cruda realidad del poder imperial y adoptando un estilo de gobierno helenístico.

La antigua Roma conoció otro tipo de título principesco: el de princeps juventutis (“el primero entre los jóvenes”), que en el imperio temprano era frecuentemente otorgado a sucesores elegibles del emperador, especialmente entre su familia. Los primeros en ostentarlo fueron los hijos adoptivos de Augusto, Cayo y Lucio.



Gaius Caesar, princeps juventutis


En la administración romana se conoce como Princeps officii a los jefes de los officium (el personal oficial de un dignatario de Roma). Princeps también fue utilizado como título para cargos militares, como los Decurio  princeps (oficial de caballería de las unidades montadas auxiliares del ejército romano), Princeps peregrinorum ("comandante de los extranjeros"): centurión a cargo de las tropas "castra peregrina" (no-itálicas), Princeps praetorii (centurión comandante de la base militar o fuerte), Princeps ordinarius vexillationis (centurión al comando de un vexillatio), Princeps prior (centurión comandante de un manipulus o unidad de dos centurias) y Princeps posterior (diputado del Princeps prior).

Princeps senatus

Como quedó dicho, el princeps senatus era el primer miembro en precedencia del Senado. Aunque oficialmente fuera del cursus honorum (las magistraturas romanas) y sin poseer imperium (esto es, sin autoridad para ejercer poder militar), este cargo traía enorme prestigio al senador que lo portara.


SPQR, siglas de la expresión latina Senatus Populusque Romanus, “”El Senado y el pueblo de Roma”, lema oficial durante la República y el Imperio. Estas letras  figuraban en el estandarte de las legiones romanas hasta la adopción del Labarum (Chi – Rho) por Constantino en el 313 de la era cristiana. Hoy es la divisa de la ciudad de Roma.


El princeps senatus no era un nombramiento de por vida. Era elegido por cada nuevo par de censores (es decir, cada 5 años). Los censores podrían, sin embargo, confirmar un princeps senatus durante un período de otros 5 años. Era seleccionado entre senadores patricios con rango consular, por lo general antiguos censores. El candidato tenía que ser un patricio con impecable historial político, respetado por sus colegas senadores.

El oficio fue establecido en torno al año 275 a. C. Originalmente, la posición del princeps era de honor: tenía el privilegio de hablar primero sobre el tema presentado por el magistrado presidente. Esto daba a la posición gran dignitas, ya que permitía a los princeps establecer el tono del debate en el Senado. En la República tardía y en el Principado, el oficio obtuvo las prerrogativas de los magistrados presidentes y poderes adicionales, a saber:

§ Convocar y levantar la sesión del Senado
§ Decidir su orden del día
§ Decidir dónde la sesión debía tener lugar
§ Imponer el orden y demás normas de la sesión
§ Reunirse, en nombre del Senado, con las embajadas de países extranjeros
§ Escribir, en nombre del Senado, cartas y despachos




Quosque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? (“Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia, Catilina?") El cónsul Cicerón interpela a Lucio Sergio Catilina en pleno Senado.


En el año 80 a. C., se cree que el estatus y la función del cargo fueron cambiados por las reformas constitucionales de Lucio Cornelio Sila. Aunque el término se mantuvo, reflejando el senador que fue nombrado primero en la lista  del Senado promulgado por los censores, las prerrogativas del oficio fueron restringidas. En particular, el honor de hablar por primera vez en cualquier tema debatido en el Senado, una medida de su influencia política, fue retirado de ellos y trasladado al cónsul designado.

Después de la caída de la república romana, el princeps senatus era el emperador de Roma. Sin embargo, durante la Crisis del Siglo III, algunos otros ocuparon el cargo, el futuro emperador Valeriano lo tuvo en el 238, durante los reinados de Maximino el Tracio y Gordiano I.


Un destacado princeps senatus

Publius Cornelius Scipio Africanus, también conocido como Escipión Africano, el Mayor y el Grande, fue un importante político de la República romana que sirvió como general durante la Segunda Guerra Púnica.

Su fama se debe a que fue el único general romano que pudo derrotar a Aníbal, en la batalla de Zama (202 a. C.), victoria que le valió añadir su agnomen, Africano. El hecho de que el pueblo romano le apodara Aníbal Romano demuestra que fue uno de los mejores generales de la Edad Antigua, y el más destacado de la historia de la Antigua Roma antes de Cayo Mario, Cneo Pompeyo Magno y Julio César.


Escipión Africano


Es descrito por las fuentes antiguas como un hombre de carácter benévolo, de ideología liberal, afable y magnánimo. Su genio militar se debió a la perspicacia y al ingenio, esparciendo además entre sus legiones, en varias ocasiones, la idea de que actuaba bajo la protección de los dioses del panteón romano.

Tras celebrar sus triunfos sobre Cartago, con 35 años, Escipión ocupó un puesto en el Senado de Roma. En 199 a. C., Escipión fue elegido censor con Publio Elio Peto y fue electo cónsul por segunda vez en 194 a. C. con Tiberio Sempronio Longo. Al mismo tiempo, los censores le confieren el título de princeps senatus en el año 190 a. C.

Escipión fue testigo en el senado del recrudecimiento de los conflictos externos que amenazaban a la república. Sus últimos años fueron amargados por los continuos ataques de sus enemigos. Él y su hermano Lucio fueron acusados de haber recibido sobornos de Antíoco, rey de Siria, para tratar al monarca con poco rigor y de haberse apropiado de una parte del dinero que había pagado Antíoco al estado romano.

La Clemencia de Escipión. Muestra su devolución de una joven prisionera a su prometido, habiendo rehusado aceptarla como trofeo de guerra de parte de sus tropas.


Escipión se retiró a su casa de campo en Liternum y no regresó a Roma. Nunca se sometería a las leyes del Estado, y por lo tanto decidió expatriarse para siempre. Al morir se dice que había pedido que su cuerpo fuera enterrado allí, y no en su país ingrato. Su requerimiento fue atendido: su tumba aún existía en Liternum en el tiempo de Tito Livio.

sábado, 15 de enero de 2011

Aldobrandini, Della Rovere, Torlonia

Los Aldobrandini

Los Aldobrandini fueron una familia noble originaria de Florencia que se expandió por toda Italia y especialmente por la región de las Marcas. La familia se enriqueció en el siglo XIV gracias al comercio internacional y a la actividad financiera que en aquella época desempeñaron en Florencia, una de las plazas activas de Europa.

Armas de los Aldobrandini (Papa Clemente VIII)


El mercader Benci Aldobrandini se casó con Madonna Giovanna degli Aldobrandini, nacida Altoviti, una mujer muy pía y dedicada a la beneficencia, lo que la hizo muy amada por parte del pueblo. Cuando murió la población le rindió grandes honores en olor de santidad. A ella está dedicada la plaza de la Madonna degli Aldobrandini de Florencia ("madonna" según el italiano antiguo, refiere a María, madre de Jesús).

Rápidamente la familia se dividió en varias ramas (Bellincioni, Lippo, y da Madonna), que se dispersaron a causa de las malas relaciones con la familia Médici, estableciéndose en las Marcas, Roma y otros lugares.

Olimpia, hija de Giorgio Aldobrandini (príncipe de Meldola, Sarsina y Rossano) y de Ippolita Ludovisi (sobrina del Papa Gregorio XV)


La casa fue célebre, sobre todo en el siglo XVI, porque muchos de sus miembros hicieron una brillante carrera tanto en el campo del derecho como del humanismo o en el campo eclesiástico. Silvestre Aldobrandini, abogado financiero y gobernador de Fano, y Lisa Donati fueron padres de los cardenales Giovanni e Ippolito, éste último subido al solio pontificio en 1592 con el nombre de Clemente VIII. Esta elección ensalzó el prestigio de la familia, aunque el papado de Clemente VIII fue controvertido por algunos hechos como las condenas de Beatrice Cenci (quizás para encamarar los bienes de los ricos Cenci) y de Giordano Bruno.

Estatua de Clemente VIIII (Ippolito Aldobrandini) en la Basilica di Santa Maria Maggiore


El Papa fue nepotista como su antecesores y enriqueció a sus familiares, concediendo la dignidad cardenalicia a varios de sus parientes: los sobrinos Pietro Aldobrandini y Cinzio Passero, a su sobrino-nieto Silvestro y a otros parientes pertenecientes a otras ramas de la familia como Gian Francesco y Bonifazio. Este pontífice arregló el matrimonio que vinculó los Aldobrandini con la familia romana de los Borghese (Olimpia contrajo matrimonio con Paolo Borghese). Asimismo, Margarita Aldobrandini fue casada con tan solo 11 años con Ranuccio I Farnesio, para mejorar las relaciones entre ambas familias, convirtiéndose así en duquesa de Parma.

Después de la muerte del papa, sin embargo, sus descendientes murieron y en pocos años la casa se quedó sin herederos. Muy severo fue el juicio de Antonio Muratori, que criticando la ejecución de Giordano Bruno, veía un signo de la justicia divina en la desaparición de la familia Aldobrandini:

« Morì Papa Clemente, sono morti i cinque nipoti che avevano altri due cardinali fra loro; mancarono tutti i maschi di quella casa e mancò finalmente con essi ogni successione ed insieme ogni grandezza del sangue lor proprio. »


Villa Aldobrandini en Frascati


El palazzo familiar y sus colecciones de obras de arte y mobiliario forman hoy la Galleria Doria Pamphilj. Las familias Doria, Pamphilj, Landi y Aldobrandini se han unido a través de matrimonios y sus descendientes utilizan el apellido simplificado Doria Pamphilj. En Florencia la familia se extinguió en 1861.

El nombre sobrevive hoy en una rama de la familia Borghese, descendiente del matrimonio entre Olimpia y Paolo Borghese del siglo XVII. Esta línea desciende de Don Camilo Borghese, Príncipe Aldobrandini (1816-1902), quien era hermano del Príncipe Borghese cabeza de familia. Olimpia Anna Aldobrandini ingresó por matrimonio en la familia de banqueros Rothschild.

Actualmente, esta familia principesca está representada por el Príncipe Camillo Aldobrandini (n. 1945), cuyo heredero es Don Clemente Aldobrandini (n. 1982).


La Princesa Olimpia Anna Aldobrandini y su esposo, David de Rothschild


Los Della Rovere

La histórica familia Della Rovere proviene de modestos comienzos en Savona, Liguria, hasta que salta a la fama a través del nepotismo y los matrimonios arreglados por dos ambiciosos papas Della Rovere: Francesco, que gobernó como Sixto IV (1471-1484) y su sobrino Giuliano, que fue el Papa Julio II (1503-1513). El primero es conocido por haber construido la Capilla Sixtina, que se llama así en su honor. La Basílica de San Pietro in Vincoli, en Roma, es la iglesia de la familia.


Armas de la familia Della Rovere en el Palazzo della Cancelleria


En 1508 los Della Rovere obtuvieron el ducado de Urbino y en 1513 la ciudad de Pesaro. La línea de los duques de Urbino terminó en 1626 cuando el Papa Urbano VIII incorporó Urbino a los dominios papales, un obsequio del último duque, Francesco Maria II, en retiro después de la muerte de su heredero, Francesco Ubaldo.

El Papa Julio II (fresco de Rafael)


Por su parte, Vittoria, última descendiente de la familia Della Rovere (era la única hija de Federico Ubaldo), se casó con Ferdinando II de Médici, Gran Duque de Toscana, a cuya familia fueron absorbidos los bienes, mientras el rico patrimonio en libros fue incorporado a la Biblioteca Apostólica Vaticana.Tuvieron dos hijos: Cosimo III, el monarca que reinó más tiempo en Toscana, y Francesco María, un príncipe de la Iglesia.

Francesco Maria, 1r Duque de Urbino


Los Duques de Urbino
  • Francesco Maria I (1490-1538)
  • Guidobaldo II (1514-1574)
  • Francisco María II (1549-1631)
  • Federico Ubaldo (1605-1623)
Los Torlonia

Los Príncipes Torlonia son una familia romana, cuya gran fortuna fue obtenida durante los siglos XVIII y XIX por su administración de las finanzas del Vaticano.

Armas Torlonia en Piazza Fiammetta


El primer influyente miembro de esta familia fue Marino Torlonia (1725-1785) un rico hombre de negocios y banquero. Su hijo, Giovanni, fue administrador de Finanzas del Vaticano y, en agradecimiento, el Papa Pío VI lo hizo duque de Bracciano y conde de Pisciarelli en el año 1794. En 1803 recibe los títulos de marqués de Romavecchia e Turrita y primer príncipe de Civitella Cesi (Princeps Romanus) por parte de Pío VII. En 1809 fue nombrado Patrizio Romano (con confirmación papal el 19 de enero de 1813) y duque de Poli e Guadagnolo en 1820. Él fue el constructor de Villa Torlonia en Via Nomentana, Roma, entre otras propiedades Torlonia: el Palazzo Torlonia en Via Condotti, cerca de Piazza Spagna, un palazzo en Via della Conciliazione, un palazzo en Via della Lungara (Trastevere), Villa Albani fuera de Porta Salaria y Villa Torlonia en Frascati.

Los célebres jardines de Villa Torlonia en Frascati


El título de Princeps Romanus pasó de Giovanni a su hijo Alessandro; éste lo legó a su sobrino-nieto Augusto (nieto de su hermano mayor, Giulio) y éste a su hermano Marino, quien lo sucedió como 4º príncipe de Civitella-Cesi en 1907. Marino casó con la rica americana Mary Elsie Moore y ambos fueron padres de Don Alessandro, 5º príncipe de Civitella-Cesi –quien casó con la Infanta Beatriz de Borbón, hija del rey Alfonso XIII de España- y de Donna Marina, esposa del tenista norteamericano Francis Shields.


El Príncipe Alessandro Torlonia y la Infanta Beatriz de Borbón el día de su boda en Roma (1935)


La familia Torlonia es una de las pocas familias aristocráticas italianas en haber sobrevivido a la reconstrucción de la Corte Papal en 1969 por el motu propioPontificalis Domus”. Hoy el único honor hereditario todavía en uso en el Vaticano es el de Príncipe Asistente al Trono Papal, rango que portan Don Alessandro Torlonia, Príncipe de Fucino, y Don Marcantonio Colonna, Príncipe y Duque de Paliano. Los Torlonia fueron premiados con este honor en 1958 en sucesión al príncipe Orsini, cuyos miembros habían sido Príncipes Asistentes desde 1735 hasta 1958.


La princesa Ines Theodoli y el príncipe Giovanni Torlonia en el palazzo de los duques Serra di Cassano (1960)


Los Príncipes de Civitella-Cesi

1º-Giovanni Torlonia (1755-1829)
2º-Alessandro Torlonia (1800-1886)
3º-Augusto Torlonia (1855-1926)
4º-Marino Torlonia (1861-1933)
5º-Alessandro Torlonia (1911-1986)
6º-Marco Torlonia (1937- )

Heredero aparente: Don Giovanni Torlonia di Civitella-Cesi (1962- )

jueves, 13 de enero de 2011

Los Orsini

La familia Orsini fue una de las familias principescas más célebres en la Italia medieval y la Roma renacentista. Sus miembros incluyen los papas Celestino III (1191-1198), Nicolás III (1277-1280) y Benedicto XIII (1724-1730), 34 cardenales de la Iglesia de Roma, numerosos condottieri y significativas figuras políticas y religiosas.





De acuerdo con la leyenda de la familia, los Orsini son descendientes de la dinastía Julio-Claudia de la antigua Roma. Esto no se ha podido probar históricamente, al igual que la supuesta conexión con las familias alemanas de Anhalt, Baden y Rosenberg de Bohemia.



Los Orsini estaban emparentados con la familia Boboni existentes en Roma en el siglo XI. Los primeros miembros siempre utilizaban el apellido de Boboni-Orsini. El primer miembro de la familia conocido es un Bobone, en el siglo XI, padre de Pedro, a su vez padre de Giacinto dei Boboni, quien en 1191 se convirtió en Papa como Celestino III. Uno de los primeros grandes papas nepotistas, hizo a dos de sus sobrinos cardenales y permitió que su primo Giovanni Gaetano (m. 1232) comprara los feudos de Vicovaro, Licenza, Roccagiovine y Nettuno, que formaron los núcleos del futuro poder territorial de la familia.



El Papa Celestino III (Giacinto di Pietro di Bobone)


El apellido Boboni se perdió con sus hijos, quienes fueron llamados de domo filiorum Ursi. Dos de ellos, Napoleone y Matteo Rosso el Grande (1178-1246) aumentaron considerablemente el prestigio de la familia. El primero fue el fundador de la primera línea del sur, que desapareció con Camilo Pardo en 1553.Obtuvo la ciudad de Manoppello, más tarde un condado y fue Gonfaloniero de los Estados Pontificios. Matteo Rosso, llamado el Grande, fue el señor efectivo de Roma desde 1241, cuando derrotó a la tropas imperiales, hasta 1243, con el título de Senador. Dos de sus hijos y Napoleone también fueron senadores.

Matteo expulsó de Roma a los tradicionales rivales, los Colonna y extendió los territorios Orsini hacia el sur hasta el Avellino y hacia el norte a Pitigliano. Había tenido diez hijos, los cuales dividieron los feudos después de su muerte: Gentile (m.1246) dio origen a la línea de Pitigliano y la segunda línea del sur; Rinaldo la de Monterotondo, Napoleone (m.1267) la de Bracciano y otro Matteo Rosso la de Montegiordano. El más distinguido de sus hijos fue sin embargo Giovanni Gaetano (muerto en 1280): elegido Papa como Nicolás III, nombró a su sobrino Bertoldo (m. 1289) Conde de Romagna y creó cardenales a dos sobrinos y un hermano.


El Papa Orsini, Nicolás III (1277-1280), recibe el juramento de Rodolfo I, rey de los romanos y recibe sus donaciones



El crecimiento de los Orsini no se detuvo después de la muerte de Nicolás. El hijo de Bertoldo, Gentile II (1250-1318), fue dos veces senador de Roma, podestà de Viterbo y, desde 1314, Gran Giustiziere ("Gran Justiciero") del Reino de Nápoles. Se casó con Clarice Ruffo, hija de los condes de Catanzaro, formando una alianza con la más poderosa dinastía de Calabria. Su hijo Romano (1268-1327), llamado Romanello, fue el Real Vicario de Roma en 1326, y heredó el condado de Soana a través de su matrimonio con Anastasia de Montfort, condesa de Nola. La posición de Romano era notablemente güelfa. Después de su muerte, sus dos hijos dividieron sus feudos, formando la línea Pitigliano y la segunda línea del sur.


Roberto (1295-1345), nieto de Gentile II, se casó con Sibila del Balzo, hija del Gran Senescal del Reino de Nápoles. Entre sus hijos, Giacomo (m. 1379) fue creado cardenal por Gregorio XI en 1371, mientras que Nicola (1331 - 1399) obtuvo los condados de Ariano y Celano. Este último también fue Senador de Roma y amplió los territorios de la familia en Lazio y Toscana.



Palazzo Orsini en Fara Sabina, norte de Lazio.


Su segundo hijo, Raimondello Orsini del Balzo, apoyó el golpe de Carlos III en Nápoles contra la reina Juana I. Bajo rey Ladislao fue uno de los pocos feudatarios napolitanos que fueron capaces de mantener su poder territorial después de la guerra real contra ellos. Sin embargo, a su muerte en 1406 los feudos Orsini del sur fueron confiscados. Las relaciones con la familia real se mantuvieron frías bajo Juana II; sin embargo, cuando el hijo de Raimondello, Giannantonio (1386-1453), envió sus tropas a ayudarla contra el intento de usurpación de Jaime de Borbón, recibió a cambio el Principado de Tarento.

Los vínculos con la corte aumentaron aún más bajo Sergianni Caracciolo, amante de Juana y Gran Senescal. Un hermano menor de Giannantonio se casó con una de las hijas de Sergianni. Sin embargo, los Orsini cambiaron de lado cuando Alfonso V de Aragón inició la conquista del Reino de Nápoles. Giannantonio fue galardonado con el ducado de Bari, la posición de Gran Condestable y un infantazgo de 100.000 ducados. Giannantonio se mantuvo fiel al heredero de Alfonso, Fernando I, pero fue asesinado durante una revuelta de nobles. Después de haber muerto sin hijos legítimos, gran parte de sus posesiones fueron absorbidas por la Cámara Real.



Blasón de los Orsini en la Fortezza Orsini de Sorano

Línea Pitigliano
Esta línea fue iniciada por Guido Orsini, el segundo hijo de Romano, quien heredó el condado de Soana. Él y sus descendientes gobernaron en los feudos de Soana, Pitigliano y Nola, pero las tempranas guerras del siglo XV contra de la República de Siena y los Colonna causaron la pérdida de varios territorios. Bertoldo (m. 1417) logró mantener sólo Pitigliano, mientras que su nieto Orso (m.1479) fue conde de Nola y luchó como condottiero bajo el Duque de Milán y la República de Venecia. Más tarde pasó al servicio de Fernando I de Nápoles, pero, al no haber participado en la conjura de los Barones, fue recompensado con los feudos de Ascoli y Atripalda. Tomó parte en la campaña aragonesa en la Toscana y fue asesinado en el sitio de Viterbo.

Gerolama Orsini (1504-1570), esposa del 1r Duque de Parma

El miembro más destacado de la línea de Pitigliano fue Niccolò, uno de los grandes condottieri del momento. Su hijo Ludovico (m. 1534) y su sobrino Enrique (m.1528) participaron en las Guerras italianas al servicio tanto de Francia como de España, a menudo cambiando de lado con la facilidad típica de los líderes militares italianos de la época. Dos de las hijas de Ludovico casaron con figuras relevantes: Gerónima con Pier Luigi Farnese, Duque de Parma, hijo ilegítimo del Papa Pablo III , y Marzia con Gian Giacomo Medici de Marignano, un importante general del ejército español.

La línea comenzó a decaer después de la pérdida de Nola por Ludovico, quien también se vio obligado a aceptar la soberanía sienesa sobre Pitigliano. Bajo su hijo Giovan Francesco (m. 1567) la provincia entró en la órbita del Gran Duque de Toscana. Más tarde, el intento de Alessandro (m. 1604) para obtener el título de Monterotondo fue frustrado por el Papa Gregorio XIII. Su hijo Giannantonio (1569 - 1613) vendió Pitigliano a la Toscana, a cambio del marquesado de Monte San Savino.
La línea se extinguió en 1640 con la muerte de Alessandro.
El Castello Orsini en Nerola
Línea Monterotondo
Esta línea fue fundada por Rinaldo, tercer hijo de Matteo Rosso el Grande. Su hijo, Napoleone, se convirtió en cardenal en 1288 y siguió siendo un destacado miembro de la Curia hasta su muerte en Avignon en 1342.

Esta rama de la familia estuvo a menudo implicada en las luchas baroniales de la Baja Edad Media en Roma; por lo menos tres miembros de la familia fueron electos como Senadores, mientras pelearon como condottieri. Francesco tomó parte en 1370 en la guerra de Florencia contra los Visconti de Milán. Orso murió en 1424 luchando por el rey de Nápoles, en la Batalla de Zagonara contra los milaneses. Sus hijos Giacomo (m. 1482) y Lorenzo (m. 1452) lucharon por los Estados Pontificios, Nápoles y Florencia. Una de las hijas de Giacomo, Clarice (1453 - 1488) se convirtió en la esposa de Lorenzo de Médici. Franciotto Orsini fue creado cardenal por León X en 1517.

Clarice Orsini (a la izq) con su cuñada Bianca Maria de Médici


El miembro más importante de los Orsini Monterotondo fue Giovani Battista Orsini, quien se convirtió en cardenal bajo Sixto IV (1483). Fue probablemente uno de los promotores del fallido complot contra César Borgia en 1502, siendo asesinado como represalia, junto con numerosos miembros de la familia.


La línea decayó desde finales del siglo XVI cuando varios miembros fueron asesinados o perdieron sus tierras por varias razones. Sus últimos representantes, Enrico (m. 1643) y Francesco (1592-1650), vendieron Monterotondo a los Barberini en 1641.
Línea Bracciano
Napoleone, otro hijo de Matteo Rosso el Grande, recibió Bracciano, Nerola y otras tierras en lo que hoy es el norte de Lazio. En 1259 fue Senador de Roma. Gracias a la posición estratégica de sus feudos, y a su famoso castillo construido en Bracciano en 1426, fueron los Orsini línea más poderosa en el Lazio. El Conde Carlo (m. 1485), hijo de otro Napoleone (m. 1480), fue Gonfaloniero Papal. De su matrimonio con Francesca Orsini de Monterotondo nació Gentile Virginio Orsini, una de las figuras más relevantes de la política italiana de finales del siglo XV.

Después de la muerte de Carlo, éste amplió la fortuna de la familia con tierras heredadas por su esposa, otra Orsini de Salerno, y fue uno de los favoritos de Fernando I de Nápoles, quien lo nombró Gran Condestable de Nápoles. Junto con su primo, el cardenal Giovanni Battista, fue uno de los más feroces opositores de los papas Inocencio VIII y Alejandro VI. En 1492 Gentile Virginio compró el condado de Anguillara a Franceschetto Cybo.

San Domenico resucita a Napoleone Orsini (1263-1342), sobrino de Giovanni Cardinale Orsini (futuro Papa Nicolás III). Fresco en Santa Maria Novella, Florencia



Durante el descenso de Carlos VIII de Francia a Italia, Virginio se las arregló para mantener Bracciano luchando sin demasiado perjuicio en su contra. Fernando II de Nápoles confiscó sus feudos y lo encarceló en el Castillo dell’Ovo, donde fue envenenado en 1497. La familia se recuperó de este contratiempo bajo los más amigables papas Medici del siglo XVI. Su hijo Giangiordano fue Príncipe Asistente al trono papal. Su hijo Virginio fue un célebre almirante para los Estados Pontificios y Francia, pero en 1539 tuvo sus feudos confiscados bajo la acusación de traición.


Paolo Giordano fue creado primer Duque de Bracciano en 1560. Un condottiero logrado, fue sin embargo una figura implacable que hizo asesinar a su esposa Isabella de Medici. Por éste y otros homicidios tuvo que huir al norte de Italia. Fue sucedido por Virginio, cuyo heredero de Paolo Giordano II se casó con la princesa de Piombino y fue creado Príncipe del Sacro Imperio Romano. Su hermano Alessandro fue cardenal y legado papal, y otro hermano, Ferdinando (m. 1660) adquirió los activos de la otra línea de San Gemini. En el siglo XVII los Duques de Bracciano trasladaron su residencia a Roma. Esto, junto con una decadencia económica general, dañó el ducado y el último Duque y Príncipe, Flavio (1620-1698) se vio obligado por las enormes deudas a venderlo a los Odescalchi y otros.

Paolo Giordano, primer Duque de Bracciano en 1560
Línea Gravina
La línea de Gravina, a partir del nombre de la ciudad del mismo nombre en Apulia, es la única línea existente de los Orsini. Desciende de Francesco (m. 1456), hijo del Conde Carlo de Bracciano. La mayor parte de su feudo se encuentra en el norte de Lazio, pero entró en la órbita napolitana cuando en 1418 fue llamado por Sergianni Caracciolo a luchar contra las tropas angevinas, a las que derrotó. Por matrimonio obtuvo el título de conde de Gravina. Fue nombrado Duque de Gravina por el rey Alfonso, título asignado definitivamente a su hijo Giacomo (m. en 1472), al que había añadido los condados de Conversano, Campagna y Copertino. Dos de los hijos de Francesco, Marino (m. 1471) y Giovanni Battista (m. 1476), fueron, respectivamente, arzobispo de Taranto y Gran Maestre de los Caballeros de Rodas.

Giacinta Orsini Boncompagni Ludovisi, hija de Don Domenico 14° Duque de Gravina y de la Princesa Donna Anna Paola Flaminia Odescalchi dei Duchi di Bracciano



El cuarto duque, Francesco, fue estrangulado por César Borgia en 1503. Uno de sus sobrinos, Flavio Orsini, fue creado cardenal en 1565. El quinto duque, Ferdinando (m. 1549) tenía todos sus feudos confiscados por los españoles, pero los recuperó después de un pago de 40.000 escudos.


Después de la muerte sin herederos del duque Miguel Antonio (1627), sus tierras pasaron a su primo Pietro, conde de Muro Lucano (m. 1641). El sobrino de este último, Pier Francesco, quien había renunciado a la sucesión en favor de su hermano Domenico para convertirse en Dominicano, fue elegido más tarde Papa con el nombre de Benedicto XIII.

Su sucesor elevó al sobrino de Benedicto XIII, el príncipe Beroaldo Orsini, a la dignidad de Príncipe Asistente al trono papal (título ocupado hasta 1958), después de que el emperador Carlos VI ya en 1724 lo había convertido en príncipe del Sacro Imperio Romano. El último cardenal de la familia fue Domenico.

La princesa Teresa Orsini Doria Pamphilj circundada de sus cuatro hijos

La familia se trasladó a Roma en el siglo XVIII, donde el duque Domenico (1790-1874) se casó con María Luisa Torlonia en 1823. En 1850 fue Ministro de Guerra y Teniente General de los Ejércitos del Papa, y, también, Senador de Roma. El resto de la familia principesca está representado por el príncipe Domenico Napoleone Orsini, duque de Gravina (n. 1948). Sin herederos varones, en la actualidad puede ser sucedido por su hermano menor, Benedetto (n. 1956), Príncipe de Vallata por concesión del duque. Y le siguen en la sucesión los descendientes de la rama menor, su primo Raimondo Orsini D'Aragona (n. 1931), y el único hijo varón de éste, el príncipe Lelio Nicolò (n. 1981).

El Príncipe Don Domenico Napoleone Orsini y el Príncipe Don Paolo Francesco Boncompagni Ludovisi (Marzo 2006)


Donna Vittoria Colonna

Sin duda la poetisa más ilustre del siglo XVI, ya sea por razones de parentela política ya sea por ascendencia de sangre, ha sido Vittoria Colonna. Nace en Marino, en el castillo de su noble y potente familia, hija de Fabrizio, famoso capitán, y Agnese di Montefeltro, hija menor del duque Federigo di Urbino e integrante de la familia Sforza de Pesaro. Teniendo en las venas la sangre de tres grandes familias italianas, Vittoria desde su infancia estaba destinada a satisfacer una unión provechosa con una familia de estirpe, aunque fuera extranjera. Así, el 27 de diciembre de 1509, con solo 17 años, en la isla de Ischia, se une en matrimonio con el famoso Ferdinando Francesco d´Avalos, marqués de Pescara, napolitano de origen español.

Los primeros años de matrimonio fueron los más felices y aún siendo un matrimonio impuesto ella encontró la razón más fuerte de su vida, pero Ferdinando debió partir a la guerra, a las órdenes de su suegro, para combatir a favor de España contra Francia. Fue hecho prisionero en la batalla de Rávena, en 1512, y deportado a Francia. Durante el tiempo en que Francesco fue prisionero, él y su esposa mantuvieron una apasionada correspondencia.

Una vez liberado es nombrado capitán general de Carlos V. Vittoria exaltaba sus victorias hasta que fue gravemente herido en la batalla de Pavía, el 24 de febrero de 1525. Vittoria corre a reunirse con él en Milán, pero en Viterbo le sorprende la noticia de su fallecimiento. La noticia afectó de tal modo a la poetisa que decide retirarse y pasar los días en la isla de Ischia y después en la ciudad de Nápoles. Se refugió en las Rime donde lloró la muerte del marido, pero ni la soledad ni la poesía eran suficientes para superar su gran dolor; por ello a partir de este momento vivirá sólo de fe en el futuro ultramundano y de nostalgia del pasado.


Firma de Vittoria


Pasó de convento en convento; en Roma en el monasterio de S. Silvestre, en Orvieto en el de S. Paolo, en Viterbo en el de Santa Caterina… Cuando su hermano Ascanio Colonna tuvo un conflicto con el papa Clemente VII, Vittoria se trasladó a Marino, y luego a Ischia, tratando de mediar en el conflicto. Este desplazamiento evitó que sufriese en propia carne las vicisitudes del Sacco de Roma, en 1527, aunque contribuyó a sus propias expensas a ayudar a la población y a rescatar prisioneros. Volvió a Roma en 1531, y en 1535 conoció a Pietro Carnesecchi, con el que entabló una relación de amistad. Poco después decidió viajar a Tierra Santa, para lo cual se trasladó a Ferrara, en 1537, en espera de obtener el permiso del Papa, con la intención de embarcarse en Venecia. Sin embargo, no llegó a partir, a causa de su mala salud. En Ferrara, ayudó a establecer un monasterio de capuchinos, a instancias del reformador Bernardino Ochino, quien después se haría protestante.

Ischia, Castello Aragonese


En 1539 regresó a Roma, donde conoció a Miguel Ángel Buonarroti, quien la estimó enormemente, y sobre el cual tuvo una gran influencia. Miguel Ángel le dedicó varios de sus sonetos y la retrató en numerosos dibujos. Por afinidad de temperamento y de carácter, de sentimientos y de aspiraciones, el Buonarotti y la Colonna fueron amigos llenos de mutua admiración. A él, tan deseoso de nobleza, Vittoria se le aparecía también como la princesa a quien su misma viudez monástica la había colocado aún más en alto; la princesa de ilustre sangre romana, unida a un gran capitán que abrigó por un momento la esperanza de ser rey, a quien el mismo Carlos V acudía a reverenciar a su palacio y al que protegían los Papas.


Vittoria y Michelangelo (retrato del siglo XIX)


En 1540, Vittoria Colonna le pidió a Miguel Ángel un pequeño cuadro de la Crucifixión que le ayudara en sus oraciones privadas. Tras presentarle varios bocetos, que se conservan en el Museo Británico y en el Louvre, el artista le pintó un pequeño Calvario. En ese momento sólo eran Cristo, la Virgen y San Juan. Muerta Vittoria, el pintor recuperó el cuadro y la incluyó como María Magdalena abrazando la cruz de Cristo y portando sobre los hombros un pañuelo como símbolo de su viudez. A pesar que se perdió el cuadro original, existen muchos dibujos y copias hechos por discípulos de Miguel Ángel.

Copia de la “Crucifixión” pintada por Michelangelo para Vittoria Colonna (1540)


Vittoria se había refugiado en el monasterio de las Benedictinas de Sant’ Anna de´ Funari. Su familia se había empobrecido, habían perdido gran parte de sus posesiones y se habían dispersado. Encontró consuelo en la religión hasta su muerte, el 25 de febrero de 1547, en la casa de los Cesarini, donde la habían llevado, ya enferma, para estar cerca de sus parientes más fieles. También estuvo en continuo contacto con la nueva orden de los Capucchini. Y por su alto idealismo fue elogiada por Michelangelo e Galeazzo di Tarsia.

Vittoria y Michelangelo (otra versión del siglo XIX)


Vittoria y la Iglesia

Durante los años pasados en los conventos cultivó grandes amistades con algunos eclesiásticos que estaban a favor de la reforma de la Iglesia, como Gaspare Contarini, Bernardino Ochino -a quien protegía-, Gian Matteo Giberti, Pietro Bembo y Giovanni Morone y reformadores que debatían sobre la justificación por la fe como Juan de Valdés.

Desde hacía tiempo la familia Colonna mantenía una buena relación con la corriente franciscana de los Espirituales (ya el cardenal Colonna había ayudado a S. Francesco) y el mismo hermano de Vittoria, Ascanio Colonna, en 1541 organizó una revuelta contra el papa Paolo III, que había aumentado las tasas a tierras exentas de ellas, como las tierras de los Colonna. El hermano se vio obligado a exiliar hasta la muerte del Papa en 1549.

Carta de Vittoria Colonna a su hermano el cardenal Ascanio


En el convento de Santa Caterina, Vittoria conoció al cardenal inglés Reginald Pole, quien fue su guía espiritual, y a una serie de reformadores que frecuentaban su casa como Marcantonio Flaminio, Alvise Priuli o Pietro Carnesecchi, el florentino que después de numerosas vicisitudes fue procesado y posteriormente quemado en Roma; con ellos la poetisa discutía libremente de los problemas de la fe y de este modo fortalecía su adhesión a los ideales de Valdés.

Madonna de caridad, Sant'Antonio di Padova, Ischia


Esta es una época donde los miembros del orden franciscano estaban divididos en dos corrientes: los Espirituales, fieles seguidores de la doctrina originaria de San Francisco (una vida vivida en gran pobreza, como mendicantes) y los Conventuales, seguidores de una versión más mundana de su doctrina (por ejemplo, sostenían que la orden podía poseer bienes terrenos). Vittoria, como era tradición en su familia, se decanta por los ideales de las órdenes espirituales, y es partidaria, como sus amigos reformistas, a una reforma de la Iglesia. Por este motivo, veía con simpatía también los ambientes protestantes. Este pensamiento revolucionario se verá reflejado en su producción literaria.
Vittoria Colonna, dibujo de Michelangelo.En esa época Vittoria tiene aproximadamente 50 años y Michelangelo 65.


Una vez en Roma continúa manteniendo contacto con los reformistas y con un pariente suyo, Bartolomeo Spadafora, que en 1547 fue acusado de herejía ante el Tribunal siciliano de la Inquisición a causa de su pasado valdesiano.La autora, afortunadamente, murió antes de que comenzasen, durante el papado de Paolo IV, las persecuciones contra los espirituales.

Vittoria Colonna se presenta como una figura no tanto de poetisa sino de pensadora, como un personaje histórico de primer orden, como la más grande entre las mujeres de gran corazón y alto intelecto que fueron la gloria del Renacimiento italiano.

Vittoria por Sebastiano dei Piombo




sábado, 8 de enero de 2011

Doria, Pamphili, Doria-Pamphili-Landi

Los Doria

Doria, originalmente de Auria (de filiis Auriae), significa "los hijos de Auria" y, por defecto, de Oria o d'Oria, es el nombre de una antigua y extremadamente rica familia genovesa que jugó un importante rol en la historia de la República de Génova desde el siglo XII al XVI.

De acuerdo a la leyenda, una noble dama genovesa llamada Auria u Oria della Volta se enamoró de un peregrino que iba a Jerusalén en la Primera Cruzada; el nombre del caballero era Arduino di Narbonne, pero los hijos de ambos fueron bautizados como de Oria, los niños de Oria.

Arduino era un típico nombre de la familia Arduinici del Piamonte, algunos de cuyos miembros llevaban el título de Condes de Auriate, y que aparece de repente en la historia como un importante poder local en Liguria. Evidencias documentadas refieren a dos miembros de tal familia, Martino y Genuardo, en 1110, que son llamados filiis Auriae (los hijos o niños de Oria).

Los Doria poseyeron feudos en Cerdeña desde el siglo XII al XV y también en Dolceacqua, Oneglia y Portofino, en la Riviera al oeste de Génova.

Palazzo Doria, Liguria. Jardines construidos para Andrea Doria. Las terrazas fueron construídas por Giovanni Angelo Montorsoli en 1543


Miembros notables

Simon Doria vivió en el siglo XII y fue almirante de los genoveses en el asalto cruzado contra San Juan de Acre. Percivalle Doria, quien murió en 1275 peleando para los Gibelinos, fue un infame jefe militar y conocido poeta de la lengua provenzal. También poeta, Simon Doria fue podestà (primer magistrado) de Savona y Albenga.

Los hermanos Oberto y Lamba Doria fueron comandantes navales y políticos: el primero fue Capitán del Pueblo de Génova y llevó sus fuerzas navales a la victoria de La Meloria contra Pisa en 1284, mientras que el segundo ganó una batalla contra el veneciano Andrea Dandolo en Curzola en 1298. Tedisio Doria financió la expedición de Vadino y Ugolino Vivaldi en 1291. Branca Doria es mencionado por Dante en La Divina Comedia por su trágico asesinato de Michele Zanche, su suegro, en 1275. Brancaleone Doria gobernó el Giudicato de Arborea y conquistó casi toda Cerdeña a fines del siglo XIV. El miembro más prominente de la familia fue el Almirante Andrea Doria, Príncipe de Melfi (1466-1560), quien restableció la República de Génova.

La familia tenía relaciones con entidades políticas de dentro y fuera de Europa. Durante los intentos del gobernante mongol Abaqa de formar una alianza Franco-mongol, su estrategia incluía una reforzamiento de los lazos con los genoveses. Varios miembros masculinos de la familia Doria fueron bautizados con los nombres de gobernantes extranjeros, como Abaga (Abaqa Khan), Casano (Ghazan Khan) y Aitone (Hethum I, rey de Armenia Siciliana).

Marchesa Brigida Spinola-Doria, 1606, a los 22 años, poco después de su boda con Giacomo Massimiliano Doria

Títulos

Miembros de la familia Doria portaban los títulos de Príncipes de Melfi (rama Doria-Pamphilj, extinta), Príncipes de Centola (rama Doria d’Angri, extinta), Condes de Montaldeo, Marqueses de Ciriè e del Maro, Marqueses de San Columbano, Señores de Oneglia, entre otros.

Los miembros masculinos de la línea principal de la familia son marchesi al cognome, esto es, portan el título de marqués agregado al nombre familiar como título de cortesía.

Las ramas principescas secundarias como los Colonna-Doria todavía siguen floreciendo. También existen ramas tituladas fuera de Italia, como la familia Porrata Doria en España, cuyo rango es de marqueses.


Castello di Melfi, en la región de la Basilicata, una de las antiguas posesiones de los Doria.


Las grandes exploraciones

El clan de los Doria ayudó a financiar los viajes de exploración de España y Portugal durante los siglos XV y XVI. Franceso Doria, un banquero de Sevilla, financió a Cristóbal Colón. Su hijo Aleramo Doria fue banquero del rey Juan III de Portugal hasta 1556. Finalmente, la hija de Aleramo, Clemenza Doria, formó parte de los tempranos colonos en el poblamiento portugués de Brasil durante el siglo XVI.

Clemenza Doria casó dos veces; su segundo esposo fue Fernão Vaz da Costa (1520–1567), hijo del Jefe de Justicia portugués Cristóvão da Costa y bisnieto del legendario navegante Soeiro da Costa. Ellos originaron la familia Costa Doria que todavía hoy es floreciente en Brasil.

Alodisio Doria, caballero de la Orden de Cristo, se estableció en la isla de Madeira en 1480, donde se dedicó al comercio del azúcar. Sus descendientes son las familias Teixeira Doria y França Doria, quienes también tienen como ancestro al navegante Tristão Vaz, uno de los descubridores de Madeira. La rama de França Doria es encabezada hoy por el Vizconde de Torre Bela.


Don Ambrogio (o Ambrosio) Spinola Doria, 1r Marqués de los Balbases (1569 – 1630)


Los Pamphili

Pamphili (a menudo ortografiada con la j final: Pamphilj) es una de las familias papales más profundamente entroncadas en la política romana de los siglos XVI y XVII. Los Pamphilj se originaron en Gubbio y se establecieron en Roma bajo el pontificado de Inocencio VIII (1484-1492). El Papa de la familia fue Inocencio X, quien reinó entre 1644 y 1655.

El Palazzo Pamphilj, obra de los arquitectos Girolamo Rainaldi y Francesco Borromini, está localizado en el corazón de Rione Parione, el vecindario Pamphili en Roma, al sur de la iglesia de Sant’Agnese in Agone, en Piazza Navona. Desde 1652, los sábados y domingos de agosto, la piazza era convertida en un lago para celebrar a los Pamphili, un festival que fue suprimido en 1866. Hoy, el palacio es la sede de la embajada brasileña en Roma. La tumba de Inocencio X está localizada en Sant’Agnese.

Palazzo Pamphilj, hoy sede de la Embajada de Brasil en Roma


Al igual que otras nobles familias de Italia, los Pamphili adquirieron propiedades (palazzi y otras fincas) y crearon lo que ellos auto-titulaban “principados”. Algunos miembros de la familia ostentaban títulos reales otorgados por patriarcas o matriarcas de la dinastía. Olimpia Maidalchini, cuñada del Papa Inocencio X, recibió el título honorífico de Princesa de San Martino, convirtiendo efectivamente el pequeño enclave de San Martino en un principado por propio derecho. Después que dejó el cardenalato para casarse, Camilo Pamphili recibió los títulos de Príncipe de San Martino y Príncipe de Valmontone.

Los Pamphilj compraron el palacio baronial en Valmontone, un pueblo cerca de Palestrina (Roma) en 1634: Camillo Pamphilj estaba determinado a crear una especie de nueva “ciudad ideal”, por lo que el palacio y la iglesia principal fueron reconstruidos y decorados por importantes artistas del barroco, como el arquitecto Mattia de Rossi (quien alcanzó la prominencia bajo la tutela de Bernini) y los pintores Pier Francesco Mola, Gaspard Dughet, Guglielmo Cortese, Francesco Cozza y Mattia Preti.


Busto de Camillo Francesco Maria Pamphili, Príncipe de Valmontone


Camillo Pamphilj residió en aquel palacio con su madre Olimpia Maidalchini hasta que renunció a la púrpura cardenalicia para casarse con Olimpia Aldobrandini, viuda de Paolo Borghese. A través de este matrimonio, Pamphilj entró en posesión del Palazzo Aldobrandini, ahora conocido como Palazzo Doria Pamphilj.


Los Doria-Pamphilii-Landi

Doria-Pamphilj-Landi (o Doria-Pamphilii-Landi) es una familia principesca romana de extracción genovesa, formándose como subrama de la rama Doria di Oneglia. En 1291 dos hermanos Doria compraron el señorío de Oneglia, que permaneció en poder de sus descendientes hasta el siglo XV. El Almirante Andrea Doria descendía de un Doria di Oneglia, el soldado Aitone Doria (también llamado Antonio), quien peleó para los franceses en la batalla de Crécy.


Andrea Doria caracterizado como el dios Neptuno, en un retrato de Agnolo Bronzino


Andrea Doria, el gran almirante del emperador Carlos V, fue creado príncipe de Melfi (1531) y marqués de Tursi en el reino de Nápoles (1555). Estos títulos fueron heredados por Gian Andrea Doria, hijo de Giannettino, primo éste en segundo grado de Andrea Doria, así como hijo adoptivo. Giannettino Doria fue asesinado en 1547 durante la conspiración Fieschi contra el poder del Gran Almirante sobre Génova.

Otro famoso miembro de la familia fue el cardenal Giovanni Battista Pamphilj, que alcanzó el papado como Inocencio X.
Inocencio X (1574 – 1655), Giovanni Cardinale Pamphilj


El marquesado de Civiez y el condado de Cavallamonte fueron conferidos a la familia en 1576, el ducado de Tursi en 1594, el principado de Avella en 1607, el ducado de Avigliano en 1613, el principado de Meldola en 1671. En 1760 les fue otorgado el título de Reichsfürst o Príncipes del Sacro Imperio Romano, agregado al señorío de Torriglia y el marquesado de Borgo San Stefano, juntos con la calificación de Hochgeboren (el tratamiento de los Condes en la antigua nobleza feudal alemana).

Aquel mismo año los Doria heredaron los feudos y títulos de la Casa de Pamphilj: Gubbio, Patricios de Roma y Príncipes de San Martino, Valmontone, Val di Taro, Bardi y Corupiano. Ya habían incorporado por matrimonio la rica herencia de la familia Landi.


Claustro del Palazzo Doria Pamphilj, Roma


El Palazzo Doria Pamphilj en Roma, un espléndido edificio del siglo XVII, contiene una de las más valiosas colecciones privadas de pintura del mundo, la Galleria Doria Pamphilj. La Villa Doria Pamphili con sus jardines es una de las más admiradas de los alrededores de Roma: durante el sitio de 1849 fue el cuartel general de Giuseppe Garibaldi.

La Princesa Orietta Doria Pamphilj, última descendiente de la línea Doria Pamphilj, murió en 2000. El padre de ésta, Filippo Andrea VI Doria Pamphilj, había sido un oponente del régimen fascista, convirtiéndose en 1944 en el primer alcalde de Roma luego de la liberación de la capital italiana por los Aliados.