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domingo, 11 de julio de 2010

Patriarcas


Un Patriarca es el obispo que preside una sede, en principio de fundación apostólica, o que preside una parte de ella que practica un determinado rito. Este título es utilizado por varias denominaciones cristianas, entre ellas las Iglesias Ortodoxas, la Iglesia Católica, las Iglesias orientales, la Iglesia Husita Checoslovaca o la Iglesia Mormónica, en la que los obispos de mayor rango han sido denominados patriarcas.

Símbolos tradicionales de San Pedro, primer patriarca de Occidente: las llaves (de los cielos y la tierra) y el gallo (su negación)

Patriarcas de la Iglesia primitiva


En los primeros años de la historia cristiana se trataba como 'padre' a todos los obispos, pero, poco a poco, fue reservándose el título de patriarca para los metropolitanos de algunas diócesis, todas ellas fundadas por uno de los apóstoles, que tenían una relevancia especial en el gobierno de la Iglesia universal. Esta denominación específica aparece en los escritos de los Padres de la Iglesia, y ya está plenamente aceptada y establecida en el Concilio de Nicea I (325), donde el tratamiento y dignidad patriarcales se reserva sólo para cuatro obispos metropolitanos. Por orden de importancia, los patriarcados originales son:

• El Patriarca de Occidente, Papa y obispo de Roma. Este obispado fue fundado por san Pedro.
• El Patriarca de Constantinopla. Este obispado fue fundado por san Andrés.
• El Patriarca de Alejandría. Este obispado fue fundado por san Marcos.
• El Patriarca de Antioquía. Este obispado fue fundado por san Pedro y san Pablo.

Trono del Patriarca de Constantinopla

En el Concilio de Constantinopla I (381) se enumeran estos cuatro patriarcados como cúspide de la organización eclesiástica y se declara que, después del Papa de Roma, el de Constantinopla «tendría primacía de honor, después del obispo de Roma, puesto que Constantinopla es la Nueva Roma», quedando este Patriarca en un rango superior sobre los antiguos Patriarcados de Alejandría y Antioquía. En ese concilio se establece definitivamente la estructura jerárquica de la Iglesia, donde el Patriarca de Occidente ocupa la cúspide de la pirámide episcopal, con derecho de intervención, auxilio, consejo y arbitraje sobre los otros patriarcados, y se hace destacar al Patriarca de Constantinopla sobre sus tres compañeros orientales, aunque sujeto al arbitraje papal.

En el concilio de Calcedonia (451) se eleva la sede jerosolomitana a Patriarcado, el Patriarcado de Jerusalén. Este obispado había sido fundado por Santiago el Menor y tenía una importancia simbólica dentro de la Iglesia. También en este Concilio se fijó la estructura piramidal de la cúpula jerárquica de la Iglesia de Oriente¬ y se reconoció una gran expansión de las fronteras del Patriarcado de Constantinopla y un consecuente aumento de su autoridad sobre los obispos de las diócesis situadas «entre los bárbaros», además de otorgarle poderes jurisdiccionales sobre sus colegas orientales.

A estos cinco patriarcas (Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén) se los ha conocido posteriormente como La Pentarquía.


Harootiun Vehabedian, Patriarca Armenio de Jerusalén, 1900


Los patriarcas orientales tras el Cisma de Oriente


A partir de 1054, tras la separación de las Iglesias latina y griega por las disputas del Patriarca de Constantinopla Miguel Cerulario con el Papa León IX, los cánones de Calcedonia para la organización eclesiástica pierden su uso original. Por una parte, el Patriarca de Occidente, con toda su feligresía, queda fuera de la organización eclesial griega, y, por otra, la pérdida de territorios a manos de los musulmanes, hacen que el peso de los patriarcados de Jerusalén, Alejandría y Antioquía sea menor, y el de Constantinopla adquiere definitivamente el gobierno efectivo de la Iglesia de Oriente, adquiriendo pleno significado el apelativo de Patriarca Ecuménico, que usó desde Calcedonia. Para completar la Pentarquía disuelta en el Cisma, primero se suma a este grupo al patriarca de Kiev, que luego será sustituido por el de Moscú.


Pavle, Arzobispo de Peć, Metropolitano de Belgrado y Karlovci y Patriarca de Serbia


Los patriarcas de las Iglesias orientales autocéfalas


Entre los siglos XI y XV, alcanzaron este rango los titulares de las Iglesias dependientes de Constantinopla que fueron declarándose disciplinarmente independientes del Patriarca Ecuménico. Actualmente, son nueve las Iglesias ortodoxas autocéfalas cuyo primer jerarca goza del rango patriarcal:

1. Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, primero en rango y dignidad.
2. Patriarcado Ortodoxo de Alejandría, segundo patriarcado en cuanto a rango.
3. Patriarcado Ortodoxo de Antioquía, tercer patriarcado en cuanto a rango.
4. Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén, cuarto patriarcado en cuanto a rango.
5. Patriarcado de Moscú.
6. Patriarcado de Serbia.
7. Patriarcado de Rumania.
8. Patriarcado de Bulgaria.
9. Patriarcado de Georgia.

S.S. Illia II, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Georgia


Patriarcas de las Iglesias no calcedonianas


A lo largo de la historia una parte de los obispados orientales sufrieron las divisiones creadas por las querellas cristológicas, partiéndose sus feligresías entre los que sostenían el credo expresado en Calcedonia y los que confesaban el credo nestoriano, el monofisita o el monotelista. Así, por ejemplo, las sedes de Echmiadzín (Armenia), Mtskheta-Tiflis (Georgia) y Seleucia-Ctesifonte -actualmente en Bagdad (Iraq)- vienen ostentando el título de Catholicós , equivalente al de Patriarca, desde el siglo IV, aunque no fueron reconocidos por el concilio de Calcedonia por no estar representadas en dicho concilio por las razones antedichas. Estas Iglesias son conocidas como Iglesias no calcedonianas y no están en comunión con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla. Posteriormente han tenido divisiones y uniones, bien con el Patriarca Ecuménico (por ejemplo, el Katholikós de los Georgianos), bien con el Papa (por ejemplo, el Catholicós de Armenia).

Estos patriarcados «no calcedonianos» son los siguientes:

• Supremo Patriarca o Catholicós de Armenia con sede en Echmiadzín.
• Patriarca de Ctesifonte y Catholicós de todos los Asirios.
• Patriarca siríaco de Antioquía.
• Patriarca copto de Alejandría de Egipto.
• Abuna-Patriarca de Addis Abeba.
• Abuna-Patriarca de Asmara.


Religioso ortodoxo de Addis Abeba (Etiopía)


En el caso de los patriarcados copto y siríaco, estos surgieron durante el siglo VI, como consecuencia del cisma monofisita que afectó a las sedes de Alejandría y Antioquía y que dieron origen a la duplicidad de jerarquías y el nacimiento de estas iglesias nacionales contrarias a la iglesia oficial del imperio (Iglesia ortodoxa).


La sede de Addis Abeba (Etiopía) alcanza el título patriarcal en 1948, cuando la Iglesia ortodoxa copta de Alejandría reconoce su autocefalia. Igualmente, la sede de Asmara en Eritrea pasa a ser patriarcal en 1993, tras la segregación de esta nación de Etiopía y el reconocimiento por parte del Abuna etíope de la autocefalia de la Iglesia de Eritrea.


Patriarcas de la Iglesia Católica

En la actualidad, la Iglesia católica tiene dos clases de patriarcas: reales y nominales. Entre los primeros se reconocen algunas sedes orientales, alrededor de las cuales se organiza un determinado rito, y tres patriarcados latinos:
  • Los Patriarcados de Lisboa, Venecia y Jerusalén, de rito latino.

Los de los ritos orientales son:

  • El Patriarca de Alejandría para los coptos.

  • Tres Patriarcas de Antioquía, para los maronitas, los melquitas y los sirios.

  • El Patriarca de Babilonia para los caldeos.

  • El Patriarca de Cilicia para los armenios.
Además de las eparquías y/o Archieparquías sufragáneas de los patriarcados, existen 5 territorios dependientes de Patriarcas:
  • Del Patriarca de Antioquía de los melquitas, el Territorio Dependiente de Egipto y Sudán, en Egipto y Sudán, y el de Jerusalén, en Palestina.

  • Del Patriarca de Antioquía de los sirios, el Territorio Dependiente de Sudán, en Sudán.

  • Del Patriarca de Babilonia, el Territorio Dependiente de Jerusalén, en Israel, y el de Jordania, en Jordania.
Giuseppe Melchiore Sarto, Patriarca de Venecia y futuro Pío X


Los Patriarcas orientales son elegidos por los obispos de sus respectivos ritos, con la aprobación del Papa, quien les entrega el palio simbólico de su dignidad. Es de destacar que el papa Benedicto XVI no ha adoptado el título de «Patriarca de Occidente», como prueba de la voluntad de acercamiento a la Iglesia ortodoxa.

Por otra parte, en la Iglesia de rito latino se extendió también la costumbre de llamar patriarcado a las sedes cuya fundación se debiera a uno de los apóstoles o evangelistas. Por ejemplo, en Italia se le trata de Patriarca al arzobispo de Venecia (sede fundada por san Marcos) y en Portugal al arzobispo de Lisboa (dignidad otorgada en el siglo XVIII); ambos títulos son meramente nominales y sin ningún poder juridiccional en sus respectivas naciones.

Tras el descubrimiento de América se establecieron los dos últimos patriarcados, en este caso, nominales ya que son nombrados por el Papa y no tienen ningún poder real de jurisdicción patriarcal sobre las Iglesias americanas o asiáticas, como sí lo tienen los primeros:

• El Patriarcado de las Indias Orientales, asociado al obispado de Goa
• El Patriarcado de las Indias Occidentales, asociado primero al arzobispado de Santiago de Cuba, luego al de Santo Domingo, posteriormente al Capellán del Rey de España, luego al Primado de España y, tras una breve asociación al obispado de Madrid (sólo le fue concedida esta dignidad a don Leopoldo Eijo y Garay), al arzobispo general castrense del Ejército español (esta dignidad patriarcal es, pues discrecional, y el Papa la otorga al obispo correspondiente cuando lo considera. Actualmente está vacante).

Emblema del Patriarcado de Babilonia de los Caldeos

viernes, 9 de julio de 2010

Escalones de la pirámide eclesiástica

Obispo es un sacerdote que recibe el sacramento del orden sacerdotal en su máximo grado, que es el episcopado (del griego επισκοπος epískopos, 'vigilante, inspector, superintendente'). Desde un punto de vista etimológico es aquella dignidad eclesiástica encargada del control y vigilancia del cumplimento de las leyes de la Iglesia o derecho canónico en el territorio de su jurisdicción o diócesis. En el más estricto sentido de tal derecho canónico, es el miembro de la Iglesia que ha recibido la plenitud del sacerdocio ministerial por el sacramento del orden, sucesor de los apóstoles y pastor encargado del gobierno de una diócesis; en virtud de la "colegialidad", comparte con el Papa y con los demás obispos la responsabilidad sobre la Iglesia entera.



John J. Lynch, Obispo de Toronto, Canadá (1816-1888)


Clases de obispos

  • Obispo auxiliar es el asignado a un obispo titular para que le supla o ayude en el gobierno de la diócesis. Antiguamente recibía también el nombre de obispo de anillo, con título in partibus infidelium, ya que tomaba título del territorio o país que había dejado de ser de la Cristiandad o estaba dominado por los infieles y en el cual no residía. Actualmente se le denomina obispo titular, pues poseen el título de una diócesis que ya no existe o que se halla en un país de fe mayoritariamente no cristiana.
  • Obispo coadjutor es el designado para gobernar una diócesis con las facultades o poderes del obispo ordinario cuando el titular no puede atender adecuadamente su ministerio.
  • Obispo electo era el que únicamente tenía el nombramiento por parte del rey, sin estar aún consagrado ni confirmado por Roma.
  • Obispo preconizado, actualmente son aquellos que han sido nombrados por el papa pero que todavía no han sido ordenados o tomado posesión del gobierno de su diócesis.
  • Obispo regionario era aquel que, sin tener silla episcopal asignada, iba a ejercer su ministerio a diferentes lugares en virtud de las necesidades de la Iglesia.
  • Obispo sufragáneo es el de una diócesis que, junto con otras, forma la provincia eclesiástica o territorio gobernado por el arzobispo.


Muy Reverendo Charles Lovet Keyser, Obispo auxiliar de la diócesis de Florida, Obispo sufragáneo para las Fuerzas Armadas de USA


El obispo tiene el más alto grado de jerarquía en la iglesia ortodoxa. Es la personificación de la sucesión apostólica y quien preside la Divina Liturgia. Él es el icono de Cristo y pastor de una iglesia en particular a la que llamó en sus títulos oficiales. Es el supervisor y el jefe de la doctrina y la enseñanza de su rebaño y el responsable de asegurar la comunión en su diócesis y de la comunión de su Iglesia con las otras iglesias ortodoxas.


Un obispo puede llevar a diferentes títulos:

  • Arzobispo: Se refiere al obispo que preside una diócesis particularmente importante, ya sea por su tamaño, su relevancia histórica o por ambas.
  • Metropolita o Metropolitano: Se refiere al obispo que ocupa un asiento a la cabeza de una provincia importante (uso en Rusia) o si tiene cualquier cargo como titular (uso griego). En el Patriarcado Ortodoxo de Antioquía, los Metropolitanos son los obispos que tienen voz y voto en la máxima institución de la iglesia ortodoxa: el Santo Sínodo (es el equivalente al rango católico de Cardenal).
  • Patriarca: Se refiere al obispo que ejerce la jefatura de una iglesia ortodoxa determinada, el que preside el Santo Sínodo de la misma y el representante de ella ante otras Iglesias, Religiones y Estados.
  • Auxiliar: Se refiere al obispo que asiste a un obispo titular.


Su Beatitud el Arzobispo de Ohrid y Macedonia, Stefan


Un arzobispo (Del griego αρχεπίσκοπος, archepiskopos: arche > primero, y epi-skopos > supervisor) es un miembro perteneciente a la orden episcopal cristiana, pero que goza de un estatus superior al de los "simples" obispos; generalmente están al frente de una diócesis particularmente importante, ya sea por su tamaño, su relevancia histórica o por ambas, llamada archidiócesis. Su insignia es el palio, una banda de lana blanca adornada con cruces negras. Cuando un obispo se convierte en arzobispo no está siendo, de ningún modo, ordenado ni está recibiendo ningún sacramento; en contraste (en los ritos anglicano, católico romano y ortodoxo) alguien que es ordenado obispo está siendo consagrado.

Marie Dominique Auguste Sibour, Arzobispo de París (1792-1857)


Muchos arzobispos son también los metropolitanos de la provincia eclesiástica en la que se localiza su archidiócesis. En las iglesias occidentales (p. ej. la Católica Romana o la Anglicana) este es casi siempre el caso. Sin embargo, en la Iglesia Católica Romana, los arzobispos que no son también los metropolitanos son llamados Arzobispo ad personam, y no tienen derecho a usar el palio.


Aquellos arzobispos que sean también metropolitanos, tienen el deber de organizar la cooperación entre las diócesis, aunque, propiamente, no tienen autoridad sobre otras diócesis ajenas a la suya. Ciertos arzobispos metropolitanos gozan igualmente del título de primado, el cual les garantiza una jurisdicción teórica sobre otras provincias eclesiásticas. El nombramiento de arzobispo es de por vida, incluyendo quienes no gobiernan una arquidiócesis adecuada.


Arzobispo Raymond L.Burke, Obispo de St. Louis, Missouri


En las Iglesias eslavas orientales (tanto Católica como Ortodoxa) los arzobispos y los metropolitanos están diferenciados, aunque un metropolitano puede ser llamado arzobispo metropolitano. En la Iglesia Ortodoxa, los arzobispos ostentan un rango mayor que el de los metropolitanos y tienen los mismos derechos que los metropolitanos ortodoxos eslavos (orientales). La distinción entre arzobispos / metropolitanos sigue, generalmente, el mismo patrón en las Iglesias ortodoxas.


En la Iglesia Anglicana, la Comunión está constituida por 38 provincias, cada una con un arzobispo a la cabeza. Las más conocidas son las de la Iglesia de Inglaterra, Canterbury (jefe espiritual de la Iglesia de Inglaterra y del anglicanismo) y York. Estos dos arzobispos son "nobles espirituales" (spiritual peers) y por lo tanto, miembros de la cámara de los Lores británica.



Dr. Anthony Russell, Obispo (anglicano) de Ely


El Primado en la Iglesia Occidental es un arzobispo u obispo que tiene autoridad, no sólo sobre los obispos de su propia provincia, como el metropolitano, sino que también sobre cierto número de provincias, tales como las que se encuentran dentro de una iglesia nacional. El título correspondiente en la jerarquía de la Iglesia Oriental es el de Exarca.



Armas de un Primado


El título se encuentra, a menudo, en las iglesias de la Comunión Anglicana, la cual está dividida en provincias, cada una de las cuales generalmente tiene un metropolitano. El metropolitano de mayor edad en una iglesia nacional es llamado Primado.


Generalmente el término se encuentra en los países de larga tradición católica. Hoy es un título puramente simbólico desprovisto de toda jurisdicción y que se concede típicamente en una de las Arquidiócesis más viejas de un país, si es que existen tales. La ciudad sede puede ya no tener la preeminencia que tenía cuando la diócesis fue creada. En algunas diócesis el título se mantiene por tradición sin tener reconocimiento actual por la Santa Sede.


Arzobispo Joseph Signay, Primado de Quebec, Canadá (1778-1850)


Abad (del latín abbas, éste del <>abbā, "padre", enlazando su significado original con la paternidad de Cristo) es el título dado al superior de una abadía o monasterio de doce o más monjes. También recibe el título de abad, pero con carácter únicamente honorífico, el presbítero elegido para presidir un cabildo catedralicio. El abad mitrado es el que, con derecho para ello, utiliza mitra. La Abadesa es la mujer que desempeña el cargo de superiora en una comunidad religiosa que cuenta con, a lo menos, doce monjas.


Abad Theodosije, de la Diócesis Ortodoxa Serbia de Razka y Prizren, celebrando la Liturgia


Deán es el párroco de la iglesia más importante de la ciudad. En la Iglesia de Inglaterra, se denomina deán de la catedral al funcionario eclesiástico que viene inmediatamente después del obispo. En la regla benedictina, deán designaba al jefe de un grupo de diez monjes. Tras la fundación de los cabildos catedralicios, se llamó deán al sacerdote que presidía a los canónigos. Posteriormente designó simplemente una dignidad del cabildo.


Richard Chenevix Trench, Deán de la Abadía de Westminster, luego Arzobispo de Dublín


Prior, del latín prior, el primero, es un puesto en algunos monasterios y conventos. Se puede referir al representante del abad en los monasterios que lo tengan (abadía). Este es el caso de los monasterios de las órdenes benedictina, cisterciense y trapense, para las cuales el prior también puede tener la función de superior de un monasterio de entidad menor llamado priorato, que puede ser dependiente o no de una abadía.



Priorato de Santa María de Nájera, La Rioja, España


También se puede referir al superior de un monasterio para las órdenes que no tienen abad, como en los dominicos, carmelitas, cartujos y jerónimos. El representante del prior es en este caso el vicario o el subprior. Administrativamente, un prior puede igualmente ser el responsable de una propiedad de una orden hospitalaria, bajo la autoridad de un gran maestro. El superior de un monasterio de franciscanos o capuchinos se llama “guardián”.


Presbítero (del griego vía latín πρεσβυτερος, presbytero, «Lisandro»), según el Antiguo Testamento, era líder que formaba un consejo pero no era sacerdote. En las primeras partes del Nuevo Testamento se usaba como sinónimo de episkopos (Obispo), que significa en griego 'vigilante'. Más tarde, con la muerte de los apóstoles, se fue distinguiendo el papel de episckopos de la de presbyteros.


Escudo genérico de un presbítero



En la Iglesia Católica son los conocidos comúnmente como sacerdotes o "curas". Son varones que han recibido el segundo grado del sacramento del Orden Sacerdotal, el más conocido. Su función es celebrar la Eucaristía y administrar los demás Sacramentos, salvo la confirmación y la ordenación sacerdotal, reservados al obispo. El presbiterado es el ministerio que desempeñan los miembros de la Jerarquía en la Pastoral: párrocos, vicarios y capellanes.


Diácono (del griego διακονος, diakonos, «servidor» vía latín diaconus) es un hombre que ha recibido el primer grado del sacramento del Orden Sagrado por la imposición de las manos del obispo. Propiamente, según el Catecismo de la Iglesia, los diáconos no son sacerdotes, a pesar de que pertenecen al orden sagrado: en el momento de recibir el sacramento del orden sacerdotal en el grado de diaconado el fiel pasa a ser clérigo. Aunque actualmente ha desaparecido la tonsura, en el derecho canónico antiguo, el fiel se convertía en clérigo al recibir la tonsura (que se realizaba tanto a diáconos, como a presbíteros y obispos).


Diácono ortodoxo ruso (1888)