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jueves, 28 de enero de 2010

Los Estados mediatizados

Los titulares de estos estados serán considerados iguales en nacimiento a los titulares de una casa soberana, por lo que los matrimonios mixtos no serán considerados morganáticos. Sin embargo, a su vez pueden contraer matrimonios iguales con miembros de la nobleza titulada.


Blasón de Sayn-Wittgenstein-Berleburg


Se convierten en los primeros súbditos del soberano en cuyo territorio haya quedado enclavado el estado mediatizado, ocupando los primeros rangos protocolarios tras la familia reinante. Mantendrán su jurisdicción civil y penal en justicia menor. Estarán exentos de servicios como el militar, etc. Es decir gobernarán un estado dentro del estado soberano aunque sometido a sus leyes y supervisión.

A las prerrogativas anteriores algunos estados añadieron la de considerar a los jefes de las Casas Mediatizadas como miembros natos de la cámara alta. El Emperador de Austria reconoció, no sistemáticamente, aunque si de hecho, el estatus de Mediatizado a todos los ducados y principados aunque no estuvieran enclavados en su territorio.

§ Abensberg-Traun
§ Anhalt-Bernburg-Schaumburg-Hoym
§ Arenberg
§ Aspremont-Lynden
§ Auersperg
§ Bentheim
§ Bentinck
§ Bömelberg
§ Bretzenheim
§ Castell
§ Colloredo
§ Croÿ
§ Dietrichstein
§ Erbach
§ Esterházy von Galántha


Condesa Isabella Esterházy de Galántha (1911)

§ Fürstenberg
§ Fugger
§ Giech
§ Harrach
§ Hesse
§ Hohenlohe
§ Kaunitz-Rietberg
§ Khevenhüller-Metsch
§ Königsegg-Aulendorf
§ Kuefstein
§ Leiningen
§ Leyen
§ Ligne
§ Limburg-Styrum
§ Lobkowicz
§ Löwenstein-Wertheim
§ Looz und Corswarem
§ Metternich



Príncipe Klemens von Metternich-Winneburg (1830)

§ Neipperg
§ Nesselrode
§ Nostitz
§ Orsini y Rosenberg
§ Ortenburg
§ Ostein
§ Öttingen
§ Pappenheim
§ Platen-Hallermund
§ Plettenberg
§ Pückler-Limpurg
§ Quadt
§ Rechberg
§ Rechteren-Limpurg
§ Salm
§ Sayn-Wittgenstein
§ Schäsberg
§ Schlitz gennant von Görtz
§ Schönborn
§ Schönburg
§ Schwarzenberg
§ Solms
§ Stadion
§ Starhemberg
§ Sternberg-Manderscheid
§ Stolberg
§ Thurn und Taxis



Johannes y Gloria von Thurn und Taxis, con sus hijos (1989)


§ Törring Gutenzell
§ Trauttmansdorff-Weinsberg
§ Waldbott von Bassenheim
§ Waldburg
§ Waldeck
§ Wallmoden-Gimborn
§ Wartenberg
§ Wied
§ Windisch-Grätz
§ Wurmbrand-Stuppach


Hesse-Homburg nunca fue considerada soberana por el Landgraviato de Hesse-Darmstadt, sino como su feudo, por lo que la primera no fue técnicamente mediatizada por la última. Hesse-Kassel fue anexionada por el Reino de Westfalia, pero después recobró su soberanía.

También fueron mediatizados, entre 1806 y 1814, los estados alemanes creados por Napoleón para sus parientes y aliados próximos. El principado de Aschaffenburg en 1806, el Gran Ducado de Fráncfort en 1814, el Reino de Westfalia en 1813 y el Gran Ducado de Wurzburgo en 1814, son ejemplos de ello. Las únicas Ciudades Imperiales Libres no abolidas en 1803 fueron: Augsburgo, Fráncfort del Meno, Ratisbona y Lübeck.



Princesa Alice (del Reino Unido), Gran Duquesa consorte de Hesse y del Rin (1862)


Consecuencias de la Mediatización

Literalmente, se eliminaron más de 200 estados, sobreviviendo al proceso unos cuarenta estados independientes. Un pequeño número de estos lograron significativas ganancias territoriales y tres de ellos (Baden, Hesse-Kassel y Württemberg) elevaron su estatus al de estados electores, para remplazar a los tres principados eclesiásticos electores que fueron secularizados. Aunque nunca participaron en una elección imperial (el Sacro Imperio fue abolido antes, en 1806) el título se mantuvo por cuestión de prestigio y preeminencia nobiliaria.

De las ciudades libres imperiales libres, solo Bremen, Hamburgo y Lübeck sobrevivieron a la Mediatización: las dos primeras son en la actualidad Estados Federados (Länder) de la República Federal Alemana y la última perdió su estatus de ciudad libre en pleno Nazismo, en 1937.


Friedrich I, Príncipe Elector de Württemberg (1803), Rey de Württemberg (1805)


Fueron los estados y no las familias las que obtuvieron la condición de mediatizados. Esto explica por qué linajes ilustres, cuyos feudos no quedaron incluidos en el territorio de la Confederación Germánica, no alcanzaron el estatus de mediatizado (los Ligne por ejemplo), mientras otros, mucho menos antiguos, lo hicieron tras ser mediatizados territorios recientemente adquiridos (los Wallmoden o los Bentinck). También esto justifica que una rama familiar sea considerada mediatizada y otra no (caso de los Törring o los Esterhazy), o que una familia soberana sea titular de estados mediatizados (como los Waldeck Limpurg).

La particularidad jurídica que mantuvieron los territorios mediatizados explica la distribución que en ocasiones se hizo de ellos entre varios hermanos, con la consiguiente creación de nuevas líneas siguiendo la tradición germánica, y los repartos entre las sobrevivientes de los de las líneas extinguidas.



Friedrich I, Príncipe de Waldeck y Pyrmont (1907)


De igual forma los estados mediatizados podían ser heredados en caso de extinción de las familias titulares por miembros de otras casas mediatizadas o soberanas, así vemos que el príncipe de Hohenlohe-Waldenburg-Schilligsfürst hereda los estados mediatizados de Ratibor y Corvey al morir sin descendencia el Landgrave de Hesse-Rothenburg. Si la herencia recae en una familia de la nobleza titulada, no se mantiene la condición de mediatizada, caso por ejemplo de los Mensdorff Pouilly, herederos del título de Príncipe de Dietrichstein-Nikolsburg, pero no de su condición de mediatizado.

A lo largo del siglo XIX numerosas soberanas consortes procedían de Casas mediatizadas, como, por ejemplo, la reina de Rumania, princesa Elisabeth zu Wied; la Gran Duquesa de Hesse, princesa Eleonore zu Solms Hohensolms Lich; la Duquesa de Schleswig Holstein, princesa Adelheid zu Hohenlohe- Langenburg (suegra del Emperador Guillermo II) o la Princesa de Liechtenstein, Landgravina Josepha zu Fürstenberg-Weitra. Princesas mediatizadas eran también las esposas de los pretendientes al trono de Portugal Don Miguel I (Adelheid zu Löwenstein-Wetheim-Rosenberg) y Don Miguel II (Elisabeth von Thurn und Taxis y Marie Therese zu Löwenstein-Wetheim-Rosenberg).


Elisabeth de Wied, Reina consorte de Rumania (1869-1914)


Entre 1800 y 1990 princesas consortes de Thurn und Taxis fueron figuras del estatus de la duquesa Augusta de Württemberg, la duquesa Teresa de Mecklenburg (hermana de las reinas de Prusia y Hannover), la baronesa Guillermina von Dörnberg, la archiduquesa Margarita de Austria, la infantas María Isabel y María Ana de Portugal y la condesa María Gloria von Schönburg Glauchau.

Por otra parte, la obtención del estatus de mediatizado por una familia, no implicó una inmediata modificación de su prestigio. Las familias reales, incluso las alemanas, no aceptaban sistemáticamente la igualdad de nacimiento de una condesa mediatizada (condesa Augusta von Harrach, esposa morganática del Rey Federico Guillermo III de Prusia), cuando sí aceptaban el de una princesa húngara (princesa Antonia de Kohary, esposa del príncipe Fernando de Sajonia Coburgo y madre del Rey Consorte Fernando II de Portugal) o polaca (princesa María Ana Czartoryska, esposa del duque Luis de Württemberg).

Desde entonces las familias mediatizadas han sufrido una evolución parecida a la de las familias soberanas, algunas de ellas han conservado un prestigio incuestionable como los Sayn, Thurn und Taxis, Waldburg, Windisch-Grätz, Hohenlohe, Löwenstein, etc. mientras que otras en poco se distinguen del común de los ciudadanos.



Chlodwig Karl Victor, Fürst zu Hohenlohe-Schillingsfürst, Canciller de Alemania y Primer Ministro de Prusia (1896)

miércoles, 27 de enero de 2010

Casas mediatizadas y Órdenes secularizadas

La Mediatización de muchos estados soberanos alemanes del Sacro Imperio Romano Germánico, junto con la Secularización de territorios soberanos pertenecientes a Obispados, Abadías y otras órdenes religiosas, fue un proceso que aconteció en Alemania entre 1795 y 1814.

La Mediatización se produce con la anexión de las tierras y la jurisdicción de un estado soberano por otro, a menudo manteniendo algunos derechos (generalmente, la conservación del título nobiliario) en los poderes mediatizados. Con la Secularización se produce la redistribución a poderes seculares de los territorios gobernados secularmente por un mandatario eclesiástico, tal como un Obispo, un Abad (o Abadesa) o un Gran Maestre.


Charles Maurice de Talleyrand-Périgord, Ministro de Asuntos Extranjeros francés (1754-1838), responsable de las largas negociaciones que llevaron a las mediatizaciones y secularizaciones en Alemania


Con el colapso del Imperio Carolingio y el ascenso del Feudalismo, gran parte del espacio europeo se había reducido a un conjunto de minúsculos estados independientes. En Alemania, los sucesivos reyes germanos y los emperadores del Sacro Imperio invistieron de autoridad terrenal a muchos obispados, abadías, órdenes religiosas militares y conventos, y también concedieron derechos y libertades a muchas ciudades y villas (Ciudades Imperiales Libres). Al contrario que en España, Inglaterra o en Francia, los príncipes alemanes fueron incapaces de unir sus dominios en una monarquía centralizada, y por lo tanto, con el paso de los siglos, Alemania vino a estar compuesta por no menos de 300 estados independientes.

En 1803 la Dieta Imperial o Reichstag del Sacro Imperio Romano Germánico estableció una gran redistribución de la soberanía territorial dentro del Sacro Imperio, para compensar a los numerosos señores que perdieron sus posesiones al ser anexionados por Francia, como consecuencia de las Guerras Revolucionarias Francesas, los territorios del Sacro Imperio al oeste del Rin.


Regensburg, ciudad imperial, sede del Reichstag desde 1653


El emperador Francisco II, católico, hizo una reserva formal con respecto al reparto de los votos dentro de la Dieta Imperial, ya que el equilibrio entre estados católicos y protestantes dentro del Sacro Imperio había sido desplazado fuertemente hacia los segundos, al secularizarse los principados eclesiásticos de la Dieta.

La redistribución de la soberanía territorial se logró combinando dos procesos: la secularización de los principados eclesiásticos y la mediatización de numerosos y diminutos principados seculares.

Secularización

Alemania y el norte de Italia era una vasta red de diminutos estados, cada uno con sus propios privilegios específicos, títulos nobiliarios y autonomía. Los sucesivos emperadores y señores germanos concedieron a muchos titulares de obispados, abadías y conventos unos estados seculares (con sus títulos nobiliarios asociados), no ligados a la herencia de la sangre sino asociados a los correspondientes territorios, para ayudar en la administración de Alemania frente a la creciente descentralización y la autonomía local que siguió al ascenso del feudalismo.

El nombramiento personal de obispos y cargos eclesiásticos por los emperadores del Sacro Imperio y la oposición del Papado a tales prácticas produjo la llamada Querella de las Investiduras, a partir de la cual, los emperadores fueron incapaces de usar a los obispos para este fin. Desde entonces, obispos, priores, abades y abadesas condujeron sus nuevos reinos más como señores temporales que como señores espirituales.


Enrique IV del Sacro Imperio Romano ante el Papa Gregorio VII en Canossa, Italia (1077)


La corrupción endémica y la decadencia de estos pastores espirituales condujeron a la Reforma Protestante. La Contrarreforma restableció la relevancia de los Príncipes-Obispos, pero al final de la Guerra de los Treinta Años y la Paz de Westfalia (1648) muchos de sus estados se secularizaron (como ejemplo paradigmático, el Obispado de Bremen, que se convirtió en Ducado al triunfar en sus tierras el Luteranismo con la ocupación sueca).

En 1797 Napoleón Bonaparte derrotó a las fuerzas armadas del Sacro Imperio y por el Tratado de Campo Formio anexó a Francia todas las tierras del Sacro Imperio Romano Germánico situadas al oeste del río Rin. El emperador se vio en el deber de compensar a los señores que, por causa del tratado con la victoriosa Francia revolucionaria, perdieron sus tierras, proporcionándoles nuevos estados. Los únicos territorios disponibles fueron aquellos poseídos por los príncipes-obispos y otras autoridades religiosas del Sacro Imperio, y por lo tanto sus estados fueron secularizados y repartidos entre los señores de Alemania.


Napoleón Primer Cónsul (1799)


Los principados eclesiásticos eran ocupados por miembros de las familias más importantes del Imperio, en algunas ocasiones durante generaciones, los segundones bávaros fueron Electores Arzobispos de Colonia casi ininterrumpidamente desde 1583 a 1761. En 1792 vemos por ejemplo que el archiduque Maximiliano de Austria, hijo menor de la Emperatriz María Teresa, ocupaba las sedes de Colonia y Münster; el Duque de York, segundo hijo del Rey Jorge III de Gran Bretaña, ocupaba la de Osnabrück y al príncipe Clemente de Sajonia, hijo del Rey Federico Augusto de Polonia, era titular de Tréveris, Augsburgo, Regensburgo y Freisingen. No era extraño que un príncipe obispo prefiriera continuar en su sede a abandonarla para recoger la herencia de los estados familiares.

Solo sobrevivieron tres de ellos como estados no seculares: el Arzobispado de Ratisbona (Regensburgo), elevado desde Obispado con la incorporación del Arzobispado de Maguncia (Mainz) y las tierras de las Órdenes de los Caballeros Teutones y los Caballeros Hospitalarios. También el antiguo Arzobispado de Salzburgo fue secularizado, incrementando su territorio y elevado su estatus a ducado-elector.


Friedrich Karl Joseph Reichsfreiherr von Erthal, Príncipe Elector y Arzobispo de Maguncia (1786)


Monasterios y abadías perdieron sus medios de subsistencia al perder los territorios de los que dependían para obtener rentas y sostén económico y muchos fueron abandonados, sus tesoros artísticos, bibliotecas, edificios, subastados o destruidos, y sus monjes reagrupados o expulsados.

Mediatización

Aunque el número de estados alemanes fue disminuyendo significativamente desde la Guerra de los Treinta Años, al advenimiento de la Era Napoleónica todavía quedaban unos 290 estados soberanos. La derrota de la Primera Coalición tuvo como consecuencia la secularización de los estados eclesiásticos y la anexión a Francia de todas las tierras al oeste del Rin. En 1803, la mayoría de las Ciudades Imperiales Libres también fueron mediatizadas.


El 12 de junio de 1806 Napoleón estableció la Confederación del Rin para ayudara a asegurar la frontera oriental de Francia. El 6 de agosto el emperador Francisco II declaró abolido el Sacro Imperio Romano Germánico. Para obtener el apoyo de los estados alemanes más poderosos, se anunció que todos los estados que se unieran a la nueva Confederación, podrían mediatizar a los estados vecinos.


Franz Joseph Karl von Habsburg-Lothringen, emperador de Austria, rey de Hungría y de Bohemia, último Sacro Emperador Romano Germánico (1768-1835)


Después de la Batalla de Waterloo y del exilio de Napoleón a Santa Helena, las Grandes Potencias convocaron el Congreso de Viena para restablecer las antiguas fronteras de Europa. Se decidió que las monarquías mediatizadas, las ciudades imperiales libres y los estados secularizados no serían restaurados, pero a cambio sus títulos nobiliarios mantendrían sus estatus idénticos al de las monarquías reinantes y, además, podrían recibir compensaciones por sus perdidas posesiones. Sin embargo, muchos de los monarcas mediatizados nunca recibieron la supuesta deuda porque se dejó a la (mala) voluntad de las monarquías reinantes la ejecución del pago, sin que hubiera una autoridad que pudiera imponer el cumplimiento del pacto.

La Mediatización transfirió la soberanía de los pequeños estados seculares hacia sus vecinos más grandes y poderosos. Además de numerosos principados, todas menos un puñado de las Ciudades Imperiales Libres también fueron anexionadas por sus vecinos.



sábado, 11 de julio de 2009

Los Tratamientos reales II

A comienzos del siglo XIX, Europa se ve inmersa en las consecuencias de la Revolución Francesa y el imperio de Napoleón I. La destrucción del Sacro Imperio, la aceptación de la soberanía de ciertos príncipes alemanes y la mediatización de otros, provoca una avalancha de nuevas altezas que suponen un agravio comparativo para la antigua nobleza de Europa Occidental. Por influencia de la Paz de Viena se produce una jerarquización de los tratamientos que, junto a su traducción alemana, sería la siguiente:

Majestad (Majestät). Utilizado por todos los Emperadores y Reyes.

Alteza (Hoheit). Utilizado por los príncipes más alejados del trono en algunas familias reales, por los Duques Soberanos y luego por los príncipes de sus casas y por familias de la alta nobleza bonapartista como los Canino, los Murat, los Ligne, etc.

Alteza Imperial y Real (Kaiserliche und Königliche Hoheit).Utilizado por los archiduques de Austria desde 1867 y por el Príncipe Heredero del Imperio alemán desde 1871.

Alteza Imperial (Kaiserliche Hoheit).Utilizado por los grandes duques de Rusia, la familia imperial francesa desde 1804, los archiduques de Austria desde 1806-1815 y el Heredero de Brasil y su primogénito desde 1824.






Su Alteza Imperial La Princesa Pauline Bonaparte






Alteza Real (Königliche Hoheit). Utilizado por los príncipes reales, los príncipes de la Sangre de Francia desde 1824, los Grandes Duques Soberanos desde 1806, por el Elector de Hesse desde 1815 y por los Príncipes Soberanos de Rumania, Bulgaria y Montenegro.


Alteza Gran Ducal (Grossherzogliche Durchlaucht y desde mitad de siglo Grossherzogliche Hoheit). Utilizado por los príncipes de las casas gran-ducales.


Alteza Ducal (Herzogliche Hoheit) Utilizado por los Duques Soberanos germanos desde mitad de siglo.


Alteza Serenísima (Durchlauchtigst Hochgeboren, Durchlaucht, Hochgeboren). Utilizado por los Duques Soberanos y sus familias hasta mitad de siglo, por los Príncipes Soberanos y sus familias desde 1815, por los Príncipes Mediatizados y sus familias desde 1825, por descendientes de matrimonios morganáticos como los Hanau, los Battenberg, los Teck o los Urach, y por algunas familias de la alta nobleza germánica como los Wrede o los Schönaich-Carolath, polaca como los Czartoryski o los Radziwill y rusa como los Bagration.


Alteza Ilustrísima (Erlaucht). Utilizado por las ramas condales de familias soberanas alemanas (Lippe, Waldeck), por los Condes mediatizados desde 1829 y por descendientes de matrimonios morganáticos.


Su Gracia Principesca (Fürstliche Gnaden). Utilizado por algunas grandes familias de la nobleza germánica y por los herederos de algunos príncipes con tratamiento de Durchlaucht.

Su Alteza Ilustrísima Conde Henry de Battenberg (Oct. a Dic. 1858)
Su Alteza Serenísima Príncipe Henry de Battenberg (Dic. 1858 a Jul. 1885)
Su Alteza Real Príncipe Henry de Battenberg (Jul.1885 a Ene. 1896)


El siglo XX se ve marcado por la desaparición de la mayor parte de las monarquías con lo que los tratamientos, no sujetos ya a verdaderos actos de soberanía, se toman o se deniegan mediante pactos de familia o decisiones de los jefes de las casas antaño soberanas. Por otra parte, el acceso de personas sin sangre real a las familias aún soberanas obliga a las monarquías a replantearse las titulaciones y tratamientos de sus miembros.


Mientras unas monarquías restringen notablemente el tratamiento de Alteza como Gran Bretaña, Noruega o España, otras actúan al contrario extendiéndolo a toda la descendencia del soberano, Bélgica, Liechtenstein, etc. Resulta de esto que mientras un nieto del Rey de España recibe el tratamiento de Excelentísimo Señor, el séptimo nieto de un Príncipe reinante de Hohenlohe-Langenburg, recibe el de Alteza Serenísima.


Actualmente, ya sea legalmente o por cortesía, podemos resumir el uso de los distintos tratamientos como sigue:


Alteza Imperial y Real:
Los archiduques de Austria y el Heredero del Imperio Alemán.



Alteza Imperial:
Los grandes duques de Rusia, los miembros de la Casa Imperial de Francia y el Heredero del Trono de Brasil.




Su Alteza Imperial La Gran Duquesa Olga Nikolaievna

Alteza Real:
Los infantes de España y Portugal.
Los príncipes de Gran Bretaña, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Noruega, Suecia y Dinamarca. Los príncipes de Grecia, Rumania, Bulgaria, Yugoslavia e Italia.
Los príncipes de Francia, Dos Sicilias, Parma, Prusia, Baviera, Sajonia y Hannover.
Los duques de Württemberg y los duques en Baviera.
Los hijos de los jefes de las Casas Reales de Montenegro y Albania.
Los jefes de las Casas Gran Ducales de Baden, Hesse, Mecklenburg y Oldenburg y de la Casa Electoral de Hesse.
Los príncipes de Georgia.


Alteza Gran Ducal:
Los príncipes de Baden y Hesse y los duques de Mecklenburg y Oldenburg.


Su Alteza La Duquesa de Orléans y de Chartres

Alteza:
Los príncipes de Montenegro y Albania no hijos del Jefe de la Casa. Los príncipes de Rusia hijos de un gran duque y los primogénitos de su rama. Los príncipes de las casas ducales de Sajonia-Weimar-Eisenach, Sajonia-Meiningen, Sajonia-Coburgo-Gotha, Anhalt y Schleswig-Holstein.
Los príncipes de Hesse-Philippsthal. Los príncipes de Orange-Nassau, hijos de la princesa Margarita de los Países Bajos. Los duques de Mecklenburg-condes von Carlow. Los príncipes de Ligne, Murat y Altenburg.
El Duque de Hohenberg.


Su Alteza Serenísima La Princesa de Mónaco, Duquesa de Valentinois


Alteza Serenísima:
Los príncipes de Mónaco y de Liechtenstein.
Los príncipes de Rusia no hijos de un gran duque ni primogénitos de su rama. Los príncipes de Hohenzollern, Waldeck-Pyrmont, Lippe, Lippe-Biesterfeld, Lippe-Weissenfels, Schaumburg-Lippe y Reuss.
Los miembros de familias mediatizadas alemanas con título de duque o príncipe. Algunas familias principescas polacas como los Radziwill, los Czartoryski, los Lubomirski... Algunos príncipes prusianos como los Carolath-Beuthen, Lieven, Pless, Blucher von Wahlstatt, Donnersmarck, Dohna-Schlobitten...
Algunos príncipes austriacos como los Clary und Aldringen, Dietrichstein zu Nikolsburg, Montenuovo...
Descendientes de matrimonios morganáticos como los Hanau (Hesse), Urach (Württemberg), Yuryewski (Rusia), Leuchtenberg (Leuchtenberg-Romanowski), Hohenberg (Austria)…Los Rohan, los Biron de Curlandia, los Wrede, el Duque de Beaufort-Spontin...


Alteza Ilustrísima:
Los miembros de familias mediatizadas alemanas con título de conde. Los condes de Waldeck-Limpurg.
Los condes von Schaumburg, descendientes del matrimonio morganático de un príncipe de Hanau, descendiente a su vez del matrimonio morganático del Elector de Hesse.