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martes, 23 de noviembre de 2010

El águila prusiana

El Ducado de Prusia o Prusia Ducal (alemán: Herzogtum Preußen; latín: Ducatus Prussiae) fue un ducado de la parte oriental de Prusia desde 1525 a 1701, que se constituyó en el primer ducado protestante (luterano) con una población dominante de habla alemana, así como minorías de polacos y lituanos.

En 1525, durante la Reforma Protestante, el Gran Maestre de los Caballeros Teutónicos, Albrecht de Brandeburgo-Ansbach, miembro de una rama menor de la Casa de Hohenzollern, secularizó el territorio prusiano de la orden, convirtiéndose en Albrecht, duque de Prusia. Su ducado, que tenía su capital en Königsberg, fue establecido como feudo de la corona de Polonia (Segismundo I el Viejo de Polonia era su tío).

Armas de Prusia Ducal


Fue heredado por los Hohenzollern, príncipe-electores de Brandeburgo en 1618; esta unión personal ee referida como Brandeburgo-Prusia. Federico Guillermo, el "Gran Elector" de Brandeburgo, logró la plena soberanía sobre el territorio en Tratado de Wehlau de 1657, que se confirmó en el Tratado de Oliva tres años después. El Ducado de Prusia fue elevado a Reino en 1701.

Historia

En un acuerdo negociado por parte de Lutero, la Prusia Ducal se convirtió en el primer estado protestante, anticipándose a las dispensas de la Paz de Augsburgo de 1555. La "S" en el escudo de armas del ducado representaba al soberano de Alberto, Segismundo Jagellon. Carlos V y el Papa Clemente VII se opusieron al Homenaje Prusiano.

Alberto, Duque de Prusia (y sus hermanos), reciben Prusia del Este como feudo de manos del rey Segismundo I de Polonia en 1525


El 01 de marzo 1526 el 1r Duque de Prusia se casó con la princesa Dorotea, hija del rey Federico I de Dinamarca, estableciendo así los lazos políticos entre el luteranismo y Escandinavia. A pesar de su credo protestante, Alberto fue impulsado por su hermano mayor Jorge, Margrave de Brandeburgo-Ansbach, quien ya había establecido la religión protestante en sus territorios de Franconia y la Alta Silesia. Administrativamente, hubo pocos cambios en la transición de los Caballeros Teutónicos al gobierno ducal. A pesar de que era formalmente un vasallo de la corona de Polonia, Alberto mantuvo el autogobierno para Prusia, su propio ejército, la acuñación de su moneda, una asamblea provincial (la Dieta prusiana o Landtag) y una autonomía sustancial en los asuntos exteriores.

Cuando Alberto murió en 1568, su hijo adolescente (edad exacta se desconoce) Alberto Federico heredó el ducado. Joaquín II, Elector de Brandeburgo, aseguró el co-vasallaje (Mitbelehnung) del ducado en el mismo año. La administración en el ducado se redujo así como Alberto Federico incrementó su debilidad mental, lo que llevó al Margrave Jorge Federico de Brandeburgo-Ansbach a convertirse en regente de Prusia en 1577.



Transición a Brandeburgo-Prusia en 1618

Como Alberto Federico no tuvo herederos varones sobrevivientes, el Tratado de Varsovia en 1611 permitió que su yerno (esposo de su hija Anna de Prusia), el Elector Juan Segismundo, de la rama de los Hohenzollern en Brandeburgo, se convirtiera en el sucesor legal del duque. En 1618 estalló la Guerra de los Treinta Años y Alberto Federico murió, por lo que el ducado pasó a Juan Segismundo, quien murió al año siguiente. El hijo de éste, Jorge Guillermo, fue investido con el ducado en 1623 por el rey de Polonia Segismundo III Vasa, con lo que fue confirmada la unión personal de Brandeburgo-Prusia.

Muchos prusianos se opusieron a ser gobernados por la Casa de Hohenzollern de Berlín e hicieron un llamamiento a Segismundo III para su compensación, o incluso la incorporación de la Prusia Ducal al reino de Polonia, aunque sin éxito. Brandeburgo, siendo un feudo del Sacro Imperio Romano, y Prusia Ducal, siendo un feudo polaco, hicieron jurídicamente imposible una unión real fronteriza. De hecho Brandeburgo y Prusia Ducal fueron cada vez más gobernados como uno y coloquialmente era denominado como Brandeburgo-Prusia.

La Duquesa Anna de Prusia y Jülich-Cleves-Berg (1576 – 1625), hija del Duque de Prusia y esposa de Juan Segismundo, Elector de Brandeburgo.


Federico Guillermo el Gran Elector, duque de Prusia y príncipe-elector de Brandeburgo, adquirió después Prusia Real para poder conectar territorialmente sus dos feudos. Sin embargo, durante la Segunda Guerra del Norte, Carlos X Gustavo de Suecia invadió Prusia Ducal y dictó el Tratado de Königsberg (enero 1656), lo que hizo del ducado un feudo sueco. En el posterior Tratado de Marienburg (junio 1656), el rey de Suecia se comprometió a ceder a Federico Guillermo el Principado-Obispado de Ermland y cuatro voivodados polacos, si éste apoyaba el esfuerzo de Carlos Gustavo. El acuerdo fue una mera especulación, ya que Federico Guillermo definitivamente tendría que proporcionar apoyo militar, mientras que el premio era sólo bajo la condición de una victoria. Cuando la marea de la guerra se volvió contra Carlos X Gustavo, éste concluyó el Tratado de Labiau (noviembre de 1656), haciendo de Federico Guillermo I, el único soberano en Prusia Ducal y Ermland.

El Rey Juan II Casimiro de Polonia, a cambio de que Federico Guillermo renunciara a la alianza prusiano-sueca, reconoció la plena soberanía del Gran Elector sobre el Ducado de Prusia. Después de casi 200 años de soberanía polaca sobre el Estado Monástico-Teutónico de Prusia y de su sucesor Prusia Ducal, se recuperó la plena soberanía. Por lo tanto, Ducado de Prusia se convirtió en la denominación más adecuada para el estado. Esa plena soberanía era un requisito previo necesario para que Prusia Ducal se convirtiera en el soberano Reino de Prusia, que no debe confundirse con la Prusia Real polaca.

Friedrich Wilhelm von Brandenburg, Duque de Brandeburgo-Prusia (1620-1688)


Federico Guillermo fue el verdadero artífice del poderío prusiano; ante la dispersión geográfica de sus dominios, él se centró en su electorado, donde afirmó su autoridad estableciendo un mecanismo institucional adecuado, con una serie de innovaciones en todo sentido. Su hijo, Federico III de Brandeburgo, siguió sus pasos pero intentando ampliar considerablemente los objetivos de los Hohenzollern, y logrando satisfacción con la transformación de sus territorios en reino independiente; el estallido de la Guerra de Sucesión española le dio la oportunidad de conseguir plena soberanía para sus dominios a cambio de ayuda militar al emperador.

Reino en 1701

Federico III, quien a pesar de no estar a la altura como príncipe de su antecesor, el Gran Elector, supo por lo menos conseguir del emperador la autorización necesaria para que el Ducado de Prusia, que ya estaba bajo la plena soberanía del electorado de Brandeburgo desde 1657, se convirtiera en Reino. Como rey de Prusia utiliza el nombre de Federico I, título que recibiría desde 1701, con lo que se incrementaba su significación sobre los demás príncipes del Imperio y se reafirmaba la superioridad del electorado de Brandeburgo-Reino de Prusia en la mitad norte del conglomerado imperial.
Friedrich I von Hohenzollern, 1r Rey de Prusia (Friedrich III, Margrave Elector de Brandeburgo)


Intentar acabar con la desunión y descentralización política de Alemania fue uno de los objetivos principales que se marcó Leopoldo I, en el transcurso de su largo reinado durante la segunda mitad de la centuria. Anteriormente ya se había producido un avance importante en esta dirección cuando, en plena guerra de los Treinta Años, la Monarquía austriaca pudo controlar más eficazmente el territorio checo imponiendo en Bohemia un régimen hereditario, católico y sometido a la Corte de Viena, plan que posteriormente se empezó a aplicar al Reino de Hungría.

Después de la anexión de Prusia Real al Reino de Prusia en 1772, la antigua Prusia Ducal incluyendo Warmia (alemán: Ermland) fue reorganizada en la Provincia de Prusia Oriental , mientras que la mayoría de la antigua Prusia Real se convirtió en la Provincia de Prusia Occidental. El Reino de Prusia, entonces consistente en Prusia Oriental y Occidental, al ser un estado soberano, y Brandeburgo, un feudo en el Santo Imperio Romano, se fusionaron legalmente sólo después de la disolución de este último en 1806 como resultado de las victorias de Napoleón Bonaparte sobre Austria.

El Rey Federico II (centro) en Sanssouci con Voltaire (izquierda) y los principales científicos de la Academia de Ciencias de Berlín, 1750.


A partir de ese año el título de Kurfürst (Príncipe elector) de Brandeburgo ya no tenía sentido y se suprimió. Antes de eso, el soberano Hohenzollern había ostentado muchos títulos, desde el de Jefe de la Iglesia Evangélica hasta el de Rey, Elector, Gran Duque y Duque de varias regiones y reinos bajo su gobierno. Después de 1806, era simplemente el de Rey de Prusia.

Después del Tratado de Tilsit en 1807, Prusia perdió casi la mitad de su territorio, incluidas las tierras ganadas en las Segunda y Tercera Particiones de Polonia (que ahora se resumía al Ducado de Varsovia) en las tierras al oeste del río Elba. Lo que quedó del Reino fue ocupado por las tropas francesas (pagando Prusia todos los gastos de su manutención) y el rey estuvo obligado a hacer una alianza con Francia y adherirse al Bloqueo Continental.

Corona de los reyes de Prusia (Colección del Castillo de Hohenzollern)


Tras la derrota de Napoleón en Rusia, Prusia se desvinculó de la alianza y participó del lado de la Sexta Coalición durante las "Guerras de Liberación" (Befreiungskriege) contra la ocupación francesa. Las tropas prusianas contribuyeron de forma crucial en la Batalla de Waterloo de 1815 a la victoria final sobre Napoleón.

La recompensa de Prusia vino con el Congreso de Viena, en el que Prusia recuperó la mayor parte de sus territorios perdidos e incluso ganó el 40% del Reino de Sajonia y la mayor parte de Renania. Debido a estas nuevas adquisiciones prusianas, el reino se reorganizó en diez provincias y su mayor parte pasó a integrar la Confederación Germánica, que sustituyó al extinto Sacro Imperio Romano Germánico.


La bandera de guerra prusiana (1816)

En 1867 ésta fue sustituida por la Confederación Alemana del Norte, bajo el dominio de Prusia, y con alianzas militares con los estados germanos del Sur (excepto Austria). La unificación de Alemania Kleindeutschland planeada por Bismarck estaba muy cerca de concretizarse. El acto final fue la Guerra Franco-prusiana (1870). Mediante la activación de las alianzas alemanas establecidas tras la Guerra, los Estados Germanos se unieron y derrotaron rápidamente a Francia. Esta victoria comandada por Prusia posibilitó la creación del Imperio alemán, y Guillermo fue proclamado Káiser el 18 de enero de 1871 (justo 170 años después de la coronación del primer rey prusiano, Federico I).




miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los Reyes y Emperadores de Alemania

La relación entre el título de “rey” y “emperador” en el área que hoy es llamada Alemania es tan complicada como la historia y la estructura del Sacro Imperio Romano en sí misma. “Rey de Alemania” no significa necesariamente que el rey era referido como tal, aunque en cada caso fuera de jure y de facto el jefe sobre el territorio actualmente conocido como Alemania y de ahí los varios términos son prácticamente equivalentes.

El Reino de Alemania comenzó como la sección oriental del reino Franco, el cual fue separado por el Tratado de Verdún en 843. Los gobernantes de esa área se auto-denominaban rex Francorum, rey de los Francos, y más tarde solamente rex. Hasta 911 los reyes eran conocidos como “Reyes de Francia Este”. Más tarde el título fluctuaría entre “Rey de Alemania” y “Rey de los Germanos”. Esta referencia a los “Germanos”, indicando la urgencia de una nación germana de algún tipo, no apareció hasta el siglo XI, cuando el Papa se refirió a su enemigo Enrique IV como rex teutonicorum, rey de los Teutones, con el fin de estigmatizarlo como extranjero.


Estandarte del emperador (Imperator Romanorum Semper Augustus)

Los reyes reaccionaron usando el título rex Romanorum, rey de los Romanos, para enfatizar su gobierno universal incluso antes de convertirse en Emperador y referirse a su reclamo sobre Roma (aunque hoy en día ésta no se halla gobernada por ellos). Este título permaneció hasta el fin del imperio en 1806 (pero los reyes eran llamados reyes de Alemania, para mayor claridad).

El Reino de Alemania nunca fue enteramente hereditario; en su lugar, los ancestros eran solo uno de los factores que determinaban la sucesión de los reyes. El monarca era formalmente electo por la alta nobleza del reino, continuando la tradición de los francos.

En la Edad Media, el rey no asumía el título de “Emperador” hasta ser coronado por el Papa. Debía recibir además la Corona de Hierro de Lombardía, después de lo cual asumía el título de rex Italicum, rey de Italia. Luego de esto iría a Roma y sería coronado emperador por el Sumo Pontífice.

La coronación de Carlomagno

Maximiliano I fue el primer rey en portar el título de Emperador-Electo. Luego de su intento fallido de marchar a Roma y ser coronado por el Papa en 1508, se auto-proclamó Emperador-Electo con el consentimiento papal. Su sucesor Carlos V también asumió este título luego de su coronación en 1520 hasta que fue coronado por el pontífice en 1530. A partir de Fernando I, todos los emperadores eran meramente Emperadores-Electos, aunque eran referidos normalmente como Emperadores. Al mismo tiempo, los sucesores elegidos de los emperadores eran llamados Rey de los Romanos, si eran electos por el Colegio de Electores durante el reinado de su predecesor.

Desde Luis el Germánico en 843 hasta Guillermo II en 1918 cada gobernante de Alemania emparentaba con otro a través de matrimonios. Por eso las dinastías que se sucedían unas a otras estaban unidas por lazos de sangre en mayor o menor grado.

Las dinastías son:

  • Carolingios (843-911),
  • Conradinos (911-918),
  • Otones (919-1024),
  • Salios (1024-1125),
  • Supplinburger (1125-1137),
  • Hohenstaufen (1138-1208 y 1215-1254),
  • Güelfos (1208-1215),
  • Habsburgo (1273-1291/1298-1308 y 1438-1710),
  • Nassau (1292-1298),
  • Luxemburgo (1308-1313/1347-1400 y 1410-1437),
  • Wittelsbach (1314-1347/1400-1410 y 1742-1745),
  • Lorena (1745-1765),
  • Habsburgo-Lorena (1765-1806/1815-1849 y 1850-1866),
  • Bonaparte (1806-1813),
  • Hohenzollern (1849-1850 y 1867-1918).

Escudo del Sacro Imperio

Reino Franco Oriental, Reino de Germania, Sacro Imperio Romano Germánico

La construcción de un territorio imperial centrado en Alemania comienza a gestarse en 952, cuando el Rey de Germania (Francia oriental) Otón I sometió al rey de Italia (rex Langobardorum) Berenguer II, de modo que vinculó entre sí estas dos zonas territoriales, que se plasmaría definitivamente con su coronación imperial en 962.

No obstante, hay que diferenciar el título más efectivo de rey de Alemania, coronado en Aquisgrán (al que se añadía el de rey de Italia, que se coronaba en Pavía) del título más honorífico de Emperador, que se coronaba en Roma. En 1034, la nobleza del Reino de Borgoña prestó homenaje al emperador Conrado II, y de este modo se integró esta zona al ámbito territorial del Imperio.

A partir de Enrique IV como rex Romanorum, surgió la costumbre que el rey de Alemania y de sus territorios anexos (Italia y Borgoña), sería coronado como rey de romanos, lo que tenía la connotación de poder ser el aspirante a ser coronado como emperador de romanos.

Enrique IV en Canossa (1077 )
Los soberanos aquí listados son los reyes de la parte oriental del imperio franco, que surgió tras el Tratado de Verdún y que sería el núcleo de los reinos que constituyeron el territorio del Sacro Imperio Romano Germánico. Este territorio abarcaría actualmente Alemania, Austria, Suiza, República Checa, Eslovenia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, partes del este de Francia, el norte de Italia y el oeste de Polonia.

(Los emperadores se marcan en negrita, los reyes en letra común, los reyes rivales, anti-reyes y co-regentes menores en itálica)

DINASTIA CAROLINGIA

  • 843-876: Luis II el Germánico
  • 876-880: Carlomagno
  • 876-882: Luis III el Joven
  • 876-887: Carlos III el Gordo
  • 887-899: Arnulfo de Carintia
  • 900-911: Luis IV el Niño
DINASTIA CONRADINA

  • 911-918: Conrado I

Arnulfo de Carintia

SAJONES

  • 919-936: Enrique I
  • 919-921: Arnulfo de Baviera (rey rival)
  • 936-973: Otón I
  • 961-983: Otón II
  • 983-1002: Otón III
  • 1002-1024: Enrique II
SALIOS

  • 1024-1039: Conrado II
  • 1028-1056: Enrique III
  • 1054-1105: Enrique IV
  • 1077-1080: Rodolfo de Rheinfeld (rey rival)
  • 1081-1088: Herman de Salm (rey rival)
  • 1087-1101: Conrado
  • 1099-1125: Enrique V
DINASTIA SUPPLINBURGO

  • 1125-1137: Lotario III
DINASTIA HOHENSTAUFEN


Blasón de los Hohenstaufen

  • 1138-1152: Conrado III
  • 1147-1150: Enrique Berenguer
  • 1152-1190: Federico I Barbarroja
  • 1169-1197: Enrique VI
  • 1197: Federico II
  • 1198-1208: Felipe de Suabia
DINASTIA GÜELFA

  • 1198-1215: Otón IV
DINASTIA HOHENSTAUFEN (2)

  • 1212-1250: Federico II
  • 1220-1235: Enrique de Suabia
  • 1237-1254: Conrado IV
  • 1246-1247: Enrique Raspe (anti-rey)
  • 1247-1256: Guillermo de Holanda (anti-rey)
DINASTIA PLANTAGENET

  • 1257-1272: Ricardo de Cornualles
  • 1257-1275: Alfonso de Castilla (rey rival)
DINASTIA HABSBURGO

  • 1273-1291: Rodolfo I
DINASTIA NASSAU

  • 1292-1298: Adolfo de Nassau
Adolfo de Nassau

DINASTIA HABSBURGO
  • 1298-1308: Alberto I
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1308-1313: Enrique VII

DINASTIA WITTELSBACH

  • 1314-1347: Luis IV
  • 1314-1322 y 1325-1330: Federico de Habsburgo (anti-rey)
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1346-1378: Carlos IV
  • 1349-1349: Günther de Schwarzburg (anti-rey)
  • 1376-1400: Wenceslao
DINASTIA WITTELSBACH

  • 1400-1410: Roberto de Palatinado
DINASTIA LUXEMBURGO

  • 1411-1437: Segismundo
  • 1410-1411: Jobst de Moravia (anti-rey)
Segismundo de Luxemburgo

DINASTIA HABSBURGO

  • 1438-1439: Alberto II
  • 1440-1493: Federico III
  • 1486-1519: Maximiliano I
  • 1519-1556: Carlos V
  • 1558-1564: Fernando I
  • 1564-1576: Maximiliano II
  • 1576-1612: Rodolfo II
  • 1612-1619: Matías
  • 1619-1637: Fernando II
  • 1637-1657: Fernando III
  • 1653-1654: Fernando IV
  • 1658-1705: Leopoldo I
  • 1705-1711: José I
  • 1711-1740: Carlos VI
DINASTIA WITTELSBACH
  • 1742-1745: Carlos VII
DINASTIA LORENA
  • 1745-1765: Francisco I
DINASTIA HABSBURGO-LORENA

  • 1765-1790: José II
  • 1790-1792: Leopoldo II
  • 1792- 1806: Francisco II

El último Sacro Emperador Romano, Francisco de Habsburgo-Lorena, se encuentra con Napoleón luego de la batalla de Austerlitz (1805)


Confederación del Rin 1806-1813

  • 1806 a 1813: Napoleón I, Emperador de Francia, Protector de la Confederación del Rin (Dinastía Bonaparte)
Confederación Germánica 1815-1866
  • 1815-1835: Francisco I, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
  • 1835-1848: Fernando I, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
  • 1849: Federico Guillermo IV, Rey de Prusia, se le ofreció el título de Emperador de los Alemanes por el Parlamento de Fráncfort, pero lo rechazó.
  • 1850-1866: Francisco José, Emperador de Austria, Presidente de la Confederación Germánica
Federación Alemana del Norte (1867-1871)
  • 1867-1871: Guillermo I, Rey de Prusia, Presidente de la Federación Alemana del Norte
Imperio Alemán (1871-1918)

  • 1871-1888: Guillermo I, Emperador de Alemania, Rey de Prusia
  • 1888: Federico III, Emperador de Alemania, Rey de Prusia
  • 1888-1918: Guillermo II, Emperador de Alemania, Rey de Prusia

Estandarte del Emperador Alemán


Margraves de Brandeburgo y Reyes de Prusia (1134-1888)

Dinastía Ascania. Margraves de Brandeburgo
  • 1134-1170: Alberto I
  • 1170-1184: Otón I
  • 1184-1205: Otón II
  • 1205-1220: Alberto II
  • 1220-1266: Juan I (asociado con Otón III)
  • 1220-1267: Otón III
  • 1267-1308: Otón IV
  • 1308-1319: Waldemar
Dinastía Wittelsbach. Margraves Electores de Brandeburgo
  • 1322-1324: Luis (Emperador Romano-Germánico)
  • 1324-1351: Luis I (Luis V de Baviera)
  • 1351-1365: Luis II el Romano
  • 1365-1373: Otón V
Dinastía de Luxemburgo. Margraves Electores de Brandeburgo

  • 1373-1378: Carlos IV
  • 1373-1378: Wenceslao (asociado con Carlos IV)
  • 1378-1397: Segismundo (1ª vez)
  • 1397-1411: Jobs
  • 1411-1417: Segismundo (2ª vez)

Escudo de armas del Margraviato de Brandeburgo

Dinastía de Hohenzollern. Margraves Electores de Brandeburgo
  • 1417-1426: Federico I
  • 1426-1440: Juan
  • 1440-1470: Federico II
  • 1470-1486: Alberto III
  • 1486-1499: Juan Cicero
  • 1499-1535: Joaquín I
  • 1535-1571: Joaquín II
  • 1571-1598: Juan Jorge I
  • 1598 a 1608: Joaquín Federico I
Dinastía de Hohenzollern. Margraves Electores de Brandeburgo y Duques de Prusia
  • 1608-1619: Juan-Segismundo I
  • 1619-1640: Jorge-Guillermo I
  • 1640-1688: Federico-Guillermo I el Gran Elector
  • 1688-1713: Federico III
Dinastía de Hohenzollern. Reyes de Prusia

  • 1701-1713: Federico I
  • 1713-1740: Federico Guillermo I
  • 1740-1786: Federico II el Grande
  • 1786-1797: Federico Guillermo II
  • 1797-1840: Federico Guillermo III
  • 1840-1861: Federico Guillermo IV
  • 1861-1888: Guillermo I
Escudo de armas de los Reyes de Prusia

viernes, 20 de noviembre de 2009

Casa de Wittelsbach

La Casa de Wittelsbach es una dinastía alemana originaria de Baviera. Bertoldo, margrave en Baviera (fallecido en 980), fue el antepasado de Otón I, conde de Scheyern (muerto en 1072), cuyo tercer hijo Otón II, conde de Dachau, adquirió el castillo de Wittelsbach (Burg Wittelsbach cerca de Aichach). Para el año 1119 la dinastía se trasladó a dicho castillo adoptando su nombre.

El conde Otón II fue el ancestro del conde-palatino de Baviera, Otón IV (fallecido en 1156), cuyo hijo Otón I de Wittelsbach fue investido con el ducado de Baviera en 1180, a la caída del anterior duque de la casa güelfa, Enrique el León. Luis I de Wittelsbach, duque de Baviera, hijo del primer duque de la casa Wittelsbach (de ahí el ordinal, Otón I), adquirió el Palatinado en 1214.

Corona y cetro de los reyes de Baviera

Reinado en Alemania

La familia Wittelsbach fue una dinastía gobernante de Alemania de los territorios de Baviera desde 1180 hasta 1918 y del Palatinado Renano desde 1214 hasta 1805; en 1815 este territorio fue parcialmente incorporado a Baviera, que fue elevada a la categoría de reino por Napoleón en 1806.

La familia dio dos emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico: Luis IV (1314-1347) y Carlos VII (1742-1745), ambos miembros de la rama menor (bávara) de la familia, y un rey alemán con Roberto del Palatinado (1400-1410), un miembro de la rama principal (palatina).

La Casa de Wittelsbach se dividió en estas dos ramas en 1329: bajo el Tratado de Pavía, el emperador Luis IV dio el Palatinado a los descendientes de su hermano el duque Rodolfo I de Baviera, Rodolfo II, Ruperto I y Ruperto II. Rodolfo I se convierte de esta manera en el ancestro de la línea (Palatina) más antigua de la dinastía Wittelsbach, que retomó el poder en Baviera en 1777 después de la extinción de la línea (bávara) más joven, los descendientes de Luis IV.


Isabel de Baviera-Ingolstadt (1371-1435), reina consorte de Francia

Rama Bávara

La rama bávara mantuvo el ducado de Baviera desde 1317 hasta su extinción en 1777. En 1623 los duques fueron investidos con la dignidad electoral en el Sacro Imperio, en detrimento de la rama palatina que fue sometida a la prohibición imperial por su intervención en el origen de la Guerra de los Treinta Años.

Durante medio siglo, desde 1323 hasta 1373, la línea más joven de la dinastía también gobernó Brandeburgo, en el noreste de Alemania. Y en el sur, mantuvo el Tirol entre 1342 y 1363. Entre 1345 y 1432, gobernaron también en Holanda y Henao, situados en el noroeste del Sacro Imperio Romano Germánico. Desde 1583 hasta 1761, la rama bávara de la dinastía dio príncipes electores y Arzobispos de Colonia y muchos otros obispos católicos del Sacro Imperio Romano Germánico.

El elector Maximiliano II Manuel de Baviera sirvió también como Gobernador de los Países Bajos Españoles (1692-1706) y como Duque de Luxemburgo (1712-1714).

Maximiliano II Manuel, Elector de Baviera (1662-1726)

Rama Palatina

La rama palatina mantuvo el Palatinado desde 1317/1329 hasta 1918 y gobernó también Baviera en 1777. Con la Bula de Oro de 1356, los Condes Palatinos fueron investidos con la dignidad electoral.

En 1619, el protestante Federico V de la rama principal de los Wittelsbach fue elegido rey de Bohemia por la nobleza bohemia alzada contra el emperador Fernando II de Habsburgo, pero fue derrotado por el católico Elector Maximiliano I de Baviera, el jefe de la rama menor bávara. A resultas de ello, además de perder momentáneamente la dignidad electoral (fue recuperada en 1648 con la derrota de la Casa de Habsburgo por la Paz de Westfalia), la rama palatina de los Wittelsbach perdió el Alto Palatinado a favor de la rama bávara. La línea palatina obtuvo también el Ducado de Jülich y el Ducado de Berg.

Luis I de Baviera (1825-1848)


Reinado fuera de Alemania

Con el duque Otón III, que fue elegido rey de Hungría con el nombre de Bela V 1305-1308, la dinastía Wittelsbach llegaría al poder fuera del Sacro Imperio Romano Germánico por primera vez.

Cristóbal III, de la rama principal palatina, fue rey de Dinamarca, Suecia y Noruega entre 1440/1442-1448. La Casa Palatina-Zweibrücken contribuyó a la monarquía sueca otra vez entre 1654 y 1720 bajo Carlos X Gustavo, Carlos XI, Carlos XII y Ulrica Leonor.

El príncipe bávaro Otón, tercer hijo de Luis I de Baviera y Teresa de Sajonia-Altenburg, fue rey de Grecia entre 1832 y 1862.

La línea pretendiente de Jacobitas al trono escocés está actualmente dentro de la Casa de Wittelsbach. Franz, príncipe heredero de Baviera es reconocido por los jacobitas como Francisco II, rey de Escocia, Inglaterra e Irlanda (en pretensión).

José Fernando de Baviera, Príncipe de Asturias, nieto del emperador Leopoldo I de Habsburgo y bisnieto del rey Felipe IV de España, era el heredero favorito de Inglaterra y los Países Bajos para suceder a Carlos II como gobernante de España. El propio rey de España hizo testamento a favor del joven para que fuese su sucesor. Pero, debido a la inesperada muerte de José Fernando en 1699, los Wittelsbach no pudieron alcanzar la corona de España por vía directa: Felipe V de Borbón era Wittelsbach por parte de madre.


Armas de la rama bávara de los Wittelsbach


martes, 17 de noviembre de 2009

Casa de Hohenzollern

La Casa de Hohenzollern es una dinastía real de electores, reyes y emperadores de Prusia, Alemania y Rumania que se originó en los alrededores del pueblo de Hechingen, en Suabia, durante el siglo XI. El nombre de esta casa reinante proviene de la palabra “Zollern“, que era el castillo ancestral de la familia situado en Sigmaringen, al suroeste de Alemania.


La familia usa la divisa Nihil Sine Deo (Nada Sin Dios). El escudo de armas, primero adoptado en 1192, comenzó como un simple campo cuarteado de sable y plata. La cabeza y los hombros de un sabueso fueron agregados en 1317 por Frederick IV. Los cuarteles agregados más tarde fueron incorporados por otras ramas de la familia.


Los Hohenzollern tuvieron una gran influencia en Alemania desde sus orígenes. Fueron parte de los principados electores de Brandenburgo, pertenecientes al Sacro Imperio Romano Germánico desde el siglo XV. Para el siglo XVIII eran abundantes sus propiedades y palacios, muchos de ellos construidos cerca de Berlín. La consolidación de esta dinastía se debió, en mucho, a su alianza con la casa de Hohenstaufen.


Princesa Charlotte de Prusia, Duquesa de Saxe-Meiningen (1860-1919)


La Casa se divide en dos ramas, la de Suabia (Católica) y la de Franconia (Protestante). La rama de Suabia dominó el área de Hechingen hasta su extinción en 1869. La rama de Franconia fue comparativamente más exitosa: sus descendientes ascendieron al trono del Margraviato de Brandenburgo en 1415 y del Ducado de Prusia en 1525. La unión de estas dos ramas en 1618 permitieron la creación del Reino de Prusia en 1701, estado que llevó a la unificación de Alemania y la creación del Imperio Alemán en 1871.


Las dos ramas de Suabia cedieron sus territorios a Prusia en 1849, con lo que quedaron prácticamente extintas, desapareciendo los Hechingen veinte años después; sin embargo, los Sigmarigen lograron pervivir: Carlos I de Rumania inicia la rama eslava de esta dinastía hasta su caída en 1947 y el príncipe Leopoldo de Hohenzollern-Sigmaringen fue candidato al trono de España en 1870, dando lugar a un percance diplomático que dio lugar a la guerra franco-prusiana.

El rey Fernando y la reina María de Rumania, con el Príncipe Heredero Carol (1914)


La rama de Franconia se consolidó durante el siglo XVII: Federico III de Brandenburgo y I de Prusia, que se caracterizó por su incapacidad para gobernar, en cambio excedió el boato cortesano, convirtió al electorado de Brandenburgo en el reino de Prusia, de común acuerdo con Leopoldo I; su hijo Federico Guillermo I de Prusia, se ocupó del crecimiento económico y militar del reino, concentrando el poder en la aristocracia.


Federico II, el Grande, hijo del anterior, fue el gran reformador del estado prusiano durante el siglo XVIII, logrando anexarse grandes territorios, particularmente los de Silesia y Polonia. Prusia acrecentó su influencia en Alemania, rivalizando con Austria y representando una amenaza para los Habsburgo.

Federico El Grande de Prusia (1736)


Tras las guerras napoleónicas, los Hohenzollern vieron disminuido su poder. Los territorios prusianos disminuyeron a un tercio de su extensión. Federico Guillermo, nieto de Federico El Grande, impulsó serias reformas y lanzó de nueva cuenta a sus ejércitos contra Francia derrotando a Napoleón en 1815. Prusia se convirtió en una gran potencia.


Federico Guillermo IV hará de Prusia un estado industrial propio del siglo XIX, dando lugar a grandes cambios sociales y económicos. Enfrentó una revolución en 1848, misma que lo obligó a formar una Asamblea Nacional con miras a crear una Constitución. Federico Guillermo IV disolvió en cuanto pudo dicha asamblea convirtiéndose en un monarca absolutista. Víctima de demencia, murió sin descendencia en 1857.


Subió al poder su hermano Guillermo I, quien será el constructor de la unificación del Imperio alemán junto con Bismarck. Además de ser rey de Prusia, a partir de 1871 se convirtió en emperador de Alemania. Guillermo II, su hijo, fue el último emperador de Alemania. Sus acciones políticas hicieron que detonara la Primera Guerra Mundial.

Guillermo II de Alemania (1908)


El malestar social posterior condujo a la Revolución alemana de 1918, con la formación subsecuente de la República de Weimar que fuerza a los Hohenzollern a abdicar, poniendo así fin a la moderna monarquía germana y la hegemonía de la dinastía. El Tratado de Versalles en 1919 pone las condiciones finales para el desmantelamiento del Imperio alemán.


Cuadro esquemático

Condes de Zollern (antes 1061 hasta 1204)

1. Rama de Franconia y Rama de Brandenburgo-Prusia

  • Burgraves de Nuremberg (1192-1427)
    · Margraves de Brandenburgo-Kulmbach
    · Margraves de Brandenburgo-Asbach)

  • Margraves de Brandenburgo (1427-1701)
    o Duques de Brandenburgo-Jägerndorf (1523-1622)
    o Margraves de Brandenburgo-Küstrin (1535-1571)
    o Margraves de Brandenburgo-Schwedt (1688-1788)

  • Duques de Prusia (1525-1701)

  • Reyes en Prusia (1701-1772)

  • Reyes de Prusia (1772-1918)

  • Reyes y emperadores germanos (1871-1918)


Bandera del estado prusiano (1892-1918)

2. Rama de Suabia
  • Condes de Hohenzollern (1204-1575)
    o Condes de Hohenzollern-Hechingen (1567-1850)
    o Condes de Hohenzollern-Sigmaringen
    (1567-1850)
    o Condes de Hohenzollern-Haigerloch (1567-1767)

  • Condes, luego Príncipes de Hohenzollern-Hechingen (1576-1623-1869)

  • Condes, luego Príncipes de Hohenzollern-Sigmaringen (1576-1623-1849)
    o Reyes de Rumania (1866-1947)

jueves, 1 de octubre de 2009

El Gotha


El Almanaque de Gotha fue un respetado directorio de la más alta nobleza y realeza de Europa. Publicado primero en 1763 en la corte ducal de Frederick III, Duque de Saxe-Gotha-Altenburg, fue considerado una autoridad en la clasificación de monarquías, casas ducales y principescas y familias gobernantes. Se publicó anualmente hasta 1944, cuando los archivos del Almanaque fueron destruidos por los soviéticos.


En 1998, una editorial londinense adquirió los derechos del Almanach de Gotha, nombre tomado de Justus Perthes Verlag Gotha GmbH (aunque éste se consideró un nuevo trabajo de Perthes y no una continuación de las ediciones publicadas por ellos entre 1785 y 1944). Los nuevos editores produjeron seis ediciones (consistentes en dos volúmenes), con la última publicada en 2004.


La publicación original

El propósito del Almanaque fue registrar las casas gobernantes de Europa y sus ramas menores, las más importantes de las cuales habían sido ennoblecidas, así como los cuerpos diplomáticos correspondientes y los más altos oficiales del Estado. La empresa fue masiva, ya que había muchas familias reales solo en Alemania e Italia, y sus ramas menores numeraban miles.

La inclusión de una familia noble en el Almanaque era socialmente vital. Como las comunicaciones eran lentas en los siglos XVIII y XIX, se necesitaba una fuente para chequear la existencia de personas de la alta nobleza. Luego de la Primera Guerra Mundial y la caída de varias casas reales, los títulos nobiliarios se convirtieron fácilmente en farsa debido a la falta de una autoridad central que regulara la concesión de títulos; esto hizo su inclusión en el incorruptible Almanaque de Gotha aún más esencial.


Si un título nobiliario no estaba en la lista del Almanaque, se podía presumir que era auto-creado y por lo tanto inválido. La inclusión de la baja nobleza ni siquiera fue intentada. Incluso a principios del siglo XIX, esta dicotomía in-or-out causaba problemas. La reacción de Napoleón Bonaparte fue típica de un “nuevo rico”. El emperador escribió a su ministro de Asuntos Extranjeros, Jean-Baptiste Nompère de Champagny: "Monsieur de Champagny, este año el Almanaque de Gotha está muy mal hecho. Debería haber más de la nobleza francesa que he creado y menos de esos príncipes alemanes que no tienen más soberanía. Además, la Familia Imperial de Bonaparte debería aparecer antes que todas las otras dinastías reales y dejar bien claro que nosotros, y no los Borbones, somos la Casa de Francia. Convoque al Ministro del Interior de Gotha una vez más para que yo personalmente pueda ordenar esos cambios”.


La respuesta de los editores al humor de Bonaparte fue producir dos ediciones: una para Francia, con los nuevos ennoblecidos, y una para el resto de Europa, es decir, aquellos ennoblecidos por el Divino Derecho de los Reyes, en oposición a lo que los editores consideraban un corso advenedizo.





Estructura


Aunque la estructura del Almanaque cambió con los años, consistía esencialmente en tres secciones. La primera siempre listaba las casas soberanas de Europa. Las secciones Dos y Tres sufrieron algunos cambios luego de la Guerra Franco-Prusiana.


Por más de un siglo, la segunda sección consistió en las casas principescas no soberanas de toda Europa (salvo muchas zonas orientales). Nombres como Rohan, Leiningen, Thurn-und-Taxis, Ruspoli, Norfolk, Lobkowicz, Windisch-Graetz y Czartoryski aparecían todos juntos. La tercera sección era específicamente para los condes del Sacro Imperio Romano (siglas en inglés: HRE) y por muchas medidas la casta más baja de esa nobleza.


Uno de los privilegiados de la Sección I: Friedrich Wilhelm II, Rey de Prusia, Elector de Brandenburgo y Príncipe soberano de Neuchâtel (1744-1797)



De todas maneras, en la edición de 1876, las secciones dos y tres fueron amalgamadas, elevando aquellas casas condales del HRE al nivel de príncipes. En los años intermedios aquellos condes habían sido anexados, pero regularmente sus cabezas de familia recibían una compensación: el título de príncipe por primogenitura.


En la edición 1877, la sección dos fue dividida en dos partes, casi entre líneas “étnicas”: todos los títulos alemanes anexados, fueran condales o principescos, estaban en la parte A y todas las familias principescas extranjeras y las no anexadas del HRE fueron puestas en la B. Esto creó la ilusión que los alemanes anexados eran más altos en rango que los príncipes extranjeros. La ilusión se reforzó en 1890, cuando el Almanaque renombró II A la sección II y II B la sección III.



La original sección II, y su sucesora, la tercera sección, incluía solo selectas familias de la alta nobleza europea, o “casas principescas”. El Almanaque no tenía una cobertura completa: familias de rincones geográficos que no eran percibidas por sus editores como de interés para las cortes de Europa Occidental (la audiencia más importante de la publicación) no estaban bien representadas o estaban listadas solo en ediciones posteriores.



Integrante de la Sección II: Karl Anton Joachim Zephyrinus Friedrich Meinrad Fürst von Hohenzollern-Sigmaringen (1811- 1885), hijo de Charles, Fürst von Hohenzollern-Sigmaringen y de la Princesa Marie Antoinette Murat.



Esta división fue considerada de gran significancia social en el Sagrado Imperio Romano y sus estados sucesores. Nobles de la segunda sección eran considerados legalmente iguales a la realeza alemana que aparecía en la primera sección; al menos con aquella realeza cuyas casas actualmente eran ducales o menos de antes del período napoleónico; de los verdaderos reinos, Prusia declinó reconocer a la condesa Harrach (anexada, que figuraba en la sección II) para casarse con su rey en términos mejores que los morganáticos.


Es decir, si una condesa de la segunda sección casaba con un miembro de familia real de la primera sección (que mayormente era de casas solo ducales o margraviales, condales y así sucesivamente) su alianza era considerada igual y sus hijos considerados dinastas, esto es, aptos para heredar los derechos sucesorios. En cambio, si una condesa, princesa o duquesa por propio derecho que figuraba en la tercera sección casaba con un pequeño soberano alemán de la primera sección, sus hijos eran usualmente tratados como no pertenecientes a la dinastía y excluidos de la línea sucesoria en la mayoría de las monarquías. Sin embargo, es bien conocido que Francisco José de Austria prohibió a su heredero, Carlos, casarse con cierta princesa de Hohenlohe cuya familia estaba en la sección II y le dijo que encontrara una novia de sangre real. Él entonces se casó con la princesa Zita de Borbón-Parma.




Una de las autoridades del Almanaque moderno: Honoury Société President Su Majestad el Rey Juan Carlos I de España, único descendiente directo de las Casas Reales de Borbón y de Habsburgo



La arbitraria división era una mayor fuente de frustración para aquellas familias puestas en la tercera sección. Por ejemplo, los Biron de Curlandia y los Murat de Nápoles, familias de la advenediza nobleza napoleónica, reclamaban infructuosamente su derecho a ser incluidos en la segunda sección. Por otra parte, la mayoría de las familias principescas del Imperio Ruso, que no estaban incluidas en el Gotha, como los Bagrationi de Georgia o los Dadiani de Mingrelia, posiblemente merecían un lugar en la primera sección. Lo mismo podría decirse de los Giray de Crimea, que reclamaban su descendencia directa de Genghis Khan.



Otra fuente de frustración era la postura más bien sálica (el varón heredero antes que la mujer) del Gotha a favor de la descendencia agnática (el parentesco civil o jurídico, que se fundamenta en la potestad del pater familias y no supone necesariamente relación de sangre). Muchas casas de otros países estaban formadas en la base de una sucesión que permitía el acceso al trono de la mujer.



Honoury Chairman Su Majestad el Rey Miguel I de Rumania


Existían muchos pretendientes de monarquías extinguidas y soberanos o casi soberanos de antiguas provincias de Europa Occidental, pero eran tratados regularmente como familias ducales o principescas de descendencia agnática en la parte III, si es que se mencionaban. La actitud condescendiente del Gotha hacia la nobleza y realeza del Este europeo y hacia los nobles españoles, británicos, italianos y escandinavos dio lugar a la proliferación de princesas mediatizadas alemanas en las casas reales de Europa, ya que su valor en el mercado del matrimonio había sido reforzado artificialmente por los rankings del Gotha.

Otra consecuencia fue la controvertida disputa sucesoria Romanov (aún en curso), como María Vladimirovna de Rusia, reclamante a la jefatura de la familia imperial rusa, que tenía un padre Romanov y una madre Bagrationi, por lo que era morganática de acuerdo a las normas del Gotha; la entera descendencia masculina del Imperio ruso se habría extinguido si se aplicaban estas normas.

viernes, 28 de agosto de 2009

Graf


Graf es un histórico título nobiliario germano equivalente en rango al Conde (derivado del latín comes) o el británico earl. Desde agosto de 1919, en Alemania, Graf y todos los otros títulos son considerados como parte del nombre. Este título condal tuvo que ser usado por los germano-parlantes (como lenguaje oficial o vernáculo), también en Austria y otras tierras pertenecientes a los Habsburgo (principalmente en las regiones eslavas), en Liechtenstein y la mayor parte de Suiza.

Un Graf gobernaba sobre un territorio conocido como Grafschaft, literalmente “condado”. Los títulos condales adjudicados en el Sacro Imperio Romano a menudo se relacionaron a la jurisdicción o el dominio de responsabilidad y representaron especiales concesiones de autoridad o rango. Solo los más importantes títulos permanecieron en uso hasta los tiempos modernos. Muchos condes fueron titulados Graf sin ninguna calificación adicional.



Friedrich III der Strenge, Landgraf von Thüringen, Markgraf von Meissen (1332-1381)


Los títulos conteniendo el rango condal a través del término Graf, en orden de importancia, son:

  • Markgraf = Margrave (o Marqués)
  • Landgraf = Landgrave
  • Reichsgraf = Conde del Imperio
  • Gefürsteter Graf = Conde Principesco
  • Pfalzgraf = Conde Palatino o Palsgrave
  • Rheingraf = Rhinegrave
  • Burggraf = Burgrave
  • Altgraf = Altgrave
  • Freigraf = Conde Libre
  • Wildgraf = Wildgrave
  • Raugraf = Raugrave
  • Vizegraf = Vizconde

Christopher I, Markgraf von Baden-Baden (1453-1527)


Margrave

Un Margrave (alemán: markgraf; latín: marchio; francés: markgrave) era un noble medieval hereditario con responsabilidades militares en una provincia fronteriza de un reino. La esposa de un margrave es llamada margravina (alemán: markgräfin).



Joachim II Hector, Margraf (luego Príncipe Elector) von Brandenburg (1505-1571)


Originalmente funcionaba como el gobernador militar de una Marca carolingia, una frontera provincial de la época medieval. Un margrave tenía jurisdicción sobre una Marca y se convertía, después de ese título, en un margraviato. Como esas áreas periféricas tenían gran importancia para el territorio gobernado por reyes y príncipes y a menudo eran mucho más extensos, los margraves adquirieron considerable poder, mucho mayor que otros condes del reino. Su independencia los convertía en soberanos por propio derecho y su poder y riqueza muchas veces los llevaba a elevarse como monarcas.


En el moderno Sacro Imperio Romano, dos Marcas originales se elevaron en los dos estados más poderosos de Europa Central: la Marca Brandenburgo (núcleo del posterior Reino de Prusia) y Austria, originalmente llamada Marchia Orientalis (que se convirtió en heredera de varios principados, principalmente el húngaro y el borgoñón).



Frederick, Margraf von Brandenburg-Bayreuth (1711-1763)



Como el título perdió su connotación militar, comenzó a ser más y más usado como un mero rango nobiliario, más alto que Graf (conde) y sus títulos asociados como Landgraf, Gefürsteter Graf y Reichsgraf, pero más bajo que Herzog (duque). Para el fin de la monarquía en Alemania, Italia y Austria, no permaneció ningún margraviato por sí mismo, desde el momento que todos se elevaron a títulos de mayor rango.

Landgrave

Landgrave (holandés: landgraaf, alemán: landgraf; francés: landgrave; latín: comes magnus, comes patriae, comes provinciae, comes terrae, comes principalis, lantgravius) era un título nobiliario usado mayormente en el Sacro Imperio Romano Germánico y después en los territorios derivados de éste, comparable a conde, teniendo un deber feudal directamente con el emperador. Su jurisdicción se expandía en ocasiones a extensiones considerables, sin estar subyugado a un cargo intermedio, como duque, obispo o conde palatino. El landgrave ejercía derechos de soberanía; su poder de decisión era comparable al de duque.



Landgraf Ludwig VIII von Hesse-Darmstadt (1691-1768)



El término apareció por primera vez en la baja Lotaringia en 1086 y continuó en uso como título subsidiario de determinada nobleza, tal como el Gran Duque de Saxe-Weimar –que funcionaba como Landgrave de Turingia en la primera década del siglo XX- hasta caer en desuso tras la Primera Guerra Mundial.

La forma femenina es landgravina; el cargo o el territorio gobernado por el landgrave es el landgraviato.



Landgräfin Amalie von Hesse-Darmstadt (1754-1832)