Mostrando entradas con la etiqueta Thurn und Taxis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thurn und Taxis. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de abril de 2010

Gloria von Thurn und Taxis



Gloria, Princesa von Thurn and Taxis, nació como la Condesa Mariae Gloria Ferdinanda Gerda Charlotte Teutonia Franziska Magarethe Frederike Simone Johanna Joachima Josefine Wilhelmine Huberta von Schönburg zu Glauchau und Waldenburg el 23 de febrero de 1960. Era hija de Joaquín von Schönburg-Glauchau y de Beatriz, Condesa Széchenyi de Sárvár-Felsővidék. Aunque aristócrata, su familia estaba empobrecida y Gloria debió trabajar como camarera antes de su matrimonio con el Príncipe Johannes von Thurn und Taxis, 34 años mayor que ella y heredero del inventor del correo (taxis).

Schlöss Thurn und Taxis, Regensburg


Los Thurn und Taxis provenían del siglo XII e hicieron su fortuna al asegurarse el monopolio postal del Sacro Imperio Romano, una fortuna que, en momentos de su matrimonio, ascendía a los 3 billones netos. El más poderoso terrateniente de Alemania era dueño también de un banco, cervecerías, compañías metalúrgicas, diez palacios y castillos y extensas propiedades en Brasil heredadas de su madre, una infanta de la familia real portuguesa.



La pareja tuvo tres hijos: Maria Theresia Ludovika Klothilde Helene Alexandra (1980), Elisabeth Margarethe Maria Anna Beatriz (1982) y Albert Maria Lamoral Miguel Johannes Gabriel (1983), que sucedería a su padre como Albert II, Príncipe von Thurn und Taxis.




Conocida como la “princesa punk” o la “Princesa TNT (dinamita)”, Gloria fue un ícono en los ’80, sobre todo por su exuberante y derrochadora vida social. Hizo lo que pudo para estar a la altura de la misma: ladrando como un perro en el show de David Letterman, permaneciendo fuera toda la noche con la estrella de rock Prince; siendo atrapada por posesión de hachís -que según ella había sido plantado- en el aeropuerto de Munich. En sus fiestas coincidían Mick Jagger con Adnan Kashoggi y determinados estupefacientes de por medio, así como el millonario Flick, de la Mercedes Benz –que, a la larga, se convertiría en su consuegro-, el león bávaro Franz Josef Strauss, Helmut Kohl e incluso Michael Jackson.





Pero sus travesuras no eran nada en comparación con el comportamiento de su marido, que en su soltería era conocido por su bisexualidad libre y disfrutaba burlándose de la pomposidad. Entre las víctimas de sus insultos y bromas estaban la Princesa Margarita de Gran Bretaña, la anfitriona de Newport Eileen Slocum y el “rey” del estaño boliviano Antenor Patiño.





El príncipe Johannes murió en diciembre de 1990, luego de dos infructuosos transplantes de corazón y dejó deudas por más de $ 500 millones, en su mayoría a raíz de las inversiones imprudentes en bienes raíces en América del Norte. El gasto superfluo debió interrumpirse debido a los impuestos masivos sobre la propiedad que hubo de afrontar su viuda. Sin embargo, Gloria enfrentó el desorden sin dejar de disfrutar de las propiedades familiares así como de sus tres hijos y sus tres sobrinos, hijos de su hermana Maya y Mick Flick, heredero de la Mercedes-Benz. Actuó entonces como regente para su hijo menor de edad, Albert, el nuevo jefe de la Casa, controlando incluso la fortuna familiar.


Con Ivana Trump


Primero anunció que iba a vender una gran parte de la plata y las joyas de la familia. La subasta, celebrada por Sotheby's en Ginebra, recaudó 13.7 millones de dólares. Una segunda subasta organizada por Sotheby's en el castillo de San Emmeram en 1993 obtuvo otros $ 19,3 millones. Gloria pasó el resto de la década encerrada en Regensburg, criando a sus hijos y lidiando en torno a su situación financiera. Vendió las empresas metalúrgicas y el banco, recortó el personal de palacio y renunció a 24 de sus 27 coches. También estudió economía y derecho fiscal con profesores particulares.


Durante este tiempo la princesa también se involucró con la Iglesia Católica. En 1991 hizo su primera visita a Lourdes, donde trabajó como voluntaria con los enfermos y moribundos que van allí esperando una cura milagrosa. En un viaje a Florencia seis años más tarde, se sintió cautivada con Monseñor Michael Schmitz, vicario general del Instituto de Cristo Rey Soberano Padre, una organización católica conservadora dedicada a restaurar la misa en latín. También cultivó una amistad con el cardenal bávaro Josef Ratzinger, una de las figuras más poderosas en el Vaticano.



En 2000 se trasladó a Roma, matriculó al príncipe Albert en una escuela privada allí, y con su buena amiga la princesa italiana Alessandra Borghese comenzó a organizar conciertos litúrgicos en las iglesias, a los que asistía el Cardenal Ratzinger. Gloria se las arregló para que el famoso Coro de Niños de Regensburg, que había sido dirigido por el hermano mayor de Ratzinger -que también es sacerdote-, cantara para el Papa Juan Pablo II en Castel Gandolfo, la residencia veraniega del pontífice. En abril de 2005, cuando Ratzinger se erigió en Benedicto XVI, los alemanes empezaron a referir a la antigua princesa TNT como la mejor amiga del nuevo Sumo Pontífice.

Con Alessandra Borghese

Hoy, la dueña de una de las mayores fortunas de Europa admite haber hecho algunas tonterías en su vida y en su libro «Gloria, die Fürstin», pasa revista, entre otros, a sus años más locos como fille terrible de la alta nobleza europea.





A sus 44 años, la alocada muchacha que heredó al anciano Príncipe necesita sincerarse, y lo hace, confesando, entre otras cosas, que «Mi marido era un hombre que disfrutaba enormemente la libertad sexual». «Como en un cuento con final feliz», Gloria narra su infancia en Somalia, cuenta las «maravillosas» hierbas fumadas en su juventud, recuerda la «sorpresa» de la cocaína, de sus fiestas -«las más divertidas, las de los socialistas»-, hasta caer a los 20 años en brazos de un Príncipe de 54 y su boda, ya embarazada de su primera hija.




También rememora las dificultades posteriores con el Príncipe y las de éste con el alcohol, «un depresivo cínico» pero «encantador», así como su propia evolución -«tras ver las puertas del infierno»-, convirtiéndose en una atenta esposa, una persona llena de fe, madre perfecta de tres hijos y no menos apañada administradora del inmenso imperio heredado y recuperado de manos de unos gestores que temían todo de ella.



2004



Pero ganó, dejó las drogas -«porque alelan»-, batalla ahora al frente de organizaciones pro-vida, contra «la jurisprudencia de que el niño es un perjuicio para una madre», y participó como electora delegada por Baviera ante la asamblea general para elegir al nuevo presidente de la República alemana. «Más que una confesión, es mi cuento», aclara.



2007

jueves, 28 de enero de 2010

Los Estados mediatizados

Los titulares de estos estados serán considerados iguales en nacimiento a los titulares de una casa soberana, por lo que los matrimonios mixtos no serán considerados morganáticos. Sin embargo, a su vez pueden contraer matrimonios iguales con miembros de la nobleza titulada.


Blasón de Sayn-Wittgenstein-Berleburg


Se convierten en los primeros súbditos del soberano en cuyo territorio haya quedado enclavado el estado mediatizado, ocupando los primeros rangos protocolarios tras la familia reinante. Mantendrán su jurisdicción civil y penal en justicia menor. Estarán exentos de servicios como el militar, etc. Es decir gobernarán un estado dentro del estado soberano aunque sometido a sus leyes y supervisión.

A las prerrogativas anteriores algunos estados añadieron la de considerar a los jefes de las Casas Mediatizadas como miembros natos de la cámara alta. El Emperador de Austria reconoció, no sistemáticamente, aunque si de hecho, el estatus de Mediatizado a todos los ducados y principados aunque no estuvieran enclavados en su territorio.

§ Abensberg-Traun
§ Anhalt-Bernburg-Schaumburg-Hoym
§ Arenberg
§ Aspremont-Lynden
§ Auersperg
§ Bentheim
§ Bentinck
§ Bömelberg
§ Bretzenheim
§ Castell
§ Colloredo
§ Croÿ
§ Dietrichstein
§ Erbach
§ Esterházy von Galántha


Condesa Isabella Esterházy de Galántha (1911)

§ Fürstenberg
§ Fugger
§ Giech
§ Harrach
§ Hesse
§ Hohenlohe
§ Kaunitz-Rietberg
§ Khevenhüller-Metsch
§ Königsegg-Aulendorf
§ Kuefstein
§ Leiningen
§ Leyen
§ Ligne
§ Limburg-Styrum
§ Lobkowicz
§ Löwenstein-Wertheim
§ Looz und Corswarem
§ Metternich



Príncipe Klemens von Metternich-Winneburg (1830)

§ Neipperg
§ Nesselrode
§ Nostitz
§ Orsini y Rosenberg
§ Ortenburg
§ Ostein
§ Öttingen
§ Pappenheim
§ Platen-Hallermund
§ Plettenberg
§ Pückler-Limpurg
§ Quadt
§ Rechberg
§ Rechteren-Limpurg
§ Salm
§ Sayn-Wittgenstein
§ Schäsberg
§ Schlitz gennant von Görtz
§ Schönborn
§ Schönburg
§ Schwarzenberg
§ Solms
§ Stadion
§ Starhemberg
§ Sternberg-Manderscheid
§ Stolberg
§ Thurn und Taxis



Johannes y Gloria von Thurn und Taxis, con sus hijos (1989)


§ Törring Gutenzell
§ Trauttmansdorff-Weinsberg
§ Waldbott von Bassenheim
§ Waldburg
§ Waldeck
§ Wallmoden-Gimborn
§ Wartenberg
§ Wied
§ Windisch-Grätz
§ Wurmbrand-Stuppach


Hesse-Homburg nunca fue considerada soberana por el Landgraviato de Hesse-Darmstadt, sino como su feudo, por lo que la primera no fue técnicamente mediatizada por la última. Hesse-Kassel fue anexionada por el Reino de Westfalia, pero después recobró su soberanía.

También fueron mediatizados, entre 1806 y 1814, los estados alemanes creados por Napoleón para sus parientes y aliados próximos. El principado de Aschaffenburg en 1806, el Gran Ducado de Fráncfort en 1814, el Reino de Westfalia en 1813 y el Gran Ducado de Wurzburgo en 1814, son ejemplos de ello. Las únicas Ciudades Imperiales Libres no abolidas en 1803 fueron: Augsburgo, Fráncfort del Meno, Ratisbona y Lübeck.



Princesa Alice (del Reino Unido), Gran Duquesa consorte de Hesse y del Rin (1862)


Consecuencias de la Mediatización

Literalmente, se eliminaron más de 200 estados, sobreviviendo al proceso unos cuarenta estados independientes. Un pequeño número de estos lograron significativas ganancias territoriales y tres de ellos (Baden, Hesse-Kassel y Württemberg) elevaron su estatus al de estados electores, para remplazar a los tres principados eclesiásticos electores que fueron secularizados. Aunque nunca participaron en una elección imperial (el Sacro Imperio fue abolido antes, en 1806) el título se mantuvo por cuestión de prestigio y preeminencia nobiliaria.

De las ciudades libres imperiales libres, solo Bremen, Hamburgo y Lübeck sobrevivieron a la Mediatización: las dos primeras son en la actualidad Estados Federados (Länder) de la República Federal Alemana y la última perdió su estatus de ciudad libre en pleno Nazismo, en 1937.


Friedrich I, Príncipe Elector de Württemberg (1803), Rey de Württemberg (1805)


Fueron los estados y no las familias las que obtuvieron la condición de mediatizados. Esto explica por qué linajes ilustres, cuyos feudos no quedaron incluidos en el territorio de la Confederación Germánica, no alcanzaron el estatus de mediatizado (los Ligne por ejemplo), mientras otros, mucho menos antiguos, lo hicieron tras ser mediatizados territorios recientemente adquiridos (los Wallmoden o los Bentinck). También esto justifica que una rama familiar sea considerada mediatizada y otra no (caso de los Törring o los Esterhazy), o que una familia soberana sea titular de estados mediatizados (como los Waldeck Limpurg).

La particularidad jurídica que mantuvieron los territorios mediatizados explica la distribución que en ocasiones se hizo de ellos entre varios hermanos, con la consiguiente creación de nuevas líneas siguiendo la tradición germánica, y los repartos entre las sobrevivientes de los de las líneas extinguidas.



Friedrich I, Príncipe de Waldeck y Pyrmont (1907)


De igual forma los estados mediatizados podían ser heredados en caso de extinción de las familias titulares por miembros de otras casas mediatizadas o soberanas, así vemos que el príncipe de Hohenlohe-Waldenburg-Schilligsfürst hereda los estados mediatizados de Ratibor y Corvey al morir sin descendencia el Landgrave de Hesse-Rothenburg. Si la herencia recae en una familia de la nobleza titulada, no se mantiene la condición de mediatizada, caso por ejemplo de los Mensdorff Pouilly, herederos del título de Príncipe de Dietrichstein-Nikolsburg, pero no de su condición de mediatizado.

A lo largo del siglo XIX numerosas soberanas consortes procedían de Casas mediatizadas, como, por ejemplo, la reina de Rumania, princesa Elisabeth zu Wied; la Gran Duquesa de Hesse, princesa Eleonore zu Solms Hohensolms Lich; la Duquesa de Schleswig Holstein, princesa Adelheid zu Hohenlohe- Langenburg (suegra del Emperador Guillermo II) o la Princesa de Liechtenstein, Landgravina Josepha zu Fürstenberg-Weitra. Princesas mediatizadas eran también las esposas de los pretendientes al trono de Portugal Don Miguel I (Adelheid zu Löwenstein-Wetheim-Rosenberg) y Don Miguel II (Elisabeth von Thurn und Taxis y Marie Therese zu Löwenstein-Wetheim-Rosenberg).


Elisabeth de Wied, Reina consorte de Rumania (1869-1914)


Entre 1800 y 1990 princesas consortes de Thurn und Taxis fueron figuras del estatus de la duquesa Augusta de Württemberg, la duquesa Teresa de Mecklenburg (hermana de las reinas de Prusia y Hannover), la baronesa Guillermina von Dörnberg, la archiduquesa Margarita de Austria, la infantas María Isabel y María Ana de Portugal y la condesa María Gloria von Schönburg Glauchau.

Por otra parte, la obtención del estatus de mediatizado por una familia, no implicó una inmediata modificación de su prestigio. Las familias reales, incluso las alemanas, no aceptaban sistemáticamente la igualdad de nacimiento de una condesa mediatizada (condesa Augusta von Harrach, esposa morganática del Rey Federico Guillermo III de Prusia), cuando sí aceptaban el de una princesa húngara (princesa Antonia de Kohary, esposa del príncipe Fernando de Sajonia Coburgo y madre del Rey Consorte Fernando II de Portugal) o polaca (princesa María Ana Czartoryska, esposa del duque Luis de Württemberg).

Desde entonces las familias mediatizadas han sufrido una evolución parecida a la de las familias soberanas, algunas de ellas han conservado un prestigio incuestionable como los Sayn, Thurn und Taxis, Waldburg, Windisch-Grätz, Hohenlohe, Löwenstein, etc. mientras que otras en poco se distinguen del común de los ciudadanos.



Chlodwig Karl Victor, Fürst zu Hohenlohe-Schillingsfürst, Canciller de Alemania y Primer Ministro de Prusia (1896)

martes, 20 de octubre de 2009

La Nobleza alemana: signos nobiliarios

Von

En alemán, von [fɔn] es una preposición que significa aproximadamente “de” o “desde”. Cuando es usada como parte de un nombre familiar alemán, puede indicar un miembro de la nobleza, como el francés, español y portugués “de”.

En determinadas épocas y lugares, ha sido ilegal para todo el que no fuera miembro de la nobleza usar von antes de su nombre familiar. De todas maneras, en la Edad Media la partícula “von” era comúnmente parte de los nombres y fue ampliamente utilizada también por los plebeyos, ejemplo, "Hans von Duisburg" significaba Hans de [la ciudad de] Duisburg. El término holandés “van”, que es un equivalente a “von” pero no necesariamente indica nobleza, ha preservado anteriormente este significado.


Cecilia Gräfin von Auersperg, geborene Freiin von Bilichgrätz (1822)


La abolición de las monarquías en Alemania y Austria en 1919 significó que ningún estado tendría nobleza privilegiada y ambos serían gobiernos exclusivamente republicanos. En Alemania, eso significó que en principio von simplemente se convertiría en parte ordinaria de los nombres de las personas que lo usaran. No habría más privilegios legales asociados a esta nomenclatura; incluso en la práctica, muchas personas con von en sus nombres serían listados en la guía telefónica y otros archivos bajo el resto de su nombre: por ejemplo, Ludwig von Mises se encontraría bajo la M antes que la V. En Austria, no sólo los privilegios de la nobleza estaban abolidos, sus títulos y preposiciones también. Así, por ejemplo Friedrich von Hayek se convertiría en Friedrich Hayek en 1919, cuando Austria abolió todos los indicadores de nobleza en los nombres familiares.


Bernhard Heinrich Karl Martin, Fürst von Bülow (1905)


En los Países Nórdicos, von es común pero no universal en las familias nobles de origen alemán y ha sido usado ocasionalmente como parte del nombre de familias ennoblecidas de extracción nativa o extranjera, pero no alemana, como con la familia del filósofo Georg Henrik von Wright, cuyo origen es escocés.

No todos los miembros de familias cuyos nombres empiezan con “von” son poseedores de títulos de algún tipo, independientemente si sus padres están vivos o muertos. Casi todos los nobles alemanes usan von pero no todos los usuarios de von son nobles. Algunas antiguas familias nobles, usualmente miembros del Uradel, no usan von pero, sin embargo, permanecen siendo nobles.


Herbert von Karajan (1908-1989)


También, algunas pocas familias alemanas fueron elevadas a la nobleza sin el uso del von. Antiguas familias se distinguen a sí mismas de las recientemente ennoblecidas por la abreviatura del von como v. Esta es la práctica tradicional de los nobles del norte de Alemania.

Fürst
Fürst (plural Fürsten) es un título nobiliario alemán traducido generalmente al español como Príncipe. Se refiere al gobernante de un principado y se distingue del título del hijo de un monarca, el cual es llamado Prinz.

El título Fürst se usa para nombrar a la cabeza de las dinastías de origen germánico. El tratamiento es de "Fürst von + [origen geográfico de la dinastía]" o de "Fürst zu + [nombre del territorio que gobierna]". Una notable excepción es la familia real de Lichtenstein, la cual usa el título "...von und zu Liechtenstein".


Karl Alexander, 5º Fürst von Thurn und Taxis (1770-1827)


El rango de quien posee el título no se determina por éste, sino por factores como el grado de soberanía, el rango de su señor o la antigüedad de la dinastía (nótese los términos Uradel, Briefadel, altfürstliche, neufürstliche de la nobleza germana).

Hoy en día, los gobernantes de Liechtenstein llevan el título de Fürst. Asimismo se usa en alemán al referirse al Príncipe de Mónaco. Los gobernantes hereditarios de los antiguos Principados de Bulgaria, Serbia, Montenegro y Albania eran también denominados Fürsten en alemán hasta que eventualmente se convirtieron en reyes (alemán: König).



Joseph Wenzel I Karl, Fürst von und zu Liechtenstein (1696-1772)

Otros usos en alemán

El término Fürst se usa de manera general en alemán para denominar a gobernantes, sea este rey, duque o príncipe. Antes del siglo XII también se incluía a los condes al usar el término Fürst e inclusive a un Lord.

A los hijos de un Fürst se los denomina en general Prinz (femenino Prinzessin), “príncipe” en español. En la ópera “La flauta mágica” de Mozart el príncipe Tamino se refiere a su padre como Fürst, mientras él siempre es denominado príncipe. Asimismo, las Tres Damas se refieren a su líder, la Reina de la Noche como Fürstin. En algunas familias, todos sus miembros son apodados Fürst/Fürstin (Wrede) o Herzog/Herzogin (Anhalt, Baviera Mecklenburgo, Oldenburgo, Sajonia y Württemberg).


Eberhard III, Herzog von Württemberg (1614-1674)

Fürstbistum era durante el Sacro Imperio Romano Germánico hasta 1803 la designación para los territorios que se encontraban bajo el mando de un Obispo que ejercía el gobierno como un Príncipe.

Fürst es también un apellido alemán, húngaro y/o judío.

Títulos derivados

Muchos títulos se derivan de Fürst:


  • Reichsfürst (Príncipe del Imperio) es un príncipe reinante con poder de voto cuyo territorio es parte del Sacro Imperio Romano Germánico. Un ''Reichsfürst puede ser un Rey, un Gran Duque, un Duque, un Margrave, un Graf, un Landgrave, un Reichsgraf, un príncipe nominal (Fürst), un Burgrave, un Freiherr, un Señor (en alemán: Herr), un Reichsritter o un Príncipe de la Iglesia.
  • Kirchenfürst (Príncipe de la Iglesia) es un sacerdote con rango de príncipe.
  • Landesfürst es un príncipe Jefe de estado de un Land, es decir no sólo un príncipe titular. Un Land, contrario al significado actual, es un ente político geográfico feudal, soberano o no, en unión personal bajo un monarca que gobierna, posiblemente bajo títulos diferentes, el territorio.
  • Kurfürst (Principe elector) es un príncipe del Sacro Imperio Romano Germánico con un voto en la elección del Emperador. Esto los hacía solamente inferiores al Emperador en rango, sin importar el título que lleven debido a sus territorios. Kur, antes Chur, se deriva de kur/küren, "elegir".
  • Großfürst (Gran Duque) es el soberano de un gran principado con un rango más alto que el de cualquier otro príncipe.
  • Fürstprimas es un título raramente usado que designa al Arzobispo que dirige una asamblea de príncipes seculares.
Kirchenfürst Joseph Clemens von Wittelsbach, Arzobispo de Colonia (1671-1723)