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sábado, 21 de abril de 2012

El guardarropa de Farah, Shabanou de Irán


Si hay actualmente una figura de la realeza con el porte innato de una emperatriz, esa es Farah Pahlavi, la antigua Shahbanou del moderno Irán, viuda del Sha Mohammad Reza Pahlavi. Nacida Farah Diba, fue Reina consorte de Irán desde 1959 a 1967 y Emperatriz consorte (Shahbanou) desde 1967 hasta partir al exilio en 1979. Sus pómulos altos, su cara despejada y sus cabellos recogidos para sostener las invaluables tiaras de los Pahlavi primero y los turbantes al estilo oriental después, así como su postura erecta y su discreción natural, aún con los esplendorosos atuendos oficiales, contribuyeron a esa imagen legendaria.




Por su vestido de novia, Farah recurrió a Francia y buscó a Yves Saint Laurent, el diseñador de Dior (la amistad entre la emperatriz y el icono de la moda iba a durar el resto de la vida de YSL). El vestido en sí presentaba un escote redondo, con una capa modesta para llevar sobre la parte superior. Oculto, algo azul fue cosido a algunos de los dobladillos como una especie de amuleto de buena suerte para el nacimiento de un niño. Para ir con el vestido, Farah llevaba la Tiara Noor-ol-Elyn, que contiene uno de los diamantes de color rosa más grandes del mundo, así como una selección de otras piezas de joyería de la corona iraní.


De YSL, en una velada en la Opera de París, antes de la boda.



La pedida de mano de Farah Diba.



Todo el traje de boda fue bordado con motivos persas ilustrados en lentejuelas, perlas de imitación e hilos de plata.



En el boceto y el atelier de YSL. La cola tenía un distintivo borde forrado de piel.



Sus vestidos de factura iraní y la gran mayoría de su guardarropa durante el reinado del Sha, son obra de Keyvan Khosrovani, un diseñador originario que Irán que estudió en Francia y trabajó con Balmain. A su vuelta a Irán fue nombrado el modisto oficial de la emperatriz, por lo que a partir de entonces fue él quien se encargó del diseño tanto de sus vestidos de gala como de los conjuntos de diario.


En vestido y manto de coronación, con las ostentosas joyas de la Corona. Todo tuvo hechura francesa: Marc Bohan, de Casa Dior, para el atuendo y Van Cleef & Arpels para las joyas.


Usaba sus trajes varias veces, como este dorado y bordado en mostacillas. Sus peinados estaban diseñados para una visualización perfecta de las tiaras.


Tras la coronación de 1967, el Sha intentó que Irán volviera a sus orígenes de esplendor persa. El uso por parte de la emperatriz de vestidos confeccionados con telas y bordados nacionales y de joyas hechas con turquesas (que se extraen en Irán) entraba dentro de este plan. Esa actitud fue mal vista por parte del clero musulmán, ya que veían cómo se menospreciaba la parte árabe de la cultura iraní para realzar la persa. La crisis de identidad que vivió Irán en aquellos años fue bastante grande, ya que en muy pocos años tuvieron que hacer frente a cambios de tipo político, social y económico.

Célebre vestido blanco con bordados azules, complementado con turquesas.


Nuevamente con sus turquesas, a tono con su atuendo.


Fotografía oficial con un colorido traje de Keyvan Khosrovani


Desde el comienzo de su reinado, la emperatriz tomó un interés activo en la promoción de la cultura y las artes en Irán. A través de su patrocinio, numerosas organizaciones fueron creadas y fomentadas para continuar con su ambición de llevar el arte histórico y contemporáneo de Irán a la prominencia, tanto dentro de Irán como en el mundo occidental. Su ministerio animó muchas formas de expresión artística, incluyendo las artes tradicionales de Irán (como el tejido, el canto y el recital de poesía), así como el teatro occidental. La mayor parte de su tiempo, sin embargo, se dedicó a la creación de museos y la construcción de sus colecciones. Con este fin, puso su importante patrocinio detrás del Museo de Arte Contemporáneo de Teherán. Los frutos de su trabajo en la fundación y expansión de esta institución son tal vez el más perdurable legado cultural de Farah Diba para el pueblo de Irán.


En Pasargada, durante los festejos por los 2500 del imperio persa (1971), eligió un vestido inspirado en los trajes antiguos de las esposas de los monarcas persas, diseñado, tejido y cortado en el país: seda blanca bordada en oro y plata con motivos varios.



Para el gran banquete de estado de Persépolis (día de su cumpleaños nº 33) lució un vestido y abrigo de oro bordado en plata igual que un modelo blanco usado el año anterior.


El mismo vestido de Persépolis, en blanco, que lució en numerosas fotos oficiales.


Siguiendo un innato sentido del estilo, durante toda su vida eligió trajes de líneas rectas, simples –muy contadas veces ha usado vestidos vaporosos o de gran vuelo-, haciendo hincapié en los bordados de oro, las aplicaciones de encaje, de pailletés, de mostacillas o de cristales, seleccionando exquisitas telas de estampados nacionales o brocados y sedas de colores brillantes –en la era imperial- o de colores pastel, blancos, chocolates, tonos de azul o negro –en el eterno exilio-.


En la visita de Estado a Estados Unidos, en 1962, llevó un vestido dorado de pequeño vuelo.


Otro vestido amplio, esta vez un YSL de terciopelo verde, durante la visita del Rey Olav de Noruega a Irán en 1965.



En 1975, su look (vestido y joyas) para la visita estadounidense fue mucho más sencillo.



Los vestidos de Farah de la década del 60 siguen una misma línea, intentando remitir a las tradiciones persas, tanto en el corte como en los bordados. Sus trajes de diario tenían un estilo mucho más occidental. Pero su refinamiento en ambos estilos definitivamente le dio merecido su lugar en el Hall de la Fama de las Mujeres Mejor Vestidas de la década del 70.


La elegancia de los años 70

Con los Carter, durante la fatídica visita a Estados Unidos en 1977


En su casa de Potomac, Maryland, ya viuda, con un vestido bordado de factura iraní.


Originalmente, a partir de la boda en 1959, la emperatriz usaba un mix de couturiers occidentales (YSL y algo de Givenchy) con diseñadores iraníes. A partir de los 70, 80, 90 y aún hoy se convirtió en una dama que usa Valentino y no Valentino vistiendo a una dama. Hoy es admirada por su gusto, que es ecléctico y tiene un atractivo universal.


Utiliza los mismos vestidos treinta años después, aunque no se la ve anticuada. A la celebración del 45º aniversario de Valentino en 2007 acudió con un modelo del diseñador que había usado en los ’70.


Hoy sus prendas usadas en los años del Imperio se exhiben en Teherán.


Aunque los títulos y distinciones de la familia imperial iraní fueron abolidos dentro de Irán por el gobierno islámico, ella aún recibe el tratamiento de Emperatriz, de cortesía, por los medios de prensa extranjeros y los partidarios de la monarquía. Algunos países, tales como Estados Unidos, Dinamarca, España y Alemania, le otorgan el tratamiento de Su Majestad Imperial La Shahbanou de Irán en documentos oficiales, como las listas de invitados a las bodas reales. Este tipo de acontecimientos es donde más frecuentemente se la ve, o en eventos de las organizaciones caritativas que preside, como la Annual Alzheimer Gala IFRAD (International Fund Raising for Alzheimer Disease), que tiene lugar en París. Por lo demás, vive a caballo entre Washington DC y París, con una peregrinación anual en julio al mausoleo del Sha en El Cairo.


Habitual en la lista A de invitados a las bodas reales, Farah no defrauda a los observadores de moda por su increíble elegancia.


De luto riguroso, en el funeral de Rainiero de Mónaco, con su malogrado hijo menor (2005).

En la boda de Alberto II de Mónaco, en julio de 2011, Farah dio una clase magistral de estilo con un conjunto verde agua (vestido, chaqueta de media manga, zapatos, bolso y turbante en el mismo tono).

En su época como emperatriz reinante, los modelos de su guardarropa competían en brillo y color con los de las espléndidas joyas de la corona iraní. Hoy, el único brillo que corola el atuendo elegido es el de sus ojos tristes, aún empañados por la pérdida de su tierra, su esposo, dos de sus hijos… pero que no resta un ápice de su eterna elegancia.





domingo, 26 de febrero de 2012

El Trono del Pavo Real

El Trono del Pavo Real, llamado Takht-e Tâvus en persa, es el nombre dado originalmente a un trono mogol de la India, que posteriormente fue adoptado y utilizado para describir los tronos de los emperadores persas desde Nader Shah Afshari y erróneamente a Mohammad Reza Shah Pahlavi (cuyo trono era una reconstrucción del trono aqueménida).

Historia

El nombre proviene de la forma de un trono, con las figuras de dos pavos reales de pie detrás de él, sus colas expandidas y todo incrustado de zafiros, rubíes, esmeraldas, perlas y otras piedras preciosas de colores apropiados para representar vida. Esta pieza fue creada para el Shah Jahan, padisha mogol del Subcontinente Indio en el siglo XVII, y estaba en el Diwan-i-Am, su sala de audiencias públicas de la capital imperial, Delhi. Shah Jahan había colocado en este trono el famoso diamante Koh-i-noor, de 105 quilates (hoy en poder de la Corona Británica). El joyero francés Tavernier, que vio Delhi en 1665, describió el trono como de forma de una cama (un "takhteh" o plataforma), 6 pies por 4 pies, apoyado por cuatro patas de oro, de 20 a 25 pulgadas de alto desde las barras, encima de las cuales se levantaban doce columnas para soportar el baldaquín; las barras estaban decoradas con cruces de rubíes y esmeraldas, también diamantes y perlas. En total había 108 grandes rubíes en el trono y 116 esmeraldas, pero muchas de éstas tenían defectos. Las doce columnas estabandecoradas con hileras de espléndidas perlas y Tavernier consideraba que ésta era la parte más valiosa del trono. Las estimaciones de su valor variaban entre 40 millones de rupias (Bernier) y 100 millones de rupias (Tavernier).


Otra pintura de Sha Jahan en el Trono del Pavo Real


Según un artículo publicado por el Sunday Tribune: Fue, en consecuencia, que ordenó que, además de las joyas de la joyería imperial, rubíes, granates, diamantes, ricas perlas y esmeraldas, todo pesando 230 kg, debían ser llevados a la inspección del emperador y entregados a Bebadal Khan, el superintendente del departamento de orfebrería. También debería dársele 1.150 kg de oro puro... El trono iba a ser de tres metros de longitud, dos metros y medio de ancho y cinco de altura y se iba a confeccionar con las joyas antes mencionadas. El exterior del baldaquín iba a ser esmaltado con gemas ocasionales, el interior iba a ser confeccionado con rubíes, granates y otras joyas e iba a ser apoyado por 12 columnas de esmeraldas. En la parte superior de cada columna tenía que haber dos pavos reales, profusamente cubiertos con gemas y, entre cada uno, un árbol hecho con rubíes y diamantes, esmeraldas y perlas." De los 11 huecos de piedras preciosas formados a su alrededor para cojines, el del medio era para el asiento del emperador. Entre los diamantes históricos que lo adornan estaban el famoso Kohinoor (186 quilates), el Shah Akbar (95 quilates), el Shah (88,77 quilates), el Jehangir (83 quilates) y el segundo rubí espinel más grande del mundo, el rubí Timur (283 quilates). Un poema de 20 versos por el laureado poeta mogol Qudsi alabando al emperador en letras de esmeralda fue incorporado en el trono. El 12 de marzo de 1635, el emperador Shah Jahan ascendió por primera vez al recién terminado Trono del Pavo Real. El joyero y viajero francés, Jean Baptiste Tavernier, que tuvo la oportunidad de examinar el trono de cerca, confirma la descripción del cronista de la corte. Su lugar en los dos palacios-fortaleza de Delhi y Agra era por lo general en el Salón de la Audiencia Privada conocida como Diwan-I-Khas, aunque se mantuvo en la Sala de Audiencia Pública conocida como el Diwan-i-Am cuando se esperaba una mayor asistencia.

El Emperador Awrangzib (1658-1707) recibe a su hijo, el Príncipe Mu'azzam. El poder y la riqueza mogol y por lo tanto, el mecenazgo artístico y la producción alcanzaron su punto máximo durante los reinados de Akbar, Jahangir, Shah Jahan y Awrangzib. Luego, en 1739, Nadir Shah saqueó Delhi, llevando de nuevo a Irán de las riquezas de los mogoles, su biblioteca, sus tesoros e incluso el legendario Trono del Pavo Real. Más que nada, esto fue un golpe psicológico devastador del cual nunca se recuperaron.


Nader Shah, emperador de Persia entre 1736 y 1747, invadió el imperio mogol en 1738 y regresó a Persia en 1739 con el Trono del Pavo Real original, así como muchos otros invaluables tesoros indios tomados del emperador mogol Muhammad Shah. Después de que Nader Shah fuera asesinado en 1747, el Trono del Pavo Real original desapareció de los registros, robado o desmantelado en el caos que sobrevino. Los rumores se generaron alegando que el trono le fue dado al sultán otomano. Sin embargo, posteriores tronos iraníes fueron referidos erróneamente como Tronos del Pavo Real, aunque se asemejaban a una silla en lugar de una plataforma. Un ejemplo es el Trono de Naderi, construido en 1812 para Fath Ali Shah Qajar. Otro trono iraní, construido en 1836 para Mohammad Shah Qajar, tiene de hecho forma de plataforma y escalones que misteriosamente se asemeja a las pinturas mogoles indias del Trono del Pavo Real original y puede incorporar partes del trono original. Este trono, sin embargo, era conocido como el Takht-i Khurshid o el "Trono del Sol" (después de que un disco de sol radiante fuera colocado a la cabecera). Con el tiempo, este trono ha llegado a expropiar el nombre del legendario Trono del Pavo Real, aunque sólo los escalones y algunas partes no especificadas pueden pertenecer al trono original.


Aunque los Qajar se referían a su trono como el del Pavo Real, el trono Pahlavi era una reconstrucción del trono aqueménida. Desde entonces, el término “Trono del Pavo Real” siempre ha sido mal usado para referirse al trono de la monarquía Pahlavi.


El Trono del Sol, de la dinastía Pahlavi, cuando se hallaba en el Palacio Golestán


El uso retórico


Dependiendo del contexto, el Trono del Pavo Real puede ser interpretado como una metonimia, que es un recurso retórico para una alusión dependiendo de la proximidad o su correspondencia, como por ejemplo, refiriéndose a las acciones del gobernante mogol o del sha, o como "acciones del trono". El trono se entiende también como una sinécdoque, que está relacionada con la metonimia y la metáfora en la que sugiere un juego de palabras mediante la identificación de una concepción estrechamente relacionada, por ejemplo:

*refiriéndose a una parte con el nombre del conjunto, como "el trono" para el proceso místico de transferencia de la autoridad monárquica: "El triste ejemplo de su propia historia familiar, tarde o temprano llevarían a Dara y Shuja y Aurangzeb y Murad a pelear por el Trono del Pavo Real con furia desesperada".
*refiriéndose a la totalidad con el nombre de una parte, como "el trono" para los símbolos seriales y las ceremonias de entronización.
*refiriéndose a lo general con lo específico, como "el trono" para la realeza.
*refiriéndose a lo específico con lo general, tales como "el trono" para el reino truncado de Mohammad Reza Pahlavi, o igualmente para el ámbito de los mogoles o de la monarquía persa.




El Salón del Trono del Palacio Golestán (Teherán)


Trono de Naderi


El Trono de Naderi es un trono esmaltado y cubierto de gemas confeccionado durante la era de la dinastía Qajar. No tiene ninguna relación con Nader Shah (1688-1698), pero sí con la palabra persa 'nader', que significa "raro" o "único" en esa lengua. El trono fue realizado por orden de Fat'h Ali Shah Qajar (1772-1834) y se ve en muchas pinturas de su época.


La pieza se puede desmontar en 12 secciones diferentes ya que fue pensado para ser portátil, para llevarlo consigo cuando el sha se trasladaba a sus residencias de verano. Está hecho de madera, cubierto de oro y con incrustaciones de piedras. Entre las 26.733 joyas que cubren el trono, hay cuatro randes espinelas en el respaldo (la mayor de 65 quilates) y cuatro esmeraldas más grandes aún, la mayor de las cuales tiene un peso aproximado de 225 quilates. El rubí más grande pesa 35 quilates. Los versos que aparecen escritos sobre el trono se atribuyen a Fathali Shah. Diarios escritos por viajeros que visitaron la corte de Fathali Shah en aquella época mencionan también un trono como éste, aunque pudo haber sido renovado por Naser al-Din Shah Qajar. Los diseños que se pueden verse en el trono incluyen una cola de pavo real en el respaldo, patos, dragones, hojas y ramas de árbol. Un león no domesticado descansa en el panel frontal del estrado.

El Trono Naderi en el Salón del Trono del Palacio Golestán





Mohammad Reza Shah Pahlavi el día de su coronación



Las Joyas de la Corona


Las Joyas de la Corona Imperial de Irán incluyen, además de los tronos, varias elaboradas coronas, treinta tiaras, numerosos aigrettes, una docena de enjoyadas espadas y escudos, un gran número de piedras preciosas no definidas, platos y otros servicios de comedor hechos en metales preciosos y con incrustaciones de gemas y otros artículos más inusuales (como un globo de piedras preciosas) coleccionados por la monarquía iraní en sus 2.500 años de existencia. La colección se encuentra en la Tesorería de Joyas Nacionales (el nombre oficial), pero se conoce coloquialmente como el Museo de Joyas. Está situado en el interior del Banco Central de la República Islámica de Irán en Teherán. Estas piezas constituyen la mayor colección de joyería en el mundo.


La mayoría de los objetos que están hoy en la colección fue adquirida por la dinastía Safávida, que gobernó Irán desde 1502 hasta 1736. Los afganos invadieron Irán en 1719 y saquearon la entonces capital de Ispahán, llevándose las joyas de la corona iraní como botín. En 1729, sin embargo, después de una lucha interna de casi una década, Nader Shah Afshar expulsó con éxito a los afganos de Irán. En 1738, el Sha lanzó su propia campaña contra el territorio afgano y, después de tomar y atacar las ciudades de Kandahar y Kabul, así como varios principados del norte de la India y la ciudad de Delhi, regresó victorioso a Irán con lo que quedaba de las joyas de la corona saqueada, así como varios otros objetos preciosos que hoyse encuentran en Tesoro iraní. Entre ellos varios tronos pesadamente incrustados de joyas y numerosos diamantes, esmeraldas, rubíes, zafiros y otras gemas. Cuatro de las adquisiciones más destacadas de esta conquista fueron los diamantes Koh-i-Noor (“Montaña de Luz”) y Darya-i-Noor (“Océano de Luz”) -ambos originarios de la India y aún hoy entre los más grandes del mundo-, el Trono del Pavo Real y la Espinela Samaria.


La Corona Pahlavi


El diamante rosado Darya-i-Noor



Reza Shah con el Darya-i-Noor en su sombrero militar



La Espada de Coronación



La Corona Kiani


Uso moderno


La joyas de la corona fueron utilizadas por última vez por la dinastía Pahlavi, la última en gobernar Irán. El esplendor de la colección llegó a conocimiento del mundo occidental en gran medida a través de Mohammad Reza Pahlavi y su tercera consorte, la Emperatriz Farah, quienes no escatimaban su uso durante las ceremonias oficiales y las visitas de Estado.


Estas piezas son consideradas tan valiosas que todavía se utilizan como una reserva para respaldar la moneda iraní (y han sido utilizadas de esta manera por varios gobiernos sucesivos). En 1937, durante el reinado de Reza Shah Pahlavi, la propiedad del tesoro imperial se trasladó al Estado. Las joyas fueron colocadas en las bóvedas del Banco Nacional de Irán, en donde fueron utilizadas como garantía para fortalecer la capacidad financiera de la institución y para respaldar el sistema monetario nacional. Esta importante función económica es quizás una razón por la cual estas joyas, símbolos innegables del pasado monárquico de Irán, se han mantenido por la actual República Islámica.

Exhibición pública


Debido a su gran valor e importancia económica, las joyas de la corona iraní fueron durante siglos mantenidas lejos de la vista del público, en las bóvedas del tesoro imperial. Sin embargo, como el primer sha Pahlavi había transferido la propiedad de las joyas de la corona al estado, su hijo, Mohamed Reza, decretó que las más espectaculares de las piezas debían ser puestas en exhibición pública en el Banco Central de Irán.


Cuando la revolución iraní derrocó a la dinastía Pahlavi en 1979, se temió que, en el caos, las joyas de la corona fueran robadas o vendidas por los revolucionarios. Aunque, de hecho, algunos artículos más pequeños fueron robados y pasados de contrabando por las fronteras de Irán, la mayor parte de la colección se mantuvo intacta. Esto se hizo evidente cuando el gobierno revolucionario, bajo la presidencia de Hashemi Rafsanyani, volvió a abrir al público la exposición permanente de las joyas de la corona en la década de 1990. Ellas permanecen en exhibición pública hasta hoy.



Las Joyas de la Emperatriz, parte de la Corona Iraní

jueves, 23 de febrero de 2012

La Dinastía Pahlavi

La dinastía Pahlavi (en persa, دودمان پهلوی) comprende dos monarcas iraníes reinantes y su descendencia, padre e hijo Reza Shah Pahlavi, que reinó entre 1925 y 1941 y Mohammad Reza Shah Pahlavi, que reinó entre 1941 y 1979.

Los Pahlavi llegaron al poder después de que Ahmad Shah Qajar, el último gobernante de la dinastía Qajar, fuera incapaz de detener la invasión británica y soviética a la soberanía iraní y, al ser derrocado en un golpe militar, abdicó su trono y se fue al exilio en Francia. La Asamblea Nacional, conocida como Majlis, convocada como una asamblea constituyente el 12 de diciembre de 1925, depuso al joven Ahmad Shah Qajar y declaró a Reza Shah como el nuevo monarca del Estado Imperial de Persia. En 1935, Reza Shah instruyó a las embajadas extranjeras para que llamaran a Persia por su antiguo nombre persa, Irán.


La dinastía Pahlavi fue, asimismo, derrocada en 1979 cuando el hijo de Reza Shah, Mohammad Reza, fue forzado al exilio por una revolución islámica encabezada por Ruhollah Khomeini.


Establecimiento


En 1921, Reza Khan, un oficial de la Brigada Persa de Cosacos de Irán, utilizó sus tropas para apoyar el exitoso golpe de Estado contra el gobierno de la dinastía Qajar. A lo largo de cuatro años se había instaurado como la persona más poderosa en el país por la supresión de las rebeliones y el establecimiento del orden. En 1925, una asamblea especialmente convocada depuso a Ahmad Shah Qajar, el último monarca Qajar, y nombró a Reza Khan, quien antes había adoptado el apellido Pahlavi, como el nuevo sha.


Reza Shah tenía ambiciosos planes para la modernización de Irán. Estos planes incluían el desarrollo de industrias de gran escala, implementando importantes proyectos de infraestructura, construyendo un sistema ferroviario a través del país, estableciendo un sistema nacional de educación pública, reformando el poder judicial, y mejorando el cuidado de la salud. Él creía que un fuerte gobierno centralizado gestionado por personal educado podría llevar a cabo sus planes.



El fundador de la dinastía: Reza Shah


El nuevo sha envió a cientos de iraníes, entre ellos su hijo, a Europa para su formación. Durante 16 años, desde 1925 a 1941, numerosos proyectos de desarrollo de Reza Shah de Irán transformaron a Irán en un país urbanizado. La educación pública progresó rápidamente y se desarrollaron nuevas clases sociales, una clase media profesional y una clase obrera industrial.


Por mediados de 1930 un fuerte gobierno secular de Reza Shah causó descontento entre algunos grupos, en particular, el clero, que se oponía a sus reformas. En 1935, Reza Pahlavi emitió un decreto pidiendo a los delegados extranjeros a utilizar el término Irán en la correspondencia formal, de acuerdo con el hecho de que "Persia" era un término usado por los pueblos occidentales para el país "Irán" en persa. Después de que algunos eruditos protestaron, su sucesor, Mohammad Reza Pahlavi, anunció en 1959 que tanto Persia como Irán eran aceptables y podrían ser utilizados indistintamente.


Reza Shah trató de evitar involucrarse con Gran Bretaña y la Unión Soviética. Aunque muchos de sus proyectos de desarrollo requerían conocimientos técnicos extranjeros, evitó la adjudicación de contratos a las empresas británicas y soviéticas. Aunque Gran Bretaña, siendo propietaria de la Anglo-Iranian Oil Company, controlaba todos los recursos petrolíferos de Irán, Reza Shah prefirió obtener la asistencia técnica de Alemania, Francia, Italia y otros países europeos. Esto creó problemas a Irán después de 1939, cuando Alemania y Gran Bretaña se convirtieron en enemigos en la Segunda Guerra Mundial. Reza Shah proclamó a Irán como un país neutral, pero Gran Bretaña insistía en que los ingenieros y técnicos alemanes en Irán eran espías con misiones para sabotear las instalaciones petroleras británicas en el suroeste de Irán. Gran Bretaña exigió que Irán expulsara a todos los ciudadanos alemanes, pero Reza Shah se negó, alegando que esto tendría impactos negativos en sus proyectos de desarrollo.


Reza Shah Pahlavi (de capa) visita Turquía: 1930


Segunda Guerra Mundial


Tras la invasión alemana de la Unión Soviética en junio de 1941, Gran Bretaña y la Unión Soviética se convirtieron en aliados. Ambos países vieron el recién inaugurado Ferrocarril Trans-iraní como una ruta atractiva para el transporte de suministros desde el Golfo Pérsico a la Unión Soviética. En agosto de 1941, debido a Reza Shah se negó a expulsar a los ciudadanos alemanes, Gran Bretaña y la Unión Soviética invadieron Irán, arrestaron al Sha y lo enviaron al exilio, tomando el control de las comunicaciones y el ferrocarril de Irán. En 1942, Estados Unidos, un aliado de Gran Bretaña y de la URSS durante la guerra, envió una fuerza militar a Irán para ayudar a mantener y operar las secciones de la vía férrea. Durante los próximos meses, los tres países tomaron el control de los recursos petroleros de Irán y se aseguraron un corredor de suministro para sí mismos. El régimen de Reza Shah se derrumbó, y las autoridades estadounidenses, británicas y soviéticas limitaron los poderes del gobierno que quedaba. Permitieron al hijo de Reza Shah, Mohamed Reza Pahlevi, que accediera al trono.


En enero de 1942 firmaron un acuerdo con Irán para que respetar la independencia de aquel país y retirar sus tropas dentro de los seis meses posteriores al final de la guerra. En 1943, en la Conferencia de Teherán, Estados Unidos reafirmó este compromiso. En 1945, la URSS se negó a anunciar un tiempo para salir de las provincias del noroeste de Irán, Azerbaiyán Oriental y Azerbaiyán Occidental, donde los soviéticos, apoyados por los movimientos autonomistas, se habían desarrollado. En ese momento, el Partido Tudeh de Irán un partido comunista que ya era influyente y tenía representación parlamentaria, se estaba convirtiendo cada vez más militante, especialmente en el Norte. Éste promovió acciones desde el lado del gobierno, incluyendo intentos de las fuerzas armadas iraníes para restaurar el orden en las provincias del norte. Si bien la sede Tudeh en Teherán fue ocupada y la sucursal de Isfahan aplastada, las tropas soviéticas presentes en las regiones del norte del país impidieron que las fuerzas iraníes entraran. Así, a finales del otoño de 1945, el norte estaba virtualmente controlado por el Tudeh y sus afiliados.



El sha y el príncipe heredero, Mohammad Reza, en septiembre de 1941, pocos días antes de la abdicación de Reza Shah.


La Unión Soviética retiró sus tropas en mayo de 1946, pero las tensiones continuaron durante varios meses. Este episodio fue uno de los eventos precipitantes de la incipiente Guerra Fría, la rivalidad de posguerra entre Estados Unidos y sus aliados por un lado y la Unión Soviética y sus aliados por otro.


El sistema político de Irán se hizo cada vez más abierto. Los partidos políticos se desarrollaron y en 1944 la elección Majlis fue la primera elección verdaderamente competitiva en más de 20 años. La influencia extranjera seguía siendo un tema muy sensible para todas las partes. La Anglo-Iranian Oil Company (AIOC), que era propiedad del gobierno británico, continuaba produciendo y comercializando el petróleo iraní. A principios de 1930 algunos iraníes comenzaron a abogar por la nacionalización de los campos petroleros del país. Después de 1946 esto se convirtió en un movimiento político cada vez más popular.


La Guerra Fría


Mohammad Reza Pahlavi reemplazó a su padre en el trono el 16 de septiembre de 1941. Este sha quería continuar con las políticas de reforma de su padre, pero un concurso por el control del gobierno pronto estalló entre él y un político más profesional, el nacionalista Mohammad Mosaddegh.


A pesar de su promesa de actuar como un monarca constitucional que sería ceder ante el poder del gobierno parlamentario, Mohamed Reza Pahlavi cada vez se involucró en los asuntos gubernamentales. Se concentró en revivir el ejército y garantizar que éste permanecería bajo el control real como base del poder principal de la monarquía. En 1949 un intento de asesinato contra el monarca, atribuido al partido pro-soviético Tudeh, dio lugar a la prohibición de ese partido y la expansión de los poderes constitucionales del Sha.



Medallón conmemorativo de la boda de Mohammad Reza Pahlavi, príncipe heredero de Irán, con la Princesa Fawzia de Egipto (marzo de 1939).

En 1951, el Majlis (Parlamento de Irán) llamó a Mohammad Mossadegh como nuevo primer ministro por una votación de 79-12 y éste poco después nacionalizó la industria petrolera de propiedad británica. Mossadegh fue rechazado por el sha, que temía un embargo de petróleo resultante impuesto por Occidente que dejaría a Irán en la ruina económica. El sha huyó de Irán, pero regresó cuando el Reino Unido y Estados Unidos organizaron un golpe contra Mossadegh en agosto de 1953. Mossadegh fue detenido por fuerzas del ejército pro-sha.

En el contexto de la crisis regional y la Guerra Fría, el sha se estableció como un aliado indispensable de Occidente. En el plano interno, abogó por las políticas de reforma, culminando en el programa de 1963 conocido como la Revolución Blanca, que incluía la reforma agraria, la extensión del derecho de voto a las mujeres y la eliminación del analfabetismo. Grandes planes para construir la infraestructura de Irán se llevaron a cabo, una nueva clase media comenzó a florecer y, en menos de dos décadas, Irán se convirtió en la indiscutible gran potencia económica y militar del Oriente Medio.


Sin embargo, estas medidas y la creciente arbitrariedad del régimen de Mohammad Reza provocaron a los líderes religiosos, quienes temían perder su autoridad tradicional, y a los intelectuales en busca de reformas democráticas. Estos opositores criticaron el sha por sus reformas o por violación de la Constitución, que colocaba límites al poder real y establecía un gobierno representativo.


Portada de la revista Paris Match, del 14 de octubre de 1961, con el Shah y la Shahbanu (su tercera esposa) en fastuoso atavío.


Mohammad Reza se consideraba heredero de los reyes del antiguo Irán y en 1971 fue anfitrión de una hiperbólica celebración por los 2.500 años de la monarquía persa. En 1976 el monarca reemplazó el calendario (año 1355) con un calendario "Imperial" (año 2535), que comenzaba con la fundación del Imperio Persa más de 25 siglos antes. Estas acciones fueron vistas como anti-islámicas y resultaron en más oposición religiosa por parte del clero.


El colapso de la dinastía


El gobierno del Shah suprimió a sus oponentes con la ayuda de la policía secreta iraní para la seguridad y la inteligencia, la SAVAK. Tales opositores incluían miembros del Partido Comunista Tudeh.


A mediados de los años 1970, basándose en el aumento de los ingresos del petróleo, el sha inició una serie de planes aún más ambiciosos y más audaces para el progreso de su país y la marcha hacia la "Revolución Blanca". Sin embargo, sus avances socio-económicos irritaban cada vez más al clero. Los líderes islámicos, en particular, el clérigo exiliado ayatollah Ruhollah Khomeini, fueron capaces de enfocar este descontento con una ideología ligada a los principios islámicos que exigían el derrocamiento del sha y el regreso a las tradiciones islámicas, llamados la Revolución Islámica. El gobierno del sha se derrumbó después de los levantamientos generalizados en 1978 y 1979. La Revolución Islámica disolvió la SAVAK y la reemplazó con la SAVAMA. Fue ejecutada después de la revolución, según fuentes estadounidenses y fuentes iraníes exiliadas, por el general Hossein Fardoust, que fue jefe adjunto de la SAVAK bajo el Mohammad Reza Pahlavi y un amigo de la niñez del depuesto monarca.



Farah Pahlavi ante la tumba del último Sha (El Cairo, 2008)


El sha abandonó el país y, junto a su familia, se exilió en diversos países, Marruecos, Bahamas, México, Estados Unidos, Panamá y, finalmente Egipto, donde fueron acogidos como invitados de Anwar Sadat. El último sha murió de cáncer el 27 de julio de 1980 en El Cairo, donde fue enterrado en una ceremonia, que según Jehan Sadat, nunca se había producido antes en cuanto a solemnidad y grandiosidad. La Shahbanu viuda estaba a la cabeza.

A su muerte, su hijo el príncipe Reza Pahlavi le sucedió in absentia, como heredero de la dinastía Pahlavi. Pahlavi y su esposa viven en Estados Unidos, en Potomac, Maryland, con tres hijas.


Jefes imperiales de la dinastía Pahlavi (1925-1979)

15 de diciembre de 1925-16 de septiembre de 1941: Reza Pahlavi, hijo de Abbas Ali (1878-1944)

16 de septiembre de 1941-11 de febrero de 1979: Mohammad-Reza Pahlavi, hijo de Reza Pahlavi (1919-1980)



La última foto oficial del Sha y su consorte (16 de enero de 1979)

Jefes post-imperiales de la dinastía Pahlavi (1979-presente)

11 de febrero 1979-27 de julio de 1980: Mohammad-Reza Pahlavi, hijo de Reza Pahlavi (1919-1980)

27 de julio de 1980-27 de julio de 1981: Farah Pahlavi, esposa de Mohammad Reza Pahlavi (1938 - )

27 de julio de 1981-Presente: Reza Pahlavi II, hijo de Mohammad Reza Pahlavi (1960 - )

martes, 21 de febrero de 2012

La monarquía y los títulos reales de Irán

La monarquía en Irán fue una de las más duraderas del mundo. Tuvo muchas transformaciones a lo largo de los siglos, desde los días del imperio persa hasta el establecimiento del moderno Irán. La moderna monarquía iraní fue establecida en 1502 después de que la dinastía de Safavid cayera bajo el Sha Ismail I y terminara la "cuarta era supuesta" de la fragmentación política. La monarquía fue suprimida en 1979 cuando una revolución conducida por el Ayatollah Khomeini ejerció presión sobre Mohammad Reza Pahlavi, el último Sha, quien se exilió y se estableció una república islámica en su lugar.


Emblema de Irán bajo la Dinastía Pahlavi (1925-1979)


El Sha de Irán era el soberano hereditario de la monarquía iraní, aunque el título, cuando es utilizado por los occidentales hoy, se refiere generalmente a Mohammad Reza Pahlavi. Según el orden real de la precedencia, el Sha era igual en estado a un emperador. Durante gran parte de su existencia, la monarquía iraní fue una monarquía absoluta, aunque a principios del siglo XX y después de la Segunda Guerra Mundial hubo tentativas para convertirla en constitucional.


Las dinastías gobernantes de Persia e Irán son las siguientes:


§ Dinastía Aqueménida: 559-330 a.C.
§ Dinastía Argéada: 330-312 a.C.
§ Dinastía Seléucida: 312-129 a.C.
§ Dinastía Arsácida: 247 a.C.-228
§ Reyes Sasánidas: 224-651


Período islámico antes de 820:


§ Califato Ortodoxo: 631-661
§ Califato Omeya: 661–750
§ Califato Abasí: 750-1258


Luego de 1506:

§ Dinastía Timúrida: 1370–1506
§ Turcomanos: 1375–1508
§ Imperio Safávida: 1501–1736
§ Dinastía Hotaki: 1722-1729
§ Dinastía Ashfárida: 1736–1796
§ Dinastía Zand: 1750–1794
§ Dinastía Qajar: 1794–1925
§ Dinastía Pahlavi: 1925–1979




Bajorrelieve en Persépolis de un faravahar (símbolo del zoroastrismo y también de la nación iraní hasta que la religión oficial fue el Islam).



El Emperador



Shah o shahanshah (literalmente, "Rey de Reyes") era el título de los emperadores o reyes persas. Incluye los gobernantes del primer imperio persa, la dinastía Aqueménida, que unificó Persia y creó un vasto imperio intercontinental, así como los gobernantes de las dinastías sucesivas. El título fue también ampliamente utilizado más adelante por los emperadores del subcontinente indio, incluyendo los del Imperio Mogol. Por ejemplo, el tercer emperador de Mughal, Akbar el Grande (1542-1605), era conocido formalmente como "Shahanshah Akbar-e-Azam".


El título completo de los gobernantes aqueménidas fue Kshatriya Kshatriyanamah, "Rey de Reyes" en persa antiguo, correspondiente al persa medio šāhān šāh, literalmente "rey de reyes" y el persa moderno shāhanshāh (شاهنشاه). En griego, esta frase se traduce como "βασιλεύς τῶν βασιλέων (basileus tōn basiléōn)","rey de reyes", equivalente a emperador. Ambos términos eran acortados a menudo a sus raíces: sha y basileus.


Shahanshah Xerxes con Artemisa I de Halicarnaso, Gran Almirante de la Armada Imperial Persa, en Persépolis.



En las lenguas occidentales, Shah se utiliza a menudo como una representación imprecisa de shāhanshāh. El término fue registrado por primera vez en inglés en 1564 como un título para el rey de Persia, con la ortografía "Shaw". Durante mucho tiempo, los europeos pensaron que Shah era un particular título real en lugar de un título imperial, a pesar que los monarcas de Persia se consideraban como emperadores del Imperio Persa (más tarde, el Imperio de Irán). La opinión pública europea cambió en la época napoleónica, cuando Persia fue un aliado de las potencias occidentales deseoso de hacer que el sultán otomano liberara su dominio sobre diversas partes (principalmente cristianas) europeas del Imperio Otomano y los emperadores occidentales (cristianos) había obtenido del Imperio Otomano el reconocimiento de que sus tratamientos imperiales occidentales iban a ser representados en turco como padishah.


El último Sha de Persia, Mohammad Reza Pahlavi, adoptó oficialmente el título Shâhanshâh y, en las lenguas occidentales, su representación como "Emperador".




Mohammad Reza Pahlavi, Shahanshah de Irán, con su vestimenta de coronación.



La Emperatriz



Shahbanu término persa usando la palabra Shah y el sufijo –banu ("señora"), significa Emperatriz. Fue un título conferido solo a la tercera consorte de Mohammad Reza Pahlavi, Farah Diba, en 1967, la primera emperatriz en ser coronada en Irán desde la invasión árabe del siglo VII. Las dos emperatrices Sasánidas, Purandokht y su hermana y sucesora Azarmidokht, en 630 y 631, fueron las dos últimas en portar el título antes de Farah Diba.


El título sasánida para Shabanu era bâmbişnân bâmbişn, que significaba “Reina de Reinas”, y era usado por la esposa principal del monarca para distinguirla de otras reinas de la familia real.


Hoy, SMI la Emperatriz Farah recibe el título por cortesía, así como otros países permiten a los miembros de la realeza usar, informalmente, títulos conectados con sus monarquías ya abolidas, pero no tiene más validez en Irán. De acuerdo a reglas pre-revolucionarias, Yasmine Pahlavi, consorte de Reza Pahlavi, Príncipe Heredero de Irán, llevaría actualmente este título.





Moneda de oro con la efigie de la Emperatriz de Irán (Farah Pahlavi)


Los Príncipes



Shahzada (en persa, Šāhzādé) es un príncipe de la sangre en el imperio de un Sha, siendo un término derivado de Shah con el sufijo patronímico persa -zāde o -zāda, "hijo, descendiente"; también significa un príncipe Gujarati (grupo étnico que pueden trazar sus ancestros al estado de Gujarat, en India). Sin embargo, los exactos tratamientos completos pueden diferir en las tradiciones cortesanas de cada reino de un shah. Los descendientes femeninos o princesas se llaman Shahzadi.


Así, en Oudh, India, solo los hijos del soberano shah bahadur son, por derecho de nacimiento, tratados "Shahzada [título personal] Mirza [nombre propio] Bahadur", aunque este tratamiento también podría extenderse a determinados nietos e incluso a más parientes. Otros descendientes varones del soberano en línea masculina eran tratados simplemente "Mirza [nombre propio]" o "[nombre propio] Mirza". Esto incluso podría aplicarse a dinastías no musulmanas. Por ejemplo, los hijos más jóvenes del maharajá gobernante Sij de Punjab eran tratados "Shahzada [nombre propio] Singh Bahadur". La variación shahajada, "hijo de Shah", tomada del título mogol Shahzada, es el título de príncipe usado generalmente por los nietos y descendientes varones de un soberano de Nepal, en la línea masculina.


Los hijos de Soltan Ahmad Shah Qajar, Príncipe Heredero de Irán de la dinastía Qajar: la Princesa Homayoundokth de pie, el Príncipe Fereydoun Mirza al centro, a la izquierda de éste la Princesa Maryamdokht y a la derecha la Princesa Irandokht.



Para el heredero del trono real de un sha persa eran usados títulos más específicos conteniendo el elemento clave Vali Ahad, además de shahzada, donde sus hermanos menores disfrutaban de este tratamiento. Bajo la dinastía Qajar, el tratamiento completo era Vala Hazrat-i-Humayun Vali Ahad, Shahzada (nombre propio) Mirza…, esto es, “Su Augusta e Imperial Alteza el Heredero de la Corona, Príncipe…”


Shahdokht (en persa, Šāhdoxt ) es también otro término derivado de sha usando el sufijo patronímico persa -dokht "hija, descendiente femenina", para tratar a las princesas de las casas imperiales.



Uso de los títulos


§ Emperador: el nombre real, seguido por Shahanshah de Irán, con el tratamiento de Su Majestad Imperial
§ Emperatriz: Shahbanu, seguido por su primer nombre, seguido por "de Irán", con el tratamiento de Su Majestad Imperial.
§ Hijo mayor: Príncipe Heredero de Irán, con el tratamiento de Su Alteza Imperial
§ Hijos menores: Príncipe (Shahpur o Hijo del Rey), seguido del nombre y apellido (Pahlavi), y el tratamiento de Su Alteza Imperial.
§ Hijas: Princesa (Shahdokht o Hija del Rey), seguido del nombre y apellido (Pahlavi) y el tratamiento de Su Alteza Imperial.
§ Hijos de la hija del monarca: usan otra versión de Príncipe (Vala Gohar) o Princesa (Vala Gohari), que indican descendencia en la segunda generación a través de la línea femenina y utilizan el tratamiento de Su Alteza. Esto es seguido por su primer nombre y el apellido del padre, fuera real o plebeyo. Sin embargo, los hijos de la hermana del último Sha, Fatemeh, quien se casó con un empresario estadounidense, tienen apellidos Pahlavi Hillyer y no utilizan ningún título.


El Príncipe Reza Pahlavi y su hermana, la Princesa Farahnaz.