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sábado, 9 de enero de 2010

Casa de Hohenstaufen


Los Hohenstaufen, también conocidos como Gibelinos, conforman una dinastía de emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y monarcas de Alemania y de Sicilia que es originaria de la región de Suabia. Adoptaron su nombre de un castillo situado entre Göppingen y Gmünd (Suabia). El primer representante de este linaje que tiene comprobada su existencia es Federico von Büren. Su hijo Federico I se casó con Inés de Alemania, única hija del rey Enrique IV en 1079, recibiendo el ducado de Suabia, que de esta forma era incorporado a los dominios de esta familia. Federico probó ser un aliado cercano de Enrique IV en sus conflictos con otros señores de Suabia, como Rodolfo de Rheinfelden (el duque anterior), los Zähringen y los Güelfos.

Federico I fue sucedido por su hijo Federico II en 1105 y éste permaneció como aliado de los monarcas. Tanto él como su hermano Conrado fueron nombrados representantes del rey en Alemania cuando el soberano estuvo en Italia. Alrededor de 1120, Federico II casó con Judith de Baviera, de la rival casa de los Güelfos.


Cuando el último miembro de la dinastía Salia, el emperador Enrique V, murió sin herederos en 1125, hubo controversia sobre su sucesión. Federico y Conrado, los dos hermanos Staufen, eran nietos de Enrique IV y sobrinos de Enrique V. Federico pretendía alcanzar la corona pero perdió la elección contra Lotario II. Una guerra civil entre los Staufen y Lotario II finalizó con la sumisión de los primeros en 1134. Luego de la muerte de Lotario II en 1137, Conrado se convirtió en Rey de romanos. En 1147 Federico II fue sucedido como Duque por su hijo del mismo nombre y cuando Conrado murió sin heredero adulto en 1152, su sobrino lo sucedió como Federico I, siendo conocido como Federico Barbarroja.



Federico I Barbarroja, Sacro Emperador Romano (1155-1190)


Los Hohenstaufen desde entonces mantuvieron una rivalidad constante con los Güelfos. A partir de Conrado III, varios miembros de la familia se convirtieron en emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y reyes de Alemania (entre 1138 y 1254). Muerto Federico Barbarroja en una cruzada, fue sucedido por su hijo Enrique VI como emperador y rey. Una muerte en la familia de la esposa de éste, Constancia de Sicilia, le dio la posesión de esas tierras, una vía de vasta riqueza. Este hecho generó un enfrentamiento entre los Hohenstaufen y el papado.

El reino normando de Sicilia se convirtió en la base de la jefatura Hohenstaufen. Pero Enrique VI moriría antes de ver realizados sus planes de una monarquía hereditaria sobre Alemania e Italia. Su hijo menor de edad Federico II lo sucedió solo en Sicilia, mientras en el imperio los conflictos entre los Hohenstaufen y los Güelfos erupcionaban una vez más. En 1198 fueron elegidos dos reyes rivales: el Hohenstaufen Felipe de Suabia, hermano de Enrique VI, y el hijo de Enrique el León, el Güelfo Otón IV. Cuando éste murió en 1218, Federico se convirtió en el rey indiscutido y en 1220 fue coronado Sacro Emperador Romano, viviendo en Italia y reinando sobre Alemania primariamente a través de la asignación de prerrogativas reales, mientras dejaba la autoridad soberana y los estados imperiales a los príncipes eclesiásticos y seculares. Esto favoreció la división del imperio.


Irene Angelina, hija del emperador bizantino Isaac II Angelos y consorte de Felipe de Suabia (1181-1208)

Federico murió en 1250 y su sucesor Conrado IV reinó por corto tiempo antes de su propia muerte en 1254, siendo sucedido como duque de Suabia por su único hijo, Conradino, de dos años. En ese tiempo, el oficio de duque de Suabia se hallaba completamente sometido al oficio de rey y sin la autoridad real carecía de sentido. En 1261, los intentos de elegir rey al joven Conrado fueron infructuosos. Después de una fallida campaña para retomar el control de Sicilia, Conradino, el último representante de los Hohenstaufen, fue ejecutado en Nápoles en 1268; con él, el Ducado de Suabia cesó de existir. La mayoría de los posteriores emperadores serían descendientes de los Hohenstaufen.



Emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y Reyes de Alemania

  • Conrado III, rey de romanos (1138–1152)
  • Federico I Barbarroja, emperador (1155–1190)
  • Enrique VI, emperador (1191–1197)
  • Felipe de Suabia, rey de Alemania (1198–1208)
  • Federico II, emperador (1220–1250) o Enrique (VII), rey de romanos (1220–1235)
  • Conrado IV, rey de Alemania (1237–1254), rey de romanos. Tal como el primer gobernante Hohenstaufen (Conrado III), Conrado IV nunca fue coronado emperador. Luego de un período de 20 años de interregno, fue elegido rey el primer Habsburgo.


Blasones de los emperadores Hohenstaufen


Reyes de Sicilia

  • Enrique VI (1194–1197)
  • Federico II (1198–1250)
  • Conrado IV (1250–1254)
  • Conradino (1254–1258/1268)
  • Manfredo (1258–1266)

Duques de Suabia


  • Federico I de Suabia (1079–1105)
  • Federico II de Suabia (1105–1147)
  • Federico I Barbarroja (Federico III de Suabia) (1147–1152)
  • Federico IV de Suabia (1152–1167)
  • Federico V de Suabia (1167–1170)
  • Federico VI de Suabia (1170–1191)
  • Conrado II de Suabia (1191–1196)
  • Felipe de Suabia (1196–1208)
  • Federico II (Federico VII de Suabia) (1212–1216)
  • Enrique (VII) (Enrique II de Suabia) (1216–1235)
  • Conrado IV (1235–1254)
  • Conradino (Conrado V) (1254–1268)

Conradino, imagen del Codex Manesse (manuscrito iluminado alemán)

miércoles, 6 de enero de 2010

Casa de Brünswick-Hannover


Los Duques de Brünswick eran oriundos de Este, en Italia, donde una rama menor debía dar lugar a los duques de Módena. A principios del siglo XII, los matrimonios llevaron a Enrique "el Soberbio", y luego a su hijo Enrique "el León", al primer rango de los príncipes alemanes. Enrique "el Soberbio" desposó a Gertrudis, hija del emperador Lotario II y nieta de los señores de Brünswick (que se llamaban Bruno, de ahí el nombre de la ciudad de Brünswick).

Convertido en duque de Baviera y de Sajonia, Enrique "el León" se enfrentó con los Hohenstaufen, duques de Suabia. Es a partir de ese encontronazo que aparecen los apelativos de "Güelfos" y "Gibelinos". La frecuencia con que se encontraba el nombre de pila de Welf (lobezno) en la familia de Enrique, acabó por designarles como "Güelfos" y, con ellos, sus partidarios y los del Papa, unidos en una lucha común contra el emperador, jefe de los "Gibelinos", nombre sacado por los italianos del castillo imperial de Waiblingen, cerca de Stuttgart.

En 1180, el emperador Hohenstaufen, Federico "Barbarroja", despojó a Enrique de sus ducados, dejándole tan solo sus tierras patrimoniales de Brünswick y de Lüneburg. Enrique se había casado con Matilde, primogénita del rey Enrique II de Inglaterra. Es quizás por esta razón que se establece una relación entre el blasón de Brünswick (en campo de gules, dos leopardos de oro) y el de Inglaterra, entonces en plena formación.


Coronación de Enrique el León y Matilda de Inglaterra (1188)

Otto IV, hijo de Enrique y Matilde, fue educado en Inglaterra y dotado con el condado de York. De vuelta a Alemania, se convirtió en emperador en el año 1208. Seis años más tarde, aliado con Juan "Sin Tierra" de Inglaterra, fue derrotado por el rey Felipe II Augusto de Francia en la batalla de Bouvines.

En 1235, el nuevo emperador Federico II, deseoso de atraerse la alianza y apoyo de los Güelfos, creó a Otto "el hijo", duque de Brünswick y de Lüneburg. Poco después, Otto se hizo con Hannover, lo que le convierte en el antepasado de la dinastía de Brünswick-Lüneburg-Hannover.

Brünswick-Lüneburg-Hannover

El principio germánico de reparto territorial a cada generación no fue una excepción en el ducado de Brünswick. En 1267, Alberto I "el Grande" repartió sus posesiones con su hermano menor, y sus 3 hijos se repartieron luego la herencia paterna de Brünswick. La primera rama de los duques de Lüneburg habiéndose extinguido en 1369, los hijos de Magnus II, duque de Brünswick, consiguieron hacer valer sus derechos sucesorios después de una dura y encarnizada lucha. Sin embargo, ese reagrupamiento territorial duró poco. Bernardo I volvió a repartirlos en 1428. Sus propios descendientes se convirtieron en duques de Lüneburg; los de su hermano, fueron duques de Wolfenbüttel, y más tarde añadieron el ducado de Göttingen en 1463, tras la muerte de Otto "el Tuerto".


Albrecht I de Brünswick (1268-1318)


Otro reparto lleno de consecuencias tuvo lugar en 1569, entre los hijos de Ernesto I, poniendo fin a una discordia entre los herederos. Enrique, duque de Dannenburg, y Guillermo, duque de Lüneburg, fundaron dos linajes que permanecieron separados e independientes el uno del otro hasta 1884. En 1635, estas dos familias dividieron los dominios de la rama de Wolfenbüttel. En consecuencia, la rama primogénita acabó siendo denominada con el nombre de Brünswick-Wolfenbüttel, mientras que la otra era conocida como Brünswick-Lüneburg.

El primer duque de Brünswick-Wolfenbüttel, Augusto I, fallecido en 1666, fue un reputado bibliófilo aunque la mayoría de sus parientes se ilustraron preferentemente en los campos de batalla. El duque Carlos I de Brünswick-Wolfenbüttel, alquiló sus tropas al rey Jorge III de Gran-Bretaña para combatir a los insurrectos de América. Su hermano Fernando, sirvió sucesivamente a Federico II de Prusia y a Jorge II de Gran-Bretaña para luego dejar de lado la espada y dedicarse al estudio de la masonería.


Anton-Ulrich I, Duque de Brünswick-Wolfenbüttel (1700)


El duque Carlos II sirvió igualmente en el ejército de Prusia, y luchó contra los franceses en Valmy. Caería en el campo de batalla de Auerstädt en 1806. Un final similar le aconteció a su hijo Federico-Guillermo en la batalla de Quatre-Bras en 1815. En cuanto al duque Carlos III, se hizo este tan antipático e impopular que fue depuesto en 1830. Ni él ni su hermano Guillermo habían casado y carecían por tanto de herederos directos. La muerte de este último en 1884 supuso entonces el fin de la rama primogénita.

En principio el ducado habría revertido naturalmente a los reyes de Hannover, pero Jorge V, al ser anti-prusiano hasta la médula, maniobró de manera que se impuso una regencia permanente hasta 1913.

En cuanto a la rama menor de Brünswick-Lüneburg, no conoció tantas vicisitudes. Los 7 hijos del duque Guillermo "el Joven" se pusieron de acuerdo en 1610 en que solo uno de ellos obtendría el derecho de perpetuar el linaje. El ganador del sorteo favoreció al duque Jorge I y éste, cuando en 1634 se extinguió la primera rama de Wolfenbüttel, se hizo con el principado de Kalenberg, ampliando sus territorios.


Jorge I, Duque de Brünswick-Lüneburg y Príncipe de Kalenberg (1640)


El hijo más joven de Jorge, Ernesto-Augusto, fue en un principio elegido obispo de Osnabrück, pero sus ambiciones personales sobrepasaban las funciones eclesiásticas. Casó con la princesa Sofía del Palatinado, hija del Elector Federico V del Palatinado y rey de Bohemia (un Wittelsbach), y de la princesa Elizabeth de Inglaterra y Escocia (una Estuardo), y reunió gradualmente las herencias de sus hermanos, posesionándose del ducado de Celle y casando a su hijo Jorge-Luis con su sobrina Sofía-Dorotea de Brünswick-Celle.

El emperador Leopoldo I erigió su ducado de Hannover en electorado imperial en 1692, y en 1714, Jorge I Luis, Elector de Hannover, se convirtió en el nuevo rey de Gran-Bretaña e Irlanda (al heredar de su madre los derechos dinásticos de su abuela Isabel Estuardo, reina de Bohemia y Electriz Palatina), al fallecer la reina Ana I sin descendencia y como última Estuardo anglicana. Durante más de un siglo, la suerte de ambos países estuvo íntimamente ligada.


Schloss Herrenhausen, en las afueras de Hannover (1706), residencia de Juan Federico de Brünswick-Kalenberg


En 1814, su bisnieto Jorge III se convirtió en el primer rey de Hannover. La muerte de Guillermo IV en 1837 separó los tronos de Gran-Bretaña y de Hannover ya que, como mujer que era Victoria I, no era apta para sentarse en el trono hannoveriano y la corona fue adjudicada a su tío Ernesto-Augusto I, entonces duque de Cumberland. Autócrata y reaccionario, estuvo a punto de ser destronado en 1848, pero salvó su trono in extremis acordando una constitución a su país.

Jorge V, por haber apoyado a Austria en 1866, tuvo que abdicar su reino a favor de Prusia. Su familia encontró una pobre compensación en 1913, cuando su nieto recuperó la soberanía sobre el ducado de Brünswick gracias a su boda con una princesa de Prusia. De hecho, cuando estalló la Iª Guerra Mundial, Ernesto-Augusto II, heredero del reino perdido de Hannover, fue privado de su ducado inglés de Cumberland. En cuanto a su hijo Ernesto-Augusto III, tuvo que abdicar su ducado de Brünswick en 1918 al caer el Segundo Reich Alemán.


Armas del Reino de Hannover (1837)