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sábado, 6 de noviembre de 2010

El Palatinado (y su unión con la Casa Real de España)


In memoriam: Carolvs II, rex Hispaniae, ultimus gentis regnatricis Habsburgi, natus Matriti die 6 Novembris 1661


El Condado Palatino del Rin (en alemán, Pfalzgrafschaft bei Rhein) fue un territorio histórico del Sacro Imperio Romano, un palatinado administrado por un conde palatino. Sus gobernantes fueron príncipes-electores del Sacro Imperio desde 1356.

El Palatinado Electoral era un territorio mucho más vasto que lo que más tarde se convertiría en el Palatinado Renano (Rheinpfalz), sobre la margen izquierda del Rin, hoy la moderna región del Palatinado en el estado federal alemán de Renania-Palatinado y partes de la región francesa de Alsacia.


Estandarte del Palatinado


El primer Conde Palatino del Rin hereditario fue Conrado de Hohenstaufen, hermano menor del Emperador Federico Barbarroja. Los territorios que estaban bajo su gobierno comenzaban en aquellos que los Hohenstaufen poseían en Franconia y el Rin (otras ramas de la dinastía recibieron tierras en Suabia, el Franco-Condado y así sucesivamente). La mayoría de ellas provenían de sus ancestros imperiales, los emperadores Francos, y una parte de los antepasados maternos de Conrado, los condes de Nassau-Saarbrücken. Estos antecedentes explican la composición del Alto Palatinado y el Palatinado Renano en la herencia centurias después.

En 1195 el Palatinado pasó a la Casa de los Güelfos a través del matrimonio de Inés, heredera de los Condes Staufen. A principios del siglo XIII, con el matrimonio de la heredera Güelfa Inés, el territorio pasó a poder de los Wittelsbach, Duques de Baviera, quienes también eran duques y condes palatinos de Baviera. Durante la división posterior del territorio entre los herederos del Duque Luis II de Alta Baviera en 1294, la rama mayor de los Wittelsbach entró en posesión del Palatinado Renano y los territorios de Baviera al norte del Danubio.

Con el Tratado de Pavía en 1329, el Emperador Luis IV, hijo de Luis II, devolvió el Palatinado a sus sobrinos Rodolfo y Ruperto.


Elector Palatino Ruperto I “el Rojo”, de la Casa de Wittelsbach, con sus esposas Elisabeth, Condesa de Namur y Beatrix von Julich-Berg


El Electorado Palatino

En la Bula de Oro de 1356, el Palatinado fue reconocido como uno de los electorados seculares y le fueron otorgados los oficios hereditarios de Archisenescal (alemán: Erztruchseß, latín: Archidapifer) del imperio y Vicario imperial (Reichsverweser) en Franconia, Suabia, el Rin y el sur de Alemania. A partir de aquel momento, el Conde Palatino del Rin fue conocido usualmente como Elector Palatino (Kurfürst von der Pfalz, Palatinus elector). A mediados del siglo XVI, el Elector Palatino, con base en Heidelberg, adoptó primero el Luteranismo y luego el Calvinismo.


Ottheinrich (1502 – 1559) de Wittelsbach, Conde Palatino del Palatinado-Neoburgo y Príncipe-elector del Palatinado


Cuando la rama mayor de la familia se extinguió en 1559, el Electorado pasó a Federico III de Simmern y el Palatinado se convirtió en uno de los mayores centros del calvinismo en Europa. Durante la Guerra de los Treinta Años, los territorios de Federico V y su posición como Elector fueron transferidos al Duque de Baviera, Maximiliano I. Aunque técnicamente Elector Palatino, éste fue conocido como Elector de Baviera. A partir de 1648 gobernó Baviera y el Alto Palatinado sólo, pero retuvo todas sus dignidades Electorales y la antigüedad del Electorado Palatino. En 1648, por la Paz de Westfalia, el hijo de Federico VI, Carlos Luis, fue restaurado al Bajo Palatinado y recibió un nuevo título electoral, también llamado “Elector Palatino”, pero menor en precedencia a los otros electorados.

En 1685, la línea Simmern se interrumpió con la muerte del protestante Karl II y el Palatinado fue heredado por su primo católico Felipe Guillermo, Conde Palatino de Neoburgo.



Armas del Electorado Palatino


El suegro del rey de España

Philip Wilhelm de Neuburg (1615 – 1690) fue Conde Palatino de Neoburgo de 1653 a 1690, Duque de Jülich y Berg de 1653 a 1679 y Elector del Palatinado de 1685 a 1690. Los reclamos rivales al Palatinado en 1685 por parte de la Duquesa de Orléans, cuñada de Luis XIV de Francia (nacida Princesa Palatina Elizabeth Charlotte), fueron el pretexto para la invasión francesa al Palatinado en 1688, que comenzó la Guerra de los Nueve Años.
Felipe Guillermo se casó dos veces; primero con la Princesa Anna Katarzyna Konstancia de Polonia, hija del rey Segismundo III Vasa, con quien tuvo un hijo que murió al nacer, y luego con la Landgravina Elisabeth Amalie de Hesse-Darmstadt, pareja que produjo 17 niños, incluyendo los dos próximos Electores Palatinos, Johan Wilhelm y Karl III Philip, y también el Elector Arzobispo Franz Ludwig von Pfalz-Neuburg.


Escudo de armas de Philip Wilhelm de Neuburg en la fachada del Monasterio de Frailes Menores Capuchinos “Emmaüs”, en Velp, Países Bajos.


Este segundo matrimonio duró 37 años considerados extremadamente felices y varios de sus hijos tienen descendencia hoy: la actual Casa de Habsburgo, la actual Casa de Braganza, los pretendientes al trono de Brasil, los actuales monarcas de España, Bélgica y Luxemburgo y los pretendientes de Italia y Dos-Sicilias, así como los actuales Príncipes de Guéménée.

Tres de sus hijas se convirtieron en reinas:
  • Leonor Magdalena (1655 - 1720) fue la tercera esposa de Leopoldo I de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano;
  • María Sofía Elisabeth (1666 - 1699) fue la segunda esposa de Pedro II de Portugal y
  • María Ana (1667 - 1740) se convirtió en la segunda esposa de Carlos II de España.

Philip Wilhelm von der Pfalz, Elector Palatino de 1685 a 1690


Una nueva reina consorte para España

A principios de 1689 falleció María Luisa de Orléans, la primera esposa de Carlos II de España, por lo que los ministros españoles comenzaron rápidamente a buscar una nueva consorte. Sólo la esperanza de tener hijos, esperanza que únicamente él tenía, hizo que Carlos II contrajese matrimonio por segunda vez. Había estado viudo durante seis meses.

Mariana (por contracción de María Ana) de Neoburgo fue elegida entre varias candidatas debido a la alta fertilidad de su familia. Era la duodécima hija del Elector Palatino del Rin. Desde joven fue relativamente atractiva: alta, opulenta de busto, pelirroja y rostro pecoso, aunque también se caracterizaba por ser vanidosa, egoísta y altanera. La hermana mayor de Mariana, Leonor, estaba casada con el emperador Leopoldo I, con lo que los lazos de España con la rama austríaca de los Habsburgo se verían reforzados.


Schloss Benrath, maison de plaisance cerca de Düsseldorf donde nació Maria Anna von der Pfalz-Neuburg en 1667


La boda por poderes se celebró en agosto de 1689 y la boda en persona recién en la primavera del siguiente año, el 14 de mayo de 1690. Pasado el tiempo, el embajador francés en Madrid describió en pocas palabras la nueva posición de Mariana en la corte española:

La princesa de Neoburgo ha adquirido tal ascendiente sobre el espíritu del rey, su esposo, que bien puede decirse que es ella la que reina y gobierna en España… los cargos y dignidades se otorgan a los que le muestran rendimiento; los méritos, el rango o los servicios prestados no ponen a cubierto a quienes se oponen a su voluntad, ni les salvan de la desgracia y el destierro. Por lo demás, la autoridad de la Reina se funda más bien en el temor que tienen a su resentimiento que a su amor al pueblo…”

Su Majestad La Reina


Durante su matrimonio, Mariana fingió once embarazos y por el pueblo ya corría la frase: “Tres vírgenes hay en Madrid, la Almudena, la de Atocha y la reina nuestra señora”. Al no lograr tener descendencia, la reina conspiró para influir sobre la decisión del sucesor al trono, siempre apoyando las pretensiones de su sobrino, el archiduque Carlos de Austria, hijo de su hermana Leonor. Por si esto fuera poco, Mariana también estuvo involucrada en el extraño asunto de los exorcismos de su marido.

Cánovas del Castillo dijo de ella que “… era soberbia, imperiosa, altiva, la capacidad moderada, el antojo sin moderación ni límite, la ambición de atesorar grande, no menor la de tener parte en el manejo del gobierno, así en las resoluciones arduas como en la provisión de mercedes, cargos y honores. Llevaba con tal impaciencia cualquier cosa que se opusiese a su voluntad, que hasta con el rey prorrumpía en desabrimientos muy pesados y en injurias…”.

Debido a su carácter, Mariana nunca logró hacerse popular entre sus súbditos, quienes la tachaban de «alemana, pelirroja y antipática». Había algo de razón en ello, pues la reina llegó a robar dinero de las arcas españolas para enriquecer a su familia en Alemania. Sin embargo, la economía del reino estaba lejos de ser buena y hubo veces en que Mariana tuvo que hacer sacrificios económicos.

Carlos II y su reina consorte


La viudez y el declive

Ya en 1700 era evidente que el fin de Carlos II estaba cercano. En la capital corrieron rumores diciendo que Mariana, con tal de asegurar su posición elevada, deseaba casarse con el delfín de Francia en cuanto su esposo falleciera. No obstante, en el testamento de Carlos II quedó estipulado que, durante su viudez, se le asignaría a la reina una pensión de cien mil doblones al año, así como el señorío de por vida de la ciudad española donde ella quisiese fijar su residencia. También dejaba estipulado el rey que su viuda fuera tratada por sus sucesores con el respeto de reina viuda de España.

Sin embargo, una vez muerto Carlos II, el nuevo soberano Felipe V indicó su deseo de que Mariana abandonase Madrid antes de que él entrase en ella. La reina no tuvo más remedio que retirarse a Toledo, donde viviría recluida en el sombrío Alcázar de dicha ciudad. El 18 de febrero de 1701 llegó Felipe V a Madrid y no fue hasta el 2 de agosto cuando salió de la ciudad en dirección a Toledo para visitar a la viuda de su tío. Prefirió hacer el viaje él mismo en lugar de consentir que la reina viuda se trasladara a Madrid.


Armas de la Reina Doña Mariana


Viéndose en situación tan desagradable, envió año tras año cartas a su familia en Alemania pidiendo ayuda económica. «...Estoy completamente abandonada –escribía a su madre en 1704-, no me dan mi pensión o, por lo menos, sólo la tercera parte..., de modo que no tengo apenas criados, ni los puedo tener, porque no hay con qué pagarles, y algunas veces no tengo casi que comer... Soy tan desgraciada que no puedo fiarme de nadie y temo que todos me abandonen».

Las últimas décadas de su vida las pasó desterrada en Bayona, olvidada por todos. En 1739 regresó a la corte, ya anciana y enferma. En el Palacio del Infantado en Guadalajara, desengañada por completo, falleció el 16 de julio de 1740. Fue enterrada en el panteón de Infantes de El Escorial, frente al de María Luisa de Orleans. Ninguna de las dos pudo ser enterrada en el Panteón Real por no haber dado hijos que reinasen en España.

Por su parte, en 1742, el Palatinado que la vio nacer fue heredado por el Duque Carlos Teodoro de Sulzbach, quien también heredó el Electorado de Baviera cuando la línea gobernante de éste se extinguió en 1777. El título y la autoridad del Elector Palatino fueron asumidos por el Electorado de Baviera; Carlos Teodoro y sus herederos retuvieron solo el voto simple y la precedencia del elector bávaro, aunque continuaron usando el título “Conde Palatino del Rin”. El Palatinado sería disuelto en las Guerras de la Revolución Francesa a partir de 1795.

La bandera del Palatinado Electoral (1604)


domingo, 17 de enero de 2010

Casa de Hannover

La Casa de Hannover es una dinastía alemana que gobernó el Ducado de Brunswick-Lüneburg (alemán: Braunschweig-Lüneburg), el Reino de Hannover y el Reino de Gran Bretaña e Irlanda. En este último sucedió a la Casa de Estuardo desde 1714 hasta la fundación del Reino Unido en 1801 y desde entonces hasta 1901, fecha en que murió Victoria y ascendió al trono su hijo Eduardo VII, perteneciente a la dinastía Sajonia-Coburgo-Gotha. Algunas veces fue referida como la Casa de Brünswick y Lüneburg, línea Hannoveriana. Es una rama menor de la Casa de Welf, la cual es, a su vez, rama mayor de la Casa de Este, las tres vástagos de la antigua Casa sajona de Wettin.


La Reina Victoria era nieta de Jorge III y descendiente de la mayoría de las grandes casas reales europeas. Fue la última soberana británica de la Casa de Hannover. Desde que no podía heredar el reino de Alemania y sus ducados bajo la Ley Sálica, estas posesiones pasaron al próximo heredero masculino elegible, su tío Ernesto Augusto I de Hannover, Duque de Cumberland y Teviotdale, quinto hijo de Jorge III.


Adquisición de derechos


Jorge, Duque de Brunswick-Lüneburg, es considerado el primer miembro de la Casa de Hannover. Cuando el ducado de Brunswick-Lüneburg fue dividido en 1635, Jorge heredó los principados de Calenberg y Göttingen y en 1636 mudó su residencia a Hannover. Su hijo, el duque Ernesto Augusto, fue elevado al rango de Príncipe-elector del Sacro Imperio Romano en 1692 y unificó bajo su mando diversos territorios del noroeste de Alemania, agrupados en torno a Hannover-, obteniendo del emperador Leopoldo I su constitución en feudo hereditario para los primogénitos varones de su linaje. La esposa de éste, Sofía del Palatinado, fue declarada heredera del trono de Gran Bretaña (entonces Inglaterra y Escocia) en 1701, por un decreto que declaraba que los católicos romanos no podían acceder al trono. Sofía era en aquel momento la más elegible descendiente protestante de Jacobo I de Inglaterra (su nieta).


Sofía de Hannover, Princesa Palatina, Electriz consorte de Brunswick-Lüneburg (1644), vestida con disfraz de indígena

Reinado en formación


Tales derechos los hizo efectivos su hijo Jorge I de Gran Bretaña (1660-1727), quien accedió al trono británico en 1714, como consecuencia de la muerte sin descendencia de Ana I. La Casa de Hannover sustituía así a la de Estuardo y, al mismo tiempo, mantenía la soberanía sobre el territorio continental originario, ampliado por el matrimonio con Sofía de Celle (heredera del resto del antiguo Ducado de Brunswick) y por la anexión de Bremen y Verden a costa de Dinamarca. De hecho, actuó más como príncipe alemán que como rey británico, abandonando la dirección de los asuntos políticos de Gran Bretaña en manos de sus ministros Stanhope y Walpole, ambos del partido Whig, lo cual permitió el fortalecimiento del sistema parlamentario en aquel país.

Jorge II de Gran Bretaña (1727-1760) expandió los estados de Hannover con la anexión de Hadeln y Bentheim, y fundó la Universidad de Gotinga (1735). Jorge III (1760-1820) unificó el Reino Unido con la incorporación de Irlanda a la Corona británica (1800) y amplió Hannover con la anexión de Osnabrück (1802). Durante las guerras napoleónicas, Hannover fue ocupado por los franceses y arrebatado a los reyes británicos, en guerra con Francia; su territorio fue primero cedido a Prusia (1806) y luego repartido entre el propio Imperio Francés y el nuevo Reino de Westfalia (1807).

Jorge III del Reino Unido en ropas de coronación (1761)



Reinado pleno y caída

El Congreso de Viena (1815) devolvió la independencia a Hannover, rectificando algunas de sus fronteras, elevándolo a la categoría de reino y devolviéndoselo a Jorge III del Reino Unido. Éste fue el primer miembro de la dinastía que ejerció plenamente como rey de Gran Bretaña. Su locura hizo que, desde 1811, el poder real recayera de hecho sobre su hijo Jorge IV (1820-1830) en calidad de regente; más tarde sería él quien le sucedería en el trono. Se casó en secreto con una católica en 1785, pero, al descubrirse este enlace ilegal, el matrimonio fue anulado y volvió a casarse, esta vez con su prima Carolina de Brunswick.


Muerto sin descendientes, le sucedió su hermano Guillermo IV (1830-1837). Con el advenimiento de la sobrina de ambos, Victoria del Reino Unido (1819-1901), se separaron la Corona de Gran Bretaña y el Reino de Hannover, pues la Ley Sálica, vigente en Hannover, impedía reinar a una mujer (1837).


La joven Reina Victoria (1842)


La Corona de Hannover recayó sobre el Duque de Cumberland, Ernesto Augusto I (1771-1851), tío de Victoria y hermano menor de Guillermo IV del Reino Unido. Fue un rey reaccionario, al que sólo la Revolución de 1848 obligó a introducir un régimen constitucional. Asumió luego su hijo Jorge V de Hannover (1819-1878), último soberano independiente de aquel territorio, quien se opuso al proyecto de unificación de Alemania que alentaba la Prusia de Guillermo I y Bismarck, poniéndose de parte de Austria en la Guerra Austro-Prusiana de 1866. La derrota militar arrastró la caída de la dinastía, incorporándose Hannover al recién creado Imperio Alemán.

En 1901, con la muerte de la reina Victoria, ascendió al trono del Reino Unido la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha a través de su hijo y heredero, Eduardo VII, como hijo de su esposo, Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha, que genealógicamente pertenecía a esa Casa.



Georg V, König von Hannover, su esposa Marie, su hijo, Kronprinz Ernst August, y sus hijas Friederike y Marie (1854-1856)


Monarcas hanoverianos del Reino Unido

(Las fechas registran el período de reinado)

  • George I (1714-1727)
  • George II (1727-1760)
  • George III (1760-1820)
  • George III (1760-1820)
  • George IV (1820-1830)
  • William IV (1830-1837)
  • Victoria (1837-1901)

Jorge I, Jorge II y Jorge III también fueron electores y duques de Brunswick-Lüneburg, informalmente, así como Electores de Hannover (por unión personal). A partir de 1814, cuando Hannover se convirtió en reino, el monarca británico era también Rey de Hannover.



Estandarte real

Reyes de Hannover (luego del fin de la unión personal)

  • Ernesto Augusto I (1837-1851)
  • Jorge V (1851-1866, depuesto)

El Reino de Hannover finalizó en 1866 al ser anexado por Prusia.

La brecha entre la Casa de Hannover y la Casa de Hohenzollern fue salvada por el matrimonio en 1913 de la Princesa Victoria Luisa de Prusia con Ernesto Augusto III, Duque de Brünswick.


Reclamantes

Los últimos jefes de la Casa de Hannover han sido:

  • Jorge V (1866-1878)
  • Ernesto Augusto, Príncipe Heredero de Hannover (1878-1923)
  • Ernesto Augusto III, Duque de Brunswick (1923-1953), hijo del anterior
  • Ernesto Augusto IV, Príncipe de Hannover (1953-1987)
  • Ernest Augusto V, Príncipe de Hannover (1987-presente)

La familia ha residido en Austria desde 1866; sostiene títulos de cortesía desde 1919.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Casa de Wittelsbach

La Casa de Wittelsbach es una dinastía alemana originaria de Baviera. Bertoldo, margrave en Baviera (fallecido en 980), fue el antepasado de Otón I, conde de Scheyern (muerto en 1072), cuyo tercer hijo Otón II, conde de Dachau, adquirió el castillo de Wittelsbach (Burg Wittelsbach cerca de Aichach). Para el año 1119 la dinastía se trasladó a dicho castillo adoptando su nombre.

El conde Otón II fue el ancestro del conde-palatino de Baviera, Otón IV (fallecido en 1156), cuyo hijo Otón I de Wittelsbach fue investido con el ducado de Baviera en 1180, a la caída del anterior duque de la casa güelfa, Enrique el León. Luis I de Wittelsbach, duque de Baviera, hijo del primer duque de la casa Wittelsbach (de ahí el ordinal, Otón I), adquirió el Palatinado en 1214.

Corona y cetro de los reyes de Baviera

Reinado en Alemania

La familia Wittelsbach fue una dinastía gobernante de Alemania de los territorios de Baviera desde 1180 hasta 1918 y del Palatinado Renano desde 1214 hasta 1805; en 1815 este territorio fue parcialmente incorporado a Baviera, que fue elevada a la categoría de reino por Napoleón en 1806.

La familia dio dos emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico: Luis IV (1314-1347) y Carlos VII (1742-1745), ambos miembros de la rama menor (bávara) de la familia, y un rey alemán con Roberto del Palatinado (1400-1410), un miembro de la rama principal (palatina).

La Casa de Wittelsbach se dividió en estas dos ramas en 1329: bajo el Tratado de Pavía, el emperador Luis IV dio el Palatinado a los descendientes de su hermano el duque Rodolfo I de Baviera, Rodolfo II, Ruperto I y Ruperto II. Rodolfo I se convierte de esta manera en el ancestro de la línea (Palatina) más antigua de la dinastía Wittelsbach, que retomó el poder en Baviera en 1777 después de la extinción de la línea (bávara) más joven, los descendientes de Luis IV.


Isabel de Baviera-Ingolstadt (1371-1435), reina consorte de Francia

Rama Bávara

La rama bávara mantuvo el ducado de Baviera desde 1317 hasta su extinción en 1777. En 1623 los duques fueron investidos con la dignidad electoral en el Sacro Imperio, en detrimento de la rama palatina que fue sometida a la prohibición imperial por su intervención en el origen de la Guerra de los Treinta Años.

Durante medio siglo, desde 1323 hasta 1373, la línea más joven de la dinastía también gobernó Brandeburgo, en el noreste de Alemania. Y en el sur, mantuvo el Tirol entre 1342 y 1363. Entre 1345 y 1432, gobernaron también en Holanda y Henao, situados en el noroeste del Sacro Imperio Romano Germánico. Desde 1583 hasta 1761, la rama bávara de la dinastía dio príncipes electores y Arzobispos de Colonia y muchos otros obispos católicos del Sacro Imperio Romano Germánico.

El elector Maximiliano II Manuel de Baviera sirvió también como Gobernador de los Países Bajos Españoles (1692-1706) y como Duque de Luxemburgo (1712-1714).

Maximiliano II Manuel, Elector de Baviera (1662-1726)

Rama Palatina

La rama palatina mantuvo el Palatinado desde 1317/1329 hasta 1918 y gobernó también Baviera en 1777. Con la Bula de Oro de 1356, los Condes Palatinos fueron investidos con la dignidad electoral.

En 1619, el protestante Federico V de la rama principal de los Wittelsbach fue elegido rey de Bohemia por la nobleza bohemia alzada contra el emperador Fernando II de Habsburgo, pero fue derrotado por el católico Elector Maximiliano I de Baviera, el jefe de la rama menor bávara. A resultas de ello, además de perder momentáneamente la dignidad electoral (fue recuperada en 1648 con la derrota de la Casa de Habsburgo por la Paz de Westfalia), la rama palatina de los Wittelsbach perdió el Alto Palatinado a favor de la rama bávara. La línea palatina obtuvo también el Ducado de Jülich y el Ducado de Berg.

Luis I de Baviera (1825-1848)


Reinado fuera de Alemania

Con el duque Otón III, que fue elegido rey de Hungría con el nombre de Bela V 1305-1308, la dinastía Wittelsbach llegaría al poder fuera del Sacro Imperio Romano Germánico por primera vez.

Cristóbal III, de la rama principal palatina, fue rey de Dinamarca, Suecia y Noruega entre 1440/1442-1448. La Casa Palatina-Zweibrücken contribuyó a la monarquía sueca otra vez entre 1654 y 1720 bajo Carlos X Gustavo, Carlos XI, Carlos XII y Ulrica Leonor.

El príncipe bávaro Otón, tercer hijo de Luis I de Baviera y Teresa de Sajonia-Altenburg, fue rey de Grecia entre 1832 y 1862.

La línea pretendiente de Jacobitas al trono escocés está actualmente dentro de la Casa de Wittelsbach. Franz, príncipe heredero de Baviera es reconocido por los jacobitas como Francisco II, rey de Escocia, Inglaterra e Irlanda (en pretensión).

José Fernando de Baviera, Príncipe de Asturias, nieto del emperador Leopoldo I de Habsburgo y bisnieto del rey Felipe IV de España, era el heredero favorito de Inglaterra y los Países Bajos para suceder a Carlos II como gobernante de España. El propio rey de España hizo testamento a favor del joven para que fuese su sucesor. Pero, debido a la inesperada muerte de José Fernando en 1699, los Wittelsbach no pudieron alcanzar la corona de España por vía directa: Felipe V de Borbón era Wittelsbach por parte de madre.


Armas de la rama bávara de los Wittelsbach


lunes, 17 de agosto de 2009

La Electriz


Una Electriz (alemán: Kurfürstin, latín: Electrix) era la consorte de un Elector del Sacro Imperio Romano, uno de los más grandes príncipes del Imperio.



Hedwig (Jadwiga Jagiellon), Princesa de Polonia, Electriz de Brandenburgo (1513-1573)



La Bula de Oro de 1356, establecida por el emperador Carlos IV, estableció el número de Electores en siete. Sin embargo, tres de ellos eran arzobispos católicos y no tenían consortes formales; mientras que de los cuatro electores seculares, uno era Rey de Bohemia y su consorte era conocida por el más prestigioso título de Reina de Bohemia.




Elizabeth de Escocia y Dinamarca, Electriz Palatina y Reina de Bohemia (1596-1662)


Las esposas de los Electores usualmente conocidas como Electrices eran:
§ La Electriz del Palatinado, o Electriz Palatina;
§ La Electriz de Sajonia;
§ La Electriz de Brandenburgo.

A ellas les fue agregada, en 1623 y 1692, respectivamente:
§ La Electriz de Baviera;
§ La Electriz de Hanover.

En los años finales del Imperio fueron agregados varios Electores, quienes solo ocuparon sus puestos por menos de tres años antes de la disolución final del Imperio. Las consortes de estos últimos Electores fueron:
§ La Electriz de Württemberg;
§ La Electriz de Hesse-Kassel.



Sophia Charlotte de Hanover, Reina consorte de Prusia (1668-1705)


También hubo un Elector de Baden, pero el único gobernante en usar este título tuvo un matrimonio morganático, por lo que su esposa no compartió su título.


Los gobernantes de Hesse-Kassel continuaron usando el título de Elector hasta su anexión al principado de Prusia en 1866.





Landgravina Elisabeth Amalie de Hesse-Darmstadt, Electriz Palatina (1635-1709)


Desde 1356 a 1556 las Electrices Palatinas (línea principal) pertenecieron a la dinastía Wittelsbach; de 1559 a 1623, a la Línea de Simmern y de 1623 a 1648 a los Wittelsbach-Baviera. Las Electrices de Baviera fueron Wittelsbach hasta 1806; las de Sajonia fueron de la Dinastía Ascania hasta 1422 y de la dinastía Wettin hasta 1806; las de Brandenburgo pertenecieron a los Wittelsbach hasta 1366, a la dinastía de Luxemburgo hasta 1415 y a los Hohenzollern hasta 1806. Las Electrices Palatinas de la línea menor fueron de la línea Simmern, Neuburg y Sulzbach.





Elisabeth Christine de Brünswick-Bevern, Reina consorte de Prusia (1715-1797)

En Hanover hubo una Electriz de la línea Hanover (Sophia, esposa de Ernesto Augusto), otra de Ansbach (Caroline, esposa de George II, futura reina de Gran Bretaña) y una tercera de Mecklenburgo-Strelitz (Charlotte, esposa de George III, futura reina de Gran Bretaña). En Württemberg Charlotte del Reino Unido fue primero Electriz y Reina a partir de 1806. En Hesse las Electrices fueron Guillermina de Dinamarca y Noruega (1803-1820) y Augusta de Prusia (1821-1841).





Charlotte de Mecklenburg-Strelitz, Reina consorte del Reino Unido (1744-1818)



Esposas morganáticas

  • Clara Tott (¿?-1520), esposa de Frederick I, Elector Palatino
  • Maria Susanna von Degenfeld, Raugravine(1634-1677), primera esposa de Charles I Louis, Elector Palatino
  • Elizabeth Höllander von Bernau (1659-1702), segunda esposa de Charles I Louis, Elector Palatino
  • Violante Maria Theresa, Condesa de Thurn und Taxis (1683-1734), esposa de Charles III Philip, Elector Palatino
  • Louise Caroline, Condesa de Hochberg (1768-1820), esposa de Charles Frederick, Gran Duque de Baden
  • Emilie Ortlöpp, Condesa de Reichenbach (1791-1843), primera esposa de Wilhelm II, Elector de Hesse
  • Caroline von Berlepsch, Baronesa de Bergen (1820-1877), segunda esposa de Wilhelm II, Elector de Hesse
  • Gertrude, Princesa de Hanau (1805-1882), esposa de Frederick William, Elector de Hesse