jueves, 9 de junio de 2011

Consortes inglesas en los reinos del Norte

Las cuatro consortes que los soberanos nórdicos encontraron en las Islas Británicas, fueron:

  • Felipa de Inglaterra (1394-1430), esposa de Eric III

  • Luisa de Gran Bretaña (1724-1751), esposa de Federico V

  • Carolina Matilda de Gales (1751-1775), esposa de Christian VII

  • Maud de Gales (1869-1938), esposa de Haakon VII



Felipa de Inglaterra (Peterborough, Inglaterra, 4 de junio de 1394 - Vadstena, Suecia, 6 de enero de 1430) fue reina de Dinamarca, Noruega y Suecia, como esposa de Erik de Pomerania, rey de la Unión de Kalmar. Era la séptima y última hija de Enrique IV de Inglaterra y María de Bohun.


Casó el 26 de octubre de 1406 en la ciudad de Lund con el joven rey Erik, cuando el gobierno estaba aún en manos de la tía de éste, la reina Margarita I. El 1 de noviembre del mismo año fue coronada reina de Dinamarca, Noruega y Suecia, los tres reinos que conformaban la Unión de Kalmar. El matrimonio no tuvo hijos.


Se dice que era buena esposa y que su marido depositaba gran confianza en ella. Cuando el rey Erik partió en peregrinación hacia Jerusalén en agosto de 1423, Felipa se encargó del gobierno hasta el regreso de su marido en mayo de 1425. Se ha comentado que Felipa era más enérgica en el gobierno que el débil Erik y que incluso después del regreso del rey, ella continuó involucrada en algunos asuntos, como fue la instalación de la defensa de Copenhague cuando la Liga Hanseática amenazó con sitiar esa ciudad.


Felipa falleció en una visita a la ciudad de Vadstena a principios de enero de 1430, siendo sepultada en el convento de esa ciudad.



Luisa de Gran Bretaña (Londres, 27 de septiembre de 1724 - Copenhague, 19 de diciembre de 1751) era una princesa de Gran Bretaña e Irlanda que se convirtió en Reina consorte de Dinamarca y Noruega como esposa de Federico V.

Nació en Leicester House, en Londres, siendo la menor de los hijos del futuro rey Jorge II de Gran Bretaña y su consorte, Guillermina Carolina de Brandeburgo-Ansbach, a la sazón Príncipes de Gales. El 11 de junio de 1727, cuando apenas tenía 2 años, su abuelo, el rey Jorge I de Gran Bretaña, murió y su padre ascendió al trono como Jorge II.


El 11 de diciembre de 1743 contrajo matrimonio con el príncipe Federico, heredero de Dinamarca y Noruega, en Altona, Holstein. Junto a su marido, ascendió al trono el 6 de agosto de 1746. La pareja tuvo cinco hijos, de los cuales uno no sobrevivió a la primera infancia. Aunque era un matrimonio arreglado, ambos se llevaban bastante bien, pues Federico era afectuoso con ella y Luisa pretendía no enterarse de su adulterio.


Al contrario de su predecesora, Luisa aprendió a hablar el danés e hizo pública su decisión de educar a sus hijos en ese idioma, lo que la hizo popular entre sus súbditos. Tuvo que padecer el carácter libertino del rey, refugiándose en el cuidado de sus hijos y en obras de beneficencia. La popularidad de la reina llevó a la popularidad también de su esposo. Interesada en música, danza y teatro, Luisa llevó a la Corte a un tono más social que la que tenía bajo sus suegros, estrictamente religiosos. En 1747 arregló para que la compañía de ópera italiana de Pietro Mingotti actuara en el teatro real de la corte y al año siguiente fue invitada la Du Londel Trouppe, de Francia, para que hiciera sus presentaciones dramáticas.


Fueron muy apreciados por el pueblo sus esfuerzos para hablar el danés, incluso con sus hijos, sobre todo cuando la corte de Dinamarca era mayormente germano-parlante. La reina Luisa fue descripta como bien educada y de fina conversación; no era hermosa, pero sí muy digna y bien avenida en su papel de reina.


Tras sólo cinco años como soberana consorte, falleció repentinamente en 1751 durante su sexto embarazo, en el Palacio de Christiansborg. Fue sepultada en la Catedral de Roskilde. Sus pequeños hijos quedaron al cuidado de su hermana María de Gran Bretaña, quien se desplazó desde Hesse-Kassel hacia Dinamarca.


Los hijos del matrimonio fueron:
* Christian (1745-1747).
* Sofía Magdalena (1746-1813). Reina de Suecia, consorte de Gustavo III.
* Guillermina Carolina (1747-1820). Landgravina de Hesse-Kassel, esposa del elector Guillermo I.
* Christian VI (1749-1808). Rey de Dinamarca y Noruega, casó con Carolina Matilda de Gales
* Luisa (1750-1831). Esposa del príncipe Carlos de Hesse-Kassel.



Carolina Matilde de Hannover (Londres, 11 de julio de 1751 – Celle, Alemania, 10 de mayo de 1775) era la última de los nueve hijos de Federico Luis de Hannover, Príncipe de Gales, y de su esposa Augusta de Sajonia-Gotha. Su nacimiento, que tuvo lugar en Leicester House, ocurrió casi 4 meses después de la muerte de su padre, acaecida el 20 de marzo de 1751.

El 1 de octubre de 1766, con 15 años de edad, Carolina Matilde se casó por poderes, en el Palacio de St. James, con su primo el rey Christian VII de Dinamarca y Noruega. Pocos días después abandonó Inglaterra rumbo a su nuevo hogar. La ceremonia formal de matrimonio, con ambas partes presentes, se realizó en el Palacio de Christiansborg, el 8 de noviembre de ese mismo año. El hermano mayor de Carolina Matilde, el rey Jorge III de Gran Bretaña, estaba ansioso por este enlace, sin considerar la peligrosa enfermedad mental que el rey danés padecía.


El 28 de enero de 1768 la reina daba a luz a su primogénito, el futuro Federico VI de Dinamarca y Noruega. En mayo de ese mismo año, Christian VII realiza un largo viaje por Europa, haciendo paradas en Altona, París y Londres. Entretanto, Carolina Matilde pasaba el verano en el castillo de Frederiksborg con su hijo antes de regresar a Copenhague para el otoño.


El rey volvió a Copenhague el 12 de enero de 1769, trayendo consigo a Johann Federico Struensee, alemán, como médico real, que luego se convertiría en ministro del reino. Se habían conocido en Altona durante el viaje del rey. Struensee aparentemente podía controlar la inestabilidad emocional del monarca, lo que le había ganado su confianza creciente, para espanto de los consejeros reales.


Por entonces Carolina Matilde era infeliz en su matrimonio, olvidada y rechazada por su esposo, afectado por su problema mental. Struensee animó al rey a ser más atento y afectuoso con su esposa y Christian VII mostró su atención hacia ella con una fiesta de tres días por su cumpleaños, en 1769. La reina supo que era Struensee quien estaba detrás de esta inusitada muestra de afecto del rey y comenzó a interesarse cada vez más en el encantador favorito. En la primavera de 1770, Struensee y la reina se hacen amantes.


El 17 de junio de 1771, la corte se traslada al palacio de Hirschholm -actualmente municipalidad de Hørsholm-. El 7 de julio, Carolina Matilde daba a luz a su segundo vástago, la princesa Luisa Augusta, cuyo verdadero padre era, casi sin lugar a dudas, Struensee.


La corte se traslada al castillo de Frederiksborg en noviembre y finalmente regresa al castillo de Christiansborg en enero. El primer baile oficial de mascaras del año 1772 se celebra, presidido por los soberanos, en el Teatro Real de Christiansborg el día 16. Y al día siguiente por la mañana, bajo el cargo de traición, Carolina Matilde y Struensee son arrestados en sus habitaciones. La reina es enviada al castillo de Krondborg en espera de su juicio. Struensee y su cómplice, Enevold Brandt, son ejecutados el 28 de abril de 1772.


Después de obtener una confesión a viva fuerza, Carolina Matilde es repudiada por su marido y desterrada de Dinamarca, embarcándose el 28 de mayo en una fragata inglesa rumbo a Celle, en Alemania. No volvería a ver a sus hijos nunca más.


La reina no perdió las esperanzas de volver a Dinamarca algún día y ver a su ex marido depuesto, pero su indiscreto comportamiento defraudó a su hermano, el rey Jorge III. Éste estaba renuente a dejarla volver a Inglaterra, lo que Carolina Matilde deseaba desesperadamente. Finalmente murió, víctima de cáncer de garganta, en Celle, el 10 de mayo de 1775, con apenas 23 años de edad.



Maud de Gales (Londres, 26 de noviembre de 1869 - Londres, 20 de noviembre de 1938) era hija de Eduardo VII del Reino Unido y Alejandra de Dinamarca. Por matrimonio Maud Charlotte Mary Victoria se convirtió en princesa de Dinamarca desde 1896 y en Reina consorte de Noruega a partir de 1906, cuando ella y su marido Haakon VII fueron coronados en ese país. Fue la primera reina de Noruega desde 1319 que no era a la vez reina de Dinamarca o Suecia.

Maud nació en Marlborough House, en Londres, siendo la hija última de los entonces Príncipes de Gales Eduardo y Alejandra. Desde su nacimiento fue llamada Princesa Maud de Gales.


El 22 de julio de 1896 Maud entró a formar parte de la familia real danesa al unirse en matrimonio con su primo, el príncipe Carlos de Dinamarca, una ceremonia celebrada en la capilla del Palacio de Buckingham. Carlos era hijo del entonces Príncipe Federico (futuro Federico VIII de Dinamarca), tío materno de Maud. El Príncipe de Gales les regaló Appleton House, para que sirviera de residencia durante las visitas que el matrimonio realizase al Reino Unido. Como princesa de Dinamarca, Maud vivió con su marido la mayor parte del tiempo en ese país, con frecuentes visitas a Inglaterra. En Appleton House nació en 1903 el único hijo del matrimonio, el príncipe Alejandro.


En julio de 1905, el parlamento noruego (Storting) disolvió la unión que Noruega mantenía con Suecia y le ofreció la corona al príncipe Carlos de Dinamarca. Al ser Maud una princesa británica, el parlamento noruego consideró ese hecho como favorable para un acercamiento político con el Reino Unido. En noviembre de ese mismo año, un plebiscito se inclinó a favor de la monarquía en Noruega y el príncipe Carlos aceptó el ofrecimiento. Cambió su nombre por Haakon y el del príncipe Alejandro por Olaf. Haakon VII y Maud fueron coronados en la catedral de Nidaros, en Trondheim, el 22 de junio de 1906.


Como reina de Noruega, Maud mantuvo actividades de beneficencia, especialmente relacionadas con la protección de los niños y los animales. Aprendió a practicar el esquí, un deporte muy popular en su nueva patria. En la residencia real de Kongsseteren, en Oslo, se dedicó a cultivar un jardín inglés. También fue patrocinadora de artistas y reconocida por su lujoso guardarropa.


La reina Maud falleció en Londres el 20 de noviembre de 1938, a la edad de 69 años, a causa de un infarto de miocardio, pocos días después de haber sido intervenida en la capital británica. Sus restos fueron trasladados a Noruega en un buque británico, y serían sepultados en el mausoleo real del Castillo de Akershus.


En su honor fueron nombradas la Tierra de la Reina Maud y los Montes de la Reina Maud, en la Antártida, y el Golfo de la Reina Maud, en Nunavut, Canadá. En Trondheim existe el Colegio Reina Maud para la Enseñanza Preescolar.


martes, 7 de junio de 2011

Noruega: las Reinas Consortes

Las consortes del Reino de Noruega, como la mayoría de las reinas consortes de la historia de las monarquías, proceden principalmente del extranjero.

El matrimonio de un heredero al trono o de un rey estaba muy a menudo afectado por la política y las alianzas eran afirmadas por matrimonios entre familias reales. También durante un largo período no estaba permitido para un personaje real casarse con alguien no real. Así, la elección de esposa estaba muy limitada en su propio país, por lo que la mayoría de las reinas consortes no eran nativas del país de su esposo.

Debido a las uniones con Dinamarca y Suecia, las reinas de 1380 a 1814 también fueron reinas de Dinamarca y las reinas de 1814 a 1905 eran a la vez reinas de Suecia.



El Rey Haakon VII y la Reina Maud con atributos completos de coronación (1906). Fue la última coronación como tal en Noruega.


En la larga historia del reino nórdico, se han registrado 54 soberanas, de las cuales solo siete son noruegas de nacimiento. Luego ha habido 17 alemanas, 8 danesas, 7 suecas, 4 inglesas, 2 rusas, 2 escocesas, 2 holandesas, 2 francesas, 1 polaca, 1 normanda, 1 irlandesa.

El papel de su reina ha cambiado mucho a través de los siglos. Algunas soberanas en sí mismas han formado su propio papel en forma notable. Muchas realmente han gobernado al lado de su esposo y otras se han convertido en únicas regentes.


Armas de Birger Jarl, de la Casa de Bjelbo, a la que pertenecía Rikissa Birgersdotter de Suecia (1237-1288), esposa de Haakon Haakonson



1. Gyda Eiriksdottir de Hordaland, hija de Eirik de Hordaland, esposa de Harald I

2. Gunnhild Gormsdóttir de Dinamarca, hija de Gorm el Viejo de Dinamarca, esposa de Eric I

3. Tova de los Abroditas, hija de Mstivoj, esposa de Harald Blåtand

4. Tyri Haraldsdatter de Dinamarca, hija de Harald I Dinamarca, esposa de Olaf I

5. Gunhilda de Wenden [legendaria], hija de Burislav de Vendland, esposa de Sven I

6. Sigrid Storråda [legendaria], hija de Skagul Toste, segunda esposa de Sven I

7. (nombre desconocido), hija de Mieszko I de Polonia, tercera esposa de Sven I

8. Astrid Olofsdotter, hija de Olof Skötkonung, esposa de Olaf II

9. Emma de Normandía, hija de Richard I, Duque de Normandía, esposa de Canuto II

10. Elisaveta Yaroslavna de Kiev, hija de Yaroslav I, Gran Príncipe de Kiev, esposa de Harald III

11. Ingerid Swensdatter de Dinamarca, hija de Sweyn II de Dinamarca, esposa de Olaf III

12. Margaret Fredkulla Ingesdotter de Suecia, hija de Inge I de Suecia, esposa de Magnus III

13. Ingebjørg Guttormsdatter, hija de Guttorm, esposa de Eystein I

14. Blathmin Ní Briain, hija de Muirchertach Ua Briain, Rey de Irlanda, esposa de Sigurd I

15. Malmfred Mstislavna de Kiev, hija deMstislav I, Gran Príncipe de Kiev, segunda esposa de Sigurd I

16. Christina Knutsdatter de Dinamarca, hija de Canuto Lavard, esposa de Magnus IV

17. Ingrid Ragnvaldsdotter de Suecia, hija de Ragnvald Ingesson de Suecia, esposa de Harald IV

18. Ragna Nikolasdatter, hija de Nikola, esposa de Eystein II

19. Estrid Bjørnsdotter, hija de Bjørn, esposa de Magnus V

20. Margaret Eriksdotter de Suecia, hija de Eric IX de Suecia, esposa de Sverre

21. Christina Sverresdotter de Noruega, hija de Sverre de Noruega, esposa de Felipe Simonsson

22. Margrét Skúladóttir, hija de Skule Bårdsson, esposa de Haakon IV

23. Rikissa Birgersdotter de Bjelbo, hija de Birger Magnusson de Bjelbo, esposa de Haakon Haakonsson el Joven

24. Ingeborg Eriksdotter de Dinamarca, hija de Eric IV de Dinamarca, esposa de Magnus VI

25. Margarita de Escocia, hija de Alejandro III de Escocia, esposa de Eric II

26. Isabel Bruce, hija de Robert de Brus, 6º Señor de Annandale, segunda esposa de Eric II

27. Euphemia de Rügen, hija de Günther, Conde de Arnstein, esposa de Haakon V

28. Blanca de Namur, hija de Juan I, Marqués de Namur, esposa de Magnus VII

La reina Blanca, consorte de Magnus Eriksson, con su primogénito, Erik (1340)


29. Margaret Valdemarsdatter de Dinamarca, hija de Valdemar IV de Dinamarca, esposa de Haakon VI

30. Felipa de Inglaterra, hija de Henry IV de Inglaterra, esposa de Eric III

31. Dorothea de Brandenburgo (1430-1495), hija de Juan, Margrave de Brandenburgo-Kulmbach, esposa de Christopher primero y de Christian I después.

32. Katarina Karlsdotter de Bjurum (1418-1450), hija de Karl Ormsson Gumsehuvud, esposa de Carlos I

33. Cristina de Sajonia (1461-1521), hija de Ernest, Elector de Sajonia, esposa de Juan

34. Isabel de Austria (1501-1526), hija de Felipe I de Castilla, esposa de Christian II

35. Sofía de Pomerania (1498-1568), hija de Bogislaw X, Duque de Pomerania, esposa de Federico I

36. Dorotea de Sajonia-Lauenburg (1511-1571), hija de Magnus I, Duque de Sajonia-Lauenburg, esposa de Christian III

37. Sofía de Mecklenburgo-Güstrow (1557-1631), hija de Ulrich III, Duque de Mecklenburgo-Güstrow, esposa de Federico II

38. Ana Catalina de Brandenburgo (1575-1612), hija de Joaquín III Federico, Elector de Brandenburgo, esposa de Christian IV

39. Sofía Amalia de Brunswick-Lüneburg (1628-1685), hija de Georg, Duque de Brunswick-Lüneburg, esposa de Federico III

40. Carlota Amalia de Hesse-Kassel (1650-1714), hija de Guillermo VI, Landgrave de Hesse-Kassel, esposa de Christian V

41. Luisa de Mecklenburg-Güstrow (1667-1721), hija de Gustav Adolf, Duque de Mecklenburg-Güstrow, esposa de Federico IV

42. Ana Sofía Reventlow (1693-1743), hija de Conrad, Conde Reventlow, segunda esposa de Federico IV

43. Sofía Magdalena de Brandenburgo-Kulmbach (1700-1770), hija de Christian Heinrich, Margrave de Brandenburgo-Bayreuth-Kulmbach, esposa de Christian VI


La Reina Sofía Magdalena (de Brandenburgo-Kulmbach), de la Casa de Hohenzollern, consorte de Christian VI de Dinamarca y Noruega


44. Luisa de Gran Bretaña (1724-1751), hija de George II de Gran Bretaña, esposa de Federico V

45. Juliana María de Brunswick-Wolfenbüttel (1729-1796), hija de Fernando Alberto II, Duque de Brunswick-Wolfenbüttel, segunda esposa de Federico V

46. Carolina Matilda de Gales (1751-1775), hija de Federico, Príncipe de Gales, esposa de Christian VII

47. María Sofía de Hesse-Kassel (1767-1852), hija del Landgrave Carlos de Hesse-Kassel, esposa de Federico VI

48. Hedwig de Holstein-Gottorp (1759-1818), hija de Federico Augusto I, Duque de Oldenburg, esposa de Carlos II

49. Désirée Clary (1777-1860), hija de François Clary, esposa de Carlos III Juan

50. Josefina de Leuchtenberg (1807-1876), hija de Eugène de Beauharnais, esposa de Oscar I

51. Luisa de los Países Bajos (1828-1871), hija del Príncipe Federico de los Países Bajos, esposa de Carlos IV

52. Sofía de Nassau (1836-1913), hija de Guillermo, Duque de Nassau, esposa de Oscar II

53. Maud de Gales (1869-1938), hija de Edward VII del Reino Unido, esposa de Haakon VII

54. Sonia Haraldsen (1937- ), hija de Karl August Haraldsen, esposa de Harald V

Su Majestad La Reina (Sonja Haraldsen)

domingo, 5 de junio de 2011

Las Casas Reales de Noruega

Miembros de las familias reales noruega, sueca y danesa han sido monarcas de Noruega. Los territorios noruegos no estuvieron unidos hasta cerca de 860 y eran gobernados por jarls. Harald I Hårfagre unió los territorios alrededor de 860, creando el reino de Noruega y la fundación de la dinastía Yngling. Desde entonces y durante los siglos X, XI y XII, las Casas de Gorm y Hårfagre se alternaron en el trono noruego. En 1319, con Magnus VII Eriksson (Magnus IV de Suecia), hijo del duque Eric de Södermanland e Ingeborg de Noruega, subió al trono la Casa de Bjelbo.


Armas de Haakon VI de Noruega y Suecia (1380)



Noruega estuvo bajo el control de los monarcas daneses desde 1380 hasta 1814. La Casa de Oldenburg ha sido la que más reyes ha dado a Noruega: desde la asunción de Christian I en 1450 hasta la abdicación de Christian Federico (Christian VIII de Dinamarca) el 14 de agosto de 1814, fueron 15 soberanos en sucesión ininterrumpida. Durante este tiempo, varias entidades políticas fueron creadas, tanto en Noruega como en Dinamarca.

La línea real noruega se extinguió en 1387 y Margarita I de Dinamarca (de la Casa de Estridsen) creó la Unión de Kalmar diez años después, fusionando los reinos de Dinamarca, Noruega y Suecia. Esto marcó el comienzo del período hoy conocido como la "Noche de 400 años" (en noruego: 400-årsnatten), siendo considerada el eslabón más débil en la unión con Dinamarca. Este período se extiende hasta 1814, resultando de esa fusión el Reino de Dinamarca-Noruega (incluyendo las dependencias de Islandia, Groenlandia y las Islas Faroe). El poderío dominante danés colocó su capital Copenhague como capital del reino y a su nobleza como gobernante.


Sello Real de Margarita de Escandinavia


En 1481, después de la muerte de Christian I, Suecia abandonó la Unión y hubo un interregno de dos años en Noruega. Muchos noruegos deseaban permanecer en unión con Dinamarca, mientras que otros preferían unirse a Suecia. Después de la alianza de Dinamarca con Napoleón, Noruega fue cedida al rey de Suecia en 1814.


En ese año, Noruega brevemente recuperó su independencia, pero, después de varios meses, se vio obligada a la unión con Suecia. Ésta se disolvió pacíficamente en 1905 y un plebiscito se inclinó por mantener la monarquía constitucional en el seno de un sistema parlamentario. Desde ese año, Noruega ha sido una monarquía constitucional gobernada por una línea menor de la Casa danesa de Oldenburg.


Isabel de Austria (1501-1526), Archiduquesa de Austria e Infanta de Castilla y Aragón, Reina consorte de Dinamarca, Suecia y Noruega por ser esposa de Christian II.


Las fechas de los primeros reinados son tradicionales y de precisión incierta. Antes de que la Ley Noruega de Sucesión fuera introducida en 1163, la herencia del trono era una aventura llena de profundos conflictos; en muchos casos, los hermanos inicialmente lo compartirían.

· Dinastía Yngling


* Casa de Hårfagre 872-970
* Casa de Gorm 970-995
* Casa de Hårfagre 995-1000
* Casa de Gorm 1000-1014
* Casa de Hårfagre 1015-1028
* Casa de Gorm 1028-1035
* Casa de Hårfagre 1035-1319



Haakon el Bueno (934-961), hijo menor del primer rey de Noruega, Harald Hårfagre, recibe a los agricultores


· Dinastía Folkung


* Casa de Bjelbo 1319-1387
* Casa de Estridsen 1380-1412


· Unión de Kalmar


* Casa de Estridsen 1387-1412
* Casa de Pomerania 1412-1450
· Casa del Palatinado-Neumarkt 1442-1448
· Casa de Bonde 1449-1450
* Casa de Oldenburg 1450-1523



Christian VI, Graf von Oldenburg, Rey de Dinamarca en 1448, Rey de Noruega en 1450 y Rey de Suecia en 1457. Es el primer monarca noruego de la Casa de Oldenburg.


· Unión con Dinamarca


* Casa de Oldenburg 1523-1814


· Unión con Suecia


* Casa de Holstein-Gottorp 1814-1818
* Casa de Bernadotte 1818-1905


· Reino de Noruega


* Casa de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg 1905-Presente



El Rey Harald V, de la Casa de Glücksburg, rama menor (y hoy la más antigua sobreviviente) de la Casa de Oldenburg.

viernes, 3 de junio de 2011

La monarquía noruega: tiempos modernos

Unión con Dinamarca

Tras la ruptura de la Unión de Kalmar, Noruega se mantuvo unida a Dinamarca. Aunque oficialmente constituía un reino aparte y se mantuvo el uso del noruego y las instituciones nacionales, Noruega fue gobernada por lendsmann (gobernantes nobles) daneses y el gobernante supremo del país era el rey y el Consejo Real, ambos residentes en Copenhague.

Un rey nórdico del siglo XIV con las banderas de Noruega, Suecia y Dinamarca


En 1536 Cristián III se convirtió en rey de Dinamarca tras una cruenta guerra civil en la que contó con el apoyo de la nobleza danesa. Cristián III introdujo en 1537 la reforma protestante en Dinamarca y en 1539 en Noruega, tras ser reconocido como rey por el consejo real. Ese mismo año el consejo noruego fue disuelto y el país perdió su independencia política.


La nueva Iglesia seguía las enseñanzas de Martín Lutero y tenía como líder al rey, quien expulsó a las comunidades monásticas católicas y se adueñó de todas las propiedades de la Iglesia Católica, que en Noruega alcanzaban cerca del 40% de las tierras. En Trondheim, el relicario de San Olaf fue destruido y llevado a Copenhague para elaborar monedas. Como resultado de la reforma, la monarquía se hizo más rica y poderosa.

Noruega fue dividida en cinco provincias principales, y cada una de éstas fue subdividida en provincias menores. Las provincias eran gobernadas por un landsmann, que en su mayor parte eran aristócratas daneses y sólo en pocos casos nobles noruegos. Los lendmann tenían la responsabilidad de cobrar impuestos y derechos de aduana, reclutar soldados en situaciones de guerra, designar sacerdotes y servir de jueces en los tribunales superiores. El control sobre estos gobernadores nunca fue el mejor y sucedían casos de corrupción.



La Catedral de Nidaros, nombre con el que se conoce a la catedral luterana de Trondheim, principal templo cristiano de Noruega, que alberga la tumba del principal santo noruego, San Olaf (Olaf II u Olaf Haraldsson).


Las guerras sueco-danesas

Tras la Guerra Nórdica de los Siete Años (1563-1570), en la que Noruega sufrió los estragos de la invasión sueca, el rey juzgó que resultaba difícil gobernar Noruega desde Copenhague. La comunicación era difícil debido a las montañas y a los fiordos. Por lo tanto, el rey decidió nombrar al landsmann de Akershus como estatúder de Noruega, que sería el máximo representante del rey en el país. Si bien el estátuder no tuvo en los hechos mucha influencia fuera de su provincia, el nombramiento es una prueba de que el rey consideraba a Noruega como un reino aparte.

Hacia la mitad del siglo XVI había crecido la rivalidad entre Dinamarca-Noruega y Suecia. Ambos reinos tenían aproximadamente el mismo tamaño y se disputaban el dominio del Mar Báltico. Suecia había iniciado en esa época una política expansionista que se topó con los intereses daneses, lo que desembocaría en varias guerras. El objetivo de Cristián IV de Dinamarca-Noruega —la conquista de Suecia— no se concretó, pero los suecos renunciaron a sus pretensiones sobre Noruega. Tras la guerra, Suecia tomó la hegemonía del Báltico.

Desembarco de fuerzas escocesas en Noruega, durante la Guerra de Kalmar (1611)


El absolutismo

Antes de 1660, el rey de Dinamarca y Noruega gobernaba junto a un consejo de nobles. El poder real estaba limitado y el consejo podía elegir al sucesor a la muerte del monarca. En Noruega, por el contrario, la monarquía era hereditaria. Con su presencia en el gobierno, el consejo aseguraba privilegios para la clase noble, pues sólo ésta tenía acceso a los más altos puestos en la administración y el ejército. Durante la primera mitad del siglo XVII, la nobleza fue incapaz de cumplir sus obligaciones en la defensa del país: ésta fue realizada principalmente por mercenarios, burgueses y campesinos.

Para asegurar la defensa de sus territorios, Federico III obtuvo créditos de la burguesía. Cuando la guerra terminó, los burgueses aprovecharon la debilidad de la nobleza y buscaron mayor influencia en la administración para proteger sus intereses económicos. Fue natural, por lo tanto, que la burguesía y la monarquía se aliaran. En la asamblea de los estados los burgueses y el clero alegaron que ante la derrota en la guerra se necesitaba un Estado más fuerte; propusieron que el rey tuviera derechos hereditarios en Dinamarca y que decidiera cómo debían ser gobernados los dos reinos en el futuro. El rey tuvo la oportunidad de asegurarse el poder absoluto, que fue ratificado por escrito en la Ley Real de 1665, que sería la única "constitución" absolutista de la historia y que se mantendría vigente hasta 1814.


Retrato de Christian V de Dinamarca y Noruega en la Cámara de Audiencias del Schloss Frederiksborg (1680)

En Noruega, la entrada del absolutismo marcó la pérdida de sus últimas instituciones nacionales, y desde entonces el país quedó reducido al papel de una provincia danesa con título de reino. La educación superior estaba restringida a las élites del país que podían costear estudios en Copenhague.

Atada a las políticas danesas, Noruega padeció fuertes crisis económicas durante el siglo XVII debido a la dilapidación de recursos del Estado en infructuosas guerras que tenían el objetivo de recuperar los territorios perdidos ante Suecia. Tras las guerras hubo una época de cierto crecimiento económico, que fue resultado del comercio y de la explotación industrial de los recursos naturales noruegos, en especial de la madera. La época coincidió con el surgimiento del nacionalismo noruego.

En las Guerras Napoleónicas, Dinamarca y Noruega se mantuvieron aliadas de Francia. Las actividades bélicas en Noruega fueron marginales pero el desenlace sería de gran trascendencia en la historia del país. En 1814, la derrota de Napoleón fue también la de Dinamarca-Noruega y el rey Federico VI firmó el Tratado de Kiel el 14 de enero de ese año, por el cual Noruega era cedida a Suecia. Islandia, las Islas Feroe y Groenlandia, territorios que hasta entonces oficialmente eran parte de Noruega, no se incluyeron en el tratado y permanecieron como dominios daneses.

Rosenborg, castillo-palacio en Copenhague usado como residencia real desde 1606 a 1710.

Noruega en 1814

Cuando se firmó el Tratado de Kiel, era virrey de Noruega Cristián Federico, príncipe heredero de Dinamarca y Noruega y primo del rey Federico VI. Tanto el príncipe como el estátuder se acercaron políticamente a la élite noruega que deseaba la independencia. El 17 de mayo se firmó la constitución noruega (que se mantiene en la actualidad) basada en las ideas de la Revolución francesa, se declaró la independencia y se nombró a Cristián Federico como monarca.

Pero las pretensiones de crear un Estado independiente tuvieron que ser abandonadas por las reivindicaciones de Suecia, que no estaba dispuesta a abandonar lo acordado en el Tratado de Kiel. Del 26 de julio al 14 de agosto se desarrolló la Guerra Sueco-Noruega. Por las condiciones de paz, Noruega tuvo que aceptar una unión personal con Suecia (ya no la integración total); Cristián Federico abdicó la corona, pero se mantuvieron el parlamento noruego (Storting) y la constitución, que tuvo que pasar por algunas enmiendas que legalizaran la unión con Suecia. El 14 de noviembre, el Storting eligió como nuevo rey a Carlos XIII de Suecia.

La Asamblea Nacional de Eidsvoll (1814), en que Noruega se convirtió en país independiente.


Aunque Noruega tendría que esperar algunas décadas más para alcanzar la plena independencia, el despertar patriótico de 1814 y la redacción de una constitución democrática son la causa de que ese año sea considerado como el inicio de la independencia y que el 17 de mayo, día de la Constitución, se celebre como el Día Nacional.

Unión con Suecia

Las condiciones de unión con Suecia establecían que Noruega sería un reino con sus propias leyes y su propio parlamento, pero compartiría con Suecia el mismo monarca y la misma política exterior, con un ministro de relaciones exteriores residente en Estocolmo. El rey en realidad tenía poca influencia en el gobierno noruego, que estuvo constituido desde 1814 hasta 1884 por una élite ilustrada de juristas, militares y ministros religiosos que dominaban el Storting, hablaban danés y sus familias constituían apenas el 1% de la población. En esa época, no había partidos políticos en Noruega.

Las condiciones de la unión con Suecia fueron cuestionadas durante todo el tiempo. Mientras que los suecos querían establecer un reino común, los noruegos pugnaban por una independencia total. En 1835 el consejo de estado noruego pudo participar y decidir sobre la política exterior de los dos reinos.

Bandera de Noruega (1844-1899), en la que el emblema de la unión combina los colores noruegos y suecos.


El rey Oscar I aprobó en 1844 la propuesta para nuevas banderas y un nuevo escudo de armas común para la unión. Cada país obtuvo una propia bandera para la flota mercante y la marina de guerra, pero con una marca unionista en el cuadrante superior izquierdo, una combinación de las banderas sueca y noruega.

Entre 1859 y 1860 Noruega y Suecia protagonizaron un conflicto a raíz de la presencia en Noruega de un estátuder sueco que representaba al rey en su ausencia y que era un puesto público que los noruegos consideraban como símbolo de la supremacía sueca en la unión. El conflicto inició cuando Carlos IV, recién nombrado rey de Suecia, faltó a su promesa de abolir ese cargo, mismo que terminaría por disolverse en 1873, al mismo tiempo que el jefe de gobierno de Noruega adquirió el título de primer ministro.

En 1884 hubo un avance de la política noruega hacia el parlamentarismo, que establecía que ninguna autoridad estaba por encima del Storting. El parlamentarismo se mantuvo como convención constitucional hasta 2007, año en que se incluyó en la Constitución. La élite ilustrada, opuesta al parlamentarismo, formó el Partido Conservador (Høyre, literalmente «Derecha»), que se inclinaba por mantener privilegios, mientras que sus rivales constituyeron el mismo año el Partido Liberal, una alianza denominada Venstre («Izquierda»), de postura radical y pese a su nombre, centrista.

Oscar II de Suecia y de Noruega en vestimenta de coronación.

Disolución de la unión sueco-noruega

A finales del siglo XIX, ambos países seguían un desarrollo independiente, al mismo tiempo que la economía de Noruega crecía de manera importante. Por ello, la unión se debilitó de tal modo que lo natural fue esperar la disolución.

El Storting aprobó la creación de cónsules independientes, pero el rey se negó a sancionar la ley. Tras varios desencuentros con el monarca, el parlamento declaró que el poder del rey "había dejado de ser funcional" y por lo tanto, declaró unilateralmente la disolución de la unión el 7 de junio de 1905. El 13 de agosto del mismo año se realizó un plebiscito en Noruega, en el que la población se inclinó por la disolución.

La actitud unilateral de los noruegos provocó serias tensiones entre ambos países y movilizaciones militares a ambos lados de la frontera. Finalmente, tras acaloradas negociaciones en la ciudad sueca de Karlstad durante agosto y octubre de 1905, en las que participaron representantes de los dos gobiernos, se decidió alcanzar una disolución pacífica de la unión, con un consenso de las dos partes sobre las condiciones de la misma. La disolución se concretó oficialmente el 26 de octubre de 1905, con la renuncia del rey Oscar II a sus derechos dinásticos sobre el trono noruego.


El rey Haakon VII, con el príncipe Olaf en brazos, es recibido en Noruega por el primer ministro Christian Michelsen, el 25 de noviembre de 1905.


Noruega independiente

La declinación del rey Oscar II incluía también la de sus hijos, por lo que el Storting abandonó la oferta de la corona al príncipe Carlos de Suecia (Carlos de Västergötland) y se decidió por la elección del príncipe Carlos de Dinamarca, hijo segundo del entonces príncipe heredero Federico de Dinamarca. El príncipe danés demostró su talante liberal al dejar claro que sólo aceptaría el trono si la mayoría del pueblo noruego se inclinaba por su candidatura. Tras un plebiscito aprobando el establecimiento de la monarquía celebrado en noviembre de 1905, el parlamento lo eligió rey unánimemente. Tomó el nombre de Haakon VII, siguiendo el linaje de los reyes de la Noruega independiente.

Los primeros años de vida independiente de Noruega, hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial, estuvieron marcados por el rápido crecimiento económico, basado en la inversión en el sector industrial. El nuevo reino se mantuvo neutral durante la Primera Guerra, pero como resultado de la invasión de la Alemania nazi y la ocupación del país durante la Segunda Guerra Mundial, los noruegos se tornaron escépticos ante el concepto de neutralidad. Tras el fin de la guerra en 1945, se reinstalaron las instituciones democráticas, y las décadas siguientes se caracterizaron por la aceleración del crecimiento económico y el establecimiento de un estado de bienestar, del que Noruega ha sido un referente histórico a nivel mundial.

Real Escudo de Armas de Noruega

jueves, 2 de junio de 2011

La centenaria Noruega: tìempos antiguos

Noruega (en noruego, bokmål Norge), oficialmente Reino de Noruega (en noruego, bokmål Kongeriket Norge), es un estado monárquico de Europa septentrional que, junto con Suecia, forma la península escandinava. Las dos naciones, junto con Dinamarca y Finlandia, conforman Escandinavia, siendo Noruega la parte más occidental de dicha región. Las islas de Svalbard y Jan Mayen son también parte de su territorio. La larga extensión de la costa noruega sobre el Atlántico Norte es escenario para sus famosos fiordos, valles de origen glaciar.


Visión política de Escandinavia (siglo XIX): un soldado noruego, un danés y un sueco simbolizan el escandinavismo


Muchos etimologistas creen que el nombre del país viene de las lenguas germánicas nórdicas y que significa la "ruta del norte" o el "camino hacia el norte", que en nórdico antiguo sería Nord veg o Norð vegri. En el nórdico antiguo, el nombre de Noruega fue Nóreegr, en sajón antiguo fue Norþ weg y en latín medieval fue Nhorvegia.

La más temprana evidencia escrita de la utilización de la palabra "Noruega" data del siglo IX en una traducción en anglosajón de un libro de Paulo Orosio, "Siete libros de historia en contra de los paganos". La traducción fue hecha por el rey Alfredo el Grande de Wessex para incluir un recuento suyo de los viajes de Ohthere de Hålogaland, una aventura vikinga.

La historia de Noruega se remonta a la Alta Edad Media, que coincide con la irrupción, a finales del siglo VIII, de los navegantes vikingos en la historia europea a través de actividades comerciales, de saqueo y de colonización. Se sabe, sin embargo, que el territorio de lo que hoy es Noruega estuvo poblado desde hace unos 12.000 años.

En aquella región sin unidad política alguna había en el siglo VIII estados minúsculos cuyos jefes militares eran llamados jarls. Éstos tenían a su servicio hombres libres, campesinos y pescadores, que además cumplían una función militar. A su vez, los campesinos eran servidos por esclavos y siervos libres.


Estandarte del antiguo reino de Noruega (con el motivo del tradicional león noruego)


Desde el siglo VIII, los jarls comenzaron a organizar expediciones militares fuera de sus territorios, atacando estados europeos por medio de correrías y saqueos. Junto con daneses y suecos, serían conocidos como vikingos o normandos. Las campañas noruegas se dirigieron principalmente al norte y al oeste, colonizando la costa septentrional de lo que hoy es Noruega, y poblando territorios hasta entonces deshabitados: Shetland, las Islas Feroe, Islandia, Groenlandia y saliendo desde ahí, a inicios del siglo XI, sus hijos descubrirían América, que ellos llamarían Vinlandia. Desde el norte de las Islas Británicas los vikingos noruegos se dirigieron al ataque de Escocia, el norte de Inglaterra, Irlanda y la Isla de Man, y más al sur, hacia Francia e incluso la península ibérica.

El período vikingo (entre los siglos IX y XI) significó la unificación y expansión de Noruega. Harald I el Rubio fue, según las sagas, el rey que unificó Noruega. Su reinado duró de 872 a 930. No obstante, no es sino hasta los siglos XI y XII, una vez consolidada la organización eclesiástica y monárquica cuando puede hablarse de un reino noruego plenamente unificado e independiente. Noruega alcanzó un período de esplendor en el siglo XIII, cuando fue poseedora de un Imperio en el Atlántico Norte. A este esplendor siguió una fase de decadencia al final de la Edad Media, marcado por la extinción de su dinastía real, la peste negra y las consecuentes crisis económicas y sociales.



Leif Eriksson descubre América (1000), casi 500 años antes que Cristóbal Colón


La Era Vikinga

Los sucesores de Harald no pudieron fortalecer al poder monárquico y las luchas intestinas de los monarcas con los jarls o los pretendientes rivales propiciaron la intervención de Dinamarca, convirtiendo a Noruega en un reino vasallo de aquél. El descontento entre algunos jarls de estar sometidos al rey danés fomentó el nacimiento de líderes locales que sin embargo serían derrotados por Dinamarca. El hijo de Harald, Haakon el Bueno, fue el primer rey noruego en adoptar el cristianismo, pero no pudo establecer la nueva fe ante la reticencia de la población.

Olaf Tryggvason, perteneciente a la Dinastía Hårfagre, llegó procedente de un exilio en 995 y enseguida fue nombrado rey; inició la conversión de Noruega al cristianismo empleando misioneros ingleses y en ocasiones métodos violentos, pero no logró el control efectivo del país y fue derrotado en la batalla de Svolder en el año 1000. Su sobrino, Olaf el Santo, lograría, quince años después, fortalecer a la monarquía y a la Iglesia y establecer estrictas leyes, pero sus rivales pidieron nuevamente la intervención de Dinamarca y lograron expulsarlo y finalmente darle muerte en 1030.


Olaf Tryggvason es electo rey (995)


La pronta canonización de Olaf influyó en que su hijo Magnus ocupase el trono en 1035. Magnus llegó a un acuerdo con su rival Canuto Hardeknut de Dinamarca: el que sobreviviera al otro tomaría el poder de ambos reinos. Magnus heredó el trono de Dinamarca en 1042. Su tío Harald Hardråde regresó de Constantinopla en 1045 y reclamó una parte del trono. A la muerte de Magnus, Noruega y Dinamarca se separaron y Harald Hardråde, el sucesor en Noruega, intentó sin éxito conquistar Dinamarca y en 1066 viajó a Inglaterra a reclamar el trono de ese país, pero encontró la muerte en la batalla del puente Stamford frente a su enemigo Haroldo el Sajón. Con su muerte finaliza la Era Vikinga.


Edad Media

Entre 1066 y 1130, el reino de Noruega se había establecido ya sólidamente, aunque aún contaba con un sistema administrativo bastante rudimentario. En la época inmediatamente posterior a la era Vikinga, se alcanzó en Noruega un período de paz interna y de crecimiento económico.

A Magnus III le sobrevivieron sus tres hijos, pero sólo los dos mayores gobernaron conjuntamente de manera duradera. Mientras Øystein I llevó a cabo una intensa labor de construcción de ciudades, palacios e iglesias, su hermano Sigurd I es recordado por haber participado en una cruzada a Jerusalén.


El Rey Sigurd y el Rey Balduino de Jerusalén bordean el río Jordán


El que hubiera a menudo más de un sucesor al trono se debía a las leyes de sucesión noruegas, que establecían que todos los hijos varones del rey heredaban el gobierno. Hasta entonces, los conflictos entre los sucesores no habían pasado a mayores, pero a la muerte de Sigurd el Cruzado en 1130 se desató una serie de guerras civiles que duraría más de un siglo y que sería alimentada por conflictos sociales y económicos.

Por regla general, se trató de conflictos armados intercalados entre breves períodos de paz. Dos bandos opuestos trataban de imponer a su pretendiente y a la muerte de uno de ellos, sus seguidores se mantenían aglutinados en torno a un sucesor. Los bandos rivales mantenían el control de ciertas regiones, resultando en la división territorial del país, si bien cada pretendiente se asumía como rey de toda Noruega.

La Iglesia intervino en los años 1160 a favor de Magnus Erlingsson, que sería el primer monarca noruego en ser coronado (Magnus V). Al mismo tiempo, por influencia de la Iglesia, se redactó la primera ley de sucesión escrita, que estipulaba la condición de hijo legítimo para alcanzar el trono. Sverre Sigurdson, un gran estratega militar, logró controlar una parte del país y finalmente derrotar a Magnus en 1192. Sverre logró coronarse, pero su enemiga la Iglesia lo excomulgó y puso a Noruega bajo interdicto en 1194. Desde 1208 hasta 1217, el país quedó dividido por la guerra entre ambos partidos, hasta que se alcanzó la reconciliación y el rey birkebeiner Haakon IV fue reconocido por las dos facciones en 1217. Algunos opositores se mantuvieron en armas, pero la última rebelión fue derrotada en 1240.

Los birkebeiner, agrupación político-armada que se levantó en armas contra el reinado de Magnus V

Haakon IV y sus sucesores

Haakon IV heredó un Estado fortalecido y unificado, y su reinado es considerado por algunos historiadores como la era dorada de la historia medieval de Noruega. El rey centralizó por primera vez la administración, convirtiendo a Bergen en su capital. En la década de 1260, Noruega alcanzó la mayor extensión territorial de su historia, que incluía Groenlandia, Islandia, las Islas Feroe y una parte de las Islas Británicas. Su hijo, Magnus VI el Legislador, renunció a las reivindicaciones sobre Escocia y la Isla de Man pero con el Tratado de Perth aseguró el reconocimiento de la soberanía noruega sobre las Orcadas y Shetland; promulgó además la primera ley de observancia nacional en 1274, adelantándose a los demás países europeos.

En el siglo XIII, los reyes noruegos intentaron que Noruega asumiese un papel de gran potencia en Europa, estableciendo contactos diplomáticos con varios reinos. Hubo alianzas matrimoniales con Castilla y Escocia y el rey Erik II reclamó el trono escocés para su hija Margarita, la doncella de Noruega, en 1295.

Haakon V, rey desde 1299, trasladó la capital a Oslo, se casó con una princesa alemana e intentó incrementar la influencia noruega en Escandinavia, participando en conflictos internos de Suecia. Esa política llevaría a la unión de Noruega con sus vecinos por largos períodos. A su muerte sin hijos varones, fue sucedido por su nieto Magnus VII (Magnus II Eriksson de Suecia) de la dinastía de Folkung (Casa de Bjälbo), quien ya era rey de Suecia.



Sello real de Magnus VII, quien gobernó también en Suecia como Magnus II.


Aunque unidos bajo un mismo monarca, Suecia y Noruega se mantuvieron como reinos independientes, con sus propias leyes y su propio Consejo. Magnus VII tuvo dos hijos, y los dos Consejos acordaron que se otorgara el trono de un país a cada uno de ellos. Magnus abdicó la corona noruega en su hijo Haakon VI en 1362; éste mantuvo la influencia noruega en Suecia e incluso llegó a ser rey de este último país en 1364, además de pactar su alianza matrimonial con la princesa Margarita de Dinamarca. Su único hijo, Olaf, se convirtió en rey de Dinamarca en 1375 y a la muerte de Haakon VI en 1380, también en rey de Noruega. Desde entonces -salvo breves excepciones- Noruega permanecería unida a Dinamarca hasta 1814.

Unión de Kalmar

Olaf IV murió a la edad de 17 años, y con él se extinguió la dinastía de los Folkung en Escandinavia. Su madre, Margarita de Dinamarca, quien ya gobernaba como regente, fue nombrada reina de Dinamarca en 1387 y de Noruega en 1388. Se enfrentó al poder de la Liga Hanseática e intervino en Suecia contra el gobierno del príncipe alemán Alberto de Mecklemburgo. Una vez nombrada reina en Suecia, constituyó la Unión de Kalmar en 1397, así llamada por la ciudad sueca donde se reunieron los consejos reales de los tres reinos para acordar los términos de la unión. Ésta fue una unión personal bajo la égida de Margarita, pero los tres reinos se mantenían en los hechos independientes políticamente.


La reina Margarita I y Erik de Pomerania durante la coronación de este último como rey de la Unión de Kalmar.


La unión se mantuvo firme mientras vivió la reina. A su muerte se sucedieron descontentos en Dinamarca y Suecia por el impopular gobierno de Erik de Pomerania, que sin embargo fue apoyado por los noruegos. La debilidad política de Noruega se reflejó en su pasividad en los conflictos en el seno de la Unión y en el hecho de que, pese a contar con una monarquía hereditaria, sus reyes eran electos en Dinamarca y el consejo sólo los ratificaba.

Al contrario de Suecia, que constantemente se opuso a que un rey danés tuviese el control de la Unión, Noruega continuó sin sobresaltos al lado de Dinamarca. Una excepción fue la elección de Carlos VIII de Suecia como rey de Noruega en 1450, reinado que sólo duró un año y fue sustituido por el de Cristián I de Dinamarca. Este rey cedió a Escocia las posesiones noruegas de las Orcadas y las Shetland en 1469 como parte de la dote matrimonial de su hija Margarita.


El Atlántico Norte y Escandinavia (siglo XVI)