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viernes, 4 de junio de 2010

La nobleza del Primer Imperio

Los nobles del Primer Imperio francés fueron creados por Napoleón Bonaparte para instituir una élite estable en su imperio, luego de la inestabilidad resultante de la Revolución francesa. Napoleón advirtió que la capacidad de conferir títulos era un instrumento útil de patrocinio aunque costara al estado una pequeña fortuna.

El primer paso en la constitución de la nobleza fue la institución de la Legión de honor (1802), destinada a premiar a militares y ciudadanos distinguidos. El número excesivo --en 1814 existían más de 32.000 legionarios, en su mayoría militares (sólo 1.500 civiles)-- y la falta de fondos con que recompensar materialmente a los legionarios, acabaron devaluando la Legión de honor. La creación de las "senatoréries" (1803) fue el siguiente paso: dotación, como recompensa a algunos senadores, de casa y renta vitalicia anual (procedente de bienes nacionales) por un valor (20.000 a 25.000 francos) similar al de sus ingresos como senadores.

Poco después, el establecimiento del Imperio (1804), al acompañarse de la creación de una corte, preparó el camino a la aparición de una nueva nobleza.


El emperador


Cerca de 2200 títulos fueron creados por el emperador.
  • Príncipes y Duques:
* Príncipes soberanos (3)
* Duchies grand fiefs (20)
* Príncipes de victoria (4)
* Duques de victoria (10)
* Otros duques (3)
  • Condes (388)

  • Barones (1090)

  • Caballeros (1600)
Creación

El ennoblecimiento comenzó en 1804 con la creación de los títulos de príncipe para miembros de la propia familia imperial. Otros siguieron; en 1806 se instituyeron feudos ducales hereditarios en Italia, desligados de todo tipo de soberanía y sin ingresos vinculados al control de un determinado territorio, fórmula que se extendió en años sucesivos a otras áreas y que sirvió para recompensar sobre todo servicios militares. Por fin, en 1808 se reimplantaban la mayoría de las restantes denominaciones nobiliarias, los de Conde, Barón y Caballero. Napoleón fundó el concepto de “nobleza del Imperio” por un decreto imperial de marzo de 1808.. Este paso estuvo a la par de la creación de la Legión de Honor y de los títulos vitalicios senatoriales. Fue creado además el “Consejo de los Sellos y los Títulos”, que se encargaba de establecer la heráldica de esta nueva nobleza.


Amedee David, Conde de Pastoret


El propósito de esta creación fue amalgamar la vieja nobleza y la clase media revolucionaria en un solo sistema de nobleza. En realidad, el intento fracasó por partida doble: no logró la aceptación sincera de la vieja nobleza y tampoco consiguió satisfacer plenamente a una burguesía que no olvidaba su perdida libertad, al tiempo que atemorizó innecesariamente a la población campesina.

Estos títulos sólo tenían dos privilegios:

§ El derecho al uso de un escudo de armas

§ Las tierras otorgadas con el título sujetas al sistema del derecho de herencia por primogenitura

La nueva nobleza, aunque atentaba al igualitarismo revolucionario, no significaba una vuelta a la nobleza de Antiguo Régimen, pues no comportaba privilegio de ningún tipo, ya que estaba sujeta a tributación y a la legislación general y, además, era una recompensa a título personal (se podía transmitir hereditariamente, en caso de formación de mayorazgo, aunque para ello era preciso vincular al título la percepción de unas determinadas rentas). Entre 1808 y 1814 los ennoblecimientos iban acompañados en muchas ocasiones de dotaciones en tierras o en rentas situadas en los reinos satélites, que fueron a parar en su mayoría a militares de profesión (59%) y burgueses de origen (58%).


Escudo de armas de Louis-Alexandre Berthier, príncipe de Neuchâtel


Jerarquía

Dentro de la nobleza napoleónica existía una estricta y precisa jerarquía de títulos, que otorgaban oficio a un individuo de acuerdo a su pertenencia a la familia imperial, a su rango en el ejército o su carrera en las administraciones civil o religiosa.
  • Príncipe: para miembros de la familia imperial y ciertos principales líderes del Imperio

  • Duque: para principales dignatarios y mariscales del Imperio

  • Conde: para ministros, senadores, arzobispos, consejeros de Estado, el presidente del cuerpo legislativo

  • Barón: para presidentes de la Corte de Auditores, obispos, alcaldes de las 37 “buenas ciudades”

  • Caballero: otros funcionarios

El título de Marqués no fue usado durante el primer Imperio y por esta razón se puso muy de moda luego de la Restauración, ya que no fue percibido como corrompido por estas creaciones revolucionarias.

Esta es esencialmente una nobleza de servicio, en gran parte formada de soldados (67.9 %), algunos funcionarios civiles (22 %) y algunos miembros colaboradores del ancien régime.

Esta nobleza no fue abolida luego de la Restauración pero desapareció gradualmente por razones naturales, debido en parte al gran número de soldados que habían sido promovidos y que murieron durante las Guerras Napoleónicas. Para 1975 existían 239 familias pertenecientes a la nobleza del Primer Imperio. De ellas, tal vez alrededor de 135 eran tituladas. Sólo un título de príncipe (Essling, pues Sievers no fue usado más y Pontecorvo se fusionó al título de Príncipe Murat) y siete títulos ducales permanecen actualmente.


Château de Villandry, propiedad de Joseph Bonaparte, hermano del emperador y futuro rey de España

Príncipes

Había tres tipos de títulos de príncipe:

§ los princes impériaux o príncipes imperiales: miembros de la familia del emperador

§ los princes souverains o príncipes soberanos: habían recibido un principado vasallo del Imperio,
  • Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Bénévent
  • Louis-Alexandre Berthier, Príncipe de Neuchâtel – 1806
  • Jean-Baptiste Bernadotte, Príncipe de Pontecorvo – 1806-1810
  • Príncipe Achille Murat, Príncipe de Pontecorvo – 1812-1815
  • Jean Lannes, Príncipe de Sievers
  • Pauline Bonaparte, Princesa y Duquesa de Guastalla (solo por cuatro meses, de marzo a agosto de1806, antes de su cesión al reino de Italia)
  • El título de Príncipe de Venecia era honorífico, otorgado a Eugène de Beauharnais.
§ Los princes de victoire o príncipes de victoria: otorgados después de proezas en la guerra, tenían sólo un rol honorario que en la mayoría de los casos era una “promoción” a los titulares de ducados de victoria
  • Mariscal Davout, Príncipe de Eckmühl – 1809 – extinto 1853 – también duque de Auerstaedt.
  • Mariscal Berthier, Príncipe de Wagram – 1809 – extinto 1918 – (también duque de Valengin) por la batalla de Wagram – también como el título soberano de Príncipe de Neuchâtel.
  • Mariscal Masséna, Príncipe de Essling – 1810 – también duque de Rivoli
  • Mariscal Ney, Príncipe de la Moskowa – 1813 – extinto 1969 – (también duque de Elchingen) Bataille de la Moskowa es el nombre francés para la Batalla de Borodino.

Eugène, Príncipe de Venecia

Duques

Había tres tipos de títulos ducales:

§ Los duchés grands-fiefs o duques de grandes feudos: se hallaban fuera del territorio del imperio pero no tenían ningún derecho de soberanía
  • General Arrighi de Casanova, Duque de Padua – 1808- extinto 1888
  • Mariscal Bessières, Duque de Istria – 1809-extinto 1856
  • Jean Jacques Régis de Cambacérès, Duque de Parma – 1808 extinto 1824
  • General Caulaincourt, Duque de Vicenza – 1808-extinto 1896
  • General Clarke, Duque de Feltre – 1809, también Conde de Hunebourg
  • Joseph Fouché, Duque de Otranto – 1808-extinto 1824
  • General Duroc, Duque de Frioul – 1808-extinto 1829
  • Martin-Michel-Charles Gaudin, Duque de Gaeta – 1809- extinct 1841
  • Charles-François Lebrun, Duque de Piacenza – 1808-extinto 1927
  • Mariscal MacDonald, Duque de Taranto – 1809-extinto 1912
  • Hugues-Bernard Maret, Duque de Bassano – 1809-extinto 1906
  • Mariscal Moncey, Duque de Conegliano – 1808-extinto 1842
  • Mariscal Mortier, Duque de Treviso – 1808-extinto 1912
  • Jean-Baptiste Nompère de Champagny, Duque de Cadore – extinto 1893
  • Mariscal Oudinot, Duque de Reggio – 1810
  • General Savary, Duque de Rovigo – extinto 1872
  • Mariscal Soult, Duque de Dalmacia – 1808-extinto 1857
  • Mariscal Victor, Duque de Belluno – 1808-extinto 1853

§ Los titres de victoires o títulos de victoria, comparable con los títulos de príncipe de la misma categoría:
  • Mariscal Ney, Duque de Elchingen – 1808-extinto 1969 – también Príncipe de la Moskowa
  • Mariscal Lefebvre, Duque de Dantzig – 1807-extinto 1820 –(hoy Gdansk en Polonia)
  • Mariscal Junot, Duque de Abrantes – 1808-extinto 1859 (extendido en línea femenina en 1869, extinto 1985)
  • Mariscal Davout, Duque de Auerstaedt – 1808-extinto 1853, extendido a colaterales – también príncipe de Eckmühl
  • Mariscal Augereau, Duque de Castiglione – 1808-extinto 1915
  • Mariscal Lannes, Duque de Montebello – 1808
  • Mariscal Marmont, Duque de Raguse – 1808-extinto 1852 – (hoy Dubrovnik, en la costa de Croacia)
  • Mariscal Masséna, Duque de Rivoli – 1808 – también Príncipe de Essling
  • Mariscal Kellermann, Duque de Valmy – 1808-extinto 1868
  • Mariscal Suchet, Duque de Albufera – 1813.

§ Los títulos ordinarios, que iban antes del nombre.

Para que un título ducal fuese hereditario, era necesario que los titulares tuviesen al menos doscientos mil francos de ingresos anuales y que la tierra que generaba ese ingreso beneficiara al heredero en sistema del derecho de herencia por primogenitura (majorat). Estos títulos eran otorgados sólo a Mariscales del Imperio y a ciertos ministros.

General Jean-Andoche Junot, 1er Duque de Abrantés


Condes

El título ordinario de Conde siempre iba frente al nombre. Estaba sujeto a las mismas reglas que el título de duque pero con un ingreso de solo treinta mil francos. Todos los senadores, ministros y arzobispos eran condes. Entre 1808 y 1814, fueron creados 388 títulos.


Barones

El título de barón era comparable con el de conde, excepto que los ingresos mínimos debían ser de quince mil francos. Los alcaldes de las grandes ciudades y los obispos eran barones. Entre 1808 y 1814 se crearon 1090 títulos de barón.


Caballeros

El título de caballero también iba frente al nombre y tenían la obligación de obtener un ingreso de al menos tres mil francos. Un majorat en sus tierras generando el ingreso no era obligatorio.

Todos los Caballeros de la Légion d’honneur recibieron el título de Chevalier d’Empire pero debía haber tres generaciones sucesivas de caballeros para que el título se convirtiera en hereditario. Entre 1808 y 1814, fueron creados 1600 títulos.


La Cruz de la Legión de Honor

Los militares


Pero quizá fue el ejército la institución a través de la que el régimen confió en mayor medida conseguir la cohesión de las élites. La difusión de la noción de honor, entendida como servicio al estado, la impregnación de los valores militares en la enseñanza, el tratamiento privilegiado recibido por los militares, que gozaban tanto de preeminencias honoríficas (en detrimento de las autoridades civiles y eclesiásticas) como de privilegios materiales (sueldos más altos que los de los cargos civiles equivalentes, educación gratuita, exención parcial de impuestos) contribuyeron a realzar el prestigio social de la carrera militar y a acercar a ella a los hijos de los notables. Al contrario que en los tiempos de la revolución, cuando aproximadamente la mitad de los oficiales eran de extracción humilde y no disponían de rentas propias, entre los oficiales nombrados durante el Consulado y el Imperio predominaban los procedentes de las filas de los notables y tan sólo un tercio de ellos no tenían patrimonio.

La importancia de los valores militares, el tratamiento privilegiado de los miembros del ejército y el hecho de que el propio Napoleón fuese militar, han llevado a algunos historiadores a calificar de dictadura militar al régimen napoleónico. Si bien es indudable el carácter personal del gobierno de Bonaparte, y en este sentido es razonable considerarlo una dictadura, es discutible el carácter militar de un régimen encabezado por alguien de quien se dijo era "el más civil de los militares", y que no gobernó mayoritariamente a través de y en interés de los generales.


Primer distribución de medallas de la Legión de Honor



martes, 1 de junio de 2010

Los Pares de Francia

Los Pares de Francia (en francés: Pairie de France) formaban una clase diferente entre la nobleza francesa. Apareció en la Edad Media y fue abolida en 1789 durante la Revolución pero reapareció con posterioridad. En 1830, los pares hereditarios fueron abolidos pero la nobleza en vida del titular continuó existiendo hasta que fue definitivamente abolida en 1848.


La palabra francesa pairie era equivalente a la inglesa peerage. El título individual Pair (Peer) deriva del latín Par (“igual”); esto significa que aquellos nobles y prelados eran considerados iguales al monarca en honor (incluso aunque fueran sus vasallos) y consideraban al monarca como Primus inter pares (“Primero entre iguales”).


El uso principal de la palabra refiere a dos tradiciones históricas del reino de Francia, antes y después del Primer Imperio de Napoleón. La palabra también existe para describir una institución en los estados cruzados.



Château de Chantilly, del siglo XVI, que perteneció a Anne de Montmorency, duque de Montmorency, Mariscal de Francia (1493-1567)


Feudalismo y Antiguo Régimen


Los reyes franceses del Medioevo conferían la dignidad de Par a algunos de sus vasallos más prominentes, tanto religiosos como laicos. Ciertos historiadores consideran a Louis VII (1137–1180) como quien creó el sistema francés de Pares.


Esta dignidad estaba ligada a una jurisdicción territorial específica, ya sea una sede episcopal para los pares clericales o un feudo para los seculares. La nobleza ligada a un feudo era transmisible o heredable con el mismo, que era designado como pairie-duché (para los ducados) y pairie-comté (para los condados).



Louis II, Arzobispo de Reims, Cardenal de Guise (1555-1588)


Para 1216 existían nueve Pares:

  • Arzobispo de Reims (quien tenía la distinción de coronar al rey)
  • Obispo de Langres
  • Obispo de Beauvais
  • Obispo de Châlons
  • Obispo de Noyon
  • Duque de Normandía
  • Duque de Borgoña
  • Duque de Aquitania (también llamado Duque de Guyenne)
  • Conde de Champagne

Unos años más tarde, antes del 1228, se agregaron tres nuevos Pares, lo que hizo un total de doce:

  • Obispo de Laon
  • Conde de Flandes
  • Conde de Toulouse

Estos doce pares eran conocidos como la antigua nobleza o pairie ancienne, y se decía que este número había sido elegido para reflejar los doce paladines de Carlomagno según las Chansons de geste. Hubo también un paralelismo con los míticos Caballeros de la Tabla Redonda bajo el Rey Arturo. Tan popular fue esta creencia, que por mucho tiempo se pensó que los Pares se habían originado en el reino de Carlomagno, quien fue considerado como el rey modelo y un brillante ejemplo de caballerosidad y nobleza.



Alexandre Angélique de Talleyrand-Périgord, Arzobispo de Reims y de París (1736-1821)


Cuando dejaron de ser doce durante la coronación (debido al hecho que la mayoría de los pares laicos fueron confiscados o fusionados a la corona), el rey elegía delegados, principalmente entre los Príncipes de la Sangre.


A principios del siglo XIII el Ducado de Normandía fue absorbido por la corona francesa y más tarde pasó lo mismo con dos más de los pares laicos, por este motivo en 1297 fueron creados tres nuevos pares: el Condado de Artois, el Ducado de Anjou y el Ducado de Bretaña, para compensar los tres pares desaparecidos.


Así, en 1297 comenzó la creación de nuevos pares a través de patentes reales que especificaban el feudo al cual el Par estaba ligado y las condiciones bajo las cuales el feudo debía ser transmitido (por ejemplo, solo a través de herederos masculinos) para los Príncipes de la sangre que tenían la garantía de una herencia (“infantazgo”). Para 1328 todos los sujetos a este sistema debían ser pares.


El Armorial de Gelre (1370-1395):
El Rey de Francia (Charles V), El Delfín, Duque de Anjou (Louis), Duque de Berry (Jean), Duque de Borgoña (Philippe), Duque de Bourbon (Louis II), Duque de Orleans (Philippe), Gascoña (armas legendarias del Duque de Guyenne, Par de Francia), Conde de Artois, Conde de Blois (Jean II), Conde de Alençon (Pierre II de Valois), Conde de Etampes (Louis II d’Evreux)


El número de Pares laicos se incrementó con el tiempo: de siete en 1297 a veintiséis en 1400, veintiuno en 1505 y veinticuatro en 1588. Para 1789 eran cuarenta y tres, incluyendo cinco sostenidos por Príncipes de la Sangre (Orléans, Condé, Borbón, Enghien y Conti), un príncipe legitimado (Penthièvre) y treinta y siete laicos, desde el Ducado de Uzés, creado en 1572, al Ducado de Aubigny, creado en 1787.


Además de su participación en la coronación de los reyes de Francia, los privilegios de los Pares eran ubicación de gran precedencia, los títulos Monseigneur, Votre Grandeur y el tratamiento mon cousin, sugiriendo parentesco con la familia real, o al menos el mismo rango, por el rey y un priviligium fori. Esto significaba que los procedimientos judiciales concernientes a los pares y sus feudos eran exclusivamente jurisdicción de la Corte de Pares. Tenían también el derecho a un asiento en los litigios judiciales en presencia del rey y hablar antes que el Parlamento de París. Obtenían altos cargos en la Corte y algunos privilegios menores como ingresar a los patios de los castillos reales en sus propios carruajes.


Ornamentos exteriores de los blasones de un duque y par de Francia


Mientras muchos pares laicos se extinguieron con el paso del tiempo, las dignidades clericales, por el contrario, no se terminaban y sólo una séptima fue creada antes de la Revolución francesa -en 1690 para el Arzobispo de París-, tomando precedencia después de las seis originales. Después de centurias de mera subordinación, fue creado como segundo Arzobispo-Duque el titular del Ducado de Saint-Cloud.


Primera República y el Primer Imperio

La nobleza original del reino francés, con todos sus títulos de la época feudal, fue abolida durante la Revolución, en la noche del 4 de agosto de 1789, la “Noche de la Abolición del Feudalismo”.


Napoleón Bonaparte (emperador de los franceses desde 1804) “reinventó” las funciones de la pairie ancienne; creó en 1806 el exclusivo título de duché grand-fief (“duque de gran feudo”) para los jefes de estados políticamente insignificantes de partes de Italia no anexionadas al Imperio y recreó las funciones honorarias para su propia coronación, pero ahora convertidos en grandes oficiales, no vinculados a feudos.

Jean Lannes, Duque de Montebello y Mariscal de Francia (1769-1809)


Napoleón reinstituyó los títulos nobiliarios franceses en 1808 pero no creó un sistema de Pares comparable al Reino Unido. Instauró una Cámara de Pares luego de su retorno de Elba en 1805 pero no fue constituida antes de su abdicación al fin de los Cien Días.


Restauración


La nobleza francesa fue recreada por la Carta de 1814 con la restauración Borbónica, aunque sobre una base diferente a la de antes de 1789.


Fue creada una nueva Chambre des pairs, bajo el modelo de la Cámara de los Lores británica. Sus miembros eran nombrados por el rey, sin límite de número, comenzando con 154 que incluían todos los Pares laicos supervivientes a la Revolución (excepto el Ducado de Aubigny) y el Arzobispo de Reims, el Obispo de Langres y el de Châlon.


Trece pares eran también prelados. La nobleza era en vida del titular o hereditaria, otorgada por la voluntad del rey. Los miembros masculinos de la familia real y descendientes en línea masculina de monarcas anteriores (princes du sang) eran Pares por nacimiento (pairs-nés) pero necesitaban permiso explícito del rey para sentarse en cada sesión de la Cámara de Pares. Aunque primero comprendía solo pares hereditarios, la Cámara se convirtió en un organismo en el que se incluían nobles en vida (no hereditarios) luego de la revolución de julio de 1830.


En la Revolución de 1848, la Cámara de Pares se disolvió y la nobleza de Francia fue abolida definitivamente.


El drapeau blanc o pabellón real de Francia


domingo, 24 de enero de 2010

Casa de Bonaparte


La Casa de Bonaparte es la dinastía imperial y real fundada en 1804 por Napoleón I de Francia, líder militar corso que alcanzó la notabilidad luego de la Revolución Francesa, transformando la Primer República Francesa en el Primer Imperio a través de un golpe de Estado. Napoleón llevó el Gran Ejército contra los poderes más grandes de Europa y dominó el continente a través de una serie de victorias militares. A partir de entonces insertó a los miembros de su familia en los tronos de los estados-títere, fundando así la dinastía.


A lo largo de su historia, los Bonaparte ocuparon los tronos del Primer y Segundo Imperio Francés y de otros reinos ancestrales como Italia, España, Westfalia, Holanda y Nápoles. La dinastía estuvo en una posición de poder alrededor de una década hasta que las Guerras Napoleónicas comenzaron a tomar su precio.


Napoleón I, Emperador de los Franceses, en el trono imperial (1806)


A raíz de sus poderosos enemigos como Austria, Reino Unido, Rusia y Prusia, así como los movimientos restauradores de la realeza legítima (particularmente los Borbones) en Francia, España, Dos Sicilias y Cerdeña, la dinastía eventualmente colapsaría bajo su propio peso.


Entre 1852 y 1870 un nuevo Bonaparte gobernaría el Segundo Imperio Francés: Napoleón III, hijo de Luis Bonaparte. Después de las tensiones con Prusia, la dinastía nuevamente fue depuesta del trono imperial. Desde aquel momento ha habido una serie de pretendientes, sostenedores del reclamo de la familia Bonaparte al trono de Francia, conocida como Bonapartistas. El jefe actual de la Casa, Jean-Christophe Napoléon, tiene, irónicamente, una madre Borbón (Beatriz de Borbón-Dos Sicilias, hija del Príncipe Fernando, Duque de Castro).


La Emperatriz Eugènie (1854)

Los Bonaparte

La familia Bonaparte provenía de San Miniato, cerca de Florencia, Italia, de orígenes lombardos. Instalados en Florencia, disfrutaron de una relación con la entonces familia gobernante, los Médici: Jacobo Bonaparte era amigo y asesor del Papa Médici Clemente VII y fue testigo importante del Sacco de Roma en 1527.


La familia más tarde se separó en dos ramas: Bonaparte-Sarzana, nobili di Sarzana que fueron compelidos a abandonar Florencia debido a la derrota de los Gibelinos y Bonaparte de Francesco, quien llegó a Córcega en el siglo XVI cuando la isla estaba en posesión de Génova.


Revista militar frente al palacio de Las Tullerías (Inválido presenta petición al emperador durante una revista militar)


Napoleón es el nombre más prominente asociado con el apellido porque conquistaría la mayoría del mundo occidental durante la primera parte del siglo XIX. Fue elegido Primer Cónsul de Francia en noviembre de 1799 y se auto-coronaría Emperador de los Franceses en 1804, gobernando hasta 1814 y 1815.


El primer Napoleón haría a su hermano mayor rey de Nápoles (1806-1808) y de España (1808-1813), a su tercer hermano rey de Holanda (1806-1810) y a su hermano más joven rey de Westfalia (1807-1813), el reino de más corta vida creado entre los estados del noroeste de Alemania. El hijo del emperador, Napoleon François Charles Joseph, fue creado rey de Roma (1811-1814) y más tarde considerado Napoleón II por los legitimistas de la dinastía, aunque sólo gobernó por dos semanas luego de la abdicación de su padre.


Carlos Luis Napoleón (1808-1873), sobrino de Napoleón I, fue presidente de Francia entre 1848 y 1852 y emperador entre 1852-1870, reinando como Napoleón III; el hijo de éste, Eugène (1856-1879), el Príncipe Imperial, murió peleando contra los zulúes en Sudáfrica. Con esta muerte, la familia perdió mucho de su restante atractivo político, aunque los reclamantes continúan afirmando el derecho de los Bonaparte al título imperial.


Eugène, Príncipe Imperial (1878)


Coronas sostenidas por la familia

Emperadores de los Franceses
  • Napoleón I (1804–1814, 1815), también rey de Italia (1805–1814)
  • Napoleón II (1815), nombrado Rey de Roma desde su nacimiento, pero nunca reinó
  • Napoleón III (1852–1870)

Reyes de Holanda

  • Luis I (1806–1810)
  • Luis II (1810), Napoleón Luis, también Gran Duque de Berg (1809–1813)

Reyes de Nápoles

  • José I (1806–1808)
  • Joaquín Murat (1808–1815), también Gran Duque de Berg (1806–1808)
Rey de Westfalia
  • Jérôme I (1807–1813)
Rey de España
  • José I (1808–1813)
Gran Duquesa de Toscana
  • Elisa Bonaparte (1809–1814)
Elisa Bonaparte, Gran Duquesa de Toscana (1805)



jueves, 15 de octubre de 2009

La Nobleza francesa: el declive

Al comienzo de la Revolución, en agosto de 1789, los derechos feudales y cánones señoriales fueron abolidos por la Asamblea Nacional Constituyente; las tierras de la nobleza fueron despojadas de su especial estatus de feudos; los nobles fueron sujetos al mismo sistema de impuestos que el resto de sus conciudadanos y perdieron sus privilegios, aunque, sin embargo, se les permitió retener sus títulos.

Château de Cheverny, Loire-et-Cher



Sin embargo, se decidió que determinados pagos anuales que se adeudaba a la nobleza y que se consideraban "contractuales" (es decir, no se derivaban de una usurpación del poder feudal, sino de un contrato entre un inquilino y un propietario de tierras), se necesitaban ser rescatados por el inquilino para que éste tuviera clara titularidad de sus tierras. Desde que los privilegios feudales de la nobleza habían sido denominados "droits de feodalité dominante", estos fueron llamados "droits de féodalité contractante”.


La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano fue votada en la Asamblea el 26 de agosto de 1789, pero la abolición de la nobleza no ocurrió en aquel momento. El documento declaraba en su primer artículo que “Los hombres nacen libres e iguales en derechos; las distinciones sociales pueden ser basadas sólo bajo utilidad general”.


La Duquesa de Polignac, emigrada en 1789


Presumiblemente la nobleza todavía consideraba que tenía alguna utilidad social. No fue sino hasta junio de 1790 que los títulos hereditarios de la nobleza fueron abolidos. Las nociones de igualdad y fraternidad triunfarían en algunos nobles como el marqués de Lafayette, quien apoyó la abolición del legal reconocimiento de la nobleza, pero otros nobles liberales que felizmente sacrificaron sus privilegios fiscales vieron esto como un ataque a la cultura del honor.

La Nobleza luego de la Revolución


Pese a la abolición de la nobleza con la Revolución y la pérdida de su privilegiado estatus jurídico (“todos los hombres son iguales ciudadanos”), la nobleza continuó existiendo a lo largo del siglo XIX.

La emperatriz de los Franceses, Josephine de Beauharnais


Napoleón Bonaparte estableció su propia aristocracia durante el Imperio y esos nuevos nobles mantuvieron el uso de sus títulos incluso después que el emperador fue derrocado. En el Primer Imperio se crearon alrededor de 2.200 títulos:

§ príncipes soberanos (3)
§ duques de grandes feudos (20)
§ príncipes de victoria (4)
§ duques de victoria (10)
§ otros duques (3)
§ condes (251)
§ barones (1516)
§ caballeros (385)


En 1802, Napoleón estableció la Légion d'honneur, una nueva orden de caballería muy codiciada y que sigue en existencia en la actualidad.


El emperador Napoleón I


La Restauración, acaecida con Luis XVIII, vio el retorno de la vieja nobleza al poder (mientras los sobrevivientes del ancien régime clamaban por la devolución de las tierras perdidas) y las leyes electorales de 1817 limitaban el sufragio a sólo los más ricos y prestigiosos miembros de la población, que incluían varios de los antiguos nobles. El Segundo Imperio también produjo nuevos títulos de nobleza.


La emperatriz Eugénie y sus damas de compañía (1855)


Si la Tercera República volvió una vez más a los principios de igualdad proclamados en la Revolución (por lo menos entre el partido político Radical), en la práctica los grados superiores de la nobleza francesa mantuvieron su idea de distinción social hasta bien entrado el siglo XX y el uso de sus títulos fue oficialmente sancionado.


Los títulos nobiliarios fueron abolidos por las revoluciones de 1789 y 1848 y restaurados por decreto en 1852 (y nunca abolidos oficialmente desde entonces). Hoy pueden ser usados legalmente y otorgados a sus portadores en actos oficiales con un decreto del Ministerio de Justicia. Cualquiera que presente un reclamo legítimo a un título puede pedir al Ministerio de Justicia que confirme ese reclamo, el portador puede entonces usarlo legalmente en documentos como partidas de nacimiento (alrededor de 400 de estas confirmaciones fueron hechas desde 1872).