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jueves, 30 de junio de 2011

Los jarls

Jarl es, en las lenguas nórdicas, el equivalente al título de conde o de duque (cf. el inglés «earl»).

De hecho, en Escandinavia los jarls formaban la clase noble. Los relatos indican que vivían en casas importantes y llevaban una vida refinada llena de un sinfín de actividades. Sin embargo, falta evidencia arqueológica para respaldar estos detalles.

Los jarls se distinguían por su riqueza, medida en términos de servidores, tesoros, barcos y propiedades. El hijo mayor del jarl estaba en la vía rápida para convertirse en el próximo jarl. Pero, al obtener bastante fama y riqueza, un karl (la clase media nórdica) podría convertirse en un jarl. El poder de éste dependía de la buena voluntad de sus seguidores. Su tarea esencial fue defender la seguridad, la prosperidad y el honor de sus seguidores.



Representación actual del aspecto de un jarl


Origen del nombre

En la mitología nórdica, Jarl era el hijo de Ríg (uno de los Æsir o Ases) y de Modir (la sangre más pura). Ríg habla a Jarl acerca de las runas y otras magias, así como del lenguaje de los pájaros. Jarl reunió entonces a algunos hombres y conquistó varias tierras. Después se casó con Erna, con la que tuvo once hijos, los antepasados de los guerreros de la sociedad nórdica.

De acuerdo con Procopio de Cesarea, los Hérulos escandinavos, luego de haber allanado el continente europeo por muchas generaciones, regresaron a Escandinavia en el 512 d.C. como resultado de derrotas militares. Como su antiguo territorio estaba ocupado por los daneses, se instalaron cerca de los gautas en lo que hoy es Suecia.


Mientras que la palabra nórdica antigua para esta misteriosa tribu, erilar, es etimológicamente parecida a "jarl" y "earl" y ha sido sugerido a menudo que ellos introdujeron las runas en Escandinavia, no existe una teoría elaborada para explicar cómo la palabra comenzó a ser usada como título. Podría decirse que su conocimiento en la interpretación de runas también significaba que eran dotados en artes marciales y, como ellos gradualmente la integraron, eril o jarl comenzó a tomar el significado del rango de un líder. Las sagas de Islandia, como Rígsthula, describían que un jarl era una especie de jefe cercano en rango al rey. Bajo cualquier circunstancia, cuando los jarls eran mencionados en los documentos medievales, los demostraban claramente como un título de líder ubicado directamente bajo el rey.





La forma anglosajona earl y el escandinavo jarl eran títulos que significaban “jefe” y referían especialmente a jefes colocados para gobernar un territorio en el lugar del rey. En Escandinavia se convirtió en obsoleto en la Edad Media y fue reemplazado por “duque” (hertig/hergug). En la Bretaña medieval, se convirtió en equivalente al continental “conde”. Sin embargo, en la antigua Escandinavia jarl también significaba soberano “príncipe”. Por ejemplo, los gobernantes de varios de los reinos vikingos de Noruega eran de hecho tratados como jarls y de no menor rango que sus vecinos, que se auto-titulaban reyes. Nombres alternativos para el rango condal en la estructura nobiliaria son usados en otros países como los Hakushaku durante la era imperial japonesa.


Historia


En la historia sueca, los Jarls son descriptos como gobernantes locales o virreyes nombrados por un rey, dirigiendo una de las provincias históricas de Suecia, tales como Västergötland, Östergötland o Svitjod. En Noruega, los jarls aparentemente mantuvieron este rol y los reyes intentaron introducir uno en cada condado antes que el título fuera usado exclusivamente en las Islas Orkney durante el siglo XIV. En Suecia, sin embargo, a mediados del siglo X, el título fue usado exclusivamente por una sola persona y los líderes locales fueron gradualmente referidos como dux o duque. Antes que el título fuera finalmente interrumpido durante el siglo XIII, los jarls suecos eran hombres poderosos, tales como Birger Brosa, Ulf Fase y Birger Jarl, a menudo los verdaderos gobernantes del reino sueco.


Los miembros de las familias reales del Medioevo, como la Casa de Stenkil o la Casa de Bjelbo, llevaban el título de jarl antes de su ascensión al trono. Desde el siglo XII, usualmente había un solo poseedor del título a la vez, luego pasaba al Rey de Suecia.



Escudo de Västergötland de la tumba de Gustavo I, de la Casa de Vasa


Por especiales ocasiones, los jarls regionales fuera de Suecia podían ser nombrados como tal. Un ejemplo es Jon jarl, quien supuestamente condujo operaciones piratas contra Novgorod en el este. Cuando la Casa de Bjelbo se convirtió en familia real en 1250, el título fue subsumido al de duque y los poderes fueron fusionados a la dignidad real a la muerte de Birger jarl en 1266.

Jarls de Suecia

De diversas familias:
* Jon Sverkersson, hijo mayor y heredero del rey Sverker I de Suecia
* Karl Sverkersson, siguiente hijo de Sverker I
* Ragvald Henriksson, riksjarl durante el breve reinado de su hermano Magnus II
* Ulf Jarl
* Guttorm

De la Casa de Bjelbo:
* Folke el Gordo
* Bengt Snivil
* Birger Brosa
* Johan Sverkersson
* Jon Jarl
* Knut Birgersson
* Folke Birgersson
* Carlos el Sordo (Karl Döve)
* Ulf Fase
* Birger Magnusson, 1248-1266, último jarl (Dux Sweciae)



Una reconstrucción del rostro de Birger jarl usando técnicas forenses y exhibida en el Museo Medieval de Estocolmo.


Earl

El título de earl fue adoptado en Inglaterra tras la conquista del rey Canuto II de Dinamarca. Este título designaba, en principio, a los gobernadores de los shires o a los condes. En el siglo XIX este título es únicamente honorífico y no implica ninguna función.

El equivalente normando count (conde) no fue introducido luego de la conquista normanda de Inglaterra, aunque countess fue y es usado para la variante femenina del título. Como Geoffrey Hughes escribe, “Es una especulación probable que el título normando-francés count fuera abandonado en Inglaterra para usar el germánico earl (…) precisamente por la incómoda proximidad fonética a cunt”.

Las palabras irlandesas, gaélico-escocesas y galesas para count o earl (jarla en irlandés y gaélico-escocés; jarll en galés) descienden todas del inglés earl. En Escocia la palabra earl fue usada en inglés para referir a un mormaer (este último título designa a un gobernante regional o provincial en el Reino medieval de los Escoceses. En teoría, aunque no siempre en la práctica, un mormaer estaba en segundo lugar solo después del Rey de los Escoceses y de la antigüedad de un toisech).

En la moderna Gran Bretaña, un earl es un miembro de la nobleza, ubicado debajo de un marqués y encima de un vizconde. Nunca se desarrolló una forma femenina de earl; countess es usado en su equivalente.




Up Helly Aa, el más grande festival de fuego de Gran Bretaña, con su procesión de antorchas, ocurre en Lerwick, Shetland, para celebrar la herencia nórdica del área.

lunes, 27 de junio de 2011

Monarcas de Suecia

El registro más antiguo de lo que generalmente se considera un rey sueco aparece en la obra de Tácito Germania, 100 DC (el rey de los Suiones). Sin embargo, debido a la escasa y poco fiable cantidad de fuentes antes del siglo XI, las listas de sucesión tradicionalmente comienzan en el siglo X con el rey Olof Skötkonung, y su padre Erik el Victorioso, que también fueron los primeros reyes suecos en ser bautizados.


La corona real de Suecia, confeccionada en 1561 para la coronación de Erik XIV


Hay, sin embargo, listas de monarcas paganos con fechas mucho más antiguas, pero en muchos casos estos reyes aparecen en fuentes de fiabilidad histórica disputada. Estos registros en particular acordaron con la legendaria Casa de Yngling y, basado en el cronista danés Saxo Grammaticus, Erik Segersäll y Olof Skötkonung a menudo han sido clasificados como pertenecientes a la casa sueca de Yngling. Sin embargo, según fuentes islandesas esta línea de reyes fue interrumpida y la rastrean a Sigurd Ring y Ragnar Lodbrok (a quienes Saxo, por el contrario, considera que pertenecían a la Casa de Yngling). Como no hay pruebas de que Eric y Olof utilizaran alguna vez el nombre de Yngling, los historiadores modernos refieren a su familia como la Casa de Munsö, la Antigua Dinastía o la Casa de Uppsala.

En el siglo XVI, Johannes Magnus trazó una línea mítica de reyes suecos, a partir de Gog y Magog, hijo de Jafet, para demostrar la antigüedad del trono sueco.Sobre la base de su lista, Erik XIV y Carlos IX adoptaron sus ordinales altos; monarcas anteriores con sus nombres son tradicionalmente numerados contando hacia atrás de Erik XIV y Carlos IX. En el uso contemporáneo sueco, los reyes medievales por lo general no tienen ningún ordinal en absoluto.


El Trono de Plata, confeccionado por Abraham Drentwett para la Reina Cristina en 1650


Suecia ha sido gobernada por reinas reinantes en tres ocasiones distintas: Margarita I de Dinamarca (1389-1412), Cristina de Suecia (1632-1654) y Ulrika Eleonora de Suecia (1718-1720). Además de la lista de monarcas detallada a continuación, el trono de Suecia fue reclamado también por los reyes de la Mancomunidad Polaco-Lituana desde 1599 hasta 1660. Tras su abdicación Segismundo de Suecia siguió reclamando el trono desde 1599 hasta su muerte en 1632. Después de su muerte, el reclamo fue continuado por sus hijos Wladyslaw IV Vasa (desde 1632 hasta 1648) y Juan II Casimiro de Polonia (desde 1648 hasta 1660).

Las Sagas


Según las diversas sagas y leyendas nórdicas, se puede recrear la siguiente línea real previa a la casa de Munsö. Algunos soberanos pueden ser ficticios:


* Ivar Vidfamne (655-695)
* Harald Hildetand (705-750)
* Sigurd Ring (750-770)
* Ragnar Lodbrok (770-785)
* Östen Beli
* Björn Järnsida (fines de 700 a comienzos de 800)
* Erik Björnsson, (comienzos de 800). Posiblemente co-reinó con su hermano Refil.
* Erik Refilsson (comienzos de 800)
* Björn på Håga (ca.de 829 - ca. 831). Co.reinó con Anund Uppsale.
* Olof (mediados de 800) reinó en 854? Posiblemente co-reinó con Erik Anundsson.
* Erik Anundsson (Erik Emundsson o Erik Väderhatt?) (fines de 800, posiblemente muerto en 882)
* Desconocido. (de 882 a 910)
* Ring (de 910 a 940)
* Erik Ringsson (de 940 a 950)
* Emund Eriksson (mediados de 900)
* Björn Eriksson (fines de 900)
* Olof Björnsson (ca 970-975), co-reinó con Erik Segersäll (ca 970-995).
* Erik Segersäll o Erik el Victorioso (de 970 a 995)
* Olof Skötkonung o Olof el Tesorero (de 995 a 1022)
* Anund Jacobo o Emund Kolbränna (de 1022 a 1050)
* Emund el Viejo (de 1050 a 1060)
* Stenkil (de 1060 a 1066)


Uppsala: los túmulos mayor y menor, donde se cree descansa Erik el Victorioso.


Paganos y Cristianos


Durante los años siguientes a la muerte de Stenkil, la inestabilidad de la corona se manifestó en una sucesión de reyes de corto reinado. Es de destacar la lucha entre los cristianos, cada vez más poderosos -y que compartían credo con la nueva dinastía- y los paganos, que apoyaron a varios pretendientes. La lista es la siguiente:


* Erik VII Stenkilsson sucedió nominalmente a su padre, pero murió al año, cuando en 1067 se enfrentó a Erik el Pagano, otro pretendiente al trono.
* El también hijo de Stenkil, Halsten Stenkilsson, fue proclamado rey en 1067, pero su corto reinado acabó en 1070, rechazado por la facción pagana.
* Anund Gårdske, príncipe de origen ruso, reinó de 1070 a 1075 cuando fue depuesto por Haakon el Rojo, apoyado por los cristianos.
* Haakon el Rojo, posiblemente hijo de Stenkil también, fue rey de las tierras cristianas desde 1070 y desde 1075 de una Suecia unida, que en 1079, tras su muerte fue heredado por su hermano.
* Inge I, otro hijo de Stenkil, se hizo con el poder en 1079, aunque en 1084 de nuevo fue rechazado por los paganos.
* Estos eligieron a Blot-Sven como rey en 1084. Sin embargo tras su muerte en 1087 Inge recuperó casi todo el poder
* Erik Årsäll, hijo del anterior fue elegido como candidato por los paganos pero apenas había reinado entre 1087-1088, cuando Inge reunificó el país.
* Inge I, gobernaría ya ininterrumpidamente entre 1088 y 1105.



El Estandarte del Cuervo, utilizado por varios jefes tribales vikingos y otros regentes escandinavos entre los siglos IX y XI. Se conjetura que era un símbolo del dios de la guerra Odín, quien tenía dos cuervos llamados Hugin y Munin ("pensamiento" y "memoria" respectivamente).


Los Sverker y los Erik


* Sverker I entre 1130 y 1156, que acabaría su reinado asesinado.
* Erik el Santo, cuyo gobierno entre 1156 y 1160 inauguró un nuevo periodo en Suecia, así como una nueva dinastía.
* Carlos VII Sverkersson de 1161 a 1167, restableció temporalmente la dinastía Sverker tras la usurpación de Erik el Santo.
* Canuto I de Suecia, que desde 1167 a 1196 rigió el país, restableciendo la obra de su padre Erik el Santo.
* Los Sverker volvieron al poder con Sverker II Karlsson, hijo de Carlos VII que fue rey entre 1196 y 1208, cuando fue expulsdo por sus rivales de la dinastía Erik.
* Erik X Knutsson, a cuya muerte su familia volvería a perder el trono.
* Juan I Sverkersson, que era hijo de Sverker II, fue rey entre 1216 y 1222 en otro cambio de dinastía. Su temprana muerte sin descendencia estabilizó el trono sueco, que controlarían los Erik desde entonces.
* Erik XI Eriksson, fue, pues, proclamado rey en 1222, pero ya en 1229 fue derrocado.
* Canuto II Holmgersson 1229 - 1234
* Erik XI Eriksson 1234 - 1250

Los Folkung

La dinastía Folkung accedió al trono con Birger Jarl y reinó de 1250 a 1364. Estos reyes fueron:

* Valdemar I de 1250 a 1275
* Magnus Ladulás de 1275 a 1290
* Birger I de 1290 a 1319
* Magnus II Eriksson de 1319 a 1364. Co-reinó con sus hijos Erik Magnusson (1356-1359) y Håkan Magnusson (1362-1364)


Mapa histórico de Suecia cuando fue dividida entre Magnus Eriksson y Erik Magnusson en 1357


Intrerregno

La impopularidad de Magnus II Erikson y de su hijo Haakon Magnusson hizo que el consejo del reino entregara la corona a Alberto III de Mecklemburgo, que reinó entre 1364 y 1389, cuando los Folkung recobraron el poder.

* Alberto III de Mecklemburgo de 1364 a 1389

Unión de Kalmar

* Margarita I de Dinamarca reina de 1389 a 1396. Se convirtió en la heredera del trono tras el gobierno de Alberto de Mecklemburgo, uniendo la corona de Suecia, a las otras que ya poseía (Noruega y Dinamarca) instaurando lo que fue conocido como Unión de Kalmar.

* Erik de Pomerania de 1412 a 1434, de 1435 a 1436, y de 1436 a 1439. Sucedió a Margarita I de Dinamarca, reinando entre 1396 (aunque hasta 1412 Margarita gobernó de facto) y 1434, cuando una sublevación le echó del poder. En 1435 logró recuperar la corona, para perderla en 1436 otra vez. El poder pasó a Carlos VIII Knutsson, que se proclamó regente. Por segunda vez se reinstauró en el trono, aunque en 1439 fue finalmente expulsado.

* Cristóbal de Baviera, era sobrino de Erik de Pomerania, que murió sin descendencia. Por ello heredó Dinamarca y Noruega, y se convirtió en candidato al trono sueco. Tras dos años en los que el trono estuvo vacante, el consejo lo proclamó rey en 1441, reinando hasta su muerte en 1448.



Erik de Pomerania (III de Noruega, VII de Dinamarca y I de Suecia) fue el primer rey de la Unión de Kalmar.


Periodo de inestabilidad


* Carlos VIII de Suecia (regente) de 1438 a 1440. Corregente con Jöns Bengtsson en 1447. Rey de Suecia de 1448 a 1457. Co-regente con Erik Axelsson en 1457. A la muerte de Cristóbal de Baviera, Carlos VIII Knutsson, que había conservado el gobierno efectivo del país se proclamó rey, rigiendo el país de 1448 a 1457, cuando fue derrocado.
* Cristián I de Dinamarca de 1457 a 1464. La dinastía Oldemburgo llegó al poder en Dinamarca con Cristián I de Dinamarca, al que el consejo real eligió por ser el mayor noble ante la falta de un heredero legítimo. Tras enfrentarse con Carlos VIII por Noruega, y vencerle, logró arrebatarle también Suecia, que gobernaría de 1457 a 1464.
* Kettil Karlsson (regente) de 1464 a 1465.
* Carlos VIII de Suecia. Co-regente con Jöns Bengtsson de 1465 a 1466. Carlos VIII Knutsson logró recuperar el poder ese año, pero en 1465 había vuelto a perder el trono de nuevo.
* Erik Axelsson (regente) de 1466 a 1467
* Carlos VIII de Suecia de 1467 a 1470. Por tercera vez, en 1467 fue proclamado rey, esta vez hasta su muerte en 1470.
*Sten Sture el Viejo (regente) de 1470 a 1497
* Juan I de Dinamarca de 1497 a 1501
* Sten Sture el Viejo (regente) de 1501 a 1503
* Svante Nilsson (regente) de 1504 a 1512
* Erik Trolle (regente) 1512
* Sten Sture el Joven (regente) de 1512 a 1520
* Cristián II de Dinamarca de 1520 a 1521.



Cristina de Sajonia (1461-1521), la mayor de los hijos del Elector Ernesto de Sajonia y de Isabel de Baviera, fue reina de Dinamarca tras su matrimonio con Juan I y por la herencia de su cónyuge, se convirtió en reina de la Unión de Kalmar, que incluía también Noruega y Suecia.


Los Vasa

* Gustavo I, regente de 1521 a 1523. Rey de 1523 a 1560
* Erik XIV, rey de 1560 a 1568
* Juan III, rey de 1568 a 1592
* Segismundo, rey de 1592 a 1599
* Carlos IX, rey de 1599 a 1611
* Gustavo II Adolfo, rey de 1611 a 1632
* Cristina, reina de 1632 a 1654

La dinastía Palatinado-Zweibrücken

* Carlos X Gustavo, rey de 1654 a 1660
* Carlos XI, rey de 1660 a 1697
* Carlos XII, rey de 1697 a 1718
* Ulrica Eleonora, reina de 1718 a 1720

La Casa de Hesse

* Federico I, rey de 1720 a 1751.


Federico de Hesse-Kassel, príncipe consorte de Suecia de 1718 a 1720 y rey de Suecia de 1720 a su muerte.


Los Holstein-Gottorp

* Adolfo Federico, rey de 1751 a 1771
* Gustavo III, rey de 1771 a 1792
* Gustavo IV Adolfo, rey de 1792 a 1809
* Carlos XIII, rey de 1809 a 1818

Los Bernadotte

La dinastía reinante hoy fue instaurada por el general francés Jean Baptiste Jules Bernadotte, durante los acontecimientos que transformaron Europa durante las Guerras Napoleónicas. Comenzó su reinado en 1818, continuando en línea ininterrumpida por primogenitura masculina hasta la actualidad.

* Carlos XIV Juan, rey de 1818 a 1844
* Oscar I, rey de 1844 a 1859
* Carlos XV, rey de 1859 a 1872
* Oscar II, rey de 1872 a 1907
* Gustavo V, rey de 1907 a 1950
* Gustavo VI Adolfo, rey de 1950 a 1973
* Carlos XVI Gustavo, rey desde 1973



La Reina Luisa (nacida Princesa de los Países Bajos) en traje de corte del siglo XVI. Fue consorte de Carlos XV. De ella descienden la reina Margarita II de Dinamarca, el rey Harald V de Noruega, el rey Alberto II de Bélgica, el Gran Duque Enrique I de Luxemburgo y el príncipe heredero Pablo de Grecia.


viernes, 24 de junio de 2011

El Reino de Suecia

El Reino de Suecia (en sueco Konungariket Sverige) es un país escandinavo que limita al norte con Noruega y Finlandia, al este con Finlandia y el golfo de Botnia, al sur con el mar Báltico y al oeste con el mar del Norte y también con Noruega.

Su nombre deriva del latín Suetidi, el cual proviene del vocablo inglés antiguo Sweoðeod, que significa «pueblo de los suiones» (en escandinavo antiguo Svíþjóð). Esta palabra deriva de sweon/sweonas (en escandinavo antiguo sviar, en latín suiones). La etimología de Suiones, y por ende de Suecia, deriva probablemente del proto-germánico Swihoniz, que significa «propiedad de uno»,refiriéndose a la propiedad de una tribu germánica. El nombre en sueco, Sverige significa literalmente «Reino de los suiones» (Sve: suiones; Rike: reino), el cual se utilizaba para designar la zona sur del país habitada por la tribu germánica del mismo nombre.



Variaciones del inglés Sweden se utilizan en la mayoría de los idiomas, excepto en danés y en noruego, donde el nombre es el mismo que en sueco, Sverige. En los idiomas finlandés (Ruotsi) y estonio (Rootsi), el nombre proviene de la misma raíz que la palabra «Rusia», refiriéndose a la etnia Rus, originaria de las zonas costeras de Uppland y Roslagen.

La Suecia moderna surgió de la Unión de Kalmar en 1397, y de la unificación del país por el rey Gustavo Vasa en el siglo XVI. En el siglo XVII amplió sus territorios para formar el Imperio sueco. La mayor parte de los territorios conquistados fuera de la península Escandinava se perdieron durante los siguientes siglos. La mitad oriental de Suecia constituida por la mitad oriental de Norrland y Österland se perdió frente a Rusia en 1809. Desde 1814 no ha participado en ningún conflicto, manteniendo una política exterior de paz y neutralidad en tiempo de guerra.



La cruz nórdica en las banderas de Escandinavia: de izq. a der. Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia y Dinamarca.


Época vikinga y Edad Media

La época vikinga sueca abarca desde el siglo VIII hasta el XI. Durante este periodo, se cree que los suiones se expandieron hacia el sureste y se mezclaron con los gautas que habitaban el sur de la actual Suecia. Los vikingos suecos y los vikingos guter realizaban viajes principalmente hacia el este y hacia el sur, yendo a (lo que hoy es) Finlandia, los países bálticos, Rusia, el Mediterráneo y a ciudades tan lejanas como Bagdad. Sus rutas atravesaban los ríos de Rusia hasta llegar a la capital del Imperio bizantino, Constantinopla (actualmente Estambul), de donde partían hacia distintas direcciones.

El emperador bizantino Teófilo comprobó la destreza que poseían para la guerra y los invitó a servirle como su guardia personal, la cual tomó el nombre de Guardia varega. También se cree que un grupo de vikingos suecos, llamados «rus», son los padres fundadores de Rusia. Las expediciones de estos fueron plasmadas en muchas piedras rúnicas existentes en el país, tales como las piedras griegas y varegas. Hubo también una participación vikinga considerable en expediciones al oeste, las cuales fueron registradas en las piedras rúnicas inglesas.

No se sabe cuándo ni cómo se creó el reino de Suecia, pero la lista de monarcas suecos sólo nombra a aquellos que reinaron en Svealand (Suecia) y Götaland (Gothia) al mismo tiempo, siendo el primero de ellos Erik el Victorioso. Previamente, Suecia y Gothia habían sido naciones separadas. Aunque no se sabe desde cuándo existían aquellos reinos, Beowulf los describe en las semi-legendarias guerras entre suecos y gautas del siglo VI.


Erik el Victorioso diciendo una plegaria a Odín antes de la Batalla de Fýrisvellir (985). Erik fue el primer rey en gobernar sobre los suecos y los gautas.


En el año 829, San Oscar introdujo el cristianismo en Escandinavia, pero recién en el siglo XII la nueva religión comenzó a reemplazar las creencias tradicionales. Durante el siglo XI, el cristianismo se convirtió en la religión predominante y para el año 1050 ya se contaba entre las naciones cristianas. El período que va de 1100 a 1400 se caracterizó por las luchas internas por el poder y la competencia entre los reinos nórdicos. Los reyes suecos también empezaron a expandir su territorio hacia Finlandia, creando conflictos con el rus, quienes se habían desprendido de toda conexión con Suecia.

En 1319, Suecia y Noruega fueron unidas por el rey Magnus Eriksson y en 1397 la reina Margarita I de Dinamarca efectuó una unión personal de Suecia, Noruega y Dinamarca, naciendo así la ya nombrada Unión de Kalmar. Sin embargo, los sucesores de Margarita, cuyo poder estaba centrado en Dinamarca, no lograron controlar a la nobleza sueca. Por largos periodos, el poder efectivo lo poseían regentes (notablemente aquellos de la familia Sture) elegidos por el parlamento sueco.

Para remediar la situación, el rey Christian II de Dinamarca ordenó la ejecución de los nobles de Estocolmo. La matanza fue conocida como el «Baño de sangre de Estocolmo» e incitó a la nobleza sueca a formar una nueva resistencia, por lo que el 6 de junio de 1523, nombraron a Gustavo I como su rey. Este hecho se considera a menudo como la fundación del Estado moderno de Suecia y el 6 de junio es ahora la Fiesta Nacional del país. Poco después, Gustavo I rechazó el catolicismo e introdujo la Reforma Protestante en el país. Por estos acontecimientos a Gustavo I se le conoce como el «Padre de la Nación».

Escudo de armas de Suecia durante el reinado de Erik XIV (1560-1568)


El Imperio sueco

Durante el siglo XVII Suecia emergió como una potencia europea. Antes del surgimiento del Imperio sueco, era un país muy pobre, escasamente poblado, poco conocido en el norte de Europa, y con poca participación en asuntos internacionales. Fue repentinamente convertido en una de las naciones líderes en Europa por Axel Oxenstierna y el rey Gustavo II Adolfo, gracias a la conquista de territorios de Rusia y Polonia-Lituania, pero también gracias a su participación en la Guerra de los Treinta Años, la cual la convirtió en el líder continental del protestantismo hasta el colapso del imperio en 1721.

La guerra de Gustavo II Adolfo en contra del Sacro Imperio Romano tuvo un alto costo para este último, donde un tercio de la población murió y casi la mitad de los estados que lo componían fueron ocupados por los suecos. El plan de este monarca era aprovecharse del conflicto armado para expandir los límites de su reino. Sin embargo, murió después en la Batalla de Lützen de 1632, dejando el trono a Cristina de Suecia, que era menor de edad. Después de la Batalla de Nördlingen Suecia se retiró de la guerra y perdió su poderío en la zona sur de la actual Alemania, y las provincias conquistadas se separaron del dominio sueco una a una, dejándola con sólo un par de territorios en el norte: Pomerania Sueca, Bremen-Verden y Wismar.

Monumento a Cristina de Suecia en la Basílica de San Pedro, en Roma


Durante el siglo XVII, el país se vio envuelto en varias guerras, como la que sostuvo contra Polonia-Lituania, en la que ambos compitieron por los territorios de los Países Bálticos hasta la Batalla de Kircholm ocurrida en 1605, la cual es considerada una de las peores derrotas del ejército sueco. Este periodo también fue testigo de «El Diluvio», la invasión sueca de la Unión de Polonia-Lituania. Después de más de medio siglo de una guerra casi constante, la economía sueca se deterioró seriamente.

A mediados del siglo era el tercer país más extenso en Europa, sólo superado por Rusia y España. En 1658 alcanzó su máxima extensión bajo el reinado de Carlos X (1622-1660), poco después de la firma del Tratado de Roskilde. Reconstruir la economía y recuperar el poder militar se convirtió en una labor que se extendió durante toda la vida del sucesor de Carlos X, Carlos XI (1655-1697). El legado para su hijo, Carlos XII, fue uno de los mejores arsenales en el mundo, un ejército numeroso y una gran flota.

En 1700, después de la Batalla de Narva (una de las primeras batallas de la Gran Guerra del Norte), el Ejército Ruso, peor equipado y entrenado y desmoralizado por la retirada de Pedro I de Rusia antes de la batalla, fue severamente diezmado, dándole a Suecia la oportunidad de invadir Rusia. Sin embargo, Carlos XII no persiguió al ejército ruso, sino que se dirigió a Polonia-Lituania y en 1702 derrotó al rey polaco Augusto II y a sus aliados sajones. Carlos XII tenía preparado el terreno para invadir Rusia atacando su capital desde Ucrania pues contaba con la ayuda de cerca de 2.000 cosacos ucranianos. Pero en esta ocasión el ejército zarista estaba mejor preparado y motivado y en 1709 derrotó decisivamente a los suecos en la Batalla de Poltava, lo que significó el comienzo del derrumbe del imperio sueco.


La victoria sueca en la Batalla de Narva (19 de noviembre de 1700)


En 1716, Carlos XII intentó invadir Noruega, sin embargo, su avance fue frenado por los noruegos en 1718, con el asedio de la fortaleza Fredriksten. Los suecos no fueron derrotados militarmente, pero la organización y estructura de la campaña noruega llevaron a la muerte del rey y a la retirada del ejército. Forzada a ceder grandes extensiones de tierra en el Tratado de Nystad de 1721, también perdió su lugar como imperio y como el Estado dominante del mar Báltico.

Con la pérdida de la influencia sueca, Rusia emergió como un imperio y se convirtió en una de las naciones dominantes en Europa. En el siglo XVII, ya carecía de los suficientes recursos para mantener sus territorios fuera de Escandinavia, debido a lo cual perdió la mayoría de éstos, culminando con la pérdida del este de Suecia por Rusia, territorios que se convertirían en el Ducado de Finlandia semiautónomo en la Rusia imperial.

En 1810 el heredero adoptado del rey sueco, el mariscal francés Bernadotte, fue elegido príncipe heredero Carlos por el Riksdag. En 1813, sus fuerzas se unieron a los aliados contra Napoleón. Después de que Dinamarca-Noruega fuera derrotada en las Guerras Napoleónicas, el 14 de enero de 1814 Noruega fue cedida a Suecia a cambio de las provincias del norte de Alemania, en el Tratado de Kiel. Los intentos de Noruega por mantenerse como una nación soberana fueron repelidos por el rey sueco Carlos XIII, quien lanzó una campaña militar contra Noruega el 27 de julio de 1814. El conflicto terminó con la Convención de Moss, la cual forzó a Noruega a una unión personal bajo el poder sueco. La unión duró hasta 1905, cuando fue disuelta pacíficamente a petición de Noruega.

Carlos XIII de Suecia (Carlos II de Noruega) usando la Cruz de la Orden de Carlos III (en rojo)


El siglo XIX fue marcado por el surgimiento de una presión opositora liberal, la abolición de los monopolios de los gremios en el comercio y manufactura en favor de la libre empresa, la introducción de las reformas de tasación y votación, la instauración del servicio militar nacional y la subida en el electorado de los tres principales grupos políticos: Socialdemócrata, Liberal y Conservador.

La monarquía sueca

La monarquía en el Reino de Suecia es constitucional. El actual monarca, Carlos XVI Gustavo, ha reinado desde el 15 de septiembre de 1973. Él y su familia inmediata se comprometen a diversas funciones ceremoniales y de representación. Como Suecia es una democracia representativa basada en un sistema parlamentario, el monarca ha tenido un gran papel ceremonial, aunque oficialmente es jefe de Estado y mantiene los más altos cargos públicos y el más alto rango militar y social de Suecia.

La Ley de Sucesión de 1810 designa a la Casa de Bernadotte como la casa real sueca; también establece que el rey (y por tanto implícitamente cualquier reina reinante) debe ser cristiano protestante. La dinastía Bernadotte fue establecida durante las Guerras Napoleónicas, en una revolución sin derramamiento de sangre después de que la actual Finlandia, entonces la mitad oriental del reino, fuera perdida en poder de Rusia imperial.



La Barca Real sueca, construida para Gustavo III y llamada Vasaorden, se usa en raras ocasiones ceremoniales.


Suecia ha sido un reino desde tiempos prehistóricos. Ya en el siglo I, Tácito escribió que los Suiones tenían un rey, pero el orden de sucesión a los últimos reyes históricos de Suecia no se conoce, a excepción de lo que se explica en la polémica mitología nórdica, las Sagas.

Originalmente, el rey sueco tenía poco poder, y estaba restringido a las funciones de un jefe de guerra, juez y sacerdote en el Templo de Uppsala. Es un testimonio de esta falta de influencia el hecho de que hay miles de piedras rúnicas que conmemoran plebeyos, pero no existen crónicas de reyes de Suecia antes del siglo XIV; sólo unas pocas piedras rúnicas mencionan reyes: Gs 11 (Emund el Viejo), U 11 ( Haakon el Rojo) y U 861 (Blot-Sven).

El poder del rey estaba, sin embargo, muy fortalecido por la introducción del cristianismo durante el siglo XI y los siglos siguientes vieron un proceso de consolidación del poder en manos del rey.

El monarca era elegido tradicionalmente en las Piedras de Mora y el pueblo tenía el derecho de elegirlo pero también deponerlo. Las piedras fueron, sin embargo, destruidas aproximadamente en 1515 y el oficio ha sido hereditario desde 1544.

La Constitución del siglo XIX dividió los poderes de gobierno entre el Riksdag (el Parlamento sueco) y el monarca. Tras el avance del parlamentarismo en 1917 los poderes del rey se redujeron considerablemente y se convirtió en un monarca constitucional con sólo la autoridad política limitada.

Cuatro generaciones Bernadotte en 1906: atrás izquierda, el príncipe heredero Gustavo y su hijo el príncipe Gustavo Adolfo (futuro rey Gustavo VI Adolfo); al centro, el rey Óscar II con el pequeño príncipe Gustavo Adolfo, duque de Västerbotten.


Jefe de Estado

En 1974 un nuevo Instrumento de Gobierno se convirtió en parte de la Constitución, por el cual se abolió el Consejo Privado como entidad gubernamental y se despojó al monarca de prácticamente todos los poderes formales, reteniéndolo como Jefe de Estado. Muchas de las funciones políticas previas del rey fueron trasladadas al Presidente del Riksdag. El monarca lleva al Consejo Privado en una sesión que establece el nuevo gobierno después de una elección general o cambios en el gabinete. El rey también preside el Comité para Asuntos Extranjeros (Utrikesnämnden), un organismo que sirve para informar oficialmente al jefe de Estado y los líderes de la oposición de los asuntos de gobierno. Proyectos de ley aprobados en el Parlamento sueco se convierten en ley sin tener que adquirir el asentimiento real. Así, en Suecia, a diferencia de la mayoría de las monarquías constitucionales, el monarca ya no es siquiera el jefe ejecutivo nominal.

Una reforma constitucional más reciente cambió las reglas de sucesión a la igualdad de primogenitura. Esto permitió a la corona heredar al hijo mayor, independientemente del género y así instaló a la Princesa Victoria como Heredera Aparente desplazando a su hermano menor, el príncipe Carlos Felipe.

Título completo del rey

Un título simplificado que se utiliza a veces en circunstancias menos formales se Rex Sveciae o Sveriges Konung, el rey de Suecia. El título completo tradicional del soberano sueco era:
Por la Gracia de Dios Rey de Suecia, los Godos / Gautas y los Wendos (en sueco: med Guds Nåde Sveriges, Götes och Vendes Konung; en latín: Dei Gratia Suecorum, Gothorum et Vandalorum Rex, a veces la primera parte del título en latín era Svionum o Sveonum, todo significando Suecos, no Suecia).

Estandarte usado por los herederos de la Corona y otros príncipes suecos.


Otros títulos que fueron parte del título completo antes de la Casa de Bernadotte, que accedió al trono en 1818, fueron:

Gran Príncipe de Finlandia, Duque de Scania, Estonia, Livonia, Carelia, Bremen, Verden, Stettin, Pomerania, Casubia y Wendia, Príncipe de Rügen, Señor de Ingria y Wismar, Conde Palatino del Rin, Duque de Baviera, Jülich, Cleves y Berg.

Durante el reinado de la dinastía Holstein-Gottorp el título heredero de Noruega (en sueco: Arvinge till Norge) fue agregado, como también otros títulos que estaban conectados a los duques de Holstein-Gottorp. Cuando después de las guerras napoleónicas Noruega fue incluida en unión personal con Suecia, también se incluyó el título de Rey de Noruega. En antigua pronunciación del sueco el título era Sweriges, Norriges, Göthess och Wendes Konung.

Este título tradicional completo con pequeñas alteraciones había estado en uso desde el establecimiento de la monarquía hereditaria en 1544. Por ejemplo, el título Vendes Konung "Rey de los Wendos" comenzó a ser utilizado entonces. Sin embargo el título Götes Konung, "Rey de los Godos", se remonta a Magnus Ladulås y Erik el Santo, al igual que el título Rey de los Suecos, Konung Svea. Este último ya había cambiado en el siglo XVI para el de Sveriges Konung, Rey de Suecia. Esta forma corta era también de uso frecuente.

El Rey Carlos Gustavo y su familia

Carlos XVI Gustavo eligió de plano el título simple y sencillo Rey de Suecia (en sueco: Sveriges Konung), poniendo así fin a una tradición ancestral. Estas innovaciones se reflejan en su divisa personal de För Sverige, i tiden, "Para Suecia, con los tiempos".

jueves, 23 de junio de 2011

El más célebre príncipe de Dinamarca

"La Tragedia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca" (título original en inglés: The Tragedy of Hamlet, Prince of Denmark), o simplemente Hamlet, es probablemente la pieza teatral más famosa de la cultura occidental y una de las obras literarias que ha originado mayor número de comentarios críticos. Esta tragedia, escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare, fue probablemente compuesta entre 1599 y 1601. La obra transcurre en Dinamarca y relata cómo el príncipe Hamlet lleva a cabo su venganza sobre su tío Claudio quien asesinó al padre de Hamlet, el rey, y ostenta la corona usurpada, así como el matrimonio con Gertrudis, la madre de Hamlet. La obra se traza vívidamente alrededor de la locura (tanto real como fingida) y el transcurso del profundo dolor a la desmesurada ira. Además explora los temas de la traición, la venganza, el incesto y la corrupción moral.

Tras arduos estudios al respecto, el año concreto en que fue escrita sigue en disputa. Tres versiones tempranas de la obra han sobrevivido, conocidas como First Quarto (Q1), Second Quarto (Q2) y el First Folio (F1). Cada una posee líneas, e incluso escenas, ausentes en las demás. Shakespeare probablemente basó Hamlet en la leyenda de Amleth, conservada por un cronista danés del siglo XIII llamado Saxo Grammaticus en su obra Gesta Danorum y posteriormente reescrita en el último tercio del siglo XVI por el erudito François de Belleforest; así como una supuestamente perdida obra isabelina conocida hoy como Ur-Hamlet (o Hamlet original).

Dadas la estructura dramática de la obra y la profundidad de sus caracterizaciones, Hamlet puede ser analizada, interpretada y discutida desde una amplia pluralidad de perspectivas. Por ejemplo, eruditos de varias épocas han debatido sobre el inusual hecho que supone la duda de Hamlet a la hora de matar a su tío. Mientras unos lo ven simplemente como una argucia del argumento para post
ergar la acción, otros ven tras este proceso una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado. Recientemente, teorías psicoanalíticas han examinado la obra en busca de una explicación que se funde en las determinaciones inconscientes del protagonista; así como críticos feministas han ido en busca de una revalorización y actualización de los históricamente devaluados personajes de Ofelia y la Reina Gertrudis.

Hamlet es el más extenso drama de Shakespeare y se encuentra entre las más influyentes y principales tragedias en lengua inglesa. Ofrece una línea temporal capaz de "aparentemente ilimitadas reformulaciones y adaptaciones posteriores". Durante la vida de Shakespeare, dicha obra fue uno de sus trabajos más reconocidos y aún hoy perdura entre las obras que han gozado de mayor número de representaciones; encabezando, por ejemplo, la lista de la Compañía Real de Shakespeare desde 1879. Ha inspirado a una diversidad de autores desde Goethe y Dickens a Joyce e Iris Murdoch y ha sido descrita como la "historia más rodada del mundo tras La Cenicienta".

Argumento


El rey Hamlet de Dinamarca muere y su hermano Claudio sube al trono. Se casa de manera repentina con Gertrudis, la reina viuda, y el príncipe Hamlet, su hijo, está sumido en una profunda depresión. Se le aparece una noche la sombra de su padre, el rey difunto, quien le revela que Claudio lo mató para acceder a la corona, y le exige venganza. El príncipe no lo hace sino hasta más tarde, y mientras tanto finge estar loco, al parecer para que el monarca no sospeche cuáles son sus verdaderas intenciones. La causa por la cual Hamlet adopta esta extraña actitud es objeto de gran debate entre el rey y la reina, que creen que sufre una perturbación por la muerte de su padre, y Polonio, el viejo chambelán, quien considera que Hamlet está sufriendo los efectos del amor que siente por su hija Ofelia. Para confirmar lo dicho por el espectro, Hamlet dispone que se represente en la corte una obra que ilustre el asesinato descripto por el espectro de su padre, y de acuerdo a la reacción del rey, podrá saber si él realmente cometió el crimen.

El misterioso ahogamiento de la dama Ofelia. En la obra, los sepultureros discuten sobre si esta muerte fue un suicidio y sobre si merece o no un entierro cristiano.

En la mitad de la obra Claudio se retira muy perturbado, y el príncipe confirma así las revelaciones de la sombra. Luego de la representación teatral, Hamlet enfrenta a su madre, y mientras le reprocha el haberse casado con Claudio, escucha a alguien detrás de una cortina. Como cree que se trata de la voz del rey, saca su espada y se la clava, pero no mata a Claudio, sino al indiscreto de Polonio, chambelán del reino (padre de Laertes y Ofelia). El espectro reaparece e insta a Hamlet a terminar su tarea. Pero no puede; el rey lo envía a Inglaterra y da la orden de que lo maten en dicho país, pero el príncipe logra escapar, falsificando las órdenes del rey.

Cuando regresa a Dinamarca se entera de que Ofelia se volvió loca y se ahogó. Su hermano Laertes, sin buscar pruebas ni hacer un análisis de la situación antes de actuar, se apresura para vengar la muerte de su padre, Polonio. El rey lo persuade para que participe en un combate de esgrima con Hamlet, equipado con un arma envenenada para asegurar la muerte del príncipe. Durante el mismo, Laertes logra su cometido, envenenando a Hamlet, pero también recibe una herida con la espada adulterada. Antes de morir, el príncipe ve que su madre toma una bebida envenenada que era para él, y mata a Claudio.

Fuentes

Leyendas con temáticas similares a Hamlet abundan en diversas culturas alrededor del mundo (por ejemplo, en Italia, España, Escandinavia, Bizancio y Arabia), quizás por su posible origen indo-europeo. Muchos escritores precursores de Hamlet se pueden identificar; el primer ejemplo es la anónima saga escandinava Hrolf Kraki, en la cual el rey asesinado tiene dos hijos y una secuencia de eventos que se diferencia mucho de Hamlet.

Hrólfr Kraki, Hroðulf, Rolfo, Roluo o Rolf Krage fue un legendario rey danés que aparece en las tradiciones anglosajona y escandinava.


El segundo ejemplo es la leyenda romana de Bruto, conservada en dos obras latinas. El protagonista, Bruto, finge ser un idiota para evitar el destino corrido por su padre y hermanos, hasta que finalmente logra matar al asesino de su familia, el rey Tarquino.

Un erudito nórdico del siglo XVII, Torfaeus, comparo a Hamlet con el héroe islandés Amlodi y con el príncipe español Ambales (protagonista de la Saga de Ambales). Las similitudes entre los tres personaje son la locura fingida, el crimen accidental del chambelán y el asesinato de su tío.

Muchos de los elementos de la obra se encuentran en la Vita Amlethi (La vida de Amleth), parte de la Gesta Danorum de Saxo Grammaticus. Escrito en latín, refleja conceptos romanos clásicos tales como el heroísmo y la virtud y era muy accesible en tiempos de Shakespeare.

Existen entre esta leyenda y Hamlet muchos parecidos, como la locura fingida del príncipe o el matrimonio de su madre con el rey usurpador. Una versión razonablemente fiel de la historia de Grammaticus fue traducida al francés por François de Belleforest en 1570, contenida en sus Histoires tragiques. Belleforest embelleció el texto substancialmente duplicando su longitud e introduciendo la melancolía del protagonista.


Un fragmento del Gesta Danorum, de Saxo Grammaticus, que contiene la leyenda de Amleth.

De acuerdo con una teoría popular, la fuente principal de Shakespeare para escribir Hamlet pudo haber sido una obra más antigua actualmente perdida conocida hoy como Ur-Hamlet. Posiblemente escrita por Thomas Kyd (o incluso el propio Shakespeare), Ur-Hamlet habría sido interpretada por primera vez en 1589 y fue la primera versión de la leyenda de Amleth en incorporar un fantasma.

Los estudiosos todavía no se han puesto de acuerdo en el número de elementos que Shakespeare pudo tomar del Ur-Hamlet, de Saxo, de Belleforest y de sus contemporáneos como Thomas Kyd. No existen evidencias claras de que Shakespeare haga referencia a la versión de Saxo. De todos modos elementos de Belleforest aparecen en Hamlet que no aparecen en la historia de Saxo. Si Shakespeare tomo estos elementos directamente de la versión de Belleforest o de Ur-Hamlet no está esclarecido.

La crítica de Hamlet

Desde principios del siglo XVII, la obra alcanzó altos niveles de fama por la aparición fantasmagórica de un muerto y por la vívida dramatización de la melancolía y la locura, dando lugar a una procesión de cortesanos desquiciados a la manera del drama de las épocas jacobina y carolina de la literatura inglesa. A pesar de que continuó siendo popular y gozando de audiencias masivas, críticos pertenecientes a la restauración inglesa de finales de siglo veían Hamlet como una obra primitiva y le echaron una grave falta de unidad dramática y decoro.

Horacio, Marcelo, Hamlet y el Fantasma en Elsinor, el castillo real de Dinamarca


Esta visión cambió drásticamente en el siglo XVIII, cuando la crítica defendió la figura de Hamlet como un héroe puro, un hombre brillante que sufre de desgracias varias. No obstante, en la mitad de dicho siglo encontramos que la llegada de la literatura gótica trae consigo nuevos puntos de vista de corte psicológico y místico a la hora de hacer una lectura de la obra; trayendo de nuevo a primer plano la figura del fantasma y el tema de la locura. No será hasta finales de este siglo cuando críticos y actores comiencen a ver Hamlet como una obra confusa e inconsistente; pues antes de ellos las interpretaciones eran radicales: o veían al protagonista como un loco, o no; o lo veían como un héroe, o no; etc. No había punto intermedio. Estos nuevos puntos de vista representan un cambio fundamental en la crítica literaria, que comenzó a enfocarse más en el personaje y menos en el argumento.

Ya en el siglo XIX, los comentaristas románticos dieron al protagonista de la obra valor por su conflicto interno e individual, reflejando el fuerte énfasis contemporáneo en la lucha interior y el carácter propio en general. En esta época también, la crítica comenzó a dejar de tratar el tema del retardo de la acción de Hamlet como una estrategia del autor para desarrollar la trama, antes bien la ven ahora como un rasgo propio del personaje. Este enfoque en la personalidad y el fuero interno continuará durante el siglo XX, cuando la crítica tomará diversas vías interpretativas.

Los sepultureros exhuman el cráneo de Yorick el bufón ante Hamlet y Horacio

Contexto religioso

Escrita en tiempos de agitación religiosa y en los albores de la restauración inglesa, la obra es en alternancia católica (o piadosamente medieval) y protestante (o conscientemente moderna). La sombra habla de sí misma como proveniente del purgatorio y fallecida sin viático. Esto y la ceremonia de entierro de Ofelia, que es característicamente católica, componen la mayor parte de las conexiones católicas de la obra. Algunos teóricos han observado que las tragedias de venganza provienen tradicionalmente de países católicos, tales como España o Italia; y que suelen presentar así una contradicción pues, de acuerdo con la doctrina católica, las mayores obligaciones son Dios y la familia. La duda de Hamlet, pues, recae sobre el si vengar a su padre y matar a Claudio o dejar la venganza a Dios como su religión sentencia.

Gran parte del protestantismo de la obra se deriva de su ubicación en Dinamarca, país protestante tanto entonces como ahora, a pesar de que no quede claro si la Dinamarca de la ficción intenta reflejar este hecho. La obra menciona la ciudad de Wittenberg donde Hamlet, Horacio, Rosencrantz y Guildenstern estudiaron en la universidad, que es precisamente el lugar donde Martín Lutero clavó por primera vez sus 95 tesis. Cuando Hamlet dice que «Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible» refleja la creencia protestante de que la voluntad de Dios, la Divina Providencia, controla incluso los más ínfimos sucesos. En Q1, la primera frase de la misma sección aparece algo diferente: «Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia predestinada», lo cual sugiere incluso uno conexión más sólida al protestantismo mediante la doctrina calvinista de la predestinación. Los estudiosos especulan acerca de una posible censura de la obra, dado que la palabra predestined ('predestinado') aparece únicamente en este quarto.


Hamlet, de Franco Zefirelli (1990)

sábado, 11 de junio de 2011

Los vientos de Dinamarca

Dinamarca (en danés, Danmark; significa 'La tierra o marca de los daneses') es el más meridional de los países nórdicos y también el de menor extensión. Oficialmente, el Reino de Dinamarca (en danés, Kongeriget Danmark) es una comunidad integrada por tres partes autónomas, la propia Dinamarca y sus dos territorios de ultramar o territorios dependientes, Groenlandia y las Islas Feroe.



La bandera danesa al viento


Dinamarca forma parte de Escandinavia y sólo tiene frontera terrestre con Alemania, aunque desde 1999 está unida por carretera y ferrocarril con Suecia, a través del puente de Oresund. El territorio danés está compuesto por la península de Jutlandia (Jylland) y por cerca de 407 islas de las cuales 79 están habitadas (2009). Dinamarca está totalmente rodeada por el Mar del Norte y el Mar Báltico, a excepción de Jutlandia, que le une al continente europeo.

Dinamarca es una monarquía constitucional desde 1849, fecha en la que quedó abolida la monarquía absoluta que había regido el país desde 1660 y se convirtió en monarquía parlamentaria en 1901. En términos de permanencia, la monarquía danesa puede considerarse la más antigua del mundo, al haber existido durante al menos un milenio.


El Escudo Real de Dinamarca (del reinado de Federico IV) en el cielorraso del Gran Salón del Castillo de Rosenborg, en Copenhague.


El primer monarca danés

Gorm el Viejo (en danés: Gorm den Gamle, en nórdico antiguo: Gamli Gormr), también llamado Gorm el Dormilón, fue el primer rey de Dinamarca históricamente reconocido, reinando desde c. 936 a su muerte, c. 958. Era el hijo reportado del semi-legendario rey danés Harthacnut I. El cronista Adán de Bremen dice que Harthacnut vino de Northmania a Dinamarca y tomó el poder a principios del siglo X. Depuso al joven rey Sigtrygg Gnupasson, reinando sobre Dinamarca Occidental. Cuando Harthacnut murió, Gorm ascendió al trono.

Gorm tomó al menos una parte del reino por la fuerza a Gnupa y Adán sugiere que el reino se había dividido antes de la época de Gorm. De acuerdo con las Piedras de Jelling, Gorm "ganó toda Dinamarca", pero se especula que sólo gobernaba Jutlandia desde su asiento en Jelling.

Gorm casó con Thyra (unos dicen que era hija de Æthelred de Wessex, otros que su padre era un rey o jarl de Jutlandia llamado Harald Klak), para quien levantó uno de los grandes túmulos de Jelling, así como la más antigua de las Piedras de Jelling, llamándola Tanmarkar But (Salvación de Dinamarca o Adorno de Dinamarca). Gorm y Thyra fueron padres de dos hijos, Canuto (Knud) y Harald, más tarde rey Harald I.


Las Piedras de Jelling, comúnmente conocidas como el “certificado de nacimiento” de Dinamarca, vistas desde el norte, con el Montículo de Gorm en segundo plano.


Durante el reinado de Gorm, la mayoría de los daneses todavía adoraban a los dioses nórdicos, pero durante el reinado de su hijo Harald, Dinamarca oficialmente se convirtió al cristianismo. Harald dejó la colina donde Gorm había sido originalmente enterrado como un memorial funerario.

Arild Huitfeldt cuenta sobre la muerte del rey Gorm en su Danmarks Riges Krønike:

"De sus dos hijos, Gorm prefería al mayor, Canuto, a Harald, al punto que hizo un juramento de que el mensajero que trajera la noticia de la muerte de Canuto sería ejecutado.Los dos hijos fueron vikingos en el verdadero sentido, recorriendo Dinamarca cada verano dedicados al asalto y al saqueo. Un día Harald volvió al predio real de Jelling con la noticia de que Canuto había sido asesinado en un intento de capturar Dublín, en Irlanda. Canuto fue muerto por la flecha de un cobarde mientras observaba algunos juegos en la noche. Nadie daría la noticia al rey a la vista del juramento que él había hecho. La reina Thyra ordenó que en el salón real colgaran paños negros y que nadie dijera una sola palabra. Cuando Gorm entró en la sala, se sorprendió y preguntó qué significaban aquellos colores de luto. La reina Thyra habló: "Mi Señor Rey, usted tenía dos halcones, uno blanco y otro gris. El blanco volaba muy lejos y fue atacado por otros pájaros que arrancaron su bello plumaje y ahora es inútil para usted. Mientras tanto, el halcón gris continúa cazando aves para la mesa del rey." Gorm comprendió inmediatamente la metáfora de la Reina y exclamó: "Mi hijo está seguramente muerto, ya que toda Dinamarca lo lamenta" "Usted lo ha dicho, Su Majestad", anunció Thyra, "no yo, pero lo que ha dicho es cierto." De acuerdo con la historia, Gorm se entristeció tanto por la muerte de Canuto que murió al día siguiente."


Gorm el Viejo recibe la noticia de la muerte de su hijo Canuto


Gorm era "viejo" en el sentido de que siempre se lo ha considerado la tradicional "cabeza" de la monarquía danesa, la más antigua de Europa. La costumbre de la época de dar apodos a las personas a partir de los apellidos no fue formalizada hasta mediados del siglo XIX en Dinamarca. Los apodos tenían varias categorías: nombres basados en un evento, nombres basados en una característica física, nombres basado en un juego de palabras y nombres que incluían una característica que era lo opuesto al carácter de la persona en cuestión, en esencia, un apodo bromista. Por ejemplo, Gorm el Dormilón no era en absoluto soñoliento; era vigilante. Gorm el Viejo no vivió una vida especialmente larga, pero su reinado de 40 años es el más largo que el de cualquier rey vikingo danés. Saxo Grammaticus, en la Gesta Danorum, afirma que Gorm era mayor que otros monarcas y de haber vivido tanto tiempo estaba ciego para el momento en que su hijo Canuto fue asesinado. Los registros de reyes anteriores o no estaban disponibles o estaban descontados por los historiadores reales. El nombre de Gorm aparece en las piedras de Jelling y esta era la prueba definitiva que los historiadores del pasado necesitaban.

Historia

Dinamarca fue unificada por Harald Blåtand alrededor de 980. En el siglo XI los vikingos daneses atacaron en la mayor parte de Europa Occidental, llegando a controlar parte de Inglaterra, y fundando otros estados, como el Ducado de Normandía. Además, los vikingos daneses hicieron numerosas expediciones al mar Mediterráneo, crearon el Reino de Sicilia, llegaron incluso hasta Constantinopla, capital del Imperio Bizantino sitiándola (de ahí que en danés exista un sinónimo para denominar a la actual Estambul: Miklagård, "Granja grande, patio grande"). El emperador bizantino quedó tan impresionado de la fuerza vikinga que, tras la derrota de éstos, pidió un regimiento de mercenarios vikingos para que fueran su guardia personal (la Guardia Varega), aunque ésta la formaran en su mayoría vikingos suecos.



El Dannebrog (la bandera de Dinamarca) cayendo del cielo durante la Batalla de Lyndanisse contra los estonios, 15 de junio de 1219.


La era vikinga termina alrededor del año 1100, donde las incursiones vikingas acaban. Muchos historiadores coinciden en que el fin de la era vikinga fue en la Batalla de Stamford Bridge en 1066. A causa de la gran influencia vikinga en Gran Bretaña, el idioma inglés de hoy en día tiene ciertas palabras parecidas al danés, sueco, islandés y noruego ya que todas estas son dialectos del Nórdico Antiguo.

Posteriormente, Dinamarca ha controlado ocasionalmente Noruega, Suecia, Islandia, parte de las Islas Vírgenes, parte de la costa del Báltico y lo que es ahora el norte de Alemania. Estonia fue conquistada por parte de una cruzada danesa para evangelizar los territorios estonios paganos, liderada por Valdemar II el Vencedor y el arzobispo Anders Sunesen, en 1219. Según el mito, la bandera danesa "Dannebrog" (la Gran Cruz Nórdica blanca simboliza el cristianismo de Dinamarca limpio, puro; sobre fondo rojo que simboliza la sangre de los enemigos de Dinamarca) cayó del cielo para que los daneses ganaran la batalla. Los territorios estonios fueron vendidos en 1346 por parte del rey danés Christoffer II a la Orden Teutónica con la oposición papal.


La Coronación de Christian IV de Dinamarca en 1596


Escania, la región meridional de la actual Suecia, fue parte de Dinamarca durante la mayor parte de su historia temprana, pero fue perdida y cedida a Suecia en 1658. La unión con Noruega fue disuelta en 1814, cuando Noruega ingresó en una nueva unión con Suecia (hasta 1905). También ha controlado las Islas Feroe y Groenlandia, dominio que continúa en la actualidad, ambas en régimen de autonomía. Sin embargo, Groenlandia ha votado en noviembre de 2008, en un referéndum popular, por su independencia de Dinamarca, decisión que debe ser confirmada por el parlamento danés.

El movimiento liberal y nacional danés llegó a su cumbre en la década de 1830 y, después de las revoluciones europeas de 1848, Dinamarca se convirtió en una monarquía constitucional el 5 de junio de 1849.

Después de la Guerra de los Ducados en 1864, Dinamarca fue forzada a ceder Schleswig-Holstein a Prusia, en una derrota que dejó hondas marcas en la identidad nacional danesa, por lo que el país adoptó una política de neutralidad, que mantuvo durante la Primera Guerra Mundial.

El 9 de abril de 1940, el reino danés fue invadida por la Alemania nazi y permaneció ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de alguna resistencia interna. Tras la guerra, Dinamarca se convirtió en miembro de la OTAN.


Las Joyas de la Corona Danesa

jueves, 9 de junio de 2011

Consortes inglesas en los reinos del Norte

Las cuatro consortes que los soberanos nórdicos encontraron en las Islas Británicas, fueron:

  • Felipa de Inglaterra (1394-1430), esposa de Eric III

  • Luisa de Gran Bretaña (1724-1751), esposa de Federico V

  • Carolina Matilda de Gales (1751-1775), esposa de Christian VII

  • Maud de Gales (1869-1938), esposa de Haakon VII



Felipa de Inglaterra (Peterborough, Inglaterra, 4 de junio de 1394 - Vadstena, Suecia, 6 de enero de 1430) fue reina de Dinamarca, Noruega y Suecia, como esposa de Erik de Pomerania, rey de la Unión de Kalmar. Era la séptima y última hija de Enrique IV de Inglaterra y María de Bohun.


Casó el 26 de octubre de 1406 en la ciudad de Lund con el joven rey Erik, cuando el gobierno estaba aún en manos de la tía de éste, la reina Margarita I. El 1 de noviembre del mismo año fue coronada reina de Dinamarca, Noruega y Suecia, los tres reinos que conformaban la Unión de Kalmar. El matrimonio no tuvo hijos.


Se dice que era buena esposa y que su marido depositaba gran confianza en ella. Cuando el rey Erik partió en peregrinación hacia Jerusalén en agosto de 1423, Felipa se encargó del gobierno hasta el regreso de su marido en mayo de 1425. Se ha comentado que Felipa era más enérgica en el gobierno que el débil Erik y que incluso después del regreso del rey, ella continuó involucrada en algunos asuntos, como fue la instalación de la defensa de Copenhague cuando la Liga Hanseática amenazó con sitiar esa ciudad.


Felipa falleció en una visita a la ciudad de Vadstena a principios de enero de 1430, siendo sepultada en el convento de esa ciudad.



Luisa de Gran Bretaña (Londres, 27 de septiembre de 1724 - Copenhague, 19 de diciembre de 1751) era una princesa de Gran Bretaña e Irlanda que se convirtió en Reina consorte de Dinamarca y Noruega como esposa de Federico V.

Nació en Leicester House, en Londres, siendo la menor de los hijos del futuro rey Jorge II de Gran Bretaña y su consorte, Guillermina Carolina de Brandeburgo-Ansbach, a la sazón Príncipes de Gales. El 11 de junio de 1727, cuando apenas tenía 2 años, su abuelo, el rey Jorge I de Gran Bretaña, murió y su padre ascendió al trono como Jorge II.


El 11 de diciembre de 1743 contrajo matrimonio con el príncipe Federico, heredero de Dinamarca y Noruega, en Altona, Holstein. Junto a su marido, ascendió al trono el 6 de agosto de 1746. La pareja tuvo cinco hijos, de los cuales uno no sobrevivió a la primera infancia. Aunque era un matrimonio arreglado, ambos se llevaban bastante bien, pues Federico era afectuoso con ella y Luisa pretendía no enterarse de su adulterio.


Al contrario de su predecesora, Luisa aprendió a hablar el danés e hizo pública su decisión de educar a sus hijos en ese idioma, lo que la hizo popular entre sus súbditos. Tuvo que padecer el carácter libertino del rey, refugiándose en el cuidado de sus hijos y en obras de beneficencia. La popularidad de la reina llevó a la popularidad también de su esposo. Interesada en música, danza y teatro, Luisa llevó a la Corte a un tono más social que la que tenía bajo sus suegros, estrictamente religiosos. En 1747 arregló para que la compañía de ópera italiana de Pietro Mingotti actuara en el teatro real de la corte y al año siguiente fue invitada la Du Londel Trouppe, de Francia, para que hiciera sus presentaciones dramáticas.


Fueron muy apreciados por el pueblo sus esfuerzos para hablar el danés, incluso con sus hijos, sobre todo cuando la corte de Dinamarca era mayormente germano-parlante. La reina Luisa fue descripta como bien educada y de fina conversación; no era hermosa, pero sí muy digna y bien avenida en su papel de reina.


Tras sólo cinco años como soberana consorte, falleció repentinamente en 1751 durante su sexto embarazo, en el Palacio de Christiansborg. Fue sepultada en la Catedral de Roskilde. Sus pequeños hijos quedaron al cuidado de su hermana María de Gran Bretaña, quien se desplazó desde Hesse-Kassel hacia Dinamarca.


Los hijos del matrimonio fueron:
* Christian (1745-1747).
* Sofía Magdalena (1746-1813). Reina de Suecia, consorte de Gustavo III.
* Guillermina Carolina (1747-1820). Landgravina de Hesse-Kassel, esposa del elector Guillermo I.
* Christian VI (1749-1808). Rey de Dinamarca y Noruega, casó con Carolina Matilda de Gales
* Luisa (1750-1831). Esposa del príncipe Carlos de Hesse-Kassel.



Carolina Matilde de Hannover (Londres, 11 de julio de 1751 – Celle, Alemania, 10 de mayo de 1775) era la última de los nueve hijos de Federico Luis de Hannover, Príncipe de Gales, y de su esposa Augusta de Sajonia-Gotha. Su nacimiento, que tuvo lugar en Leicester House, ocurrió casi 4 meses después de la muerte de su padre, acaecida el 20 de marzo de 1751.

El 1 de octubre de 1766, con 15 años de edad, Carolina Matilde se casó por poderes, en el Palacio de St. James, con su primo el rey Christian VII de Dinamarca y Noruega. Pocos días después abandonó Inglaterra rumbo a su nuevo hogar. La ceremonia formal de matrimonio, con ambas partes presentes, se realizó en el Palacio de Christiansborg, el 8 de noviembre de ese mismo año. El hermano mayor de Carolina Matilde, el rey Jorge III de Gran Bretaña, estaba ansioso por este enlace, sin considerar la peligrosa enfermedad mental que el rey danés padecía.


El 28 de enero de 1768 la reina daba a luz a su primogénito, el futuro Federico VI de Dinamarca y Noruega. En mayo de ese mismo año, Christian VII realiza un largo viaje por Europa, haciendo paradas en Altona, París y Londres. Entretanto, Carolina Matilde pasaba el verano en el castillo de Frederiksborg con su hijo antes de regresar a Copenhague para el otoño.


El rey volvió a Copenhague el 12 de enero de 1769, trayendo consigo a Johann Federico Struensee, alemán, como médico real, que luego se convertiría en ministro del reino. Se habían conocido en Altona durante el viaje del rey. Struensee aparentemente podía controlar la inestabilidad emocional del monarca, lo que le había ganado su confianza creciente, para espanto de los consejeros reales.


Por entonces Carolina Matilde era infeliz en su matrimonio, olvidada y rechazada por su esposo, afectado por su problema mental. Struensee animó al rey a ser más atento y afectuoso con su esposa y Christian VII mostró su atención hacia ella con una fiesta de tres días por su cumpleaños, en 1769. La reina supo que era Struensee quien estaba detrás de esta inusitada muestra de afecto del rey y comenzó a interesarse cada vez más en el encantador favorito. En la primavera de 1770, Struensee y la reina se hacen amantes.


El 17 de junio de 1771, la corte se traslada al palacio de Hirschholm -actualmente municipalidad de Hørsholm-. El 7 de julio, Carolina Matilde daba a luz a su segundo vástago, la princesa Luisa Augusta, cuyo verdadero padre era, casi sin lugar a dudas, Struensee.


La corte se traslada al castillo de Frederiksborg en noviembre y finalmente regresa al castillo de Christiansborg en enero. El primer baile oficial de mascaras del año 1772 se celebra, presidido por los soberanos, en el Teatro Real de Christiansborg el día 16. Y al día siguiente por la mañana, bajo el cargo de traición, Carolina Matilde y Struensee son arrestados en sus habitaciones. La reina es enviada al castillo de Krondborg en espera de su juicio. Struensee y su cómplice, Enevold Brandt, son ejecutados el 28 de abril de 1772.


Después de obtener una confesión a viva fuerza, Carolina Matilde es repudiada por su marido y desterrada de Dinamarca, embarcándose el 28 de mayo en una fragata inglesa rumbo a Celle, en Alemania. No volvería a ver a sus hijos nunca más.


La reina no perdió las esperanzas de volver a Dinamarca algún día y ver a su ex marido depuesto, pero su indiscreto comportamiento defraudó a su hermano, el rey Jorge III. Éste estaba renuente a dejarla volver a Inglaterra, lo que Carolina Matilde deseaba desesperadamente. Finalmente murió, víctima de cáncer de garganta, en Celle, el 10 de mayo de 1775, con apenas 23 años de edad.



Maud de Gales (Londres, 26 de noviembre de 1869 - Londres, 20 de noviembre de 1938) era hija de Eduardo VII del Reino Unido y Alejandra de Dinamarca. Por matrimonio Maud Charlotte Mary Victoria se convirtió en princesa de Dinamarca desde 1896 y en Reina consorte de Noruega a partir de 1906, cuando ella y su marido Haakon VII fueron coronados en ese país. Fue la primera reina de Noruega desde 1319 que no era a la vez reina de Dinamarca o Suecia.

Maud nació en Marlborough House, en Londres, siendo la hija última de los entonces Príncipes de Gales Eduardo y Alejandra. Desde su nacimiento fue llamada Princesa Maud de Gales.


El 22 de julio de 1896 Maud entró a formar parte de la familia real danesa al unirse en matrimonio con su primo, el príncipe Carlos de Dinamarca, una ceremonia celebrada en la capilla del Palacio de Buckingham. Carlos era hijo del entonces Príncipe Federico (futuro Federico VIII de Dinamarca), tío materno de Maud. El Príncipe de Gales les regaló Appleton House, para que sirviera de residencia durante las visitas que el matrimonio realizase al Reino Unido. Como princesa de Dinamarca, Maud vivió con su marido la mayor parte del tiempo en ese país, con frecuentes visitas a Inglaterra. En Appleton House nació en 1903 el único hijo del matrimonio, el príncipe Alejandro.


En julio de 1905, el parlamento noruego (Storting) disolvió la unión que Noruega mantenía con Suecia y le ofreció la corona al príncipe Carlos de Dinamarca. Al ser Maud una princesa británica, el parlamento noruego consideró ese hecho como favorable para un acercamiento político con el Reino Unido. En noviembre de ese mismo año, un plebiscito se inclinó a favor de la monarquía en Noruega y el príncipe Carlos aceptó el ofrecimiento. Cambió su nombre por Haakon y el del príncipe Alejandro por Olaf. Haakon VII y Maud fueron coronados en la catedral de Nidaros, en Trondheim, el 22 de junio de 1906.


Como reina de Noruega, Maud mantuvo actividades de beneficencia, especialmente relacionadas con la protección de los niños y los animales. Aprendió a practicar el esquí, un deporte muy popular en su nueva patria. En la residencia real de Kongsseteren, en Oslo, se dedicó a cultivar un jardín inglés. También fue patrocinadora de artistas y reconocida por su lujoso guardarropa.


La reina Maud falleció en Londres el 20 de noviembre de 1938, a la edad de 69 años, a causa de un infarto de miocardio, pocos días después de haber sido intervenida en la capital británica. Sus restos fueron trasladados a Noruega en un buque británico, y serían sepultados en el mausoleo real del Castillo de Akershus.


En su honor fueron nombradas la Tierra de la Reina Maud y los Montes de la Reina Maud, en la Antártida, y el Golfo de la Reina Maud, en Nunavut, Canadá. En Trondheim existe el Colegio Reina Maud para la Enseñanza Preescolar.