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sábado, 26 de septiembre de 2009

El imperio de Brasil

El primer Reino de Brasil (1822-1831) fue un período marcado por conflictos de intereses en formación de la sociedad postcolonial. De un lado, estaban aquellos que pretendían mantener las bases socioeconómicas vigentes, los que presionaban al Emperador para que mantuviera el régimen de esclavitud en abierta oposición a los intereses británicos: el reconocimiento del Imperio de Brasil de parte de Inglaterra estuvo condicionado a un tratado de 1825 que mantuvo privilegios comerciales y prometía la extinción del tráfico de esclavos hasta 1830. Por otro lado, Don Pedro I pretendió extender y reforzar su propio poder con la constitución de 1824: el poder moderador exclusivo del Emperador. Su política autoritaria sufrió fuerte oposición (prensa y algunos diputados).


Al regresar a Portugal, por cuenta de la Revolución Liberal de 1820 (el Porto), Don Juan VI nombra a su hijo Príncipe Regente del Reino de Brasil. En 1822 D. Pedro recibe instrucciones de regresar pronto a Portugal, pero se rehúsa a dejar el país ("dia do fico"). El 7 de septiembre de 1822, el Príncipe D. Pedro, heredero de la Corona Portuguesa, proclama la Independencia de Brasil y se convierte en su primer monarca. A partir de esta fecha Brasil vive 67 años de monarquía. En 1823 se realizan comicios para elegir la asamblea constituyente que redactaría la primera constitución del Imperio de Brasil. Pero en 1824 D. Pedro I otorga la constitución definitiva del Imperio. En 1831, después de conflictos internos, Pedro I abdica el trono brasileño a favor de su hijo Pedro de Alcántara.


Brasil pasa por un período de regencia hasta 1840, cuando se inicia el ciclo de Pedro II que dura hasta 1889. El final de este período es marcado por fuertes rebeliones republicanas y por la campaña abolicionista. Se produce la Proclamación de la República el 15 de noviembre de 1889.


Pedro I de Brasil y IV de Portugal (1798-1834) proclamó Brasil independiente de Portugal y se convirtió en el primer emperador de Brasil. Ostentó el trono portugués durante un breve periodo de tiempo con el nombre de Pedro IV, apodado El Rey Soldado. Su padre era el rey Juan VI y su madre la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hija del rey Carlos IV de España. Su nombre completo era Pedro de Alcântara Francisco António João Carlos Xavier de Paula Miguel Rafael Joaquim José Gonzaga Pascoal Cipriano Serafim de Bragança y Borbón.



Pedro I, Emperador (1798-1834)


Casó dos veces, primero en 1817 con la archiduquesa Leopoldina de Austria, hija del emperador Francisco I (con quien tuvo a sus hijos Maria da Gloria, Princesa do Grão-Pará y futura Reina de Portugal con el nombre de María II, Januaria, Francisca, Amelia y Pedro de Alcántara, futuro Emperador del Brasil con el nombre de Pedro II) y luego en 1829 con Amelia de Beauharnais, princesa de Leuchtenberg, hija de Eugène de Beauharnais y nieta de la emperatriz Josefina. De este matrimonio tuvo una sola hija (Amelia, Princesa de Brasil), quien murió en plena juventud.


Leopoldina, Archiduquesa de Austria (1797-1826)


Su padre le concedió el antiguo título de Príncipe de Brasil. Proclamada la independencia de este país en 1822, asumió el título de Emperador en lugar de rey, tanto para remarcar la diversidad entre las diferentes provincias brasileñas como para emular a Napoleón que unió la idea del Imperio con la Revolución Francesa y la modernidad.



Amélie de Beauharnais, Princesa de Leuchtenberg (1812-1873)


Pedro II de Brasil, "El Magnánimo" (1825- 1891), se llamaba realmente Pedro de Alcántara Juan Carlos Leopoldo Salvador Bibiano Francisco Javier de Paula Leocadio Miguel Gabriel Rafael Gonzaga de Borbón Bragança y Habsburgo, y fue el segundo y último emperador de Brasil, de 1831 a 1889.


Pedro II, Emperador (1825-1891)



Primogénito de Pedro I y de su primera esposa, Doña Leopoldina, sucedió a su padre, que abdica en su favor en 1831 para asumir la corona de Portugal. Pedro II tenía entonces cinco años, por lo que se estableció en Brasil un gobierno provisional llamado Periodo de la Regencia, hasta que alcanzara la mayoría de edad. Este período fue bastante inestable para la sociedad brasileña y terminó en 1841, cuando con apenas 15 años de edad es coronado emperador de Brasil (se le declaró mayor de edad en julio de 1840). Pedro II se casó en 1842 con la princesa Teresa Cristina de Borbón-Dos Sicilias, con quien tuvo cuatro hijos, príncipes imperiales de Brasil: Alfonso, Isabel I (casada con Gastón de Orléans, Conde d’Eu), Leopoldina (casada con Augusto de Sajonia-Coburgo-Gotha) y Pedro, Príncipe de Grão-Pará.


Teresa, Princesa de Borbón Dos-Sicilias (1822-1889)


Pedro II fue depuesto de forma pacífica en 1889, mediante un golpe militar encabezado por el Mariscal Deodoro Da Fonseca, que sería más tarde el primer presidente republicano brasileño El ex-emperador y su familia se exilió inicialmente en Portugal y luego en Francia. Falleció en París en 1891 y su hija Isabel asumió la jefatura de la Casa Imperial de Brasil.



Isabel Cristina Leopoldina Augusta Micaela Gabriela Rafaela Gonzaga de Braganza y Borbón (1846-1921), Princesa Imperial del Brasil, era hija de Pedro II de Brasil y de Doña María Cristina. Como su hija mayor y heredera al trono, asumió tres veces (1871, 1875 y 1887) la regencia del imperio durante los viajes de su padre. Es conocida como “La Redentora” porque en uno de ellos abolió la esclavitud en el Brasil, lo que enfrentó a la familia imperial con los poderosos terratenientes esclavistas. Por este motivo fue condecorada con la Rosa de Oro por el Papa León XIII.


Isabel, Princesa Imperial de Brasil (1846-1921)


Se casó con Gastón de Orleáns, Conde d’Eu, nieto del rey de los Franceses Luis Felipe y tuvo cuatro hijos (Luisa Victoria, Pedro de Alcántara, Luis Felipe y Antonio Gastón de Orleáns-Braganza). Con la proclamación de la República en Brasil, se exilió en Francia. A su muerte los derechos sucesorios del trono de Brasil pasaron a su nieto Pedro Enrique de Orleáns-Braganza.


Gaston d'Orléans, Conde d'Eu (1842-1922)


Don Pedro de Alcántara Luis Felipe María Gastón Miguel Gabriel Rafael Gonzaga de Orleáns y Braganza (1875-1940) era el hijo primogénito de Doña Isabel de Braganza y del Conde d’Eu. Entre 1891 y 1904 ostentó el título de Príncipe de Grão-Pará (heredero del Imperio del Brasil). Cuando se proclamó la República en Brasil tenía sólo 14 años de edad. En su exilio se estableció con su familia en el Castillo de Eu, en Normandía, Francia. En 1908 contrae matrimonio en la ciudad de Versalles con la condesa checoslovaca Elisabeth Dobrzensky de Dobrzenicz, proveniente de una antigua familia noble de Bohemia.



Pedro d'Orléans-Bragança, Príncipe de Grão-Pará (1875-1940)

Doña Isabel exigió la renuncia de su hijo a los derechos hereditarios, pues este matrimonio no cumplía con las expectativas que correspondía a un príncipe imperial, y consideraba a la familia de Isabel de bajo rango. El 30 de octubre hace lo solicitado por su madre, renunciando a sus derechos y los de su descendencia.

Elisabeth Dobrzensky de Dobrzenicz (1875-1951)

De su matrimonio nacieron 5 hijos (Isabel, Pedro Gastón, María Francisca, Juan María y Teresa María) que emparentaron con los Borbones franceses y españoles y los Braganza de Portugal. Volvió a Brasil en la década de 1930, estableciéndose en el Palacio de Grão-Pará, en Petrópolis.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los Infantazgos franceses

  • Louis VI
    o El Condado de Dreux para su tercer hijo, Robert.

  • Louis VI Le Gros

  • Philippe II
    o Los Condados de Domfront y Mortain para su hijo menor Philippe Hurupel.


  • Louis VIII
    o El Condado de Artois para su segundo hijo, Robert. Artois fue perdido por los herederos masculinos de éste, pasando a la línea femenina y siendo heredado por los Duques de Borgoña. Louis XI se apoderó de él a la muerte de Carlos el Calvo en 1477 pero su hijo lo regresó a los herederos de Charles en preparación para su invasión de Italia en 1493.
    o Los Condados de Anjou y Maine a su tercer hijo, John. Estos títulos regresaron a la corona cuando John murió sin herederos en 1232.
    o Los Condados de Poitou y Auvergne a su cuarto hijo, Alphonse de Toulouse. Estos títulos regresaron a la corona cuando Alphonse murió sin herederos en 1271.


  • Louis IX
    o Los Condados de Anjou y Maine a su hijo menor, Charles I de Sicilia. Estos títulos pasaron a la nieta de Charles, quien casó con el conde de Valois, hijo menor de Philippe III de Francia, y luego a su hijo, Philippe. Cuando este último subió al trono como Philippe VI, los títulos fueron fusionados a la corona.
    o El Condado de Orléans a su hijo mayor, Philippe. Este título regresó a la corona cuando éste sucedió a su padre como Philippe III en 1270.
    o El Condado de Valois a su segundo hijo, Jean Tristan. Este título se extinguió a la muerte de Jean Tristan en 1270.
    o Los Condados de Alençon y Perche a su tercer hijo, Pierre. Este título se extinguió a la muerte de Pierre en 1284.
    o El Condado de Clermont-en-Beauvaisis a su cuarto hijo, Robert. El hijo de éste, Louis, fue nombrado más tarde Duque de Borbón, el cual fue considerado como un infantazgo, aunque técnicamente no lo era. Louis comerció Clermont para La Marche con su primo Charles, Conde de Angoulême, hermano menor del rey Philippe V. Estos títulos permanecieron con la familia Borbón hasta que fueron confiscados debido a la traición de Charles III, Duque de Borbón, en 1527.


  • Philippe III
    o El Condado de Valois a su segundo hijo, Charles. Éste recibiría más tarde los Condados de Alençon, Perche y Chartres de parte de su hermano, Philippe IV de Francia. A su muerte en 1325 Valois pasó al hijo mayor de Charles, Philippe, y regresó a la corona cuando Philippe subió al trono en 1328. Alençon y Perche pasaron al hijo menor de Charles, Charles II. Estos títulos regresaron a la corona luego de la extinción de la línea Alençon en 1525.
    o El Condado de Beaumont-sur-Oise a su tercer hijo, Louis. Éste obtuvo el Condado de Évreux de su hermano Philippe IV. Ambos títulos regresaron a la corona a la muerte de la reina Blanche de Navarra en 1441.


  • Philip IV
    o El Condado de Poitou para su segundo hijo, Philippe. Este título regresó a la corona cuando Philippe se convirtió en rey en 1316.
    o Los Condados de La Marche y Angoulême para su tercer hijo, Charles. Éste más tarde comerció La Marche para el Condado de Clermont-en-Beauvaisis con el Duque de Borbón. Estos títulos regresaron a la corona cuando Charles subió al trono como Charles IV de Francia en 1322.



  • Charles IV Le Bel

  • Philippe VI
    o El Ducado de Normandy para su hijo mayor, Jean. Este título regresó a la corona cuando Jean sucedió a su padre en 1350.
    o El Ducado de Orléans para su hijo menor, Philippe. Este título regresó a la corona cuando Philippe murió sin descendencia en 1375.


  • Jean II el Bueno
    o Los Ducados de Anjou y Maine a su segundo hijo, Louis de Nápoles. Este título regresó a la corona a la muerte del duque Charles IV de Anjou, bisnieto de Louis, en 1481.
    o Los Ducados de Berry y Auvergne a su tercer hijo, Jean. Estos títulos regresaron a la corona cuando Jean murió sin descendencia masculina en 1416.
    o El Ducado de Borgoña a su cuarto hijo, Philippe. A la muerte de su bisnieto, Charles el Calvo, en 1477, el rey Louis XI reclamó la devolución de Borgoña y se apoderó el territorio. Continuó siendo reclamado, sin embargo, por la hija de Charles, Marie, y sus herederos. Cuando el nieto de ésta, emperador Carlos V, derrotó y capturó a Francisco I en la batalla de Pavía en 1525, forzó al rey de Francia a firmar un tratado reconociéndolo como Duque de Borgoña, pero Francisco desautorizó el tratado cuando fue liberado y la cesión fue revocada por el Tratado de Cambrai cuatro años después. Charles y sus herederos reservaron sus reclamos y esta reservación fue repetida más tarde en el Tratado de los Pirineos en 1659, cuando Felipe IV de España continuó reservando sus derechos al Ducado.


  • Charles VI
    o El Ducado de Orléans y el Condado de Angoulême a su hermano Louis en 1392. El título regresó a la corona cuando el nieto de Louis se convirtió en Louis XII de Francia en 1498.



  • Charles IV en su boda con Marie de Luxemburg

  • Louis XI
    o Los Ducados de Normandy, Berry y Guyenne a su hermano menor Charles. Estos títulos regresaron a la corona cuando Charles murió en 1472.


  • François I
    o Los Ducados de Orléans, Angoulême y Châtellerault y los Condados de Clermont-en-Beauvaisis y La Marcha a su segundo hijo sobreviviente, Charles, en 1540. Fue agregado el Ducado de Borbón en 1544. Estos títulos regresaron a la corona cuando Charles murió sin descendencia en 1545.


  • Charles IX
    o Los Ducados de Anjou y Bourbonnais y el Condado de Forez al mayor de sus dos hermanos, Henri, en 1566. Fue agregado el Ducado de Auvergne en 1569. Los títulos regresaron a la corona cuando Henri sucedió a su hermano en 1574 como Henri III.
    o Los Ducados de Alençon y Château-Thierry y los Condados de Perche, Mantes y Meulan a su hermano menor, François, en 1566. Más tarde agregó el Ducado de Évreux y el Condado de Dreux en 1569. El otro hermano de François, Henri III, incrementó estas explotaciones en 1576, otorgándole los Ducados de Anjou, Touraine y Berry y el Condado de Maine. Todos estos títulos regresaron a la corona a la muerte de François sin descendencia en 1584.


  • Henri III

  • Louis XIII
    o Los Ducados de Orléans y Chartres y el Condado de Blois a su hermano menor Gaston en 1626. Fue agregado el Ducado de Valois en 1630. Estos títulos regresaron a la corona a la muerte de Gaston sin descendencia masculina en 1660.


  • Louis XIV
    o Los Ducados de Orléans, Chartres y Valois a su hermano, Philippe, en 1661. Le fue agregado el Ducado de Nemours en 1672. Estos títulos pasaron a sus descendientes y fueron abolidos durante la Revolución en 1790. Fueron restaurados al heredero, Louis Philippe III, en el momento de la Restauración, en 1814. Éste usurpó el trono en 1830 siguiendo a la Revolución de Julio y los títulos se fusionaron a la corona.
    o Los Ducados de Alençon y Angoulême y el Condado de Ponthieu a su tercer nieto, Charles, Duque de Berry, en 1710. Estos títulos regresaron a la corona a la muerte de éste sin descendencia sobreviviente, en 1714.

  • Louis Stanislas, Conde de Provenza


  • Louis XV
    o El Ducado de Anjou y los Condados de Maine, Perche y Senonches a su segundo nieto sobreviviente, Louis Stanislas, conde de Provence, en 1771. Recibió además el Ducado de Alençon de parte de su hermano Louis XVI en 1774. Estos títulos fueron abolidos durante la Revolución en 1790. Cuando la monarquía y los infantazgos fueron restaurados en 1814, Louis había heredado el trono como Louis XVIII y sus títulos se fusionaron a la corona.
    o Los Ducados de Auvergne, Angoulême y Mercoeur y el Vizcondado de Limoges a su nieto menor, Charles, conde de Artois, en 1773. Recibió además de parte de su hermano Louis XVI el Marquesado de Pompadour y el Vizcondado de Turenne. En 1776 Louis XVI privó a Charles de Limoges, Pompadour y Turenne y a cambio le dio los Ducados de Berry y Châteauroux, los Condados de Argenton y Ponthieu y el Señorío de Henrichemont. En 1778 el infantazgo fue remodelado, con Auvergne y Mercoeur removidos y reemplazados con el Condado de Poitou, dejando a Charles finalmente con los Ducados de Angoulême, Berry y Châteauroux, los Condados de Argenton, Ponthieu y Poitou y el Señorío de Henrichemont. Estos títulos fueron abolidos durante la Revolución y restaurados en 1814. Se fusionaron a la corona cuando Charles se convirtió en rey en 1824.

Aunque Napoleón restauró la idea del infantazgo en 1810 para sus hijos, ninguno les fue otorgado ni fueron creados nuevos infantazgos por los monarcas de la Restauración.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Infantazgo

El infantazgo o infantado (en inglés: appanage) era la cesión de propiedades, títulos, oficios, pensiones u otros valores a los hijos varones más jóvenes de un soberano -quienes por el sistema de primogenitura no dispondrían de herencia- sirviendo también para desarrollar la administración aristocrática de sus territorios. Este sistema, muy común en la mayoría de Europa, influyó grandemente en la construcción territorial de Francia y los estados alemanes del Sacro Imperio Romano y explica el pabellón de muchas provincias de Francia.


Por extensión, el infantazgo también describe los fondos otorgados por el estado a ciertas familias reales.

La Ordenanza de los Molinos de 1566 hizo inalienables los predios regios, de tal manera que todos los infantazgos serían tarde o temprano devueltos a la Corona. El sistema fue abolido durante la Revolución francesa, siendo transitoriamente reestablecido entre 1810 y 1832.

El infantazgo original

Un infantazgo era una concesión de feudos por parte de un soberano a sus hijos más jóvenes mientras que el hijo mayor se convertía en rey a la muerte de su padre. Estas tierras no podían ser vendidas, ni hipotecadas, ni formar parte de una dote y volvían al dominio real ante la extinción de la línea principesca a la que se destinaban. Las hijas estaban excluidas de este sistema: una interpretación –hoy arcaica- de la ley sálica generalmente prohibía que las mujeres heredaran tierras y accedieran al trono.


El infantazgo era usado para dorar la píldora de la primogenitura y así evitar la guerra civil entre los pretendientes al trono o la división del reino entre príncipes de sangre real. Fue usado en este sentido en 843, por el Tratado de Verdún, cuando Luis el Pío dividió su imperio entre sus hijos Lothair y Luis el Germano. Esta división fue una fuente de antagonismo entre Francia y Alemania, desde que el tratado fue impuesto a Lothair por Luis.


Hugo Capeto, Rey de Francia (940-996)


Hugo Capeto fue electo Rey de Francia a la muerte de Luis V en 987. La línea real de Francia desde ese año al 1328 rompió totalmente con la costumbre merovingia y carolingia de dividir el reino entre todos sus hijos. El hijo mayor se convertía en rey y recibía el dominio real excepto para los infantazgos. La mayoría de los Capeto se esforzaron por aumentar el dominio real con la incorporación de feudos adicionales, grandes o pequeños, y así obtenían gradualmente el directo señorío de la mayor parte de Francia.


El rey Carlos V intentó eliminar el sistema del infantazgo, pero en vano. Provincias concedidas en infantazgo tendían a convertirse de facto en independientes y allí la autoridad del rey era reconocida a regañadientes. Teóricamente los infantazgos podían ser reincorporados al dominio real pero sólo si el último señor no tenía herederos masculinos. Los reyes trataron lo más posible de librarse de los más poderosos infantazgos: por ejemplo, Francisco I confiscó las Bourbonnais, el último infantazgo de importancia en aquel momento, después de la traición en 1523 de su comandante en jefe, Charles III, Duque de Borbón, el “condestable de Borbón” (muerto en 1527 al servicio del emperador Carlos V).



Francisco I de Valois, Rey de Francia (1494-1547)


El primer artículo del Edicto de Moulins (1566) declaraba que el dominio real (definido como toda la tierra controlada por la Corona por más de diez años) no podía ser enajenado, excepto en dos casos: para bloquear, en el caso de una emergencia financiera, con la perpetua opción de recomprar la tierra; y para formar un infantazgo, el cual podía regresar a la corona en su estado original ante la extinción de la línea masculina. El beneficiario de un infantazgo no podía separarse del mismo en ninguna forma.


Después de Carlos V de Francia, una clara distinción debía ser hecha entre títulos dados como nombres a los hijos de Francia y verdaderos infantazgos. A su nacimiento los príncipes franceses recibían un título independiente de un infantazgo. Así, el Duque de Anjou, hijo de Luis XIV, nunca poseyó Anjou y nunca recibió algún beneficio de esa provincia. El rey esperó hasta que el príncipe llegara a la edad adulta y fuera a casarse antes de beneficiarlo con un infantazgo. El cometido era proveerlo con suficientes ingresos como para mantener su rango real. El feudo otorgado en infantazgo podía ser el mismo que el título dado al príncipe, pero este no era necesariamente el caso.



Louis-Philippe d'Orléans, Rey de los Franceses (1773-1850)


Sólo siete infantazgos fueron otorgados entre 1515 y 1789. El sistema fue abolido en 1792 antes de la proclamación de la República y a partir de entonces los príncipes más jóvenes recibían dinero pero no territorios. Bajo el primer imperio Napoleón restableció los infantazgos, que fueron confirmados en la Restauración por el rey Luis XVIII. El último de los infantazgos, las Orléanais, fue reincorporado a la corona francesa cuando el duque de Orléans, Luis Felipe, se convirtió en rey de los franceses en 1830.

Infantazgos en Inglaterra

Los monarcas ingleses y más tarde británicos frecuentemente otorgaron infantazgos a sus hijos menores. Los más famosos fueron establecidos luego de la Guerra de las Dos Rosas cuando los Ducados de York y de Lancaster fueron otorgados a Edmundo de Langley y Juan de Gante, los hijos más jóvenes de Edward III.


James Stuart, Duque de York (1633-1701), futuro James II de Inglaterra

El título de Duque de York es el tradicional infantazgo del segundo hijo del monarca británico: desde 1716 hasta 1827 estuvo fusionado con el título de Duque de Albany. Todos los Duques de York desde su segunda creación en 1474 no han tenido herederos masculinos o no han asumido el trono.

Hubo otros infantazgos otorgados a varios miembros de la familia real.

Fuera de Europa Occidental

Los principados de Rusia occidental (en la frontera con Europa) tenían una práctica similar: un infantazgo otorgado al miembro masculino más joven de una familia real era llamado udel. La costumbre fue particularmente importante entre mediados del siglo XIII y mediados del XV, en lo que algunos historiadores llamaron “el período del infantazgo”.

En el subcontinente Indio, el jagir (una especie de feudo) era a menudo asignado a los parientes menores de la casa gobernante de un principado pero no como derecho de nacimiento –aunque en la práctica usualmente era hereditario- y no sólo a ellos sino también a plebeyos, normalmente como una cesión meritoria de tierras y derechos impositivos o incluso como parte de un negocio (garantizando un “ajuste” de ingresos, en lo que en sí mismo era influencia social).




Rajah Sir Tanjore Madhava Rao (1828-1891)

La línea femenina mayor en la Familia real de Travancore (India) tenía la propiedad de Attingal en infantazgo mientras vivieran. Todos los ingresos derivados de esta finca de 15.000 acres eran propiedad privada de la Maharani mayor, conocida también como Rani Mayor de Attingal (Attingal Mootha Thampuran).


La familia real del Imperio Mongol dominaba los más amplios infantazgos del mundo debido a sus extensas posesiones territoriales. En 1206, Genghis Khan dio vastos territorios con poblaciones a compartir con su familia y compañeros leales, de los cuales la mayoría tenían un origen común. Los botines de guerra eran distribuidos mucho más ampliamente. Emperatrices, princesas y funcionarios de mérito, así como hijos de concubinas, todos recibían importantes activos, incluyendo prisioneros de guerra.



Gengis Khan (1162-1227)

sábado, 12 de septiembre de 2009

Rama menor

Este término es usado en genealogía para describir la línea de descendientes del hijo menor de un monarca o patriarca. En las dinastías gobernantes y familias nobles de la mayoría de Europa y Asia, los activos mayores de la familia –títulos, reinos, feudos, propiedades e ingresos- han ido pasando históricamente de padre a hijo primogénito en lo que se conoce como “primogenitura”. Los hijos más jóvenes heredan menos riqueza y autoridad para legar a sus futuros descendientes.



Carlos I de Anjou (1226-1285), hijo de Luis VIII y 7º hermano de San Luis, del que se originó la Casa de Anjou-Sicilia


En las familias y las culturas en las que ésta no era la costumbre o ley, como en la Alemania feudal (Sacro Imperio Romano), la igualdad de la distribución de los ingresos familiares entre la descendencia era capaz de fragmentar la herencia como para hacerla rendir y mantener a los descendientes en el nivel socio-económico de sus antepasados.

Mientras la primogenitura masculina era una forma común de mantener intacta la riqueza de la familia y reducir las disputas familiares, se hacía a expensas de los hijos jóvenes y sus descendientes. Antes y después de adoptar la herencia por primogenitura, los hermanos jóvenes muchas veces competían con los hermanos mayores para ser elegidos como herederos de su padre o, luego que la elección había sido hecha, era buscado para usurpar los derechos de nacimiento del mayor.

Juan “Sin Tierra”, Rey de Inglaterra (1199-1216), hermano de Ricardo “Corazón de León”



Infantazgo (o Infantado)

En las partes de Europa donde prevalecía la primogenitura, los hijos menores eran generalmente titulados para recibir un infantado, patrimonio sustancialmente menor que la herencia del hijo mayor. A menudo, especialmente fuera de Alemania, las ramas jóvenes permanecían subordinadas a la línea mayor como vasallos.

De todas maneras, uno o más de los hijos jóvenes eran animados a tomar órdenes religiosas, perdiendo así todos los derechos de herencia. O podía ser animado a perseguir una carrera militar como oficial, un puesto de cortesano o funcionario civil en el servicio del monarca.




Gastón de Francia, Duque de Orléans y de Chartres, hermano de Luis XIII (1608-1660)


Estatus

En algunos casos, la responsabilidad primaria de promover el prestigio familiar, el crecimiento del estatus y la fortuna para futuras generaciones caía en la rama menor. No se esperaba que esta rama, teniendo menos medios, reprodujese a la familia. Si elegía hacerlo, sus miembros debían mantener el estatus social familiar evitando la derogación, pero podía perseguir los esfuerzos considerados rebajados para la rama mayor, como la inmigración al reino de otro soberano, o un contrato comercial, o una profesión (como el derecho), o el servicio civil.

A veces, las ramas menores eventualmente heredaban el trono de la línea mayor, por ejemplo, la Casa de Saboya-Carignano en el Ducado de Saboya y el Reino de Cerdeña o los Condes Palatinos de Zweibrück en los Electorados del Palatinado y Baviera. En otros casos, una rama joven podía eclipsar líneas mayores en rango y poder, como los Reyes de Prusia y Emperadores de Alemania -quienes eran más jóvenes por primogenitura que los Condes y Príncipes de Hohenzollern- o los Electores y Reyes de Sajonia -quienes eran la rama más joven de la Casa de Wettin que los Duques de Saxe-Weimar-.


El Príncipe Eugène de Saboya-Carignano (1633-1673)


En contrapartida, también era posible para las ramas menores que descendieran en estatus, ya fuere debido a una menor fortuna o una distancia genealógica. Este era el caso de la rama capetina de los Príncipes de Courtenay, el último de los cuales murió en 1730 sin haber sido reconocido por la corona francesa como Prince du sang. Asimismo, la línea de los príncipes de Ottajano, una rama de la Casa de Médici (elegibles para heredar el Gran Ducado de Toscana cuando el último titular de la rama mayor murió en 1737) que por la intervención de las Grandes Potencias se asignó la soberanía de Florencia en otros lugares por razones de conveniencia política.


Ramas menores destacadas de la realeza


  • Casa de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg; descendientes del hijo más joven del rey Christian III de Dinamarca (perteneciente a la Casa de Oldenburg), quienes eventualmente se convirtieron en monarcas de Dinamarca, Noruega y Grecia y de los cuales desciende patrilinealmente el actual Príncipe de Gales.



El Duque Federico Fernando de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg (1855-1934)

  • Casa de Borbón; descendientes del hijo más joven de Luis IX de Francia, quien, en la persona de Henri IV (Henri le Grand) heredó el trono francés a partir de la línea mayor capetina de los Valois en 1589. De ella surgieron los Reyes Borbones de España (incluyendo las líneas carlistas y legitimistas francesas), los Reyes de las Dos-Sicilias y los soberanos Duques de Parma, quien actualmente reinan en el Gran Ducado de Luxemburgo por una línea menor. También a partir de Luis XIII de Borbón desciende la rama menor conocida como Casa de Orléans, a la que pertenecen el rey-ciudadano Luis Felipe, los reclamantes orleanistas al torno de Francia (Condes de París) y la Casa de Orléans-Braganza (que reinaron como Emperadores de Brasil hasta 1889).





Louis-Philippe Albert d’Orléans, Conde de París (1838-1894)

viernes, 21 de agosto de 2009

Pirámide nobiliaria: Conde


Conde es uno de los títulos nobiliarios europeos más altos conferidos por un monarca, se encuentra por debajo de marqués y por encima de vizconde. Este reconocimiento suele llevar aparejado un determinado tratamiento asociado al mismo, pero actualmente no concede ningún tipo de privilegio, como antaño que recibían tierras o excepciones de impuestos, entre otras gracias. La mujer que es la esposa del conde o que ostenta el título es conocida como condesa. El territorio sobre el que los condes ejercían su jurisdicción era llamado Condado, aunque actualmente es simplemente honorífico, solo un título con o sin nombre de dominio asociado.

Louis-René Alexandre de Gramont, Comte de Gramont (1883-1963)

La palabra pasa al inglés count a partir del francés comte, la cual proviene del latín comes –en su acusativo comitem-, que significa “compañero”, más tarde “acompañante del emperador” del Bajo Imperio Romano, quienes tenían un cargo político-administrativo con funciones militares, sobre todo en la defensa de las fronteras. El equivalente británico es "earl "(cuya esposa también es countess, por carecer de un término anglosajón), a menudo usado como título de cortesía para el hijo mayor de un duque. Nombres alternativos para el rango condal en la estructura noble son usados en otros países, como “Hakushaku” durante la era imperial japonesa. Asimismo, "jarl" es la forma escandinava de un título que significa “jefe tribal”, refiriendo especialmente al gobierno de un territorio bajo la égida del rey. En Escandinavia, el término se convirtió en obsoleto durante la Edad Media, siendo reemplazado por “duque” (hertig/hertug); en la antigua Inglaterra, el término continental count era más similar a duque, mientras que en Escocia se asimilaba al concepto de “mormaer”.

En el Reino Unido se aplican reglas estrictas, a menudo un futuro heredero tenía un título de cortesía de menor rango. En Italia, por el contrario, todos los hijos de determinados condes eran condes (contini). En Suecia todos los vástagos de las familias condales introducidas antes de 1809 eran llamados conde o condesa. En familias introducidas después de 1809 solo el cabeza de familia es llamado conde, el resto tenía un estatus similar a barón y era llamado Señor y Señora (antes que el uso de los títulos fuera abolido).



Vice-Almirante Frederick Spencer, 4º Earl Spencer (1798-1857)


Inglaterra


En el siglo XIII, los condes tenían un rango social justo debajo del rey y los príncipes, pero no necesariamente eran más ricos o poderosos que otros nobles. La única forma de convertirse en un conde era heredar el título o casarse con alguien de esa condición –aunque el rey se reservaba el derecho de impedir la transferencia del título-. En el siglo XIV crear un nuevo conde incluía una especial ceremonia pública donde el rey personalmente posaba una espada sobre los hombros del beneficiado, enfatizando el hecho que los derechos de éste provenían de él.

Los condes ingleses, en orden de precedencia, son: Warrington, Bute, Bradford, Chesterfield, Cork, Derby, Norfolk, Pembroke, Shrewsbury, Spencer, Strathmore, Warwick y Holland.

Un earl recibe el título de “Conde de X” cuando se origina de un territorio o “Conde X” cuando proviene de un apellido. En ambos casos, es referido como Lord X y su esposa como Lady X. Una condesa por propio derecho también usa Lady X pero su esposo no tiene un título (a menos que tuviera uno por propio derecho). El hijo mayor de un conde, aunque no es por sí mismo un par, puede usar un título de cortesía, usualmente el más alto de los títulos menores de su padre (si lo tuviera).



Edward George Villiers Stanley, 17º Earl of Derby (1865-1948)

Noruega y Suecia


En la Noruega medieval, el título de jarl era el más alto rango debajo del propio rey. Era el único junto al monarca que tenía el derecho a un gran séquito armado. Usualmente no había más que un jarl al mismo tiempo, a veces ninguno. El título se usaba para uno de dos propósitos: designar a un gobernante de facto en casos donde el rey estaba enfermo y aplacar a un pretendiente al trono sin darle el título de rey.


En 1237, jarl Skule Bårdsson obtuvo el título de duque (hertug). Esta fue la primera vez que este nuevo título era usado en Noruega y significaba que jarl había dejado de ser el rango más alto. De esta manera se introdujeron los nuevos títulos nobiliarios desde la Europa continental, que fueron a reemplazar los antiguos títulos nórdicos.

Los francos


Desde Luis VII de Francia, la más alta precedencia entre los vasallos (Príncipes-obispos y nobleza secular) de la corona francesa correspondía a quienes portaban el exclusivo rango de Par; los primeros tres de las originales doce anciennes pairies eran ducales, los siguientes tres eran condales: Beauvais, Châlons, Noyon, Toulouse, Flandres y Champagne.



Charles III de Borbón-Montpensier, Duque de Borbón, Conde de Montpensier (1490-1527)

Los condados posteriores (y ducados o baronías) fueron elevados a la nobleza, pero mayormente como “infantados” (para miembros de la casa real) o para extranjeros. Después del siglo XVI los nuevos nobles eran usualmente ducados y los condados medievales perecieron o pasaron a ser portados por príncipes reales: Angoulême (más tarde Duques), Anjou (más tarde Duques), Auvergne, Bar (más tarde Duques), Blois, Boulogne, Foix, Montpensier, Poitiers y Saint Germain.


Alemania


En los reinos germanos, el título Graf combinaba la palabra para jurisdicción o dominio que el noble mantenía como feudo y la jurisdicción conferida o heredada, como Markgraf (margrave), Landgraf (‘landgrave’), Freigraf (‘conde libre’), Burgraf (‘Burgrave’, donde burg significa castillo), Pfalzgraf (conde palatino), Raugraf (Raugrave, originalmente un único título) y Waldgraf (‘waldgrave’, donde wald significa un gran bosque).



Otto Eduard Leopold von Bismarck, Graf von Bismarck-Schönhausen (1815-1898)

En Italia

El título de Conte es muy prolífico en la península y los condes modernos ocupan en la sociedad rural la posición comparable al Squire inglés, miembro de la pequeña nobleza rural. En el siglo XI, conti como Savoia o Apulia eran virtualmente señores soberanos de amplios territorios. Incluso aparentes títulos de bajo rango, como Vizconde, describirían poderosos dinastas, como la familia Visconti gobernando la ciudad de Milán. El título esencial de un feudatario era signore, bajo el modelo francés de seigneur, usado con el nombre del feudo.

Para el siglo XIV, conte y el título imperial de barone eran virtualmente sinónimos, pero algunos títulos de conde podían ser heredados por el hijo mayor de un conde. Otros hermanos menores podían ser distinguidos como “X dei conti di Y”. Si no había miembro masculino que heredara el título y el conde tenía una hija, podía heredarlo: por ejemplo la Condesa Luisa Gazelli di Rossana e di Sebastiano, madre de la actual reina de Bélgica (Paola Ruffo di Calabria).



La Contessa Giulia Tempestini (1854)


El Papado y el Reino de las Dos Sicilias podían nombrar condes palatinos sin particular feudo territorial. Hasta 1812 en algunas regiones el comprador de tierras designadas “feudales” era ennoblecido convirtiéndose en conte. Esta práctica cesó con la formal abolición del feudalismo en la Italia de principios del siglo XIX, último de los estados papales. Conde es uno de los títulos conferidos por el Papa como soberano temporal y el titular es conocido como Conde romano. El título de Conde Palatino del Palacio de Letrán puede ser vitalicio o hereditario y ha sido otorgado por Papas y Sacros Emperadores Romanos desde la Edad Media, frecuentemente hasta el siglo XIV.

Los Países Bajos


Los condados significativos de la Bélgica actual son Flanders (Vlaanderen en Holanda), Hainaut, Namur (más tarde margraviato) y Leuven (Louvain, que más tarde se convirtió en Ducado de Brabante). En el reino de Netherlands están el Conde de Holland, de Zeeland y de Zutphen.

España

No existen condados de mayor importancia en el Reino de España. El Condado de Barcelona se integró al reino de Aragón, uno de los dos principales componentes del reino español. Luego están el Conde de Aragón, de Castilla, de Galicia, de Lara y de Urgel. Los otros condes en Cataluña eran mucho más pequeños y fueron absorbidos por Barcelona o Aragón: Cerdaña, Ampurias, Conflent, Pallars y Rosellón (este en Francia actual).




Alfonso IV “el Benigno”, Rey de Aragón, Conde de Barcelona (1299-1336)

En España, el tratamiento que reciben los poseedores de este título es el de Ilustrísimo si dicho título no posee la Grandeza de España, o el de Excelentísimo si la posee.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Par de Francia


Par de Francia (título de dignidad) es un grupo de grandes feudales, vasallos directos de la corona de Francia.


Este prestigioso título y posición era sostenido por los nobles franceses de más alto rango. Difería así de los Pares ingleses (para quienes el término “Barón”, también empleado como título de los rangos más bajos de la nobleza, era aplicado en su sentido genérico), pues la vasta mayoría de los nobles de Francia, desde el barón al duque, no eran Pares. El título de Pair de France era un extraordinario honor otorgado sólo a unos pocos duques, condes y príncipes de la Iglesia Católica Romana.


En su origen se componía de doce Pares: seis Pares eclesiásticos y seis Pares laicos. Tenían el privilegio de no poder ser juzgados más que por la corte de Pares. En contrapartida tenían la obligación de rendir homenaje (vasallaje) al rey de Francia.
Charles de Guisa, Cardenal de Lorraine, Duque de Chevreuse, Arzobispo de Reims, Obispo de Metz (1524 –1574)
A partir del año 1180 se les concedió el derecho de pertenecer al Parlamento y les fue permitido asistir a la consagración real, durante la ceremonia de coronación, donde jugaron un importante demostrando que simbólicamente defendían su corona: cada Par original tenía un papel específico, a menudo con un atributo. Había seis pares religiosos jerárquicamente sobre los seis pares laicos, los cuales se dividían también en dos, tres duques sobre tres condes:

Religiosos
Duques
  • REIMS, arzobispo y primer par, unge y corona al rey
  • LAON, lleva la sainte ampoule, conteniendo el sagrado óleo
  • LANGRES, lleva el cetro

Condes
  • BEAUVAIS, lleva el manto real
  • CHÂLONS, lleva el anillo real
  • NOYON, lleva la faja

Laicos
Duques
  • BORGOÑA, primer par laico, lleva la corona y ciñe la faja
  • NORMANDIA, sostiene el primer estandarte
  • AQUITANIA, sostiene el segundo estandarte

Condes

  • TOULOUSE, traslada las espuelas
  • FLANDERS, traslada la espada
  • CHAMPAGNE, sostiene el estandarte real

Coronación de Luis VIII de Francia y Blanca de Castilla en Reims (1223), rodeados de los Pares religiosos y laicos.



Su cometido fue ceremonial a partir del siglo XIII. La dignidad de Par (hereditaria por línea masculina) era un título de la corona y no un título de nobleza, fue la fórmula con la que los reyes distinguían a los nobles más importantes del reino. El movimiento se aceleró en el siglo XVI: el rey nombró Pares a simples señores situándolos en el vértice de la pirámide de los títulos de Francia. El título de los Pares de Francia en la época del Antiguo Régimen (a diferencia de los pares británicos) era sólo honorífico. Sin embargo los Pares conservaban importantes privilegios, como el de asistir al Parlamento de París, la corte de justicia más importante del reino.


Philippe III “le Bon”, Duque de Borgoña, Conde de Flandes (1396-1467)



Una familia podía tener varios títulos de Par. La edad mínima era 25 años. La mayoría de los nuevos títulos creados hasta el siglo XV fueron para príncipes reales, mientras que desde el siglo XVI en adelante los nuevos pares creados no eran de sangre real. Luego de 1569 no más condados fueron hechos pares, sino que los títulos se dieron exclusivamente a los ducados (duc et pair).



En 1814 Luis XVIII creó, basándose en el modelo inglés, una Cámara de los Pares que participaba en el poder legislativo. Después de los Cien Días, Napoleón otorgó, también, títulos nobiliarios, reinventando las funciones de la pairie ancienne. Aunque no creó un sistema de pares comparable al Reino Unido. La Segunda Restauración de 1815 restableció la Cámara de los Pares cuyo título era hereditario y su número no estaba limitado. Después de la Revolución de Julio en 1830, el rey Luis Felipe conservó la Cámara de los Pares, pero suprimió la heredatoriedad del mismo.

Luis XVIII, Rey de Francia y de Navarra (1755-1824)


Pares tardíos

Siglo XIII

  • Bretaña: ducado-par en 1297 (unido a Francia en 1532)
  • Anjou: condado-par en 1297
  • Artois: condado en 1297

Siglo XIV

  • Poitou: condado-par en 1314
  • La Marche: condado-par en 1316
  • Evreux: condado-par en 1316
  • Angoulême: condado-par en 1317
  • La Marche: condado-par en 1317
  • Étampes: condado-par en 1327
  • Bourbon: ducado-par en 1327
  • Beaumont-le-Roger: condado-par en 1328
  • Maine: condado-par en 1331
  • Orleans: ducado-par en 1344
  • Valois: condado-par en 1344
  • Nevers: condado-par en 1347
  • Mantes: condado-par en 1353
  • Anjou: ducado-par en 1356
  • Mâcon: condado en 1359
  • Berry: ducado-par en 1360
  • Auvergne: ducado-par en 1360
  • Touraine: ducado-par en 1360
  • Montpellier: baronía-par en 1371
  • Périgord: condado-par en 1399


Charles II, Duque de Borbón, Arzobispo y Cardenal de Lyon (1434-1488)

Siglo XV

  • Alençon: ducado-par en 1404
  • Soissons: condado-par en 1404
  • Coucy: baronía-par en 1404
  • Nemours: ducado-par en 1404
  • Châtillon: castellanía-par en 1404
  • Rethel: condado-par en 1405
  • Valois: ducado-par en 1406

martes, 14 de julio de 2009

La Monarquía Católica

Con el nombre Monarquía Católica se hacía referencia al conjunto de los territorios gobernados por Su Católica Majestad y a su sistema de gobierno.

En la historiografía suelen considerarse sinónimos los términos Monarquía Católica y Monarquía Hispánica, ambos más apropiados que el de Reino de España, sólo aplicable con propiedad a partir de la Edad Contemporánea.

A pesar de que era corriente entre sus contemporáneos llamar Reyes de España a los Habsburgo de Madrid, el conjunto de territorios sobre los que gobernaban iban más allá de la Península Ibérica, tanto en el continente europeo, como en el inmenso imperio ultramarino. Los encabezamientos de las leyes o cartas eran siempre enumerativos, como se acostumbraba desde la Edad Media y se siguió haciendo con los Reyes Católicos y sus sucesores a pesar de la acumulación de títulos; de hecho, se observaban los diferentes numerales en cada reino.

La fórmula se fijó de forma más estable en 1556 tras las abdicaciones de Carlos V, que dejaban a su hijo Felipe II la mayor parte de sus estados, con excepción de la opción a la elección para el Sacro Imperio Romano Germánico, que quedó para la rama de los Habsburgo conocida como Austrias de Viena, quienes eran los que realmente regían el Archiducado de Austria a pesar de que siguiera figurando en el listado de los Austrias de Madrid junto con otros títulos pretendidos aunque de imposible ejercicio (rey de Jerusalén, ducados de Atenas y Neopatria).


Don Felipe (o según tocara), por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, del Algarve, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y Terrafirme del Continente Oceánico, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante, de Atenas y Neopatria y de Milán, Conde de Absburg, de Flandes, del Tirol y de Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina, etc.

No obstante, hubo adiciones al listado con motivo de algunos hechos: el matrimonio de Felipe II con María de Inglaterra en 1554 le hizo ostentar como consorte los títulos de rey de Inglaterra y de Francia (éste último como pretensión pendiente de la corona inglesa desde la Guerra de los Cien Años): Don Felippe por la graçia de Dios, rey de Castilla, de León, de Aragón, de Yngalaterra, de Françia, de las dos Seçilias..., derecho que perdió con la muerte de la reina en 1558.

La crisis sucesoria en Portugal (1580) le dio al mismo Felipe II, y a sus dos siguientes sucesores (Felipe III y Felipe IV hasta la crisis de 1640) el de rey de Portugal: Don Phelipe, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de Leon, de Aragon, de las Dos Çecilias, de Jerusalem, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo. ´

La forma en que las monedas presentaban habitualmente el título era Hispaniarum rex (rey de las Españas), refiriéndose no sólo a la pluralidad de reinos y coronas peninsulares presente en su tiempo, sino al recuerdo de las provincias hispanorromanas (Citerior-Ulterior, Tarraconense-Cartaginense-Betica-Lusitania, etc.) que dan a la monarquía una justificación imperial. A veces las formulaciones eran incluso más lapidarias y rimbombantes: Philippus II catholicus, Hispaniarum Rex et Indiarum Nouiq' Orbis Monarcha Potentissimus.

La separación de la también hispánica Portugal en 1640 y la pérdida de los territorios europeos por el Tratado de Utrecht en 1714 terminaron haciendo coincidir la Monarquía Católica con la actual España, con el añadido de Ultramar. Desde el siglo XVIII, con la dinastía Borbón, suelen utilizarse los términos España y Monarquía española con mucha mayor frecuencia.

La Constitución española de 1978 define a España como un Estado social y democrático de derecho y establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria. Atendiendo a lo cual, el nombre oficial con que se designa al Estado español en las relaciones internacionales y en los actos públicos internos es el de Reino de España.

Origen del título

El título de Reyes Católicos fue concedido a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón por Alejandro VI (el Papa Borgia, de origen valenciano) en la bula Si convenit expedida el 19 de diciembre de 1496 (posteriormente a las llamadas Bulas Alejandrinas de 1493). Redactada tras un debate en el Colegio Cardenalicio en el que por primera vez recibieron el nombre de rey y reina de las Españas y en el que se barajaron y descartaron otros posibles títulos (defensores o protectores), las razones que el texto de la bula invoca para la concesión del título son:

  • La liberación de los Estados Pontificios y del feudo papal del Reino de Nápoles, invadidos por el rey Carlos VIII de Francia.
  • Las virtudes personales de ambos Reyes manifestadas en la unificación, pacificación y robustecimiento de sus reinos.
  • La reconquista de Granada de manos del Islam.
  • La expulsión de los judíos que no hubiesen aceptado o aceptasen el bautismo en 1492.
  • Por los esfuerzos realizados por ambos monarcas en intentar llevar adelante la cruzada contra el Imperio Turco, a la que se seguían comprometiendo.


El título de “Católico” responde a una emulación entre las distintas monarquías autoritarias que se estaban formando en Europa Occidental: los reyes de Francia ya utilizaban el título de Rey Cristianísimo (Francia es la fille ainée de l'Eglise -la hija mayor de la Iglesia-). En 1521 Enrique VIII de Inglaterra obtuvo el de Defensor de la Fe (Defensor Fidei), por un libro polémico contra Lutero, Assertio septem sacramentorum -Aserto de los siete sacramentos-, escrito con el auxilio de Tomás Moro, no mucho antes de enemistarse con el Papa y ajusticiar a su co-autor).


El título de Rey Católico se volvió a dar a Carlos V en 1517, después de lo cual quedó incorporado al uso diplomático y de las cancillerías, y desde entonces se utilizó por sus sucesores, empezando por Felipe II y resto de los Habsburgo españoles, y desde 1700 por Felipe V y los Borbones españoles. Como la constitución española de 1978 reconoce al rey el uso de los títulos tradicionales de la Monarquía española, Juan Carlos I también puede utilizar el de Rey Católico o ser llamado Su Católica Majestad.